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No puedo dejarte de Amar — capítulo 2

-Emma regresa - ante esas dos palabras, mi corazón dio un vuelco.

Se suponía que ella estaba feliz de la vida en California, no entendía que diablos, tenía que regresar a Forks, aunque suponía que era para arruinar mi vida. Ella ya no debía importarme, después de todo tenía una hermosa familia, una esposa que me amaba y una hija hermosa, y eso Emma no iba a poder romperlo.

Debía ser así, Emma Cullen ya no debía ser importante en mi vida, había seguido adelante y formado una familia, pero a pesar de todo eso, y de que trataba de fingir que todo estaba bien, no era así, pues estaba muerto de miedo de que al verla, todos los sentimientos que había enterrado, volvieran a resurgir y pudiera causarle daño a la mujer, que le había prometido amor eterno.

Aunque debía decir, que cuando me case, no fue exactamente porque estuviera enamorado de Elizabeth, era cierto que la quería, pero no la amaba; las cosas se habían complicado un poco, ya que había salido embarazada sin haberlo planeado.

Embry y Quil, dijeron que seguramente lo había hecho para embaucarme, pero ella no era ese tipo de persona, las cosas habían salido mal, y bueno cuando estaba por terminar con ella, me dijo que tenía dos meses de embarazo, y bueno decidí casarme con ella, después de todo era una buena mujer, y esperaba que con el tiempo aprendiera amarla.

Pero ahora parecía que todo se iba a la basura, ya que Emma iba a venir a Forks, es cierto que la había visto, dos veces atrás, pero solo era por unas cuantas horas, si en verdad veía a Forks, sería al menos por una semana y no me creí lo suficiente fuerte para tolerar su presencia; sin embargo no era necesario que la viera.

Tal vez el pueblo no fuera muy grande, pero sí lo era para no encontrarme con ella, al menos durante el tiempo que fuera a estar aquí, no tenía que ser complicado esconderme de ella.

-Jacob - ante la voz de mi jefe salí de mis pensamientos - necesito los registros de los autos.

-En un momento están en su oficina - le asegure.

-Los espero.

Y sin más desapareció de mi oficina, tome la carpeta en donde estaban los registros del último mes, le pedí a mi secretaria que se lo llevará.

Fije mi vista en el escritorio de mi oficina y observe la fotografía de Sarah que era el nombre de mi hija, había sacado los ojos miel de su madre, aunque se parecía bastante a mi madre, y mi padre y mis hermanas parecían estar de acuerdo con eso.

Esa pequeña de un año, era quien me hacía ser una mejor persona, día con día, esperando ser mejor padre para ella, que era la única que me hacía mantener los pies en la tierra, ella era quien me enamoraba todos los días, regalándome una sonrisa y también con su papá al regresar a casa.

Solo por Sarah, me levanto para venir a trabajar, para darle lo mejor, porque merece lo mejor de mí y eso es lo que intento darle; aunque con su madre no tenga el trato que debería de tener un matrimonio de un año y meses de casados, y trataba por todos los medios de enamorarme de Elizabeth, pero siempre estaba la sombra de Emma.

-Señor Black - esa voz fue de mi secretaria - su esposa en el teléfono.

-Gracias, Tiffany - repuse, tomando el teléfono de mi oficina - ¿Pasa algo, Elizabeth?

-¿Una esposa, no puede llamar a su esposo, solo para saber como esta? - pregunto con un tono de reproche.

-Estoy bien - dije secamente.

-¿Ahora, que hice para que te molestaras? - su voz sonó irritada.

-No has hecho nada, - respondí suavemente - lo que pasa es que tengo mucho trabajo.

-Estás diciéndome, ¿qué tú trabajo es más importante que tu esposa? - aquí venían los reproches.

-No estoy diciendo eso, - refunfuñe - pero necesito terminar un papeleo, y después tengo una junta.

-Mejor dime, que no quieres hablar conmigo, - me espeto - y déjate de todas tus mentiras.

-Contigo siempre es pelear - replique - y ahora no tengo tiempo, así que nos vemos en casa.

-Solo te llamaba, para decirte que tu hija - enserio esta mujer, me desesperaba un poco - ha dado sus primeros pasos, supuse que te interesaría.

-¿Enserio? - en ese momento toda molestia causada por mi esposa se fue - le tomaste fotos ¿cierto?

-Tu hermana la grabo - me informo.

-Bueno dile a Rach que quiero una copia - ahora estaba sonriendo, en verdad que mi hija podía cambiar mi humor.

-De hecho quiere hablar contigo - su voz también se suavizo.

-Ok - acepte, escuche como cambiaban el teléfono de persona.

-Hola, Jackie - aun no se le iba ese apodo.

-¿Qué paso, Rachel? - pregunte, mientras revisaba un informe que me había dejado mi secretaria.

-Llega está tarde, - sabía a quién se refería - de hecho Leyna me pidió que te informará, que esta noche será la fiesta de bienvenida.

-Dile que no cuenten conmigo

  • subraye algunas cosas del informe.

-Eres un aburrido - me espeto - pero no te preocupes, que yo iré y te diré como a cambiado mi cuñada.

-Tu cuñada se llama Elizabeth - replique, masajeándome la frente.

-Me refería a la hermana de Paul - me imagine que estaba sonriendo - pero sí también te diré, como ha cambiado tu ojitos.

-Ella ya no es importante para mí - dije secamente.

-Entonces, no te interesa el porqué de su visita - ante aquello deje el informe - y no hermanito no viene, para reconquistarte.

-Rachel - gruñí.

-Es solo una broma - escuche una risita - después de todo, ya eres todo un hombre de familia, aunque debo decir que tu esposa no es del todo de mi agrado, y no es porque sea mala, es simplemente que creo, que ella no era la correcta para ti.

-Me lo has dicho millones de veces - tome la fotografía de mi hija - pero no me puedo quejar, es una buena madre y también esposa, aunque en ocasiones sus inseguridades, hacen que me duela la cabeza.

-Bueno, no estábamos hablando de tus problemas maritales - dijo seriamente - si no la visita, que nos hace Emma Cullen, después de siete años de irse, y seguramente ni siquiera te pasa por la cabeza, la razón de porque regresó.

-En verdad Rachel, no tengo tiempo - le reproche.

-Eres un amargado, hermanito

  • rodee los ojos - pero ya te lo diré, Emma Cullen viene a casarse en Forks.

-¡¿Qué?! - me levante de la silla de golpe.

-Como escuchaste, Jackie - eso me cayó como una cubeta de agua helada - Emma Cullen, se casa en Forks.

-Está en su derecho, - mi voz sonó extrañamente ronca - y ahora Rachel, tengo trabajo.

Y sin esperar respuesta colgué, había sentido un pinchazo al corazón, eso de que solo venía a casarse, me había dolido; pero ella estaba en su derecho de casarse, y bueno eso debía darme la tranquilidad de que no iba a arruinar mi matrimonio, ni mi familia. De hecho venía a comenzar la suya.

 Sarah Black

Capitulo dedicado a:

Zhere StAr De Black

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