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Historia 7220 — capítulo 4

4.Problemas, problemas y mas problemas.

La tarde fue pasando y Umbridge se tomo tan en serio la tarea de vigilar a los Potter que estos no tuvieron la oportunidad d salir del despacho de Dumbledore. Dentro de este paseaban nerviosos los Potter, en especial James que además de caminar se sentaba y no araba de moverse y de comerse las uñas. Sirius tampoco había tenido tiempo de salir por miedo a que le descubriesen. El único que bajo fue Remus aunque de mala gana ya que tenía que corregir unos trabajos sobre Boggarts de los de tercer curso.

El profesor Dumbledore hacía poco que se había ido por asuntos de la orden pero les había dicho que podían quedarse todo el tiempo que quisieran mientras Umbridge estuviera vigilando el despacho del director. En realidad, el asunto por el que se había ausentado era que tenía que comunicar la vuelta de los Potter a los miembros y decirles que vigilasen que Fudge cumpliese su palabra para si no lo hacía hacérsela recordar.

-Espero que Remus llegue pronto para saber si cara de sapo sigue vigilando- rompió el silencio James.

-Eso si no tiene a alguno de sus informadores Slytherin merodeando- señalo Sirius.

-Yo tengo ganas de salir de aquí para volver a ver a Harry- esta vez Lily levantandose a mirar uno de los curiosos objetos que tenía el director en las estanterías.

-Pues dudo que os deje acercaros a Harry o él a vosotros-comentó Sirius.- Es muy rencorosa y en cierta manera “eficiente” en su trabajo.

Después de estas palabras un nuevo silencio invadió el despacho. Sin embargo, unas llamaradas en la chimenea irrumpieron nuevamente en el despacho. Unas llamaradas verdes que dejaron paso al profesor Dumbledore. Por sus facciones se notaba que estaba un poco tenso. Los tres amigos se miraron esperando saber las noticias de la orden y del resto del mundo mágico.

El profesor que pareció no notar las miradas de las personas que estaban en el despacho, se dirigió a su mesa con cara abatida. Eso no presagiaba nada bueno para los merodeadores.

-¿Qué pasa Albus?- pregunto Lily.

-Es Fudge. Al parecer no pretende cumplir su promesa de mirar en vuestras tumbas- dijo con pesadumbre sentándose apoyando las manos en la mesa.- No me puedo creer que haya sido tan estupido como para no darme cuenta que mentía al afirmar que buscaría en las tumbas la verdad.

-Y ¿usted como lo sabe?- preguntó intrigado esta vez James.

-Me lo dijo Arthur Weasley en la junta extraordinaria que organicé para esta tarde. Al parecer solo hará algo si demostramos que sois auténticos, pero él no piensa mover un dedo- dijo recordando la reunión.

*Flash Back

La sala de reuniones de la Orden del Fenix en la casa de Sirius, Grimmauld Place Nº12. La sala en cuestión era muy lúgubre. Apenas entraba la luz y toda ella rodeada de estanterías y vitrinas con artefactos catalogados como de Artes Oscuras. En el centro de esta se hallaba una gran mesa circular con sillas alrededor.

La sala estaba abarrotada de gente, Arthur, Charley, Billy y Molly Weasley, Mundungus Fletcher, Arabella Figg, Alastor Moddy, Nymphadora Tonks.... En cuanto apareció Dumbledore todo el mundo tomó asiento en sus respectivos lugares dejando reservado el siento más prominente para el anciano director.

-Bien os he reunido aquí para comunicados algo de vital importancia- comenzó.

-Supongo que tiene que ver con los Potter-continuó Arthur.- Le he oído decir que esperará a que se confirme que son los verdaderos. Le ha parecido que era más una treta para quitarle el puesto de Ministro de cara a las próximas elecciones.

-UmUm- pareció meditar Albus.-Es grave.

-¿Pero como es posible que James y Lily?- preguntó Mundungus.

-Todo se lo debemos a Black. Los encontró vivos y se los llevó rápidamente a un hospital con identidades falsas. Después fingió sus propias muertes para no levantar sospechas. Ayer despertaron del coma y vinieron rápidamente al castillo a ver a su hijo- resumió a grandes rasgos.

-Pues habrá que mirar algo para hacerle ver que es verdad- comentó Alastor Moddy.

-Así parece, pero hasta entonces, permanecerán ocultos en Hogwarts. Es más seguro y dudo mucho que quieran separarse de su hijo, al que apenas han visto.

-Me parece bien- asintió Moddy.

**Fin del Flash Back

-Es increíble-gruñó Sirius.

-Pues habrá que demostrar que somos auténticos-comentó en voz alta James.- ¿Pero como?

-Ya se. Con las huella dactilares- exclamó de repente levantándose de la silla con la cara iluminada. Todos se la quedaron mirando. Poco a poco la cara de James también se fue iluminando hasta el punto que en un momento Lily se vio por los aires.

James la puso en el suelo en el preciso momento en que hacía una mueca de dolor en un acto reflejo se llevó la mano al antebrazo izquierdo. Se miraron unos a otros con cara de terror. Por un instante, se habían olvidado del vínculo que tenía Lily con Voldemort, algo parecido al que tiene este último con el hijo de los Potter, el joven y apuesto Harry.

-Voldemortme está llamando. Nadie nos va a dar tregua. Primero Funge y ahora él- se quejó Lily con cara angustiosa.

-Lily, ponte crema. Te aliviará el dolor-la intentó tranquilizar Dumbledore cogiendo una caja de uno de sus estantes llenos de objetos extraños. Lily lo cogió aunque lo tuvo que soltar inmediatamente.

-Lily, ¿te encuentras bien? Ya te la pongo yo- dijo James acercándose a su esposa, cogiendo la caja de crema del suelo.

Levantó la manga de la túnica y de la manga de la blusa izquierda a la altura del hombro. Allí estaba, la marca tenebrosa, una calavera con una serpiente saliendo de la boca y que rodeaba la cabeza. Le puso la crema color verde lima y algo compacta con algunos grumos en la marca. En el mismo momento que esta toco su piel, Lily sintió un alivio inmediato hecho que reflejó mostrando una de sus mejores sonrisa a James qque se encontraba a su lado. James también sonrió aliviado de ver que su esposa se encontraba mejor.

-Ya estoy mejor. No os preocupéis- dijo con alguna lágrima en la cara, lágrimas de dolor.

-¿Pero que dices? Hay que preocuparse- la cortó Sirius.

-Tiene razón. Si lord Voldemort sabe ya que estas viva hará cualquier cosa para tenerte a su lado, incluso matar a James y a Harry, incluso a ti si te le resistes Lily. No salgáis de Hogwarts ni aunque Fudge os admitta, sería peligroso- añadió Dumbledore con su habitual calma.- Por el momento os quedareis en la habitación en la que os encontráis con Sirius.

-Pero...- dijo pensativo James.- ¿Como saldremos del despacho? Umbridge está montando guardia.

-Me he tomado la molestia de pedirle a Alastor su capa de invisibilidad- comunicó dando la solución al dilema.

-Eres un genio Albus- gritó alegre James.

Los tres se pusieron la capa de invisibilidad sobre ellos. Albus les abrió la puerta y se decidió a acompañarles para no levantar sospechas. El director iba primero. Mientras bajaban las escaleras divisaron a la brigada inquisitorial.

Haciendo guardia estaban Draco Malfoy, Gregory Goyle y Vicent Crabbe. Estos dos últimos estaban mirando por las ventanas, haciendo crujir los nudillos. Malfoy, por el contrario, estaba pendiente mirando la escalera con cara de superioridad.

-Buenas noches. Se puede saber que hacen a estas horas por los pasillos en lugar de estar cenando o en sus respectivas salas comunes.

-Es que estamos esperando a unos amigos- le vaciló Malfoy.- Supongo que podemos quedarnos aquí ¿no? Profesor. No hay ninguna norma que lo prohíba.

-No, tienes razón, puedes quedarte. Por el momento no hay ninguna norma que lo prohíba. Supongo que podéis seguir esperando a vuestros “amigos” - dijo mirándole atentamente y recalcando la palabra amigos en señal de que no les creía en absoluto.

Mientras se llevaba a cabo esta conversación, los tres amigos se dirigieron en dirección contraria en la que se encontraban los Slytherin, resguardados por la capa de invisibilidad. Dumbledore, como habían acordado, no los siguió y, como suponían, los Slytherin le siguieron en cuanto apareció Pansy Parkinson. Esta debía haber estado escondida por si la necesitaban para mentir.

Al llegar a la habitación se encontraron a Harry, Ron, Hermione y Ginny esperando delante de la puerta.

-A ver cuando viene tu padre, que como nos pille Umbridge nos la cargamos- comentó Ron.

-Es verdad. He oído decir que les va ha vigilar hasta que el ministerio confirme que en verdad se trata de tus padres, Harry- añadió Hermione como si estuviera recitando de carrerilla un lección.- Nos tendríamos que ir.

-Ni hablar. Y sin hablar con mis padres no me muevo de aquí- insistió Harry dando una patada en el suelo.

James y Lily se miraron diciéndose con la mirada que todo lo había sacado de James. Antes de acercarse, inspeccionaron los pasillos por si había alguien vigilando a los chicos. Por suerte todo parecía despejado. Con cuidado de no asustarles se acercaron. Lily toco el hombro de su hijo. Este pego un salto ya que no sabía quien era pero debajo de la capa apareció un perro y entonces se tranquilizó comprendiéndolo todo. Sus padres estaban escondidos bajo una capa de invisibilidad. Ginny que también lo había comprendido, abrió la puerta de la habitación a la habitación a la que enseguida entraron los chicos y los Potters seguidos de Canuto/Hocicos.

Una vez dentro, cerraron con llave la habitación. Hocicos se transformó nuevamente en Sirius haciendo ademán de estirarse. Lily cayó abatida sobre la cama y James se sentó a su lado.

-Papá, ¿qué pasa? Parecéis abatidos- interrogó al fin Harry rompiendo en el silencio en el que se habían sumido nada más entrar en la habitación. Sonido roto por la constante respiración de sus ocupantes.

-Fudge no nos cree y van a montar guardia en el colegio para que no nos acerquemos a ningún alumno- explicó James tumbándose en la cama cerrando los ojos.

-No puede, ¿cómo puede creer que sois unos impostores? Se nota que sois los auténticos- se exaltó Ron.- Aunque eso mismo pensamos de ojo loco Moody y resultó ser un farsante.

-Si que puede es el ministro y es él el que decide- manifestó Hermione.- Aunque casi siempre se equivoca-añadió casi en un susurro.

Todos en la habitación se voltearon a mirarla. No se lo podían creer. Ella, Hermione Granger, hablando mal de alguien, y no de cualquier persona, sino del mismísimo Cornelius Fudge Primer Ministro del mundo mágico.

Ron en un acto reflejo puso la mano encima de la frente de su amiga.

-No tiene fiebre, pero algo te pasa, seguro- dijo.

-Bueno, y entonces ¿cómo os voy a ver? Seguro que me seguirán- dijo Harry triste por la idea de tener a sus padres hay y no poder verles.

El matrimonio se miro con caras entristecidas. Hasta ese momento no se habían dado cuenta que lo peor de que no les creyeran y les montaran vigilancia era que no podrían ver a Harry al que vigilarían día y noche. Bajaron las caras y cuando se dispusieron a decir algo no les salieron las palabras. Harry les miró intentando buscar una repuesta de alguno de los dos, pero no la hubo.

Ginny al ver que su novio se ponía nervioso le tocó el hombro para tranquilizarle. Él se lo agradeció enormemente dándole un pequeño beso en los labios. Sus padres se rieron ante esta muestra de afecto por parte de su hijo.

-¿De que os reís?- pregunto cuando se hubo separado de su novia.

-De que eres igual que yo- respondió Lily.- Yo tampoco me cortaba en absoluto. Recuerdo la vez en la que me presentó a sus padres. Como su padre era algo estricto y quería pruebas de que estábamos enamorados le cogí y le bese.

Flash Back*******

Una joven de apenas 18 años, pelirroja y de ojos verdes se encontraba en una lujosa habitación. Iba vestida con una túnica púrpura con adornos dorados y recubierta de seda del mismo color que la túnica. Debajo de esta llevaba un vestido largo color rosa palo de mangas de seda y un cinturón plateado. El pelo lo llevaba recogido en un moño con algunos mechones y bucles sueltos.

La habitación tenía grandes cuadros con retratos de personas con aspecto solemne e imponentes, muchos de ellos se movían. En esos momentos se encontraban hablando entre ellos en voz baja. Vestían túnicas de colores oscuros y muy elegantes. En medio de la sala había una mesa baja de cristal con un florero lleno de rosas rojas en medio. Al lado de la mesa se hallaba el sofá donde la joven se encontraba sentada. Enfrente de este había un gran ventanal con cortinas de seda blanca recogidas en los lados. Rodeando la habitación había estanterías y sillas.

Al poco rato entraron tres personas una de ellas tenia mas o menos la misma edad que la chica y las otras dos algo mas mayores, unos 35 años más. Una era una mujer con el pelo recogido en un moño y que lucía una túnica negra debajo de la cual vestía un vestido largo color azul. El otro era un hombre de aspecto austero y estricto. Vestía, al igual que la mujer, una túnica negra con una camisa con mangas abombada y un chaleco que le cubría todo el torso. Lo primero que hicieron al entrar fue mirar a Lily, que se había levantado al oír abrirse la puerta, y luego a su hijo James. Ella lo hizo en señal de aprobación y alegría por su hijo, en cambio, él, la miro con algo de desaprobación. James se acercó a Lily poniéndose detrás de ella con las manos en sus hombros.

-Papa, mama, os presento a Lily Evans que se va a convertir dentro de unos meses en mi esposa- dijo con una gran sonrisa.

-Mucho gusto Lily- la saludo la señora Potter tendiéndole la mano.- Soy Tania Potter.

-El gusto es mío- respondió a saludo extrañándole la mano y haciendo una suave reverencia. Miro disimuladamente al señor Potter, que permanecía impasible, esperando que se presentase. Como no lo hacía, decidió hacerlo ella misma.- Mucho gusto en conocerle señor Potter- dijo tendiéndole la mano, mano que no llegó a estrechar.

-Papa- dijo exasperado ante la falta de cortesía de su padre.- Bueno Lily, él es mi padre, William Potter.

-Tanto gusto- volvió a repetir esperando encontrar una respuesta.

-Encantado- dijo sin apenas mirarla.

El aire que se respiraba era denso, sin duda a causa de la fría bienvenida por parte del señor Potter. Tania miraba a su esposo con duro rostro. No le había gustado en absoluto el trato que estaba dando a su futura nuera. James, en cambio, estaba con los puños cerrados haciendo acopio de todas sus fuerzas para no saltar y enfrentarse a su padre. La única que no estaba tensa era Lily que se mostraba tranquila a pesar de que por dentro se sentía intranquila tanto por la posible reacción de su novio como del frío recibimiento de William y de cómo se comportaría después de saber que era hija de muggles.

-Bueno, ¿quiénes son tus padres? No me suene el nombre Evans en ninguna de las familias de brujos que conozco. Y son muchas- dijo mirando por primera vez a Lily, haciendo un examen exhaustivo de la muchacha.

-Mis padres son muggles señor Potter, es normal que no le conozca- contesto educadamente.

La cara de Wiliam Potter se contorsionó. No le gustaba la idea de tener por nuera a una sangre sucia, pero no hizo ningún comentario al respecto para alivió de su esposa que ya estaba dispuesta a interponerse entre su marido y su hijo.

-Ya me o parecía- dijo sacando de la túnica una pipa y encendiéndola, dando la sensación que aquello no le molestaba en absoluto.- Y dime una cosa, ¿tenéis dinero?

-Claro que tenemos dinero, pero no somos ricos. Somos una familia modesta que vive del trabajo de mi padre, boxeador- volvió a responder con la máxima educación y sinceridad.

-Lo sabía lo único que buscas es el dinero de James- dijo al fin encontrando algo por lo que oponerse al matrimonio y que no resultase racista.

-Eso no es verdad. Pienso trabajar como doctora en el San Mungo y si mis cálculos no me fallan podré vivir muy cómodamente en el caso de que no me casará con su hijo. Y mucho mejor si consigo llegar a ser una doctora reconocida en la comunidad mágica como es mi deseo- soltó Lily perdiendo los nervios ante un sorprendido James que hacía tiempo que no la veía fuera de sus cabales.

-Y aunque fuera así como se que amas a mi hijo y no le serás infiel yéndote con el primer hombre que pase- arremetió otra vez.

-William/ Papá- le gritaron.

-Porque...porque sería capaz de morir por salvarle la vida- estepó.- Y por esto.

Se giró. Cogió la cara de James y le beso. Pero no era un beso normal. En él estaba entregando todo el amor que sentía por James. Un beso lleno de pasión que contemplaron los padres del joven Potter con sorpresa y algo de rabia por parte de William y con mirada de amor hacía los jóvenes enamorados por parte de Tania.

**Fin del Flash Back

-No sabía que fueras así- comentó Harry al final del relato.

-Cuando quiere, tu madre, es toda una gatita-dijo James besándola en el cuello.

-James que hay niños delante- le regañó Sirius.

-Si bueno pero ya es hora de que estos niños se vallan a la cama.

-Eh que ya no somos niños- se quejó Ron.

-Si pero tenéis que iros a la cama a esta hora lo dicen las normas del colegio y no hacen excepciones con adolescentes- le dijo Lily. Ante esto Ron gruñó.

-Me temo que no va a poder ser-dijo Ginny mirando un trozo de pergamino.

-¿Por qué no?- quiso saber Lily.

-Tiene razón Malfoy esta patrullando el pasillo- confirmó Hermione.

-Y por que no salimos con la capa de invisibilidad que traían tus padres- sugirió Ron.

-Porque la necesitamos- dio Lily.- Ya se. Esta habitación tiene ventanas. Podemos realizar un conjuro invocador para traer la capa invisibilidad de Harry. Por algo somos magos.

-Es verdad como cuando el año pasado traje la saeta de fuego para una de las pruebas. Gracias mamá.

Harry se acercó a la ventana y la abrió. Puso la varita en alto dispuesto a lanzar el conjuro invocador cuando la puerta se abrió de golpe. Todos se quedaron paralizados pues creían que era la brigada Inquisitorial. Pero se sorprendieron aun más al ver que el que acababa de entrar era nada más y nada menos que el odiado profesor de pociones, Severus Snape.

-Lily, por nada del mundo salgáis de esta habitación. Umbridge se ha convertido en mortífaga y en cuanto os vea intentará mataros. Y tu hijo- dijo haciendo que no lo veía- deberá tener a alguien protegiéndole y Dumbledore había pensado en Black. El señor Oscuro te quiere ya lo sabes habrás sentido la marca.

-¿Qué?- gritaron los tres adultos y los cuatro adolescentes estos últimos aun mas sorprendidos si cabe estarlo.

Notas de la autora:

Aquí va el 4º capitulo siento la demora pero como ya sabéis tengo otros fics en marcha, una pagina Web y he estado buscando información acerca de Japón un país que me encanta y bueno...Ahora ya en el próximo capítulo sabréis porque Lily tiene la marca tenebrosa y veréis la reacción de Harry ante tanta vigilancia. No os lo perdáis.

Apropósito visitad mi pagina Web: http://usuarios.lycos.es/ordengryffindor/

Y si queréis podéis mandarme un mensaje a mi email [email protected]