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El mordisco de la serpiente — capítulo 25
Malfoy paseaba con su hijo por los jardines. Marcus que acababa de cumplir los cuatro años corría por el jardin detrás del hijo de Harry y Ginny, James Sirius. El pequeño tenia apenas un año y sus padres ya esperaban al segundo. Draco se reía de los dos pequeños, su hijo corría para ver si James lo alcanzaba, pero éste que apenas habia aprendido a caminar, daba muchos traspiés y se caía, entonces Marcus paraba y lo ayudaba.
El rubio se sentó en un banco que habian colocado en el jardín y viendo a los dos jugar llegaba a la conclusión de que el haber dejado a la castaña de nuevo en estado no habia sido una equivocación. Su hijo quería un hermanito desde el mismo momento en el que nació James Sirius y mientras su madre se negaba a volver a pasar por lo mismo, el rubio queria hacer feliz a su hijo.
Y ahi estaba, sentado, vigilando a los niños mientras su esposa daba a luz al nuevo Malfoy. Con una sonrisa pícara recuerda el momento en el que ella se dió cuenta de que estaba embarazada y casi le manda una imperdonable, estaba furiosa y asustada al mismo tiempo, no queria pasar por aquello, habia terminado traumatizada.
Mientras lo recordaba, jugaba con la varita de la castaña entre sus dedos, habia sido una buena idea después de ver como le dejó a Harry el hechizo que le mandó la pelirroja en el parto de James.
-¿No vas a ir a ver a Hermione?-preguntó Harry sentándose a su lado y viendo a su pequeño hijo jugar a la pelota con Marcus.
-Hasta que el bebé no salga, no.-sentenció él con una sonrisa.-Todavia me acuerdo de como te dejó la pelirroja.
Un escalofrío recorrió el cuerpo del moreno.
-Entonces será mejor que no subas hasta mañana. Hemos tenido que rogar al doctor para que se quede.
-¿Y eso?-se extrañó el rubio
-Le ha pegado una patada en la cara cuando se ha asomado para ver si se veía la cabeza del niño.
El rubio se echó a reir y luego el moreno se contagió riéndose él también.
-¿Piensas de nuevo dejarla embarazada?-preguntó Harry
-Tu has dejado en estado de nuevo a la pelirroja arriesgandote a que te hechice como la última vez. Para la próxima, pediré que le hagan la cesárea y todos estaremos a salvo.
Vió la cara de incredulidad del moreno.
-Quiero una niña.-se justificó él provocando que el moreno rodara los ojos.
-¿Y qué posibilidades tienes de tener una niña?-preguntó Harry
-Las mismas que las tuyas, Potter.
Ambos se quedaron en silencio pues vieron que el doctor se acercaba a ellos evidentemente muy enfadado. Malfoy tuvo que reprimir la risa de ver al médico con la nariz hinchada por culpa de la patada de su mujer.
-Enhorabuena, a sido varón y muy sano.-dijo atropelladamente debido al mal humor que tenia.-Y le recomiendo señor Malfoy que o bien deja de tener hijos o busque otro médico. Yo no pienso volver a atender a esa horrible mujer.
Harry detuvo al rubio que se habia enfurecido al escuchar como hablaba de Hermione mientras el médico, ajeno, se alejaba a paso ligero.
Draco llamó a su hijo de tal manera que este lo miró asustado.
-Perdona.-dijo soltando un suspiro acercándose al pequeño.-¿Quieres ir a ver tu hermanito?
-Si papi.-y echó a correr hacia la casa.
Harry cogió a su hijo en brazos y caminó junto a Draco hasta la casa. El moreno le dió una palmada amistosa en el hombro.
Marcus abrió la puerta de la habitación emocionado y se acercó a la cama de su madre. Ginny lo subió a ella y este gateó hasta acercarse a su madre.
Hermione abrazó a su hijo y le besó en la frente.
-Marcus te presento a tu hermanito.-le dijo ella acercando al bebé.
El pequeño recién nacido era de piel muy blanca, igual a la de su padre y a Marcus, la única diferencia que veia Hermione en su nuevo hijo era que este parecia ser rubio.
-Pero es muy pequeño, no puedo jugar con él.-dijo él inocentemente mirando a su madre.
Hermione se echó a reir por las palabras de su hijo.
-Bueno, James también era asi de pequeñito y ahora puedes jugar con él ¿no?
-Si.-contestó
-Solo tienes que ser paciente y esperar a que tu hermanito crezca un poco.-dijo esta vez Ginny que tenia una panza enorme.
Mientras Ginny y Hermione conversaban con Marcus, Draco se acercó al bebé y sonrió. Era tan lindo como lo habia sido Marcus. Por un momento, sintió un malestar por no haber estado cerca de ella cuando nació su primer hijo, pero pronto se le pasó cuando su esposa le sonrió.
Se sintió feliz como nunca antes lo había sido. Amaba a su esposa, adoraba a sus dos pequeños y esperaba que pronto llegara su princesita. No se habia equivocado en su decisión de volver a buscarla, se habria perdido mucho: la curiosidad tan enorme que tenia Marcus, la calidez y el cariño de ella, el cariño con el que trataba a su hijo y mas cosas que no habria imaginado que viviría.
-¿Como se va a llamar?-preguntó Harry llamando la atención de todos.
Los dos padres se miraron y miraron al recién nacido.
-Scorpius.-dijo Hermione sonriéndole a sus amigos.
FIN
(Gracias a todos los que han seguido la historia)