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Lobos de Forks: Seducción. — capítulo 4

Summary: Tres Gryffindor, tres Slytherin y una Revenclaw deciden olvidarse de la guerra organizando una gira de estudio, en donde van a "disfrutar" en un "intento" de llevarse mejor. Ahí es donde llegan a Forks. Arriendan una casa y... comienza la locura. Deben aprender a convivir y aceptar los defectos de las otras. Y sucede lo que menos se esperaban… Ellas se enamoran.

Claro que no todo es color de rosa, en especial para Hermione quien se niega rotundamente a caer en aquel seductor moreno de carácter impulsivo.

DEDICACIÓN y AGRADECIMIENTO A:

AndreaMarieG

heyitsjustjoa

ssgm_16

miley_vulturi

x2 (comentaste dos veces, doble dedicacion y agradecimiento) xD

Caigdimo_Potter_1998

gladys21

Disclaimer: ¡TODO, TODITO ES DE J.K ROWLING Y DE STEPHANIE MEYER! Solo es un invento de mi loca cabecita y es sin fines de lucro ;)

N/A1: No se preocupen si me demoro un poquito más en colgar el próximo capitulo, lo que pasa es que estoy empezando los exámenes y no tengo nada de tiempo así que lo mas probable es que me esfume por un tiempecito.

Cuarto capitulo:

31-01-2012 Quinto día

Forks, Washington 19.00

Hermione Granger estaba sobre su cama con la mirada perdida en un libro y con una sonrisa boba, a su lado había un paquete de chocolates y una pequeña carta.

Se sorprendió bastante cuando encontró el regalo de Paul, un libro llamado "la presa" el cual leyó muy entretenida, comiendo los chocolates rellenos de frutilla, definitivamente podria acostumbrarse a recibir aquellos tipos de regalos…

Apenas terminó el libro bajó a preparar la once. La casa estaba en absoluto silencio. Todas estaban en el patio hablando de todo y nada a la vez. Después de dejar lista la mesa, miró la hora y abrió los ojos como platos.

Era bastante tarde si ella quería hacer algo digno en su cabello y colocarse una linda ropa claro que no era por Paul...

No, él no tenía absolutamente nada que ver.

Nada, nada…

— ¡Oh diablos! -masculló Hermione corriendo a su pieza. Preparó el baño y dejo elegida la ropa que se colocaría. Sin saber que cierta persona estaba igual de ansiosa que ella.

[****]

—Mmm... Esto sabe exquisito. -dijo Ginny mascando un pedazo de pastel que preparó Hermione.

— ¿Alguien entiende por que esta tan radiante Hermione? -preguntó Luna bebiendo un poco de café. Todas se encogieron de hombros. Ginny comenzó a toser al ver la hora y se levanto de un salto.

—Bueno yo tengo que ir a mi habitación a enviarle un par de cartas a Harry... después me voy a acostar por que -bostezo de una forma nada convincente y movió sus manos de un lado a otro.- Estoy muy cansada. Muy, muy cansada.

— ¿Y a esa que le pasa? -reclamó Daphne comiendo unas tostadas con mermelada light. Astoria frunció el ceño y tomó un par de cosas antes de subir las escaleras. Se escuchó un portazo que sobresalto a todos, al parecer la mayor de las Greengrass no estaba de buen ánimo.

—Ho, como que hoy no es un buen día -dijo Lavander levantando las cejas. Luna giró sus ojos, levitando los platos sucios hacia el lavavajillas.- ¿Lu, sabes algo de, uhm, mi Won-Won?

—Si, ayer envío cartas. ¿No te envío una a ti? -Preguntó Luna parpadeando confundida, splach, el vaso que Lavander Brown tenia en la mano se cayó al piso con fuerza, Luna jadeo al caer en cuenta de lo que acababa de decirle a la castaña. Daphne siguió a su nueva amiga con una sonrisa de malvada diversión.— ¡Perdóname! ¡Lavander!

—Como que metiste las patitas hasta el fondo -susurró Pansy apoyándose en la mesa y mirando a Luna con simpatía, la rubia se pasó una mano por la cara, frustrada.-

—Si, pero creí... ashh. Cambiemos de tema, Pansy. ¿Por que andan tan apresuradas? -Dijo la rubia levantando los estragos que quedaban en el suelo.-

— ¿Yo? Claro que no. -Después una radiante sonrisa se formo en su rostro.- Prometes quedarte callada -susurró confidencialmente inclinándose para hablarle a la rubia, ella asintió.- Tengo una cita con Embry. Creo que las chicas también van a salir, shit. No vayas a gritar.

—Oh my god. ¿Y por que no me contaron antes? -Reclamó la rubia sonriendo animada.- ¿tienes listo todo? Al menos déjame ayudarte con mis aros de rabanitos para la suerte...

[****]

Hermione mordió su lengua con fuerza, para no gritar furiosa y arañar la cara de la zorra que estaba frente a ella…

No era justo…

—Claro nena, cuando quieras lavo este bebe -dijo Paul con una gran sonrisa dándole unos ligeros golpecitos al auto de al frente suyo. Detrás de él Hermione estaba con los brazos cruzados y mirando el encapotado cielo que amenazaba con una tormenta, al igual que ella.

Paul, después de pasarla a buscar en una moto preciosa, a la cual la obligo a subirse, se encontró con una tonta rubia y desde ese momento no se podía sacar de encima, ella le lanzaba todo tipo de preposiciones... Y Hermione estaba lista para explotar.

¿Es que, quien se creía Paul para ignorarla después de haberla invitado a esa estúpida fogata?

— ¿Y cuando podemos juntarnos a recordar viejos tiempos, Paulcito?

¡Ya está, es suficiente por hoy!

La castaña sin ni una señal, se levantó de la moto y alisó la falda de mezclilla que se levantó bastante al estar sentada detrás de él. Ceñuda fue a comprar, aunque apenas alcanzó a dar unos pasos cuando Paul la sostuvo de la cintura y la miro totalmente inseguro.

— ¿Por que no me esperas? Si te molesta... podemos irnos. -murmuró señalando a la rubia que ahora la miraba furiosa por haber interrumpido su platica que de seguro los llevaría a un revolcón.

*Estúpida, tu solo estas celosa.*La traicionera mente de Hermione incluso fue capaz de reírse ante la acusación, lo cual logró enfurecer más a la castaña.

—Oh, claro que no me molesta. Puedes seguir tu interesante y vacía conversación con la oxigenada mientras yo voy a...

— ¿Estás celosa? -la interrumpió él de manera sugestiva. Ella negó bruscamente y lo empujó para distanciarse un poco y así poder mirarlo a los ojos.

— ¿Por que estaría celosa? Digo, ni siquiera te conozco. ¡Por favor! Jamás hemos conversado...

—Lo estamos haciendo. -volvio a interrumpirla con una sonrisa cinica.

— ¡Claro que no! ¿Sabes que? Se me quitaron cualquier ganas de saber que diablos escondes, me voy a casa -dijo furiosa pateando el suelo con frustración.

— ¿Por que te escapas?

Él no le dio posibilidad de contestar de hecho sus labios bajaron a los suyos en un beso que hizo sacudir a Herms de la cabeza a los dedos del pie. Sus manos apretaron sus hombros mientras ella luchaba por impedir que sus sentidos se tambaleasen, pero no había ninguna escapatoria del fuego que él encendió dentro de ella.

Sus grandes manos enmarcaron su cara, empujando en su indomable pelo, manteniéndola quieta mientras su lengua invadía su boca con hambre decadente. Se enroscó alrededor de la suya propia, tentándola, probándola mientras la acariciaba entrando y saliendo, imitando un mucho más terrenal, sexual acto.

Hermione se arqueó en sus brazos, indefensa ahora, atiborrándose del placer que sus labios y lengua le otorgada cuando él dominó el beso. Su cabeza se inclinó, sus labios se inclinaron contra los suyos mientras él gemía profundamente en su boca. Ambos pensando en que no deberían haber tardado tanto en haber disfrutado de aquel placentero beso.

—Nena, debiste decirme antes que querías irte, no tenía necesidad de hablar con esa tonta chica. Ahora vamos, antes de que me den ganas de quedarme contigo, solos, y que hagamos algo muchísimo más entretenido que ir a la jodida reunion -dijo Paul con una sonrisa de lo mas sexy, Hermione aun no salía de su shock y aturdida lo siguió sin rechistar. Apenas fue conciente de que la "rubia tonta" acababa de apretar sus puños y golpear el manubrio con fuerza, para después acelerar su auto y desaparecer en dirección contraria a ellos.

[****]

Ginny se quedó sin aire, viendo expectante al chico que estaba frente a ella. Sus mejillas se sonrojaron al darse cuenta de que todos la miraban con la boca abierta, Jacob aún mantenía su mano enlazada con la suya, y al parecer todos se fijaron rápidamente en eso.

¡Merlín, que vergüenza más grande!

—Ejem, yo... ¿al menos dijiste que vendrías conmigo? -masculló la pelirroja en un susurro, él le miro con una sonrisa inocente y se encogió de hombros.

—No tuve tiempo, además, nadie puede molestarse en que te traiga, están de lo más felices... -dijo Jake sin importarle que la demás gente lo escuchase. Se sonrojó y quiso gritarle que la llevase de vuelta a la casa y que era una pésima idea, pero en cambio, Jacob la arrastro frente un señor en silla de ruedas.- Papá te presento a Ginevra Weasley, mi novia.

Si hubiese podido reaccionar, de seguro Ginny habría gritado como loca y saltar para celebrar del titulo con el cual acababa de presentarla el moreno, pero lamentablemente no tuvo tiempo para eso antes de ser aplastada por unos fuertes brazos y chillidos de felicitaciones ante el noviazgo.

Ah si, parecía que todos la aceptaron.

[****]

Oh My God.

Pansy no podía creer lo que acababa de presenciar. ¡Es que no se ve tan seguido a Hermione-la-santurrona-Granger besándose apasionadamente con Paul-el-chico-duro-de-aquí-a-la-eternidad!

¿Era, acaso, el fin del mundo?

—Etto, Embry, ¿fue mi loca mente que imagino a Hermione besándose con tú amigo o es cierto? -dijo la pelinegra aun shockeada, él se puso a reír.

— ¡Claro que es cierto! ¿De que te asombras? Es Paul.

—Sea lo que sea que eso signifique, no me gusto nada. No quiero que hagan sufrir a mis nuevas amigas, así que, si ese imbecil le hace daño: que se de por muerto, muerto y sin descendencia. -dijo Parkinson de forma amenazadora.

—Claro, lo tendré en mente… ¿Nos vamos? -dijo Embry de manera tímida ella sonrío y asintió dándole un ligero apretón a su mano.

—Vamos.

[****]

Hermione boqueo nerviosa al notar que todos la miraban, incluyendo a Pansy y Ginny, sus mejillas se colocaron rojas y deseo no haber aceptado que Paul la abrazara mientras caminaban. Nunca se había sentido tan avergonzada, sobretodo por la mirada escrutadora que le dio aquel temible hombre que estaba en una silla de ruedas.

Paul saludo a todos y la presento como "su chica" a lo que se ganó un golpe fuerte de parte de la castaña quien rápidamente dijo su nombre y explico que venia de Inglaterra, todos le sonrieron amablemente y aquel chico llamado Seth le dijo divertido que Paul nunca presentaba a nadie como "su chica" que ya era un gran logro.

El hombre más anciano pidió que se juntaran en un círculo alrededor del fuego, y ahí fue cuando todo comenzó.

[****]

—Exijo saber por que las traicioneras no están en la casa.

— ¿Traicioneras? -dijo Luna entretenida, cerrando con suavidad el libro que estaba leyendo, Astoria bufó y se dejo caer sin nada de su típica elegancia sobre el sillón.

—Granger, Parkinson y Weasley. Exijo saber donde fueron. -dijo Astoria sonando completamente enfurecida.

—Ah, las chicas. Bueno que yo sepan tienen una cita caliente en La Push.

— ¡No es justo! Se supone que ellas deben estar con nosotras. -exclamó sonando como una pequeña niña caprichosa a quien no estaban dando en el gusto. Luna parpadeo lentamente.

—Astoria, lo que no es justo es que estés celosa de que las chicas salgan con caliente…

— ¡No me importa si los chicos son calientes o no! Luna, en verdad soy feliz por que ellas salgan, lo que me molesta es que si vinimos aquí fue para conocernos, para ser amigas... -la voz de mayor de las Greengrass se fue ahogando poco a poco hasta que se extinguió y sus ojos bajaron avergonzados, sus mejillas tiñéndose de un llamativo carmín.

—Y lo somos. Desde el momento en que pudimos dejar la absurda obsesión por la sangre somos amigas, ¿no te das cuenta? Dime, ¿de cuando que no discute Pansy con Hermione? Quiero decir, es Pansy… ¿y tu, Astoria, de cuando no me tratas mal?

—Desde que aceptamos venir a este viaje… -respondió Astoria sonando sorprendida. Luna asintió y continuó su explicación.

—Sip, ¿y de cuando que lo planificamos?

—Casi seis meses. -dijo perpleja Astoria, su cara se ilumino y la miro agradecida.

—Si, Astoria, casi seis meses desde que somos amigas sin siquiera darnos cuenta, ahora ven aquí y dime que es eso que te tiene mal.

—Es… es… Draco. -dijo débilmente Astoria sentándose al lado de Luna quien asintió suavemente y palmeo su espalda

—Ah, hombres.

—Creo que Draco me esta engañando.

Y lo peor es que la rubia Greengrass jamás se imaginaba que su novio la engañaba con su propia sangre… con su propia hermana.

¿Y, que tal estuvo?

Espero que les haya gustado.

¿Review?