Yo soy Bella Potter — capítulo 56
La explanada donde habían acampado estaba completamente blanca, cubierta de hielo y nieve solamente interrumpida por las marcas de unas garras, garras de lobo. Un enorme lobo color arena se dirigió lentamente hasta la tienda de campaña donde Bella había dormido justo en el momento en que esta salía al exterior. Al verle, sonrió con ligereza.
-Hola, Seth.
El joven se limitó a gañir con parsimonia y le rozó el cuello con su enorme cabeza lobuna. En ese momento, Edward hizo acto de presencia y Bella le miró.
-¿Dónde está Jacob? -preguntó al vampiro. -¿Ya se...?
-Aún no -negó Edward, interrumpiéndola. Se acercó a ella con los puños cerrados, evidentemente en tensión. -Ha ido a comprobar la seguridad del bosque antes de irse.
Seth les miró una vez, la cabeza girando del vampiro a la bruja, antes de darse la vuelta y subir rápidamente por la colina situada a su derecha. Edward le siguió con la mirada, sin saber a que atenerse. Bella le tomó de las manos.
-Lamento mucho lo de anoche... No debió de ser fácil para ti -se disculpó, con los ojos entristecidos.
Edward sonrió irónicamente.
-Desde luego, no figurará entre mis diez noches preferidas -ante aquello, Bella parpadeó, sorprendida.
-¿Acaso tienes una lista? -inquirió, mirándole entre cortada, confusa y divertida por aquello.
-¿Quieres una pista? -la mirada de Edward se dulcificó de forma clara. -Las diez las he pasado contigo... Y la primera es cuando accediste a casarte conmigo... Señora de Cullen -añadió sonriendo.
Bella también sonrió, sin percatarse de la mirada en los ojos de Edward. Era de burla y de victoria.
-Estamos en el siglo XXI, querré conservar mi apellido... Potter -le previno la castaña.
Entonces vio al chico que había detrás de Edward, a pocos metros.
*'No puede ser'*retumbó en la cabeza de Jacob.
*'Jaque mate'*retumbó en la de Edward.
Bella miró a su vampiro con expresión herida.
-¿Vas a casarte con él? -exigió Jacob.
-¡Jake...! -exclamó Bella a media voz, como si se ahogase. Entonces miró a Edward y comprendió la verdad, el por qué de aquella extraña sonrisa. -Sabías que estaba escuchando -le acusó.
Edward apenas se inmutó.
-Merece saberlo -contestó con voz suave y controlada.
Jacob se dio la vuelta y se marchó a grandes zancadas, tratando de retener las lágrimas y de tapar su rostro conmocionado.
-¡JAKE, ESPERA! -gritó Bella echando a andar tras él. El brazo de Edward se disparó y la cogió del brazo con mano de hierro.
-Bella, déjale -le convino el vampiro.
La bruja se dio la vuelta apretando los dientes, con el pelo volviéndosele rojo y los ojos de color gris metálico, completamente furiosa. Edward la soltó al verla así, sin saber qué pensar.
Aprovechando aquello, Bella se dio la vuelta y corrió tras Jacob.
-Jake, ¡para! -gritó al hombre lobo. -¡JAKE, POR FAVOR!
Jacob se paró y cuadró los hombros, de dio la vuelta y la miró con furia.
-Se acabó -dictaminó con voz grave. -Ya estoy harto.
-¿Q-qué puedo hacer? -preguntó Bella, claramente asustada.
-No puedes hacer nada. Yo si... Yendo allí y matando algo.
-¡NO! -gritó Bella. -No piensas con claridad... Quédate aquí, no vayas... No lo hagas.
-Tal vez si me matan será más sencillo para ti -le espetó Jacob.
-¡NO! Jake... Eso es... JAKE, QUÉDATE.
-¿Por qué? Dame una sola buena razón -gritó Jacob a su vez, con un nudo en la garganta...
Un nudo fingido. Sabía lo que estaba haciendo. Y si debía jugar con Bella para que fuese suya... lo haría.
-Porque no quiero perderte... -exclamó Bella con voz ahogada, pensando en el dolor que sufrió tras la muerte de Cedric. Ced, su Ced... tan parecido a Edward en unos aspectos, tan parecido a Jacob en otros... ¿Una triple traición? ¿Por qué no?
-No es suficiente -le espetó el lobo.
-Porque eres demasiado importante...
-Sigue sin ser suficiente -Jacob se dio la vuelta y entonces Bella gritó: JACOB, BÉSAME.
El lobo se paró en seco.
-Te... pido... que me beses -Bella lo dijo contra su voluntad, como si estuviese ahogándose. Y en parte así era.
Jacob ni se lo pensó, se dio la vuelta, se acercó a ella y pegó sus labios con los suyos... Y entonces Bella le empujó.
Jacob la miró, confundido.
-¿Bella...?
-No... no puedo hacerlo. Te quiero Jacob, pero no así. No de este modo. Si, te quiero. Si, eres más que un amigo... Y sí... puede que en un mundo normal... hubiese acabado enamorándome de ti. Pero... no. Esto no debe pasar... No así... Lo siento -Bella se dio la vuelta y se alejó, escuchando como Jacob se transformaba en lobo.
Mientras caminaba lejos de él sintió como una fisura se habría en su corazón y cruzaba lentamente de un lado a otro, escindiéndolo, y después como, muy lentamente, ese trozo de su corazón, el que quería un futuro junto a Jacob, terminaba de desprenderse y desaparecía, diciéndole en silencio que tendría que aprender a vivir con ese vacío. Recordándole que si pasaba algo, sería culpa suya por no haberle correspondido...
Pero ella no podía corresponderle... No cuando así traicionaba a Edward. Y a Cedric.
Edward la esperaba, sabiendo que aunque el beso había sido breve y ella no le amaba, si le quería. Y con los celos comiéndole vivo.
-¿Lo has visto...? -preguntó la chica Potter.
-No pero... Jacob piensa muy alto -se limitó a contestar el vampiro.
-No sé qué ha pasado... -admitió Bella, confusa.
-Le quieres -murmuró Edward, cabizbajo.
Bella negó.
-Pero a ti te quiero más... te amo.
-Lo sé -susurró el vampiro, y la abrazó. -Lo sé.
En ese momento llegó Seth, que no estaba muy contento que el espectáculo de la mente de Jacob. El joven Black se debatía entre los insultos a Edward y los insultos a Bella por dejarle a medias... insultos de los que luego se arrepentía y comenzaba a llorarla por haberla perdido.
-Va a empezar -anunció Edward y Bella se estremeció.
Mientras, en el claro, los neófitos comenzaban a llegar, siguiendo el olor de Bella y la sangre que ella había dejado como rastro.
Los Cullen les esperaban, formando una enorme barrera en la parte media del campo.
-Vienen a destruir Carlisle. Están enloquecidos -susurró Jasper a su líder.
Alice le dio la razón con un simple murmullo: El futuro de Bella desaparece... Ella es el objetivo, lo ha sido siempre.
Un gruñido salió del pecho de Emmett y Carlisle enseñó los dientes.
-No van a tocarla -afirmó con voz clara.
-Uno... -comenzó a contar Edward en el claro.
-Dos... -susurró Sam en su mente hacia la manada.
-TRES -fue el grito de Japer cuando se lanzaron contra la horda enloquecida de neófitos que entraba por el bosque.
Y entonces, todo fueron gritos, golpes, y rugidos mientras en la mente de los supervivientes solo quedaba la pregunta de quién saldría con vida de aquello.
Mientras Edward prestaba atención a la batalla, Bella sintió que algo se rompía dentro de ella y sus resistencias se resquebrajaron. Cayó de rodillas al suelo mientras en su mente y ante sus ojos aparecían cosas que parecían imposibles, un mal sueño, algo que jamás podría ocurrir ni en la peor de sus pesadillas.
-Severus... Por favor Severus... -era la voz de Dumbledore, que sonaba cansada y dolorida. Agotada... incluso asustada.
Bella sintió su corazón saltarse un latido.
Miró hacia su hermano, situado bajo las escaleras, escondido.
Miró hacia su profesor de pociones, que miraba a su director con un cuarteto de mortífagos a sus espaldas entre los que se incluía la temible Bellatrix y su queridito sobrino, Draco.
-Malfoy... Serás... -gruñó Bella para sus adentros.
Pero no podía dejar de mirar a Snape.
-¡Bella! -oyó que gritaba Edward, que sonaba asustado.
-Las cosas no son lo que parecen Potter... -la voz de Voldemort retumbaba dentro de ella. -He visto tu corazón Isabella Potter.... Y será mío...
-Ya eres mía -la voz de Victoria sonaba en algún lugar a su espalda, pero no podía moverse.
Quizá si todo dejara de retumbarle dentro del cráneo...
-¡NO! ¡BELLA! -fue el grito de Edward, lleno de desesperación, pero para Bella no existió...
…porque acababa de oír algo que era lo peor que podía pasar.
Una traición. La de Severus Snape.
Hola gente... SI, SIGO VIVA. A duras penas... pero sigo viva. No tengo excusa para mi deplorable comportamiento...casi un año sin actualizar. Lo único que puedo decir son 'motivos personales', pues no contaré mi vida por aquí, y muchos exámenes. Pero espero poder escribir este verano, que ya queda poco para las vacaciones...
Si todavía tengo a alguien que me lea... me encantaría saber su opinión. Os sigo queriendo, Potterheads y Twilighters.
**PD: Si me perdonáis os envío un Edward tamaño real a vuestra casa esta noche... * guiño guiño ***