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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 9

La llegada de Hermione había traido al trio de vuelta indagando la posible función de aquella llamada Orden del Fenix, que para su desgracia, no les daba absolutamente nada de información.

Sirius, ahora mantenía su mirada fija en los Gemelos Weasley quienes eran amigos cercanos de Juliet quien ahora pasaba mas tiempo con ellos ideando nuevos productos de bromas. Para el placer de Ron y para dolor de cabeza de la señora Weasley los gemelos idearon unas orejas extensibles que probarían en una de las reuniones a las que no se les tenía permitido entrar.

-¡Oh! Ya las están probando - soltó emocionada Juliet a acercarse a las escaleras donde estaban reunidos los gemelos junto a Ginny, Ron, Hermione y Harry.

-¿Ya sabias? - preguntó Hermione mirándola fijamente. La chica asintió como si fuera la cosa mas obvia del mundo.

-Escuchen…- los calló Fred acomodando una de las orejas extensibles para que todos pudieran escuchar.

-…Necesitamos actuar tan rápido como nos sea posible, lo que ocurrió en el Torneo solo fue un indicio de lo que se acerca. No podemos dejar que Harry intervenga en mas cosas que no le competen, es solo un niño.

-Lily, Harry ya no es un niño - saltó Sirius a su defensa. Harry sonrió agradecido

-¿Qué harías tu si fuera Juliet quien estuviera en esa situación? - Lily había tocado un punto débil. Harry y Juliet se miraron, ambos estaban pensando lo mismo.

-El tema en esta conversación es primordialmente evitar el ascenso del señor tenebroso. ¿O no es eso a lo que vine a esta reunión? - La voz de Snape sacó a los chicos de su distracción.

-¿Snape? - dijeron todos al unísono

-¿Qué demonios hace el aqui? - inquirió Ron

-Supongo que Dumbledore lo ha enviado. - le respondió Hermione.

-Si no estas a gusto en esta reunión Quejicus te puedes ir - soltó Sirius rápidamente - Quizás quieras seguir jugando con tus botellitas y tus pociones.

-¡Basta! Dejen sus cosas en el pasado, estamos aquí por el bien común. Sus peleas de adolescentes no nos interesan a ninguno - soltó Moody con su voz tosca.

-¿Qué cosas del pasado? - preguntó Ginny mirando a Juliet.

-Papá y James odian a Snape desde que eran niños. No se soportan mutuamente, siempre ha sido asi por lo que sé.

-Quizás siempre les ha tenido un poco de envidia - comentó Harry aun mirando a la oreja extensible.

-Juliet y Harry ¿Quieren o no quieren saber de que se trata la orden? - esta vez era George quien hablaba.

-Si - dijeron los dos.

-Pues entonces hagan silencio, o juro que los hechizaré. Incluso a ti Juliet que tanto me agradas - la chica se encogió de hombros y volvió toda su concentración a la conversación que se escuchaba a través de la oreja.

-…Creo que necesitaríamos mas aliados, incluso aquellos Squibs que puedan proveernos de información - aportó Remus.

-Ya tenemos a Arabella de nuestro lado, es muy difícil contactar Squibs que quieran ayudar a la causa. - completó Lily.

-¿Quién es Arabella? - preguntó Ron a Harry.

-Mis padres la conocen, es Squib como escuchaste, vive a unas casas de la de mis tios. Ella fue quien alertó la presencia de dementores.

-Pero los Squibs no pueden verlos - era Hermione quien hablaba.

-Claro que no - contestó Harry rodando los ojos, pero pueden sentirlos, supongo que con menos intensidad que nosotros. Como te dije atacaron a Dudley y ellos… - pero ya Fred los miraba ceñudo. Debían hacer silencio.

-La gente sin magia no será de ninguna ayuda, fantasean pensando que asi será pero solamente tienen pensamientos ilógicos e inverosímiles de unos chicos de 15 años - alguien bufó ante el comentario de Snape.

-Si no te gustan nuestras ideas pues deberías volver a la fiesta de té con tus amiguitos del club de Voldemort.

-¡Eso es Papá! - animó Juliet sacando una sonrisa a todos los presentes.

-Albus está de acuerdo con unir a toda persona que sea necesaria, Severus - la voz de Lily se escuchó fría a través de la conversación. El silenció cubrió la estancia, los chicos esperaban escuchar mas.

-Bueno…la reunión ha terminado señores. Nos veremos dentro de dos días - Escucharon el ruido de las sillas siendo arrastradas luego de que Moody diera por finalizada la reunión. Fred y George recogieron rapido su invento y subieron las escaleras con los demás siguiéndoles.

Harry, y Ron entraron a su habitación, mientras que Ginny, Hermione y Juliet bajaron al comedor.

Las chicas se sentaron mientras los adultos hacían lo mismo. Lily, Annabelle y Molly ya estaban en la cocina preparando el almuerzo. Sirius tomó el Profeta y comenzó a leerlo ávido.

-Por lo que sé, este año harán pruebas de Quidditch, ¿participarán? - preguntó James a Hermione, Juliet y Ginny.

-Yo lo haré - exclamó la chica de cabello negro con una sonrisa - trataré de quitarle el puesto de buscador a Harry.

-Hey…Lo dudo Juliet, Harry vuela muy bien.

-No lo dejo en duda, pero… lo haré caer de su escoba si es necesario - El hombre de anteojos la miró asustado - Era broma James. Ginny y yo probaremos para el lugar de cazador.

-¿Vuelas? - Ginny asintió ante la pregunta de James.

-Lo hago de vez en cuando.

-¡No lo hace tan mal! - exclamaron los gemelos al otro lado de la mesa.

-Jamas ta he visto volando… - comentó Juliet mirándola

  • pero vienes de una familia de jugadores de Quidditch, de seguro debes hacerlo muy bien.

-No necesariamente - Sirius se había unido a la conversación

-¿Por qué lo dices papá?

-Pues, en nuestra época estaba Filippa Hollister ¿la recuerdas Cornamenta?

-Si… Sus padres eran jugadores internacionales de Quidditch, era nieta de Filius Hollister, el mejor jugador de las Avispas de Wimbourne, y además el creador de la Hollister 900 la mejor escoba de aquella época. Y ella le tenía miedo a las alturas, no podía ver una escoba porque huía del lugar.

-Además Juliet, no siempre los hijos heredan todo de sus padres. Para ejemplo Harry - James lo miró ceñudo - ¡Vamos James! Aunque Harry se parezca a ti no heredó "el don" - el hombre se relajó y sonrió. Sabía a lo que se refería.

-Y también está tu caso mi querida pequeñaja - esta vez era Sirius quien miraba a James fijamente, esperando su comentario - Sirius odiaba, odia y odiará pociones. Y a ti te encantan. Eso se llama una gran falla en la genética - las chicas rieron, incluyendo a Hermione quien fingía estar leyendo.

Harry y Ron se habían unido a las chicas en la mesa, el pelirrojo miró a Hermione con una risa burlona en su rostro.

-Siempre estás leyendo Hermione. ¡estamos en vacaciones!

-El hecho de, no implica el que Ronald Weasley. Y si no te molesta déjame en paz. Además por lo menos yo hago algo con mi tiempo libre.

-Como quieras Hermione - dijo por lo bajo el pelirrojo rodando los ojos.

La noche había llegado tan rápido sumergiendo a muchos dentro de sus pensamientos, Hermione había sacado sus propias conclusiones sobre la Orden, mientras que Harry y Juliet cada uno por su cuenta trataban de buscar mas información fallando al paracer.

Sirius Black, estaba en una habitación, donde en el tapiz de las paredes estaban reflejados muchos rostros, cada uno con su nombre inscrito debajo, las imágenes parecían haber estado allí tanto tiempo; los pasos detrás de el hombre lo sacaron de su distracción.

-Juliet

-Papá ¿Qué haces aquí?

-Solo estaba viendo…

-¿Qué es esto? Parece un árbol…de genealogía. ¿cierto?

-Si, es algo asi. Son las generaciones de los Black - la chica se acercó mas a la pared y comenzó a mirarla con detenimiento.

-Tu imagen está…

-Quemada - completó el hombre - Si. Mi querida madre me borró luego de que huí de casa supongo.

-Cariño… Juliet - era la voz de Annabelle - es hora de cenar - se retiró tan rápido como había llegado.

-Papá… ¿Crees que si yo hubiera sido seleccionada para Slytherin, me seguirías queriendo como siempre?

El ojigris se paró frente a ella, la tomó de los hombros y la miró fijamente. Sirius, sonrió al ver susmismos ojos, pero aquella mirada de Annabelleen ellos.

-Jamás dejaría de quererte, asi fueras una Slytherin, o incluso si decidieras unirte a Voldemort…aunque si te desheredaría

  • la joven sonrió, estaba acostumbrada a las bromas de su padre - los padres, aceptar a sus hijos como son. Incluso si se equivocan en sus acciones.

-Gracias papá.

La cena transcurrió tranquila, mientras Tonks entretenía a las chicas con su cabello cambiándolo de color o cambiando algunas formas de su rostro.

-Papá quiero saber que está haciendo la Orden para detener a Voldemort. Quiero ayudar.

-No tienes edad Harry, cariño. Además la Orden en su parte trata de protegerte. Voldemort está…

-¡Pero todo esto tiene que ver conmigo! Me persigue a mi, quiero saber que está haciendo. Donde está.

-Harry Basta - calló su padre - no queremos que te metas en esto. No mas de lo que ya estás, sería muy peligroso.

-He visto como gente muere por mi culpa papá. Quiero hacer algo…ayudar.

La estancia estaba silenciosa, el filo de la seriedad de aquella conversación estaba acorralando a cada uno.

-Deberían decirle a Harry de que se trata todo lo que están haciendo, a todos nosotros - saltó Juliet de repente sobresaltando a su padre.

-Juliet, no deberías meterte en esto…

-No papá, si debería. Nos han mantenido aquí a todos, sin decirnos de que se trata esto. Creo justo que Harry sepa de que se trata todo esto, incluyéndonos.

Harry le dio una mirada de agradecimiento a Juliet, le recordó aquellas veces cuando niños, que saltaba a su defensa, un sentimiento extraño se alojó en su estomago.

-Está bien. Harry solo te diremos lo necesario.

-Ron, Fred, George, Ginny , Hermione suban - ordenó la señora Weasley.

-Juliet tu también, y sube con tu hermano por favor.

-Pero papá…

-Hazle caso a tu padre - exclamó Annabelle. Juliet les dio una mirada dura a ambos tomando a su hermano de la mano llevándolo, seguida por Ginny. Pero Ron, Hermione, Fred y George no se movieron de sus lugares.

-No nos moveremos de aquí, somos mayores, queremos saber también, y unirnos - era Fred quien hablaba, obviando las miradas de su madre.

-Fred tiene razón. No nos iremos.

-Mucho menos nosotros, ¿verdad Ron? - el chico asintió con firmeza.

-Ustedes dos pueden quedarse…Pero Ron y Hermione suben a su habitación - dijo con firmeza la señora Weasley.

-De todas formas nos dirás ¿verdad Harry? - el aludido miró a su amigo fijamente.

-Claro que si - Sirius miró a James , y sonrieron disimuladamente, era lo mismo que alguno de ellos hubiera hecho por el otro.


 Hola que les ha parecido ¿ah? Bueno aun sigo respondiendo comentarios anteriores. Los estoy respondiendo desde el Ipod asi que, voy lento, me cuesta escribir :) Un beso GRACIAS MUCHAS MUCHAS GRACIAS POR LEER :) Los quiero.