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Dolores de una Noche de AMor — capítulo 11

La vida de Lily Evans había dado un brinco espectacular de 360·.

Esperaba un hijo y su padre no sabia de su existencia.

Contárselo a sus dos mejores amigos fue un momento muy duro, Riley derramo unas lágrimas, pero luego le dijo que iba a estar ahí siempre, Mathews se enfureció muchísimo pero luego Sharon lo logro poner en razón, otro más que no se despegaba de Lily.

Los cuatro amigos pasaban todo el tiempo con Lily, que ahora pasaba por su tercer mes y su panza estaba teniendo un volumen diferente.

Otro problema había sido contarles a las autoridades del colegio... Dumblendore se apiado de ella y poniendo un voto de confianza la dejo quedarse en el colegio, solo si cuidaba sus materias.

Sus padres adoptivos solo la felicitaron, estaban felices de que Lily tuviera un hijo. Pero no que lo tuviera a tan temprana edad. Pero le hicieron saber que ellos siempre estarían ahí.

Y la pregunta que los que sabían siempre hacían jamás la pobre Lily la contestaba. Quería ocultar para ella misma quien era el padre de su hijo/a.

Una tarde en la biblioteca descubrieron un hechizo que hacia ocultar el abdomen de embarazada, solo los que ella quería podían ver su crecimiento. La lograron hacer con la ayuda de Slughorn. Solo veian su estomago Dumblendore, los profesores, Sharon, Riley y Mathews. Aunque ahora no se veía mucho.

-¿Qué estas tirando?- le pregunto Lily a Sharon mientras la veía tirar una cosa por la ventana.

-El regalo de Sirius para pasado mañana. Fui muy idiota al pensar que duraríamos tanto.

Lily iba a decir algo, pero no tenia ganas de empezar a discutir sobre un merodeador esa hora.

-¿Van a cantar algo en Homesgade mañana?

-¿Vas a ir?- la miro sobre su hombro mientras se acostaba a su lado.

-Si, eso tenía pensado...

-Pues entonces cantaremos algunas canciones. ¿Te unes?

-Claro, pero eso si, no bailo.

Ambas chicas se sonrieron y quedaron dormidas casi en el acto.

La pelirroja ronroneaba tiernamente mientras Mathews le rascaba la cabeza, había adquirido esa costumbre y la relajaba bastante.

En la butaca frente a ellos se encontraba Sharon arreglando unas partituras y Riley con su guitarra.

-¿Creen que esta linda?- pregunto Sharon mientras mordisqueaba la punta del lápiz.

Sus amigos asintieron.

Lily emitió un quejido y Mathews volvió a rascarle la cabeza.

-Pareces un gato, Lils- le dijo el rubio.

La pelirroja le metió un codazo.

-No te metas con ella, que ahora tiene un humor más jodido- le advirtió la joven White mientras se ponía en marcha hacia las escaleras- ¿vienes Riley?

-Yo no puedo subir a tu cuarto, vamos al mío- le dijo el chico, la rubia asintió y desaparecieron por las escaleras.

-Lils tengo que ir con ellos- susurro Mathews.

Pero la joven pelirroja se había dormido.

La admiro unos segundos. Acerco su cara a la de ella y cuando iba a rozar sus labios con los de ella, aparecieron tres merodeadores en la sala.

James miro a Mathews... y si las miradas mataran el seria el primero en morir.

El joven rubio se separo de ella con una sonrisa arrogante, la acomodo en la butaca y desapareció escaleras arriba.

Remus se acerco a ver si Lily estaba bien. E intento despertarla.

Sirius quedo mirando a James, que miraba por donde se había desaparecido Mathews.

En ese instante bajo Sharon con una feliz cara, que se esfumo, una mochila y algo en la mano.

Se acerco hasta donde estaba Remus y se hincó delante del rostro de Lily.

-Lils ya nos tenemos que ir, nos están esperando- susurro en el oído de su amiga- tengo chocolate, mucho chocolate, chocolate con fresas...

Lily Evans abrió los ojos y miro a su amiga y a Remus.

-¿Tú de donde saliste?- le pregunto al chico, pero cuando le iba a contestar ella siguió- de todas formas, no te vas a quedar con mi chocolate- y volvió a dormirse.

Sharon se cayo para ataras de tanto reírse.

-Siempre hace lo mismo, Remus agarrame la mochila por favor- le extendió su mochila y se estiro sobre Lily, la agarro como si fuera una bebe y subió por las escaleras. Un minuto más tarde, bajo.

-Chocolate... chocolate... ahora enserio tengo que conseguir chocolate... ¿Remus me consigues chocolate? Es para Lily, yo ahora no puedo- empezó a hablar la rubia.

-Ya, si ya vuelvo con tu chocolate- le dijo.

Sharon se mordió el labio inferior, se dejo caer en un sillón y metió su cabeza entre las rodillas...

-Todo esta pasando demasiado rápido- suspiro.

James se acerco a ella, pero cuando fue a tocarla se aparto nuevamente.

Ellos habían discutido, Sharon ya no lo trataba bien, por razones que desconocía. Ya no eran los mismos de hace unos años. Cuando habían prometido nunca separarse.

Sharon levanto la mirada y vio la mano de James alejarse, sin dudarlo la agarro y la puso sobre su mejilla.

James noto que su amiga lloraba, se sentó enfrente de ella, sin retirar la mano.

Sirius los miro y se marcho, era obvio que él no volvería estar con Sharon. Era demasiado, hasta para él, ver que simpatizaba con sus amigos.

-¿Qué pasa Sharon?

-No puedo decírtelo...

-¿No confías en mi?

-Con mi vida James- lo miro- pero no puedo...

Una chica pelirroja bajo por las escaleras, quedo mirando la escena de su mejor amiga y James Potter muy cerca y hablándose suave por unos segundos y luego decidió terminar de bajar.

-¿Nos vamos?- interrumpió la joven.

-Si, nos vemos James- se despidió la chica.

Ambas amigas salieron hasta los terrenos de Hogwarts, donde había un montón de chicos, esperando que la salida a Homesgade diera inicio.

Remus bajo con el chocolate en la mano y quedo mirando hacia todo lados, ni rastros de Sharon.

-Vámonos- le dijo James y ambos salieron, chocando con Sirius y Peter en la entrada.

Los merodeadores se terminaron comiendo el chocolate.

Sharon y Lily iban caminando agarradas del brazo de Riley y Mathews, charlaban de su próximo año y el nuevo integrante de su grupo.

-Será niña- dijo Riley mirando el abdomen de su amiga pelirroja.

Ella lo miro con una mueca.

-Será niño, se llamara Harry y se parecerá a J... a su padre, pero con los ojos de Lily- dijo Sharon, terminando nerviosa.

La pelirroja lo había notado, ella lo sabia.

Y no había sido la única, Riley y Mathews habían oído la "J", el padre del niño empezaba con J.

Olvidando esa escena entraron a las Tres Escobas.

-Genial, los malhechores llegaron antes que nosotros- dijo Mathews mirando como los merodeadores se reían junto a unas chicas.

Lily y Sharon se miraron.

-Quedemos- rogó la rubia con una voz sexy, que ni sus amigos podían evitar.

Lily se rió para sus adentros.

Pidieron agua, whisky de fuego, cerveza de mantequilla y una malteada de chocolate con fresas, mientras se sentaban dos mesas después de los merodeadores.

-¿Estas a dieta?- le pregunto Riley mirando a Sharon.

Ella negó con la cabeza y comenzó a cambiar de tema rápido, como siempre que hablaban de su reciente problema alimenticio.

Eso también lo notaron sus amigos, pero no dijeron nada.

-¡Chicos!- chillo Rosmerta corriendo hacia Sharon y Riley, todos voltearon a verlos con sorpresa- hace tiempo que no venían. Me tenían decepcionada- miro a Sharon- me entere que terminaron con Sirius... lo siento mucho...

-Las cosas terminan y empiezan siempre. No te preocupes Rosmi.

-¿Entonces estarás bien para cantar hoy?

Riley y Sharon se miraron.

-Si, claro- contestaron ambos.

Rosmerta aplaudió y los dirigió hasta su lugar, un escenario con cuatro micros.

Sharon paro en la mitad del camino y miro a Mathews.

-Esta canción la cantas conmigo- le dijo al chico, Riley también sonrío. Entendía el porque.

Sirius, James y Remus se pusieron casi al lado de Lily, que permanecía sentada esperando que Riley llegara junto a ella.

-Buenos días a todos- empezó Mathews- espero cantar bien, y si no lo hago por favor ténganme piedad- todo rieron mientras Sharon le pegaba un codazo.

Las varitas de Riley y Lily se movieron, los instrumento se empezaron a mover solos y la música empezó a sonar.

-Esta canción se llama Peligro... y la letra, tiene su propia historia verdadera- dijo Sharon.

http://www.youtube.com/watch?v=BlSQ6qJYWog

Mathews:No logre tomarDistancia criticaMe vuelvo a equivocarLa historia típicaY en un irracionalImpulso eléctricoMi corazón corre en tu direcciónSharon:Me hace tanto malTu humor erráticoTe sigo sin pensarEn automáticoSi doy un paso másYa no lograre volverNo se como retrocederM:Una y otra vezTengo que luchar conmigo[Coro]Los dos:Vivo en peligroY otra vez corro por la línea de fuegoMe besas y caigo en tu juegoPeligro de caerEn tu voz estoy perdidoNo escuchoA mi sexto sentidoS:Usas contra míTu voz hipnóticaDe nuevo voy a tiNo tiene lógicaM: No se como cruzarUn laberinto que yo construíQuiero salir de aquíS:Una y otra vez vuelvo a tropezar contigo[Coro]Los dos:Vivo en peligroY otra vez corro por la línea de fuegoMe besas y caigo en tu juegoPeligro de caerEn tu voz estoy perdidoNo escucho*A mi sexto sentido*

Los rubios se miraron y sonrieron, mientras todos aplaudía.

Por alguna razón Lily y Sirius se sintieron extraños con esa canción.

Mathews se acerco a la pelirroja y saco de detrás de su oreja una rosa blanca y se la dio, Lily se puso colorada mientras la tomaba.

Sharon se acerco a una mesa, Sirius pudo ver como ella tomaba la mano de un chico de cabello castaño y ojos marrones. Lo reconoció enseguida, era el capitán del equipo de Quidditch de Ravenclaw. Tom Rochester.

Riley miro al chico que traía su amiga con mala cara, igual hicieron Lily y Mathews. Pero a pesar de eso, los cinco salieron de las Tres Escobas, dejando a los merodeadores confundidos.

¿Esas chicas no podían ser un poquito más normales?

en verdad, estoy feliz, porque a pesar de todos casi llegamos a las mil lecturas, aunque no han comentado nada, solo el primer capi.

nos leemos? ya tengo el cap 14 escrito, ustedes diran cuando lo publico

besos