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Harry Potter Black Lupin — capítulo 19

Bueno, ahora sí que estaban metidos en un lío y en uno bien grande porque ni Sirius ni mucho menos James querían casarse pero… aquella escena en el colegio había sido tan horrible que era como un recordatorio de que tenían que hacerlo por la salud mental de sus hijos… tenían que conseguir mamis ¡Mamis! ¿Qué hacer al respecto? No sabían y Remus no ayudaba mucho.

--¡Ya les he dicho que no pueden casarse solo porque si!—espeto Remus harto de las insistencias de sus amigos para que les ayudaran a buscar parejas; Sirius y James se miraron, tristes—tienen que quererlas y conocerlas, porque de lo contrario, hasta será contra producente.

--¿Cómo es posible?—quiso saber Sirius con arruguitas en la frente por el esfuerzo.

--Pues así, puede que…

--¿Cómo es posible que uses la palabra contra producente en una oración?—quiso saber James haciendo que Remus le diera un zape y rodara los ojos--¡Oye!

--Ni siquiera sé si es una sola palabra o son dos…--decía Sirius repitiendo en voz baja "contra producente, contra producente" una y otra vez—pues creo que son dos pero si las dices rápido parece una…

--Cierra la boca—tercio Remus incrédulo por la estupidez de esos dos, los miro severamente—de una vez les advierto que no voy a permitir que metan a las vidas de los niños chicas cualquieras ¿entendido?

--Cuándo dices chicas cualquiera ¿Quieres decir chicas… de la vida galante?—pregunto Sirius tímidamente, Remus agito la varita y lo dejo colgado del tobillo--¡Eh, bájame!

--Sí que eres un imbécil—murmuro Remus sin prestarle atención—ya les dije, si van a casarse entonces tienen que ser mujeres buenas, que quieran a los niños y los traten bien, no me temblara la boca para criticarles a las chicas que traigan ¿entendido?

--Pero…

--¿Ya nos…? ¡Padrino!—chillo Harry con una risotada cuando entró al salón y encontró a Sirius colgado del tobillo--¿Qué te paso?

--Lunático…--dijo Sirius con los ojos entrecerrados como si fuera una palabrota.

--Anda tío Remus, bájalo por favor—dijo Nina entrando al salón con una mochilita, se acercó a su tío- padrino a abrazarlo—mi papi puede ser muy bobo pero es buenecito bájalo ¿sí?

--Que buen concepto tiene mi hija de mi—ironizo Sirius cruzado de brazos.

--Ah… ¿Por qué se te ve la vena de la sien?—pregunto Harry divertido por la situación señalando la cabeza roja de Sirius.

--Te lo digo en serio, Remus ya bájame—dijo Sirius con una voz autoritaria que usaba a veces con Nina—por favor—añadió a regañadientes por la ceja alzada del licántropo.

En el momento que Remus movió su varita deshaciendo el hechizo y que Sirius caía con estrepito al suelo, dos chicas entraron; el chico se puso de pie de un brinco entre las risitas de Harry, Nina, James y Remus, eran Hera y Tressa.

--Pero que hermoso panorama—se burló Hera que se colocó a lado de Remus; Sirius se ponía de pie un poco sonrojado—siempre he dicho que algunas veces necesitas un ajuste de actitud…

--Ya, y de parte de Remus ¿verdad?—dijo Sirius irónicamente.

--Pues… si, la verdad es que si—dijo Remus muy complacido—Hola Tressa ¡Wow! Qué bonita te ves…

--Hum… gracias—respondió la chica volviendo a su faceta de tímida hasta las orejas; se ganó las miradas de todos, porque había dejado de lado sus chaquetas raídas y sus pantalones desgastados para dar paso a pantalones de cuero negro a juego con una chaqueta morada, botas y una playera de los Chuddley Cannons, los ojos de Sirius iban de arriba para abajo, Tressa se puso aún más nerviosa y añadió—mmm… ¿llego tarde?

--No, para nada, justo a tiempo—dijo James muy sonriente consultando su reloj de pulsera—si llegamos tarde, capaz que Molly nos prepara en sopa.

--Seriamos una sopa muy rica—afirmo Sirius apartando sus ojos de Tressa, Remus y James sacaron el pecho, Hera rodaba los ojos—imagínense que fuéramos comida; yo sería una manzana por eso de la tentación, Remus sería chocolate por eso de la glotonería—estallaron en pequeñas carcajadas ante el sonrojo de Remus-- y James sería… hum… James sería…--se quedó pensando un ratito—bueno, tendría que pensármelo.

--Sí, sí, como sea—intervino James revisando una mochila que estaba en el sofá, era de Harry--¿Ya llevas tu chaqueta, campeón?

--Ya, mi chaqueta y unos juguetes que iba a enseñarle a Ron—dijo Harry sonriendo angelicalmente.

--No sé porque no te creo…--James reviso más en la mochila para encontrar un pequeño hurón de verdad, estaba en una caja con hoyos para que pudiera respirar--¿Y bien?

--Eh…--Harry miro a Nina en busca de apoyo—si bueno, lo encontramos en el bosquecillo y… ¡Queríamos una mascota!

--Ya hablamos…

--Pero es muy injusto—tercio Nina cruzándose de brazos—queríamos un perro y hallamos al hurón y lo adoptamos, se llama Yami Potter Black Lupin…

--¿Potter Black Lupin?—repitieron todos tratando de no reírse.

--Sí, porque es como nuestro hijito—mascullo Nina con ojitos soñadores.

--¿Eh?—Harry parecía horrorizado ante la idea de tener un hijo—no, tampoco Nina, es así como… parte de la familia ¿entienden?

--Pero no puede quedarse, lo siento—dijo James con decisión, Harry y Nina agacharon las cabezas y entonces recordó la escena del colegio muggle y su corazón se hizo chiquito, busco con la mirada a Sirius que parecía pensar lo mismo y asintió—podríamos buscar otra opción, quizá algo más convencional ¿Un perro?

--¡Un perro!—gritaron emocionados y Nina se abrazó a Harry que le alboroto el cabello rubio.

--¿Otro perro?—se escandalizo Sirius con la mandíbula apretada, Remus le advirtió con la mirada—digo… oh si un perro—y fingió emoción mientras fulminaba con la mirada a James que sonreía burlonamente—aunque me gustaba más el hurón ¿Por qué no se quedan con él?

--No, un perro para que le lancemos platos voladores con colmillos—dijo Harry acariciándose las manos como hacían los villanos cuando pensaban en algo verdaderamente malvado—o para que muerda a…

--No sé porque no me sorprenden esos pensamientos—dijo James sonriendo, le acaricio el cabello a su hijo—ahora, sí, vámonos.

--¿Llevas el pudín?—inquirió Hera tomando su bolso.

--Si, ya mamá—contesto Sirius poniendo los ojos en blanco.

James no lo podía creer ¿Sirius era tan idiota que ni siquiera había saludado a Tressa? Bueno… la verdad es que ya no le sorprendía mucho su comportamiento pero… aun así ¡Era un idiota sin remedio!

--¿Red Flu?—pregunto tímidamente Tressa.

--¿Por qué siempre que hablas te pones roja?—quiso saber Harry acercándosele.

--¡Harry! No seas grosero…

--No… no te preocupes, James—dijo Tressa sonriéndole a Harry que le correspondió--¿la verdad? Ni yo misma sé.

--Te ves chistosa con tus manchitas rojas—afirmo Harry tocándole las mejillas—se ven lindas.

--Gracias—dijo Tressa mirando el suelo, de nuevo se sonrojo.

--¡Ja! ¡De nuevo!—exclamo Harry contento.

--¿Ya?—les premió Sirius con un pie en la chimenea--¡Teresa! Que si llegamos tarde Molly va a matarnos…

--Tressa, tú primero—dijo James enfatizando el nombre de la chica, le tendió una mano que ella acepto algo cohibida—di, fuerte y claro, la Madriguera.

--¿La Madriguera?--repitió Tressa tragando en seca.

--Papi, si quieres yo me voy con ella—ofreció Harry cogiendo su mochilita con el hurón, se puso junto a Tressa y le tomo de la mano—ahora, no me sueltes ¿vale?

--No, claro que no.

--¡A la Madriguera!

Y tras ser tragados por las llamas verdes, desaparecieron.

--¡Y ahora Harry me deja por ella!—chillo Nina cruzada de brazos, indignada--¡Hombres!

--Nina, Harry solo es amable—mascullo Remus cogiendo su capa, sonreía amablemente—no como otros idiotas que conozco—y se refería claramente a Sirius que parecía ajeno a la conversación—en serio Canuto debes comportarte con Tressa, por lo que más quieras trátala bien porque después de todo, está ayudándote a que Molly no te presente a nadie más…

--Ay, ya vámonos—Sirius tomo de la mano a Nina y se metieron en las llamas verdes no sin antes enseñarle la lengua a sus amigos.

--… y así podríamos… ¡Sirius, Nina!—chillo Molly corriendo a la chimenea para recibirlos--¿Qué paso?

Y es que Sirius iba escupiendo porque le entro ceniza en toda la bocota, si, por enseñarles la lengua a sus amigos.

--Creo que papá abrió de más la boca—dijo Nina encogida de hombros antes de lanzarse a los brazos de Molly y darle un beso—hola tía.

Desde hacía muchos años, Molly había pedido que la llamaran tía porque eso de señora Weasley se le hacía muy frívolo y Harry y Nina acataron la orden con entusiasmo.

--Cariño, hola te ves tan hermosa—dijo Molly acariciándole sus mal hechas trenzas, Sirius comenzaba a aprender a peinarla… a penas—Harry ya salió corriendo al jardín con los chicos y Ginny me dijo que te pidiera que subieras a su habitación por favor.

--Vale, gracias.

Se echó a correr justo cuando James iba saliendo de la chimenea.

--¡Hola Molly!—saludo efusivamente abrazándola, Sirius se acercó a ellos con cara de asco y un poco mojado—anda, eso te pasa por idiota.

--No hables así—le reprendió Molly soltándolo, se encamino a donde estaba Tressa sin saber muy bien que hacer, James sonrió encantadoramente y su expresión se suavizó—le iba diciendo a Tressa que me parece muy interesante que ella y Sirius trabajen en el mismo sitió ¿no es algo complicado?

--No.

--Sí.

Ambos se miraron y entonces, como si fuera de toda la vida, como si fuera real, Sirius la abrazo y le apretó los hombros con fuerza porque ella había dicho que no y él que si haciendo que Molly frunciera el ceño.

--Bueno, es que para Tress y para mi es de las dos cosas—decía Sirius muy seguro, sonriendo como si de verdad estuviera enamorado, James no se lo podía creer mientras que Molly oía con atención—ya ves, hay algunas veces que se nos complica pero lo arreglamos todo porque nos queremos tanto…

--¡Hola!—saludó Remus ayudando a Hera a salir de la chimenea, interrumpiendo la mentirota de Sirius.

--Chicos, pasen, pasen—como buena anfitriona, Molly corrió a plantarles besos en las mejillas—me alegra tanto que estemos todos aquí.

--Es genial—la coreo Hera—hemos traído el postre ¿Dónde lo dejo?

--Vamos a la cocina… anda Tressa, tú también—la aludidadio un respingo y siguió a Hera y Molly.

--¿Qué demonios haces?—pregunto James a Sirius cuando las chicas no podían oírle.

--¿De qué hablas?

--¡Cínico!

--En serio Cornamenta, deja de irte por las ramas y dime que te traes porque te juro que no te entiendo—y lo peor del caso es que de verdad parecía que Sirius no era consciente de lo que hacía o más bien, de lo que no hacía.

--¿Ahora qué hizo?—pregunto Remus sentándose en el mullido sofá.

--¡Nos queremos tanto!—casi grito James imitando una voz muy chillona que les recordó a una de las chicas más chismosas que habían pisado Hogwarts, luego añadió--¿Cómo es que le haces para ser tan idiota? ¡En serio! Podrías ser menos… yo que sé, pobre Tressa…

--¿Por qué pobre Teresa?—quiso saber Sirius pensativamente--¿Ahora que le hice?

--¡Solo la usas!—exclamo James exasperado.

--Ah…--Sirius iba a replicar pero en vez de eso sonrió—yo nunca dije que no, además ella estuvo de acuerdo ¿no?

--¡Claro que no!—terció Remus—jamás se lo preguntaste.

--Hum… puede que no, pero tampoco se negó—aseguro Sirius en su misma posición de idiota—así que ahí lo tienen, solo serán un par de días más, luego le diré a Molly que no funciono y que estoy muy triste para querer intentarlo con alguien más y así me librare de las pretendientas de Molly y de Teresa…

--¡Eres un idiota!—gritaron Remus y James antes de dejarlo solo en la sala.

--Ah… ¿Por qué? Si soy una persona encantadora…

--…y entonces oí que le decía que volaba, yo no sabía que los muggles sabían de los unicornios…--iba diciendo Nina bajando las escaleras de dos en dos junto con una niñita pelirroja con muchas pecas y ojos color marrón, era ella, Ginny Weasley su mejor amiga; la pequeña se percató de la mirada de su padre y se le aventó a los brazos que ya la esperaban—papi, le estaba diciendo a Ginny que unas niñas del colegio muggle hablaban de ponies y de unicornios, estaban pintándolos para…--pero se quedó callada de golpe.

Sirius sabía porque, la manualidad para el día de las madres había sido un adorno con unicornios que ahora estaba colgado en su alcoba porque Nina se lo regalo.

--¡Hola Sirius!—él saludo con una cabezada-- ¿Nina?—la llamo Ginny sonriendo--¿Qué te pasa?

--Eh… no, nada, nada—dijo ella bajándose de los brazos de su padre y tratando de sonreír.

A Sirius casi se le rompe el corazón al verla así, si ella se enteraba de lo que había hecho su mamá…

--Decías de los unicornios, son tan bonitos, Charlie dice que en su clase de Cuidado de Criaturas Mágicas ya ha visto unos—informo Ginny con un deje de envidia—porque él quiere estudiar dragones pero mamá no va a dejarlo…

--Sí, bueno…

Y así como habían llegado, se esfumaron por la puerta del jardín dejando a Sirius muy pensativo; era como si su conciencia le diera duros golpes cuando menos se lo esperaba y luego se sumergía dejándolo ser un idiota, con todos, menos con Nina. Desde la escena del día de las madres había pensado poco en la posibilidad de casarse, en el momento hasta se lo juro pero luego lo dejo de lado y ahora volvía esa maldita idea a su cabeza ¡No quería! El matrimonio no era lo suyo… además que la chica que cumplía más o menos los requisitos para ser candidata de la madre de Nina ni siquiera le hacía mucho caso… tendría que trabajar en ello de una vez por todas.

--¡Fred, George!—grito Molly haciendo que Sirius alzara la cabeza y se encamino a la cocina donde estaban todos, ella miraba hacia la ventana que daba al jardín y de podía ver a los gemelos sujetando una araña del tamaño de un cubo de basura, Ron estaba detrás de un árbol--¡Bájenla, bájenla!

--¡No te hace nada, Ronnie!—decía George con sorna.

--Eh… chicos, déjenlo—intervino Harry mirando con asco la araña.

--Oh vamos Harry, no le quites la diversión—mascullo Fred tratando de coger a Ron para acercarlo más a la araña—anda Ronnie, cógela tú…

--¿Cómo es posible que exista una araña tan grande?—pregunto Remus acercándose para ver mejor.

--No, es que ellos ya controlan un poco su magia y… ¡DEJENLA EN EL SUELO!—bramo Molly antes de salir corriendo para evitar que los gemelos hicieran algo de lo que iban a lamentarse toda su vida.

--Sí que son unos pillos—comento Hera sonriendo.

--Son extraordinarios si ya controlan su magia—murmuro Tressa sin pensarlo, Sirius la miro—quiero decir que… hum… yo… bueno… ellos…--seguía poniéndola nerviosa y mucho.

--No porque este yo no vas a hablar—dijo Sirius simplemente sorprendiendo a James y Remus que se quedaron con la boca abierta, Tressa se puso más rojas si es que eso era posible, Sirius rodo los ojos—vamos, que no soy el malo, soy buenecito…

--Sí, yo… bueno… es que en realidad…

--Además que somos novios ¿no?—pregunto coquetamente haciendo que Tressa casi se desmayara, le sonrió encantadoramente—así que tienes que comportarte como una persona normal, ya sé que puede que te guste pero…

Sirius no terminó de hablar porque James le lanzó una manzana que dio en la mera cara mientras le deseaba lo peor con la mirada.

--¡Hey! ¿Por qué fue eso?—quiso saber, dolido.

--Porque eres un idiota sin remedio—replico James desesperado.

--¿Ahora que he hecho?

--¡Ser un idiota! ¿Te parece poco?—se le unió Remus negando reprobatoriamente con la cabeza.

--No… no peleen—tercio Tressa con la vista fija en algún punto muerto.

Sirius salió al jardín echando lumbre por los ojos; mientras Remus y James intercambiaban una mirada de complicidad.

--Esa un hecho—decía James fingiendo angustia--Sirius Black sufre del síndrome de idiotez crónica, un mal que lo viene aquejando desde hacía muchos años, del cual lo creíamos curado, pero ahora vemos que no es así, vivíamos en negación creyendo que algún día dejaría de tener sus ataques, pero estos cada vez son más seguidos y más fuertes que el anterior—termino soltando un sollozo muy creíble.

Remus estallo en sonoras carcajadas mientras que Hera reía y Tressa sonreía tímidamente, aun no sabía cómo había llegado a ese punto y tampoco sabía cómo actuar, ahora Sirius ya se había dado cuenta que gustaba de él ¿Era tan obvia? Es que esos malditos nervios que solo la hacían balbucear en su presencia…

--En serio, James, cuando quieres un maestro—manifestó Remus riendo todavía, James hizo una ridícula reverencia—yo, a tus empeines…

--Alábame, alábame y no me dejes de alabar, Remus—dijo James sacando el pecho y haciendo como que blandía una espada imaginaria.

--Ahora vuelvo, voy al lavabo—se excusó Tressa saliendo de la cocina.

--Es que… lo peor es que Sirius en realidad no se da cuenta de lo que hace—advirtió Remus dejando de reír y tomando una postura sería muy común en él—no sé si eso sea bueno o malo.

--¿Y qué hacemos para ayudar a la pobre Tressa?—cuestiono Hera—porque es más que obvio que esta prendida de él, pobre, mira que enamorarse de un idiota.

--Pues sí pero no podemos hacer nada—dijo Remus abrazando a Hera—ni modo de decirle, hey Tressa olvídate de Sirius porque él jamás te hará caso y solo te usa—ironizo.

--¿Qué a Tressa le gusta mi papá?—salto Nina saliendo de quien sabe de dónde, tenía bien abiertos sus ojos grises haciendo que se le vieran más grandes y con un las aletas de la nariz temblándole, estaba enojada.

Los tres adultos intercambiaron una mirada nerviosa.

--Princesa… ¿Dónde estabas?—trato de cambiar el tema Remus cargándola.

--Tío Lunático, sé lo que oí—dijo Nina cruzada de brazos, era difícil mentirle--¿A ella le gusta mi papi? ¿Se van a casar? ¿Va a ser mi mami?

--Eh… ¿Podría ser una a una las preguntas?—inquirió Remus inocentemente.

--Hum… entonces tengo que hablar con ella—afirmo Nina acariciándose la barbilla pensativamente, Remus busco con la mirada ayuda por parte de James pero él observaba atentamente a su sobrina—sí, bueno ella no es fea… y Harry dice que… ¡Hey, Ginny! ¡Ayúdame!

Nina se bajó de brazos de Remus y echo a correr hacia el jardín.

--¿Qué fue eso?—pregunto Hera mirando por donde se había ido Nina.

--No sé y tampoco sé si es buena idea—sentenció James hablando por fin--¿Qué?—miraba a Remus.

--Me pareció que Nina… ¿Soy yo o a ella le gusta Tressa para Sirius?—inquirió un poco escéptico.

--Claro que no—rió James tomando un trozo de pan y metiéndoselo a la boca—Sirius la tiene difícil con esa niña, jamás le permitirá tener novia, aunque… bueno, es algo contradictorio porque se supone que Nina quiere una mamá ¿no?—Hera y Remus asintieron confundidos—ahí lo tienen, entonces yo no sé qué vaya a hacer Sirius porque…

Pero un grito proveniente del jardín los hizo sobresaltarse, James no fue consciente de lo que sucedió hasta que Molly paso a su lado como un rayo seguida de Nina y Ginny, las tres chillando como locas.

--¿Qué demonios…?

--¡Mátala, mátala!—chillaba Molly trepada en una silla.

--¿Qué cosa?

--¡UNA RATA!—grito Hera aterrada subiéndose a la mesa.

Una rata del tamaño de un gato se había colado desde el jardín hasta la cocina y Nina y Ginny gritaban arriba de las sillas mientras la ratota corría por todos lados y entonces…

--¡A ella!—ordeno Sirius a los gemelos, Ron y Harry, iban corriendo con palos.

--¡Mátala!—gemía Hera arriba de la mesa haciendo un gran alboroto.

--¡Ya se me perdió!—exclamo Harry con su palo en la mano.

--¡Ya bájense, ya se salió!—informo Fred rojo por aguantarse la risa.

--¡No es cierto, no la vi!—espeto Molly con miedo—mátenla…

--¿Y cómo la matamos si ya no está?—quiso saber James mirando debajo del sofá—no, ya se salió…

--¿Qué pasa?—dijo Tressa entrando.

--Una rata…

--¡Ahí esta!—grito Remus señalando detrás de los pies de Tressa.

Todo fue un revuelo de nuevo; Tressa se subió a la silla donde apenas si cabían Nina y Ginny, las tres gritando como locas señalando a la rata que corría entre los pies de James, Remus, Sirius, Fred, George, Ron y Harry que la perseguían con palos. Molly y Hera estaban abrazadas chillándoles que la mataran de una maldita vez…

--¡A la izquierda!—soltó Molly entre el griterío.

--¡Remus, mátala!—dijo Sirius antes de tropezarse con el sillón y salir volando.

--¡Ah!—grito Remus cuando la rata casi se le sube, la pateo mandándola justamente a…

--¡QUITENMELA, QUITENMELA!—graznaba Molly sacudiéndose el pecho donde la rata estaba aferrada.

--¡No te muevas, no te muevas, mamá!—exclamo Fred tomando vuelo con el palo, como si estuviera jugando beisbol.

--¡NO TE ATREVAS FRED WEAS…!

Pero no termino de hablar porque entonces no solo Fred la golpeo, sino también George y Ron y… ninguno de los tres le dio y la rata cayo a la mesa corriendo hasta donde estaban Tressa, Nina y Ginny…

--¡Papá, mátala, PAPÁ!—grito Nina trepándose a brazos de Tressa que gritaba y trataba de cargar también a Ginny para alejarlas de la rata que se les quería subir.

--¡SON UNOS TONTOS, TONTOS!—chillaba Molly sobándose el pecho donde había recibido los tres golpes mientras que Fred, George y Ron agachaban la cabeza.

--¡Ya, James, hazlo!—dijo Remus cogiendo vuelo con su palo por si James fallaba ya que era el más cercano--¡James!

--¡Ya…!—pero es que James no pudo pegarle porque cuando iba corriendo para allá se resbalo con el pudín que habían llevado pero que había caído al suelo porque Hera se había subido a la mesa.

--¡Mamá!—grito Ginny aterrada al ver que la rata bajaba de la mesa y se echaba a correr a donde estaba tirado Sirius porque el golpe que se había dado había sido un poco fuerte y aun no se paraba--¡Ya mátenla!

--¡Padrino!—grito Harry antes de echarse a correr con su palo, la rata ya estaba sobre él y en un intento de ayudar el chico hizo lo mismo que sus amigos, le saco el aire a Sirius del golpe y tampoco le dio a la rata.

--¡Sirius!—grito Tressa sin poder contenerse.

Los gritos, los regaños… y todo por una simple rata. El roedor corrió de nuevo hacia la mesa donde los gemelos ya no prestaban atención a los bramidos de su madre y comenzaron a perseguir de nuevo a la rata.

--¡Te atrape!—exclamaron los gemelos triunfantes cuando quedo acorralada entre ellos o la pared, con idénticas sonrisas radiantes.

--¡Freddie, Georgie, matenla!—suplico Ginny.

--Ah… pobrecilla—dijo entonces George mirándola mejor.

--Y de todas formas ¿Por qué no usamos las varitas?—pregunto Remus a nadie en particular.

--Si, bueno…--James y Sirius se sonrojaron pero no tanto como Tressa, Hera y Molly que miraron el suelo, apenadas.

Tan fácil que hubiera sido con un encantamiento aturdidor o petrificarla…

--¿Y si no la matamos?

--¡No digas tonterías, Fred!—le reprendió Molly.

--¿Me la puedo quedar?—inquirió Ron de repente acercándose a la rata y cogiéndola en sus manos.

--¡¿¡QUÉ?!?

--¡NO!

Sirius se había puesto de pie, sujetándose el estómago, y llego a trompicones donde estaban los chicos con la rata, se la quitó a Ron de las manos y fulminándola con la mirada la mando muy lejos.

--¡Sirius!—se quejaron los chicos Weasley cuando perdieron de vista a la rata que iba volando.

--Odio a las ratas—dijo dejándose caer en una de las sillas libres, Remus y James entendieron a lo que se refería—son repugnantes…

--¡Papi!—Nina corrió abrazarlo.

--¡Pero ahora ya no tendré mascota!—Ron se cruzó de brazos—porque mamá no tiene o…--pero se puso rojo como tomate y ya no dijo nada más.

--Mira, te compraré una lechuza ¿sí?—le propuso Sirius tratando de sonreír.

--¿Qué? ¿En serio?—Ron sonreía radiantemente.

--¡Claro!—exclamo Sirius alborotándole el cabello—porque te deje sin mascota…

--Sirius, no es necesario…--iba diciendo Molly sonrojada bajándose de la silla y ayudando a Hera de hacer lo mismo.

--No te preocupes, es lo mínimo que podía hacer—aclaró Sirius, luego se volvió a ver como Harry ayudaba a James a ponerse de pie—oye Harry que tienes buen brazo, serías un buen golpeador en Hogwarts…

--¡Wow! ¿Eso crees, padrino?—pregunto Harry muy ilusionado.

--Claro… porque siento que me removiste todas las tripas—dijo sonriendo.

--¿Te sientes bien?—inquirió Tressa acercándose a él y dejando a Ginny junto a Molly que la reviso que la rata no la hubiera mordido.

--Eh… sí, sí, solo era broma—dijo Sirius extrañado de que ella le hablara sin ponerse roja, bueno, interpretaba bien su papel de novia preocupada—estoy bien.

--¿Seguro?—insistió ella.

--Sí, solo… tengo hambre—dijo sonriendo a Nina que miraba con el ceño fruncido de él a Tressa.

--Bien… creo que podemos hacer algo con la comida—suspiro Molly al ver que lo que había preparado estaba todo regado por el suelo—necesitaré ayuda…

--Te ayudo—dijeron Hera y Tressa al mismo tiempo, se sonrieron.

--Sí, bueno y ahora… ¡Fuera de aquí!—ordeno Molly viendo a los chicos.

--¿Qué? ¿Por qué?

--¡No quiero que me estorben!

--Ah… que grosera—dijo James cuando Molly los sacaba de la cocina a empujones.

--Así es mamá—George se encogió de hombros.

--¡Ya sé! ¡Hay que jugar Quidditch!—propuso Harry muy sonriente.

--¡Pido en el equipo de James!—exclamo George al instante.

--¡Yo con Sirius!—salto Fred sonriendo.

--Vale y yo seré el árbitro—dijo Remus muy contento.

--Pero… ¿Y las escobas?—quiso saber Ginny.

--Tú no vas a jugar, enana—informo Fred despeinándola—tú no sabes…

--¡Claro que sé!—se defendió Ginny quitándoselo de encima con un manotazo.

--Bueno… podríamos ir por ellas…--Sirius dejo la frase al aire porque James ya lo empujaba a la chimenea—oye…

--Te traes todas ¿eh?

--Pero…

--¡Apresúrate!

--¡Todo yo!

--… bien ahora seremos Nina, Fred, Ginny y yo contra James, Harry, Ron y George—decía Sirius montando ya sobre su escoba, no tardo ni cinco minutos en volver con su escoba, la de Nina, la de James, la de Harry y la de Remus; ya todo estaba listo—vamos Remus suelta las pelotas aho…

--¡No jueguen Quidditch!—bramo Molly desde adentro de la casa--¡Van a lastimarse!

--¡No es cierto!

--¡Van a lastimarse!—repitió Molly sin asomarse.

--¡Suéltalas, Lunático!

--¡Quiero un juego limpió!—ordeno Remus lanzando la quaffle al aire y entonces…

El juego comenzó, James se lanzó por la quaffle como rayo mientras que Sirius trataba de tirarlo de la escoba mandándole una bludger… que no dio en el blanco porque George la intercepto…. Mientras, Harry buscaba la snitch seguido de Ginny que lo hacía muy bien… James estaba a punto de anotar pero…

--¡Así se hace Nina!—la felicito Sirius cuando la niña hizo una parada muy buena para tener siete años--¡Sigue así!

Sirius dejo de lado el bate para hacerla de cazador y lanzarse con todo hacia "la portería" que custodiaba Ron con nerviosismo; pero George le lanzo una bludger que le arrebato la quaffle cayendo en manos de James que esta vez sí anoto…

--¡No te hagas el caballerito, Harry!—grito George al pasar a su lado, Harry hacia malabares para no tirar a Ginny de la escoba--¡Tírala!

--¡Soy tu hermana, tonto!—espeto Ginny dándole un zape al pasar junto a él.

--¿Y qué? ¡Hay que ganar!—y lanzo una bludger hacia Sirius.

Una hora más tarde iban cincuenta a setenta, a favor del equipo de Sirius; varias veces, Fred y George se lanzaban las bludgers entre si ocasionando las risotadas de ambos… Nina casi se cae de la escoba tratando de que James no anotara… Ginny casi atrapaba la snitch pero Harry le sonrió encantadoramente distrayéndola… Remus tuvo que intervenir en la pelea área de James y Sirius por la quaffle y Ron casi se vomita con una voltereta…

--¡Basta, basta ya!—decía Remus tratando de separarlos y es que esos dos solo se daban manotazos, se veían tan ridículos--¡Basta!

--¡Chicos, ya está la comida!—grito Tressa con una mano en la frente para cubrirse del sol.

--¿Qué diablos…?

--¡CUIDADO!

¡PUM!

Una bludger lanzada por Fred o George, pudo haber sido cualquiera de los dos… le dio de lleno a Sirius en la mano extendida que le sin querer golpeo en el ojo a James haciendo que este se fuera de lado y que Remus se callera de la escoba…

--¡TÍO REMUS!—gritaron Nina y Harry bajando de las escobas como rayo.

Remus dio de lleno en el suelo al mismo tiempo que Sirius y James bajaban haciendo muecas de dolor, el primero con el brazo colgándole y el segundo con el ojo hinchado.

--Estoy… estoy…--pero Remus casi se desmaya, volvió a abrir los ojos y soltó un chillido de dolor—no siento la pierna…--se quejó cuando todos lo rodearon--¿Cómo se ve mi pie?

--Tú pie está bien…--lo tranquilizó George sonriendo.

--Pero el resto de tu cuerpo esta al revés—informo Fred con una expresión de extrañeza.

Remus se quedó pálido.

--Déjenme ver…--James se sujetaba el ojo y miraba la situación de su amigo.

--¡Chicos, que entren ya!—grito Hera.

--¿Qué pasa?—pudieron oír que preguntaba Molly, pero no se asomaba al jardín.

--¡Nada, estamos bien, ya vamos!—grito Sirius escondiendo el dolor en su voz porque su brazo estaba todo chueco.

--¡Van a ver lo que les pasas si se lastimaron!—les advirtió Molly.

James, Sirius y Remus se miraron, asustados.

--¡Tenemos que huir!—exclamo Sirius mordiéndose las uñas--¡Va a asesinarnos!

--No, no, cálmate—James trataba de pensar pero las punzadas en su ojo no se lo permitían muy bien

--¡VA A MATARNOS! ¿QUÉ NO TE DAS CUENTA?—bramo Sirius al borde la histeria, le tenía un miedo considerable a Molly.

--Sirius…

--¡ME ECHARA LA CULPA, LO SÉ!

--Sirius…

--¡HUYAMOS!

¡PLAF!

Tanto Harry como Nina le dieron un puñetazo en la pierna y el brazo respectivamente.

--¡Cálmate!—dijeron ambos muy serios.

--Yo… lo siento—se disculpó poniendo atención de nuevo al dolor de su brazo.

—Hay que pensar a quien echarle la culpa—razonó James.

--¿Qué?—preguntaron los niños al tiempo.

--Si algo hemos aprendido es que cuando tienes que zafarte de una situación como esta, tienes que implicar a alguien más—respondió Sirius haciendo esfuerzos para no gritar--¡No se me dan los hechizos curativos!

--Cierra la boca que no me dejas pensar…--se quejó James.

--Sí y ahora piensen porque estoy a punto de desmayarme—musito Remus sujetándose la pierna.

--Chicos, Molly dice que… ¡Oh por Merlín, Dios mío!—Tressa casi se va de espaldas cuando vio el brazo de Sirius, la pierna de Remus y el ojo de James--¡Merlín! ¿Qué les…?

--Shhh—la callaron todos, Fred le puso una mano en la boca--¿Quieres que nos atrapen?—ella negó con la cabeza—bien, ahora tienes que ayudarnos ¿vale?—asintió.

--Gracias Fred—dijo James sorprendido—bien Tressa necesitamos un pretexto…

--¡Ya sé!—exclamo Ginny radiante mirando alternadamente a Sirius y Tressa—va a regañarnos de todas formas pero será mínimo…

--… y tendrías que hacerlo así, no queridas, así… trozos pequeños…--decía Molly vigilando como Hera cocinaba.

--¡MAMÁ!—Ginny entro corriendo seguida de Ron y los gemelos, todos con caras de pánico--¡MAMÁ!

--Ginny, cariño, te he dicho que no… ¿Qué pasa?—pregunto al ver su cara angustiada--¿Quién…?

--¡Sirius se ha distraído al ver a Tressa, una bludger le pego en el brazo, se lo rompió, le pego sin querer a James en el ojo y él casi se cae y empujo a Remus que se cayó de la escoba!—dijo Ginny de un tirón y sin respirar una sola vez mientras que sus hermanos asentían enérgicamente.

--¡Merlín!

Hera y Molly se pusieron de pie de un brinco pero para ese momento, Tressa ya llevaba flotando a Remus y James, Sirius, Harry y Nina iban detrás de ella.

Hera soltó un chillido al ver el pie de Remus, el ojo de James y el brazo de Sirius…

--¡Dios santísimo!—Molly echó a correr hacia uno de los cajones y saco un botiquín—no me lo puedo creer, Merlín, casi se matan…

--Todo por culpa de Sirius—decía James sentándose en el sillón junto a Remus que estaba a punto de desmayarse del dolor.

--¡Sirius!—exclamo Molly enfadada poniendo ungüento en el ojo de James.

--¿Qué? ¡Fue Tressa!—aseguro él muy indignado.

--¿Por qué?

--Mamá, ya te dije que Sirius se distrajo viéndola—explico Ginny inocentemente, Nina torció el gesto.

--Ah bueno… pero de todas formas—dijo Molly dirigiéndose a Remus--¡Ferula!

Unes gruesas vendas cubrieron el pie de Remus que trono acompañado de un grito de dolor por su parte.

--G-gracias…--farfullo Remus más pálido que de costumbre.

--Ahora…--Molly se tardó solo dos segundos en hacer lo mismo con Sirius que se tiro en el otro sillón—les dije, se los dije…

--Si no te importa…--Sirius hizo una cara de dolor—ahora querría que me apapacharan…

Nina lo abrazó al instante.

--Tressa ¿Qué esperas?—le apremió Molly pasándole a Hera una bolsa con agua caliente para que se la pusiera a Remus en el pie, para que le bajara la hinchazón, la chica dio un respingo—tienes que cuidar de Sirius, después de todo, fue tu culpa ¿no?—y le sonrió pícaramente.

--Pero…

--Anda que nadie va a decir nada—afirmo Molly dándole empujoncitos para que se acercara a Sirius y Nina.

--No voy a morderte, *amor—*tercio Sirius estirándole la mano para que la tomara.

Tressa la acepto poco a poco. James y Remus negaban indignados.

--Eh… sí, ya…--Tressa le dio palmaditas en el hombro, tímidamente porque todos los miraban, Nina con los ojos entrecerrados.

--Me siento malito…--se quejaba Sirius lloriqueando como bebé—necesito un besito, bueno no uno, varios…

La chica trago con dificultad, todos esperaban que lo hiciera. Se agacho poco a poco, con toda la sangre de su cuerpo subiéndosele a la cara, estaba a cinco centímetros, cuatro centímetros, tres centímetros, dos…

Sirius podía oler perfectamente bien el perfume de la chica, algo dulzón… su aliento y sin saber porque, cerró los ojos, con los labios listos para recibirla y…

Nina reaccionó a tiempo para darle un beso en la mejilla a su padre que abrió los ojos de golpe, muy sorprendido, dispuesto a maldecir pero se topó con la cara satisfecha de su hija y suspiro sonriendo.

--Nina…--la llamo Molly con reprobación—no seas así, que tu padre y Tressa necesitan estar…

--¿Qué? Mi papá no dijo de quien necesitaba el beso, así que…--se encogió de hombros sonriendo.

--No te preocupes—dijo Tressa sonriéndole a Nina que se mantuvo imperturbable mirando a su tonto padre—está bien ¿Quién mejor que su hija para cuidarlo?

--Aja…--Molly miraba a Sirius y Tressa con interés—será mejor que comamos antes de pase otra cosa.

--Vale.

--¿Cómo se te declaro, Tressa?—pregunto Molly cuando estaban comiendo en la sala por Remus, todos se quedaron callados de golpe con la boca abierta, esperando ver que decía Tressa.

Ella no contesto al instante, miro a Sirius que parecía querer decirle algo con la mirada, pero no entendía nada.

--Hum… pues… verás—se cómodo mejor la servilleta de su regazó pensando—yo… yo voy entrando a la academia ¿sabes? Y me pusieron con ellos tres, a que me enseñaran…--Fred y George hicieron ruiditos burlones que se ganaron la mirada severa de su madre.

--Continua, linda—le animo Molly.

--Oh sí y… pues… era un gran reto por ser las personas que son—James y Remus inclinaron las cabezas agradecidos mientras que Sirius la miraba sin pestañear—y… no sé… se fue dando y… pum.

--¿Pum?—repitió Molly sin entender.

--Sí, pum… todo se dio—dijo Tressa tronándose los dedos, nerviosa.

--Pero ¿Cómo?—insistió Molly sin dejar de sonreír—Es que… bueno, Sirius jamás se ha destacado por ser un hombre formal, con novia—añadió al ver que nadie comprendía—y por eso me da curiosidad.

--Querida Molly—tercio Sirius cogiendo la mano de Tressa sin pensar—sé que eres una curiosita pero nos gustaría que eso siguiera quedando entre nosotros.

--¿Saben? A mí también me gustaría saber—intervino James maliciosamente.

Sirius respiro hondamente.

--¡Si queremos saber, queremos saber!—dijeron todos, hasta Nina.

--Bueno…--Tressa miro a Sirius.

--Ash… estábamos en el cuartel haciendo unos informes de la última misión—iba relatando el descarado—James y Remus tenían que ayudarme a enseñarle que se hacía en ciertos casos, entonces ese par de imbéciles se habían perdido… ¡es verdad! Creo que habían ido a la cafetería o algo así. Y luego, vi como Tress que bailaba con una canción que salía de algún lugar—todos oían con atención, los niños parecían embobados, Remus y James maldecían por lo bajo y Tressa parecía embelesada con Sirius—entonces… ¡Pum!—se sobresaltaron—la mire y… y… y…

--¿Y qué?—le apremió Molly.

--¿Quieren saber?—pregunto Sirius alzando una ceja coquetamente.

--¡SÍ!

--Ella dijo…

--¿Sí?

--I know l stand in line until you think you have the time to spend an evening with me. And if we go someplace to dance, I know that there's a chance you won't be leaving with me (sé que tengo que hacer fila hasta que creas que tienes tiempo para pasar una noche conmigo, y si vamos a algún lugar a bailar sé que cabe la posibilidad de que no salgas de allí conmigo) —canturreo haciendo que Molly y Ginny suspiraran, incluso Hera lo hizo aunque sabía que eran meras mentiras y Nina parecía ida.

Fred, George, Harry y Ron soltaron una carcajada.

--Que hermoso—ironizo James.

--¿Y tú que le contestaste?—pregunto Remus negando con la cabeza.

--Nada—dijo simplemente.

--¿Nada?

--Exacto, nada.

--¿Entonces?

--Pues… solo la besé—dijo Sirius como si hubiera hecho una gran osadía.

--¡Qué lindo!—exclamo Ginny extasiada—quiero un novio así.

--¿Debo entender que no le dijiste que si quería ser tu novia?—pregunto Molly.

--No… pero eso me lo guardo para nosotros—sentenció Sirius fingiendo seriedad.

Todos hicieron pucheros. Tressa, sin embargo, miraba a Sirius como si fuera lo máximo del mundo, como si fuera el hombre perfecto, era como si lo acabara de decir realmente hubiera pasado.

James y Remus no podían dejar de pensar que Sirius era un idiota ¿Cómo no se daba cuenta? Le había afectado vivir en Grimmuald Place tanto tiempo o quizá el polvo había afectado su cabezota, ahora le daba besos en la mejilla a Tressa, la tomaba de la mano y le susurraba cosas al oído… ¿Qué diablos le sucedía? Ah… cierto, era un idiota.

--Habrá que hacer algo ¿no?—pregunto James a Remus cuando nadie les prestaba atención pues estaban jugando a los naipes explosivos.

--Por supuesto—dijo Remus muy serio—pero no se me ocurre nada.

--No ni a mí.

--Solo una cosa.

--¿Cuál?

--Hacer una nota mental.

--¿Nota mental?

--Sí, nota mental…--Remus hacia como que escribía en un papel imaginario—hacer que Sirius se dé cuenta que Tressa está enamorada de él y él se enamore de ella.

--Hum… me parece perfecto, será mi nota mental—coincidió James estrechando la mano de Remus.

Aquella sería una nota mental que duraría mucho tiempo en sus cabezas ya que Sirius no iba a dejar de ser un idiota de la noche a la mañana, eso no era más que la verdad.


Something stupid…

¿La han oído? Ya sea con Robbie Williams o Frank Sinatra… ¿no? ¡OMG! Pues escúchenla jijiji porque esa canción es la que cantaba Sirius xD

¿Qué tal el capítulo? Jajaja en lo personal a mí me gustó mucho, espero que a ustedes también porque me esforcé mucho, aunque… jajaja ya verán lo que se viene ¿Que pasara con el plan de Remus y James? ¿Funcionara? ¿Que piensa Nina al respecto? ¿Y Harry se quedara sin mami? ¿Quién es la chica que le gusta a Sirius? Uh… nuevo personaje, más bien, tres personajes nuevos… muajajaja

Vale ¿han notado que cambié la portada? Si no, pues les digo que en una de las fotos hay un signo de interrogación porque… bueno, adivinen jajajaja

Ojala se rían mucho porque así vivirán más :P

¡Pórtense mal!

Gracias por todo, en serio w

Sugerencias, dudas y/o quejas, favor de dirigirse al área de comentarios**J

Besos con sabor a Merodeador

P.D. Mil gracias por comentar el capi pasado, ha sido el que tiene más comentarios y eso que los hizo llorar… jijiji