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Draco Malfoy — capítulo 4
Estaba parada frente a la puerta de roble, Malfoy me empujo hacia delante pero yo me quede de nuevo en mi sitio y hasta retrocedi tres pasos.
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Entra. - ordeno él.
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Tú a mi no me das ordenes! - espete.
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Ya lo creo que si, 'querida mia'. - burlo, quise darle un puño, pero me contuve.
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Te odio Malfoy, no te soporto. - dije, yo sabía que tenía que entrar, tenía que hacer lo que él me decia tanto si me gustaba como si no.
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Entonces tenemos algo en común Asquerosa Sangre S... - quedo callado.
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Sangre Sucia? Yo? Perdona, pero mi sangre es más limpia y pura que la tuya, ''cariño''. - sentencié. Él me miro y de nuevo me empujo hacia delante. Me pare. - No hace falta que me empujes, se andar yo solita. - comente, y avanze. La entrada era enorme, mire hacia delante y alli estaban Lucius y Narcisa.
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Hola querida. - saludo Narcisa, su forma de hablar me pareció sincera, y su sonrisa acojedora.
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Hola. - salude.
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Buenas noches. - Lucius hablaba amargamente. Por eso no me moleste en decirle nada.
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Cariño, subela al cuarto, quizá quiera asearse mientras esperamos la cena... - comento Narcisa.
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Madre. - me cogió por la cintura, y yo le quite la mano de un manotazo.
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No me toques. - amenaze.
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Eres mi futura esposa, ten claro que te tocare hasta cansarme. - señalo él, su padre sonrió orgullosamente, por otro lado Narcisa giro la cara hacia otro lado. Malfoy de nuevo me tomo por la cintura y nuevamente le di un manotazo, pero esta vez me respondió golpeandome en la cara, la fuerza me hizo perder el equilibrio y caí de bruzes, toque mi cara, mi labio sangraba. Me levante y observe una estupida sonrisa en la cara de Lucius, mire a Narcisa y su mirada era de una evidente tristeza, por otro lado, mire a Malfoy que me observaba dispuesto a golpearme otra vez. - Empieza a respetarme o tendremos muchos problemas señorita Black. - espetó él. De nuevo me tomo por la cintura, y como idiota de nuevo le golpeé y él perdiendo la cabeza saco la varita. - 'Crucio'. - mi garganta creo un gemido inmenso de dolor, me dolia tanto que me vi obligada a arrodillarme en el suelo, parecia que mi cuerpo se estaba abriendo por todos los lados... finalmente el dolor paro. Malfoy me levanto del suelo, y me cogió nuevamente por la cintura, esta vez ya no quite la mano, simplemente no me quedaban fuerzas para hacerlo. Subimos las escaleras y pasamos por dos pasillos hasta que paramos frente a una enorme puerta, él murmuro algo que no entendi y la puerta se abrió automaticamente. Pasamos y quede casi en shock, la recamara era enorme.
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Malfoy.. - necesitaba tumbarme, me dolia el cuerpo.
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Qué? - pregunto amargamente.
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No vuelvas a utilizar esa maldición contra mi. - comente.
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Portate bien. - contesto. Ambos quedamos en silencio, me sente en la cama, era muy confortable.
Cuando él salió de la recamara estube a punto de llorar, alguien llamo a la puerta.
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Pasa. - dije. Narcisa entro y se sento junto a mi en la cama.
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Hermione... No le provoques. - dijo ella.
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Yo...
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Te hará daño, creeme, se como es mi hijo, es igual que su padre. - murmuro.
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Acaso no tiene corazón o que? - pregunte.
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Mi marido nunca lo tubo, y mi hijo. . . - quedo callada. - Mi hijo tenía un corazón unico, él no era asi, pero cuando se unió a los seguidores del que no debe ser nombrado, cambió, ya ni siquiera muestra sus sentimientos conmigo, yo que soy su madre. - en su voz, había una profunda tristeza, le mire y descubri sus ojos bañados en lagrimas. - Ya no se quien es. - añadió.
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Pero... - yo no sabía que decir. - no le quiero, no quiero que me toque, no quiero dormir con él...
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Hermione, debes hacer todo lo que te mande, porque si no lo haces, lo que ha pasado hoy no será nada en comparación con lo que te pueda pasar en el futuro. - comento ella.
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No lo soporto. - puntualize.
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Lo se, pero eso te hará daño, yo también era asi con Lucius, hasta que él me demostro que podía más que yo. - comento.
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Y ahora le quieres? - pregunte.
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Aunque no te lo creas, acabas queriendo a esa persona que tanto daño te hace, porque te acostumbras a ella, al final haces todo lo que te dice sin negarte. - contesto
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Jamás me acostumbrare a él. - murmure, la puerta se abrió.
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Madre, es la hora de la cena. - Malfoy practicamente hecho a su madre de la recamara, luego se quedo mirandome. - No has escuchado? Vamos a cenar.
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No tengo hambre. - dije.
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Perdona? - pregunto acercandose peligrosamente.
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No tengo hambre Malfoy. - espeté.
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Me da igual, por muestra de respeto bajaras y te sentaras en la mesa. - dijo.
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Malfoy no soy tú marioneta. - comente.
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Como sigas por ese camino lo serás. - espeto. - ahora levantate y vamos. - ordeno.
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Enseguida bajo. - cedi finalmente.
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Date prisa. - dijo antes de irse. Me levante temblando aún, y me dirigi a la puerta, comence a caminar y caminar, los pasillos parecian eternos y las puertas eran todas iguales. No me lo podía creer, acaso me había perdido en una mansión o que?
-
Malfoy.. - llame, pensando en que nadie me encontraria por alli, al menos yo no sabía donde estaba. Segui caminando por el otro pasillo y termine en lo que parecia una biblioteca, me acerque a la ventana, estaba en la parte trasera de la mansión. Decidi no salir de alli, seguramente alguien me encontraria, o eso me esperaba, pasaron muchos minutos, quizá más de una hora hasta que escuche su voz.
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Te digo que bajes y no me haces caso, encima exploras la mansión a tu antojo. - me gire lentamente, su rostro no mostraba nada de amabilidad, eso significaba que realmente estaba enojado.
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Yo...
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Tú que? - interrumpió.
-
Me he perdido.. no me sabía el camino. - dije bajando la cabeza, y esque no queria que él me torturase otra vez, además, lo mejor sería seguir el consejo de Narcisa.
-
Y no se te a ocurrido llamr al elfo? - pregunto burlón.
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No.. - conteste, y en verdad no se me había pasado por la cabeza llamar a ningún elfo.
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Bueno.. - quedo callado, parecia que estaba pensando. - vamos. - dijo al fin. Sin atreverme a decir nada le segui, y pasamos por varios sitios hasta llegar a la recamara.
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Me voy a bañar. - anuncié.
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Bien, no tardes, tengo sueño. - murmuro mientras buscaba algo en un armario.
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Vale. - me meti en el baño y cerre la puerta, de inmediato la puerta se abrió. - No puedo cerrar la puerta?
-
Oh, claro que puedes, pero primero entregame tu varita. - ordeno.
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Perdona? - pregunte ironica. Lo que me faltaba.
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Que, o me das tu varita o tendremos problemas. - anuncio mirandome con fiereza. Lentamente me gire.
-
Mi varita esta sobre la cama. - espete, la había dejado alli. Él miro y cuando la tubo en mano cerro la puerta, finalmente me decidi por un baño rapido, porque cualquier cosa mal hecha me traería problemas. Cuando termine, me seque con cuidado, tenía el cuerpo resentido por la maldición. La puerta se abrió.
-
Acaso no te he dicho que te des prisa? - pregunto enojado de nuevo.
-
Ya voy. - conteste. - Pero si me dejas la varita seré más rapida.. - anuncie.
-
Para que quieres tu varita? - pregunto ironicamente.
-
Pues para secarme el pelo y para encontrar mi pijama! - exclame. Él me miro.
-
Toma. - dijo pasandome su varita. - No te molestes en buscar tu pijama, porque tu pijama esta sobre la cama. - dijo. Con un movimiento de varita deje mi pelo seco y liso, luego le devolvi la varita ya que no me había quitado ojo, ni siquiera se había alejado. Con la toalla aún puesta me dirigi a la cama y encontre un camisón medio transparente encima, iba a conjunto con la bata y las zapatillas de casa, un color verde esmeralda.
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Pretendes que me ponga esto? - pregunte, sonrojandome, si me ponía eso, me veria la ropa interior, y dado que yo no dormia con brasier, me veria mis senos.
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Eso pretendo, y eso te pondras.- contesto. - Date prisa. - ordeno, pero me quede paralizada encuanto lo vi quitarse la camisa, su espalda era perfecta, tenía la espalda de hombre, definida y con algo de musculo, sus brazos marcaban diferencia, ya que tenía muy buen tipo. Se giro asustandome. - Que entiendes por un date prisa? - pregunto enojado.
-
Ya voy. - dije.
-
Y vas a donde?
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Pues.. al baño a vestirme.. - comente.
-
Eres mi futura esposa, haz el favor y cambiate aqui. - dijo.
-
Pero..
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Pero nada! - exclamo alterandose, asi que encuanto se dió la vuelta me puse el camisón y mi culote rojo, él me miro. De pronto me apunto con la varita y me encogi. Un destello pequeño choco contra mi, pero no me dolió ni lo senti, mire hacia abajo y vi que había cambiado el color de mi culote, por un verde más atractivo a vista de cualquiera. Me meti en la cama sonrojada ya que él se había quedado mirandome como yo le había estado mirando minutos antes, finalmente él también se metió en la cama, tomandome por la cintura apago la luz.
Me desperte en mitad de la noche, tenía que ir al baño. El brazo de Malfoy estaba posado sobre mi cintura, con cuidado para no despertarle quite su brazo, me levante y fui al baño, sali del baño y mi estomago rugió, tenía hambre, mucha hambre. Abri lentamente la puerta del dormitorio, sería fácil, solo tenía que llamar a un elfo domestico, aunque no me agradaba la idea de molestar a un elfo en su descanso pero esque me dolia el estomago del hambre que tenía, sali del cuarto y entrecerre la puerta con cuidado.
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Elfo? - llame. 'crack', frente a mi apareció un pequeño elfo.
-
Que desea señorita? - pregunto.
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Llevame a la cocina, tengo hambre. - pedí, comenzo a caminar y le segui. La cocina era enorme, el elfo me lleno la mesa en apenas unos segundos con un sandwich, zumo y galletas de todo tipo. Comi hasta quedarme inflada, y luego el elfo no me dejo recoger nada, según él, ese era su trabajo. Me acerque a la centana, más bien al balcón y abri la puerta.
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Que demonios haces? - su voz provoco un escalo frio.
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Tenía hambre.. - conteste sin darme la vuelta.
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Y vas a la calle a comer? - pregunto.
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No.. ya he comido, solo me he asomado a mirar.. - conteste dandome la vuelta. - la luna esta bonita, hoy es noche de luna llena. - comente.
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Vamos a la cama. - fue lo unico que dijo, cerre la puerta y le segui hasta la habitación, nos acostamos y me tomo de nuevo por la cintura, él se durmió en segundos, yo tarde más tiempo en dormirme, pero finalmente me dormi, sintiendo el calor de su cuerpo junto al mio.