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Draco Malfoy — capítulo 5
Desperte sola en la cama, lo que para mi fue un autentico alivio, me levante y fui al baño. Genial, ahora donde estaban mis cosas? Mi ropa? Sali de la recamara.
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Elfo! - llame. 'Crack'.
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Señorita... - el elfo me miraba temiendo algo.
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Donde esta Draco Malfoy? - pregunte.
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Acompañeme... - dijo, su voz temblaba, le segui y paro frente a una puerta que yo recordaba, era la entrada de la biblioteca, entre sin llamar y me encontre a Draco Malfoy sentado leyendo un libro.
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Vete. - le dije al elfo, mi voz provoco que Malfoy mirase en mi dirección. - Donde estan mis cosas?
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En el armario. - contesto este, parecia que la fiera estaa tranquila, pero la verdad me daba igual, todo era cuestión de tiempo, este ahora podía jugar como queria porque yo estaba en su terreno.. Pero pronto todo cambiaria y todo sería guerra. - Asi que todo será guerra? - pregunto ironico cuando yo me estaba dando la vuelta para marcharme.
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Perdona?? - pregunte, él se levanto y se acerco a mi. ''No te dejes intimidar'' pensé.
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Te recuerdo que se Oclumancia a la perfección y puedo estar en tu cabecita cuando menos te lo esperas... Te cuidado Granger, porque conmigo no vas a poder, yo no soy tonto. - dijo acercandose más y más, estabamos frente a frente, nuestras narices casi rozaban. - Y lo mejor es que te dejes intimidar y que calles tu boca, porque yo soy el triunfador y tu eres el trofeo que estoy ganando, eres de mi propiedad y pronto serás mia, asi que piensa bien las cosas y comportate... Entendiste? - pregunto cogiendome brutamente del brazo, me lastimaba, pero no me queje. - Entendiste? - pregunto nuevamente amenazadoramente. Apreto con más fuerza mi brazo y estube a punto de gritarle, pero en vez de eso clave mis ojos en los suyos.
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Aprovecha la situación mientras puedas Malfoy, porque esto no será siempre asi, no te tengo miedo, sin embargo tengo paciencia y estoy esperando mi oportunidad... - dije lentamente. - Y mi apellido es Black. - dije finalmente soltandome, fui derechita a la recamara, él me estaba siguiendo. Entre en la recamara y él hizo lo mismo cerrando la puerta de un portazo. Me cogió por la espalda empujandome contra la cama, casi caí.
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Quién diablos te piensas que eres para hablarme asi? - pregunto rabioso.
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Tú futura esposa. - dije sarcasticamente.
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Empieza a respetarme de una vez. - dijo él amargamente. - Porque si tengo que torturarte hasta la muerte, lo haré. - repuso.
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Pues empieza a hacerlo, porque de otra forma, a mi no me vas a dominar, no soy un animalito con el que puedes jugar Malfoy, y cuanto más duro me trates, peor va a ser para ti en el futuro, Hogwarts no es tu casa Malfoy, alli no me tendras acorralada a tu antojo, entiendes? - pregunte desafiante.
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Já, eso es lo que tu piensas, pero si sigues asi tendre que plantearme el no regresar a Hogwarts. - amenazo.
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Já!! Ni lo sueñes Malfoy, yo voy a regresar al castillo te guste o no, y si tengo que borrarte del mapa para llegar a mi meta, no lo voy a dudar, no eres el unico capaz de matar. - avise.
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Me estas amenazando? - pregunto búrlon.
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Y si lo estoy haciendo que? - desafie, su mano choco contra mi cara de una forma aplastante, haciendome caer en la cama. Me levante en el acto y le propine un puño en la nariz, haciendole sangrar, y no me conforme con eso, levante de nuevo mi puño y le di en la boca, su labio quedo herido sangrando también, quise levantar mi puño una vez más pero él me miro, en ese momento mi rodilla reaccionando sola, choco con toda mi fuerza en su entrepierna. Él cayo en el suelo con el acto, luego lanzo un grito de maldición, cogi su varita y lo amarre, luego busque mi varita que no apareció por ninguna parte, entonces me salte ese paso y cogi toda la ropa que pude, era ropa elegante y desconocida para mi, pero me daba igual porque era la ropa con la que me podría vestir en la calle, él estaba tirado en el suelo amarrado aún, me miraba y se reia burlonamente. - Me voy. - anuncie.
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No lo harás. - dijo una voz en mis espaldas. ''Ahora o nunca'' pensé. Y en ese momento, usando la varita de Malfoy me desapareci, lo mejor de todo fue que ni Lucius ni Draco me pudieron coger, llegue a una calle Muggle y tire la varita de Malfoy en un contenedor, seguramente me podrían encontrar por eso, asi que lo mejor era estar sin varita. Camine por las calles Muggles hasta que llegue a un Hotel, parada frente al Hotel me maldije, no había cogido dinero. ''Miercoles!!!'' me queje en mi interior, entonces pensé en ir a casa de Rose, una chica Muggle que me conocia desde pequeña, pasabamos el verano juntas, me dirigi a su casa y cuando media hora después llegue toque en la puerta. Nadie abrió la puerta, eso significaba que tampoco podría quedarme por alli, pero que demonios estaba pasando? Camine por la calle durante una hora más, y finalmente me sente en el banco de un parque, había preparado la maleta para nada, ni siquiera me había dado tiempo de cogerla.
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Tanto que has recorrido para nada. - dijo una fria voz detrás de mi.
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Al menos he respirado aire limpio. - conteste derrotada.
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El aire de la Mansión se ensució cuando tú llegaste. - dijo, cogiendo mi mano y desapareciendose, llevandome nuevamente con él, tuve ganas de llorar, él era mi pesadilla más vivida y jamás me podría librar de él, o al menos eso me parecia. Regrese a la Masión, Narcisa estaba en el salón, me miraba tristemente, quise hechar a correr de nuevo. Lucius estaba al lado de su esposa, me miro con burla.
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Bien venida de nuevo. - dijo amargamente. - Espero que te guste la sorpresa. - añadió. ''Sea lo que sea la sorpresa, seguro que no es nada agradable.'' pensé en mis adentros. Malfoy me arrastro por la Mansión hasta que llegamos a la recamara.
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Te quedaras aqui encerrada hasta que volvamos a Hogwarts, si volvemos. - dijo friamente. No era su recamara, era otra, el espacio era parecido, sin embargo, la estancia no tenía cama, simplemente había una manta tendida en el suelo, la ventana estaba cerrada, mire atentamente y descubri que la ventana estaba forjada con hierro. Entre al baño, estaba asqueroso.
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No pensaras dejarme aqui? - pregunte algo nerviosa y enfadada a la vez.
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Eso es exactamente lo que pienso, te dije que te portases bien.
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Malfoy, si me dejas aqui te arrepentiras! - avise.
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No creo que lo haga, espero que disfrutes la estancia.. - dijo cerrando lapuerta detrás de si.
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MALFOY! - grite. No me hizo caso.
Los días en aquel cuarto oscuro se me hicieron eternos, la comida me la pasaban por debajo de la puerta al igual que como una prisionera, llevaba cuatro o cinco días alli encerrada, ya ni sabía, no distinguia el dia de la noche, no sabia si hacia sol o frio. Lo que si estaba segura era de que al salir de alli la luz me haría daño en los ojos, tras tanto tiempo de oscuridad... Malfoy me había dejado alli encerrada y al irse se llevo la luz consigo. También llevaba sin comer desde que estaba alli metida, los primeros dias me alimentaba del zumo de calabaza que me llevaban para acompañar la comida, pero ahora ya no me ponian zumo, solo el plato de comida, y no lo tocaba. Me estaba volviendo loca alli adentro, sola.
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Despiertate. - abri los ojos al escuchar su voz, Malfoy estaba frente a mi. - Arreglate, apenas quedan dos horas para coger el Expresso. - dijo, su tono era molesto. Sali tras él, la luz del sol me molestaba, sin embargo me encanto volver a ver la luz del día, lo necesitaba tanto... Me di un baño tranquila y muy a gusto, me puse la ropa que me habían dejado preparada sobre la cama. Un vestido negro hasta las rodillas, ajustado. Unos tacones, bajitos, casi no se podía considerar que eran tacones, de color verde, y una pequeña chaquetilla a conjunto, me mire al espejo y tube ganas de vomitar, estaba horrible. Salimos en un coche volador de lujo y paramos en la estación, además de tener que ir de la mano de mi peor enemigo, también iba escoltada por los seguidores de Lord Voldemort. '' Que depresión'' pensé asqueada. Cuando entramos en el tren, Malfoy busco un sitio donde estar solos, y lo encontro, con magia cerro la puerta y puso cortinas, la gente que pasaba por el pasillo ni nos podia ver ni podia entrar, me sente junto a la ventana.
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Preparate Draquito, ahora empieza el juego. - dije mirandole a los ojos. Él llevaba rato mirandome de arriba abajo, y cuando dije ''Draquito'' me miro con un brillo en los ojos que yo no conocia de nada, se acerco a mi y de pronto me robo un beso que yo le negue, me cogió fuerte entre sus brazos, obligandome a quedar sentada sobre, y me beso, le mordi en labio hasta hacerle sangre, pareció no importarle, siguió. Luego al rato de ver que no había forma de que yo le respondiese al beso, se alejo y me miro peligrosamente a los ojos.
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Si me vas a llamar Draquito, dame algo bueno a cambio... - dijo, su voz era un susurro.
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Perdona? - pregunte burlona. - Te esperas que te bese o algo asi? - pregunte ironica.
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Espero que seas mia en la cama y lo serás, me beses o no tú cuerpo me pertenece por completo, te guste o no, esta noche será especial.. - dijo él, yo le mire, en sus ojos vi una especie de Sed que yo no quitaria.
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Já.. eso esta por ver. - dije refunfuñando.
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Que volvamos a Hogwarts no significa libertad. - anunció frescamente soltandome.
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Eso es lo que piensas. - conteste.
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No te equivoques, eso es lo que te voy a demostrar. - dijo ironicamente, riendo.
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Ains Malfoy... estas buscando guerra y la tendrás. - burle yo, y era verdad, porque ahora me tocaba a mi jugar a su estupido juego y no estaba dispuesta a perder, en ninguno de los sentidos, le gustase o no tendria que aceptar la derrota.
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Derrota? - empezo a reir. - Acaso te crees que tu me vas a derrotar a mi? - pregunto con burla, odiaba cuando él podía ver mis pensamientos, eso era un peligro para mi.
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Quien rie por último rie mejor Malfoy. - anuncie poniendo una risita de boba, por un momento le mire a los ojos. '' Que bonitos'' pensé, ''Hermione no seas estupida, este es un maldito que solo quiere ver tu sufrimiento, no pienses que tiene ojos bonitos ni nada bueno. '' me regañe. Él me miro y se rió, seguramente estaba siendo testigo de mi pequeña lucha interior.