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Historia 731 — capítulo 13
- Los poderes evolucionan
Luna se había levantado muy tarde por primera vez en lo que llevaba de curso, iba corriendo a clase de adivinación que estaba llegando tarde. En una mano llevaba los libros y en la otra una tostada a la que iba pegando un mordisco de vez en cuando. No lo podía creer era la primera vez que dormía tanto y sus amigas no la habían despertado. Estaba delante de la puerta, la profesora estaba a punto de cerrarla cuando Luna lo impidió.
-Profesora espere!-le gritó para que no cerrara la puerta- Perdone es que aun no me he acostumbrado a los pasillos y cual va a cada aula-no sabía porque pero había mentido a la profesora.
-No pasa nada-dijo con un tono de voz suave y comprensivo-, ya lo había visto en una predicción.
Se dirigió al lugar donde estaban sus amigos, y mientras se sentaba sus amigos soltaban unas risitas.
-¿Por qué no me han despertado?-saludó Luna a sus amigos.
-Es que se te veía muy bien durmiendo y nos dio pena despertarte-dijo Arabella entre risitas.
-Pues el próxima día que pase esto me tenéis que despertar, eh?-dijo Luna.
-Señorita Luna, deje de hablar que hoy vamos a hablar de un tema muy importante-dijo la profesora esta vez seria-. Mis queridos alumnos, con lo que llevamos de curso hemos avanzado mucho, por eso vamos a dejar las cartas del Tarod para concentrarnos más con la bola de cristal, porque muchos de vosotros el año pasado no conseguisteis dominarla.
La clase seguía aburridísima, iban pasando los minutos y toda la clase estaba haciendo el tonto o estaba a punto de dormirse. Al final de la clase, Luna se acercó a Remus, que en todo lo que llevaban de día ni se habían saludado. Iba a darle un beso de buenos dias cuando de repente sintió un mareo de repente se volvió a marear, lo vio todo negro, eso ya le había pasado. De repente le apareció una imagen, de un hombre, el que había visto la última ves, un hombre con piel blanca y ojos rojos tirando uno de los hechizos prohibidos a un hombre al que solo lo veía de espaldas, el hombre tenía el cabello negro y parecía que llevara unas gafas negras, el hombre caía al suelo muerto, estaba a punto de verle la cara cuando se despertó, estaba estirada en el suelo con Remus, Lily, James, Susan, Sirius y Arabella mirándola con voz preocupada al igual que la profesora y más chicos de la clase que miraban para curiosear y para luego poder decir un cotilleo nuevo.
Luna se levantó como si nada hubiera pasado, todos cambiaron su mirada, ahora la miraban extrañados.
-Señor Lupin acompáñela a la enfermería-dijo la profesora.
-No, no hace falta-dijo enseguida Luna, pero la profesora le insistió asta tal punto que la amenazó de quitarle puntos si no iba y entonces si que fue a la enfermería con Remus.
Remus no sabía que hacer pero la llevaba cogida de la cintura, en vez de porque eran novios más bien por si le volvía a pasar. Cuando llegaron al pasillo de la enfermería, que estaba completamente vacío Luna le dijo:
-Remus, estoy perfectamente, no hace falta que vayamos a la enfermería, llegaremos tarde a clase-lo dijo de una forma que parecía que no quería perderse para nada la siguiente clase, que resultaba ser la más aburrida.
-Si, si que has de ir-dijo Remus con tono preocupado-, no es la primera vez que te pasa y si hubiéramos ido la otra vez a la enfermería puede que ahora no te hubiera pasado nada.
-Remus, fue exactamente como la otra vez, mas o menos, he vuelto a ver una cosa-Luna le explico lo que había visto, pero Remus pensó que solo era porque debía estar enferma y le hacía ver visiones.
La enfermera le dijo que no tenía nada, que no se había de preocupar, además era un vampiro y no ponerse enferma era una de las pocas ventajas que tenía. Se dirigieron a la clase que les tocaba.
Llegó la tarde, tenían muchos deberes y por eso todos los del grupito estaban obligados a estar en la biblioteca trabajando por culpa de Lily, de Luna y de Remus mientras que en verdad todos querían estar en la Sala Común planeando bromas, explicando chistes,… Estuvieron toda la tarde trabajando en la biblioteca. Fueron a cenar y luego a la cama.
Por la noche Luna tenía una pesadilla, trataba de que todos sus amigos la dejaban de lado, incluso Remus, para irse con Lucius Malfoy, y estos no paraban de hacerle bromas de muy mal gusto para cualquiera. En su sueño un día se arto de esas bromas y con un movimiento de manos hizo, en la vida real, que se rompiera un armario, más bien dicho que explotara. Eso hizo que se despertara al igual que sus compañeras de habitación, Lily, Arabella y Susan, y todas las habitaciones más cercabas a la que estaban ellas. Todos los despiertos bajaron a la Sala Común en la que no tardo en aparecer el jefe de la casa (N.A. Prdón sk no me acuerdo d kien era, pro pondré a Dumbledore, okis? No se xk pregunto, si les gusta bien y si no se jodn. Aunk asta me parec k lo puse a l d jefe d ksa, weno no se!). Dumbledore fue a la habitación donde había habido la explosión, examino el armario y mandó a todos a la cama y a las chicas del cuarto a otra habitación, el profesor quería estudiar más afondo el armario porque nunca había visto tal magia que pudiera hacer eso y, tampoco sabía si la magia que lo había hecho era buena o mala al igual que tampoco sabía con las intenciones con las que iba, solo para asustar o si quería hacer daño a alguien. Las chicas cogieron el neceser y la ropa para el día siguiente ya que Dumbledore les dijo que para mañana yo podrían dormir en su habitación.
Al día siguiente todo el colegio sabía lo que había pasado en aquella habitación, no había persona que no lo supiera. Llegó la noche, las chicas ya podían dormir en su cuarto que estaba exactamente igual excepto porque el armario no estaba, había otro un poco más grande que el anterior. Las chicas estuvieron un rato hablando por la noche y se fueron a dormir. Luna estaba despierta y no conseguía dormir. Se levantó de la cama, se puso la bata y las zapatillas y bajó a la Sala Común, donde no había nadie. Se sentó en un sofá y se quedó pensando en lo que le había pasado últimamente.
-la chica tenía un montón de dudas en su cabeza, pero en ese momento se oyó como se cerraba una puerta, era la del retrato. En la habitación acababa de ingresar Albus Dumbledore, jefe de la casa, que seguramente estaría allí para ver que nadie estuviera fuera de la cama. El profesor la vio y le sonrió. Se acerco a ella y se sentó a su lado.
-¿Por qué no estas en la cama?-le preguntó con su suave y tranquila voz.
-Es que…no puedo dormir-dijo-. Tengo demasiadas cosas en la cabeza para poder dormir.
-¿Quieres que te ayude con eso?-preguntó Dumbledore-Te puedo dar un objeto mágico en el que puedes dejar tus pensamientos allí dentro.
-¿De verdad haría eso por mi?-pregunto Luna sorprendida.
-Por supuesto, estas a mi cargo y si mañana te duermes en clase seré yo quien se las cargará-dijo con una gran sonrisa en la cara.
-Pues enseguida tenemos que hacer algo, no quiero que le digan nada por mi culpa, ya ha hecho demasiado por mi-dijo Luna y ambos salieron y se dirigieron al despacho de Dumbledore quien le dio un pote de cristal y le enseñó como poner sus pensamientos allá dentro.
Luna se fue a su cuarto y esa noche durmió muy placidamente. A la mañana siguiente…
-Luna despierta-dijo una de sus compañeras tirándole una almohada a la cara. La chica se despertó y aun medio dormida se quejo de que la hubieran despertado. La chica se vistió, desayunó y fue a las clases.
- Petter se chivata
Los dias pasaban en la escuela y faltaba poco para que llegara pascua y las tres parejas y Susan estaban muy contentos. No había pasado nada anormal y ellos seguían con sus bromas. Un día Luna estaba con sus amigas hablando sobre la última broma que hicieron.
-Fue una pasada! Tenemos que volver ha hacer otra-decía Arabella.
-¡Si! ¡Eso!-decía Susan-¡Pero a alguien que no se la hagamos hecho, así será más divertido!
-Se la podríamos hacer a Petter-dijo Luna-no se lo esperara, será la bomba!
-Yo creo que a él no se la deberíamos hacer-dijo Lily.
-A mi me parece una gran idea-dijo Susan.
-Y a mi!-dijo Arabella-Yo boto por hacerle una broma a el!
-Yo también-dijeron Susan y Luna a la vez.
-Si no queda remedio-dijo Lily pretendiendo que su voz pareciera resignada-.Además lleva mucho tiempo sin venir con nosotras y se esta volviendo un poco borde.
-Pero más conmigo-dijo Luna-, conmigo desde que me conoció.
Las chicas pensaban una broma para el, lo único que no se les ocurría una broma lo suficiente buena. Pero al final se les ocurrió una idea, que en opinión de ellas era muy buena (N.A. Por mi es una que no me gusta mucho pero si a ese cuarteto les gusta yo no lo puedo cambiar ; ) sino se nfadarian cnmigo, jejejeje).
Al día siguiente Luna estaba en el pasillo sola, se dirigía a desayunar, nadie la había despertado ni avisado. La chica estaba enfadada. Antes de entrar en el comedor se le apareció Lucius Malfoy que se puso a insultarla, como no la chica se defendió.
Al mediodía Lily le pregunta a Luna:
-Luna, dicen que esta mañana te has puesto a ligar con Malfoy, que el te mandó a la mierda y que tu te pusistes a suplicarle. No es verdad, ¿no?
-Por supuesto que no-dijo casi gritando la chica-de donde han sacado esta mentira que es más grande que una catedral!
-Es simplemente lo que dicen-decía Susan-. A nosotras nos has dicho esto, pero yo no me lo creía, tu no eres de ese estilo.
-Además, estas con Remus y se os ve muy felices-dijo por primera vez algo en aquella conversación Arabella.
-¿Pues? ¿Quién se puede creer semejante historia? Lo que ha pasado es que esta mañana, como os habéis ido sin decirme nada-Luna remarco ese sin-, me lo encontré por el pasillo y me empezó a insultar, y claro yo me defendí. A lo mejor se ha querido vengar de esta manera.
-Es posible-dijo simplemente Susan. Las chicas se dirigieron a la siguiente clase y ya no hablaron más del tema.
Por la noche, Luna estaba en la Sala Común estudiado la lección para el día siguiente. En la sala no había nadie más. De repente apareció Remus, el chico estaba muy serio. Se sentó delante de Luna.
-Luna tenemos que hablar-le dijo.
-De acuerdo, ¿de qué quieres hablar?
-¿Podemos ir a un sitió más privado?-la chica aceptó y se fueron a la Casa de los Gritos.
-¿Y bien? ¿De que querías que habláramos?-dijo suavemente y acercándose a el.
-Me han dicho que te has puesto a ligar con Malfoy-dijo aun más serio que antes, si eso es posible. La chica se rió.
-¿Y tú te los has tragado?-Remus no dijo nada, la chica le cogió por el cuello y le dijo coquetamente-. Cariño ya deberías saber que solo tengo ojos para ti-la chica le dio un beso que fue rechazado por el chico y se apartó de ella.
-No estoy tan seguro-en los ojos del chico se veía que estaba triste.
-¿Cómo puedes pensar eso? Yo solo te quiero a ti, a nadie más y no sería capaz de ponerme a ligar con otro, y aun menos con un chico tan asqueroso como Malfoy-Luna se acercaba lentamente hacía el.
-Mira, no me trago que no encuentres lo suficiente atractivo a Malfoy para no ponerte a ligar con el.
-Mira Remus si crees que te he sido infiel, cosa que es mentira-iba diciendo Luna enfurecida-, ¿porque no me dices que cortemos? ¿Eh? Pues mira, lo siento, pero yo no quiero estar con un chico que desconfía de mi, que se cree antes un rumor antes que a mi. Remus lo nuestro se ha terminado-la chica se fue corriendo de allí antes de que el le viera como se le salían las lagrimas de los ojos. En ese momento Remus se arrepintió de haberle dicho que tenía que hablar con ella. Iba a detenerla, pero ya era demasiado tarde, la chica ya se había ido.
La chica corrió asta su cuarto, allí se encontraban sus tres amigas hablando, las vio y corrió a encerrarse al baño de la pequeña habitación. Las chicas preocupadas intentaron de que les abriera y que les explicara lo que pasaba, pero cualquier intento fue inútil. Las chicas al ver que no salía bajaron a la Sala Común para hablar de que le podría estar pasando. Al llegar abajo vieron que James y Sirius consolaban a Remus, entonces las chicas ya supusieron lo que pasaba, aunque les preguntaron lo que pasaba, pero Remus no quiso explicárselo. Se fueron a cenar, Luna no bajo. Cuando las chicas subieron al cuarto ella estaba en su cama con las cortinas corridas, así que las chicas decidieron esperar asta al día siguiente.
El día siguiente por la mañana las chicas despertaron a Luna, esta estaba muy triste y no quería ir a clase.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué estas así?-preguntó Arabella muy preocupada por ella.
-Pues...-la chica se pues a llorar-que… Remus y…. yo ya… no somos…no somos… nada-la chica se puso a llorar más. Las chicas la entendieron y la intentaron consolar. Luna les explico lo que había pasado la noche anterior.
-Pues menudo chico!-decía Lily enfadada-Mira que creer a un rumor antes que a ti, has hecho bien en dejarle.
Las otras chicas estaban con ella (N.A. Sk los hombres puedn a llegar a ser lo peor dl mundo!), le convencieron para que bajara a desayunar y que hiciera como si nada, y eso es lo que hicieron. Pasaron los dias y el chico estaba muy arrepentido.
Pasaron un par de dias y para subir el ánimo a Luna decidieron hacer antes la broma a Petter. Consiguieron que llegara un buen momento para hacer la broma. Petter estaba solo en un pasillo, así que pensaron que fue un buen momento para hacerle la broma, y lo hechizaron.
-Hola chicas!-saludó Petter, aunque fue en ese mismo instante de que se dio cuenta de la voz que tenía, era de chica y muy aguda y chillona. ¿De donde le había salido? En ese momento se fue corriendo asta donde estaban los merodeadores, y les empezó a gritar, pero estos no escuchaban lo que decía porque estaban demasiado ocupado riéndose, al igual que todos los demás alumnos que pasaban por ahí. Cuando Remus consiguió parar de reírse le quitó el hechizo, aunque sus otros dos amigos seguían petándose de risa.
-¡¡¡PERO COMO ME HABEIS PODIDO HACER ESTO!!!-gritaba Petter-¿¡¿QUÉ OS HE HECHO YO?!?
-Petter aclámate-decía James-, nosotros no hemos sido, ¿con quien estabas cuando te ha pasado esto por primera vez?-dijo medio riendose.
-Estaba con Lily, Susan, Arabella y Luna-contestó Petter.
-Pues esta claro, han sido ellas-dijo Sirius. En ese momento Petter se fue corriendo.
En otro lugar…
-Ha sido buenísimo-reía y decía Lily.
-En mi opinión ha sido una de las mejores bromas que hemos hecho-dijo Arabella.
-O sea que habéis sido vosotras-oyeron las chicas detrás suyo, era Petter, las chicas se quedaron paralizadas por un par de segundos pero enseguida volvieron a ponerse a reír-. ¡No os riáis! A mi no me hace ninguna gracia-la única que seguía riendo era Luna-. Deja de reírte Luna o sino diré que eres un vampiro-dijo Petter muy serio, lo que hizo que Luna se pusiera igual de seria que el.
-Lo dices y te muerdo-amenazo Luna.
-No podrás será demasiado tarde, ya te tendrán vigilada-dijo Petter y se fue.
La conversación que habían tenido fue oída sin querer por una de las chicas más chismosas de la escuela, no sabía guardar ningún secreto. La chica se fue corriendo a explicárselo a su mejor amiga. Ya llegada la noche corrían por los pasillos de Hogwarts un montón de rumores como: también habían otros como: . Luna estaba pasando una semana fatal, se había separado de su amor y toda la escuela le tenía miedo por ser un vampiro, suerte que sus amigas la ayudaban. Aunque ella quería irse de ese colegio, irse a un lugar donde nadie supiera nada de ella. ¿Qué iba ha hacer?