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No puedo dejarte de Amar — capítulo 1
"¿Estás segura de lo que vas a hacer?"
Esa pregunta la había escuchado cientos de veces, y mi repuesta no parecía agradarle a nadie y entendía la razón, ya que ni yo mismo estaba segura, solo sabía que una parte de mí quería a ese hombre que me había pedido matrimonio y otra, al igual que el resto de mis amigos y familiares se preguntaba lo mismo que ellos, si en verdad estaba lista para ese paso.
Después de todo tenía veintiséis años, una carrera de Periodismo en ascenso, un novio que a simple vista parecía perfecto y lo era, pero solo había un pequeño obstáculo en mi vida, que había dejado de ver hacía siete años, en los cuales en dos ocasiones lo había visto, pero no había pasado de un simple hola.
Pero después de eso, eran semanas encerrada en mi mundo, en el cual la mayoría de las noches lloraba, suplicando por tenerlo de nuevo a mi lado, sonaba estúpido que a pesar del tiempo siguiera extrañando a Jacob Black, pero creo que como él me había dicho las "Almas Gemelas, nunca se olvidan" y en ese momento esas palabras pesaban más que cualquier otra cosa.
Jacob había significado demasiado en mi vida, había sido el primero en muchos sentidos de mi vida, pero principalmente él me había enseñado a que el sexo, era algo maravilloso si lo hacías con la persona amada, habíamos pasado bastante cosas juntos; pero cuando me dieron la beca en Londres. Solo tuve dos opciones:
a)Quedarme en Forks y seguir con mi noviazgo con Jake y dejar mi sueño.
b)Ir a Londres cumplir mi sueño, pero dejar el amor.
Y sí acepte la segunda opción, en ese momento no creí que fuera un error, después de todo ambos teníamos caminos diferentes, y con lágrimas y dolor, ese día en el aeropuerto nos despedimos. Ambos con diecinueve años, tratando de sonreír y aparentar que todo estaba bien, nos dijimos adiós.
Ese día fue horrible, ya que todo el viaje hacia Londres me la pase llorando, y así pasaron días, que se hicieron semanas, lo único que lograba despejar mi mente era la Universidad y bueno decidí llenarme de trabajo para no tener tiempo de pensar en él, pero en las noches los sueños con Jake me atormentaban.
Las dos veces que las vi, después de haber terminado, fue en la boda de mi prima Leyna y Nahuel, y después en la celebración de mis abuelos por cincuenta años de matrimonio, de esto último hacía un año y medio, en donde fue donde mi corazón se destruyo por completo, ya que en ese momento me enteré que se iba a casar.
No es que en verdad pensará que toda la vida iba a estar soltero, pero esperaba que él sufriera igual que yo al no estar juntos, y bueno creo que eso de que mi madre siempre me estuviera leyendo novelas, que siempre terminaban con finales felices, cosa que eso no pasaba en la realidad, me hicieron creer que tal vez, Jacob algún día vendría a decirme que a pesar del tiempo y la distancia yo seguía siendo el amor de su vida, pero eso solo pasaba en los libros.
Él se iba a casar y bueno yo no iba a esperar más, así que en cuanto regresé a California visite un bar, y fue ahí donde conocí a Vladimir Richardson, él cual se convirtió en mi barca de salvación, él que me ayudo a dejar a un lado a Jake y con el cual estaba a tres meses de casarme.
-No es que quiera hacerte cambiar de opinión - esa voz, hacía años que había comenzado a escucharla y a pesar que al principio la odiaba, ahora nos llevábamos bien, de hecho compartíamos el departamento - pero creo que esto, de que te cases es demasiado apresurado.
-Llevamos un año y dos meses de noviazgo - giré mi rostro hacía Renesmee, que no se veía muy convencida, al igual que el resto - no creo que sea apresurado.
-Llevo conociéndote once años - me espeto - bueno quitemos dos, en los que te odie, así que nos restan nueve, y te conozco, no estás segura de tu boda con Vladimir.
-Es un excelente prospecto - comente - tú y Leah siempre están diciendo eso, y ahora las dos se ponen de acuerdo, para decir que mi boda la estoy haciendo demasiado rápido.
-Enserio Emma - me miró seriamente - solo queremos lo mejor para ti, y algo me dice que Vladimir no lo es.
-¿Y porque no lo sería? - arrugue la nariz.
-Porque aunque quieras negarlo - su mirada se volvió acusatoria - aun sientes algo por Jake.
-Sería tonto que sintiera algo por él - regrese mi vista a la laptop.
-Parece que se te olvida, que estás hablando, con la chica que seco tus lágrimas, cuando te enteraste que se iba a casar - me recordó.
-Eso ya quedo atrás - dije con indiferencia.
-¿A quién crees que le mientes? - pregunto con cierta irritación.
-No tengo porque mentirle a alguien - eleve los hombros.
-Pues lo estás haciendo - replico - y bueno, en verdad si te llegas a casar, no quiero ser una de tus damas.
-Ness - la vi darse la vuelta, así que la seguí - sabes que tú, Leah y Leyna, son mis mejores amigas y me rehusó a que no seas mi dama de honor, después de todo yo lo seré en la tuya.
-No es lo mismo - me espeto - si viera en tu mirada ese brillo, que se veía cuando mirabas a Jake, la cosa sería diferente.
-Debemos de dejar de mencionar a Jacob - trate de sonar tranquila - y bueno, aunque lo dudes, quiero a Vladimir.
-Eso no lo dudo - soltó un suspiro - pero no lo amas, y si no hay amor, un matrimonio nunca funciona, recuerda lo que paso con mis padres.
-No tienes que preocuparte - le sonreí de lado - si no estuviera segura, de que puede funcionar, no estaría haciendo esta locura.
-Enserio que realmente eres obstinada - me espeto - pero que puedo esperar, de alguien que salió con Stefan y Jacob.
-Recuérdame que cuando tengas hijos, jamás hablemos de que tuve que ver con su padre - ante aquello me mando una mirada asesina - no se vería bien, decirle a mis pequeños sobrinos, que su tía tuvo que ver con su papá.
-Deja a mis hijos y a Stefan fuera de esto - su voz sonó un tanto ronca - y bueno si vas a seguir con esta locura, debo decirte que nuestros boletos hacía Forks ya están, el vuelo sale en dos días.
-¿Ya le dijiste a Leah? - pregunte, sintiendo como mi móvil vibraba.
-Esperábamos que cambiaras de idea - fue su sencilla respuesta.
No conteste, ya que observe un mensaje de mi novio, no podía quejarme de Vladimir, era guapo y siempre estaba para lo que necesitará, era el novio modelo, sus ojos eran azules en vez de cafés, su cabello era rubio en vez de negro, no había comparación, él era serio y no hablaba más de lo necesario, jamás había hecho algo realmente estúpido, siempre pensaba antes de actuar, simplemente era lo opuesto a él, y eso en ocasiones dolía, pero tenía que soportarlo.
Renesmee Newton
Espero que les guste el capitulo, y espero sus comentarios