Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Bellatrix, mi madre.... Tom Riddle, mi padre.... · de

Bellatrix, mi madre.... Tom Riddle, mi padre.... — capítulo 10

La mansión Malfoy era más grande de lo que Annabella se había imaginado. Narcisa y Lucius se comportaban de la mejor manera. Ambos sabían quien era, y también sabían perfectamente que ella era la muchacha perfecta para casar a su hijo. Draco estaría encantado con eso, y, tal vez, Bellatrix también estuviera de acuerdo con ello. Ante todo estaba la pureza de sangre sin importar los lazos familiares. La señora Malfoy trataba de llevarse bien con su sobrina y si ella y su hijo se comprometieran, al menos se llevarían bien.

-Espero que te sientas cómoda-dijo Narcisa sonriéndole a Anna.

-Gracias, es muy amable.

-¿Necesitas algo más?

-No…. Bueno, en realidad si.

-Dime lo que desea, Bella.

-Pues, Draco me contó que usted fue perteneciente a los Black, ¿Es cierto?

-Si.

-Durante mi selección el sombrero me dijo que yo era perteneciente a los Riddle, los Gaunt y los Black. ¿Usted conoce esos apellidos?

-Claro que los conozco. Mi hermana estuvo relacionada con un Riddle.

-Perdone, ¿Cuál es el nombre de su hermana?

-Bellatrix. Pero, por ahora, creo que será mejor que bajemos a cenar.

Por muy extraño que pareciera el nombre Bellatrix se le hacia muy conocido.

La cena transcurrió en un muy incomodo silencio, nadie se atrevía a hablar. Draco se limitaba a mirar de vez en cuando a Anna y esta solo sonreía.

-Supongo que estas en Slytherin-dijo Lucius mirando a su invitada.

-Supone bien, señor Malfoy-contesto Annabella.

-Al parecer tu provienes de familias sangre pura….

Anna no dijo nada y siguió cenando.

Al pasar de los días todo comenzaba a ser frustrante, no había logrado sacar ninguna información sobre sus padres. Bueno, las cosas pasan por una razón.

El 28 de Diciembre llego. Oficialmente Annabella había cumplido sus doce primaveras. Harry se había acordado de su cumpleaños, y, junto a los Weasley, le enviaron muchos regalos. Los Malfoy no se podían quedar atrás, Narcisa le había regalado un collar con esmeraldas y una anillo con la misma piedra (Regalo que le fascino, tomando en cuanto que era el color de los ojos de Harry) Lucius le regalo un capa negra que llegaba hasta los pies y Draco…. Draco decidió hacer algo especial. Con todos los ahorros que tenía, compró un anillo que tenía  grabadas las palabras*"¿Me amas?"*en francés.

-El día que tu me llegues a amar quiero que dejes de usarlo y si jamás me llegas a amar…. Creo que lo usaras eternamente-dijo el rubio.

-Quien sabe….-susurrro Anna.

Aquel día cayó en una fuerte tormenta. No podían salir y los señores Malfoy habían salido a una cena con los Nott. Eran las diez de la noche y los dos niños estaban en la habitación del rubio. Annabella miraba el fuego atentamente.

-Es hora de dormir-dijo Anna.

-Claro. Pero creo que merezco algo, ¿No te parece?

-¿Qué es lo que mereces?

-Pues tú dormiste con Potter y….

-Quieres que duerma contigo, ¿No?

Draco no contesto.

-Muy bien, creo que lo mereces solo un poquito.

Annabella se desato el cabello y luego se quito su suéter. Draco la contemplo, a pesar de ser un niño el amor lo había atrapado fuertemente. La primogénita de Voldemort se recostó en la cama y cerró sus ojos. Draco tomo la mano en donde descansaba el anillo y luego la abrazo. El mismo sabía que ella jamás se interesaría en el, pero, valía la pena intentarlo.

Los señores Malfoy llegaron tres horas después. Narcisa subió para ver como estaban los niños y se ensancho una sonrisa en su rostro al verlos abrazados durmiendo.

-Poco a poco aprenderás a amarlo-susurro la rubia.

Harry en ese momento miraba la luna. Recordando el día en durmió junto a Anna.

Lord Voldemort planeaba su siguiente ataque, según la pequeña Weasley Hermione era amiga de su enemigo y sobre todo una gran sangre sucia. Pero también estaba Annabella, una chica que la pelirroja odiaba profundamente y que Tom esperaba ansiosamente conocer. Su hija tenía que conocerlo y seguir sus pasos.

Annabella abrió sus ojos a mitad de la noche. Sin querer, despertó a su acompañante.

-¿Qué pasa?-pregunto Draco.

-Si yo te dijera que te amo….

-Me harías la persona más feliz del mundo.

-Y si yo me casara contigo…

-Me harías la persona más feliz del universo.

Annabella se quedo mirando tristemente los ojos grises como el mercurio de Draco. Se sentía tan culpable por una decisión que aún no había tomado, pero que no tardaría en tomar.

Espero que les haya gustado.

Y ahora una preguntas para mis lectores.

Quien quieren que se quede con Annabella.

¿Harry o Draco?