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Historia 7220 — capítulo 3

  1. El ministro

-Pasa Ron-dijo Harry sonriente aunque algo intrigado.

Ron no abrió la puerta enseguida, al contrario se escucharon unos susurros de otras dos voces más, pero en este caso pertenecían a dos chicas. Poco a poco se fue abriendo la puerta y una cabeza pelirroja se asomó esta, en cuanto vio a Harry se volteó.

-Herms, Ginny; Harry está aquí.

Al momento aparecieron por la puerta el mismo chico de antes seguido de una chica pelirroja que la ver a Harry se abalanzó sobre él y otra chica de melena castaña que se quedó al lado de Ron.

-Harry ¿donde te metiste anoche?, dijiste que volverías enseguida y no fue así- le regaño a punto de llorar.- Además esta mañana te has ido tan temprano que Ron ni siquiera te ha visto.

-Lo siento Ginny pero es que he estado con mis padres.

-¿Tus...padres?- trago saliva y se separó enseguida para mirar a las personas que había en la habitación encontrándose no solo con el profesor Lupin y Sirius, como ella pensaba, sino que vio a la profesora McGonagall que la miraba con las cejas levantadas y al fondo de la habitación, medio escondidos por las sombras vislumbro otras dos personas a las que no conocía pero que a pesar de todo les sonaba un montón sus caras, en especial la del hombre ya que se parecía mucho a la de su Harry pero no podían ser.... Simplemente no podía.

  • Bueno ya me voy James. Lamentó mucho lo que ha pasado con tu empresa pero no pude hacer nada- dijo pasando por entre Ron y Hermione y saliendo.

Cuando la puerta se cerró se hizo un profundo silencio en la habitación. Las miradas de Ron, Hermione y Ginny estaban centradas en el matrimonio Potter que se había acercado un poco a la ventana ara ver un poco mejor a los amigos y a la novia de se hijo.

-¿De verdad son tus padres?- preguntó Ron no muy convencido con lo que estaba viendo y mirando directamente a los ojos de Harry.

  • Pues claro que son ellos, ¿quien creías que eran?- le dijo Harry con una gran sonrisa.

-Pero ellos están muertos, ¿cómo es posible?- se preguntó en voz alta Hermione.- La magia no permite que la gente resucite.

-Es que ni Lily ni yo morimos, nos quedamos en coma-explico James.

-Y yo les llevé a un hospital y los inscribí en él con nombres falsos otra apariencia- añadió Sirius.

-Pero como es que no lo contaste a nadie ni siquiera a Harry-le recrimina Hermione.

-No podía. Temía por un lado que Voldemort se enterase e intentase matarlos y por otro lado Harry se hubiera hecho ilusiones y, bueno, si no despertaban......-se excusó Sirius encogiéndose de hombros.

-Pero bueno a pesar de que no me lo contara, yo ahora lo se y les tengo conmigo- dijo Harry sonriente abrazándose a sus padres.

-Harry, ¿no nos piensas presentar a tus amigos?- le dijo su padre al oído.

Harry se quedó un poco sorprendido y enseguida vio que, a pesar de que todos sabían quienes eran no habían sido presentados como debía, se puso rojo como el pelo de su madre. Se separó un poco de ellos y se aclaró un poco la garganta.

  • Papá, mamá, os presento a mis dos mejores amigos Ron y Hermione- empezó a presentar intentando ocultar un poco su sonrojo.- Y ella es mi...

-Tu novia Ginny- acabó Sirius con una sonrisa maliciosa en la cara.

-Mucho gusto-dijeron los tres a coro y con cierto rubor por parte de Ginny y Harry, que se había quedado mirando.

Lily y James se miraron sonrientes.

-Harry no hace falta que te sonrojes.

-No me he sonrojado- se quejó Harry aún más rojo que antes.

Lily y james se rieron ante la situación tan embarazosa ante la que habían puesto a su hijo.

-Pues yo creo que si- dijo divertido su padre.

-Yo también lo creo-comentó Ron.

-Ron-dijeron a la vez Harry y Ginny con cara de reproche.- Se supone que eres mi amigo/hermano.

-Vale calmad esos ánimos-intervino Remus.- ¿Qué tal vais con la preparación de los TIMOS?

-Van genial son muy excitantes-dijo Hermione entusiasmada.- Yo ya he empezado a estudiar.

-Como no- susurro Ron por lo que Harry, que lo había oído, soltó una risita.

-Y vosotros dos ¿aún no habéis empezado a estudiar?-preguntó esta vez James.

-Aún es muy pronto papá-se quejó Harry.

-Bueno si, pero por febrero quiero que ya empieces a estudiar- objetó Lily en plan de madre estricta.

-Pero aún es muy pronto en febrero-esta vez quejándose Ron.

-Lily tiene razón los TIMOS son muy difíciles y si queréis aprobarlos con buena nota hay que ponerse a estudiar cuanto antes mejor- señalo Remus.

-Bueno, lo intentaré.

-Lo harás que es muy diferente- le corrigió Lily.

Harry miró suplicante a su padre, no era muy buen estudiante pero siempre conseguía aprobar y eso de empezar a estudiar en febrero le parecía excesivo, además, nunca creyó que su madre fuera tan mandona. James le devolvió la mirada compadecido por la cara que ponía y por su esposa que ahora trataba de recuperarse por los catorce años que había estado en coma.

-Bueno no te preocupes Harry de los estudios ya hablaremos otro día- dijo James guiñándole un ojo a lo que Harry, complacido, sonrió.

-Bueno ¿no os tenéis que ir?- inquirió Sirius.

-Si pero yo me quiero quedar con mis padres.

-Pero si me prometiste que irías conmigo a dar una vuelta, es nuestra primera cita- protesto Ginny que al oír la palabras de su novio sintió que la estaba dejando de lado.

-Harry ve con Ginny, se lo prometiste y no es bueno que canceles tu primer cita-le dijo Lily con voz dulce.-Además es posible que nosotros estemos ocupados todo el día, sobretodo si viene Fudge.

-Bueno vale-se resigno Harry que se acercó a sus padres a los que dio un beso antes de irse con Ginny.- Adiós papá, mámá, Sirius y Remus.

-Adiós señores Potter, Sirius y Remus-dijeron al unísono Ginny, Ron y Hermione.- Mucho gusto en conocerles.

-El gusto a sido nuestro-dijo Lily con una sonrisa.

Después de estas palabras los cuatro se fueron y tras ellos cerraron la puerta. A pesar de que estaban fuera, dentro del despacho se les oyó como murmuraban algo para después salir corriendo ya que era muy tarde y estaban a punto de quedarse sin ir a Hogsmeade.

Mientras tanto, en el despacho Lily y los merodeadores conversaban acerca de lo que le habían parecido a los Potter los amigos y novia de su hijo.

-Esta claro que Harry a heredado el gusto por las pelirrojas-bromeó James.

-¿Qué gusto?-preguntó intrigada Lily.

-Es que tanto yo como mi padre y ahora Harry nos hemos sentidos atraídos por las chicas pelirrojas- explicó James.

-Esta claro que lo lleva en los genes-añadió Sirius.

-Vaya par, como me pude casar con alguien tan infantil como tu James- se arrepintió en broma Lily.

-Eso mismo me pregunté yo cuando decíais vuestro votos y a James le dio un taque de risa.

Flash Back

Se veía ante iglesia antigua, adornada y rodeada de unos hermosos jardines donde abundaban las flores blancas. En medio del edificio, alzándose majestuosamente, se encontraba el campanario.

Dentro de la iglesia, atestada de gente, se desarrollaba una boda. Los novios se encontraban de pie al fondo de la nave y se miraban con infinita ternura. La novia era pelirroja con los ojos verde esmeralda e iba vestida con un hermoso vestido blanco y muy sencillo, al estilo medieval. Este tenía las mangas anchas y su tela era de pura seda, salvo por el velo que era de gasa; caía recto hasta los pies y estaba cogido en la cintura por un cinturón de oro. El pelo lo llevaba recogido en la cabeza y el resto le caía sobre los hombros, el velo, que llegaba hasta los pies, estaba cogido por una pequeña corona de diamantes. El novio, por el contrario, era moreno, con gafas y llevaba un esmoquin negro con una rosa roja en el ojal. Enfrente de ellos se hallaba el cura que se encargaba de la ceremonia. Este era alto y con una calva en la cabeza.

-James Potter, ¿quieres a Lily Evans como legítima esposa para amarla y consolarla en la salud y la enfermedad hasta que la muerte os separe?

-Yo...- de repente te oyó una risita detrás de él. Miró de reojo detrás suyo y vio a un joven, de su misma edad, moreno, de ojos azules y que también iba vestido con esmoquin, que se estaba riendo.

-Yo...- pero no pudo continuar porque le dio un ataque de risa y tanto la novia como el cura le miraron con caras exasperantes.

-Señor Potter.

-James venga- dijo la novia empezando a ponerse nerviosa.

-Es que...- continuó riéndose.

El chico que se sentaba al lado del moreno, rubio y de ojos miel, se puso una mano sobre los ojos e hizo un gesto de incredulidad.

-Vale, vale. Si acepto- pero continuó riéndose por lo bajo y Lily le miró con cara de consternación.

Fin del Flash Back**

-Si, pero la culpa fue tuya Sirius- se quejo James.

La mañana fue pasando y los merodeadores fueron recordando los viejos tiempos y los no tan viejos. Hacía el final de la mañana, llegó una carta de Albus en la que pedía ver a James y a Lily en su despacho ya que el ministro Fudge había llegado al castillo para verles. Pero no fue hasta después del mediodía que se decidieron a ir ya que preferían evitar el enfrentamiento con el ministro. Así pues, una vez hubieron comido, salieron del despacho de Remus en donde habían pasado la mañana.

-Dumbledore nos va a matar por llegar tan tarde- se lamentó Lily.

-Pués yo lo prefiero así, no tengo ganas de verme con Fudge- admitió James.

-Guau- ladro Hocicos que iba al lado suyo en señal de asentimiento.

Al momento llegaron a la estatua que daba paso. Al despacho del director. Dijeron se había ofrecido a acompañarles.

Una vez la escalera se detuvo frente a la puerta del despacho, se miraron cogieron aire y James hizo ademán de ir a tocar la puerta pero desistió. Soltó el aire y miró a Hocicos que le devolvió una mirada muy seria intentando darle el valor que parecía haberle abandonado.

-Venga James no será tan malo como imaginas- intentó darle ánimos su esposa.

-Yo no estaría tan seguro- murmuró Remus sin que James le oyese.

James tocó a la puerta y enseguida la voz de Dumbledore les invitó a pasar desde dentro. Abrió la puerta poco a poco y vieron como dentro se encontraban un hombre bajito y con una boina verde sentado al lado de una mujer igualmente baja, con una chaqueta de lana color rosa y que tenía cara de sapo y, al fondo del despacho, sentado tras su escritorio, se encontraba el director con su habitual túnica púrpura y sus gafas en forma de media luna. Los dos primeros miraron a los recién llegados con cara de asombro por parte del hombre y de sorpresa y algo de enfado la mujer.

El profesor Dumbledore les invitó a pasar y a sentarse en las dos sillas que había a su izquierda y haciendo aparecer otra debido a que no se imaginaba que Remus Lupin iba a ir. Se sentaron bajo la atenta mirada de las otras dos personas.

-¿Se puede saber que clase de broma es esta Albus?- se levantó de golpe Fudge cuando vio que ya estaban todos acomodados.-¿Cómo es posible que los Potters estan vivos?

-No se trata de ninguna broma Cornelius- dijo con tranquilidad Dumbledore.-Al parecer se lograron salvar de la maldición Avada Kedabra gracias a un patronus muy poderoso y....

-¿Y donde han estado todos estos años?- preguntó Umbridge buscando la manera de encontrar algo de magia negra en todo eso.- Además estan los ataúdes, ¿me puede decir de quien son esos cuerpos?

-Al parecer tanto Lily como James Potter han estado en coma todos estos años y el único que se dio cuenta fue Sirius Black que...

-Sirius Black es un poderoso asesino aliado de quien usted ya sabe- volvió a protestar Umbridge por lo que se gano un ladrido de Hocicos.

-Como iba diciendo Dolores, Sirius Black se dio cuanta de que seguían vivos y los llevó a un hospital muggle con un aspecto y nombre falsos temiendo que si Voldemort se enteraba, volviera a ganar poder.

-El que no debe ser nombrado murió a manos de Harry Potter- dijo esta vez Fudge que no quería admitir la vuelta de Voldemort por miedo a perder las elecciones.

-Oiga, y ¿por qué no le pregunta a Snape si ha vuelto? O mejor dicho mírele el antebrazo izquierdo y verá la marca Tenebrosa que brilla- se levantó muy enojada Lily.- A lo mejor así si nos cree que lord Voldemort ha vuelto.

-Esto es absurdo ni El que no debe ser nombrado ha vuelto ni estos son Lily y James resucitados porqué los auténticos estan enterrados- dijo Fudge haciendo ademán de irse por lo que fue cogido por James.

-Oiga lo que hay enterrado son unos muñecos que fabricó Sirius y que transformó a tamaño real. Compruébelo si quiere- le soltó James aún más enojado de lo que estaba Lily.

-Dolores asegúrate que ningún alumno se acerque a estas personas ¿de acuerdo?- gritó para que lo oyeran todos. Umbridge asintió y los dos salieron por la puerta.-Ah y no se preocupe lo comprobaré- entrando de nuevo para después salir con un portazo.

-Bueno al menos lo comprobará- dijo Remus que había tenido que sujetar a James para que no se lanzará encima del ministro.

-Solo espero que cumpla su palabra-añadió Dumbledore.

Notas de la autora:

Lamento haber tardado tanto pero es que hubo un momento en que se me fue la inspiración pero de ahora en adelante prometo que no tardaré tanto gracias al nuevo programa que me he marcado para el nuevo año. Por favor me gustaría que visitaseis mi pagina Web http://ordengryffindor.webcindario.com y que participaseis en ella os estaré muy agradecida si lo hacéis. Ah y no os olvidéis de dejar Rewies por que los valoro mucho aunque no los responda y hago caso de ellos siempre que puedo y no va en contra de lo que me gusta para las historias de Harry Potter.