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Errores del pasado — capítulo 7

Eres nuestra.**¡Hermione ayúdanos!

*Mi amo y tú están destinados a estar juntos.*Te necesitamos.

*Perteneces a nuestra época.*Señorita Granger, usted tiene que aceptar estudiar en Hogwarts, es su destino.

Hermione Granger; estado de sangre: Pura.**¡Sangre sucia, impura inmunda, tus días están contados junto a Potter!

*Eres nuestra.*Hermione, regresa. Mione, por favor.

¡De aquí eres y aquí volverás! ¡Siempre cuando no sea a mi lado, la historia se repetirá!

Hermione despertó jadeando, su cara empapada de sudor y su cuerpo pegado a la sedosa sabana negra

Stop, ¿Cómo que sabana negra? Sus ojos vagaron desesperados, la noche anterior se había quedado hasta tarde hablando con Minerva, pensando quien podría ser elegido para casarse con ella ¿Entonces, por que estaba aquí? Inspiró profundamente y se atrevió a ver la figura del hombre que estaba acostado a su lado. Tom Riddle. Acostado a su lado. Y no estaban en Gryffindor.

¿Qué hago aquí? -preguntó asustada en un susurro a la nada, sabiendo que estaba dormido. Su mano se movió por si sola reacomodando el flequillo de él. Segundos después su cuerpo estaba curvándose en el suelo siendo claramente victima de una de las maldiciones imperdonables y su boca se abrió en un grito silencio, mientras sentía el crujido de sus huesos y la sangre agolpándose en su cabeza, deslizándose por sus fosas nasales.

Nunca antes había sentido un dolor tan profundo.

Granger, nunca más vuelvas a tocarme sin mi permiso. -masculló Tom Riddle con voz cargada de enojo, Hermione chilló sintiendo que el crucio se hacia más fuerte, su cuerpo se estremeció y con impotencia sollozó antes de que los brazos de él la levantara y la lanzara a la cama de la cual se había caído. Ahora lo entendía. Sabía por que Harry decía que sus ojos eran rojos. Riddle enojado se transformaba en un ser despreciable.- Quédate dormida, y no preguntes porque demonios estas aquí por que eres lo suficientemente inteligente para sumar uno y uno.

Hermione hizo un pequeño hechizo que detuvo su hemorragia nasal, recostada sobre el extremo más alejado de Riddle se acurrucó y sus ojos se cerraron con cansancio mientras silenciosas lágrimas se deslizaban por su rostro.

Sin darse cuenta cayó en los brazos de Morfeo, deseando no volver a despertar en la dura realidad que estaba viviendo.

[****]

El joven señor oscuro por fin había encontrado algo que no podía descifrar: la extraña y fuerte atracción que sentía por Hermione Granger. No es que antes no se hubiese sentido atraído por otra persona, si lo había hecho pero en muchísima menor cantidad. Encima de todo, justamente después de haberla mantenido bajo la maldición cruciatus, Tom se dio cuenta del grave error que había cometido, jamás mostraba aquella parte a alguien que no conocía del todo, joder, ni siquiera frente a sus "leales" seguidores, nadie notaba la parte oscura de Tom Marvolo Riddle porque simplemente aún no era el momento indicado a darse a conocer. Y ahora lo había echo frente a ella sin siquiera poder tener control sobre si mismo.

¡Él, que se reía de la demás gentuza por rebajarse y demostrar sus emociones, lo cual era jamás nunca perdió el control frente a nadie y ahora bastaba que la chica lo tocara ybumexplotase todo!

Profundamente concentrado, ladeo su cabeza para ver la cara de la castaña que estaba profundamente dormida a su lado, acurrucada. ¿Qué era aquello que le atraía de esta mujer? Porque él había visto a chicas mucho más guapas, con el cabello y modales mucho más aceptables, y ante todo con más autocontrol. ¿Tal vez pudiese ser el hecho de que viniese de una familia de sangre tan pura? Psss, no, en realidad no era eso -aunque no negaba que era un gran, gran, punto a su favor-. ¡Tal vez era la inteligencia que tenia! No, definitivamente aquello podría interferir en su camino y eso no podía ocurrir por nada del mundo.

¡¿Entonces*, que?*

¡¿Qué demonios era, maldita sea?

La mano derecha del chico se deslizó por la mejilla de Hermione viendo con extrañeza aquella pequeña gotita cristalina que colgaba en sus largas pestañas, él pasó su dedo y lo miró fijamente.

Se trataba de una sola lágrima.

Él había visto a demasiado personas llorando antes, *lágrimas verdaderas y otras muy falsas,*pero jamás se había interesado mucho en eso. Porque Tom Riddle en su vida había derramado una de aquellas ¿Entonces que era aquel sentimiento en la boca de su estomago al ver que aun dormida la maldita Granger continuaba llorando?

Ella dio un par de vueltas por lo que terminó enredándose con las sabanas de seda negra y su cabeza se apoyó en su pecho desnudo, Tom quiso despertarle con otra maldición, pero en medio del camino se detuvo y no, no fue por que intentaba controlarse, de echo fue porque Hermione Granger acababa de decir Harry ayúdameaferrada a su pecho con desesperación.

¡Otra vez, lo había confundido con ese idiota! Sin siquiera detenerse pensarlo, entró a la mente de la chica.

No importaba nada

Nada

Por que Tom Riddle quería No él exigía respuestas de parte de la terca Gryffindor sangre pura, en especial quien diablos era aquel chico llamado Harry y que era lo que escondía.

[****]

Hermione Granger siempre se definió a si misma como inteligente, practica y cuidadosa, pero desde el momento en que puso un pie en 1944 su mundo había perdido el eje. ¿Y quien era el culpable? Tom Marvolo Riddle. El señor oscuro. Ya Sabes Quien. ¡Él la trajo aquí, sin ni una puta explicación y como si fuera poco parecía ni siquiera conocerla! Por su culpa, ella descubrió su pureza de sangre (de lo cual, no estaba nada orgullosa)y además un chalado llamado Perseus Granger se autodenomino su padre (por que no lo era, ¿verdad?) encima el hombre viene y le comienza a buscar un prometido(sin escuchar sus negaciones)

En fin, al punto que la castaña quería llegar era que la noche anterior su mundo había terminado de desquebrajarse.

Hermione apoyó su frente sobre la camilla y cerró sus ojos para no ver la acusadora mirada que le enviaba la medimaga.

Debería haber venido de inmediato, señorita Granger. Como debe saber la mordedura de las serpientes pueden ser graves.

Si, ella lo sabía perfectamente. Pero también sabía que Nagini, la serpiente en cuestión, no la había mordido con la intención de asesinarla.

Apretó sus ojos, mientras su mente volvía al incidente de la madrugada Después de haberse quedado profundamente dormida, llorando asustada por haber echo reaccionar de aquella brutal manera a Lord Voldemort, despertó gritando por sentir la intrusión de una persona en su cabeza, pero por suerte Riddle no pudo leer nada sobre las cosas importantes que sucedían en el futuro.

Estuvo a punto de saber todo.¡Y eso era malditamente peligroso! Hermione decidió que no podría ni siquiera quedarse dormida de nuevo por el miedo a que él se metiera a su cabeza y descubriera la verdad. Toda la verdad.

Tras el confuso incidente, Riddle se había levantado de la cama y sin decir palabra ni dirigirle la mirada se marchó, dejándola sola.

Tome esto y se quedara aquí hasta que esta fiebre baje. ¡Y nada de estar moviéndose!

¿Puedo leer? -preguntó Hermione en forma de suplica.

Puede. Pero poco o probablemente la fiebre subirá aun más.

Hermione suspiró, aquello sonaba muy aburrido, pero era mucho mejor que ir a clases y encontrar a Riddle sin saber como reaccionaria.

Ahora, especialmente debía andar con cuidado.

Con extremo cuidado.

[*****]

La mansión Granger estaba a oscuras, dando un toque aún más macabro al de por si tenebroso lugar.

Una mujer de avanzada edad de cabello castaño poblado con bastantes canas y facciones suaves, estaba mirando por la ventana con una elegante copa de vino en la mano derecha. Parecía ser fuerte, por la expresión plana y desinteresada que tenia su rostro, pero solo bastaba ver sus ojos para notar la preocupación y nostalgia que bailaba en ellos.

¿Ama? -preguntó un pequeño elfo mirándole con adoración.

Si, Pussy, ya me voy a Hogwarts.-contestó la mujer con un suspiro soñador.

¡Ama no me deje solo con el amo! -suplicó el elfito desesperado.

Ay, Pussy, tú te vienes conmigo. Tenemos que ayudar a esa muchachita para que salga de las garras de Perseus.

¡Pussy esta muy, muy, feliz de poder conocer al ama Hermione!

Ya, pequeño, vamos, vamos. -dijo la mujer haciendo un gesto para que tomase las maletas, el elfo agarró las cosas con rapidez mientras ella dejaba su copa sobre una mesa de centro para después sostener la mano del sirviente y desaparecer rumbo a Hogwarts.

Realmente ella esperaba que su nieta solo hubiese heredado rasgos de su madre por que si se parecía mínimamente a su hijo Perseus los Granger estaban perdidos.

[*****]

Enero de 1998, Mansión Malfoy Manor

Draco Malfoy miró fijamente por la ventana tras horas, y más horas de ser informado que su Lord había ido a Hogwarts en búsqueda de Granger, ella había regresado. Hermione Jean Granger estaba en su mansión. Aunque por su aspecto -era actualmente cargada por Quien-No-Debe-Ser-Nombrado- y el de Lovegood, no estaba nada de bien. ¿Qué podría haberle sucedido? ¿Es que acaso la había asesinado? Un escalofrío se extendió por su cuerpo, no quería perderla. No a ella.

No, Hermione Granger, no moriría en manos de ese bastardo mestizo.

Narcisa siguió su mirada y tocó con suavidad el cabello y el rostro de su hijo, él frunció su ceño ante la preocupación que brillaba en los ojos de su mamá. ¿Qué sucedía con ella? Jamás mostraba tantas emociones, solía decir que eso solo era pare gente idiota, pero ahora Ahora estaba agobiada. Tan preocupada que incluso preocupo a su hijo, solo un poco, el hecho que no lo demostrara no cambiaba nada.

Ella no, hijo. -susurró con suavidad.

¿Por qué? -masculló Draco entre dientes, con molestia.

Porque ella es la mujer de nuestro señor.

El estomago de Draco se encogió y volvió a verla con incredulidad. Hermione y Voldemort no ella ella**era suya. Hermione Jean Granger, era suya desde el jodido día en que había puesto un pie en la estación King Cross y ella le sonrió como nunca nadie lo había hecho: con sincera ternura e inocencia. Y, después, cuando se entero de que era una sangre sucia todo había sido aun más adictivo. Prohibido, si, y eso lo hizo más y más llamativo. Eso fue lo que lo volvía loco de ella. Era lo que indicaba que le pertenecía, ¿no?

¿Pero por qué razón el decrepito Voldemort se fijaría en Granger? ¡Era como cincuenta años mayor! En definitiva, Tom Riddle, además de loco era unpedófilo.

Es una sangre sucia. -espetó el rubio incapaz de aceptar las palabras de su madre.

Eso es lo que él hizo que todos creyeran, Draco, pero esta lejos de ser real. Es una Granger una de las familias sangres puras más importantes en el mundo mágico.

¿Por qué no lo dijiste antes? -preguntó él sin ni un solo tipo de expresión, más sus ojos grises estaban llenos de furia y frustración. ¡De haberlo sabido antes, probablemente hubiese ordenado que los casaran juntos! ¡Si! De una maldita vez, Granger habría sido suya. Narcisa suspiró y miró a la nada.

Porque habrías ido tras ella, Draco, y eso equivalía que todos moriríamos.

Y con esa frase, la rubia mujer abandonó la habitación dejando a su hijo atrás con expresión pensativa, después de todo no sabia que su madre lo conociera tanto.

Segundos después, una media sonrisa se instaló en los labios del chico mientras veía fijamente como el señor oscuro cargaba a la castaña que plagaba sus fantasías.

Si no eres mía, Hermione, no serás de nadie más.

Claramente el chico Malfoy tenía un plan.

Voldemort colocó sus ojos en blanco y apresuró a Lovegood quien lloraba desconsolada, después se encargaría del chico Malfoy y sus planes. Primero tenía que encargarse del mal estado en que la castaña se encontraba. Nagini suspiraba, y soltaba lamentos que comenzaban a molestarle.

¿Por qué exageraban tanto las mujeres?

Granger era jodidamente fuerte, no se iba a morir por aquel simple hechizo. Al menos, eso esperaba.

Bellatrix Lestrange lo miró boquiabierto cuando paso por el lado de ella acompañado por Lovegood cargando a Granger. Sabía lo que debía estar pensando: su señor había roto cualquier tipo de barreras de seguridad por una simple chica. Puso sus ojos en blanco y chasqueo sus dedos haciendo que llevaran a la castaña a darse un baño, lo habría echo él, pero estaba harto de escuchar los lloriqueos de todos, necesitaba un tiempo a solas para pensar cual seria la movida de Draco Malfoy.

Realmente este juego cada vez se hacia más y más divertido.

Hogwarts, septiembre de 1944

Hermione suspiró con su vista perdida en el paisaje frente a sus ojos: **Hogwarts.**Tan majestuoso como el primer día en que puso un pie y pudo admirar su belleza, pero ahora tenia un aire mucho más silencioso. En su tiempo siempre, al lugar que fueras, había alumnos bulliciosos y problemáticos. Ahora en cambio, era tranquilo, acogedor, y ante todo sencillo. La castaña sentía que pertenecía ahí, pero otra parte exigía volver a su tiempo, con su familia y sus amigos. Quería volver, tenia todo ahí pero Estaba acostumbrándose a este lugar, a la gente.

Mordió su labio y miró ceñuda el libro. Allí había una teoría interesante para trasladarse en el tiempo, pero improbable. Muy, muy improbable. No podía arriesgarse a llevarla a cabo, ya que no había rastros de que realmente funcionase. Podía morir en el camino, o quedarse perdida en el tiempo, aun peor, podría quedarse en el límite de tiempo-espacio en el cual no había nada.

Suspiró cansada y escuchó que una rama se quebraba cerca de ella, con un ágil y veloz movimiento se giró apuntando a lo que fuese.

Nagini.

Ama.

No me llames así. -rogó Hermione, sin darse cuenta de que estaba hablando pársel:- ¿Dónde dejaste a tu dueño? No deberías andar libre o podrías causar problemas.

Solo quería verla escuche rumores

*¿Rumores? -*preguntó Hermione confundida.

Dicen en los pasillos que la ama esta así, preocupada, por un futuro compromiso

Claro que no es por eso-dijo Hermione con un suspiro cansado:- Al menos, no del todo.

¿Se casara con otra persona? ¿Qué hay de mi amo?

y-yo ¡claro que no me casare con Riddle, Nagini! Mi padre va a elegir a mi futuro esposo.

La serpiente siseo y le enseñó los colmillos, dispuesta a atacarla, pero se detuvo al notar que Hermione estaba rodeada por una esfera grisácea. Entonces, con un sonoro chasquido un elfo se apareció frente a ella empujando a la serpiente.

¡Nadie toca a mi ama! ¡Pussy la cuidara de cualquier mal!

Y con esa frase, el elfo retrocedió arrastrando a una asombrada Hermione con él. La castaña tropezó y por inercia protegió su rostro pero jamás cayo, cuando volvió abrir sus ojos se encontró de frente con una mujer guapísima, imponente pero ante todo era muy parecida a ella.

Los latidos del corazón de la castaña se aceleraron y las palabras flotaron de su boca antes de darse cuenta: Abuelita.

Hola, querida Hermione.

La castaña corrió a los brazos de la mujer y sollozó, sin entender nada de lo que sucedía. De las imágenes que la golpearon con brutalidad. El elfo llamado Pussy chasqueo sus dedos y los tres desaparecieron dejando a una curiosa Nagini sola.

[*****]

¿Se puede saber donde diablos estabas, Nagini?

Con la ama Hermione, señor.-siseo Nagini bajando su cabeza con respeto, Tom chasqueo su lengua y la miró de forma pensativa

¿Ella no estaba en la enfermería?

No, amo, no estaba en la enfermería. La encontré en el lago.

¿Estaba sola?-preguntó Tom como quien no quiere la cosa.

Sola.

Interesante. ¿Qué dijo?

Que su padre elegiría a su prometido.

Así que es cierto

Si, amo, la señorita Granger será comprometida pronto.

¿Con quien? -preguntó Tom con su ceño fruncido, sin que lo notase.

No lo sé.

¿Por qué no lo sabes, Nagini?

El ama no alcanzó a contestarme antes de que ese irrespetuoso elfo domestico se apareciera y se la llevara.

¿Un elfo del colegio?

No, amo, aquel era un elfo privado.

¿Granger, tal vez?

Eso creo.

Tom asintió en silencio, perdido en sus pensamientos, Nagini siseo enroscándose en su pierna y viéndolo con adoración.

¿Qué quieres?

¿Cree que comprometerán al ama con usted?

No.

Una Granger jamás seria comprometida con un mestizo, por mucha sangre que compartiese con Salazar Slytherin. Tom fijó sus ojos al fuego de la chimenea, sumamente molesto ante sus pensamientos.

¿Qué importaba con quien comprometiesen a Granger? Ella solo era un gran estorbo para su camino al poder. Una distracción. Él debía terminar con eso de raíz, pero aquello solo seria después de saber que escondía tan desesperadamente.

Y ante todo, saber quien demonios era Harry.

Enero de 1998, Mansión Malfoy Manor

Mi señor, los medimagos han terminado, la chica no esta bajo ni un tipo de peligro grave, lo único que puede causar problemas es su estado anémico. No fue bien alimentada

Traedla a mi habitación.

Ella no ha despertado.

Y no lo hará, idiota. Traedla a mi habitación. Ahora.

S-si m-mi s-señor.

Ah, y arreglen una habitación para Lovegood.

¿No seguirá en el calabozo?

¿Qué acaso no escuchas? Ve y arregla una habitación para Lovegood, traed a Granger a mi habitación. ¡RAPIDO!

Rodolphus Lestrange se estremeció ante el sonido de voz del Lord, y se apresuró a seguir las órdenes. Voldemort miró pensativamente a Nagini y después una macabra sonrisa se instaló en sus labios.

Quiero que vigiles cuidadosamente los movimientos de Malfoy.

¿Lucius Malfoy?

No, Nagini, de Draco Malfoy.

Ese niñito pareció muy interesado en el ama**la recordaba.

Si.

¿Estará enamorado de ella?

*NoClaro que no.*Más le vale no estarlo o me encargare yo mismo de él.

¿Señor? ¿Cree que el ama sanara pronto?

No mientras el pasado no sea perfecto.

Hogwarts, septiembre de 1944

Minerva McGongall caminó con rapidez hacia la enfermería, algo apestaba con la extraña actitud de Hermione y segura como el infierno que tenia que ver con Riddle. Aunque después de todo era una Granger, y esa familia de por si era bastante extraña, pero su amiga era distinta. Tenía pensamientos independientes, y sus ideas estaban claras con respecto a su futuro, el único problema era el compromiso que su padre impuso. Por suerte a ella jamás le pidieron hacer algo así.

Suspiró y empujó las puertas de la enfermería sonriendo hacia Madam Promfey.

Buenas, ¿Hermione Granger?

Esa chiquilla se fue, es una burra, le dije claramente que debía quedarse para guardar reposo, la mordida de una serpiente no es un juego. ¡Quien sabe que podría sucederle! Si la ve, Srita McGonagall, dígale de inmediato que regrese.

Claro, Madame Pomfrey, cuando encuentre a Hermione voy a traerla. Perdón por las molestias -dijo Minerva con una tensa sonrisa en sus labios. Se giro y salio del lugar con preocupación. ¿A Hermione la había mordido una serpiente? ¿Cuándo sucedió aquello, antes o después de que abandonara su habitación sin darle una sola explicación? Cerró sus ojos y se concentró en algún lugar en el que pudiese encontrarse la castaña, el único que vino a su mente fue la biblioteca, así que dirigió sus pasos hacia las escaleras justo antes de que alguien pisara su capa, imposibilitándose moverse. Sin siquiera ver quien era sabia de quienes se trataban.- Vayan a molestar a otro lado, estoy sumamente ocupada.

¡Uy! que genio de las Gryffindors.

Solo queríamos hacerte una preguntita, McGongall.

Minerva entrecerró sus ojos, y de un fuerte tirón se soltó del agarre que tenían sobre ella. No iba a escuchar al grupito de Riddle, ni que le pagaran, así que acomodó su capa y siguió subiendo los escalones, seguida claramente por los molestos Slytherin. Gruñó y miró al que estaba más cerca, el cual resultó ser Abraxas Malfoy. Joder, como odiaba aquel idiota presumido rubio de bote.

Hablen rápido.

Es sobre Granger.

¿Qué pasa con Hermione?

Queremos saber quien es el comprometido de Granger.

Seguro, Malfoy que cuando lo sepa, serás al primero a quien correré a decirle.

Al parecer el sarcasmo era inmune a Malfoy que asintió sonriendo satisfecho y se giró para marcharse.

Si sabes lo que te conviene, lo harás. -dijo el rubio con un brillo peligroso en sus grises ojos. Minerva se obligó a no apartar la mirada de los suyos, para después fruncir su ceño y continuar su camino en búsqueda de su amiga.

Debía encontrarle.

E ignorar el insistente cosquilleo en su estomago de que todo esto iría a parar en algo malo, muy, muy malo.

[*****]

Orion Black leyó por doceava vez la carta que estaba entre sus ahora temblorosas manos intentando creer que era una broma. Una de muy mal gusto. Empujó las cosas que había sobre su escritorio y soltó un grito de pura furia, mientras continuaba destrozando la habitación. ¡Maldita sea! ¡Esto no podía estar sucediendo! La puerta se abrió y entró Abraxas con una ceja alzada a modo de pregunta, seguido de cerca por el idiota de Avery.

¿Qué diablos sucedió aquí?

Nada que te importe -espetó Orion con sus puños tan apretados que sus nudillos se volvieron blancos.-

No creo que nada sea la respuesta, Orion -dijo una tercera voz, aterciopelada. Los ojos del chico Black se abrieron con asombro y se dirigieron al umbral, en donde estaba apoyado en toda majestuosidad Tom Riddle. Tragó en seco, mientras que con un suave movimiento de la varita del joven Señor Oscuro todo quedo en perfectas condiciones.- ¿Qué ha sucedido para que te descontrolaras de aquella manera? Les he dicho que deben llevar el control ante todo.

Una nota de sarcasmo tiño la voz de Tom, pero nadie lo quiso recalcar, en especial por la furia en los ojos de él. Orion aclaró su garganta y bajó su cabeza avergonzado.

Acabo de recibir una carta de mis padres.

Ah, ¿problemas en el paraíso?

Malfoy, cierra el pico. -gruñó de forma peligrosa Orion. El rubio levanto sus manos simulando ser inocente y se sentó en la cama, evitando ver a Tom que escuchaba atento a Black quien se había vuelto a callar y realmente comenzaba a molestarle la actitud asustada del idiota.-

Habla, Orion, no tengo todo el tiempo del mundo. Sabes bien que no me puedo arriesgar a romper el toque de queda o Dumbledore seguirá sospechando de mí.

Ellos dicen que han sido contactados por Perseus G-Granger.

El padre de Granger -dijo Avery asintiendo con asombro.- De todas formas se ha contactado con todos los sangres puras importantes. Anunciara el compromiso de su hijita

Exacto -dijo Orion tragando en seco, Tom desde su posición podía notar que estaba sudando.- Habló con mi padre y han hecho un trato.

¿Lo que quieres decir es que los Black se unirán a los Granger? ¿Estas bromeando, verdad? -dijo Abraxas claramente molesto por que hubiesen elegido a otra familia por encima de la suya, después silbo por lo bajo y miró a Orion boquiabierto.- ¿Te casaras con Hermione Granger?

No -dijo Orion apretando sus puños con furia. Sus ojos ardieron con molestia y Tom recordó que por eso había elegido a ese Black, porque cuando se enojaba realmente era bueno:- Yo no.

Entonces

Será Alphard. -interrumpió Avery con sus cejas alzadas. Orion lentamente asintió.

Suertudo hijo de puta -dijo Abraxas con sus ojos llenos de diversión. Orion puso sus ojos en blanco y Avery dirigió una atenta mirada hacia Tom que se había quedado en sepulcral silencio. De inmediato notó que algo estaba mal, muy mal. Riddle dirigió una mirada a Orion y este tembló bajando la cabeza en una silenciosa señal de respeto, Avery sonrió y miró la pared pensando que ya era hora de que ver algo así.

Tom Riddle demostraba ser humano Un humano celoso.

Nadie era perfecto por mucho que se esforzara.

Avery vigila a Granger, ella esconde algo. Abraxas, encárgate de McGongall últimamente anda husmeando demasiado en lo que no le importa. Orion, si fuese tu no abriría la boca, si alguien se entera del compromiso Black-Granger probablemente arruinaría la sorpresa.

[*****]

Tom bebió su zumo con tranquilidad, mientras sus ojos no se despegaban de la entrada del comedor. Si, es cierto, la estaba esperando. No es como si estuviese preocupado por su salud o alguna mierda sentimental, no, a él realmente le preocupaba el hecho de que la idiota de Granger pudo haber abierto su boca y ahora podría estar en graves problemas. Iría a Azkaban antes de poder siquiera comenzar su objetivo. Y todo por haberse descontrolado.

Sintió que algo subía por su pie y sonrió, Nagini, se aseguro de que nadie lo estuviese mirando y agradeció que todos estuviesen preocupados de Granger, mucho más que Dumbledore tuviese que salir

¿La encontraste?

Si. Viene en camino.

¿Estaba sola?

No. La acompañaba una mujer mayor.

Tom nunca había sentido miedo, pero aquella punzada que tenia probablemente lo fuese. Y una vez más, la culpable era Granger.

¿De que hablaban?

Del compromiso.

El vaso que tenia Riddle en su mano, explotó. Sus ojos se clavaron ahí donde la sangre corría con libertad y deseo que fuese la de Alphard Black. Ante la idea, su corazón se agito y la euforia corrió por sus venas, lamió sus labios y cerró sus ojos, y dejó su imaginación volar lejos Justo antes de que todo se difuminara por la chillona voz de Greengrass.

¡Estás sangrando, Tom!

Tomó su varita y curó su herida con el ceño fruncido, de haber tardado más habría quedado una cicatriz, no es que importara, pero por alguna extraña razón le molestaba mucho quedar marcado.

Todas las conversaciones murieron y por un instante creyó que era por él, pero después notó la verdadera razón: en la puerta del comedor se encontraba una de las mujeres más importantes del mundo mágico y, colgada a su brazo, venia su nieta.

Se trataba de las Granger's.

Ambas caminaron hacia la mesa Gryffindor, murmurando algo que solo ellas podían escuchar y tras segundos, Hermione estallo en carcajadas. Una onda de calor se expandió por el pecho del Slytherin y por alguna extraña razón, Tom deseó tomar su cara entre sus manos y besarla.

Cuando ella tapó su boca y se sonrojo, claramente disculpándose con su abuela, él deseo tumbarla sobre la mesa y follarla.

Si, la deseaba. El pensamiento lo golpeo con fuerza, a la vez que su mente recordaba el beso que le había dado. El calor lo llenó y por un instante Tom pensó que realmente se levantaría, cargaría a la chica sobre su hombro y la llevaría a su habitación para demostrarle que podía volverla loca, pero después recordó quien era él.

**Tom Marvolo Riddle no se rebajaba ante nadie.**Muchísimo menos ante la terca, malcriada y gryffindor Hermione Granger.

Dejó que su mirada vagara por su mesa hasta posarse sobre los hermanos Blacks. Pronto tendría una conversación con Alphard, ya era hora de que aquel irresponsable chiquillo dijera si se unía o no a su grupo y si aceptaba Tom sabia perfectamente cual seria su iniciación.

Si, seria perfecto.

Con aquel pensamiento, Tom abandono el comedor siendo seguido por la atenta mirada de la señora Granger quien le dio una media sonrisa a su nieta, claramente un plan se creaba en su mente.

Enero de 1998, Mansión Malfoy Manor

La mansión tembló bajo los gritos y aullidos de la castaña. Tom la miró con aburrimiento y miró por encima de su hombro a la persona que miraba la escena con los ojos entornados.

Harry Potter.

¿Qué le hiciste? ¡Hermione! ¡Hermione, despierta! ¡Soy yo, Mione! ¡Soy Harry!

No te escuchara. -dijo con voz monótona Voldemort, para después mirar hacia la rubia que abrazaba al pelirrojo que sollozaba y murmuraba el nombre de la castaña:- Lovegood, no te encariñes con la próxima comida de Nagini.

Como respuesta la rubia le enseño los dientes amenazante y negó.

Eres un monstruo Tom Riddle, y mientras sigas siéndolo ella no te amara.

¿De que hablas, Looney? -pregunto Harry girándose con lentitud a ver a la rubia que negó suavemente y acaricio el cabello de Ron. Voldemort miró brevemente la escena antes de girar sobre sus talones y chasquear sus dedos.

Lleven a los rehenes al calabozo.

Luna se aferró al cuerpo del pelirrojo y mió a Nagini que siseo por primera vez ignorándola. Ambos chicos estaban demasiado débiles. Morirían si no les cuidaban mejor.

¡Hazlo entender, Nagini! ¡Él te escuchara!

¡Cierra la boca, Lovegood! ¡Cállate! -gritó con brusquedad Voldemort, empujando a la rubia que por inercia soltó al chico. Los elfos se llevaron a ambos y Luna chilló abalanzándose contra el señor oscuro quien la detuvo apuntando hacia Hermione.

No te atreverías. -dijo la rubia con su voz temblorosa.

No olvides quien soy.

Jamás debí hacerlo. -aseguró ella con odio y asco brillando en sus ojos.- Pero tal vez tu si, porque créeme será la única forma en que ella te acepte.

No es la única, Lovegood. -espetó él con furia mientras continuaba apuntando a la castaña.

No. no lo es. Siempre puedes obligarla, ¿no? Que estúpida fui, creí que cambiarias por Hermione, maldita sea, creí que la amabas. ¡Que idiota! eso es imposible, no puedes amar a nadie que no seas tú.

La varita de Voldemort dejo de apuntar a Hermione para hacerlo con la rubia. Ella no se inmuto.

Hazlo, asesíname. Sabes lo mucho que cambiaran tus planes sin mí.

¡Sal de aquí, Lovegood! antes de que te asesine o aun peor, que lo haga con tu pelirrojo.

Luna corrió a la salida antes de darle una furibunda mirada a Lord Voldemort.

Si sigues siendo igual, realmente me apiado de Hermione.

Y con aquella última frase, la rubia se marcho, y los gritos de la castaña se volvieron más fuertes, desgarradores y nadie pudo ver la preocupación del señor Oscuro que bien sabia que Lovegood tenia razón.

En especial lo que dijo sobre sus planes

N/A: Estoy furiosa, no, eso es quedarse cortos. He editado el maldito capitulo como 16 mil veces y la maldita pagina sigue haciendo lo que se le de la gana, borrando el formato y ¡TODO! ¬¬

Grrr

En fin, es una mierda, y agradezco a los que comentaron antes (el capitulo que borre, no se preocupen, que era el mismo)

Agradezco los comentarios que se borraron D: 

Aqui dejo las respuestas: 

**Patrice Bellamy :**Gracias hermanita perdida, por leerme y claro que me acuerdo que ambas a los Blacks, besos y haber si uno de estos días podemos hablar

**bree_malfoy_cullen:**Eso del santuario es algo exagerado O.O más teniendo en cuenta que de santa no tengo nada xd Bueno, agradezco tu comentario y espero poder traer un capitulo pronto

**Little_Wolf_Of_Drama:**Pss si, Voldemort tiene planes para Luna, de que se tratan,ni yo lo séxd, y Draco... Bueno, no me puedo controlar de poner en mis fics algo de Dramiones, fufufu, pero él va a tener bastante protagonismo en la historia, gracias por tu comentario, nos leemos pronto

**Selena_Potter:**Si, yo también escribí este fics pensando en las pocos que hay sobre esta pareja, aunque si lees en ingles hay muchos y están buenísimos,  Pussy es un amor de elfo me base en Dobby xd, agradezco que me leas, besos y espero andar pronto por aquí para traer otro capitulo

Ahora sí, me largo ( colérica con la pagina ).

Besos, abrazos y si comentas...

¡Te llegara un Tom! c: