Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.7% · 90,801 de 95,911 páginas identificadas · 90,162/90,522 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 79215 · de

Historia 79215 — capítulo 4

Los rayos del sol se filtraron por los gruesos vidrios de la ventana y dio de lleno en su rostro, el calor en su piel la hizo abrir los ojos, miro el reloj: 7:00; soñolienta se puso de pie, busco en su baúl el uniforme que le había sido entregado una semana atrás y se encamino al baño a ducharse.

Se tomo su tiempo para relajarse y luego se cambio; paso por su castaño cabello la poción alisadora que Lily le había obsequiado: no permitia que su cabello se esponjara y le ayudaba definir mejor sus ya poco caidos rizos castaños. Un poco de brillo labial y no hizo nada mas.

Tomo su horario y bajo a la sala común, encontrándose con una pelirroja sentada en el sofá de la sala.

-Bueno días Hermione,- dijo con voz aterciopelada.

-Buenos días Lily, creí que estarías desayunando.

-Eres nueva aquí y siempre las ayudo a que encajen… por lo que decidí esperarte. -Entonces comenzaremos por el Gran Comedor, por que tengo mucha hambre.

La pelirroja rio y luego salieron por el retrato de la Dama Gorda; a las puertas del Gran Comedor varios estudiantes se detenían buscando un asiento disponible en sus mesas, ella no tuvieron que buscar mucho, el asiento de Los Merodeadores aun estaba desocupado pero, siendo que el espacio era suficiente para mas de cuatro vacantes, la castaña y la pelirroja decidieron ocuparlo.

El desayuno transcurrió mas tranquilo de lo que ambas esperaban: Los Merodeadores no habían aparecido, la castaña ni siquiera se inmuto ante aquello pero Lily no estaba del todo tranquila, sabia lo que la ausencia de esos cuatro significaba: una travesura.

Las risas que Lily había esperado dirante el desayuno se hicieron presentes a la entrada del Gran Comedor, la pelirroja giro la cabeza preocupada y Hermione hizo lo mismo: Remus venia al frente de los cuatro, Sirius y James detrás de el riendo y Peter detrás de ellos comiendo un pastelillo.

-Buenos días Hermione,- Sirius y James se sentaron a ambos lados de la castaña.

-Buenos días Canuto, Cornamenta,- no le agradaba mucho llamarlo por sus apodos pero ambos se lo habían reclamado.

Remus la saludo igual y Peter solo asintió con la cabeza, el ultimo era con el que Hermione evitaba hablar.

-¿Qué hicieron que venían riendo?

Sirius sonrió y le susurro al oído.

-Ya lo veras.

La castaña busco rostros de los que alguna vez le hubieran comentado que los Merodeadores habrían molestado, y ahí, en medio de dos estudiantes de sexto, en la mesa de Slytherin, Diviso a su profesor: Severus Snape; Hermione lo observo por varios minutos esperando que la broma de los Merodeadores se hiciera presente, pero nada sucedió. Desvió la mirada cansada de esperar pero luego las risas azotaron el lugar y sus ojos color miel se fijaron en el lugar de Severus:

La comida que en su plato descansaba hizo explosión y su rostro y uniforme quedaron manchados de algo verde y mocoso… con un horrible olor fétido que inundó el lugar.

Severus se marcho del Gran Comedor con los ojos puestos en los cuatro leones sentados a un lado de la castaña. Pero el corazón de la castaña era bastante noble, mas incluso que el de la pelirroja frente a ella, e intentaría menguar un poco el odio ,que en el futuro Severus tendría, hacia los Merodeadores que en su época tanto lo fastidiaron, se levanto de la mesa de los leones y siguió a su futuro profesor.

-¡¡SEVERUS!! ¡¡Espera!!-Hermione toco su hombro intentándolo hacer que se detuviera, él se giro sorprendido al descubrir a la alumna "nueva"… rechazo el consuelo que ella pretendía darle, pues creía que solamente se burlaría de él.

-¡ALÉJATE!- grito con histeria, comenzando a caminar de nuevo.

Terquedad: otra cualidad de la castaña.

Hermione lo siguió y esta vez lo detuvo poniéndose frente a él.

-Solo quiero ayudarte, yo…

-¡¿Ayudarme?! ¿Cómo? Pidiéndole a tus amigos Merodeadores que me hagan otra broma?.-Quiso caminar de nuevo pero Hermione se lo impidió.- ¡¡DIJE QUE TE ALEJARAS!!- empujo a la castaña con fuerza, una fuerza que no creía tendría, la lanzo contra la pared mas cercana y luego cayo al suelo.- Tu no puedes ayudarme ¡¿EN QUE PODRIA AYUDARME UNA SANGRE SUCIA COMO TU?!

"SANGRE SUCIA…" las palabras que temió que le dijeran desde que cayo en esa época, pero Severus era experto en Oclumancia y ella lo había olvidado por completo.

-¿Sorprendida? Yo creo que no.- Se inclino un poco apuntándole con su varita.

Hermione no hizo nada, quería que su futuro profesor mejorara y no que empeorara, pero el dolor de cabeza y el aturdimiento juntos tampoco le hubieran permitido defenderse.

-¡Aléjate de ella!- se escucho una voz, SU voz; Sirius se interpuso entre ambos, sacando igual su varita.-No te atrevas a tocarla.

-La pagaras caro Black.- Sonrió complacido y se marcho dejando ese olor fétido tras de si.

Sirius bajo su varita y aun furioso se giro hacia la castaña y la ayudo a ponerse de pie, la castaña se mareo levemente y él la sostuvo con fuerza.

-¿Por qué lo hiciste?- Le reprocho luego. La castaña bajo la cabeza avergonzada.- Se ve mas débil y sin capacidad para defenderse, pero cuando esta observando parece convertirse en una bestia. Pudo haberte hecho daño.

-No volverá a suceder.

Eso era mentira y ella lo sabía.

-Eso espero… Castaña.

La ultima palabra resonó en su mente como un recordatorio: la navidad que pasaron con Sirius ella subía las escaleras hacia la habitación que con Ron y Harry compartía, pero en el camino se topo con el pecho de Sirius.

-Lo lamento castaña.- Le había dicho él.

Hermione no supo la razón por la que la había llamado así, pero ella disimulo no haberlo escuchado y cuando lo miro esperando una explicación… él solo había sonreído.

"Castaña", el apodo siempre utilizado por Sirius… a partir de ese momento.

/0/0/0/0/0/0/0/0/0/0/0/0///0//0//0//////0//0/0/0//0/0/0

Los parpados comenzaron a pesarle, recargo su cabeza en la mesa y cerro los ojos, decenas de imágenes la asaltaron: la anterior salida a Hogsmade, las platicas con Harry sobre Sirius, tantas risas compartidas con sus dos amigos…

Ya todos eran recuerdos en aquel lugar en el que ahora se encontraba…

-¡Hermione!-Lily pareció gritar a su oído.- ¿Tienes sueño? Puedes subir a dormir si quieres.

-Lo lamento, pero es que… no se que me pasa, no acostumbro dormirme mientras hago los deberes pero supongo que es porque antes las quejas de mis amigos me mantenían despierta.

Suspiro y se tallo los ojos.

-¿Los extrañas?

La castaña sonrió.

-Si, somos mejores amigos desde primer grado.

-Crees poder llegar a querer a otros amigos, como los quieres a ellos.- La pelirrojoa la miro esperanzada.

-Quiza un poco mas.

Lily sonrió.

-¿Sabes que podremos hacer? Dombludore te dio permiso para salir a Hogsmade y conseguir lo que te haga falta, yo podría acompañarte y trataremos de divertirnos un poco, eso si no has hecho planes con tus amigos los Merodeadores.

-Ni siquiera lo recordaba.

-Iremos a Hogsmade entonces.- Dijo sonriéndole recordándole un poco a Ginny.

-¡¿A ver a que horas Cornamenta?!- le grito el oji-gris pero su amigo solamente rio.

Bufo cansado de esperar y decidido a irse solo al Gran Comedor para cenar, salió de la habitación de los hombres y bajo las escaleras que daban a la Sala Común. Bajo sin hacer ruido y aquella fue quizá la primera en que el sigilo le fascino: la castaña Merodeadora, estaba sentada en el sofá frente a la chimenea moviendo su varita en el aire, pero extrañamente de la varita de la castaña listones de distintos colores eran desprendidos mientras ella sonreía ampliamente.

-¿Cómo haces eso?- pregunto poniéndose frente a ella.

-Son recuerdos, Canuto.

-¿Cómo dices?- dijo intentando atraer la atención de la castaña.

-Es un hechizo,- respondió sin apartar la vista de la varita- memoriae aerase necesita de mucha concentración; si lo haces correctamente, tus recuerdos mas preciados quedan al aire mostrando las imágenes exactas de lo sucedido… pero solo tu las puedes ver. Cada color representan distintos sentimientos presentados en el recuerdo.

-¿A que color corresponde cada uno?

-El blanco es paz, en ocasiones el negro es de la angustia, amarillo o rosa son felicidad y alegría, el morado representa un recuerdo que ,además de apreciado, guardaras para toda la vida, el azul es cariño y el verde es amistad pura; existe también el rojo pero yu no he sido capaz de verlo en mis recuerdos.

-¿Qué sentimiento representa?

Fue entonces cuando ella lo miró.

-Amor… puro, sincero y eterno.

-¿Nunca te has enamorado… de verdad?

-No… hasta ahora.

Guardaron silencio unos segundo; el oji-gris metió las manos al bolsillo de su pantalón bajo el uniforme y saco una pequeña bolsa que escondió tras su espalda.

-¿Sabes? Hace unos días apareció una hermosa castaña. En su bolsillo traia unos cuantos dulces, además de su varita claro, la enfermera me pidió que me deshiciera de ellos pero… - le entrego la bolsita y Hermione sonrió: eran los dulces que había comprado antes de llegar a esa época.-… no pude tirarlos, los dulces son exquisitamente deliciosos.

-Gracias, creí que los había perdido.

-El nombre de la castaña nos era desconocido,- continuo él- y decidimos nombrarla nuestro gusto, ¿sabes como la llamamos?

-¿Cómo?- pregunto sonriendo.

El oji-gris se acerco a su oído y son ambas manos a los costados de la chica, le susurro:

-Ángel aparecido, así la llamamos.

-¡¡CANUTO!!- la voz de James irrumpió en el lugar y Sirius de inmediato se alejo de la castaña.

-¿Qué?- pregunto molesto.

-Ya podemos irnos, buenas noches Hermione.- La saludo asintiendo.

-Cornamenta,- saludo ella igual.

-Vienes… castaña?- pregunto Sirius alejándose un poco mas.

-No, espero a Lily y…

-¡Vamos Hermione! Mi pelirroja puede llegar al Gran Comedor sola,- dijo James.

-¿Desde cuando es SU pelirroja?- dijo Sirius por lo bajo, haciendo reír a Hermione.

-Creo que mejor la espero.

-No olvides que ahora eres una de nosotros, debes estar con los tuyos,- le dijo Sirius mienras ambos le entendían el brazo.

-¡BIEN! Pero si se molesta tu respondes James.

-Estoy acostumbrado a sus enfurruñas.

La castaña salió de la Sala Común del brazo de ambos. Era cierto que extrañaba a sus amigos pero James era casi la copia exacta de Harry y Sirius… bueno, no era igual a Ron pero hasta cierto punto era mucho mejor, la hacia sentir bien con solo su presencia y a la castaña le gustaba la idea de volver a verlo; era irónico pensar que esechico llenaría un vacio en el corazón de la castaña que el mismo había hecho aparecer, pero en un mundo donde la magia nunca falta… no hay nada que tenga la palabra "imposible".