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Historia 71085 — capítulo 30

--Y todo empezó con sufrimiento y lágrimas—relataba Victorie a su pequeño público—pero ahora sé que todo valió la pena—terminó con una hermosa sonrisa.

--Tú vida es como para hacer una novela de las que le gustan a la abuela—comentó Molly saboreando uno de los caramelos de limón que tanto le gustaban.

--Es tan romántico—comentó Lucy extasiada—y te ves tan hermosa…

--¡Me siento tan anciana!—se quejó Roxanne haciendo un puchero.

--Créeme que haciendo eso, te ves más niña que las gemelas—intervino Freddie asomándose por la puerta.

--¿Qué demonios haces tú aquí?—pregunto Roxanne irguiéndose, fulminando a su hermano con la mirada—insecto…

--¡Te escuché, Georgina!—gritó su madre desde la planta baja.

--A veces creo que tía Angelina tiene un oído mágico—afirmó Zoe asintiendo enérgicamente con la cabeza, Chloe hacía lo mismo— ¿le habrá robado la idea a Ojoloco?

--No me has contestado—tercio Roxanne interrumpiendo a la pequeña de trece años que le enseñaba la lengua a Freddie— ¿Qué haces aquí?

--¡Pero que humor!—se quejó Freddie caminando hasta Victorie— ¡Y recordar cuando te cogía en brazos!—y la abrazó con fuerza, haciendo como que lloraba—pequeña saltamontes…

--¿Te encuentras bien?—se extrañó Victoire del comportamiento de su primo.

--Es que…--Freddie se sonó la nariz con mucha fuerza, haciendo que todas las chicas hicieran una mueca de asco.

--¡No te cases!—llegó gritando James azotando la puerta— ¡Victorie!

--¡James!—chillaron todas corriendo hacia él.

--¿Pero que les da que siempre lo reciben así?—preguntó Freddie al aire, con el ceño fruncido.

--Es que él es mustio—declaró Chloe inocentemente.

--Ya te he dicho, mi pragmático amigo—decía James zafándose del abrazo de Lily para llegar hasta su primo favorito—que debes saber tratar a una dama.

--¿Dónde hay damas?—soltó él sin pensar.

Todas las chicas abrieron la boca, indignadas. Freddie supo que había cometido un error cuando todas, hasta Victorie, se le lanzaron a los golpes.

--De eso exactamente estaba hablando—dijo James recargándose en el marco de la puerta, viendo todo divertido.

--¿Dónde está Bill?—quiso saber Audrey nada más ver a Fleur--¿Cariño?

--Esta asimilándolo—le dijo Ginny girando el cuello para ver a su otra cuñada.

--¿Quién, Bill o Fleur?—preguntó Sofí saliendo del baño—creo que los dos—se respondió a si misma al ver los ojos hinchados de la rubia—no llores…

--¡Mi hija va a casarse!—exclamó Fleur con un largo suspiro, Angelina le apretó la mano en señal de apoyo—estoy tan contenta, pero al mismo tiempo… ¡Es mi pequeña!

--Sí las gemelas fueran a casarse, yo me sentiría realmente vieja…--pensó en voz alta Sofí sentándose junto a Fleur que le lanzó una mirada antes de echarse de nuevo a llorar.

--¡Sofí!

--Lo siento, che—se disculpó abrazándola—piensa que Vic está más que feliz, ella no debe verte así o se pondrá igual o peor que tú.

--Tiene razón—convino Hermione pasándole un pañuelo—será mejor que nos demos prisa o se nos hará tarde y si agregamos que tendremos que ayudar a los chicos…

--Ya están grandes—masculló Audrey sacando de su maleta el vestido que usaría—yo creo que son lo bastante capaces de arreglarse para la boda…

--¡Hermione!

--¡Ginny!

--¡Angelina!

--¡Audrey!

--¡Fleur!

--¡Sofí!

--Se los dije—dijo Hermione saliendo al corredor, de donde provenían los gritos.

--Están peor que niños chiquitos—se quejó Sofí rodando los ojos.

--¿Qué sucede?—preguntó Ginny a Harry.

--¡No encuentro la corbata!

--Eso es porque tú dijiste que no ibas a ponerte corbata—contestó Ginny divertida ante lo despistado que seguía siendo su marido que sonrió como para disculparse.

--¡Serás tonto, Harry!—rió Ron.

--¿Qué necesitas?—dijo Hermione dándole un codazo— ¿Ron?

--Esto… --el chico dejo de reír y bajo la mirada al suelo—esque queme la camisa…

--¿De nuevo?—dijeron todos.

--¡Oigan!

--Me pregunto si alguna vez dejaran de comportarse como niños—dijo Angelina haciéndole el nudo a la corbata de George, algo que nunca había aprendido a hacer él solo.

--¡Jamás!—exclamó él solemnemente.

--¡Jamás!—lo corearon sus hermanos y Cormac.

--Victorie está loca—comentó Hugo, desabrochándose los botones de arriba de su camisa azul—mira que querer casarse…

--Nunca digas nunca—le dijo Frank mirando como Dominique subía las escaleras con una gracia solo propia de ella.

--Deja de babear por mi prima—lo corto Albus chasqueando los dedos delante de él—es asqueroso…

--Claro, solo sí tú dejas de hacerlo por mi hermana—le reto Frank en cuanto vislumbro a Alice, que se unía a Dominique— ¡Albus!

--Yo no babeo como tú—lo contradijo—soy más disimulado—murmuró sonriendo, Hugo lo escuchó y se echó a reír.

--¡¡¡FUERA!!!—ese gritó hizo que toda la casa retumbara y los sobresaltara; Albus y Frank sacaron rápidamente las varitas.

--¡Por los diez mil quinientos seguidores que tengo en twitter!—saltó Hugo asustado— ¿Qué demonios fue eso?

--¿Qué es twitter?—quiso saber Richard entrando por la puerta trasera.

--Algo que tú jamás entenderás—afirmó Hugo con un gesto muy parecido a los que hacía su madre.

--¿Quién soltó tremendo rugido, Louis?—quiso saber Albus en cuanto vio a su primo bajar las escaleras.

--¿Tú quién crees?—contestó Louis sobándose la oreja—las chicas…

--Están más locas de lo normal—afirmó Hugo estirándose perezosamente—con decirles que Rose estaba maquillándose…

--¿QUÉ?—gritaron todos, perplejos.

--Oye, Lily—le llamaba James a su hermana que iba y venía corriendo, con un montón de cosas en los brazos--¡Lily!

--Jamsie ¿Qué quieres?—la pequeña de dieciséis años se detuvo resoplando—ya voy tarde…

--¡Vaya!—James puso los brazos en jarras—antes tenías tiempo para tu hermano favorito…

--Ay por favor—Lily rodo los ojos—Sirius, ya no soy una niña, no puedes seguir chantajeándome así, dime que necesitas, además que te quiero tanto como a Al.

--¡Antes me querías!—se quejó él dando una patada al suelo.

--Sí, ella va a venir—dijo Lily sonriendo pícaramente, James se mordió el labio inferior—eso era lo que querías saber ¿no?

--Bueno… yo, realmente…—James se alboroto el cabello—solo quería saber… eh… si tú… si Al… ¿me has extrañado?—dijo torpemente.

--Cuando ella llegué, no te comportes como un idiota—le aconsejo ella antes de azotar la puerta de su habitación.

--¿Desde cuándo los patos le tiran a las escopetas?—dijo a la pared.

--Desde que eres parte de esta familia—le dijo George que pasaba por allí con el cepillo de dientes en el hoyo donde debía estar su oreja, le guiño un ojo con complicidad a lo que James solo sonrió, iba a verla.

--¿Qué haces aquí?—preguntó Molly en cuanto vio que William se aparecía por el patio.

--Me han invitado—respondió él quitándole el plato de panquecillos que tenía en las manos—en realidad, a toda mi familia, solo que me he adelantado…

---No tienes nada que hacer aquí—afirmó la pelirroja, quitándole el panqué de la boca.

--Mi novia está aquí—la contradijo William sonriendo pícaramente.

--¿Tú novia?—se burló Molly—no me hagas reír.

--En serio…

--Ya nadie les cree—dijo Zoe que pasaba por ahí cargando una gran bolsa con formas extraña, Molly y William se giraron para verla—todos ya sabemos que son novios…

--¿Qué?—Molly casi se atraganta con lo que comía.

--¡Hasta el tío Percy!—chilló Chloe riendo malévolamente.

William abrió los ojos como platos mientras que Molly se ponía más roja que su cabello.

--Hugo, hazme el favor de abrocharte bien esa camisa—le dijo Hermione en cuanto lo vio.

--Mamá…--se quejó el chico—me aprieta.

--Ahora mismo lo arreglo…--Hermione saco su varita, dispuesta a hacer lo que tuviera que hacer para resolver ese problemita.

--¡No!—chilló Hugo echándose para atrás—mejor le digo a la abuela…

--¿Qué insinúas?—le retó Hermione.

--Nada, nada mami, nada—se apresuró a decir Hugo— ¡Mira!—señaló hacia atrás de su madre.

--No te va a funcionar, en serio Hugo…

--¡Wow!—dijo Frank abriendo la boca, mirando hacia donde señalaba Hugo—Rosie…

--¿Eres tú Rose?—preguntó Hugo acercándose a la escalera, automáticamente le ofreció la mano a su hermana que tímidamente la acepto.

--Gracias, Huguito, tú también te ves muy guapo—dijo Rose tratando de desviar la atención de ella.

Frank salió al patio pues su padre estaba llamándolo.

--¡Cariño, te ves hermosa!—Hermione corrió a abrazar a sus dos hijos adolescentes.

--Te pareces a tu madre—dijo Ron que venía detrás de su hija.

--¡Papá!—Rose se tapó la cara con las manos, apenada.

--¡Caray, así se hacen las cosas!—dijo Ron dándole un beso en la mejilla.

--Eso estuvo tan pasado de moda—dijo Hugo sacando un aparato del bolsillo de su chaqueta—en serio papá…

--¿Qué haces?—le preguntó su padre— ¿Otra vez ese aparatejo muggle?

--El hecho de que sea mago no quiere decir que no me guste el Internet, Facebook o Twitter—dijo Hugo como si fuera lo más obvio del mundo—oh… espera—y se echó a reír mirando el aparato.

--¿Qué te da tanta risa?—preguntó Rose sacando de su bolso de mano un aparato igual al de su hermano pequeño— ¡Oh por Merlín!—y también rió.

--¿Esto está sucediendo ahora?—Hugo movía los dedos rápidamente.

Mientras, Ron y Hermione los miraban con cara de no entender una sola palabra.

--Eso parece—Rose miro hacia el techo.

--¡Corre!

--¡No pueden, no lo hagan!—decía Freddie tratando de zafarse de las cuerdas— ¡Niñas!

--¡Es la venganza!—reía Zoe.

--Tardamos, pero…--Chloe se encogía de hombros, inocentemente.

--¿Qué haces, Zoe?—preguntó Freddie al ver que la niña cogía su celular.

--¡Lo subo a Facebook!

--¡No!

¿Qué estás haciendo?

Me comí un gnomo.

Escribía George en el aparato que le había regalado Roxanne en su último cumpleaños. Había descubierto algo realmente divertido; ahora podía entender la afición de su padre por los artículos muggles. Resulto que ese invento de Facebook y Twitter eran realmente divertidos y lo era más aún cuando él era el único que sabía utilizarlo, claro, además de los chicos.

De repente vio como en el muro de las gemelas, había un nuevo video. No pudo dejar de reír a carcajadas en cuanto vio que aquellas dos habían logrado atar a Freddie y maquillarlo; esa debía ser su venganza porque la última vez que su hijo había ido a la casa de las gemelas, había mandado una carta a un vecinito, fingiendo ser ellas y declarándole su amor. Algo que hizo que el niño estuviera molestándolas varios días.

--Deja ya eso, George—le regaño Angelina poniéndose los aretes—la ceremonia está a punto de iniciar.

--Espera—y dio click en la palabra, me gusta al video, al hacerlo leyó: a ti, a James Sirius Potter, Rose Weasley, Hugo Weasley, Soffí Cardachi y a otras cincuenta y cuatro personas, les gusta esto—listo—dijo colocando la tableta en el buro de la cama—te ves tan guapa.

--Eso ya lo sabía…

--¡Que modesta!

--Pero es bueno que me lo sigas diciendo—terminó dándole un beso salvaje.

Los años pasaban y pasaban, pero aquellos dos eran tan locos e impulsivos como siempre.

--Hola mi amor—saludó Lucy a Richard, se puso de puntas para poder darle un beso en los labios—que bueno que llegas, está por iniciar…

--Lo sé, lo siento—se disculpó abrazándola por la cintura—pero es que el entrenamiento se alargó y no pude zafarme.

--Claro, el famoso guardián Richard Wood—dijo Lucy en voz teatral, él alzó una ceja—no puedo evitarlo.

--¿Y qué me dices tú, eh?—se burló Richard al ver la cara que ponía Lucy—la hija del mismísimo ministro, la novata del departamento de Ley Mágica…

--Bueno…--Lucy se sonrojo—suena más espectacular de lo que en verdad es.

--¡Hola!—saludó una pelirroja que venía con un rubio, ambos con enormes ojos azules.

--¡Lysander!—exclamó Rose que salía de quien sabe dónde.

--¡Chicos!—llegó Lily bajando las escaleras como rayo; abrazó a Lysander que sonreía anchamente pero dudo en hacer lo mismo con Lorcan.

--¿Te debo algo?—se quejó Lorcan alzando una ceja, abriendo los brazos.

--No, yo… claro que no—dijo Lily abrazándolo, sonrojada.

--Será mejor que vayamos acomodándonos—sugirió Rose—antes de que mamá comience a gritar.

Lucy asintió y salió al jardín tomada de la mano de Richard que sonreía enamorado. Rose le lanzó una mirada a Lysander, algo que ella entendió muy bien.

--¿Vamos?—Lorcan le ofreció su brazo a Lily que luchaba por no sonrojarse.

--Sí, vamos.

--¿Lys?—su hermano se detuvo.

--Yo… tengo que ir retocarme un poco, ya voy—se excusó sentándose en el sofá—pero vayan ustedes, Lily y Rose son damas de honor…

Rose solo asintió y salió disparada, dejando a Lorcan y Lily.

--¿Qué esperan?—les apresuró James que venía entrando—vete ya, Lilian.

--Hola James—saludó Lorcan al pasar por su lado, dándole un apretón de manos.

--Hola—contestó él distraídamente, en cuanto vio desaparecer la melena rubia de Lorcan, corrió a sentarse junto a Lysander que sacaba un pequeño espejo de su bolsita—pensé que no vendrías.

--¡Pensaste!—exclamó Lysander fingiendo sorpresa—bienvenido al género humano…

--Te ves tan linda cuando tratas de humillarme—comentó poniendo sus manos detrás de la cabeza—pero lamento decirte que necesitaras más para hacer que me aleje de ti…

--¿Es que la distancia que hay de aquí Sudáfrica no es suficiente?—quiso saber ella acercándose peligrosamente a James.

--Quédate—James no podía dejar de ver los carnosos labios de Lysander.

--No.

--Bueno, entonces—se alboroto el cabello—llévame contigo…

--¿Qué?—saltó Lysander frunciendo el ceño— ¿De qué hablas?

--Te quiero, Lys—dijo antes de sujetarla por el cuello y besarla.

--¿Dónde rayos esta Megan?—decía Victorie yendo de un lado a otro.

--No ha de tardar en llegar—trato de tranquilizarla Dominique—no te preocupes, trata de pensar en cosas bonitas.

--¡Mi dama de honor no llega!—chillo su hermana cerrando los puños con fuerza—en cuanto la tenga a mi alcance voy a matarla…

--¡Sorpresa!

--¡Megan!

--¡Hola!—dijo como si nada, quitándose las gafas de sol—lo siento tanto pero es que…

--¡Fue mi culpa!—se disculpó Wayne que venía acomodándose la camisa—nosotros…

--¿Cuántas veces tengo que decirles que no quiero saber sus intimidades?—se quejó Victorie jalando por el brazo a Megan—¡Por todos los cielos, creí que no llegabas!

--¿Qué no viste?—Megan le enseñó su celular— ¡Lo puse en twitter!

--¿El qué?—intervino Dominique acomodándole el velo a su hermana— ¿Publicaste que estabas teniendo sexo con Wayne?

--¡Dominique!—le regañó Fleur entrando a la habitación—lo que hagan o no, no es asunto tuyo.

--Oh Fleur, te ves radiante—comentó Megan abrazándola.

--Gracias, querida—dijo devolviéndole el abrazo—pero no tan linda como mis hijas.

--Mamá—dijeron ambas chicas, rodeándola por la cintura.

--¡Ay qué voy a llorar!—exclamó Fleur lastimeramente.

--Más vale que no—intervino Bill entrando, traía los ojos rojos y un poco hinchados—de lo contrario tardarían aún más en bajar.

--Me parece que esto ya es un poco familiar…--decía Megan sonriendo.

--Ya todos los están esperando—dijo Louis abriendo la puerta— ¿Qué sucede?—preguntó al ver a sus hermanas con los ojos acuosos y a sus padres con una mueca.

--Iré bajando con las demás damas—dijo Megan sonriéndole a su amiga que le guiño un ojo.

--¿Un abrazo?—inquirió Louis a las chicas que solo aceptaron gustosas—no lo puedo creer, Toire…--le dijo dándole un beso en el cabello, sí bien era el más joven, le sacaba dos cabezas a sus hermanas.

--¿Dónde hay una cámara cuando se le necesita?—preguntó Fleur abrazándose de Bill que se quedó mudo--¡Amo los inventos muggles!—exclamó al ver que Dominique sacaba su celular y se lo tendía.

--¿Nervioso?—preguntó Harry nada más entrar a la habitación.

--¿Tú que crees?—respondió Teddy señalando su cabeza que era un torbellino de colores—no puedo controlarlo…

--A tú madre le pasó lo mismo—intervino Ginny, sonreía y al igual que Fleur, tenía los ojos rojos—déjame ayudarte.

--¿En serio?

--Yo no lo sé, porque yo no estuve en su boda—dijo Harry sentándose en la cama, mirando como Ginny le acomodaba el cuello de la camisa al que fuera como su hijo mayor—pero estoy seguro que ella pudo controlarse nada más ver a Remus.

--¿Cómo adivinaste?—quiso saber su esposa.

--A todos nos pasa igual—contestó él como si fuera lo más obvio del mundo—uno está hecho un manojo de nervios, intentando huir pero solo hasta el instante en que vez al amor de tu vida, todo está demás, solo existen esas dos personas.

--¿En serio?—preguntó Teddy esperanzado.

--Te lo puedo jurar.

--Me gustaría que estuvieran aquí—confesó Teddy alzando el portarretratos que tenía la foto de sus padres con él de recién nacido, saludando a la cámara.

--Y lo están—Ginny lo abrazó con fuerza—siempre han estado contigo.

--Aquí—Harry señaló justo donde estaba su corazón y no pudo evitar acordarse de Sirius.

--Gracias—fue lo único que dijo el chico, con los ojos vidriosos—por todo lo que me han dado, con ustedes…--trago con dificultad—gracias a ustedes eran pocas las veces que me sentía solo, gracias por tratarme como a un hijo más.

--Es que eso es lo que eres para nosotros—afirmó Harry palmeando su espalda, Ginny lloraba en silencio—nuestro hijo mayor.

--¡No llores, mamá!—pidió Teddy entre risas.

--Es que… es que…--Ginny cogió el pañuelo que le tendía Harry—es que… ¡soy tan joven para ser una suegra!

--Serás la suegra de tu sobrina—le recordó Harry tomándola de la mano—que eso te haga sentir mejor ¿no crees?

--Bien—aceptó limpiándose las lágrimas, miro a Teddy a quien el cabello se le había quedado quieto, de un lindo color azul turquesa—te quiero mucho, no se te olvide.

--Y yo a ti.

--Ahora… los veré abajo—dijo Harry saliendo de la habitación, dirigiéndole al chico una última mirada cargada de apoyo.

--Allá vamos—dijo Teddy sujetando fuertemente el brazo de Ginny que asintió contenta.

Ahí estaban todos. Amigos y familiares, invitados y colados; todos reunidos para presenciar la unión de Ted Lupin con Victoire Weasley, el joven auror casado con la mayor del clan Weasley.

Habían acordado que la boda fuera en la Madriguera, donde habían sido todas las bodas de los Weasley (a excepción de la de Ron y Hermione) no había lugar más mágico que aquel. No existía otro lugar con más significado para ellos, que esa casa vieja y torcida; porque ahora Teddy caminaba del brazo de Ginny Potter, la que era como una madre para él a falta de su abuela que había muerto un par de años atrás. Mientras, Harry Potter estaba del lado del novio en primera fila junto a Albus Severus: a su izquierda estaba Fleur Weasley del brazo de su hijo, Louis. No podían faltar los abuelos Delacour y la tía Gabrielle, con su pequeña hija y su esposo; Molly lloraba en brazos de Arthur, Percy le daba palmaditas en la espalda al igual que Audrey, Hugo se peleaba con los botones de su camisa ante la mirada severa de su madre que estaba junto a Ron que cada dos por tres suspiraba largamente. George y Freddie eran regañados por Angelina que les quitaba sus tabletas electrónicas. Chloe y Zoe sacaban fotos a diestra y siniestra ante la cara contrariada de Sofí y Cormac.

--Bueno…--Ginny deposito un suave beso en la mejilla de Teddy cuando llegaron al final del pasillo, donde ya los esperaba el padrino, James Sirius—los quiero—les dijo en voz bajita.

--Y yo a ti—dijo Teddy y le soltó un codazo a James.

--Sí, sí, yo igual—dijo rodando los ojos.

--Oh por Merlín…--escucharon que dijo una voz masculina, todos buscaron de dónde provenía hasta que dieron con la cara enrojecida de Lorcan.

--Te escuché—murmuró James lo bastante alto.

Y es que, venían las damas de honor; Megan encabezaba la fila, todas ataviadas en un lindo vestido color violeta, eso sí, cada vestido distinto, acorde al estilo de cada una. En seguida venía Dominique, caminando con la gracia de una bailarina; Molly trataba de no desentonar tanto con sus andares torpes, Roxanne sonreía anchamente a todos, Lucy se limpiaba delicadamente las lágrimas. Rose bajaba la mirada al sentir todas las miradas sobre ella y Lily caminaba tan natural como siempre. Todas las chicas Weasley, abriendo paso a la novia.

--¿Lista?—le preguntó Bill antes de salir a escena.

--Hagámoslo—dijo ella con mucha decisión.

Y tal como habían dicho Harry y Ginny, todo alrededor de Teddy perdió sentido en cuanto vio a la chica que era el amor de su vida.

--Siento llegar tarde—se disculpó el rubio, sentándose en la mesa donde estaba Albus.

--No te preocupes—dijo Albus ofreciéndole una copa de vino.

--¿Cómo ha estado?—preguntó dándole un sorbo.

--Es una boda—Albus se encogió de hombros—ósea que hubo llanto y risas ¿Qué te digo? Sé que a Teddy le dará gusto verte por aquí.

--Debo felicitarlos ¿no?—aventuró el chico buscando entre el gentío.

--¿Por qué simplemente no hablas con ella y ya?—pregunto Albus sonriendo burlonamente—creo que ahora son lo suficientemente maduros como para tomar las cosas con un poco más de seriedad.

--Lo dices como si fuera tan fácil—ironizó el chico—debo decir que me siento extraño aquí.

--¿Por qué?

--Por…

--Vaya, vaya ¿A quién tenemos aquí?—intervino Freddie que venía tomado de la mano de Sabine Finnigan, su novia.

--Por esto—dijo él sonriendo resignado a Freddie, Albus lo miro con comprensión.

--Scorpius Malfoy—dijo Freddie sonriendo malévolamente—cuanto tiempo sin verte.

--Lo mismo digo—saludó Scorpius— ¿Todo bien?

--Oh sí, todo bien—contestó Freddie—si quieres evitar a Rose entonces no te acerques mucho al centro de la pista.

Y entonces se fue, guiñándole el ojo.

--¿Qué fue eso?—se extrañó Scorpius.

—La verdad que no lo sé—admitió Albus sonriendo.

--¡Bailemos!—exclamó Alice jalando a su novio al centro de la pista donde Dominique daba un gran espectáculo, bailando extraordinariamente con Frank.

--Ve—le dijo Scorpius sonriendo a un resignado Albus.

--¿Tengo su atención por favor?—decía James parando la música— ¡Oigan!—gritó ampliando su voz mediante magia.

Todos se quedaron en silencio mientras que el padrino cogía su copa, mirando a los novios que estaban platicando en la mesa principal.

--Bueno, he de decir que mamá estuvo sobre mí más de un mes para que escribiera mi discurso—empezó James Sirius logrando una carcajada total—no es verdad—añadió al ver la cara que ponía Ginny—ya dije que no es verdad, madre—insistió, Teddy reía igual que Victorie y todos los invitados—en fin, yo sabía (y mi madre también) que diría muchas tonterías, entre ellas, contar anécdotas donde Teddy quedara como un tonto y yo como el héroe—de nuevo risas—pero… eso no es posible—dijo poniéndose serio como pocas veces—porque no hay una sola ocasión en que Ted no se haya comportado a la altura, porque él es mi hermano, porque es el chico más genial que pueda haber, además de mí—no pudo evitar decirlo, provocando que todos rieran y así cortar el momento emotivo—y ahora que se ha echado la soga al cuello… quiero decir—se corrigió ante la cara de su prima—que se ha casado—Victorie sonrió satisfecha—no puedo más que desearle lo mejor, a él y a mi prima la chica ideal para mi hermano el arcoíris—Teddy hizo que su pelo se pusiera verde y luego rubio para volver a ponerlo azul—así que, los invito a alzar sus copas para brindar por los novios.

--¡Por Teddy y Victorie Lupin!—exclamaron todos al unísono.

Y entonces Victorie corrió para abrazar a James Sirius.

--Eres un tonto—le espetó quitándose las lágrimas que corrían por sus mejillas—un tonto adorable.

--Lo sé—dijo él muy ufano—pero en serio, les deseo lo mejor.

--Gracias—Teddy lo abrazo.

--No hay de qué, hermano.

--¡Y ahora, nuestro regalo!—anunció Lily colocándose en el escenario.

--¡Berridos no por favor!—dijo Freddie desde un rincón.

--¡Fred!—le regañó Angelina.

--Insecto—articulo sin ningún sonido, Roxanne, colocándose una guitarra.

--¿Es que van a cantar?—preguntó Victorie colocándose hasta adelante.

Y entonces…

Ellas…

Las chicas…

Sus primas…

Sus mejores amigas…

Comenzaron a tocar la canción que Teddy alguna vez le cantó.

I could stay awake just to hear you breathing

Watch you smile while you are sleeping

While you're far away and dreaming

I could spend my life in this sweet surrender

I could stay lost in this moment forever

Every moment spent with you is a moment I treasure

…

--Todo valió la pena ¿no?—preguntó Victorie a Teddy, estaban sentados en una de las colinas circundantes a la Madriguera; la boda ya había terminado, dejándolos a todos con un buen sabor de boca y con el sentimiento de que el amor andaba flotando por el aire.

--Siempre—dijo Teddy dándole un beso en los labios.

--¿Puedes hacerte chiquito?—inquirió Lysander, girándose para ver a James.

--¿De qué hablas?

--He pensado en un encantamiento…

--¿Eh?—James la miraba sin comprender, la verdad era que esa chica lo enloquecía porque estaba seguro de que estaba igual o más loca que su madre, la tía Luna.

--Quiero llevarte conmigo, Sirius—dijo Lysander acariciando su mentón—quiero que conozcamos juntos el mundo, solo si tú quieres…

--Contigo a donde sea—afirmó sintiéndose tan cursi como Albus, pero no le importaba, ya no, porque estando con Lysander, todo perdía algún sentido lógico.

--Me gusta estar así—comentó Molly alzando la mirada para ver a William que sonreía con ganas.

--¿Así como?—pregunto él.

--Comiendo pastel—y se metió una gran cucharada de pastel a la boca, logrando la risa de William.

--Por eso me encantas—aseguro él quitándole crema de los labios con el dedo.

--Y tú a mí—dijo Molly robándole un beso—pero sigue gustándome más el pastel…

--¿Hugo?—le llamaba Amy Davies--¿Hugo?

--¿Sí?—dijo él estirándose.

--Yo… eh…

--Tú también me gustas—dijo Hugo tomando su mano.

--¿En serio?—dijo Amy emocionada.

--Sí, en serio.

--¿Y tú crees que nosotros…?

--Sí, sí quiero ser tu novio—la corto antes de que terminara y ahora los dos estaban recostados, mirando el cielo estrellado, sin decir una sola palabra.

--Supongo que la extrañaré—se dijo Dominique recargada en el pecho de Frank, que acariciaba su cabello—y mucho.

--Pero ellos no se irán muy lejos—la consoló Frank—y la verás todos los días en el ministerio, también a tu cuñado.

--Qué raro suena—se rasco la nariz—mi cuñado, Teddy Lupin es mi cuñado… wow, siempre me lo imaginé pero ahora se me hace demasiado raro.

--Victorie Lupin, pega ¿no crees?—preguntó su novio.

--Pues… creo que nos acostumbraremos.

--¿Qué tal sonaría Dominique Longbottom?

--¡¿Qué?!

--Freddie es una mala influencia para mi hermana—dijo Anne al ver como el susodicho se perdía en la oscuridad con su hermana, Sabine—cuando papá se enteré…

--Dudo mucho que pueda intimidar a Freddie—opinó Louis dándole un beso en la mejilla—es un hueso duro de roer.

--Ya lo creo—Anne se paró frente a Louis— ¿Cómo te sienta esto de la boda?

--Creo que… la extrañaré—admitió sonriendo—pero al menos ya no me peleare con nadie por el baño más grande de la casa…

Anne rió cantarinamente, antes de besar a su joven novio.

--Creo que he bailado demasiado—se quejó Lucy quitándose las zapatillas—me saldrán ampollas.

--Dame—se sentaron en el pasto, justo a tiempo para que él comenzara a darle un relajante masaje— ¿Mejor?

--Oh sí, gracias—dijo ella cerrando los ojos—ha sido una boda de ensueño.

--Según sé, todas las bodas Weasley han sido maravillosas…

--Pues si todos los Weasley nos casamos puede que cada boda supere a la anterior.

--Ya lo creo—dijo Richard tragando en seco—te quiero por cierto.

--Yo también, mucho, mucho.

--¿Te sucede algo, Al?—le preguntó Alice invitándolo a que se sentara junto a ella.

--Nada, solo medito.

--¿Se puede saber en qué o de qué?

--Aún no sé si debo seguir en la academia de aurores—dijo Albus tallándose los ojos—no sé si sea lo bastante bueno como mi padre, o Teddy y James, tal vez ese no sea mi destino.

--¿Entonces cuál?

--Por más que lo pienso, no sé.

--¿No crees que si pensaras realmente no ser auror, ya te habrías salido?—inquirió Alice sabiamente.

--Eres increíble—dijo dándole un suave beso en los labios.

--No lo creo, solo es que te conozco demasiado bien—dijo sonriendo.

--No creas que no sé lo que haces aquí, Malfoy—le dijo Rose muy seria—pero te he dicho millones de veces que el hecho de que por obra de un milagro hayas caído en Gryffindor no quiere decir que tú no…

--Déjalo ya, Weasley—la cortó Scorpius fastidiado—el mundo mágico me odia, al igual que a mi familia, y ya no me sorprende que tú lo hagas también; después de todo parece que los problemas que hubieron entre nuestros padres son demasiado grandes y pesados…

--No puedo olvidar todo lo que sé—dijo Rose—no puedo perdonar y olvidar, no soy Dios ni me han hecho un hechizo desmemorizante.

--Ya, pero cuando eso sucedió tu ni siquiera habías nacido—la contradijo Scorpius poniéndose de pie—pensé que eras diferente, Weasley, creí que eras una buena persona…

Y sin más, se fue dejándola sola, pensando en lo que acababa de decir.

Lily y Lorcan daban un pequeño paseo, poniéndose al tanto de sus vidas cotidianas; el tiempo no pasaba cuando estaban juntos, por alguna extraña razón…

--Lo peor de tener hijos—decía George viendo como Roxanne era besada por Alex Thomas, a lo lejos; estaba sentado en una de las mesas de la fiesta, junto a sus hermanos y sus respectivas esposas—es ver que han crecido.

--Es difícil—coincidió Percy desviando la mirada de Lucy, a quien Richard masajeaba los pies.

--Pero es gratificante verlos sanos y felices—terció Bill recordando la mirada llena de amor que Victorie le regalo a Teddy al darse su primer beso de casados.

--Sabes que has hecho un buen trabajo—dijo Harry orgulloso de ver a James abrazando a Lysander y melancólico de ver a su pequeña Lily tan grande.

--Y eso es la mejor de las recompensas—apuntó Ron divertido, pues podía ver la cara estupefacta de Hugo cuando Amy lo besó.

--Porque—dijo Hermione suspirando, al ver como Rose iba detrás de Scorpius—ellos son la nueva generación, el futuro.

--Nuestro legado—dijo Audrey abrazando a Percy, sintiéndose contenta de ver a Molly radiante junto a William.

--Ellos simplemente son lo mejor que pudimos haber hecho—acotó Ginny mirando a Albus y Alice, riendo.

--Hagan lo que hagan, son nuestros, nadie más puede decir eso—dijo Sofí al ver como Zoe y Chloe corrían asustando a todas las parejitas.

--¡Niñas!—gritaron todos pero las gemelas solo reían a carcajadas.

Ahora todos los chicos Weasley, corrían detrás de ellas; no importaba que tuvieran mil años, que fueran viudos, casados o magullados, siempre serían los mismos niños traviesos, los monstruos. James Sirius y Freddie siempre serían los alborotadores por excelencia, Teddy la voz de la razón, Lucy un amor con todos, Molly la vale todo, Dominique la alegre, Hugo el tragón, Lily la risueña, Victorie la amable, Rose la mandona, Louis el galán, Roxanne la loca y Albus el justo. Ellos, los Weasley, lo que el diablo empeño y nunca más quiso sacar.

--Después de todo—Angelina ya se ponía de pie, dirigiéndose al lugar de donde Freddie salía, abrochándose la camisa—de tales padres…

--Tales monstruos—dijeron todos al unísono, con una enorme sonrisa.


¡Buaaaaaaaaaa!

¿Sorprendidos?

Yo sería la sorprendida si ustedes no estuvieran sorprendidos.

El final, sí u___u

Creo que ya era justo y necesario dar por concluida esta maravillosa historia aun cuando tenía mucho jugo.

He de decir que tomar esta decisión no me fue fácil ¿el motivo?

Porque esta es la continuación del primer fan fic que escribí, ósea que me tiene triste, pero al mismo tiempo muy feliz porque suelen decir que las segundas partes no son buenas. Gracias a ustedes, su apoyo y sus comentarios puedo decir que fue todo un éxito J

Voy a extrañar escribir sobre la nueva generación y las peripecias por las que pasaban los adultos para meter en cintura a sus monstruos.

Ojala les haya gustado, sinceramente a mí me ha encantado y ha sido todo un honor escribir sobre estos personajes de lo que Jotaká solo nos dio una probadita >.<

En fin… ustedes saben que me seguirán viendo por acá n___n

De nuevo, muchas gracias por todo, TODO.

¿Qué más decirles?

Que comenten, que se animen para que me digan que tal les pareció w

Y como sé que se quedaron con dudas, como por ejemplo que paso con Cassandra o Ryan o porque Lysander tenía el pelo rojo, pues, les digo que habrá un epilogo donde incluiré lo que faltó en este episodio, si quieren saber algo más en concreto, pregunten en los comentarios y también lo añadiré en el epilogo J

Así que…

¡DE TALES PADRES, TALES MONSTRUOS!

<3<3<3

¡Gracias!

Y por último…

¡Besos con galán a Harry Potter!

xD