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Historia 731 — capítulo 1
UN VAMPIRO EN HOGWARTS
(N.A.:Perdón porque puede que algunos capítulos pueden ser muy cortos como este, pero es que no se me da muy bien separar capítulos, en mi opinión más bien es que no me enrollo lo suficiente)
Sorpresa inesperada seguida de una transformación
Era una noche fría de invierno, una chica de un pequeño pueblo que había al lado de un gran colegio de magia y hechicería buscaba una aventura en el bosque de la escuela con un par de amigas. La niña se llamaba Luna, y sus dos amigas se llamaban Begoña y Sara, eran amigas desde muy pequeñas. Las tres niñas ya habían entrado en el bosque vigilando que el guardabosques no las viera. Anduvieron un buen rato, se sentaron entre medio de unos árboles y se pusieron a hablar de las bestias que podían haber en ese lugar.
-Puede que hayan hombres-lobo, arañas gigantes-decía Sara porque sabía que Begoña tenía aracnofobia y Luna le tenía miedo a los hombres-lobo.
Estuvieron un poquito rato hablando de lo que podía haber entre esos árboles y empezaron a explicar las peores historias de miedo que se sabían. Al cabo de un par de horas decidieron que era mejor volver a sus respectivas casas porque ya era demasiado tarde, cuando de repente apareció un hombre muy delgado y blanco de cara, parecía un muerto.
-Hola pequeñas-les saludo-, ¿qué hacéis aquí tan pequeñas y solas?
-Pu-pu-pues veníamos a-a-a buscar una cosa que nos habíamos dejado-dijo Luna con una voz muy insegura.
-A mi no me mientas chiquilla, se que eso no es verdad-dijo el hombre empezándose a enfadar-. Habéis venido a explicar historias de miedo, y una cosa que me ha sorprendido mucho es que ninguna salía un vampiro, ¿por qué?, ¿no os dan el suficiente miedo?
-N-no es eso, lo que pasa es q-q-que no sabíamos ninguna-ahora hablo Begoña.
-Pues ya podréis explicar una-el hombre enseño unos blancos colmillos muy largos.
Las 3 chicas se pusieron a correr lo más rápido que podían sin mirar atrás. Cuando Begoña y Sara salieron del bosque oyeron un grito de Luna, Begoña que iba en cabeza se paro, pero Sara cuando la alcanzo la cogió y le dijo que era demasiado tarde y se la llevo asta la puerta que daba al pueblo la saltaron y corrieron a sus casas sin despedirse ni nada.
Luna corría lo más rápido que podía, pero su fuerte era salto de altura no correr. Notó que algo la cogía por detrás y no la dejaba avanzar, pegó un grito lo más fuerte que pudo para que alguien la oyera y la ayudara. Se giró para darle una buena bofetada al que la había cogido, y lo consiguió. Pegó la bofetada a un hombre enorme, peludo que vestía con pieles de animales, se veía que la ropa se la hacía el. Se iba a disculpar cuando vio que tenía una ballesta. Entonces el gigante le hablo:
-¿Qué haces a estas horas de la noche por aquí? ¿Tu no eres del colegio no? Porque nunca te he visto.
-N-n-no-dijo asustadísima mientras intentaba que la soltara-. ¡Déjeme o lo va a pagar caro!-gritaba pero no servía para nada.
-Para ya niña!!!-dijo el hombre arto de esta-¿Eres del pueblo?-Luna asintió con la cabeza-¿Qué haces aquí?
-Nada que le interese-contesto antipáticamente
-Vamos, te llevare al colegio donde podrás beber una taza de chocolate caliente y explicarme lo que pa…
El gigante se había caído al suelo y a la vez soltando a Luna, esta lo estuvo mirando asta que poco después de que tocara el suelo el gigante oyó una fría risa. Levanto la cara y volvió a correr, era el hombre blanco. No corrió mucho porque el hombre blanco la cogió y no sabe como la durmió.
A la mañana siguiente se despertó en una cueva fría y húmeda, estaba atada, no podía escaparse, no podía ni moverse. En la otra punta de la cueva había una cazuela con agua hirviendo, con el vampiro removiendo el agua. Este cuando vio que Luna se había despertado se le acerco con muy mala cara, Luna estaba asustadísima y preocupada con lo que le iba a pasar.
-¿Te gusta la sopa?-le pregunto con más buena cara, Luna extrañada asintió-Siento no tener sangre pero es que me acabe toda la que tenías en tu cuerpo, estaba deliciosa. Se que la sopa no es normal que la tomen los vampiros como nosotros pero esta buenísima y quita bastante la sed. Ya es de día, nos tomamos la sopa y a dormir.
Luna no entendía nada, esperaba que todo fuera una pesadilla o una broma de Begoña y Sara, era imposible que eso le pasara a ella justamente.
Se tomaron la sopa y los dos se durmieron. Ya era de noche, ya no estaba atada y el otro vampiro no estaba. Al ver la oportunidad que tenía de escapar, se levantó, se fijó de que no tenía la túnica muy limpia, pero daba igual. Estaba muerta de sed. Salió de la cueva y empezó a correr, salió del bosque en muy poco tiempo, se dio cuenta de que era más veloz. Vio la puerta del castillo, corrió hacía ella en un santiamén. Entro dentro del castillo buscando algún chico que se escapaba de escondidas por la noche para beber su sangre. En su búsqueda solo encontró a un vieja, peluda y espantosa gata que al verla se fue corriendo, como no tenía ganas de ir detrás de este se fue en otra dirección. Estuvo un buen rato andando, estaba muy cansada y sedienta, se paró a descansar delante de una estatua de un águila, pero no aguanto y se desmayó.