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El mordisco de la serpiente — capítulo 16

Llegó la medianoche a la casa de Bill y Fleur.

Todos se habían quedados conmocionados por la marcha de la castaña y los ánimos estaban muy decaídos. Ginny aún no despertaba y Harry no sabia cómo iba a seguir adelante por que sentía que El Trio Dorado se habia roto.

Mientras todos los demás se habían ido a dormir, Harry se habia quedado levantado con un vaso de Whiskie de Fuego en las manos, él no era de beber, pero en ese momento lo necesitaba. En mitad de las oscuridad vió como la puerta de la calle se abria.

La luz de la luna iluminó a una cabellera rubia y Harry bajó un poco la guardia al ver que era Malfoy.

-¿Has podido encontrarla?-preguntó Harry desanimado

-No.-contestó el rubio secamente.

El silencio fue roto por un largo suspiro de Draco. Habia salido esa misma mañana en busca de Hermione pensando que no deberia de haber pasado mucho tiempo desde que se marchó y que aún la podia rastrear mediante la magia que ella habia utilizado. 

Harry escuchó los pasos del que hace poco era su archienemigo acercándose y sentándose a su lado. El pelinegro, que tenia la botella y un vaso de sobra a sus pies, cogió el vaso y lleno se lo pasó a Draco que se lo bebió de un trago.

-Gracias, lo necesitaba.-dijo el chico con la voz cortada por el sabor fuerte de la bebida.

De nuevo, el silencio envolvió a ambos muchachos y solo se escuchó el sonido del liquido llenando los vasos.

-¿Vas a seguir con la búsqueda de los Horrocruxes?.-preguntó Draco al cabo de un rato

Harry no se atrevió a contestar. ¿Cómo lo sabia él? ¿Era una trampa?

-No te asustes, Potter. Lo sé todo.-tranquilizó el rubio

-¿Te lo dijo ella?

-No. Escuché algo de eso cuando era pequeño e iba a la casa de la familia de mi madre. Cuando eres un niño no te interesa el tema, pero hace poco lo escuché en mi casa y busqué en la biblioteca que tenemos y encontré algo referente a ellos. Te va a resultar dificil, puede ser cualquier cosa.-ultimó el chico

-Pues ya sabes mas que yo, Hermione se ha llevado con ella todos sus conocimientos sobre el tema.-musitó el pelinegro refiriéndose a los libros de magia negra que Hermione llevaba en su bolso.

-Pues te ofrezco un trato Potter.-habló de nuevo Draco.

-¿Cuál?-preguntó un poco a la defensa, después de todo, Draco Malfoy seguía siendo Draco Malfoy.

-Me uno a ti, a los buenos, te ayudo a buscar esos malditos objetos y vences al bastardo ese.-explicó con rencor en la voz.

-¿A cambio de...?

-De que luego me ayudes a buscar a Granger y a mi hija.

Harry no tenia palabras. Draco Malfoy, el principe de las serpientes de Slytherin, descendiente de la familia mas temida e imponente de todos los tiempos, le ofrecia su ayuda para vencer a su amo para luego buscar a Hermione.

-Mientras ese desgraciado siga vivo, Hermione no vivirá tranquila y mi hija correrá mucho peligro.-habló de nuevo.

-Tranquilo. Acepto el trato. Pero si nos traicionas... No permitiré que te acerques a Hermione ni al bebé.-advirtió el pelinegro.

-No voy a jugarme la felicidad de tenerlas a las dos conmigo por un mestizo con ideas estúpidas.-soltó.-Además, es lo mismo que buscas tú ¿no?

-Si te refieres a que si lo derroto voy a ser muy feliz, has acertado.-bromeó Harry  

-No, yo me refiero a la Weasley.-contestó Draco riéndose.

Harry escuchó por un rato a Malfoy reírse. Después de todo, el alcohol ya estaba haciéndo su efecto.

-Si.-dijo el chico después de un rato.-Siento que Ginny es la mia, y por ella lucharé hasta el final.

-Si, pero no la dejes tan pronto embarazada, te volverá loco. Y sino mira a Hermione, un dia me dice que si, otro que no, un dia me quiere y al otro me odia... si esos son lo que llaman antojos, no la vuelvo a dejar embarazada en la vida.-dijo el chico arrastrando demasiado las palabras.

-Deberiamos irnos a dormir, creo que hemos bebido demasiado.-dijo Harry levantándose del sillón y notanto como todo le daba vueltas. Subió las escaleras como pudo mientras Draco se puso cómodo en el sofá y se durmió.