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Historia 731 — capítulo 12
- Descubrimiento de quienes son los padres de Luna
Remus y Luna estaban dando un paseo romántico por la noche gracias a la ayuda de la capa de James.
-Las chicas me han dicho que es muy curioso que me llame Luna y que… que… tu tengas ese problema con ella-dijo Luna.
-Yo odió a todas las Lunas menos a una-dijo Remus cogiéndola por la cintura-, y a esa Luna no la odió, sino todo lo contrarió, la amo, no podría vivir sin ella-y la beso.
-Que indirecta más bonita-dijo Luna contenta.
-Solo es la realidad-dijo Remus y la volvió a besar.
Los dos se sentaron juntó a un árbol donde casualmente encontraron un libro, que resultó ser de Petter, como no, porque a parte de tonto era despistado. Luna lo cogió y en ese momento lo vio todo oscuro. De repente vio a Petter con unos cuantos años más diciendo donde estaban James y Lily a un hombre blanco de piel y ojos rojos, y que llevaba una túnica de color negro. Luna volvió a la realidad, Remus la había tumbado en el suelo, estaba muy preocupado por ella.
-¿Ten encuentras bien?-preguntó muy preocupado-¿Te puedes levantar? Vamos enseguida a la enfermería.
-Si estoy como una rosa-dijo levantándose de un salto-, no hace falta ir a la enfermería. Pero si te tengo que explicar lo que he visto.
-¿¿¿Cómo??? ¿Qué has visto?-dijo con tono sorprendido y luego extrañado. Se sentaron apoyándose en el tronco del árbol mientras Luna le explicaba lo que había visto. Ninguno de los sabía lo que quería decir.
Pasaron un rato hablando, Remus no sabía por que le preguntó:
-Luna… a ti ¿no te gustaría saber quienes son tus padres?
-Me encantaría saberlo, pero es imposible, no lo sabré nunca-Luna se extraño por la pregunta-. ¿A qué viene eso ahora?
-Es que el otro día estaba leyendo un libro y… pues que si… si que se puede, si se puede saber quienes son tus padres-dijo intentando saber si era buena o mala noticia.
-¿De verdad?-dijo muy ilusionada-¿No es una broma?
-Nunca te haría bromas de una cosa tan importante para ti-dijo Remus y la beso-. Solo hay un problema, aunque seguro que no pasa nada, el problema es que hay ingredientes que están en el armario cerrado con llave en la clase de pociones.
-Remus muchas gracias, después se lo decimos a los demás a ver si nos quieren ayudar.
Al día siguiente por la mañana se lo contaron a los demás, estos los querían ayudar, como no. Ya tenían preparados casi todos los ingredientes, solo les faltaban los que estaban en la clase de pociones, y para conseguirlos elaboraron un plan que se cumpliría esa misma noche.
Por la noche, cuando todos los alumnos y profesores dormían los siete amigos estaban en la Sala Común.
-Todos no cabemos debajo de la capa-dijo James-. Dentro solo caben tres personas muy pequeñas, solo podremos ir dos de todos nosotros.
-¿Quiénes van a ser?-preguntó Susan.
-Yo creo que yo si que debería ser una-dijo Luna-y la otra…
-Si queréis ya soy yo mismo-dijo Sirius.
-Pues decidido, Sirius y Luna-dijo Lily-vigilad mucho de la gata de Filch y el mismo Filch en persona.
Los dos amigos se pusieron debajo de la capa y se dirigieron a las mazmorras. Por el camino estuvieron a punto de toparse con Filch más de una vez. Llegaron al aula de pociones, hacía un frío espantoso. Sirius hechizó el candado con el Almodoar (como sea, ya podéis comprobar que los nombres no son mi fuerte), pero no surtió efecto, probó con un par de hechizos más y surtió efecto. Habían un montón de cosas allí dentro, les costo encontrar las que necesitaban, pero cuando ya lo tuvieron todo se dirigieron a la Sala Común, donde los esperaban los demás muy impacientemente. En el camino se encontraron la gata de Filch, ellos asustados porque no sabían si veía por las capas de invisibilidad se pusieron a correr. Al cabo de un rato Filch estuvo donde Luna y Sirius se habían encontrado con su gata. Por fin llegaron a la Sala Común, ya estaban a salvo. Se encontraron que todos estaban durmiendo, estaban muy monos en opinión de Luna. Ella no sabía si era mejor despertarlos o dejarlos dormir asta al día siguiente. Pero optaron en que era mejor despertarlos.
-¿Ya lo tenemos todo?-preguntó Remus.
-Si, ahora solo nos hacen falta tres horas de preparación-contesto Lily.
-Mejor que lo hagamos mañana que hoy ya es muy tarde-dijo James.
Se dieron las buenas noches y cada uno se dirigió a su habitación. Al día siguiente todos se despertaron con mucho sueño. Habían dormido muy poco. Les pasaron las clases lentamente, aun seguían recibiendo felicitaciones por las bromas a los profesores, todo el colegio sabía que habían sido ellos, el problema era que no los podían castigar ni nada porque no tenían pruebas. Después de comer se dirigieron a el baño de Mirthley la Llorona donde no había nadie, ya habían empezado la poción, solo tenían un problema, es que al cabo de tres cuartos de haber empezado la poción tenían que tirar el último ingrediente y después dejarlo cocer durante tres horas. Los siete amigos decidieron que en media clase hechizos Lily hiciera ver que se había mareado mucho y que le preguntara al profesor si podía ir a la enfermería, pero que en vez de eso fuera a tirar el último ingrediente para la poción, y que después volviera a clase. Los siete amigos después de haber acabado de idear el plan se dirigieron hacía las clases que les faltaban. Ya faltaba poco para que pasaran los tres cuartos de hora.
-Profesor-decía Lily-, no me encuentro muy bien podría ir a la enfermería un momento-el profesor examino la cara de la chica.
-Si pero deprisa que este tema es muy importante, al igual que los demás.
Lily había actuado muy bien. Salió de la clase y corrió hacía el baño de chicas. Cogió el libro donde explicaba la poción, leyó lo que había de hacer, poner el ingrediente y remover el líquido pastoso del interior. Cuando acabó se dirigió hacía la clase.
-Madame Pomfey le ha dado una poción ¿no?-pregunto el profesor, Lily asintió con la cabeza.
Pasó la clase, les habían mandado muchos deberes, así que decidieron ir al lavabo para apagar el fuego que cocía la poción e irse a hacer los deberes, luego ya pasarían a hacer lo de la poción.
Hicieron los deberes lo más rápido que pudieron y volvieron a los baños, los chicos ya se empezaban a acostumbrar a que hubiera agua por el suelo.
Luna se corto con un cuchillo y tiró un par de gotas de su sangre en la poción luego tiro un pergamino con su nombre. La poción hizo una pequeña explosión, se acercaron a ver si la explosión había sido por causa de que ya estaba todo hecho o porque se habían equivocado. Se acercaron a el caldero, allí solo quedaba el papel, Luna lo cogió, ya no decía su nombre, sino el de dos personas de las que ya había oído hablar, aunque no mucho. Los chicos vieron la cara que puso.
-¿Qué pasa? ¿Quiénes son?-preguntó Susan. La chica no contestaba.
-¿Te pasa algo?-preguntó Remus muy preocupado. Luna les enseñó el papel, no se podía creer que sus padres fueran ellos, que fueran los dos herederos de Hogwarts.
Los demás al ver los nombres escritos se sorprendieron. Remus la abrazó para darle su apoyo. Y le susurro al oído:
-Ahora entiendo unas cuantas cosas, pero no importa, no dejare que esta noticia interfiera en nuestra relación, te quiero demasiado para eso.
-Gracias-le susurro Luna también a el.
Nadie sabía si eso significaba buena o mala noticia, pero igualmente la apoyaron, no importaba nada de quien fuera ni de su familia.
Hola! ¿Qué les parece? Como pueden comprobar los poderes que esta realizando Luna son como los de una serie. Los puse porque me hacía ilusión. Que bien! Los últimos ficts me están saliendo más largos! Que contenta estoy! ; )