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Harry Potter Black Lupin — capítulo 14

Sirius se balanceaba adelante y hacia atrás, abrazándose las piernas con un brazo y con un dedo en la boca, miraba hacia la nada; parecía minúsculo y en su cara estaba una expresión de horror y desconcierto. James y Remus estaban mordiéndose las uñas y asomados viendo el contenido de la canasta que yacía junto a la puerta y solo se oían las risotadas de Harry y la niña esa.

--¿Deberíamos…?—James miraba dudoso a Remus, como pidiéndole permiso para acercarse a la canasta, pareciera que le tenían miedo.

--Creo que sería lo más prudente—afirmo Remus preocupado, miro a Sirius que seguía en posición fetal balanceándose como loquito—pero… no nos conoce ¿y si llora?

--Eh… Harry—le llamo James a lo que el niño se volvió con una gran sonrisa—ven campeón, ven…

Pero una risotada proveniente del contenido de la canasta hizo que tanto James como Remus se sobresaltaran y dieran un brinco hacia atrás, en cambio Harry se asomó más y le hacía caras graciosas a lo que había dentro.

--Bueno… no hay que tenerle miedo—decía James pasándose una mano por la barbilla—es solo una niña…

--Sí, sí, claro, por supuesto—corroboro Remus respirando profundamente para aclarar sus pensamientos—lo mejor será calmar a Sirius…

--¿Y cómo hacemos eso?—quiso saber James mirando a Sirius.

--Hum… está en shock—decía Remus dando vueltas alrededor de Sirius—una de dos, lo golpeamos o le echamos agua…

--¡Mami!—chillo lo que había dentro de la canasta haciendo reír más a Harry.

--¿Puedo cadgadla?—pregunto Harry haciéndole mimos al contenido de la canasta.

--¡No!—grito James tan fuerte asustando a Harry—Oh perdóname, hijo, pero es mejor que esperemos a que Canuto reaccione porque esoes… al parecer es suya.

--¿Edshija de mi padino?—Harry abrió mucho los ojos.

Y al oír aquella frase de palabras de su ahijado, Sirius se levantó de un brinco y miro a todas direcciones, como desesperado, sus ojos se posaron en la canasta y camino de un lado a otro, con una mano en el cabello.

--Yo… yo… tengo que irme, si eso… debo irme porque…--farfullaba sacando un cigarrillo pero en vano tratando de prenderlo porque temblaba y no atinaba la llama—no puede ser… yo no… yo siempre tengo cuidado… si exacto, no… ¡DEBO HUIR!

¡PLAF!

Sirius se quedó helado, James y Remus se miraron, ambos tenían una mano en cada mejilla del chico, los dos le habían soltado una bofetada al mismo tiempo…

--¡CALMATE!—gritaron los dos al unísono.

--¡TENGO QUE HUIR!

¡PLAF!

--¡TRANQUILIZATE!

--¡MIS COSAS, DEBO IR POR MIS COSAS Y DESAPARECER!

¡PLAF!

--¿YA?

--¡NO! ¡YA ME VOY!

¡PLAF!

¡PLAF!

¡PLAF!

--¡BASTA!—grito Sirius cuando a James y Remus les gusto darles bofetadas guajoloteras (de esas que van y vienen) — ¡ya me calme!

--¿Seguro?—insistió Remus inspeccionándolo—podemos seguir con esto todo el día…

--Que gracioso Lunático—dijo Sirius componiendo una mueca—pero ya quiero ver cómo te pones tú si te llega un… un paquetito así de la nada.

--No es un paquetito…

--¿Cómo saber si es mía?—inquirió Sirius—ni tiene firma ni nada…

De nuevo el llanto los saco de sus pensamientos.

--¿Qué le hiciste, Harry?—cuestiono James mirándolo con reproche.

--¡Nada!—defendió el pequeño negando rotundamente con la cabeza—queoque tiene hame…

--¿Y…?—espero Sirius que alguien dijera que la alimentaba pero en su lugar los tres lo miraban esperando que él dijera algo--¡Bromean! No sé nada de bebés, mejor hazlo tú, James tienes muchas experiencia…

--¡Tú también!—espeto James—le has dado de comer millones de veces a Harry, no te hagas Canuto…

--¡Mami!—chillaba quien estaba en la canasta--¡Mami!

--¿Y si le decimos a Hera?—sugirió Sirius sonriendo encantadoramente, pero ni Remus, ni James y mucho menos Harry veían eso como una opción—ay… es que… ¿Por qué yo?

--Porque se supone que es tuya—replico Remus—solo hazlo ¿quieres?

--Pero… ¡no sé cargar bebés!

--¡Claro que sabes! ¡Cargaste a Harry desde que tenía dos días de nacido!—dijo James dándole un empujoncito—anda ya, que la pobre tiene hambre…

Sirius tenía cara de que realmente no quería hacerlo, poco a poco se fue acercando a donde estaba la canasta y su contenido, las manos se temblaban y se volvía cada dos segundos solo para que sus amigos le sonrieran para darle ánimos. En cuanto estuvo a nada de ver al contenido, cerró los ojos con fuerza y se agacho para cargarla, lo hacía con sumo cuidado, no quería estropear nada.

--Vaya…--murmuro James en cuanto la vio.

--¡Por Merlín!—musito Remus sorprendido.

--¿Qué, que pasa?—pregunto Sirius y en cuanto abrió los ojos se topó con los suyos, como si se mirara en un espejo--¡mierda!—fue lo que dijo cuándo se enteró a lo que se referían aquellos dos.

--E-es v-verdad…--tartamudeaba James que ya estaba junto a Sirius y miraba a la pequeña con los ojos bien abiertos.

--T-tus o-ojos…--decía Remus viendo el par de ojos de la bebé y los de Sirius.

La escena era realmente graciosa porque Sirius cargaba a la nena con los brazos extendidos, como queriéndola alejar de él y Remus y James a su lado y Harry jalando el suéter de su padre para que lo cargara y pudiera ver a su hermanitamejor.

--Eh… ¿hola?—dijo Sirius a la niña que lo miraba interesada.

--¿Hola?—se burló James cuando salió de su asombro—Es la primera vez que ves a tu hija ¿y lo primero que le dices es hola? Eres patético…

--Puag… alguien se echó a pededy no fui yo—sentencio Harry tapándose la nariz.

--¿Qué?—Sirius abrió mucho los ojos--¡Demonios!

El nuevo papi tardo alrededor de una hora en cambiarle el pañal a la niña, el muy tonto primero hizo aparecer una máscara de esas que usan los muggles, una máscara antigas, se puso una bata de esas que usan los medimagos, guantes de látex, cubrió sus tenis con plástico, y su cabello estaba resguardado en una capucha de baño y entonces mediante magia hizo flotar a la pequeña hasta el cambiador de la habitación de Harry. Tuvo dificultades para quitarle el pañal, luego corrió al baño a vomitar, regresó, hizo un segundo intento de cambiar el pañal, haciendo esfuerzos sobre humanos la limpio, pero volvió al baño a vomitar, rego el talco por todos lados, embarro todo de pomada para evitar rozaduras y cuando ya estaba terminando de poner el pañal tuvo que volver a hacerlo todo porque ellano tardo en repetir su hazaña…

--¿Qué deberíamos hacer?—quiso saber James, Remus lo miro sin entender—quiero decir que… bueno que sus ojos sean idénticos no nos dice mucho…

--¿Y mientras botar a la pobre niña?—ironizo Remus—se ve que la madre no la quiere, de lo contrario no la habría dejado aquí, todo lo que tiene ahora es a Sirius, y bueno a nosotros…

--Por lo que se ve, Sirius no está muy contento que digamos…

--¡Chicos!—el susodicho bajaba corriendo las escaleras trayendo consigo a la niña que parecía un poco mareada, pero él sonreía con ganas--¡Adivinen!

--¿Qué paso?

--¿Todo bien?

--Mira lo que le acabo de enseñar a mi pequeña—hablo Sirius orgulloso haciendo que aquellos dos se sorprendieran—anda nena, diles a tus tontos tíos lo que acabas de decir…

--Mío papi, guapo—balbuceo la pequeña haciendo que Sirius diera un brinquito y le plantara un beso en la mejilla.

--¿A que es muy mona, eh?—dijo Sirius mirando expectante a sus amigos.

--Bueno, supongo que ya arreglamos uno de nuestros problemitas—mascullo James poniéndose de pie y cargando a la pequeña que sonrió un poco—ahora Harry ya tiene una hermanita ¿no?

--¿Cómo se llama?—inquirió Remus buscando con la mirada la nota que venía con la niña.

--Nina, Nina Black—dijo Sirius sonriendo de lado.

--¿Y ahora? ¿Qué hacemos?—pregunto James viendo a la pequeña bebé de peli rubio, ojos grises y piel clara que yacía sentada en la alfombra junto con Harry, tenían un montoncito de juguetes y el pequeño le enseñaba cada cosa, como si él supiera mucho. Nina traía puesta una playera con un león estampado (el mameluco que traía se le ensucio, gracias Sirius) le quedaba súper grande y se veía chistosa. Remus y Sirius lo miraron sin entender—Nina necesita muchas cosas, además hay que ver que nos conozca porque será difícil para ella, acaba de llegar, somos unos desconocidos…

--Creo que Harry es de mucha ayuda—acoto Sirius contento viendo como el pequeño le daba una varita de regaliz a Nina que la miraba extrañada y se la metía de lleno a la boca—deberías estarme agradecido, Cornamenta, ahora ya no querrá un hermanito porque ahora tiene una hermanita…

--Sí, era lo mínimo que podías hacer luego de que fuiste tú quien le metió esa idea en la cabeza—sentencio James con el ceño fruncido—aunque no sé si esto vaya a funcionar…

--¿A qué te refieres?

--Bueno, con Harry las cosas son fáciles porque es niño—empezó Remus sonriendo a los niños que estaban ahora todos llenos de dulce—quiero decir que, bueno… Nina es una niña y crecerá y tendremos que vérnoslas con maquillaje, ropa, chicos…

--¿Qué? ¡NO!—grito Sirius y cargo a Nina que lo miro extrañada—mi niñita no… ¡es una niña, Lunático! ¿Cómo dices esas cosas?

--Es lo lógico…

--Lo lógico me lo paso por el… mejor anda Nina, nos vamos de paseo—dijo Sirius con determinación—tú también Harry, vámonos…

--¿Cómo que vámonos?—intervino James cargando a Harry--¿A dónde vas?

--Soy primerizo en esto de ser un sexy papi—empezó Sirius haciendo que James y Remus rodaran los ojos—pero estoy consciente de que Nina no puede andar para siempre con mi playera, más que nada porque no quiero que la perfume con sus encantadores olores, así que…

--Yo tamien quiedo dopa—se quejó Harry cruzándose de brazos—quiedouna túnica nueva…

--Y yo quiero chocolate—dijo Remus sonrojándose--¿puedo ir?

--No, no puedes—dijo James con determinación antes de soltar una carcajada--¿eso que, Lunático? ¿De cuándo acá pides permiso para ir? Que yo sepa siempre hemos sido los tres, eso no cambia ahora…

--¿Vamos al Callejón Diagon?—aventuro Sirius—pero ahora que lo pienso ¿no tengo que registrarla o algo así?

--Hum… buen punto—coincidió James pensativamente—y claro debes conseguirle padrino…

--Oh, eso, un padrino…

--Ya sabemos quién será—afirmo Remus sonriéndole tristemente a James.

--¿Quieres ser su padrino, Lunático?—pregunto Sirius de golpe y con una gran sonrisa.

--¿Qué? ¿Yo? ¿Su padrino?—Remus no se creía aquello, pensó que sería James y siendo honestos, cualquiera lo habría pensado.

--Eh… sí, tú, su padrino—dijo Sirius contento—anda mira di que sí que Nina te hace ojitos ¿verdad?—alzo a Nina que seguía mirándolo extrañada, y la puso frente a su cara e imitando una voz de niño que no convencía a nadie añadió—por favor tío Lunático, que mi papi sexy te lo pide, así para que no sea tan cabrona como él, sea un poco buenecita ¿sí? Por favor…

--¿No será James?—cuestiono Remus aun asombrado.

--¿Yo?—hablo James sorprendido--¿Por qué yo?

--Pues porque son mejores amigos y…

--¿Qué no se supone que los tres somos mejores amigos?—pregunto James, Sirius asintió contento y Remus seguía sin decir ni pio—el punto es que desde… bueno podemos decir que aquí no somos solo Sirius y yo, tú también cuentas Remus, siempre has contado, además que Canuto y yo ya somos compadres porque es padrino de Harry y cuando tu tengas hijos pues, espero me tomes en cuenta—y soltó una carcajada.

--¿Entonces?—le urgió Sirius moviendo las manitas de Nina--¿Qué me dices, tío Lunático?

--Vale, creo que mi deber es cuidar que no hagas tantas tonterías con esta lindura—acepto Remus cargando a Nina que sonrió un poco—hola Nina, soy tú tío Remus o tío Lunático…

--Y yo tú tío James o tío Cornamenta—dijo James agarrando la pequeña manita de Nina que se chupaba la otra—y este es Harry, tu hermanito…

--¡Hedmanita!—grito Harry a lo que Nina soltó una risotada.

--Andando—murmuro Remus haciéndole mimos a Nina que poco a poco se acostumbraba a la presencia de esos desconocidos que de ahora en adelante serían su familia.

--No, vete al diablo, Lunático, no voy a comprarle eso a mi hija…

--No, tu vete al diablo, Canuto ¿Cómo vas a ir vistiendo así a la niña? ¡Mi ahijada!

--¡Yo voy a pagar!

--Pues yo también tengo dinero…

--¡No, no y no!

--¡Yo soy el que te digo que no, no y no! ¡Estás loco!

--Cálmense, niños…

--¡Es Remus!

--¡Es Sirius!

--¡Basta, compren lo que quieran!

--Bueno, ya cedí en que compraras esa ropa ahora yo eligió los accesorios para la habitación…

--¡No! Yo decidiere esta vez…

--¿De qué te quejas, Sirius, si de todas formas compraste lo que quisiste?

--¡Es lo mismo que digo, Remus!

--¡No lo voy a permitir!

--¡Y yo no voy a permitir que llenes el lugar de ese estúpido color!

--¡Vete al carajo!

--¡No, tu vete a la…!

--¡Cierren la boca!

--Pero qué bonita niña…

--Lo sé, lo sé—Sirius puso carita de santo mirando disimuladamente los pechos de la bruja—pero eso no pensó su madre cuando nos abandonó…--y el muy hipócrita reprimió un sollozo.

--¡Oh, pero que mala mujer!—exclamo la chica cargando a Nina que tenía la trompita parada—ay nena ¿Quién osaría dejarte? Alguien que no tiene corazón…

--Trato de darle todo pero… soy solo—dijo Sirius en lo que sería una excelente interpretación—no sé si lo hago bien…

--No debes preocuparte—le consoló la chica sonriéndole con amabilidad y abrazando a un Sirius que fingía llorar--¿Qué te parece que los invito a comer el domingo? En el parque, como un día de campo, le gustara a…

--Nina, se llama Nina—dijo Sirius componiendo una gran sonrisa—es Nina Black.

--Perfecto, nos veremos entonces en…

--¡Funciona, funciona!—gritaba Sirius entrando a la mansión Potter cargando a Nina a la cual no dejaba de abrazar y besar—te adro Ninita hermosa, te adoro, no cabe duda que eres una digna hija mía, mira que ayudar a tu papito a conseguir chicas… ¡Soy brillante!

--Eres patético—afirmaron Remus y James al unísono.

--Patético—coreo Harry estrellando una manita en su cara—amosa jugadNina…

--Que sea aquí en el corral de tu recamara hijo…--dijo James moviendo la varita para que todos las bolsas de lo que habían comprado se hicieran de tamaño normal—mientras, nosotros acondicionaremos la habitación que será de Nina…

--Vamos.

--¿Y crees que estarán bien?—pregunto Remus a James mientras pasaban por la recién decorada habitación de la recién llegada donde podía verse a Sirius sentando en la mecedora y a una Nina en sus brazos, dormida. La habitación era una combinación de estilos, de tres estilos.

--No, pero al final estamos los tres juntos—dijo James sonriendo ante la escena—saldremos adelante ¿no?

--Claro que sí…

--Papi…--le llamo Harry jalando su pantalón y tallándose los ojos—papi…

--Dime, campeón—James lo cargo y se dirigió a su habitación seguido de Remus.

--Mejodsi quiedo fiedstade cumpeaños…

--Eh… vale, pues—dijo James depositándolo en la cuna—lo volveremos a organizar todo con tus tíos y así invitamos a los Weasley ¿te parece?

--Zi… muenas nocheds…

--Buenas noches.

Y tanto Remus como James salieron de la habitación del pequeño Harry sonriendo, tenían que armar una fiesta infantil en dos días. Solo esperaban que todo saliera bien con respecto a Nina y que Sirius aprendiera de una buena vez lo que realmente valía la pena.


¡Hola! Sí, volví antes porque tenía la idea en la cabeza y no me dejaba en paz xD así que heme aquí jajaja ya verán la de peripecias que pasarán esos tres con Harry y Nina, porque… ya verán :)

Y en cuanto los horrocruxes… ya falta menos para acabar con ese asuntillo porque quiero inclinarme más por su vida cotidiana que por esos malditos trastos del diablo :P

Ya verán cómo será Nina y Harry, que ya no pensará mucho en una mami, el amor llega cuando no lo estás buscando… veremos que tal le va a Sirius con sus citas conseguidas gracias a su hija, animal >.< jajajaja pero así lo amo (L)

Espero que les guste mucho y sigan comentado por fis n___n

Besos con sabor a Merodeador.

Esta sería mi Nina, los ojos se le ven como grises ¿no? no sé x___x

Y bueno... la ropa que explica la pelea que tenían Sirius y Remus.