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Historia 79215 — capítulo 3
No recordaba mucho y la ultima imagen que había llegado a su mente fue la de un par de ojos grises que la miraban preocupados. La cabeza le daba vueltas y parecía que le explotaría en cualquier momento; abrió los ojos lentamente intentando darse cuenta de donde se encontraba, no tuvo que ver mas que las camas con sabanas blancas alineadas en filas de dos: la enfermería de Hogwarts.Logro enfocar la vista y asombrada se dio cuenta de que los estantes en los que la medicina se encontraba no se veían tan desgastados como ella creí, que los muros y ensi el color de cada cama se veían aun mas vivos que la ultima vez que ella los había visto.
-Al fin despiertas pequeña,- giro su cabeza y descubrió a una señora ya mayor que la miraba feliz.
Quizá era una enfermera pero ella no recordaba haberla visto jamás.
-¿Dónde estoy?-pregunto en un hilillo de voz
-En la enfermería de Hogwarts, los Srs. Potter y Black la trajeron desmayada hace dos días; el profesor Dombludore llegara en cualquier momento.
La castaña se incorporo con cuidado de no marearse, pero el intento fue inútil; trato de buscar su varita, pero no la encontró, tanteo su cuello y ambas cadenas habían desaparecido.
-¿Dónde están mis cosas?
-Su varita la tiene el Profesor Dombludore, sus dulces desaparecieron y… esto es lo que queda.
Dejo caer de su mano la cadena que traía el gato, pero a pesar de que su madre se la hubiera obsequiado… ella quería más la del perro. Espero a que la enfermera le entregara una segunda cadena pero al no entregarle nada más que eso, la castaña comprendió que quizá se hubiera perdido. Afuera se escucharon pasos apresurados, se giro y fijo su mirada en la puerta: la figura del anciano profesor de Hogwarts atravesó el umbral, su barba blanca seguía siendo la misma -tal vez con unos cuantos cm menos-, los ojos del director no lucían tan ensombrecidos como ella lo recordaba sino que tenían un brillo que ella no había visto ni en su primer año en Hogwarts; el director la miro y le sonrió.
-Buenos días señorita…
-Granger, ¿Cómo es que no recuerda mi nombre? Estudio en Hogwarts, soy amiga de Ronald Weasley y Harry Potter.
-Lo lamento pero… debe estar confundida.
-No; curso el sexto año y estoy en la casa Gryffindor.
-Lo lamento pero no es así; hablando de otra cosa, note que el ultimo hechizo que hiso fue un expulso¿acaso estaba en combate?
-Si, estaba en Hogsmade con…
-¿Hogsmade? Srta. Granger usted apareció en el nacimiento del Bosque Prohibido.
Hermione reacciono en ese momento: recordó haber visto imágenes de recuerdos que ni siquiera le pertenecían, cuando -luego de unos minutos- escucho como alguien mencionaba los nombre de Canuto, Lunático y Colagusano… luego el par de ojos grises que la habían mirado… *"¡TEMPUS PRIUS!"*le llego a la mente de repente, cerro los ojos con fuerza y luego pregunto al director.
-¿En que año estamos?
-1978,- un mareo la hizo sujetarse con fuerza del descansa brazos.- ¿Podría decirme que es lo ultimo que recuerda?
-Como le dije, paseaba por Hogsmade junto con mis dos amigos, cuando escuchamos un grito y nos acercamos al lugar donde se había escuchado… vimos que una estudiante estaba siendo atacada por un par de mortifagos…- su voz parecía desvanecerse cada vez mas,- intentamos ayudarla pero nos vimos envueltos en un combate; lo ultimo que recuerdo antes de llegar aquí… es un hechizo, ella dijo tempus prius.
El director se quedo estático.
-El hechizo tempus priuses un hechizo que solo pocos conocen: ocasiona que a aquel al que se ataca vuelva en el tiempo tanto como su oponente lo desee.
La castaña no dijo nada mas.
-Me parece que debemos discutirlo en privado… en mi despacho.
La castaña asintió y con ayuda de Dombludore se puso de pie y salió de la enfermería, por el momento los pasillos del castillo estaban desiertos lo que les facilito la llegada a la enorme Gárgola que custodiaba la entrada al despacho del director. El despacho seguía igual que como ella lo recordaba: con decenas de cuadros colgando de las paredes, la enorme silla… TODO, a excepción de un par de cosas que se encontraban en orden.
-No podre hacer nada mas que darle hospedaje, pero por seguridad tendremos que idear toda una historia.
Hermione frunció el ceño.
-Puede que antes haiga vivido en America y me hayan transferido de mi antigua escuela por mal comportamiento.
-Cambiaremos su nombre entonces.
-¿Puedo conservar mi nombre de pila?
-Por supuesto.
-Hermione…Price.
-Si no le molesta, ¿puede decirme sus notas anteriores? -Dijo tomando un pergamino y una pluma.
- Excelente en todas, a excepción de adivinación y pociones,- el director le sonrió y luego bajo la pluma.
-me parece que con esas notas no sonara muy convincente la historia de su mal comportamiento.
-Puede que no me crea, pero Harry, Ron y yo pasamos más tiempo en su despacho o con McGonagall que en cualquier otra parte del castillo.
El director sonrió de nuevo y comenzó a tomar notas; entonces Hermione se dio cuenta de algo: ese tiempo fue en el que los padres de Harry se habían conocido, seria maravilloso tener historias que contarlea su amigo acerca de ellos… además estaba Sirius; pero ellos cursaban séptimo año y ella sexto año.
-Disculpe pero… anteriormente le dije que yo cursaba sexto año, pero me parece mas adecuado estudiar el séptimo curso… así no levantaría sospechas en los alumnos que permanecerá aquí el próximo año es solo en caso de que yo no vuelva el año entrante.
-Me parece razonable, solo nos queda esperara al Banquete.
La castaña sonrió ampliamente.
Los alumnos comenzaban a sentarse en sus mesas correspondientes, el Gran Comedor se iba llenando con cada segundo transcurrido y ella se mordía el labio nerviosa. Empezaba de nuevo… como en su primer año; Dombludore se puso de pie y comenzó a hablar de la rápidahistoria que habían maquinado él y la castaña.
-…Me complace decir que este año recibiremos a una nueva alumna transferida desde América: Hermione Price…
Las mesas aplaudieron al escuchar "una nueva alumna", todos excepto uno. En la mesa Gryffindor, un oji-gris se preguntaba como es que llegaría a saber quien era aquella castaña que misteriosamente había aparecido a la entrada del Bosque Prohibido, por supuesto… no esperaría mucho.
-Canuto,- Cornamenta hablo a su lado.- Mira quien es la nueva.
El oji-gris levanto la mirada y sonrió al ver a la castaña esperando a que el sombrero le asignara una casa.
-El ángel aparecido,- susurro para si, al tiempo que el Sombrero Seleccionador gritaba:
-¡¡GRYFFINDOR!!
La mesa de los leones estallo en vítores. Hermione camino sonriente y se sorprendió al saber que uno de los pocos asientos disponibles, estaba a un lado de Sirius; aun así no dejo que su sorpresa le arruinara esa oportunidad, sin dudarlo se sentó a un lado del oji-gris y comenzó a servirse algo para cenar.
-¡Vaya! Creo que es de mala educación no darle las gracias a quien te salvo, ¿no crees?
-Puede ser, ¿tu que opinas?- la castaña sonrió.
-Que tienes una hermosa sonrisa.
Remus alguna vez había hablado de la coquetería que por varios años había distinguido a Sirius, por lo que ni siquiera se inmuto ante aquello. Solamente sonrió mas.
-¡Aléjate Black! Esta chica es excelente, todas sus notas son perfectas,- dijo una pelirroja interrumpiendo.
Lily Evans, la reconoció la castaña.
-No todas, adivinación y pociones no.
-Que coincidencia, yo soy todo un haz en ambas materias,- dijo Sirius.
-¡LARGO! Soy Lily Evans,-la pelirroja se sentó a su lado.
-A nadie le importa Evans. Ahora… ¿en que estábamos?- la castaña le puso atención al oji-gris.- ¿Cómo es que llegaste así? Evans asegura que no eres mala estudiante.
Hermione busco la respuesta correcta.
-Últimamente merodeaba mucho por los pasillos de la escuela en las noches me habían advertido ya muchas veces de mi suspensión si continuaba haciéndolo, y una noche decidí hacerle una broma a una compañera boba… creí que no me descubrirían pero cuando volví a mi habitación, la directora estaba ahí… y no con buenas noticias; le llamaron a mis padres y decidieron que buscarían otra escuela… Hogwarts fue le mejor opción que encontraron.
"MENTIROSA" le dijo su mente.
-¿Con que merodeando eh?- la castaña asintió.- Me complace decirte que tienes el honor de sentarte a un lado de Los Merodeadores…
Lily bufo y Hermione rio.
-… El es Peter Pettigrew o puedes decirle Colagusano…
El corazón de la castaña dio un vuelco y su estomago quedo hecho un nudo.
-… Remus Lupin o Lunático,- el merodeador de ojos dorados le sonrió a la castaña.- James Potter o Cornamenta…
James levanto la mirada y Hermione casi corre a sus brazos:la misma sonrisa de Harry y el mismo cabello, cada facción de su rostro era igual a la de su amigo… excepto los ojos, los de Harry eran como dos esmeraldas… los de James eran como dos canicas de café obscuro.
El azabache le sonrió asintiendo.
-… Y yo, soy Sirius Black… para ti Canuto.
Sirius le sonrió aun mas y le tendió la mano, la castaña la estrecho encantada.
-Hermione Price.
-Ya que tu también merodeabas por tu escuela, ¿Qué te parece la idea de unírtenos? Después de todo no es tan malo estar con nosotros.
-Te meterás en problemas, Hermione.- La pelirroja le advirtió sin siquiera mirarla.
-Tranquila Lily, he tratado con peores personas que ellos. Además… quizá me sea mas fácil adaptarme a esta nueva escuela, ¡acepto!
Lily negó con la cabeza y Sirius sonrió complacido.
Septimo año en Hogwarts y lo pasaría al lado de los Merodeadores y Lily, seguramente no seria un año aburrido, pero ni siquiera con Ronald y Harry hubiera sido aburrido.
No sabia lo que le depararía en ese Hogwarts anterior al suyo, pero se le había dado la oportunidad de pasar un año al lado de los Merodeadores y la pelirroja madre de Harry… y no la desperdiciaría.
Hermione Price, la Merodeadora de la que nadie nunca hablo.