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Historia 79215 — capítulo 2

Harry y su padrino lanzaban hechizos a diestra y siniestra, ambos lograron esquivar el hechizo de sus oponentes y los habían derribado; pero en ese momento, a metros de distancia, Bellatrix saco su varita y solamente Hermione la vio. Salió de entre el enorme piso de roca y corrió lo mas rápido que pudo sin siquiera explicar porque, pero no logro llegar.

-¡AVADA KEDAVRA!-Bellatrix apunto al pecho de Sirius.

El hechizo dio de lleno en su pecho y Hermione se planto a solo unos metros del enorme arco que en aquel lugar había, Sirius se giro casi automáticamente y con su ultimo aliento pronuncio el nombre de su amada castaña.

-¡SIRIUS!-grito ella.

-¡Hermione!- Ginny se aparto de inmediato y la miro horrorizada.

-¿Qué-que sucedió Ginny?

-Dímelo tu. Creo que de nuevo soñaste con Sirius.

-Tal vez; ¿Qué haces aquí?

-Venia a ver si ya estabas lista.

-¿LISTA, PARA QUE?- luego recordó que era sábado: la primera salida a Hogsmade y había prometido ir.- Lo lamento, lo olvide.

-Bueno ¡tienes 10 minutos!- la pelirroja salió por la puerta con destino a la sala común. La castaña se puso de pie y saco su ropa del baúl, luego entro al baño a ducharse. Dejo que el agua caliente recorriera su espalda relajando cada uno de sus músculos, le hubiera gustado permanecer ahí hasta que su piel se arrugara, pero recordó que afuera sus amigos ya la esperaban. Se puso un delgado sueter blanco, una blusa de tirantes debajo y unos jeans; se colgó ambas cadenas al cuello y salió de la habitación.

Su pelirroja amiga la esperaba en la sala común, luego de ver que Hermione bajaba salieron apresuradas por el cuadro de la dama gorda; afuera solamente había un carruaje, uno en el que Harry y Ron ya las estaban esperando.

-¿Por qué la tardanza?-Pregunto Harry.

-Hermione se quedo dormida.

-¡¿DORMIDA?! Vaya eso si que es algo nuevo, aunque últimamente todo en ti es nuevo, pero debe ser porque ahora te escabulles de la sala común en las noches.- Ron rio.

-Tal vez esa sea yo en realidad ¿no lo has pensado?, al menos yo no soy capaz de devorarme la cocina entera.

Ronald guardo silencio y los demás rieron.

No tardaron mucho en llegar a Hogsmade pero Ginny se marcho Dean en cuanto sus pies tocaron el suelo, el trío de oro opto por marcharse a las tres escobas.

Aun no nevaba, pero el frio ya se hacia presente, y la castaña no podía esperar a que la nieve cubriera el suelo aun esperaba a poder jugar una guerra de nieve con sus amigos, eso quizá la alegraría un poco mas.

-Bien, ya le pedí tres cervezas de mantequilla a Rosmerta, ¿otra cosa que quieran? Yo invito,- la castaña se sentó a un lado de Ron.

-Enserio ¿Quién eres y que hiciste con Hermione?

-¿Por qué?

-No bajas a cenar, te levantas tarde INCLUSO EN HORARIO DE CLASES, ahora casi no participas en clase, sales de tu habitación por la noche y¿ahora nos invitas cervezas de mantequilla? ¡ME ESTAS ASUSTANDO!

Harry y Hermione rieron.

-Digamos que… hoy me desperté de buen humor.

-Me alegra oír eso,- su amigo azabache la miro y luego de sonreírle la beso en la mejilla.

Ron desvió la mirada.

No esta de mas decir que luego de mas de un mes de haber sucedido el accidente fatídico en el ministerio, el trío sonreía como cualquier otro día en el que los tres se despiertan de buen humor; Hermione reia y Ron y Harry lo hacían porque estaban felices de ver a la castaña que ellos conocían. La castaña propuso ir por unos dulces que en ese momento se le habían antojado y sus amigos aceptaron gustosos.

-¿Invitas de nuevo Hermione?- Ron la miro mientras ella escogía unas gomitas y un par de chocolates.

-Esta vez no Ronald.

-Ya me parecía demasiada amabilidad.- Susurro el pelirrojo a su azabache amigo.

El viento fresco soplaba delicadamente, parecía que en cualquier momento comenzarían a caer delgados y pequeños copos de nieve, pero aun era pronto: Octubre apenas se acercaba y aun el viento susurraba que era muy pronto para que llegara a nevar. Los dulces de la castaña permanecieron guardados en el bolsillo de la castaña junto con su varita; Ron y Harry iban a ambos costados de la chica y ella sonriendo los abrazó.

-Son mis mejores amigos ¿lo sabían? Es mas, mas que eso son mis hermanos.

-Tu lo eres igual Hermione,- Respondió Harry por ambos chicos.

-Los quiero par de tontos,- dijo ella feliz y ambos chicos besaron sus mejillas.

En ese instante se escucho el aterrador grito de una joven pidiendo ayuda y al igual que siempre, el trio corrió a ver que sucedía: una joven permanecía contra la pared mientras una varita será posada sobre su morena garganta, la castaña reconoció de inmediato la maraña de pelo negra que amenazaba a la chica.

-Suéltala Bellatrix!- grito Harry ocasionando que la bruja se girara y al verlos riera con sorna.

Vaya, vaya… miren a quien tenemos aquí: Harry Potter, el traidor de Weasley y la asquerosa Sangre sucia; ¿Cómo esta Sirius sangre sucia? Ah es cierto… yo lo mate.

Harry estallo en ese momento e intento atacar a Bellatrix pero el acompañante de la bruja fue mas rápido y ataco primero a Harry, la castaña no lo pensó dos veces y sacando su varita pronuncio un protegoque hizo desaparecer el hechizo.

-Veo que sigues siendo tan hábil como en el pasado, sangre sucia.

-No tengo ni idea de que me hablas Bellatrix, pero te arrepentirás de haber venido.

La batalla comenzó entonces; Hermione luchaba por lastimar a Bellatrix y Harry y Ron por hacer lo mismo con el mortifago que los atacaba. Hermione se tambaleo a causa de un hechizo lanzado por Bellatrix, y la bruja vio en aquel momento una oportunidad: lanzó un hechizo contra Harry pero de nuevo la castaña lo hizo desaparecer en el aire.

-¡Expeliarmus!- grito en contra de Bellatrix, ocasionando que su varita volara para luego girarse en dirección a sus amigos que necesitaban un poco de ayuda.- ¡Protego!

De nuevo ambos quedaron protegidos por el hechizo de la castaña pero eso solo le dio una ventaja enorme a Hermione, al menos la suficiente como para lanzarla contra un muro.

-Mi primo no me hubiera perdonado el estarte haciendo daño, pero bueno… el ya no esta aquí.

Los ojos miel de la castaña se llenaron de lagrimas y aun en el suelo grito furiosa:

-¡EXPULSO!

Bellatrix voló por los aires y su cuerpo golpeo el corazón del árbol mas cercano ocasionado un ruido sordo.

-¡Maldita sangre sucia! Lo lamentaras y esta vez te hare pagar.

Despues de eso todo paso muy rápido: Harry y Ron derribaron a su oponente justo a tiempo para girarse a ver a su amiga; Bellatrix rio con sorna y a Hermione le pareció ver el rostro de Sirius por detrás del hombro de la bruja.

-¡TEMPUS PRIUS!- Bellatrix lanzo el hechizo en su contra; de inmediato la castaña sintió como algo tiraba de su cintura con fuerza y bajo la mirada asustada de sus amigos solo atino a gritar:

-¡¡HARRY!!

Cientos de recuerdos se arremolinaron en su mente: la muerte de Sirius, la navidad con Sirius, el Torneo de Los Tres Magos, la noche en que salvaron a Sirius, el momento en que quedo petrificada, el ataque del Trol, su maraña de pelo entre muchas mas sentadas en la mesa de Gryffindor. Pero luego se confundió aun mas, los recuerdos que ahora presenciaba no le pertenecían: la noticia de la muerte de James y Lily Potter, la boda de los mismos con Sirius, Remus y a Pettigrew como padrinos de James, una foto de todos los merodeadores en la que Hermione vio la imagen de una castaña muy parecida a ella a un lado de Sirius, una foto de la graduación de los Merodeadores y finalmente a Sirius y a James vagando cerca del Bosque Prohibido mientras platicaban animadamente… luego de eso… sintió como caía de golpe sobre tierra húmeda.

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-¿Escuchaste eso?- pregunto un azabache con anteojos poniéndose de pie.

-¿Qué cosa?- pregunto un ojo-gris, mirando la entrada al Bosque Prohibido.

-Fue como si algo cayera, ven.

El oji-gris lo siguió; ambos empalidecieron al ver como de la penumbra del bosque una castaña salía con el rostro cansado y entristecido.

-Ayúdenme,- alcanzo a decir antes de caer.

El azabache corrió a su lado y la miro asustado mientras el oji-grisle gritaba al resto de sus amigos.

-¡Canuto, ven enseguida!- el ojo-gris obedeció y se hinco al lado de su azabache amigo.- Sostenla; Colagusano, Lunático,- dijo dirigiéndose a sus dos amigos tras de el.- Avisen a Dombludore la llegada de una desconocida y díganle que vamos a la enfermería.

Con un asentimiento se alejaron de ahí en dirección al castillo, el azabache miro a su amigo oji-gris.

-Llévala a la enfermería Canuto, yo iré a avisarle a la Sra. Rees que va en camino.

Canuto asintió y vio a su amigo alejarse; fijo su mirada en la castaña que ahora permanecía en sus brazos y se sorprendió a si mismo aceptando lo hermosa que era aun y cuando en ese momento se viera cansada.

La castaña giro su cabeza y abrió los ojos, vio como un chico de ojos grises le sonreía cálidamente, pero ella conocía de sobra esa sonrisa y aquel par de espejos grises en los que ahora se reflejaba; su corazón dio un vuelco al verlo de nuevo con vida y su mente le negó que fuera un sueño. Toco la mejilla del oji-gris y el sonrió aun mas.

-Sirius.- Susurro ella para sorpresa del chico antes de caer desmayada.