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Historias de una mente perturbada. — capítulo 3
"... Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (ICorintios 2:14)—Para los cristianos, el hombre, a diferencia de lo que ocurre con los animales, no debe vivir según su naturaleza, sino superar esta naturaleza para llegar a parecerse a Dios.
Un sacerdote, dictaba una clase en un concurrido salón lleno de pulcras e impecables estudiantes. Todas asentían y tomaban notas de cada palabra y cita de las escrituras que pronunciaba el religioso.
—En cambio, si sigo mi naturaleza y me opongo a lo que dice "la palabra" le doy curso al demonio, el primer enemigo de nuestras almas, al cual debemos oponernos y vencer…
—Nuestro primer enemigo está dentro de nosotros mismos —Dijo una voz que rompió el soporífero silencio del salón— Conviene vencer a ese enemigo primero.
Todas las cabezas giraron automáticamente hacia la dirección de donde provino aquella irreverente voz. En el fondo del salón, una despreocupada joven garabateaba algo en su cuaderno de notas. Su aspecto no podía ser más diferente de todas las personas presentes. En su oscuro y enredado cabello se veían unos tintes verdes que contrastaban con todas las cabelleras rubias y bien peinadas de las demás chicas del salón. Sus uñas pintadas de negro hacían juego con los delicados tatuajes en sus brazos. Tenía piercings en los lugares más inesperados de su rostro que combinaban con los accesorios, collares y manillas que llevaba en el cuello y brazos.
—He ahí… —Exclamó el sacerdote señalando a la peculiar jovencita y dirigiéndose al resto de la clase—… un claro ejemplo de lo que significa vivir en contra de la voluntad divina. Dios nos creó a su imagen y semejanza y somos nosotros los que corrompemos esa imagen con nuestros actos impuros y decisiones erróneas…
—La vida se puede tomar desde la armonía con el universo y con uno mismo... o con la desarmonía que producen dogmas y prejuicios que se arrastran en el tiempo. —Respondió la joven.
El efecto de esas palabras produjo un segundo de silencio que fue roto inmediatamente por una avalancha de cuchicheos y murmuraciones escandalizadas de las demás estudiantes.
—Las peores abominaciones son el resultado de seguir a nuestra naturaleza carnal y corrompida. Homosexualidad en todas sus formas y desviaciones, asesinatos, fornicaciones, abortos, actos impuros y todo aquello que las concupiscencias de la mente sean capaces de concebir —La voz del sacerdote se hacía cada vez más fuerte mientras condenaba con ellas todo lo que él consideraba diferente— De manera que mientras se empeñen en que hay que vivir según su naturaleza, va a ser difícil que puedan entender el pensamiento de los cristianos.
—Seguir mi naturaleza, es seguir a mi espíritu, seguir los dictados del corazón, es hacer lo que amo. —Empezó diciendo aquella jovencita, hermosa a su manera, mientras se ponía de pie y señalaba a sus compañeras una por una— Tu naturaleza es lo que tú eres en todo su conjunto, lo que te constituye como ser humano física, emocional y espiritualmente, en fin todo lo que es el ser humano, bueno o malo, todo lo que tú eres como ser, como ente. E ir en contra, es negarte u oponerte a seguir lo que eres, tu naturaleza, tu mundo interior, tus instintos e impulsos…
— ¡Ya es suficiente! —Interrumpió el sacerdote— Señorita… ehm… ¿Cómo es que se llama?
—Mi nombre no importa, puede llamarme Lady, Gaga, monstruo, abominación o lo que se le venga en gana.
—Bien, señorita Gaga, le pido que por favor abandone el salón y no perjudique a sus compañeras que quieren aprender.
La joven, que ya se encontraba de pie, tomó su cuaderno de notas, arrancó la pagina en la que había estado garabateando, la dobló y se la pasó a la compañera sentada a su lado para luego abandonar el salón.
— ¡Stefani Joanne Angelina Germanotta! —Gritó enfurecido el sacerdote a la joven receptora de la peculiar nota— ¡Le ordeno que rompa ese papel inmediatamente!
La joven desdobló la arrugada hoja y antes de romperla leyó tres simples palabras adornadas con dibujitos que se le quedaron grabadas para siempre en su mente y corazón: "Born this way"
...
Se me ocurrió plasmar en el texto anterior una posible anécdota alternativa de cómo Stefani Joanne Angelina Germanotta empezó a gestar la idea de convertirse en Lady Gaga.