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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 8
Annabelle se despertó sobresaltada, era como si acabara de suceder todo aquello. Tocó su frente y sintió el sudor correr luego por su mejilla. Como acto reflejo tocó su rostro y miró a su alrededor. Sirius aún seguía dormido, respiraba profundamente, suspirando de vez en cuando. Incluso buscando contagiarse de la calma y tranquilidad que reflejaba su esposo, Annabelle no podía dejar de respirar de forma agitada.
Sabía que hacía tiempo se había prometido a sí misma no cambiar nada. Se suponía que ese mundo no debería existir, pero ahí estaba. Siendo desleal a sus propias promesas, cambió el futuro de todos los que ella había conocido. Había influido directa e indirectamente. Para muestra, estaba Harry. Harry James Potter, a quien solo había conocido a través de los libros y que ahora en su realidad, era su ahijado. Había cambiado radicalmente su futuro, en algunos aspectos. Ahora Harry tenía a sus padres consigo, no tendría que enfrentarse solo a las adversidades inevitables. Para sorpresa de la mujer, y como ya lo había pensado, había cosas en la vida del chico que seguían siendo muy parecidas a las descritas en los libros; estaba el hecho de que su carácter parecía haber sido heredado de Lily, para desgracia de James a Harry se le hacía difícil desenvolverse con las chicas, no había heredado su total arrogancia, cosa que Lily agradecía.
Pero había cosas que a Annabelle le habría gustado cambiar. Harry había pasado por muchas cosas difíciles, todo lo que la mujer se esperaba que sucediera. El primer encuentro con Voldemort, luego, la impresión de reconocer que entendía la lengua de Salazar Slytherin; conocer la traición de uno de los mejores amigos de su padre y a sus catorce años ser quien participara en El Torneo de los Tres Magos presenciando la muerte de Cedric Diggory.
El tiempo había pasado, de eso no había duda. Había cosas que temía, y que no dejaban que la mujer descansara plácidamente. Miró a Sirius sonreir dormido, ella solamente pudo respirar profundo y abrazarlo para así volver a dormir. El tiempo seguiría su curso, y afrontaría todo lo que el trajera consigo.
Harry estaba empacando, mientras miraba hacia la ventana. Su padre le había dicho que debían ir a un lugar, donde estarían antiguos amigos. Aun mantenía las imágenes frescas en su memoria. Cedric Diggory tendido y Voldemort riendo. Una luz verde deslumbrante.
-Harry. Papá pregunta si ya terminaste de empacar - una muchacha de cabello oscuro estaba en el marco de la puerta sus ojos grises se posaron en el baúl que aun no estaba lleno. Sonrió y entró a la habitación.
-Aun no - respondió con una ligera sonrisa.
-Ya me di cuenta Potter. Dejame ver - tomó algunas camisas y las dobló rápidamente guardándolas en el baúl, Harry hizo lo mismo con la ropa restante - las cosas son mas fáciles cuando tienes otra persona que ayude.
-Si, Gracias Julie - la muchacha le dio una sonrisa amplia, mientras sus mejillas se sonrojaban un poco.
-¡Harry! ¡Juliet! Estaba esperándolos. ¿Ya terminaste Harry? - preguntó Sirius desde la puerta.
-Aun no papá, le falta empacar solo algunas cosas - le respondió la chica. El hombre dio una ultima mirada y se fue.
-Sirius está un poco…alterado. ¿No crees?
-Si, lo está un poco. Además de que no confía en que esté sola con ningún chico. Incluyéndote Harry - ambos rieron.
-Eres su hija.
-Y tu su ahijado, debería tener un poco mas de confianza en cuanto a eso - la chica lo miró de reojo pero él no respondió.
-Papá me dijo que se molestó un poco de que fueras al baile de navidad.
-Si, según el no tenía que haber ido, porque aun no tenia edad. Es un poco paranoico - Harry soltó una carcajada - ¡Listo! Ya todo está empacado. Ahora a bajar el baúl. ¿Quieres que te ayude?
-No, yo puedo. Gracias Julie.
-De nada Harry, cuando quieras.
En la cocina de la casa Potter estaban James, Lily , Sirius y Annabelle junto con el pequeño Liam. Lily reía ante la actitud celosa de Sirius, mientras que James jugaba con el niño.
-Vamos Sirius, tu hija ya tiene 14 años. Sabe cuidarse muy bien, y te lo ha demostrado. A Harry no le gusta Juliet.
-Lo sé Lily pero no puedo evitar el rectificar como está mi hija.
-¡Eres un padre celoso! Tu hija sabe cuidarse. Te portas igual cuando están los gemelos Weasley cerca.
-Pero a ellos si le gusta Juliet - soltó Sirius sobresaltado.
-Es una chica hermosa, serian unos tontos si no les gustaran - agregó James. Pero las miradas de Annabelle y Lily le dijeron que había hecho lo incorrecto - Lo que quiero decir es…ellos son chicos. Además sabes que son buenos chicos.
-Se parecen mucho a nosotros - musitó Sirius.
-Nosotros eramos buenos chicos, aun lo somos.
-¡Papá! - llamó Juliet - Ya Harry terminó de empacar - Todos la observaron fijamente.
-Ah… si si. Iré a ayudarlo ahora
-No hace falta Sirius - soltó Harry jadeando, el baúl estaba a su lado.
-Bien entonces ya falta poco para que nos vayamos solo hay que esperar…a algunas personas.
-¿A quienes debemos esperar papá? - inquirió la chica - ¿Viene Remus?
-Si, varios amigos de la Orden - agregó Lily.
-¿Cuándo nos explicarán de que se trata esa Orden? - Harry parecía impaciente. James se acercó a el y le colocó una mano en el hombro.
-Pronto, solo que no será aquí - Harry le dio una mirada a Juliet y ella se encogió de hombros. De pronto alguien tocó la puerta, al abrirse, unas personas estaban frente al marco. Una de ellas reconocible como Remus Lupin.
-¡Remus! - saludó con un abrazo Juliet quien estaba mas cerca de la puerta. El hombre le correspondió el abrazo con una sonrisa.
-Juliet, cada vez estás mas hermosa. ¡Canuto! Amigo.- ambos se abrazaron, James también lo saludó alegre, seguida de Lily y Annabelle.
-Querida Nymphadora, ¡Tantos años sin verte querida sobrina ! - soltó Sirius. La mujer al lado de Remus cambió el color de su cabello a uno rojo intenso.
-Sirius, soy ¡TONKS! No me vuelvas a llamar Nymphadora - Annabelle la abrazó mientras la observaba.
-Eres Tonks. Recuerdo cuando te conocí, eras solamente una niña - Tonks se sonrojó.
-Una dulce niñita, ahora es una odiosa mujer - replicó el ojigris bromeando.
-¿Es tu hija Sirius? - inquiró Tonks mientras saludaba a la chica de cabello negro.
-Soy Juliet, un placer
-¡Eres idéntica a Sirius! - exclamó la mujer - espero seas mas agradable que mi querido tio.
-Lo soy, de eso no debes tener dudas - ambas rieron.
-Bien las presentaciones luego - un hombre con un ojo que no dejaba de moverse - debemos irnos ya.
-¡Profesor Moody! - saludó Harry
-No sé mucho sobre ser profesor hijo asi que no hay mucho de lo que alardear.
-Hijo el es Kinsgley Shackelbolt - informó James - el es Dedalus Diggle, Elphias Doge - el hombre le extendió la mano muy animado - Ella es Emmeline Vance- ella inclinó su cabeza - Sturgis Podmore y Hestia Jones - la mujer con mejillas rosadas y cabello negro lo saludo de lejos recostada a la cocina.
-¿Viste lo que ocurrió con su cabello? - le preguntó Harry a Juliet en voz baja.
-Si, es un mago metamórfico. Puede cambiar su color de cabello incluso sus facciones si así lo desea. Es excelente.
-¿Cómo puedes ser un mago metamórfico?
-No se puede ser uno, se nace Harry - esta vez fue Tonks quien le contestó - Eres idéntico a James, menos tu ojos, son como los de Lily. Continuando, los magos deben aprender de la forma difícil, pociones multijugos hechizos.
-¿Eres Auror? - preguntó Harry
-Si, aunque solo llevo un año titulada. ¿Saben volar? - ambos asintieron - debemos irnos por aire, ya que aun no se pueden aparecer. ¡Woao! ¿de quien es esta escoba? ¡Una Saeta de Fuego!
-Es mia - solto Harry
-Te envidio, yo aun sigo montando una Cometa 260, pero no me quejo. Ahora si, creo que nos vamos.
-¡Ven muchacho! Necesito "Desilusionarte"
-¿Qué? - exclamó el chico confundido.
-Te hará Invisible Harry - aclaró su padre - tienes la capa, pero no te servirá de mucho mientras vueles.
Harry se acercó a Mooody quien le dio un toquecito en la cabeza con su varita. Tenía la sensación com si un huevo se hubiera roto en su cabeza y el contenido se derramara por todo su cuerpo.
-Excelente Harry, ahora eres totalmente inexistente - exclamó Juliet con una sonrisa arrogante.
Todo el grupo salió hacia la parte trasera de la casa Potter donde prepararon sus escobas con los baules de los chicos.
-Monten todos en sus escobas - ordenó Moody. James y Lily estaban en una escoba, Annabelle estaba en la moto con Sirius mientras el pequeño Liam estaba en el Sidecar, Juliet y Harry iban montados en sus respectivas escobas al igual que los demás - Bien, ¡Ahora! - todos despegaron y sobrevolaron el vecindario muggle donde se encontraba la casa.
James y Lily estaban frente a Harry, Juliet estaba a su lado, era como si pudiera verlo, le sonrió y se adelantó un poco más. Tonks, sobrevoló por encima de ellos junto con Ojoloco, Londres se veía espléndidamente iluminada, pero nadie podía verlos, no podrían hacerlo.
Llegaron hasta un vecindario que tenía unos pocas casas, se detuvieron ante unas que estaban frente a un parque. Moody le dio un toque con la varita a Harry y este logró ver sus manos de nuevo, ya era visible para los demás. Notó la expresión de Sirius, su mirada estaba fija en las casas frente a el, su mirada era dura, como si algo le molestara.
-Bien Harry ahora memoriza esto : Numero 12 de Grimmauld Place -al hacerlo, de pronto Sirius sacó su varita al aire y apuntó hacia la casa, sin preveerlo, vió como surgía otra nueva casa en medio de las dos que había observado hacía un rato.
-Pero que…
-Piensa en lo que has memorizado Harry, no lo olvides tan fácilmente - le aclaró su padre. Harry miró boquiabierto la casa que estaba frente a él, era como si ninguno de los muggles a su alrededor la notara, los que estaban en la casa contigua escuchando la radio o quienes veian televisión.
-¡Vamos! - empujó Moody a Harry por detrás, Harry subió los gastadois escalones de piedra, observando la puerta recién materializada. La pintura negra estaba descascarillada . El llamador de plata tenia forma de serpiente enrollada. No había cerradura ni buzón.
-Deben entrar deprisa - habló Sirius en un tono audible. Tomó a Liam en brazos -Juliet, Harry, no toquen nada. - entraron pasando el oscuro umbral hasta el recibidor. Podia oler la humedad, el polvo; miró por encima de su hombro y vió a los otros entrando tras el. Su padre llevaba su baúl, junto con el equipaje restante.
Con un movimiento de varita, Sirius logró encender algunas lámparas antiguas de gas. La luz parpadeante e insustancial mostraba el papel medio arrancado de las paredes y la gastada alfombra hasta el largo y lóbrego recibidordonde un candelabro lleno de telarañas brillaba junto con unos retratos en una mesa.
Annabelle, pasó una mano por el hombro de Sirius y éste le dio una sonrisa triste, pero luego volvió a tomar su pose segura y se dio media vuelta.
-Bien, deben tener cuidado con todo lo que hay en esta casa, muchas cosas de las que se encuentran aquí tienen magia oscura, o simplemente están hechos para que su dueño legítimo los toque ¿de acuerdo? - Harry y Juliet asintieron mecánicamente.
-¿Dónde estamos Sirius? - preguntó Harry dándole una mirada a su padre pero éste no le contestó, solo vió a su amigo esperando a que le respondiera.
-Esto es el Numero 12 de Grimmauld Place. Aquí viví hasta los 16 años
-¿Esta era tu casa papá? ¿Por qué no me habias dicho? - soltó Juliet cruzada de brazos.
-Seguridad de la Orden, se supone que los que no tenían conocimiento de la existencia de esta casa no debían saberlo hasta llegar a ella. Ordenes de Dumbledore - James, se acerco a Sirius y le susurró algo que ninguno pudo escuchar - Si, bien. Antes de acomodarse en las habitaciones debemos verlas, cada auror deberá entrar a revisar si n hay nada sospechoso ¿Cierto Moody?
-Si, hay que estar en alerta permanente. No hay que descuidarse ni un segundo.
-¿Eres el dueño legítimo papá? - Juliet se acercó y el asintió.
-Tu también, al igual que tu hermano. Esta es la Legítima Casa Black. Somos los últimos Black en la línea de descendencia - respondió serio, mientras comenzaba a caminar.
-¿Por que no nos dijiste eso antes?
-No es algo muy agradable de saber cariño. Y no es algo de lo que me enorgullezca de divulgar. Somos Black, si. Pero muy diferentes a lo que las personas están o estuvieron obligadas a imaginarse ¿entiendes lo que quiero decir?
-Supongo que si.
-Bien, esta casa era la de mis padres - comenzó cuando Harry se acercaba - Bueno, no exclusivamente de ellos, anteriormente fue de todo el Black legítimo, generaciones anteriores. Estamos emparentados con muchas familias de magos.
-Por ejemplo conmigo - saltó James mientras comenzaba a subir las escaleras.
-¿Somos familia de Sirius directamente? - inquirió Harry con una expresión de confusión en su rostro - pero tu nunca lo mencionaste.
-No estamos emparentados directamente, creo que seriamos primos de quinta generación o algo asi, prácticamente somos familia, y a la vez no lo somos - trató de aclarar Sirius. Juliet arrugó su nariz mientras soltaba una carcajada repentina - ¿De que te ries Juliet?
-Es que..papá. Es mejor que no sigas explicando. Mejor deja que James lo explique, tu lo haces mas complicado.
-¡Hasta tu hija lo dice Canuto! En fin, mi madre era una Black, era prima tercera de la madre de Canuto, así que en realidad no estábamos emparentados del todo. Mejor dejarlo así por ahora - Harry miró a Juliet y ella hizo una mofa lo que hizo que Harry se entretuviera y tropezara un escalón. Ella subió rápidamente riendo silenciosamente a medida de que Sirius encendía las lámparas. Moody se acercó a una de las primeras habitaciones y con varita en mano abrió la puerta.
-Es tu habitación Sirius - exclamó Annabelle mientras que se acercaba a dar un vistazo. Lily llevaba de la mano a Liam quien también se abria paso, pero ella lo levantó en brazos para evitarlo - Por lo visto siempre has sido un desorden
Su comentario aligeró el ambiente haciendo que todos rieran, incluyendo Sirius. James le dio unas palmaditas en el hombro, el ojigris alzó su varita y junto con Moody entraron en la habitación. Al parecer estaba todo en su lugar, Sirius encendió una lámpara cerca de la cama y esta iluminó toda la estancia. Sonrió para si mismo, la cama de dosel estaba tal cual como la había dejado al huir de casa aquella noche, las mantas estaban desordenadas y algunas incluso en el piso. Los posters de las chicas muggles seguían en su lugar, el encantamiento había funcionado. Acarició con la punta de sus dedos el poster de la moto de sus sueños, esa que ahora tenía. Junto a la moto había una foto de cuatro chicos que saludaban alegremente. A su lado, en la imagen estaba James, Remus y para su desilusion Peter. Su semblante se volvió duro.
-Excelente Sirius. Espero no ver mas a esas chicas muggle pegadas en al pared - comentó Annabelle con tono arrogante. La risa de James sacó al hombre de sus pensamientos, haciéndolo dar media vuelta.
-Tranquila cariño, esta será la habitación de Harry, de seguro el no tendrá problemas con eso ¿o si? - Lily le lanzó una mirada de reproche.
-No claro que no Sirius - respondió Harry bromando ganándose la aprobación de su padre y su padrino y la mirada de su madre molesta - Solo bromeo.
-Sangresucia, traidores, profanan la casa de mi Ama - todos voltearon, y en la habitación apareció un Elfo doméstico. Sus ropas eran sucias, desgatadas y harapientas. El vello le sobresalia delas enormes orejas, su piel cetrina mostraba los años que tenia.
-¡Kreacher! No permito que le digas así a nadie.
-Si, amo Sirius. Usted se fue de casa. Usted dejó a mi ama muy desdichada. Un traidor en la familia Black.
-¡Callate! NO vuelvas a faltar el respeto a tus amos. ¡Jamás! - Kreacher hizo una especie de reverencia, pero luego fijó su vista en Juliet. Ésta abrió sus ojos ante la sorpresa.
-Tu debes ser una Black, es como mi Ama Walburga en sus años de juventud. Eres hija del traidor… - Sirius alzó su varita pero su hija le detuvo el brazo.
-¡Papá no! - ambos se miraron, y él obedeció.
-Kreacher te ordenó sirvas a todos y cuantos estén en esta casa.
-Kreacher solo sirve a la familia Black - respondió en un gruñido.
-Dejalo Sirius, no creo que quiera servir por las buenas - soltó Moody- deberían acomodarse en sus respectivas habitaciones, los demás tenemos algunas cosas que hablar.
Annabelle tomó a Liam en sus brazos, mientras que Juliet y Harry la siguieron. Como había dicho Sirius, la habitación que anteriormente había sido de él, ahora serían de Harry mientras estuvieran allí. Juliet sin embargo, durmió en una de las habitaciones superiores.
-Harry ¿necesitas algo? - Juliet había entrado a su habitación, y se había sentado en la cama mientras veía a Harry acomodar algunas cosas.
-No, lo único que necesito es que alguien me explique que hacemos aquí. Nadie nos ha dicho nada ¿ o si?
-Te entiendo. Yo también quiero que me respondan algunas cosas, pero supongo que todo tendrá que ser así. ¿sabes que es lo único bueno? - el chico se encogió de hombros con un dejo de molestia en su humor - que por lo menos hemos mantenido una conversación de mas de 3 minutos.
-¿Qué quieres decir? - inquirió el chico prestándole mas atención.
-No teníamos una conversación de mas de 10 palabras desde hace 4 años. Solamente que parece que eres el único que no se da cuenta
-¡Claro que no! Yo…
-Juliet - Annabelle estaba en la puerta mientras llevaba algunas mantas - a dormir, mañana debemos levantarnos temprano para arreglar algunas cosas en esta casa. Vamos, deja a Harry descansar - la mujer le dio una sonrisa al chico mientras que Juliet solamente le dio una mirada de soslayo y siguió su camino.
El chico cerró la puerta y se acostó en su cama mientras miraba hacia arriba, muchas cosas pasaban por su cabeza en ese momento, las palabras de Juliet, la poca información de sus padres, la casa en la que se encontraban, lo secretos de su padrino. No podía pensar solo en una cosa. Quizás Ron y Hermione le ayudaran a resolver todo aquel lio.
-¿ Por qué dementores atacarían Little Winging? - James se encontraba preguntando esto de manera preocupada mientras miraba a Moody, pero la respuesta provino de Annabelle que acababa de entrar a la cocina.
-Quienes los enviaron debieron creer que al atacar al hijo de Petunia, Lily iría hacia allí y que de alguna u otra forma también llegarían a Harry a través de ella.
-Es bueno tener a Arabella en la Orden incluso cuando es una Squib - soltó Sirius desde la cabecera de la mesa -Lily, tu hermana debe estar furiosa por lo sucedido.
-Lo sé - admitió la mujer pelirroja - solamente que no pienso poner la seguridad de mi hijo en prueba por darle disculpas no merecidas. Incluso aunque sea mi única hermana.
-Nadie está diciendo eso Lily, pero debemos tener precaucion con tu la familia de tu hermana, al fin y al cabo son muggles ajenos a los problemas mágicos incluso cuando estén relacionados con una bruja -dijo James con total seriedad.
-Podriamos enviar aurores para resguardarlos algunas veces - sugirió Moody - claro que serían de la Orden. Pero tu hermana debe mantener nuestro secreto resguardado.
-¡Ja! Eso no será difícil Ojo Loco - soltó Sirius con malicia - a ella no le gusta tener nada que ver con nosotros, así que mientras menos hable, para ella mejor.
-Mañana vendrán los Weasley - habló Remus, por primera vez desde que se habían sentado. James volteó a ver la cara de su amigo, esta vez estaba seria, sin ningún rastro de molestia. Aunque los Weasley le agradaban , sabía que a Sirius le molestaba la presencia de los gemelos frentesu hija.
-No puedes evitarlo - le susurró el hombre de anteojos a su amigo.
-Lo sé - respondió el ojigris automáticamente. Luego, se dio vuelta algo confundido y contrariado - ¿Como demonios sabía en lo que pensaba?
-Eres fácil de predecir compañero.
La mañana siguiente trajo consigo, el ajetreo de los arreglos de la casa, no podían contar con Kreacher para la ayuda así que Annabelle y Lily hacían las cosas con magia mientras que Juliet y Harry lo hacían a la manera muggle.
-¿Sabes Lily? Creo que nos deberían dar un permiso especial, solamente pro hoy para limpiar esta enorme casa sucia - Lily miró divertida a su ahijada que limpiaba algunas de las lámparas con el ceño fruncido.
-Debes apreciar las tareas Muggles, Juliet - comentó Annabelle - así apreciarás todo por lo que deben pasar las personas sin magia.
-Creeme, no aprecio nada que tenga que ver con lo que hace Filch - Las dos mujeres y Harry rieron al unísono ante el comentario de la chica.
-Hablas como tu padre, definitivamente - cuando Juliet iba a responder el comentario de Lily, la puerta de la entrada se abrió, de ella entraban Sirius, y detrás de él la familia Weasley seguida por James, Moody y Kingsley.
-¡Juliet! - saludaron con animo los gemelos Weasley.
-Fred, George ¡Que alegría verlos! - respondió la chica de cabello negro para desgracia de Sirius y para la diversión de James y Annabelle. Fred fue el primero en acercarse y besar la mejilla de la chica, abrazarla y darle una vuelta.
-Tan hermosa como siempre, claro está.
-¡Fred! Eso lo iba a decir yo - se quejó George - Estás espléndida mi querida Merodeadora - saludó besándole la otra mejilla a la chica.
-Bueno bueno, deberían ir a desempacar ¿no creen? - James soltó la carcajada al escuchar a Sirius, quien le dio una mirada de odio.
-Harry, querido. Tiempo sin verte - la señora Weasley se acercó y lo abrazó con ternura - ¿Cómo estas?
-Muy bien señora Weasley. ¿Y usted?
-Muy bien. Ron ha estado ansioso por venir, ya sabes, es como si estuvieran todo un año sin verse.
-Mamá, no exageres - se quejó un pelirrojo alto - Hola Harry. Genial esta casa ¿ no? Aunque un poco aterradora.
-Y llena de arañas - comentó Juliet con una sonrisa mientras se acercaba - Hola Ron.
-Juliet - el chico había abierto sus ojos ante el comentario anterior - ¿Es verdad lo de las arañas?
-Si, lamentablemente, una casa vieja y sin habitantes crea telarañas, creadas obviamente por arañas.
-¡Juliet! Deja a Ron en paz - regañó su madre
- Te estoy escuchando.
-Solo era broma Ron. Ya hemos quitado todas. ¿Como has estado?
-Bien - se animó un poco - aunque un poco decepcionado por el resultado del último partido de los Chudley Cannons contra las Avispas.
-Si, bueno, era de esperarse porque…
-¡Hey estoy aquí! ¿Recuerdan? - Ron y Juliet se miraron por unos segundos y sonrieron ante la reacción de Harry.
-Juliet - llamó una chica pelirroja - ¿No piensas saludarme? - Juliet se puso de puntillas para ver a su amiga y luego caminó hacia ella.
-¿Cuándo llega Hermione? No ha respondido mi ultima carta.
-Dice que ya habló con Sirius, y que llegará dentro de dos días.
-Todos saben de todo menos yo. Mis padres no han dicho nada sobre que hacemos aquí, o porque estamos en esta casa - Harry miró a sus padres que estaban hablando con los señores Weasley - además Sirius guarda muchos secretos. ¿Sabias que esta casa es de él?
-¿En serio? ¡Woao! Aunque prefiero su verdadera casa, esta es…bueno ya sabes.
-Si, en fin. Es la Antiquisima Casa Black. O eso es lo que escuché ayer que decían mis padres.
-Harry, lleva a Ron a la habitación en donde estas, llevaremos otra cama asi compartirán el cuarto. Ya tendrán tiempo de hablar - sugirió James. Cuando subían, vieron que Ginny y Juliet estaban frente a una puerta y susurraban una a la otra.
-¿Pasa algo? - preguntó Harry a las chicas.
-No es solo… - Ginny miró a su amiga antes de continuar.
-No pasa nada Harry - contestó Juliet cortante
- Vamos Ginny, compartirás habitación conmigo, allí hay dos camas.
Harry se detuvo frente a la puerta en donde ellas habían estado, miró la inscripción en ella : Regulus A. Black
-¿Crees que sea Familia de Sirius? - inquirió Ron.
-Es un Black, obviamente lo és. ¿Pero quien habrá sido? ¿Hermano?
-Es probable. ¿Alguna vez te ha hablado de él?
- el muchacho negó con la cabeza - Quizás no es su hermano, de serlo, de seguramente lo habría mencionado, no olvidas hablar sobre cosas como esas ¿o si?
-Si, quizás sea eso.
Al llegar la noche Harry, fue a buscar a sus padres pero esuchó una voz que hablaba alto, provenía de la habitación de Sirius y Annabelle. Reconoció la voz como la de Juliet.
-Papá, hay cosas que deberías decirnos, somos tu familia. Ni siquiera sabía que esta era la casa donde habias crecido, ni siquiera sabia que existía. Tuve que enterarme sobre los Black's por Malfoy y luego tuve que obligarte prácticamente a que me dijeras parte de lo que era la Familia, y ahora veo que tenias un hermano. ¿Cómo puedes ocultarme cosas como esas? Soy tu hija.
Harry se quedó escuchando, detrás de la puerta.
-Lo sé Juliet, sé que debí decirte todo eso, pero hay cosas que no me gustaría que supieras. La familia Black, no ha sido la familia ideal de la que puedas mencionar, no quiero que te sientas…no quiero que te disguste llevar el apellido Black.
-¿Disgustarme? ¿Por qué habría de hacerlo? No me importa que puedas decir sobre los antepasados de tu familia, tu eres mi papá, y solo me importa lo que seas tu, no los demás - Harry miró por la abertura de la puerta, vió a Annabelle sentada sobre la cama mirando a su hija y a su esposo que estaban frente a frente, parados. Sirius pasó una mano por el hombro de Juliet. Una sonrisa triste se vió reflejada en los labios del hombre.
-Juliet, entiendo que estés molesta, pero sin duda habría cosas que me gustaría que no supieras, no ahora.
-¿Por qué no papá? No tengo 10 años, sé que no soy adulta pero no me trates como si tuviera 5 años. Puedo entender perfectamente todo lo que puedas decirme. Solo quiero que me digas porqué no nos mencionaste sobre tu hermano. ¡Es tu hermano! - Sirius pasó una mano por su cabello, parecía que había perdido el liderazgo en esa conversación. Harry sonrió, desde pequeña Juliet tenía ese efecto en su padre, un hombre que siempre encontraba algo que decir, pero que cuando su hija le hablaba era el quien quedaba sin palabras ante ella.
-Está bien. Regulus era mi hermano menor.
-¿Era? ¿Está muerto? -el silencio, le dio a comprender a Harry que la respuesta era afirmativa - ¿Cómo murió?
-Al parecer Voldemort lo asesinó. O alguno de sus otros mortífagos.
-¿Murió con algo que ver con esta Orden? - Sirius miró a su esposa que asintió.
-No. El no murió haciendoalgo para la Orden. ¿Entraste a la habitación verdad? - la chica asintió altiva.
-Si, lo hice.
-No debías hacerlo, pero si lo hiciste viste que los adornos pertenecían a Slytherin. El era uno, como todos los Black lo han sido. Además el dejó Hogwarts cuando tenía 16 años para unirse a los Mortífagos. Era como…si fuera su sueño mas anhelado. Además así complacería a nuestra madre.
-¿Por eso estabas tan preocupado con mi selección? Porque pensaste que sería una Slytherin.
-Sabías que serías una Gryffindor. No tenia dudas de ello, pero me preocupaba que por la Historia de mi Familia el sombrero te asignara a la casa de las serpientes.
-¿Por qué tu no estuviste en Slytherin? Rompiste con la tradición ¿no?
-Si - respondió con una sonrisa recordando aquel momento - la verdad no sé como ocurrió, simplemente desee tanto estar en un lugar diferente. Creo que puede haber sido eso. Bien, ya espero no tengas mas preguntas. Ve a dormir. Es tarde. - le abrazó y le dio un beso - Y no te trato como una niña de 5 años, pero si me gusta protegerte cuanto puedo de todo lo que pueda causarte alguna preocupación.
-Lo sé, y deberías dejar de hacerlo. Sé cuidarme, y comprendo mas de lo que te imaginas papá - la chica se despidió de su madre pero antes de salir por la puerta se dio media vuelta - Papa tu jamás podrias ser un Slytherin, simplemente eres muy divertido como para estar en esa casa.
Harry se apartó de la puerta, rápidamente antes de que saliera.
-Harry, ¿Qué haces por aquí? - llamó la chica, Harry se dio la vuelta y la miró.
-Eh…yo pues…Te estaba buscando - mintió nevioso. Juliet lo miró perspicaz y con una sonrisa arrogante en sus labios.
-¿En serio? ¿Para qué?
-Pues… Quería…saber si Hermione te ha escrito
- Juliet enarcó una ceja y se cruzó de brazos caminando hacia el.
-Oh, bueno…si. Llegará pasado mañana, pensé que Ron te lo había dicho.
-Em si yo… debí haberlo olvidado - Pero Juliet ya se le había acercado mas y sintió sus labios rozando su oreja.
-Se que estabas tras la puerta, me di cuenta. Tranquilo, no soy Filch - la chica siguió su camino, contrario al de Harry, quien permanecia parado allí.
-Harry - llamó James mientras subía las escaleras - Pensé que ya estarías dormido.
-Yo…estaba hablando con Juliet
-¿Si? - soltó sorprendido el hombre - bueno, ya es tarde - Harry asintió y siguió a su habitación. James hizo lo mismo para encontrarse con su esposa que acomodaba la cama, mientras sacudía algunos cojines - Lily, ¿sabes que estaba haciendo Harry hace unos minutos?
-No cariño ¿Qué?
-Hablaba con Juliet -en su rostro se veía la emoción
-¿Y?
-¿Cómo que y? Creo que a Harry le gusta Juliet.
-Lo dudo cariño, lamentablemente, no mantienen una conversación desde hace casi 4 años. Pensé que lo recordarías, tu mismo me lo dijiste. Además lo dudo. Harry y Juliet son como hermanos.
-Si, pero estaba nervioso, además el hecho de que lleven tiempo sin mantener una conversación o hablar como lo hacían de niños no quiere decir que eso evite que a Harry le guste. Es una chica muy hermosa, inteligente y divertida.
-Ves lo que quieres ver James. Además, imagínate la cara de Sirius si te escucha decir eso, es paranoico, y lo pondrás así mucho mas si te escucha decir que Harry puede gustarle su hija.
-Dime ¿no te gustaría tenerla como parte de la familia Potter?
-James - Lily rodó los ojos - Juliet ya es como mi hija, no necesita ser novia de mi hijo para sentir que es parte de la familia.
-Eres una aguafiestas Lily, eso debe ser tanto pasar tiempo con McGonagall.
Sirius, no podía dormir, estaba mirando hacia arriba mientras pensaba solamente en todo lo que le había preguntado su hija. Sonrió al recordar que el parecido entre los dos se hacía evidente con el paso de los años. No había duda de eso. Pero además, había una cosa mas que le preocupaba. Se puso la bata y se levantó cuidadosamente.
-¿A dónde vas Sirius? Duermete.
-No puedo
-Si puedes, deja de preocuparte por Juliet solo una vez en tu vida.
-Es que…
-Si lo que te preocupan son los gemelos, no creo que ellos hagan nada. Son buenos chicos - su voz sonaba cansada, sin embargo el tono serio hizo pensar al ojigris.
-Esta bien. Esta bien. Será así - se acostó de nuevo, dándose media vuelta para darle un beso en la mejilla a su esposa.
PARTE 2
-¡Traidores de la sangre! Sangre sucias…- bramaba la voz de una mujer. Annabelle miró a Sirius que bajó rápidamente las escaleras. Juliet ya estaba en el lugar de donde provenía la voz.
-Esa mujer…¿Es tu…?
-Si, veo que ya has conocido a mi madre.
-Asi que esta es la dulce abuela Walburga - soltó sarcásticamente la chica - ha estado gritando por horas desde que comencé a limpiar esta habitación. Ya veo por que huiste de casa papá.
-¿Cómo sabes que…?
-Kreacher lo mencionó.
-Ese maldito Elfo - rugió Sirius mientras miraba el retrato.
-No importa papá, sinceramente me siento orgullosa de que hayas huido de la mansión del terror - el hombre no pudo evitar sonreir ante el comentario - Esta casa, necesita mas…¿vida?
-Supongo que si, jamás la tuvo.
-Podriamos decorarla - sugirió la chica dando un vistazo
-No, no nos quedaremos para siempre Juliet. Solo será mientras las actividades de la Orden continúen.
-¿Cuándo me dirás que está haciendo esa Orden? ¿De que se trata todo eso?
Sirius la miró y suspiró, sabía los obstinada que podía ser su hija. Insistiría hasta lograr una respuesta satisfactoria. Pero no la podría complacer esta vez.
-No tienes edad para saberlo.
-¿Edad? Soy mas madura de lo que crees.
-No quiero que tengas nada que ver con esto. Es muy peligroso, mientras menos sepas, es mejor, además, no quiero que te preocupes sin necesidad.
-Papá ¡Por Merlin! ¿Cómo no estar metida en todo esto? Ya lo estoy. Indirectamente, pero lo estoy - reclamó la joven mientras se cruzaba de brazos.
-Lo siento Juliet pero no te diré nada esta vez - la chica, le dió una mirada dura a su padre, y salió de la habitación tropezándose con Lily, pero no se detuvo.
-¿Problemas Sirius? - preguntó Lily mientras se acercaba.
-No te imaginas. Juliet quiere saber que hacemos en la Orden. Pero no puedo decirle
-Si puedes, pero no quieres. Quieres protegerla. Eso viene con todo el plan de tener hijos.
-Si - el ojigris pasó una mano por su rostro - Odio tratarla como si fuera una niña pero…
-Para ti lo es. Te entiendo - la mujer sonrió y le pasó una mano por el hombro - Tratas de no hacer las cosas que a ti, cuando tenias su misma edad no te hubiera gustad que te hicieran, pero solamente…no puedes evitarlo.
En el rostro de Sirius parecía reflejarse el miedo, era como si las palabras de Lily hubieran despertado el temor.
-¿Tu crees que…ella…se vaya de casa como yo lo hice?
-No Sirius - la sonrisa dulce de la mujer pelirroja parecía apaciguar sus dudas - ella te quiere demasiado como para hacerlo. Además, tu si tuviste razones. Créeme, que entenderá porque haces todo esto.
-Gracias Evans
-Es Potter, Sirius. Estoy casada con James ¿Lo recuerdas? Aunque parece que sigues siendo un unineurona - bromeó Lily.
-Pelirroja, si hace mas de 20 años atrás me hubieran mencionado algo, de que tu y yo tendríamos una conversación como esta, y además civilizada, me habría muerto de risa.
-¿Y ustedes dos de que hablan?- James estaba parado en el marco de la puerta.
-Cosas - respondieron al unísono Lily y Sirius.
-Hum, solo venía a avisarles que la reunión de la Orden va a comenzar - pero en el rostro de James aparecía una sonrisa juguetona.
-Oh no James Potter, ¿Qué demonios piensas hacer?
-¿Sabes quien llegó, Canuto? - preguntó obviando las palabras de su esposa. Sirius se encogió de hombros.
-Quejicus - el ojigris imitó la sonrisa de su amigo - Podriamos hacerle una pequeña broma.
-¡No ni hablar!- soltó la mujer - Pensé que ya todo esto había acabado. Son hombres maduros ahora.
-Yo no apostaría eso - Annabelle entraba cruzada de brazos - James, sabía que sería mala idea enviarte a avisarle a Sirius, ustedes dos son como niños. Se distraen fácilmente. No quiero nada de bromas pesadas. Y ya saben a que me refiero.
Sirius y James se miraron, comenzaron a reir. Lily se encogió de hombros.
-¿Sabes Annie?- comenzó Sirius - cariño creo que debes dejar de estar con Molly tanto tiempo.
-Si Anne - le siguió James - nos están regañando de forma idéntica a como ella lo hace con los gemelos.
Mientras subía las escaleras Juliet tropezó con Ron y Harry quienes estaban bajando.
-Hey ¿Estás bien? - preguntó Ron
-Si, Claro que lo estoy - respondió molesta, mientras seguía subiendo
-Huy…que humor tiene Juliet ¿eh? Creo que son las influencias de Ginny seguramente.
-Se lo que le pasa - soltó Harry. Ron lo miró esperando que continuara - De seguro no ha podido averiguar lo que hace la Orden. En realidad no nos han dicho nada.
-Estamos igual compañero. Solo se reúnen allí. Escuché a papa decir antes de que llegáramos, que los primos de mamá habían pertenecido a la Orden, eso quiere decir que es antigua. No es un grupo recién formado. - Ambos se miraron tratando de buscar algun indicio. Pero solo quedaba esperar mas noticias.
Espero les guste este capitulo. No sé que tal haya quedado, lo escribí hace algun tiempo como les había comentado. :) Cualquier duda envien sus comentarios :) Ojalá les agrade. Un beso :*