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Harry Potter Black Lupin — capítulo 5
--Vale, entonces ya saben… sino hacemos algo van a dejarlos locos…--James miro a sus amigos y vio en ellos pura determinación—a la una…
--A las dos…
--Y a las tres…
¡PUM!
Mandaron a volar la puerta y se lanzaron a pelear contra los Lestrange.
--¡Desmaius!—grito James apuntando a la primera persona que vio que se movió, Rodolphus, pero fallo por poco--¡Remus!
--¡Cambio de planes!—escucho que dijo el licántropo que ahora peleaba con Rabastan que salió de la parte trasera de la casa…--¡Confundus!
Sirius se lanzó inmediatamente contra su querida prima que al verlo sonrió malévolamente. Al entrar a la casa no se dieron tiempo de preocuparse por Alice y Frank, debían acabar con los tres Mortifagos antes de que ellos los acabaran primero, los Longbottom yacían en el suelo de la sala mientras que las peleas se daban en el gran vestíbulo, James peleaba preocupado, no había ni rastro de Sirius o Bellatrix…
--¿Buscando a su amo?—pregunto James entre maldición y maldición, siempre había querido batirse en duelo con el presumido de Rodolphus Lestrange--¡Expulso!
El sofá más cercano salió volando en dirección a Rodolphus que alcanzo a echarse al suelo cayendo en lo que sería el comedor, James se agacho para llegar a hasta él, tenía que ayudar a Sirius, se distraía burlándose de Bellatrix; James siguió avanzando con cuidado al comedor, varita en alto listo para atacar, sin hacer ruido, nada de ruido, unos cuantos pasos más…
--¡Crucio!—chillo alguien detrás de James logrando que la maldición le diera en la espalda.
--¡Ahhh!—grito James retorciéndose de dolor, pero sin soltar la varita su única arma si quería salir vivo.
--¡Crucio!—volvió a oírse acompañado de un grito de dolor de James--¡Potter!—era sin duda Bellatrix, se agacho para mirar mejor a James—Un gusto verte ¿Cómo está la sangre sucia con la que te casaste? Ah sí… ops que se murió…
--¡Maldita!—grito James mirándola con odio—búscalo cuanto quieras, él no va a volver, búscalo debajo de las piedras y no lo hallaras, Voldemort está acabado…
--¡TE ATREVES A DECIR SU NOMBRE!—Bellatrix parecía más una enferma mental que otra cosa--¡ASQUEROSO TRAIDOR A LA SANGRE! ¡CRU…!
Pero como siempre y para variar un enorme perro negro salto hacia Bellatrix dándole un gran mordisco en el brazo que sostenía la varita, la mujer grito de dolor, alcanzo a soltarle una patada al pobre can que se fue al comedor, eso dio tiempo a que James se pusiera de pie y comenzara a batirse en duelo con la más fiera Mortifaga.
--¡Confringo!—gritaba James, pero ella era muy fuerte, era muy buena.
--¡Vamos, vamos, atácame!—decía Bellatrix moviéndose de un lado a otro para evitar los hechizos de James--¡MATAME!
Era un duelo digno de verse, James Potter contra Bellatrix Lestrange, salían chorros de luz de las dos varitas, él pudo mantenerla dos segundos en una bola de agua pero se zafo hábilmente y estuvo a nada de matarlo calcinado, los muros a su alrededor se venían abajo, el suelo temblaba, estaban peleando a muerte…
--¡Desmaius!—gritaba Remus tratando de capturar a Rabastan ¿Quién lo diría? Tenía cara de menso pero no era un oponente fácil. Seguían peleando en el vestíbulo, hacía rato que James y Sirius desaparecieran con sus oponentes ¿Dónde estaban los demás Auror? ¿Qué esperaban?--¡Estallido!
Pero la mesa solo voló sola, no se llevó consigo a Rabastan que se movió a la derecha.
--¡Incarcerous!—grito Rabastan y fallo por poquito en darle a Remus.
El hombre lobo nunca había sido violento y jamás se había batido en duelo solo porque si, de hecho pocas veces había participado en duelos y para no tener mucha experiencia lo hacía de maravilla, en pocos minutos logro someter a Rabastan por medio de un bien empleado y simple levicorpus…
--Aquí te vas a quedar—le dijo Remus metiéndolo a un armario, Rabastan estaba amarrado y amordazado--¡Desmaius!—y el hombre quedo inconsciente, Remus no debía exponerse a que se soltara, cerro el armario y fue corriendo a la puerta--¡Hey, aquí!—grito a donde se suponía que estaban los Auror--¡El vestíbulo está despejado!
Y como por obra de magia aparecieron diez personas, compañeros del cuartel que aún no identificaba bien, hombres y mujeres mayores que él que lo miraba entre sorprendidos y con reprobación, todos entraron a la casa de los Longbottom como balas y el último fue Scrimegour que al pasar a su lado le dirigió una mirada fulminante.
-Cuando esto acabe…--lo miro tan feo que Remus retrocedió dos pasos—quiero verlos a los tres en mi despacho.
--¡Señor!—grito alguien desde adentro--¡Señor, hay que llevarlos a San Mugo de inmediato!
Scrimegour se metió a la casa dejando a Remus ahí pero en cuanto escucho un grito de la parte trasera de la casa corrió, ese grito era de Sirius…
--¡CHUPATE ESA!—grito Sirius cuando esquivo un chorro de luz verde proveniente de la varita de Bellatrix, era extraño pero verlos peleando asemejaba su parecido, ambos parecían psicópatas, era bien sabido que Sirius odiaba en especial a Bellatrix y que a ella le encantaba presumir que era mejor que él en duelos…--¡Vamos, hazlo mejor Bella!
--¡Cállate, idiota!—ordeno Bellatrix con voz mordaz--¡Sectusempra!
Remus casi se cae cuando vio que la maldición por poco y le da a Sirius que dio un simple brinquito y la esquivo, cinco Auror llegaron corriendo pero al verlos Sirius grito.
--¡Que nadie me ayude! ¡Puedo con ella! ¡Desmaius!
--¡Ahhh!—grito Bellatrix loca de la furia, miro a los Auror--¿Dónde está? ¿Dónde está el Señor Tenebroso?
--¡Aquí!—soltó Sirius como si le hablase a un perro--¡Hey aquí, tu atención aquí!
De repente ambos desaparecieron por el polvo que levantaban sus hechizos, Remus quiso intervenir pero no se veía nada, podía darle sin querer a Sirius, los Auror se miraban sin saber qué hacer, aquellos tres jóvenes sí que eran peculiares…
--¡Déjate de niñerías y acaba con ella!—grito James llegando del interior de la casa--¡Sirius!
Solo podían oír las carcajadas que se echaba Sirius y los gritos encolerizados de Bellatrix, era increíble que el maldito polvo no se esparciera y los dejara ver; James y Remus se miraron, si seguían así iba a terminar en tragedia, no era bueno que Sirius peleara con ella, se distraía con mucha facilidad…
--¡Imperio!—grito alguien a sus espaldas, era Scrimegour, apunto a la nube de polvo sin importarle que le diera a Sirius.
--¡No!—chillo Sirius desde adentro de la nube de polvo, y dos segundos después apareció a la vista de todos, Bellatrix había saltado la varita no sin antes amarrarse--¿Quién fue el idiota que hizo esto?—pregunto enfadado señalando a Bellatrix que para su sorpresa fue sometida muy fácil con el imperio.
--Yo—dijo Rufus enojado, miro intensamente a Sirius pero este no se intimido—ahora, traiga consigo a la señora Lestrange al ministerio ¡Ahora!—añadió al ver que Sirius miraba con repulsión a su prima—y más le vale que no se le escape.
--Que genio…--dijo Sirius levantando a Bellatrix del suelo, miro a sus dos amigos--Estuvo bueno ¿no?—y soltó una carcajada.
--Uy sí que divertido—ironizo Remus—me muero de la risa, fue el mejor día de mi vida, por favor Canuto; casi te mata está loca…
--¡Claro que no!—afirmo Sirius indignado--¡Estaba ganándole hasta que llego Rodolphus y se metió!
--Si, si lo que digas—lo corto James ayudándolo con la mujer—apurémonos que Hera debe estar preocupada y Harry también además hay que vercómo están Alice y Frank, solo espero que…--pero se le quebró la voz.
--Creo que actuamos a tiempo—aseguro Remus palmeando su espalda—aunque creo que esta fue la última misión que hicimos…
--¿Qué? ¿Por qué?—dijeron James y Sirius a la vez, estaban cruzando la casa para poder desaparecerse.
--Porque Scrimegour me dijo que fuéramos a su oficina cuando esto terminara.
--No puede despedirnos—aseguro Sirius.
--¿Despedidos?—pregunto Sirius como si no se lo pudiera creer; James tenía la misma cara contraída que su amigo y Remus miraba al suelo apenado. Acababan de regresar de San Mugo, gracias a Merlín o bueno, gracias a ellos tres como había dicho Sirius, Alice y Frank iban a estar bien, por un pelito y se quedan locos pero en unos cuantos días y con atención especial volverían a ser los mismos de antes; ahora los tres Mortifagos estaban siendo interrogados para luego ser enviados inmediatamente a Azkaban y ahí seguramente pasarían el resto de su vida. Gracias a su imprudencia o como se le llamara dependiendo a la persona que se le preguntara, habían atrapado a los Lestrange, a Bellatrix, la Mortifaga más fiera y fuerte, eso era digno de admirarse, bueno eso pensaban la mayoría de las personas del ministerio. Cuando llegaron los recibieron como héroes, si ya eran conocidos ahora hasta eran más asediados que nunca, las mujeres no se detenían por nada para lanzarles miradas coquetas, no es que no les gustara, de hecho James se sentía mal por andar de coqueto sin querer… tal y como había dicho Remus, en cuanto se desocuparon Scrimegour los mando llamar y en cuanto entraron a la habitación solo les dijo eso, que estaban despedidos--¿Por qué?—quiso saber Sirius, una muy buena excusa tenía que darle el hombre--¡No hicimos nada malo!
--¿Le parece poco desobedecer mis órdenes?—inquirió Rufus enfadado.
--Pero ¿Y qué?—intervino James--¡Todo salió bien! Alice y Frank se recuperaran y…
--Gracias a Merlín salió bien—afirmo Rufus con la misma actitud—pero no me arriesgare a que algún día, en una misión distinta echen las cosas a perder.
--Creo que nos ganamos este empleo con el resultado de la misión de hoy—tercio Remus—hemos caputurado a los tres Mortifagos más peligrosos…
--¡Eso!—salto Sirius contento—gracias a nosotros la misión resulto salir bien, porque con el respeto que me merece—Scrimegour lo fulmino con la mirada pero Sirius continuo—si le hubiéramos hecho caso hubiéramos perdido a dos de sus mejores Auror…
--Aquí se trabaja en equipo—sentencio Scrimegour, esos tres lo irritaban—y si no saben hacerlo y si no están dispuestos a acatar misórdenes tienen que irse.
--Pero, no se vale—dijo James como niño pequeño—hicimos un excelente trabajo y sin necesidad de maldiciones imperdonables…
--El jefe de este departamento soy yo—dijo Scrimegour recorriéndolos con la mirada—y yo digo lo que se hace, quien se queda y quien se…
--¡Buen trabajo!—el ministro entro a la oficina de Scrimegour sin tocar, estaba radiante, una sonrisa de júbilo adornaba su cara, en pocas palabras estaba satisfecho, miraba a los tres chicos como diamantes en bruto--¡Lo han conseguido! ¡En su primera misión! ¡Es un record!
--Bueno…—dijeron los tres chicos fingiendo modestia, ese era su as bajo la manga para que no los corrieran.
--Excelentes Auror tienes ¿eh? Rufus—y soltó una carcajada, Scrimegour sonrió forzadamente como si tomara algo asqueroso—creo que para ser primerizos son muy buenos, la señora Lestrange es una gran oponente y ustedes van y la capturar tan fácilmente…
--Siempre fuimos buenos en los duelos—aseguro Sirius inocentemente—solo hicimos nuestro trabajo, aunque…--y miro el suelo.
--¿Qué pasa señor Black?—pregunto el ministro.
--Creo que al señor Scrimegour no…--decía James siguiéndole la corriente a Sirius.
--¿Qué pasa Rufus?—inquirió el ministro sin dejar de sonreír.
--Nos decía que…--empezó Remus, los tres eran igual de engatusadores.
--Recibirán el bono—dijo rápidamente Rufus aun forzadamente—la recompensa que se planeaba dar por los Lestrange…
--¡Ah eso!—soltó el ministro, miro a los tres chicos y les palmeo la espalda--¡Claro, claro, si, pasen a mi oficina ahora que les daré el cheque! Bueno Rufus, te dejo con tus tres mejores Auror para que termines de felicitarlos, mientras iré con los del Profeta, si, si tienen que saber que somos eficientes… Ahora los veo en mi despacho, chicos.
--Gracias, señor—dijeron los tres al tiempo con una sonrisa.
Cuando el ministro salió de la oficina de Scrimegour, él se volvió para encararlos.
--Ya veo que se han ganado el favor del ministro—dijo con voz de acero—y como no hay nadie por arriba de él no puedo despedirlos pero…--los miro intensamente, James y Sirius sonrieron y Remus se quedó serio—entiendan que aquí el jefe soy yo, yo soy bel que da las ordenes y ustedes las acatan ¿entendido?
--Claro—dijeron arrogantemente, bueno al menos dos de ellos.
--Váyanse, nos vemos mañana temprano.
Y con un movimiento de varita les abrió la puerta, los tres salieron con la cabeza bien en alto, como en los viejos tiempos cuando salían de haber cumplido un castigo. Ninguno dijo nada, solo se dirigieron al despacho del ministro.
--Señor ministro—hablo Remus solemnemente—estamos aquí tal y como nos lo pidió ¿interrumpimos?—añadió al abrir más la puerta y ver a una mujer ahí, Sirius sonrió al verla mejor.
--Para nada, pasen por favor—dijo el ministro sonriendo—a ver Giner aquí están nuestros tres héroes, entrevístalos de una vez.
--Buenas tardes—saludo Ginger con una sonrisa encantadora, al ver a Sirius se sonrojó--¿Señores…?
--Potter.
--Lupin.
--Black—dijo Sirius galantemente—Sirius Black, un placer.
--Encantada—dijo Ginger—ahora siéntense y cuéntenme como es que atraparon a los Lestrange…
--Como tu gustes, linda—Remus y James negaron con la cabeza ante la actitud de Sirius—bien veras, yo…
Yo, yo y yo, Sirius a veces, solo a veces era un poco egocéntrico, Ginger parecía muy impresionada, claro ¿Quién no lo estaría teniendo a los tres héroes ahí? El ya famoso James Potter, sangre pura, Gryffindor por excelencia, extraordinariamente bueno en DCAO, estupendo jugador de Quidditch, inteligente, audaz, valiente y arrogante, padre del niño que se deshizo de Voldemort; Sirius Black, sangre pura, sorprendentemente Gryffindor, alocado y audaz, sumamente bueno en encantamientos, porte y elegancia que lo caracteriza y una gran habilidad en los duelos; Remus Lupin, mestizo, Gryffindor de primera,amanteDCAO y transformaciones, magnifico con hechizos complicados, valiente, inteligente y calculador. En definitiva Ginger Jill, corresponsal del Profeta saco gran jugo de la captura de los Lestrange, el que más hablaba sin dudad era Sirius, de hecho él conto toda la historia pero Remus y James tuvieron que intervenir varias veces para corregirlo porque él "se olvidaba" de su colaboración…
--Creo que será suficiente—afirmo Ginger haciendo que su vuela pluma se detuviera, miro a los tres chicos, en especial a Sirius—bien, podrán ver su entrevista mañana mismo, gracias por su cooperación.
--No es nada—dijo James sonriendo, luego se reprendió a sí mismo y se quedó serio.
--Que amables—dijo Ginger radiante.
--Y mucho—tercio Remus sonriente.
--Bueno, yo los dejo, gracias por el tiempo señor ministro—Ginger le estrecho la mano—espero verlos de nuevo, chicos.
--Tenlo por seguro—dijo Sirius guiñándole un ojo—hasta luego.
Ginger beso en la mejilla a los tres chicos y salió dejándolos con el ministro.
--Bien, siéntense—dijo el ministro amablemente—creo que se darán cuenta que han prestado un gran servicio al ministerio este día…
--Es nuestro trabajo—afirmo Remus, Sirius le dio una patada—quiero decir, si claro.
--Entonces están de acuerdo en que esto amerita mucho—los tres asintieron—dos Órdenes de Merlín Segunda Clase--¿dos? Los chicos se miraron sin entender—a los señores Lupin y Black…--James miro al suelo—señor Potter, su Orden de Merlín Primera Clase esta en tramites junto con la de su fallecida esposa.
--¡Bien!—soltó Sirius sonriendo sin poder contenerse—lo siento, continuo señor ministro.
--No se preocupe, señor Black, me agrada ver que ustedes son unos excelentes amigos que reconocen lo que valen, y no por eso envidian a sus semejantes, gente como ustedes son las que necesitamos para cambiar las cosas—el ministro suspiro soñadoramente—ahora bien, si no mal recuerdo la recompensa por la captura de los Lestrange eran 3000 galeones, así que cada uno recibirá 1000…
Remus casi se va de espaldas, no estaba acostumbrado a recibir tanto dinero pero de ahora en adelante debía acostumbrarse.
--Gracias—dijeron simplemente.
--Les daré cheques, así como los muggle—y soltó una carcajada mientras garabateaba—aquí los tiene, disfrútenlo.
--Hum…si—atino a decir Remus poniéndose de pie—gracias y hasta mañana.
--Anden, anden—dijo el ministro sonriendo.
--Hasta mañana—dijeron Sirius y James a la vez.
--¡PAPÁ!—grito Harry cuando vio entrar a James, el niño ya traía puesta la pijama, y era obvio que los estaba esperando, Hera se levantó del sillón que estaba frente al montoncito de juguetes de Harry, tenía una expresión de alivio, James alzo a su pequeño hijo y lo abrazo, a pesar de estar todo lastimadito y con unos arañazos ese recibimiento por parte de su hijo era algo reconfortante, en cuanto Harry vio a Sirius y Remus volvió a gritar--¡*Padino,*tío!
--¡Harry!—dijeron los hombres sonrientes.
Se miraron dos segundos para luego echarse a correr a donde estaba James cargando a Harry y trataron de arrebatárselo…
--¡Deja que lo salude yo primero!—decía Remus entre jalones--¡Sirius!
--¡Soy su padrino!—afirmo Sirius quitando una mano de Remus de la pancita de Harry--¡Yo voy primero!
--¡No eres un niño pequeño!—les espeto Remus--¡Deja de comportarte como uno!
--¡Ya suéltalo, Remus!
--¡Suéltalo tú!
--¡Maldito licántropo!
--¡Maldito can pulgoso!
Y mientras Harry estaba muerto de la risa en brazos de un James divertido, esos dos siempre habían parecido un viejo matrimonio; James agradecía que sus amigos estuvieran con él, aunque Harry fuera pequeño aun, James sabía, estaba seguro que Lily le haría falta algún día, el niño de vez en vez preguntaba por su mami, era cuando a James se la hacía un nudo en la garganta y Remus tenía que intervenir diciendo que Lily estaba en el cielo porque hasta Sirius se quedaba sin habla, ver a Harry preguntando por la pelirroja era algo que Sirius todavía no soportaba y no asimilaba. James sonrió anchamente, aquellos dos tontos, idiotas, alocados e irreflexivos eran su familia, y agradecía por tenerlos juntos.
Ya hasta que Harry se fastidio un poco James intervino.
--Hola, Hera—dijo James a sabiendas que era la única forma en la que aquellos dos dejarían de pelear.
--¡Hera!—dijeron los dos chicos volteándose a verla.
--Hola—saludo Hera sonriente.
Sirius y Remus estaban a dos pasos de llegar a donde estaba Hera cuando un ruidito les recordó que por nada del mundo, ni siquiera por una linda chica, se olvidarían de algo o más bien de alguien…
--¿Me extrañaste, campeón?—pregunto Sirius cargando a Harry que tenía los brazos cruzados y la trompita parada.
--No—dijo Harry enfadado aun.
--¡Ja!—exclamo Remus victorioso--¿A mi si verdad?
--Tampoco—dijo Harry enfurruñado.
--Pero…--dijeron los dos desconcertados--¿Por qué?
--Vadancon dsu novia ¿no?—Harry se veía adorablemente lindo ahí enojado por la poco atención.
--No soy su novia—intervino Hera sonriendo.
--¡Vamos Harry!—le urgió Sirius extendiéndole los brazos—ven con tu padrino favorito…
--¿Tiene otro?—se burló James, Sirius lo fulmino con la mirada.
--Vete—dijo Harry bufándolo.
--Ven con el tío Remus—tercio Remus sonriendo.
--Tú tamienvete—le espeto Harry.
--Harry…--dijo Sirius desanimado, en verdad lo estaba--¿me perdonas?
--No.
--¿Y a mí?—pregunto Remus.
--Tampoco.
--Por favor—dijeron a la vez.
--Dsi mieneCanutotad veds dsilo *pedone—*afirmo Harry sonriendo.
--Que niño tan inteligente—dijo Sirius feliz, James negaba divertido, por el camino que iba su hijo iba a ser tan engatusador como él mismo.
Y un segundo después apareció Canuto, ladro y ladro como loco hasta que James bajo a Harry al suelo y el perro pudo ponerse a jugar con él, era algo muy tierno, Canuto le lamia la cara y se le aventaba, estaba mucho más alto que Harry y el niño solo reía a carcajada. Diez minutos después Sirius apareció sonriendo.
--*Peddonado—*aseguro Harry.
--¿Y yo?—quiso saber Remus--¿A mi también me perdonas?
--No Harry a él no lo perdones—le aconsejo Sirius yéndose a la cocina sin duda detrás de Hera que muy oportunamente se metió para no ver a Canuto.
--Lobito—dijo Harry riéndose y tallándose la cara con las manitas.
--¿Qué?—se extrañó Remus.
--Lobito—repitió Harry.
--Quiere que seas un lobito—mascullo James riendo.
--¿Perdón?—dijo Remus abriendo mucho los ojos.
--Auuuu—aulló Harry entre risitas—anda lobito, auuuuu.
--Ay no puede ser—murmuro Remus pero él tuvo la culpa ahora se aguantaba, miro a Harry que esperaba mucho de él y luego a James que contenía una carcajada—Auuuuu.
Los dos Potter soltaron una carcajada ante los aullidos de Remus y sin duda su expresión era algo que no tenía precio, Harry sí que sabía cómo ridiculizarlos, era un pillo.
--¡Tío Demus!—exclamo Harry lanzándole los bracitos.
--Era lo mínimo—mascullo Remus cargando a Harry pero eso sí muy sonriente.
--Vamos a cenar que muero de hambre—dijo James encaminándose a la cocina, antes de entrar hablo—Sirius estamos a punto de entrar así que si estas con tus patéticos intentos de conquistar a Hera déjalo ya ¿quieres?
--Idiota—dijo Sirius acercándose a la puerta para darles a entender que podían entrar. Hey Harry ¿Cómo fue que perdonaste a Lunático?
--Tío Demus…
--¿Qué hay de cenar?—interrumpió Remus, lo último que quería era que Sirius se enterara y se pasara toda la vida burlándose—Huele bien, Hera.
--Gracias Remus—contesto sonrojándose—eh… es un poco de estofado…
--Pues a comer se ha dicho—tercio James acariciando su estómago, cogió la sillita de comer de Harry y la coloco junto a la silla donde él se sentaría--¿Te ayudo en algo, Hera?
--Oh, no está bien, todo bajo control—contesto Hera tan sonriente como siempre, mediante magia les sirvió de comer--¿Otra cosa?
--No, nada—dijo Remus sonriéndole encantadoramente—Hera…
--¿Quieres salir conmigo mañana?—intervino Sirius mirando a Hera que se sorprendió muchísimo.
--Este… yo no sé, trabajo aquí…
--James no tiene inconveniente ¿verdad?—dijo Sirius haciéndole señas a su mejor amigo.
--Eh… si tú quieres Hera, por mí no hay problema—afirmo James, miro a Remus que para su sorpresa sonreía—yo pensaba ir con Harry a comprarle ropa…
--Entonces saldremos solos mañana—tercio Remus, todos lo miraron incluso Harry.
--¿Podque?—quiso saber Harry peleándose con la mesita de su silla.
--Porque yo también saldré, campeón—le dijo Remus alborotándole más el cabello—buen provecho.
Remus comenzó a comer, Hera, Sirius y James lo miraban desconcertados, los dos chicos se preguntaban con quién diablos se había liado, debía ser antigua compañera de Hogwarts sin duda… pero ¿Quién? Anna no era porque, bueno, estaba muerta, cortesía de Dolohov; Susan no porque estaba en su viaje alrededor del mundo, Judy no porque estaba comprometida, Loyce estaba muy metida en el trabajo, entonces… entonces debía ser Maggi, si sin duda era Maggi, esa chica que había robado el corazón del licántropo en séptimo año. Maldito Remus ¿Cómo había hecho contacto con ella de nuevo?
--¿Entonces?—pregunto Sirius coquetamente a Hera.
--Entonces ¿Qué?—inquirió sin muchas ganas Hera.
--¿Cómo que qué mujer?—Sirius negó con la cabeza--¿Saldrás conmigo a dar una vuelta?
--Eh… sí, claro, mañana…
Hera sin embargo comía distraídamente, no prestaba atención a las travesuras que hacia Harry con su comida o los débiles intentos de James por reñirlo porque a los dos segundos ya estaba riéndose, tampoco ponía atención a las peleas de Sirius y Remus por el último pedazo de carne, no, ella estaba sumida en sus pensamientos ¿Cómo es posible que te gusten tres personas al mismo tiempo? ¿Cómo siendo tan diferentes podían ser tan iguales? ¿Por qué no los podía fusionar y así crear al hombre perfecto? ¿Cómo ponerle los ojos de Sirius a James? ¿Cómo ponerle los labios de James a Remus? ¿Cómo ponerle la sonrisa de Remus a James? ¿Como ponerle el carisma de Sirius a Remus? ¿Como ponerle la astucia de James a Remus? ¿Como ponerle la astucia de Remus a Sirius? ¿Cómo quitarle lo mujeriego a Sirius? ¿Cómo hacer que James dejara de ser arrogante? ¿Cómo quitarle a Remus su seriedad? ¿Cómo diablos tener a los tres hombres más guapos y geniales a tu lado y no enamorarte de los tres? ¿CÓMO?
¡Hola!
Espero que anden muy bien, en primer lugar quiero darles las gracias por el apoyo que le dan a mi historia, merlín ya son 120 usuarios en favoritos, miles de gracias, en serio que no tienen ni idea de lo bien que me hacen sentir, entonces bueno dejando de lado mi cursilería jejeje espero que les guste el capítulo, tal vez fue poca pelea entre los chicos y los Lestrange pero, porque siempre hay un pero, no sé si se den cuenta que Colagusano bien puede ir a buscar a Voldemort de una vez desatando así el caos…
Bueno solo decirles que tengo en mente hacer un one shot llamado La Pelirroja de Todos, cuando lo vean publicado pásense a leerlo y comentarlo ¿vale? Si están aburridos y así x_x
Nos leemos en los comentarios, pórtense mal y me invitan ¿ok? Jijiji
Besos con sabor Merodeador.