← El mordisco de la serpiente · de
El mordisco de la serpiente — capítulo 15
"¿Crees que Draco se enamorará de ti?" "Solo te protege para estar cerca del bebé y luego quitártelo para que no vuelvas a verlo" "Él nunca se quedará contigo"
Hermione se despertó sobresaltada. Aún podía escuchar en su mente la desquiciada voz de Bellatrix diciéndole aquellas cosas. No sabia cómo, pero se habian enterado de su estado y Bella, antes de que llegaran Harry y Draco en su rescate, la torturaba mental y físicamente en el centro del círculo que habia formado los mortífagos mientras su amiga estaba muriéndose.
Hermione Granger sabia que ese día sería recordado por el resto de su vida y su mente aún seguía liada. Sabia que habia hecho mal cuando le habia declarado a Malfoy sus intenciones de arriesgarse a intentar algo con él, pero en ese momento lo habia sentido así, ahora ya no estaba tan segura.
Se acercó a la ventana de la habitación dejándo a Malfoy dormido profundamente a sus espaldas. A través de esta veía el mar en calma y la luna llena reflejada en el agua. Mirándo el paisaje nocturno quién iba a pensar en lo que estaba pasando realmente. Por primera vez en su vida sentía miedo y comprendía la carga que llevaba su amigo Harry sobre los hombros y la sensación cada vez mas fuerte de sentir el peligro a tus espaldas. Los mortífagos, pero sobre todo Lucius y Bellatrix, verán a su hijo no nacido como una especia de insulto a la sangre pura y al apellido Malfoy. Y aquello podría acabar mal.
Respirando hondo, Hermione sacó pluma y pergamino y decidió escribir una carta de despedida. Habia llegado a la conclusión de que debia irse y muy lejos, donde nadie, ni siquiera Voldemort o Lucius Malfoy pudieran encontrarla.
La decisión estaba tomada.
Puso la carta cerca de la ropa del rubio y en silencio empezó a recoger la poca ropa que tenia con ella. Se vistió y salió de la habitación aprovechándose del sueño profundo de él.
Se acercó a la habitación donde descansaba su amiga y una sonrisa se le formó en los labios al ver a su amigo sentado al lado de la cama de Ginny sin soltar su mano. Deseaba que ambos fueran felices y pidió que no les pasara nada.
Evitando hacer algún ruido que alertara a los demás, bajó al primer piso y acercándose a la puerta de la calle, la abrió y con una última mirada y sin poder evitar derramar una lágrima de tristeza por dejarlo todo atrás, cerró y se alejó de allí. Se apareció cerca de su antigua casa muggle. Sigilosamente entró a su casa y subió a la habitación de sus padres. Los vió durmiendo plácidamente, sacó la varita y les borró la memoria.
Para ellos ya no existia su hija. Cogió algo de ropa y algo de dinero que habia ahorrado de sus pagas y se alejó de allí también. Se escondió un poco por si habia miradas indiscretas y se desapareció hacia un lugar desconocido y lejano.
Hermione Granger le dijo adiós al mundo mágico y a todos aquellos a los que conocia.
-¡Maldita sea!
Harry se despertó de golpe al escuchar la maldición del rubio. Corrió a la habitación de su amiga y vió que ella no estaba y a Draco Malfoy furioso.
-Te acordarás Hermione Granger, te aseguro que te acordarás.-decia el chico arrugando la carta de la castaña.-Te encontraré, al principio no te haré nada, pero esperaré a que tengas al bebé y después... Te vas a acordar de quien soy.-gritaba el chico saliendo de allí como alma que lleva Voldemort e ignorando al pelinegro salió de la casa.
Bill y Fleur también se acercaron asustados por el escándalo.
Harry vió la bola de papel y se agachó a cogerla. La estiró para poder ver que era. Y lo que leyó le hundió aunque en el fondo entendía a su amiga y no pudo evitar preocuparse por ella. Le pasó la carta a Bill mientras el pelinegro iba a ver a Ginny.
Querido Draco
Perdoname por hacer esto de esta manera. He llegado a la dura decisión de marcharme, no es algo de lo que me vaya a sentir orgullosa, pero tengo que hacerlo.
Estando en la mansión, tu tia Bellatrix me dijo cosas que tal vez fuesen ciertas. Ella dijo lo que yo no me atrevía a pensar. Ellos lo saben y el que tú vayas a tener un hijo con alguien como yo nunca va a ser aceptado por nadie.
Tengo la firme intenció de irme lo mas lejos posible, y es lo mas duro que haré, pero como bien decia mi madre: por un hijo se hace hasta lo imposible y mas doloroso. Nunca voy a olvidar las aventuras que tuve con mis maravillosos amigos, siempre los tendré en mi memoria y en mi corazón.
Tu ocuparás un lugar privilegiado, bueno dos: Como el padre de mi bebé y el amor de mi vida. Por que para bien o para mal, me enamoré de ti, Draco Malfoy.
Entiéndeme, yo solo sería una distracción, no podeis cuidarme siempre.
Siempre os llevaré en el corazón.
Hermione Granger.