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Historia 71085 — capítulo 26
--¿Y bien? ¿Ya has terminado? ¡Molly!
--¡Mande, mande! Los bezoares son rocas sacadas del estómago de una cabra…--Molly Weasley alzaba la cabeza buscando al profesor Slughorn que la estaba apremiando pero entonces se dio cuenta que estaba en la biblioteca, rodeada de montañas de libros y quien la zarandeaba era Dominique que parecía enfadada--¿Qué te pasa? ¿Por qué me despertarte? Estaba soñando que nadaba en una gran olla de estofado de la abuela…
--¡Molly!—chillo Dominique en voz baja sentándose a su lado con una clara expresión de irritamiento--¿Cómo es posible que no hayas terminado los deberes? ¡Quedamos en qué harías la introducción!
--Sí ya sé—respondió quitándose las lagañas de los ojos y entrecerrándolos por la luz del sol que se colaba por las grandes ventanas—estaba por terminándolo, en serio que si pero…
--Te quedaste dormida, si me di cuenta—dijo Dominique quitándole el pergamino y revisándolo detenidamente—date de santos que la que te encontró fui yo y no Victorie, te habría soltado una perorata de una hora…
--Ya, pero ¿Por qué son así? Digo la que es hija del pomposo y ñoño Percy Weasley soy yo y no ustedes—tercio Molly abriendo un libro para terminar sus deberes de Transformaciones—y tú y Victorie son unas nerds de lo peor, deben relajarse.
--¡Imagínate lo que te hará el tío Percy si no te nombran prefecta!—salto Dominique realmente aterrada, ella parecía hija de Percy, Molly hizo una mueca desinteresada—creo que te deshereda…
--Realmente no me importaría mucho—sentencio Molly encogida de hombros ante la boca abierta de su prima—pero mira, ya casi acabo lo de Pociones y lo de Transformaciones es pan comido, solo me llevara…--checo la hora en su reloj regalo del tío Charlie—unas dos horas a lo sumo, luego podré ir a…
--¿Dos horas?—se extrañó Dominique revisando los montones de libros y las definiciones que tenían que buscar y por su ceño fruncido podía decirse que ella no lo consideraba una cosa difícil--¿Dos horas, Molly Weasley? ¿Estás loca?
--Hum… puede que un poquito pero ya verás cómo lo acabo en dos horas y me sacan un Supera las Expectativas—dijo ella comenzando a escribir en un pergamino en blanco, rápidamente--¿Cómo va Victorie? No la he visto desde ayer…
--Oh si ella ya está bien con Ryan—contesto Dominique sin mucho interés pues había sacado sus cosas para terminar los deberes—pero eso ya lo sabías; hace ya un mes que anda oficialmente con él y pues… no ha pasado la gran cosa, sin dejamos de lado que Ryan grito en el vestíbulo que era su novia…
No pudieron evitarlo y soltaron una carcajada silenciosa; había sido tan patéticamente lindo ver como Ryan gritaba a los cuatro vientos que Victorie era su novia ocasionando un gran tumulto de chicas que suspiraban enternecidas y chicos que gruñían por lo bajo, Wayne se partió de la risa a la par que Teddy reía por lo bajo y que Cassandra suspirara y que Victorie quisiera meterse en una de las armaduras… el profesor Longbottom tuvo que mandar a todos a sus clases y Hagrid se acercó a Victorie a decirle entre lágrimas que estaba tan contento… al final tuvieron que rogarle que no felicitara a Bill por carta, si él se enteraba de que su pequeña princesa ya tenía novio… iba a arder Hogwarts y Ryan iba a ser colgado de los tobillos por Bill y supervisado por Ron y los demás tíos Weasley…
--De verdad que fue un acto muy idiota—comento Molly sin alzar la vista—Yo jamás haría una cosa así, que vergüenza, que cosa tan cursi.
--Eso es porque tú eres…
--¿Perdón?
Dominique se mordió el labio y con toda la sangre de su cuerpo en sus mejillas añadió.
--Bueno… es que eres… hum… ¿Cómo te lo digo? Que eres un poquito, pero muy poquito…--Molly cada vez parecía más enfadada, sabía lo que venía a continuación porque había oído a las otras chicas de su curso decirlo cuando estaban en clase de Herbología, hablaban a sus espaldas--¡Molly! No me mires así…
--¿Qué ibas a decir?—pregunto ella respirando rápidamente y poniéndose de pie de un brinco, su prima rubia quería que la tierra se la tragara--¿Qué soy una marimacha?
--¡No, claro que no!—defendió Dominique jalándola por la túnica para que se sentara de nuevo y bajando la voz porque comenzaban a llamar la atención de un grupito de chicos de Hufflepaff—Nunca dije que…
--¡Eso piensas!—grito Molly tomando bruscamente su mochila, al hacerlo, la tinta se derramo por su redacción manchándola casi por completo--¡Eso ibas a decirme!
--¡Señorita Weasley!—regaño la señora Pince saliendo de entre las estanterías.
--¿Qué?
--¡Señorita Molly Weasley salga de aquí ahora mismo!—tuvo que decir el nombre completo porque hasta el momento habían tres señoritas Weasley en Hogwarts.
--Ni falta que me lo diga, ya me iba—y salió de la biblioteca lanzándole una mirada furiosa a su prima que se quedó mirando los libros, apenada.
Cierto, eso era lo que pensaba, no que Molly fuera marimacha… no, si no que más bien era un poco… ¿desarreglada? ¿Fodonga? ¿Desaliñada? Se sintió realmente triste, ellas jamás se peleaban y ahora Molly estaba enfadada ¿Eso la hacía una mala persona? ¿O era una niña superficial?
--¡Eh, Molly!—no iba a voltear--¡Molly!—no iba a voltear, no quería hablar con nadie--¡MOLLY!
--¿QUÉ?—grito ella girándose y maldiciendo por voltear pero su ira se aplaco un poco al ver que se trataba de Frank que venía con William, ambos sonriendo.
--Uy que humor—se quejó William riendo--¿Qué te pasa? ¿Te topaste con un bowtruckle?
--No, claro que no—respondió con una mueca.
--¿Entonces?—dijo Frank tan sonriente y amable como siempre--¿Todo bien?
--Eso creo… ¿oigan? ¿Ustedes creen que soy marimacha?—pregunto sin saber muy bien porque, los dos niños se miraron con idénticas caras de estupefacción, aquello no se lo veían venir y menos de ella.
--Define marimacha—pidió Frank dejándose caer a la sombra de un árbol cercano al lago.
--Sí bueno… marimacha es cuando… ¿actúas como hombre?—dijo no muy convencida de su propia definición y mordiéndose el labio sintiéndose realmente estúpida por preguntarlo.
--¡Claro que no!—dijeron riendo divertidos.
--¿Seguros?
--Bueno a eso que tú llamas ser marimacha yo le llamo ser una chica divertida—afirmo William asintiendo satisfecho, Molly se sonrojo—mira tú eres muy arriesgada y te gusta hacer de todo, pruebas y no eres tan delicadita como las otras niñas…
--¿Sí?
--¡Sí!—aseguro Frank sonriendo—de hecho nos veníamos riendo de que William me conto una chica de Hufflepaff no quiso sujetar un escarbato en la clase de Pociones…
--¿No, en serio?—se burló Molly más animada--¿Qué sucedió?
--Fue muy gracioso porque la niñita delicada…--y William comenzó a contarle todo lo sucedido en su clase de Pociones que compartían los Ravenclaw y los Hufflepaff; la pequeña pelirroja reía a carcajadas de la forma tan graciosa que William relataba las cosas, las muecas que hacía y Frank era un gran público, era raro pero se sentía más a gusto con ellos que con Dominique y Victorie, tan guapas y glamurosas y ella… una mortal más, una simple niña de once años sin nada de especial, ella no tenía nada bonito en su aspecto, era fea ¿Para qué arreglarse? No tenía ningún caso--… y yo solo reía a carcajadas cuando se fue vomitando a la enfermería, fue todo un caso—termino William sonriente.
--Como me hubiera gustado ver eso—observo Frank que estaba recostado con las manos detrás de la cabeza—era como para las generaciones futuras.
--¿Por qué teníamos que compartir clase con los Slytherin?—inquirió Molly arrugando la nariz pues ahora ella también sabía la historia de sus padres, la historia del tío Harry y odiaba por completo aquella casa de serpientes, a los Malfoy…
--Papá dice que hay que fomentar la fraternidad de casas…
--Eso lo dices, William, porque ni a tu madre ni a tu padre sufrieron agresiones de esas asquerosas serpientes…--musito Molly arrancando pasto del suelo sin darse cuenta.
--Pero…
--Mamá dice lo mismo…
--¡Vamos Frank!—le apremio Molly incrédula de que él, precisamente Frank Longbottom hijo de Neville Longbottom dijera eso, era ser muy inocente, el aludido se encogió de hombros--¿Qué no te han contado toda la historia?
--Pues… supongo que si—dijo rascándose la cabeza, como si fuera un tema que le incomodara muchísimo.
--¡No vayas a decirme que es por tus abuelos!—dijo Molly incrédula, si, ella sabía que sus abuelos paternos todavía estaban en San Mugo; William se giró hacia el castillo como si quisiera recordar cada detalle de él y Frank alzo la vista inmediatamente con una expresión desafiante—lo sé porque la vez que Louis se fracturo el brazo me perdí y llegue a la sala de ellos, no debes avergonzarte…
--No me avergüenzo—dijo él con la cabeza en alto—estoy orgulloso de ser su nieto, ojala fuera tan valiente como mi abuelo, llevo su nombre ¿sabes? Pero papá dice que no hay que ser rencorosos.
--Frank… no sé qué decir—admitió Molly sorprendida de lo mayor que se había visto su amigo diciendo aquellas palabras—pero yo no olvido que hayan atacado a mi tío siempre o que atacaran a Teddy cuando estaba en su primer año, los Slytherin son malvados…
--¿Qué dices, pequeña traidora?—sin haberlos visto, un grupito de Slytherin pasaba por allí y habían oído los insultos; Molly miro a la chica que hablo, la había visto un par de veces, era de tercero creía y ahora Frank y William se mostraban cautelosos--¿Oí bien?
--¿Oías que dije que eran unos malvados?—repitió Molly sin alterarse un poco, se oyeron murmullos por parte del grupito de la chica que alzo una ceja—pues sí, eso dije ¿Algún problema?
—No voy a permitirte que hables así de mí y de mi casa—espeto la chica cruzándose de brazos—vaya y los profesores pidiéndonos cooperación y tú, una pequeña traidora a la sangre Gryffindor hablando mal ¿no se suponía que eran los buenos?
Sus amigas asintieron conformes mientras sacaban sus varitas de sus túnicas.
--¿Piensan hacer algo?—inquirió William pacíficamente--¿Hablan en serio?
--No te metas, Ravenclaw—gruño una niña que no parecía muy mayor que ellos, quizá hasta era de su curso y ni cuenta se habían dado—esto es asunto entre la pequeña Gryffindor que no acepta a los Slytherin…
--¿Qué ocurre aquí?—tercio Teddy saliendo de la nada y con una voz autoritaria que Molly nunca le había oído, claro, en su pecho relucía la pequeña placa con una P de prefecto--¿Algún problema?
--Sí, que esta… niña no acepta a los de mi casa—la chica fingió tristeza—no sabemos qué hacer para que dejen de señalarnos, para que…
--¿Vas a hacerte la victima?—pregunto Molly que parecía fastidiada, la chica de Slytherin frunció el ceño, luego miro a Teddy que esperaba una explicación—bien, yo estaba hablando con Frank y William y ellos oyeron algo que nos les gusto…
--Bueno, ya lo que sea, cada quien a sus actividades—ordeno Teddy con seriedad—ahora—añadió al ver que las niñas no se movían--¿No me han oído?
--Pero…
--No quiero descontarle puntos a Slytherin…
--¿Puedes hacerlo?—pregunto William contrariado.
--Eh… no quiero llevarlas con el profesor Slughorn—dijo Teddy severamente, las chicas se miraron unas a otras y se fueron no sin antes lanzarle una mirada fulminante a Molly que se encogió de hombros--¿Qué les has dicho?
--¿Yo? ¡Nada!—exclamo Molly un poco ofendida, pero los ojos rojos de Teddy la obligaron a decir la verdad—quizá dije en voz alta que los Slytherin son malvados…
--Molly… se supone que todas las casas deben estar unidas, unidas, Molly—enfatizo el metamorfo volviendo sus ojos grises, como de costumbre, la chica rodo los ojos—debes hacerlo, por favor.
--Teddy, es que…
--Molly…
--Teddy…
William y Frank reían por lo bajo.
--Ok, ya veo que no vas a dar tu brazo a torcer—murmuro Teddy con una mano en la frente, Molly sonrió triunfante—pero si vas a insultarlos, hazlo cuando no te oigan; hay algunos que les importa un rábano pero otros…--y se fijó en las chicas que ya entraban al castillo—son de armas tomar ¿recuerdas lo que me hicieron? Y eso que solo fue por ser el hijo de mis padres… no quiero que te hagan nada—termino muy serio.
--No te preocupes por mí, Rem—afirmo Molly abrazándolo, él le correspondió—soy yo, nadie puede conmigo, soy fuerte, soy una chica Weasley.
--En eso tiene razón…--murmuro William, Molly lo miro—digo… ¿Ya tienes lo de Transformaciones o lo hacemos juntos?
--Los dejo, hay que entrenar—dijo Teddy dándole un beso en la coronilla a Molly que sonrió con ganas, era como el hermano mayor de todos—y ya no te metas en más problemas…
--No prometo nada—dijo Molly contenta cuando él ya caminaba al estadio--¡Más te vale ganar porque voy a apostar!
Teddy hizo un ademan y se fue sonriendo.
--¿De verdad vas a apostar?—pregunto Frank un poco asombrado--¿Con quién?
--¿Contra quién juega Gryffindor?—dijo ella malévolamente mirando de soslayo a William que estaba masajeándose los ojos hasta que se percató de las negras intenciones de su amiga.
--¡Ni lo pienses!—grito alejándose de ella que se acariciaba las manos en un gesto muy parecido a los que hacía George cuando tramaba algo realmente malo--¡No, no y no! ¡No voy a apostar contigo! ¿Entiendes?
--No haría eso si fuera tú—intervino Frank con nerviosismo.
--¿Cuánto quieres perder?—dijo Molly sonriendo.
William miro a todos lados, iba a gritar pero la persona más cercana por la que aquella niña sentía algún respecto estaba ya en el estadio, muy lejos de allí, quizá sus gritos de auxilio llegaran hasta allá o tal vez si lanzaba chispas rojas…
--Hey, Meg ¿Qué pasa? ¿Has terminado con el encantamiento convocador?—Victorie se dejaba caer en su cama que era la más cercana a la de la ventana y su derecha estaba la de Megan y más allá la de Violeta y su amiga, Megan estaba recostada leyendo el Quisquilloso--¡Megan!
--¿Qué sucede? Es que esto de los nargles es tan interesante… no sé, estoy un poco loca—dijo sonriendo--¿Qué decías?
--¿Ya tienes el encantamiento…?
--Accio bolsa—la bolsa que Victorie traía al hombro salió volando en dirección a su amiga que sonrió satisfecha—ya lo tengo, le cogí el truco mientras estaba con la novia de Michael…
--¿Tiene novia?—inquirió Victorie sin poder evitar parecer cotilla, empujo a la chica para que ella también se recostara--¿Quién es? ¿La conocemos?
--Que cotilla me saliste, Weasley—dijo Megan con una risita de complicidad, la chica alzo la ceja—vale es de Hufflepaff, va en su curso ¿has visto una chica de gafas grandes como de abuelito y pelo negro con rulos?
--Oh creo que si ¿Cómo se llama?
--Carrie Robinson—respondió Megan acostándose boca arriba para poder ver las fotos y posters que tenía pegados en el techo, la cara de Harry les sonreía desde ahí—me cae bien aunque es un poco, pero un poco paranoica…
--¿Por qué lo dices?—se extrañó Victorie--¿Cree que Michael le engaña?
--No, nada de eso pero cree que la sigue Myrtle la Llorona—dijo Megan riendo, Victorie la coreo—dice que ella la sigue sin parar y le dice que extraña a Draco Malfoy, no sabe de qué habla ya la pobre, le afecta el agua.
--¿A quién a Myrtle o a Carrie?
--¿Ambas?
Y se soltaron a reír a carcajadas lo que les costó parar porque un comentario llevo a otro y de repente ya hablaban del peinado ridículo de un chico de séptimo o que Hagrid se hubiera rasurado, un poco chueco…
--¡Una carta!
--¡Una carta! ¿Eso tiene gracia?—pregunto Victorie alzando una ceja—vale, creo que nos ha afectado el jugo de uva…
--No, tonta, una carta—dijo Megan señalando hacia la ventana, Victorie se giró y en efecto, una lechuza gris estaba afuera tocando con la pata para que le abrieran--¿Qué esperas?
--Ya, ya voy—se dirigió a la ventana y en cuanto se abrió, la lechuza entro zumbando y se posó en su cama estirando la pata para que le quitara la carta—es de casa, que raro, mamá me escribió apenas ayer ¿Qué querrá decirme? ¿Habrá pasado algo malo?—pregunto asustada.
--Primero cálmate—dijo Megan poniéndose a su lado—y segundo ¡Ábrela! Pero léela en voz alta mientras yo le doy agua a la lechuza ¿vale?
--De acuerdo y creía que yo era la cotilla…--Megan le lanzó una almohada que ella medio esquivo—vale, que humor, ya la abro… y dice:
Querida Victorie:
Merlín… no sé cómo decirte esto, vale allí te va pero no te alteres ¿vale? Tu padre me ha encontrado las cartas que me has enviado, si todas, las cartas donde hablabas de Ryan, de tu novio ¡no sé cómo ha pasado!
--¡¿¡QUÉ!?!—chillo Victorie arrugando la carta en su mano con una expresión de terror.
--No puede ser—articulo Megan que tiraba el agua distraídamente—Merlín tu padre va a ponerse como loco… ¡Demonios!
--¿Qué…?
Pero obtuvo su respuesta porque otra lechuza se coló por la ventana recién abierta y se puso frente a ella, era otra carta y pudo reconocer la letra, los trazos de su padre, de Bill.
--¡Va a matarte!—chillo Megan aterrada--¡Va a matar a Ryan! Dios va a castrarlo…
--¡Cállate!—dijo Victorie que ya sacaba la carta de su padre—bien, sea lo que sea supongo que no puede ser nada más que… ¡mierda!
--¿Mierda? ¡Que grosera me saliste, Victorie!—le regaño Megan pero ella abrió los ojos tanto como la rubia, además de una carta de Bill venía un lindo vociferador--¡Le haré un hechizo a la puerta! ¡Muffliato!
El sobre rojo comenzó a vibrar haciendo vibrar a la lechuza, Victorie se apresuró a quitárselo y lo hizo justo a tiempo para que se oyera la atronadora voz de Bill Weasley, Megan corrió a cerrar la ventana por temor a que alguien de abajo lo escuchase mientras que Victorie cerraba con fuerza los ojos.
¡He encontrado las cartas que le mandaste a tu madre! ¡Fue de casualidad pero me alegro haberlas hallado! ¡Puedo ver que llevas tiempo ocultándome cosas, jovencita! ¿Desde hace cuánto que tú y ese niño son novios? ¿DESDE CUANDO? ¡Ten por seguro que iré a verte en el próximo partido! ¡Y entonces ya hablaremos!
Y de repente echo humo y se hizo añicos, solo; Megan y Victorie se miraron, horrorizadas, iba a arder Hogwarts, de eso estaban seguras.
--¿A dónde podría huir?—inquirió dejándose caer en la cama, Megan la abrazo--¿Hay sitio en tu casa?
--¿Qué dice la carta?
--No lo sé y no me importa, de seguro que primero escribió la carta y luego pensó que no sería suficiente y me mando el vociferador…--Victorie estaba realmente abatida.
--¿Puedo?—y le quito la carta, leyó en voz alta.
Victorie:
Siento lo del vociferador pero es que… ¡entiéndeme! No fue fácil enterarme así de la nada y yo… soy un poco celoso ¿no crees? Pero mejor así, te he gritado desde un trozo de papel y espero que lo hayas abierto en el dormitorio… como sea, perdóname pero como ya te dije, iré a verte en el partido del sábado y entonces ya hablaremos, dile a tu… a ese niñito que tendrá que vérselas conmigo ¿De acuerdo?
Te quiero.
Tu padre, Bill.
--Bueno…
--No sé qué sea peor—dijo Victorie tapándose hasta la cabeza con la colcha de su cama—que venga a ver como comento el partido o que quiera hablar con Ryan.
--Necesitaras decírselo para que esté preparado para lo peor—la consoló Megan viendo como las lechuzas se peleaban por el agua—tiene que saber que Bill Weasley va a patearle el trasero en el mejor de los casos…
--¡No ayudas, Luke!—chillo Victorie asustada pensando en el partido del sábado, iba a morir de los nervios.
--¿Y porque no podemos ir?—pregunto Albus cruzado de brazos, parecía enfadado.
--Por qué no pueden ir a Hogwarts antes de entrar—respondió Ginny pasándose de un lado a otro de su habitaciones buscando las notas del último partido que había ido a ver, tenía que entregar el reportaje a más tardar a las seis—ya te lo he dicho un millón de veces.
--Pero yo quiero ir—dijo Albus enfatizando las palabras--¡Quiero ir!
--¡Severus! No me grites—le riño ella volviéndose para verlo—no puedes ir y punto, ya ni James insiste tanto…
--¡MAMÁ, LILY Y YO TAMBIÉN QUEREMOS IR AL PARTIDO DE TEDDY!—grito James Sirius desde el piso de abajo soltando una risotada seguida de la risita cantarina de Lily.
--¡QUÉ NO!—grito Ginny poniéndose roja--¡No pueden ir! ¿No entienden?
--¡Mamá! No es justo…--decía Albus parando la trompita, era un niñito de casi nueve años bastante amable y gentil era cuando no se dejaba corromper por su hermano mayor, y era ahora en el modo de "quiero, quiero, quiero"—llévanos…
--No Al, lo siento—dijo Ginny con una mano en la cintura y recordando donde las había dejado; recordaba que las había puesto sobre el tocador, luego se metió a duchar y vino James preguntándole si podía ir al partido y cuando le dijo que no se fue sin rechistar ¡Claro! ¿Cómo no se había dado cuenta antes?—ahora vuelvo.
Sí, ya se le hacía raro que no hubiera insistido…
--… no Lily, ya te había dicho como tenías que hacerlo ¿recuerdas? Tienes que poner tus dedos así… ándale así y tratas de pegarle en la nariz, porque cuando pegas en la nariz se le llenan los ojos de lágrimas a tu ponente y… ¡Hola mami!—dijo James Sirius rápidamente poniéndose frente a Lily para que Ginny no viera que le estaba enseñando boxeo… otra vez--¿Qué te sucede? ¿Necesitas algo? ¿Te puedo ayudar?
--¿Dónde están?—pregunto estirando la mano y con voz firme, James se encogió de hombros—No te hagas, sé que tú las tienes, dámelas por favor, fíjate que te lo estoy pidiendo bien, sin gritar.
--No sé de qué hablas, mami—dijo inocentemente, realmente parecía inocente--¿De qué hablas?
--Deje mis notas en el tocador y cuando salí de bañarme ya no estaban ¿Dónde están?
--No las tengo, lo juro—aseguro James muy convencido, Ginny lo penetro con la mirada y esta vez realmente parecía inocente—si no me crees te lo juro por la moto del tío Sirius que algún día será mía…
--Lily, cariño, deja de hacer eso—dijo Ginny al ver que su hija seguía intentando dar un buen puñetazo a la cara, la pequeña sonrió—esa es mi chica, ahora dime ¿Viste mis notas?
--Hum… no, estaba acá abajo con Jimmy—contesto pensativamente—pero Al ha estado todo el tiempo allá arriba…
--¡Sé que tú las tienes, Al!—exclamo Ginny mirando hacia el techo como si fuera invisible y pudiera ver a su hijo correr a su habitación--*¡Accio notas!—*se oyó el quejido de Albus y de repente las notas estaban en sus manos.
--¿Y porque no lo habías intentado antes?—pregunto James acariciándose la barbilla.
--Oh… si bueno…--y se volvió antes de que se le notara que se había puesto roja; algunas veces se le olvidaba la varita ¿y quién no? Teniendo a esos tres diablillos como hijos—iré a terminar el reportaje y mientras pueden…
--La cabeza del tío Ron salió de la chimenea—dijo Lily dando brinquitos—dijo que fuéramos a comer con él, con Hugo y con Rose porque la tía Hermy saldrá tarde del trabajo…
--¿Fue una orden o les dijo que me pidieran permiso?—quiso saber cuándo ya subían las escaleras.
--Eh… Lily le dijo que iba a subir a pedirte permiso—decía James tratando de no reír—pero el tío dijo que no y dijo y cito textualmente al diablo con lo que diga su madre, soy su tío y tengo autoridad sobre ustedes así que pónganse un abrigo y se vienen por Red Flu, aquí los espero…--dijo tratando de imitar la voz de Ron para finalizar con una carcajada.
--Ronald—dijo Ginny como si fuera una palabrota; pareciera que a su hermano no le importaba mucho los permisos, él simplemente se llevaba a los niños y punto, a veces le avisaba y otra no y cuando no lo hacía ella casi se volvía loca, tendría que hablar con él—si bueno, de acuerdo, vayan, así sirve que su padre y yo… como sea, iremos por ustedes a eso de las nueve ¿Qué les parece?
--Genial pero no vuelvas a insinuar que te portaras mal con papá—dijo James con una mueca de asco—eso es asqueroso.
--Si no ¿Cómo crees que llegaste al mundo?—le pico Ginny riendo--¿Por obra del hipogrifo?
--¡Qué asco!—y cerró la puerta de su habitación de un portazo.
--Anda linda, ponte una chaqueta ¿sí?—dijo Ginny abriendo la puerta de la habitación de Lily—una que te tape bien.
--Vale mami—y antes de meterse del todo, añadió—si te porta mal con papá no vayan a tener otro bebé ¿eh?
--No prometo nada…
--¡Te escuche!—gritaron Albus y James desde sus respectivas habitaciones haciendo reír a su madre que siguió con su trabajo para acabarlo antes de que Harry volviera a casar y pudieran tener un rato a solas.
--¿Sabes que Ginny va a golpearte, cierto?—pregunto Ron a George mientras estaban en la cocina sacando del empaque la comida que acababan de traer del restaurante muggle--¿Estas consiente?
--Sí y lo mejor es que no me importa—aseguro poniéndose la varita en el hoyo donde debía estar su oreja para tener las manos libres y repartir todo en los platos—Ginny ¿Qué? No puede hacerme nada, esto biológicamente protegido por mi aura de ternura.
--¿Qué estupidez es esa?—rió Ron chupándose los dedos.
--Verás soy una persona amable, graciosa y simpática pero sobre todo, soy tierno—declaro George poniendo nuggets aquí y allá.
--¿Qué? ¡Claro que no!—salto Ron divertido—eres alguien detestable…
--Por supuesto que no y puedo demostrártelo aquí y ahora—dijo George alzando la cabeza, Ron lo miro a la espera y entonces el desorejadocompuso una mirada y una sonrisa que realmente eran tiernas, se veía tan lindo, tan tierno, tan inocente…
--Oh vamos… George… vale, te ves tierno ¿contento?—dijo Ron cerrando los ojos para ya no mirarlo porque le provocaba una sensación extraña.
--¿Te dieron ganas de abrazarme, verdad?—le apremio George contento, su hermano asintió secamente--¡Ja! Ahí lo tienes, eso lo he aprendido viendo una película muggle en casa de Sofí, era algo muy idiota pero funciono cuando Angelina se enojó de que le diera whiskey de fuego a Freddie y le hice esos ojos, en la película sale un gato con botas y un ogro verde… no sé, es algo estúpido pero me gusto y a los niños también.
--En serio que ya pareces un bicho raro como papá—sentencio Ron sonriendo—con todos esos cacharros muggles…
--¿Y tú no?—inquirió George mostrándole un microondas.
--Ah bueno es diferente porque la familia de Hermione es muggle y hay que aparentar, yo ni siquiera sé usarlos—se excusó Ron poniéndose rojo—Rose me ayuda…
--Vale, siendo así colocaré esta plato con esta cuchara de metal y…
--¡No!—Ron no pudo resistirse más y no dejo que George metiera el metal a horno porque sabía perfectamente que iba a suceder, su hermano rio a mandíbula batiente—Hermione va a matarme, ya van cinco de estos que descompongo…
--Ya sabía yo que eras un mandilón—George siguió con su tarea de servir la comida en los diecisiete platos que estaban dispuestos en la barra de la cocina—me pregunto a qué hora se dignan en llegar…
--Te digo que Ginny va a golpearte cuando se dé cuenta que esta reunión es "de padres e hijos"—Ron uso un tonito muy chistoso—no sé porque no podíamos decirle a las chicas…
--Ah Ron, Ron, Ron—George negaba con la cabeza--¿Cuándo entenderás que hay algunas cosas que las chicas no deben saber? Así ellas creerán que escondemos algo y se enfadaran y bla, bla, bla, lo demás ya lo sabes.
--¿Y por qué querría ocasionarme problemas con Hermione?—trato de pensar Ron sirviendo jugo de calabaza en los vasos—sinceramente creo que eso ya lo hago muy bien solo…
--No sé, nos hace interesantes—declaro George deteniéndose a pensarlo pero luego se encogió de hombros—me encantaría ver la cara de Ginny cuando le llegue el patronus de que Harry no va a llegar a portarse mal con ella…
--Cierra la boca, no quiero imaginármelos—Ron hacia como que se quitaba algo que le zumbaba alrededor—esa Ginny todo el tiempo, todo el día, a veces me compadezco de Harry porque llega con una ojeras ¡Es una devoradora!
--Que intenso—dijo George divertido—pero tienes razón, algún día de estos deberíamos impedir que lo tenga entre sus garras nuestra hermanita, lo juro, no se cansa…
--¿Quién no se cansa?—intervino Harry entrando a la cocina sonriendo--¿A qué se debe la reunión y por qué no podían venir las chicas?
--Otro que no sabe engatusar—se lamentó George moviendo su varita para levitar los platos que ya estaban servidos—en cuanto comamos, les explicaré ¿entendido?
--Vale—dijo Harry no muy convencido, cuando George se hubo salido continuo— ¿Han llegado mis hijos?
--Me parece que no porque de lo contrario James ya estaría aquí devorando la comida—dijo Ron sonriendo--¿Qué tal ha ido con Kingsley? ¿Todo bien?
--Sí todo bien pero me parece que hay una mala noticia—respondió Harry un poco triste.
--¿Qué pasa?
--Los miembros del comité de Hogwarts dicen que McGonagall ya debe descansar…--iba diciendo Harry cuando James entro corriendo—Campeón, hola ¿Cómo va todo?
--Papi, hola, no sabía que venías—dijo abrazándolo, luego fue con Ron a hacer lo mismo—el tío no nos dijo nada y mamá se ha quedado en casa esperándote…
--Lo supuse pero ya le he mandado un patronus—explico Harry sonriendo—al parecer es una noche para padres e hijos ¿no?—Ron y James asintieron contentos--¿Y tus hermanos?
--Albus se fue corriendo a ver a Rose y Lily esta con Lucy y Roxanne.
--¿Ya llego Percy?
--Sí ya, el tío George se estaba burlando de él porque trae las gafas rotas, dice que se calló…--y soltó una risotada--¿Hay hamburguesas, tío padrino?
--Ya se las llevo George…
Y así como entro, el pequeño salió corriendo dejando a ambos adultos llevando los vasos con jugo de calabaza, aquello sí que prometía…
Fue una noche increíble, todos se divirtieron de lo lindo; esa idea de George de que fuera solo una noche de chicos con los niños fue más que genial. Porque no había chicas gritando asustadas por que las actividades fueran peligrosas o chicas fulminándolos furiosas, o chicas quejándose de los comentarios o chicas que simplemente les dijeran que hacer. Todos, sin excepción, terminaban haciendo lo que sus esposas decían, por ejemplo: Cormac se relajaba mucho cuando Sofí no estaba a su lado atenta a cualquier asomo de estupidez por parte de él, cuando Fleur no estaba, Bill podía reír a carcajadas sin que ella le dijera que no era correcto o Percy que podía beber whiskey de fuego sin sentir la mirada acusadora de Audrey, Ron podía hacer comentarios tontos sin que Hermione lo reprendiera o Harry que secundara a George con sus chistes sin que Ginny lo asesinara con la mirada y sobre todo, y aunque lo negara, George podía decir una y mil estupideces sin que todas le dijeran que se callara y que Angelina le diera pellizcos. Sí, habían acertado al elegir una noche para ellos, lo que no tomaron en cuenta fue a los niños, esos angelitos… porque ahora James y Freddie habían hecho una batería improvisada con las cacerolas de la comida y hacían un ruido infernal, Albus, Hugo y Louis les seguían el juego moliendo a golpes todo lo que se encontraban con unos cucharones, Chloe y Zoeandaban montadas en la escoba de juguete de Hugo derribándolo todo a su paso entre carcajadas y advertencias de Freddie y Roxanne de que iban a caerse; Rose, Lily, Roxanne y Lucy salieron al jardín a explotar una caja sencilla de Magifuegos Weasley haciendo que medio vecindario saliera a admirar aquellos fuegos artificiales tan curiosos… y mientras, los responsables padres estaban en la sala jugando con los videojuegos de Hugo, un cachivache muggle que le regalaron sus abuelos Granger y que consistía en tocar los instrumentos, como si fueran una banda de rock: Bill estaba en la batería, Percy en el teclado, Harry en el bajo, Ron y Cormac en la guitarra y George en el micrófono… si, eran unos responsables adultos, aunque ¿Quién dijo que crecer significa madurar?
--Quiero que salgan y machaquen a los Ravenclaw ¿entendido?—era Teddy que les infundía valor a los integrantes de su equipo antes de entrar al partido que abría la temporada de ese año; él llevaba en el equipo cuatro años pero esta vez debutaría como capitán, algo que, estaba seguro, enorgullecería a sus padres, era él, Ted R. Lupin, guardián y ahora Megan Luke lo miraba algo ceñuda—vale, Meg, lo siento pero tú estás en Gryffindor y quiero que metas, mínimo, unos seis goles ¿sí?
--Claro, sobre todo porque su hermano es el guardián—dijo Ryan sonriéndole animadamente, él era otro cazador mientras que el tercer cazador era Jack Kinkle, una chica de séptimo era la buscadora y los golpeadores eran Judy Lamonsoff y Nathan Fader—aun así Luke, siento decirte que tu hermano no me vera ni el polvo.
--Y yo siento decirte que puede que no llegues con vida al castillo—le recordó ella desdeñosamente, Ryan se quedó blanco, era verdad, podría ser que no saliera con vida de la charla que tendría con Bill Weasley al finalizar el partido—bueno ahí lo tienes.
--¿Qué demonios…?—Teddy se sacudió la cabeza consiente de que debía tenerlo anaranjado, pero su amigo negó con la cabeza e hizo un gesto que interpreto como, más tarde—bien, salgan y háganme quedar bien ¿de acuerdo?
--Sí.
La puertezuela comenzó a abrirse y el griterío del estadio los abrumo un poco junto con el sol que los cegó por un momento.
--¡Y vienen los jugadores de Gryffindor!—anunció la cantarina voz de Victorie, ese año, ella comenzaba hacerla de comentarista—y viene el capitán Lupin que por cierto, bonito color de pelo…--y todos en el estadio rieron porque Teddy llevaba el pelo dorado, quizá apropósito para su causa—y ahora la señorita Luke, le siguen Kinkle y… y… Richards—de nuevo, por todo el estadio se oyeron risitas, silbidos y el típico "uy" cuando se trata de una parejita, Victorie se puso roja hasta la orejas hasta que Hagrid le dio un codazo no muy débil a la chica que se fue hacia adelante—y le siguen—vienen Lamonsoff y Fader y la buscadora, Shelby Stuart… la señorita Kasdovassilis sale al campo, los capitanes se dan la mano… sale la snitch seguida de las bludgers… la quaffle está en el aire ¡Que comience el partido!
Los griteríos no se hicieron esperar, sobre todo en las gradas de profesores donde Harry y Ginny Potter miraban maravillados mientras que Fleur y Bill Weasley esperaban que el partido terminara pronto, había un asunto que atender, era cuando Bill, se enorgullecía más de sus cicatrices, confiaba que le dieran un aspecto más aterrador y que ese tal Ryan Richards saliera huyendo alejándose de su princesita.