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Historia 71085 — capítulo 31

Chloe y Zoe McLaggen eran dos pequeñas niñas de trece años; hermanas gemelas, para ser más concretos. Eran el orgullo de Sofí y Cormac y el dolor de cabeza de todos, en realidad. Aunque George (su padrino) siempre estaba alentándolas a hacer lo que él consideraba lo "correcto" era por eso que sus padres recibían a diario una lechuza de Hogwarts, anunciando la travesura que hubieran hecho y amenazando con expulsarlas a la siguiente. Lo que podría considerarse imposible ya que el nuevo director, se divertía de lo lindo con cada ocurrencia suya.

Ahora las dos niñas eran la sensación de Internet, ya que en sus redes sociales tenían un gran número de seguidores gracias a sus bromas y locuras. Algo que no le agradaba mucho a la abuela McLaggen porque decía que podía prestarse a que se descubriera lo que en verdad eran.

A ellas no les importaba en lo más mínimo y no dejaban que nada ni nadie las parara.

--¿Qué es lo que vamos a hacer exactamente?—preguntó Chloe a Zoe.

--Quiero tenerlo todo bien documentado—dijo Zoe rebuscando en un baúl—la tía Hermione dijo que estaría por aquí.

--Supongo que el tenerlo documentado servirá para algún beneficio ¿no?

--Así es, así es—dijo Zoe sonriendo burlonamente— ¡Jo! Aquí esta—exclamó enseñándole una pequeña grabadora—ahora ¿Con quién empezamos?

--Hum… opinó que con los recién casados—musitó Chloe abriendo la puerta, dejando pasar a su hermana primero—sería lo más justo ¿no crees?

--¡Vamos!—saltó Zoe dando de brinquitos.

--Bien, ahora nos encontramos aquí, con la nueva pareja de recién colgados…--decía Chloe con la boca pegada a la grabadora.

--Recién casados—la corrigió Teddy amablemente, depositando un beso en la mejilla de Victoire que sonrió al contacto—somos recién casados.

--Sí, sí, bueno eso—tercio Zoe rodando los ojos—mamá dice que casarse es como echarse la maldición gitana.

--¿En serio?—se extrañó Victoire con las cejas fruncidas.

--Ajá…--contestó distraídamente Zoe.

--Y papá dice que casarse es lo peor que una persona cuerda puede hacer—afirmó Chloe jalando la grabadora hacia sí, haciendo que su hermana le mirara ceñuda.

--Oh—dijeron los recién casados, pensando que tanto Sofí como Cormac debían ordenar sus prioridades.

--Dale, estamos aquí para que nos digan todo—los sacó de sus pensamientos Zoe, sonriendo "inocentemente"

--Podría decirse que aquí pondrán sus trapitos al sol, che—explicó Chloe al ver la cara de sus interlocutores—es decir la verdad toda la verdad y nada más que la verdad.

--¿Por qué?—preguntó Teddy.

--¡Pues para saber, boludo!—exclamó Zoe como si fuera lo más obvio del mundo—para estar informadas, nos gusta estar informadas—aclaró muy digna.

--Pero…

--¡Bien!—Chloe dio una palmada al aire y acercó la grabadora a Teddy—empecemos.

--Es que nosotros no…

--¿Cuándo te dejaste de pelotudeces y confesaste tu amor a la pobre Vic?—inquirió Zoe.

--¿Qué?—Teddy se puso rojo, igual que su cabello—la tía Sofí dice que pelotudo es una grosería, no deberías decirla.

--Ya, es una grosería si la persona a la que se le dices lo sabe—defendió Zoe sin exaltarse—ahora, no evadas mi pregunta y contesta.

--¿Qué?

--¿Todo el tiempo vamos a tener que repetirte las preguntas?—dijo Chloe algo fastidiada—esto será tardado, vaya que eres lento como el tío Harry.

--Chloe—le miro Vic con las cejas arqueadas.

--Ya, ya—Chloe sonrió—contesta, Remus, que no tenemos todo el tiempo.

--Esto… nos besamos cuando ella iba en cuarto y yo en sexto—relataba Teddy tiernamente.

--¡Qué lindo!—exclamó Zoe extasiada— ¿Y qué tal besa, Victoire?—le preguntó pícaramente.

--¡Zoe!

--¡Ay, por los calzones sucios de Merlín!—Chloe los miraba incrédula— ¡No se hagan los puritanos, porque no lo son!

--Sí bien que los hemos escuchando dándole duro y bonito—decía Zoe sin apenarse—recién que fuimos de vacaciones, su habitación estaba junto a la nuestra ¡No pudimos dormir!

Teddy y Victorie se miraron antes de que ella hablara, con una sonrisa y roja hasta las orejas.

--Besa delicioso—dijo finalmente.

--¡Eso, carajo!—dijo Zoe—así me gusta ¿Qué tanto trabajo les cuesta decir las cosas tal y como con? Realmente no lo comprendo, Chloe.

--Ni yo, Zoe, ni yo—reiteró su hermana asintiendo enérgicamente con la cabeza—bueno ya sabemos que eres un asaltacunas porque Vic tenía catorce y tú dieciséis.

--Que picarón ¿Quién te viera, Ted?—se burló Zoe; el aludido bajo la vista al suelo, apenado—ya… ¿Qué más? ¡Ah sí!—y se dio un golpecito en la frente— ¿Qué paso con la puta esa…?

--¡Te escuché, Zoe!—le gritó Sofí desde la planta baja.

--¡Soy Chloe por si no sabes!—gritó Zoe fingiendo molestia— ¡No pareces nuestra madre!

--¿Te referías a Cassandra?—preguntó Victoire con frialdad.

--¿Conoces otra puta?—le respondió Chloe.

--¡Chloe!—chilló Sofí— ¡Voy a coserles la boca con un hechizo!

--Pero que humor—se quejó Chloe, luego miro a Victoire que apretó con más fuerza la mano de Teddy—estábamos en el tema de la… ¿mujer fatal?—su hermana y el matrimonio echo a reír— ¿Qué? ¡Así dice el tío Ron!

--Y es tan gracioso—dijo Teddy sobándose el estómago—pues…--y dejo de reírse un poco—Cassandra…

--Nos la puso un poco difícil—completó Victoire poniéndose seria—ella estaba decidida a quedarse con Ted…

--¡Oh!—las gemelas abrieron la boca, formando una perfecta o; claramente sorprendidas.

--¡Por fin!—exclamó Cassandra en cuanto vio la melena azul de Teddy en medio de la sala común— ¡Pareciera que te me escondes!—le recriminó colgándose de su cuello— ¿Qué tal han ido tus vacaciones? ¿Alguna novedad?

--Una muy importante—dijo Teddy zafándose del agarre de ella, que frunció los labios—hay que hablar.

--¿Hay que hablar?—repitió Cassandra con voz chillona— ¿De qué exactamente?

--Aquí no—pidió Teddy mirando a su alrededor, estaba hasta el tope de estudiantes que iban llegando de las vacaciones de navidad—vayamos a…

--¿Y porque no aquí de una vez?—dijo ella maléficamente—no veo porque debamos ir a otro lado.

--Es algo privado, de nosotros.

--¿Qué vas a decirme?—estalló ella con las aletas de la nariz temblándole— ¡Habla ya!

--Baja la voz—murmuró el metamorfo, las cabezas de todos se giraron para mirarlos; justamente estaban a la mitad de la sala común—camina—y la tomó por el codo.

--¡Suéltame!—Cassandra miraba a Teddy como si se hubiera vuelto loca— ¡Si quieres decirme algo, dilo ahora!

--¡Ya no quiero seguir contigo!—gritó Teddy a todo pulmón, con el cabello más rojo que el de los Weasley; toda la sala común se quedó en silencio— ¡Ya no te soporto! ¿Contenta?

La cara de Cassandra que puso más blanca que la de Nick Casi Decapitado; las chicas la miraban burlonas y los chicos miraban a Ted con comprensión.

--¿Qué?—chilló ella parpadeando rápidamente, tratando de salir de su asombro—tu no… ¡Tú no puedes botarme!

--Lo siento—dijo Teddy respirando lentamente—yo no quería hacerlo así, pero no me dejaste otra alternativa.

Y entonces, se coló por las escaleras que daban a los dormitorios de los chicos, dejándola ahí, con cara de estupefacción.

--¡La concha de la lora!—gritó Zoe poniéndose de pie de un brinco— ¿La botaste así?

--¡Sos nuestro ídolo, che!—exclamó Chloe dejando salir su acento argentino; Teddy sonreía apenado y Victoire parecía satisfecha—no puedo creer que lo hicieras así, de ahora en adelante yo te defenderé de todos aquellos que osen decir que eres corto de luces.

--Como les digo—Teddy alzó la vista para posarse con la mirada emocionada de las gemelas, algo que le hizo sonreír—no quería hacerlo así, pero no me dejo de otra.

--Se lo merecía—tercio Vic ácidamente—y después de enterarnos de lo de la carta.

--¿Qué carta?—preguntaron las gemelas al unísono.

--Verán…

Querido Teddy:

Si te conozco entonces sé que estarás preguntando porque me quede aquí, en Francia. Y yo… tratare de explicarlo ¿vale? Es que ni yo misma me entiendo, soy rara, o es que… estoy confundida, siempre te he visto como mi mejor amigo, el mejor de todos y ahora, desde que te vi en tu cumpleaños con Cassandra se me han pasado cosas muy extrañas por la cabeza, tengo nueve años y sé que es poco probable lo que me temo, tía Ginny dice que si es posible pero dudo que lo que le paso a ella me pasé a mi contigo. Te extraño mucho y volveré en un par de meses, solo estaré hasta después de mi cumpleaños.

Te mando un abrazo.

Con cariño

Victorie.

P.D. Me aleje porque creo que me gustas y eso… no puede ser ¿o sí?

--Idiota—iba diciendo Cassandra arrugando la carta, luego de leerla por milésima vez; iba caminando por los pasillos de Hogwarts, pensando en la forma de hacer volver a Ted cuando se topó con alguien de frente, haciéndola caer al suelo—¡Fíjate!—le espetó incorporándose.

--Lo siento, lo…--pero Victoire se quedó callada al ver de quién se trataba—parece que es otra la que no se fija por donde va ¿no crees?—dijo sintiéndose más valiente.

--Ten mucho cuidado en cómo me hablas, Weasley—dijo Cassandra poniéndose de pie de un brinco, acomodándose la túnica—no se te olvide con quien estás hablando; si hasta en los perros hay razas…--y la miro desdeñosamente.

--Eso mismo digo yo—defendió Victoire fieramente, cogiendo las cosas que se le habían caído al chocar con Cassandra—tú no eres de mi clase.

--¿Te crees mucho por ser la hija de una veela, no?—Cassandra hablaba rápidamente—pues siendo semi veela es la única forma en la que un hombre se fijaría en ti.

--Es la envidia la que habla—afirmó Victoire sin dignarse a mirarla—date cuenta, no tienes amigos y todos te odian, la única que medio te habla es tu hermana ¿no te das cuenta que eres tú la del problema?

--No te voy a permitir que…

--¿Qué es esto?—la interrumpió la rubia aplanando el pedazo de papel.

--¡Deja eso ahí!

Cassandra se lanzó desesperada para quitarle el papel, pero Victoire, era más alta que ella; se lo impidió.

--¡Es la carta que le mandé a Teddy hace años!—exclamó comenzando a enfadarse— ¿Por qué la tienes tú?

--¡Eso es mío, dámelo!

--¡Claro!—Victoire miraba a Cassandra con claras ganas de hechizarla.

Pero ella debió darse cuenta porque saco rápidamente su varita, antes de que pudiera gritar algún conjuro; Victoire blandió el aire con su varita y la de Cassandra salió volando por la ventana.

--¿Qué te pasa?

--¡Todo este tiempo fuiste tú!—gritó Victoire al borde de la histeria— ¡Tú fuiste quien me envió aquella horrible contestación, no Teddy!

--¡Bravo, bravo!—Cassandra miraba a todos lados, tratando de buscar algo que la ayudara a salir de ahí—por fin el tinte de tu cabello le permite a tu cerebro conectar ideas; sí, fui yo y lo volvería a hacer ¿sabes por qué? Porque Ted es mío y…

Victoire no pudo contenerse y se abalanzó sobre ella.

--¡No me lo creo!—graznó Chloe corriendo a abrazar a Vic que sonrió arrogantemente—si antes creía que eras lo plus ahora creo que eres lo doble.

--¿De verdad le pegaste?—inquirió Zoe incrédula—jamás lo habría creído de ti, se suponía que eras la recta de la familia.

--Hay veces que la gente se gana lo que le pasa—aseguro Vic—por su culpa Ted y yo pensamos que… bueno, el punto es que en cuanto supe que ella había intervenido con ese asunto, ni Ted ni mucho menos Wayne y Ryan volvieron a hablarle.

--Es lo menos—dijo Chloe muy convencida—yo hubiera dicho ¡Que le corten la cabeza!

--No sé qué cosa tenía en la cabeza—declaró Teddy.

--Mierda seguramente—murmuró Zoe en voz bajita pues el radar de Sofí alcanzaba niveles de audio demasiado bajos.

--Y a todo esto—iba diciendo Chloe— ¿Qué paso con Ryan?

--Ah…--Ted gruñó por lo bajo—él… comprendió.

--¿Comprendió?—se extrañaron las gemelas—¿Cómo?

--Digamos que los intereses de Ryan estaban en alguien más—explicó él con ademanes raros.

--Victoire y yo estamos juntos—dijo Ted con las manos sudorosas, miraba fijamente el semblante de Ryan que no cambió ni un ápice ante aquella revelación—ella y yo… nos queremos y… ¿Estas escuchándome?

--Claro—dijo serenamente—y me parece muy bien, me alegro por ti.

--¿Eh?—Teddy lo miraba sin entender.

--He descubierto mi vocación, Teddy—dijo Ryan sonriendo amablemente—en estas vacaciones conocí a una chica extraordinaria, una muggle.

--¿Y…?

--Me iré con ella a medio oriente en cuanto recoja mis cosas—Ryan soltó una carcajada al ver la cara que ponía su amigo—ella ha cambiado mi forma de ver las cosas, en serio, me ha contagiado su ideología y me iré a aprender más de lo que ella me ha enseñado.

--Wow—farfulló el metamorfo—pues… suerte.

--Gracias—dijo él saliendo del dormitorio—te deseo lo mejor, cuida bien a Victoire, es una gran chica.

--Lo haré, lo haré.

--Seguramente fumo la hierba verde que la tía Angelina le prohibió al tío Georgie—dijo Chloe con los ojos bien abiertos—no puedo creer que alguien se vaya de Hogwarts sin haber terminado.

--No cabe duda que tenías amigos que tenían mierda en la cabeza, Ted—dijo Zoe como si nada.

--Gracias—dijo él irónicamente, Vic rió cantarinamente—pero resulta que ahora cuida niños con su novia, hacen una gran labor; lo hemos visto, cuando fuimos de luna de miel pasamos por ahí.

--Buena labor y un cuerno—dijo Chloe y Zoe la secundó—trata de redimirse, de salvarse de las llamas del infierno, pero estoy segura que no lo lograra.

--Pero que mala—comentó Vic—como sea, él está bien allá y nosotros acá.

--Creo que era lo que nos hacía falta saber—mascullo Zoe viendo la grabadora que sostenía su hermana—lo demás es historia, como dicen por ahí.

--¡Y recordar cuando le dijeron al tío Bill que eran novios!—soltó Chloe mirando burlonamente a Teddy que cambió su pelo a un anaranjado brillante.

--Hola Ted—saludó Bill que venía bajando las escaleras del Refugio, donde el metamorfo estaba sentando en el salón, tamborileando los dedos en la mesita; sobresaltado por la llegada del hombre.

--Hola—saludó él tratando de no cambiar el color de su cabello.

--¿Qué haces aquí?—preguntó sentándose junto a él, Teddy se tensó—ahora vienes mucho para acá, no digo que no, solo que se me hace raro.

--Pues…

--¿Algo en especial?—Bill lo taladraba con la mirada.

--No, digo… yo no…

--¡Teddy!—gritó Victoire bajando las escaleras como rayo.

Sin fijarse en que su padre estaba ahí, jaló al chico del brazo y le planto tremendo beso que hizo que la temperatura de la habitación subiera varios grados.

--Pero ¿Qué…?—pareciera que a Bill le costaba trabajo coger aire para llenar sus pulmones.

--Bill, cariños ¿puedes subir?—dijo la voz de Fleur desde el piso de arriba.

--¡Victoire!—gritaba Bill esperando que la parejita se separara— ¡Ted!

--¡BILL, VEN DE UNA MALDITA VEZ!—chilló Fleur maléficamente.

Entonces, a Bill no le quedó más remedio que subir antes de que a su esposa le diera un ataque. Después de todo, Ted era el mejor novio que pudiera haber querido para su hija.

Debía admitirlo.

--Sigo preguntándome porque hice lo que hice—decía Vic con la mirada perdida—jamás te habría besado delante de papá sin antes decirle que éramos novios.

--Me sorprendiste—admitió Ted abrazándola.

--Ya, eso de la esencia de locura fue una…--pero Zoe se quedó a media frase.

--¿Esencia de locura?—exclamó Victoire atónita— ¿Fueron ustedes?

--¿Qué? ¡Claro que no!—aseguro Chloe negando con la cabeza.

--¡Niñas!—gritaron Teddy y Victoire al mismo tiempo.

Las gemelas no les dieron tiempo y sin poner pausea la grabación y salieron corriendo de la habitación. Riendo a carcajadas pues ya tenían lo que necesitaban.