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Dolores de una Noche de AMor — capítulo 10

Sharon veía a la pelirroja... ¿que le pasaba? Ella nunca se enfermaba y no había tomado...

-Lily...- dijo la rubia sacudiendo a su amiga, la pelirroja había dejado de vomitar y estaba recostada contra la pared.

Intercambiaron miradas, Lily se paro y la miro.

-Sharon estoy...- trago saliva y miro a su mejor amiga que estaba en cuclillas- embarazada.

La rubia dibujo una sonrisa, pensó que eso no podía ser... era ella la que tenia relaciones sexuales, Lily era la casta, Lily era la ideal con buenas notas... solo se esperaba recibir esa noticia de un ginecólogo que la mirara a ella.

Cuando levanto su mirada verde llena de pequeñas lagrimas, Lily ya no estaba frente a ella.

-Lily no...- logro decir antes de que la angustia saliera de su pecho y la leona protectora de su amiga corriera escalera abajo para abrazar a su amiga, que había huido de la vergüenza.

-Dilo Sharon... dime que soy una puta... una descerebrada...

-Jamás diría eso Lily- agarro a su amiga y la volteo, la pelirroja hundió su cabeza en el cuello de la rubia y comenzó el llanto que tanto deseaba sacar- solo y mírame- las miradas verdes se cruzaron- eres una chica con mala suerte... no eres la única a la que le ha pasado esto, hay muchas chicas en tu estado- sabía que Lily no quería que nadie se enterara de eso- y yo estoy contigo, matare a cada uno que te diga algo y los golpeare hasta que vuelvan a tenerte el respeto que todos te tienen, relájate, veras que esos nueve meses pasan más rápido de lo que te...

-En verdad, siete meses... tengo casi dos meses.

-Oh Lily- su amiga la abrazo aun más fuerte.

.....

Lily y Sharon estaban en su cuarto, acostadas en la cama de la primera.

La pelirroja tenia la camisa desprendida, dejando ver su no tan notable abdomen y Sharon tenía la cabeza apoyada sobre su estomago, prácticamente estaba sobre ella.

-Si Roxy estuviera diría que estamos en una posición muy comprometedora- susurro Lily con una voz poco audible, aun seguía llorando.

Sharon sonrío.

-¿Crees que sea un buen padre?

-¿Quién?

-¡Pues yo, tonta!

-Si serás idiota... ¿Cómo vas a ser el padre?

-Hay maneras Lily... hay maneras... ¿te casas conmigo?

-Lo siento mi amor, pero no me gustan las rubias...

-Ya decía yo que te gustaban las pelinegras, ya vera Luz cuando vuelva...

Lily contrajo la cara.... pelinegra/o.

-¿No quieres saber quien es el padre?- pregunto acordándose de que su amiga no sabia todo.

-En verdad... no me interesa. Mientras la madre este bien, yo estoy bien... eso si ¡no me vengas con que es Sirius porque te mato!

Recibió una colleja.

-Si serás idiota...

-Cállate, el niño me habla...

-¿¡Como te va a hablar!?- pregunto exasperada.

Apenas su abdomen se notaba, el bebe no tenia casi forma y Sharon le estaba diciendo que le hablaba.

-Es que tu no lo escuchas... pero yo si... y dice: mami, no te preocupes, todo va a estar bien, la tía Sharon no te va a dejar sola, ella nos ama y te va a defender hasta los últimos momentos de su vida... si, eso es lo que dice...

Lily se sentó y abrazo a su amiga, sabía que lo que "Su bebe decía" era verdad, tenía la mejor amiga del mundo... ahora solo quedaba un problema, no todos iban a pensar como ella...

-Shan...

-No Lily, que no te importe lo que los demás piensen de ti, tu eres la huebona Lilita Evans de White ¿me oíste?... nadie te pasa por encima, sin antes pasar por encima de mí... eso te lo aseguro- Lily la volvió a abrazar.

-Sharon... ¿no tenías entrenamiento?

-Si, pero...

-No Shan, ve, yo voy a estar bien, cualquier cosa te prometo que te llamo, ve.

Sharon se cambio no muy convencida, quería estar con Lily, porque sabia que si se cruzaba con cualquier chico intentaría matarlo... todos eran sospechosos, pero solo uno era el culpable... y aunque Lily no lo supiera, ella ya lo sabia.

-¿Prometes cuidar a nuestro hijo?- murmuro desde la puerta, la pelirroja se echo a reír.

-Eres única Shan... vete.

-Por eso me amas, chau- y salio.

Lily se echo hacia atrás y se arreglo el uniforme, comenzó a llorar silenciosamente, pensando en su juventud, en el padre del bebe, en sus amigas... ¡amigas! Tenia que contarles a Luz y a Roxy lo que se acababa de enterar... primero amigas, después sus padres adoptivos y de último... a él.

Agarro dos papeles y conjuro el otro para que mientras ella escribía en uno, en el otro pasara lo mismo.

"Amiga... te escribo estas breves palabras para contarte algo muy importante, como habíamos acordado solo escribiría para eso, por su situación. No espero una respuesta, solo tu perdón por haber cometido la peor estupidez del mundo... me acosté con alguien, perdí mi virginidad con él y para peor quede embarazada... como lo oyes, tantas veces pensando que iba a ser Sharon, pero no, fui yo.

No se como seguirás conmigo después de esto, pero si me odias, me aborreces, me insultas o algo... simplemente lo entenderé y sonreiré... te quieren Lily y el bebe"

Guardo las dos cartas en un sobre y las rocío con aquella poción, solo una carta por chica, había agarrado la poción de Sharon, pero sabía que no le importaría dándose con este tema... las dos cartas comenzaron a brillar y se desaparecieron.

Sharon no le había dicho a Lily que el entrenamiento se había cancelado por la tempestad que había... pero necesitaba estar sola, necesitaba pensar, necesitaba estar fuerte, necesitaba ser la amiga que apoyaba a su amiga, necesitaba ser su pilar, necesitaba ser su apoyo y darle confianza... necesitaba tener esa energía que estos momentos se le estaba yendo.

La lluvia la había mojado completamente, ocultando con ellas las bastantes lágrimas que salían descontroladas por sus ojos.

-No debo llorar, no debo llorar...- se repetía mientras se secaba aquellas lágrimas y seguía corriendo alrededor del campo- no puedo...- se tiro de rodillas y luego hacia atrás, en un gran charco, su largo cabello rubio se mezclo entre el lodo y el agua como ella con su dolor.

Lloro como nunca lo había echo, lloro como si una parte de ella fuera muriendo... lloro al sentir a lo lejos el dolor de su amiga.

Golpeo el suelo como niña chica, grito, maldijo y volvió a llorar.

Se sentó y sintió en su muñeca aquella pulsera con fotos en diminutos dijes: Lily, Luz, Roxy, Sirius, James, Lucius, Remus y ella le devolvían una sonrisa, mientras la foto cambiaba y cada una hacia alguna pose rara para ella.

-Lily voy a hacerlo por ti, olvidare mi dolor, seré tu hombro, seré tu apoyo, seré todo para ti y par mi sobrino... me entregare con vida y alma al cariño de nuestra amistad y nunca te dejare sola...- miro hacia el cielo- no se preocupen señores Evans, yo cuidare de nuestra Lilita y de nuestro nieto, confíen en mi- dijo mirando al cielo, se volvió a recostar y cerro los ojos- voy a ser tía- sonrío mientras más lagrimas caían por sus mejillas.

Una pelinegra estaba sentada en el alfeizar en la ventana de su cuarto, aquella montaña era espantosa, porque para empezar no estaban sus amigas y para terminar no estaba aquel chico al que aun amaba.

Sintió que algo se iluminaba sobre su regazo, asustada dirigió su vista ahí y noto la carta.

Asustada la abrió... inmediatamente noto la apurada, prolija y perfecta letra de Lily, sonrío... aunque esa sonrisa se le fue yendo hasta que desapareció.

Arrugo la carta con amargura, la tiro lejos y se puso a llorar abrazada de sus propios recuerdos con aquella Lily, con la Lily que discutía con que algún día Sharon iba a quedar embarazada, hasta habían apostado y todo.

-Fuiste una idiota Lilian Evans...ahora tendrás que cargar con ese peso, aunque te duela, confío en que Sharon haga lo correcto- y sin más se contrajo más, hasta que sus llanto ya no se oía.

En el cuarto de algún hotel en un pueblo muy pobre en algún lugar de México (N/a: perdonen los que son de ahí, es que el primer país que se me vino en mente fue ese) todas las cosas estaban dadas vueltas.

En medio del la habitación flotando por una brisa estaba la carta que había recibido de su mejor amiga... tiro un dardo y la carta quedo en alguna pared... no le importaba.

Roxy estaba en el balcón, respirando ya que su ataque de ira se había terminado, con suerte y algo de magia todo quedaría resuelto... pero solo la cosa que quería no se podía resolver.

Su mejor amiga estaba del otro lado del mundo, lejos de ella.

Sabía que si la veía lo primero que haría era pegarle ese merecido cachetazo y luego la abrazaría.

-No te mereces esto Lily, te odio... te odio y me odio por no estar ahí contigo- dijo mientras se dejaba caer y se apoyaba contra las frías barandas de metal... sin más comenzó a llorar.

Así... las cuatro amigas, a pesar de estar muy lejos sentían lo mismo, como si estuvieran juntas nuevamente... porque ellas eran así, tan unidas que cuando una amaba la otra lo hacía, si la otra era por primera vez besada ellas sentían esa sensación, si una estaba por primera vez con alguien lo sentían, si alguna sufría todas sufrían y si una lloraba y sentía que su futuro tambaleaba... todas derramaban la misma cantidad de lagrimas y pensaban en aquel futuro que se veía oscuro.