Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Mira el pasado y verás el presente · de

Mira el pasado y verás el presente — capítulo 26

Aclaraciones: Ni Harry Potter, ni los demás personajes, ni los espacios me pertenecen, sino que son propiedad de J.K. Rowling.

"El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho."

"La ira es como el fuego; no se puede apagar sino al primer chispazo. Después es tarde."

Giovanni Papini

X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-X

Era sábado por la mañana y Harry se levantó muy temprano. Quería hablar con su amiga, no sabía que Ron había estado haciendo todo eso. Había estado con Lavender todo ese tiempo sin decir nada, había dejado a Hermione de lado, la había tratado fatal. Desde primero habían sido amigos, no entendía que le pasaba ahora a Ron para apartarla de su lado. Sabía que Ron era bueno, algo debía de estar pasando e intuía que Lavender tenía algo que ver.

Lavender siempre había tenido problemas con Hermione, la había criticado y se había burlado de ella. Nunca lo entendió, pero ahora creía que si había hecho todo eso era por celos.

Hermione bajó por las escaleras y vio a Harry, le sonrió.

-Buenos días- dijo Hermione.

-Buenos días- le respondió Harry- ¿Hermione puedo hablar contigo?

-Podemos hablar de camino a desayunar.

-Claro-dijo Harry- ¿cómo supiste lo que Ron te iba a hacer?

-Te lo voy a contar, pero te pido que no me juzgues hasta que acabe. Nos encontrábamos a dos días de irnos de vacaciones de Navidad y Ginny y tú me comentasteis que pronto estaríamos de camino a Rumanía y ahí fue cuando supimos que Ron pensaba llevar a Lavender. Sé que aún queda una semana para irnos, pero eso tiene explicación. Al enterar me fui corriendo y me oculté detrás de una estatua a llorar. No supe cuanto tiempo estuve ahí. Escuché un ruido y decidí ir a ver y vi que era Draco Malfoy por lo que decidí seguirlo, por si hacía algo raro.

Me ayudó a que Flinch no me descubriera. Nos escondimos en la sala de los Menesteres donde estaban todos esos objetos escondidos o guardados. Draco vio una cajita que había visto en su casa (la réplica) la cogió y leyó la inscripción que tenía. Sin explicación aparecimos en Hogwarts pero hace varios años-Hermione no quiso especificarle que coincidieron con sus padres porque se sentía culpable de no poder cambiar su destino.-Aparecimos con una apariencia diferente a la nuestra, resulta que me parecía a una chica que había desaparecido. Hasta que no resolvimos lo que le sucedió no volvimos a nuestra época.

Para agradecer que resolviéramos su desaparición, nos devolvió dos semanas antes.

-Por eso estabas tan rara de un día a otro-comentó Harry después de un tiempo- ¿Cuánto tiempo estuviste en ese otro tiempo?

-Casi un curso de Hogwarts. También te tengo que contar que estuve en Slytherin.

-¿En serio? ¿Qué te pareció?

-Pues la verdad es que pensé que iba a ser peor. Pero la verdad es que son más independientes y reservados. Si no hay tantos rumores de Slytherin es porque ellos mismos no les interesan hablar de ello. Son reservados y respetuosos.

-¿Te trataron bien?

-Sí. Tengo que decir que Draco me ayudó mucho.

-Hermione, ¿qué hay entre Malfoy y tú?-preguntó Harry un poco temeroso.

-Eso es un poco difícil de explicar.

-¿Eres feliz con él?

-Sí- dijo Hermione un poco colorada.

-Sé que te sabes defender sola, pero si te hace algo lo mato. Puedes contar conmigo para lo que quieras.

-Gracias Harry- le dijo Hermione mientras lo abrazaba- no sabes lo contenta que estoy de que seamos otra vez amigos.

-Ahora tenemos que pensar que vamos hacer en las vacaciones de Navidad.

-Harry, ve con ellos. Ginny seguro que querrá estar contigo. Yo estaré bien.

-Pero no puedo dejarte sola.

-No lo estará-dijo Draco-pasará las Navidades conmigo. Si quieres- añadió.

Hermione se giró, estaba tan guapo como siempre con el pelo ligeramente despeinado que le daba un toque muy sexy.

-No sé si será buena idea- dijo Hermione confusa.

-Yo voy a desayunar que tengo mucha hambre- dijo Harry para dejarlos solos.

-No es que no quiera estar contigo sino que como le explicarás a tus padres que pasarás las vacaciones conmigo.

-Hermione, no le explicaré nada porque vendrás conmigo a hablar con mis padres. Ya les he avisado de que iremos, si tú quieres.

-¿Les has dicho que estás conmigo?

-No, eso prefiero que sea una sorpresa.

-Pero, no me aceptarán- decía Hermione escéptica.

-Dales una oportunidad. Si después de conocerlos quieres irte, nos iremos- le dijo Draco con una sonrisa irresistible.

-De acuerdo les daré una oportunidad.

-Ahora vamos a desayunar. A la noche ya hablaremos.

Al llegar al Gran Comedor se separaron para desayunar cada uno en su mesa. Hermione tenía una pequeña nostalgia de no poder desayunar con él.

X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-X

Ron se levantó como siempre tarde, esta vez muy tarde. Harry no lo había despertado. Se vistió rápidamente y bajó corriendo a clase. Cuando llegó, Harry estaba sentado con Hermione así que se tuvo que sentar solo. No entendía como Harry se ponía del lado de Hermione después de todo lo que le dijo, del ridículo que había pasado por su culpa.

-Harry- lo llamó Ron cuando salían de clase.

Harry y Hermione se pararon y lo miraron.

-¿Qué haces con ella?-le preguntó señalando a Hermione.

-Es mi amiga, ¿por qué no debería de estar con ella?

-Por todo lo me dijo a mí y a Lavender. Nos ha faltado el respeto.

-Él que le ha faltado al respeto eres tú. ¿Desde cuándo eres un mentiroso?- le preguntó Harry sin levantar la voz.

-¿Yo no soy ningún mentiroso?- se defendió Ron.

-Entonces, ¿por qué no le dijiste que no iba a venir con nosotros a Rumanía?

-Eso no es mentir. Además, es culpa de ella por hacerse ilusiones- le dijo Ron.

-Ella es demasiado lista como para querer estar contigo, solo una zorra como Brown podría estar contigo.

-Parkinson tiene gracia que la zorra más grande del colegio diga eso de mi novia- le dijo Ron.

-Yo si me acuesto con alguien es alguien que merece la pena y porque me apetece. No como ella que lo hace porque no tiene mejor manera de que un hombre se quede a su lado. Además, no sé qué piensa sacar de ti cuando no tienes nada.

-Pues yo a ti no te tocaría ni con un palo.

-Con ella no te metas, si tienes un problema conmigo no lo pagues con los demás-le dijo Hermione.

-Fue ella la que se metió conmigo. Como siempre, yo solo me defendí. Además, ¿cómo no la ibas a defender cuando tú eres una cualquiera como ella? Que te crees que no te escuché llegar a la mañana temprano. ¿A saber con quién o con quienes te revuelcas? Estáis todos en mi contra. Ahora lo veo claro, os habéis hecho amigos de los Slytherin, por su culpa están muertos Fred, Lupin y Tonks.

Theodore tuvo que agarrar a Draco para que no matase al pelirrojo.

-Los culpables han sido juzgados- dijo Hermione.

-Sabes que eso no es cierto, los que tenían dinero se libraron. Por culpa de su padre murió Sirius- continuó Ron.

-Ya basta Ron- le gritó Harry- no hables de Sirius. No lo metas en esto.

-¿Qué os pasa a todos? ¿Habéis olvidado todo lo que ha pasado? Hermione te torturaron, Harry mataron a tus padres y a sus amigos. ¿Cómo los podéis defender?

-Ellos no me torturaron y no se merece que los traten mal por los errores de sus padres o sus amigos.

-Si mis seres queridos murieron fue por culpa de Voldemort y del corazón débil de las personas. No sé cuánto durará eso, pero si te fijas en ellos- dijo señalando a los Slytherin- están más seguros de sí mismos que nunca.

-No me lo puedo creer. Iba a matar a Dumbledore- dijo señalando a Draco.

-Pero no lo hizo- dijo Hermione.

-Estáis locos- dijo Ron escéptico mientras retrocedía, se dio media vuelta y se fue.

El resto de las clases pasaron con tranquilidad. Pero al acabar las clases, un grupo de alumnos de varios cursos se dirigieron a la última clase de los Slytherin de séptimo curso. Hermione y Harry cuando se enteraron, corrieron hacia ahí. Entre los alumnos estaba Ron.

No se podían creer que estuviera de brazos cruzados mirando sin hacer nada. No solo porque fuese prefecto sin porque estaban increpando e insultando a los Slytherin. Pudieron distinguir a Draco.

-No hagáis nada-les dijo Draco en voz baja a sus amigos.

-¿Qué pasa asesinos? ¿Sin vuestros padres no sabéis atacar?

-Sin alguien que os diga como matarnos, no podéis hacer nada.

-Asquerosos hijos de…

Asesinos, maltratadores, mortífagos, serpientes y más de un sinfín de insultos fueron lo que le dijeron a los Slytherin. Hermione pudo ver a Draco e intentó llegar hasta él. Pero Ron la cogió del brazo.

-Hermione, ¿a dónde vas?

-¿Qué te crees que estás haciendo?- le dijo Hermione mientras se intentaba soltar.

-Lo mejor para todos. Tienen que pagar por lo que hicieron.

-Ron, han sido juzgados.

-No han sufrido lo que merecen, después de todo lo que nos han hecho Hermione y siguen libres tan tranquilos- dijo Ron mientras varios alumnos asentían.

-Han sido juzgados, si están libres es por algo.

-Por su dinero Hermione. Después de todo tú eres una de las personas que más has sufrido por su culpa. No entiendo como los defiendes.

-¿No ves que estás haciéndoles lo mismo que nos hicieron? Los insultas, los agredes, les estás amargando. Te estás convirtiendo en ellos.

-Esto es diferente.

-No, no lo es.

-Hermione, hemos sufrido mucho y queremos venganza- dijo Ron mientras señalaba a varios alumnos que asentían.

-Esta no es la forma, Ron. Con venganza solo atraerás más venganza. Hay que romper el círculo.

-Se romperá después de que ellos paguen- dijo Ron.

-No- dijo Hermione poniéndose entre Ron y los Slytherin.

-Aparta- le dijo Ron mientras la apartaba hacia un lado. Hermione tropezó y si no hubiese sido por Harry habría acabado en el suelo.

-No la toques maldita comadreja- gritó Draco.

-¿Qué le has llamado sucio mortífago? -le preguntó un alumno.

-¿A quién le llamas sucio mortífago?- le preguntó Blaise.

A pesar de que Hermione, Harry y Draco intentaban impedir que llegasen a las manos, fue inevitable. Draco se escabulló para sacar a Hermione de todo el tumulto y Harry para sacar a Pansy. Mientras había un reparto de puñetazos, patadas, hechizos, etc., entre Slytherin y los demás. Después de diez minutos apareció la directora McGonagall. Vio a sus alumnos en plena batalla campal, estaban sangrando, golpeados y algunos con varios brazos.

-¡¿Se puede saber qué clase de comportamiento es esto?!- gritó la directora- señor Weasley me decepciona su comportamiento.

Le comentó al verlo metido en medio de la pelea. Se giró hacia Draco, Hermione, Harry y Pansy.

-¿Por qué no hicieron nada por detenerlos?

-Hicimos todo lo que pudimos- dijo Draco.

-No fue suficiente- dijo McGonagall- también tendrán su responsabilidad.

-Por cada uno, cincuenta puntos menos para su casa. Y limpiarán el salón comedor todas las noches hasta que se gradúen. Y como me entere que vuelve a pasar algo parecido, serán expulsados, ¿lo ha entendido señor Weasley?

Ron asintió con la cabeza.

Después de que la profesora se fuera, los alumnos comenzaron a irse a sus salas comunes.

-Potter, te agradezco que me salvarás. Pero creo que ya me puedes soltar- le dijo divertida ya que Harry la seguía sujetando del brazo.

-Perdona- dijo el chico soltándola o separándola.

-Hermione, hoy no vamos a poder quedar. Tengo cosas que resolver, tengo que apaciguarlos- le dijo Draco al oído.

-Lo comprendo- dijo Hermione.

-Si el pobretón ese te vuelve a poner la mano encima, te juro que se va arrepentir- dijo con una gran mirada de hielo- Pansy, vámonos.

-Adiós mi héroe- le dijo Pansy divertida a Harry.

-¿Héroe?- le preguntó Hermione divertida.

-Hermione-dijo Harry sonrojado.

Quedaban ellos solos en el pasillo así que se pusieron en marchar hacia su sala común.

-Tenemos que hablar con Ron. No me di de cuenta cuando había cambiado- dijo Harry apenado.

-No entiendo porqué guarda tanto rencor, sé que ha sufrido mucho tanto por lo que pasamos como por los seres vivos que perdimos. Pero tú también lo pasaste y supiste pasar página y empezar de nuevo.

-Hermione, lo puedo entender. Cuando murió Sirius, quería venganza sentía mucha rabia. Pero al teneros pude superarlo, pero esa rabia no desapareció se escondió en mi corazón. Al morir Dumbledore mi ira afloró y tenía ganas de matar a Snape. De hecho lo intenté, ahora me alegro de que no lo hubiese podido hacer.

-Comprendo tu ira, el dolor de ver morir a los que quieres sin poder evitarlo. Cuando Snape mató a Dumbledore aún no sabíamos que lo habían pactado, pero yo también lo habría querido matar, ya que él confiaba plenamente en Snape.

-Sí, ahora hay que abrirle los ojos a Ron como lo hizo Snape conmigo, que no todo es blanco o negro. Mira Malfoy, menuda sorpresa.

-Yo también me sorprendí. Aún ahora me parece surrealista. Pero si Dumbledore había decidido darle una oportunidad…- dijo Hermione con una sonrisa.

-Yo también- concluyó Harry.

Harry le pasó un brazo por los hombros, Hermione le devolvió el gesto de afecto con una sonrisa.

Llegaron a la sala común y vieron a Ron en el centro de la sala de pie, hablando a varios alumnos. Ginny se acercó a ellos.

-No sé qué hacer, he intentado que entre en razón pero no sé cómo. Parece que cada vez parece más loco y lo peor es que la gente lo está escuchando.

-Tenemos que darle su escarmiento, será mañana. Nos aseguraremos de que estén todos en su sala común, pondremos la poción y cerraremos la puerta de la sala común. Ernie Macmillan se encargará de los Hufflupuff y Anthony Goldstein de los Ravenclaw. Mañana nos reuniremos de madrugada para actuar. ¿Quién está conmigo?

Muchos alumnos se acercaron con gesto afirmativo. Ron por su parte les lanzó una poción.

-Bien, ahora que ya estáis preparados…

Se detuvo al ver a Harry y a Hermione. Sonrió y añadió.

-Ahora que están en la sala común todos sus miembros, nadie podrá salir excepto los que he seleccionado con esta poción.

Hermione no podía creer lo que había hecho. Los había dejado encerrados para que no avisasen a nadie. Los Slytherin no sabían lo que se les venía encima. Pensó en Draco.

Harry estaba tan enfadado que cogió a Ron por el cuello de la camisa. Ron de un manotazo se soltó.

-¿Se puede saber quién te crees que eres?- le gritó enfadado- puedo entender que te quieras vengar de los mortífagos, pero ellos no lo son. Muchos de los alumnos que están en Slytherin son inocentes. Y aunque fuesen culpables, ¿quién eres tú para juzgarlos y darles el castigo que a ti te parece? Te recuerdo que todos hemos perdido, aquí nadie ha ganado nada. Y vosotros si le seguís os pondréis a la altura de los mortífagos ya que ellos lo único que hicieron fue seguir a un mago trastornado.

-No lo entiendes Harry. Lo único que quiero es que sufran como nosotros lo hemos hecho. Tú mejor que nadie debería saberlo, perdiste a toda tu familia por culpa de esos malditos.

-No, perdí a mis padres porque tenían un amigo débil que se dejó llevar por su egoísmo, ¿te suena? Porque es lo mismo que estás haciendo.

-¿Y cómo explicas la muerte de Sirius y de Fred?- le preguntó Ron enfadado.

-Sirius murió por mi culpa, por no pensar las cosas. Si hubiese confiado en Snape nada de esto hubiese pasado. Y la muerte de Fred fue algo terrible, pero si murió fue para que injusticias como la que tú quieres hacer no pasasen. Además, te recuerdo que si no fuese por Narcisa Malfoy no habríamos vencido.

-Es cierto, vencimos. Pero los culpables se fueron de rositas. Draco Malfoy aparte de habernos insultado e increpado todos estos años, ayudó a que entrasen todos esos mortífagos en el colegio y estuvo a punto de matar a Dumbledore y por poco te mata a ti.

-Que se metiera con nosotros no es algo por lo que debamos castigarlo de esta manera. Además Hermione le hizo pagar todo eso con un buen gancho. Es cierto que los dejó entrar, pero seguro que si no hacía lo que Voldemort le decía lo pagaría él o sus padres. Y si no mató a Dumbledore fue porque no es un asesino. Yo estuve a punto de matarlo y a pesar de ello cuando tuvo ocasión no me lanzó ni un hechizo.

Ron no sabía cómo responder, se había quedado sin palabras. Así que Harry se dirigió a los Gryffindor.

-Si mañana los atacáis he de deciros que yo me uniré a ellos para defenderlos. ¿No os dais de cuenta que son como nosotros? Ellos al igual que nosotros han sufrido. Pero muchos de ellos no tuvieron opción de elegir, cosa que nosotros sí. Ahora los volvéis a poner contra las cuerdas. ¿No veis que no tienen elección?

Muchos le asentían.

-Expelliarmus- gritó Ron- accio varitas.

Dejó sin varitas a Harry, Hermione y Ginny.

-¿Alguien más piensa que los Slytherin deben quedarse sin castigo?

-Expelli…- gritó Neville.

-Desmaius- se adelantó Ron, dejando desmayado a Neville.

A pesar de que varios se veían contrariados con Ron, no dijeron nada.

-¿No vais a hacer nada?- les gruñó Ginny al resto de Gryffindor.

-Tú y tú, llevarlos a mi habitación. Aseguraos de que no puedan escapar- les ordenó el pelirrojo- los demás darme vuestras varitas.

Los dejaron en la habitación pechados con un par de hechizos.

-Harry, ayúdame a despertar a Neville- le dijo Ginny.

Entre los dos, lo llevaron al baño donde con un chorro de agua lo despertaron. Mientras Hermione buscaba alguna salida, a puerta estaba bien asegurada y aunque pudiese salir estaba el tema de que no podría salir porque no tenía la poción de Ron. Miró por la ventana y vio que estaban muy altos para saltar, echó de menos no estar en las mazmorras de Slytherin. Se acordó del conducto que unía dos habitaciones, probó a buscarlo pero no hubo éxito. Gryffindor no debía de tener forma de conectar los cuartos de las chicas con los de los chicos. No sabía qué hacer, miró los libros que tenían en la habitación. Pero no eran de ayuda.

-¿Alguna idea?-preguntó Harry.

-Si pudiéramos descender por la torre- comentó Hermione- ¿la Saeta de Fuego?

-Ahora dejamos todas las escobas en las taquillas de los vestuarios- comentó Harry apenado.

-¿Y si unimos todas las sábanas y mantas?- comentó Ginny.

-Buena idea- dijo Hermione.

Unieron las sábanas y mantas y aún así faltaban unos veinte metros para llegar al suelo.

-Coger las capas- dijo Harry pasándole una suya y otra de Ron. Hermione cogió las de los otros dos chicos.

De todas formas faltaban unos quince metros. A pesar de que unieron otras prendas aún quedaban cinco metros del suelo.

-Puedo bajar- comentó Harry.

-Es mejor que baje yo, sé donde quedan las mazmorras- comentó Hermione.

-Es peligroso, no puedo permitirlo.

-Harry, no hay tiempo. Nosotros solos no podremos detenerlos. Tengo que ir- le dijo Hermione- tendré cuidado.

-Ten mucho cuidado, por favor- le dijo Ginny.

-Suerte, Hermione- le dijo Neville.

Comenzó el descenso, Hermione no quería mirar abajo. Nunca tuvo vértigo, pero al mirar abajo sentía un punto apretándole el corazón. Se apoyaba con los pies en los salientes de las rocas del castillo. Se había dado una vuelta con las sábanas alrededor de la cintura, mientras se agarraba fuerte con las manos. Poco a poco fue descendiendo hasta que se quedó sin ropa. Tenía algo de miedo de saltar, era una altura considerable. No tenía miedo del dolor, sino de que no se pudiera mover y de no poder avisar a los Slytherin. Sin pensárselo mucho, saltó. Se lastimó un poco un tobillo, pero podía caminar.

Los demás pudieron respirar tranquilos. Harry siguió los pasos de Hermione. Cuando estaba a punto de llegar al final de la ropa, escucharon como algo se rasgaba. Era una de las sábanas, Harry intentó bajar todo lo rápido que pudo, pero se rompió.

-¡Harry!- gritaron preocupados.

-Estoy bien- dijo el chico mientras le daba la mano a Hermione para ponerse de pie.

-A por ellos- gritó Neville.

-Si os encontráis con mi hermano, darle un puñetazo en mi nombre- les dijo Ginny.

-Con mucho gusto- dijo Hermione- Harry, vamos.

Comenzaron a correr por los terrenos del colegio. Cuando llegaron a la entrada del colegio vieron que solo quedaba media hora para el amanecer.

-Vete a avisar a la profesora McGonagall- le dijo Hermione.

-¿Qué vas a hacer tú?

-Avisar a los Slytherin, tienen que salir de su sala común- Harry le asintió con la cabeza.

Se separaron, Harry tenía que darse mucha prisa ya que tenía el camino más largo. Hermione siguió por los jardines hasta encontrar una de las ventanas de los Slytherin. Intentó entrar, pero no pudo. Buscó otra y tampoco pudo entrar. No tenía mucho tiempo así que tenía que darse prisa.

Si poder evitarlo, comenzó a llorar de la impotencia de no poder hacer nada. Corrió hacia la casa de Hagrid, pero antes de llegar vio un unicornio. Lentamente se aproximó a él.

-Por favor, ayúdame- le rogó Hermione entre lágrimas.

El unicornio se acercó y la tocó con su cuerno. Una luz, salió de su cuerno. Cuando la luz desapareció, Hermione pudo ver que el unicornio no estaba. Miró hacia las mazmorras y vio un pequeño reflejo. Volvió corriendo y tocó la ventana donde había visto el reflejo. Puso sus manos en el cristal y este desapareció. Para alegría de Hermione pudo pasar.

Se encontraba en uno de los pasillos donde estaban las habitaciones de los chicos. Llegó corriendo a la cima de las escaleras.

-¡Malfoy!- gritó.

Todos los Slytherin se giraron al verla. Muchos de ellos con la varita en la mano.

-Quietos. ¿Qué haces aquí?

-Ron y varios alumnos más os han encerrado aquí porque al alba harán que haga efecto una poción que escondieron aquí- dijo de los nervios ya que quedaba poco tiempo.

-¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabemos que no es una trampa? -preguntó un Slytherin.

-Confío en ella, así que vamos a hacerle caso- ordenó Draco.

-¿Por dónde salimos?- preguntó Pansy.

-Por la ventana que está al final de los dormitorios de los chicos- comentó Hermione.

-Blaise, Theodore, venir conmigo. Tenemos que asegurarnos que no quede nadie.

-Voy con vosotros- dijo Hermione.

-Pansy, sácala de aquí- le dijo Draco.

Pansy la agarró del brazo y Hermione en contra de lo que quería hacer, se dejó llevar.

-Estarán bien, no te preocupes- cuando salieron, añadió- así que sabes donde están los dormitorios de los chicos.

Hermione se puso toda roja.

-Todos los que tengáis varita y sepáis usarla, hacer un círculo y proteger a los más pequeños. Hay que estar atentos- ordenó Pansy-¿y tú varita?

-La tiene Ron.

-Darme una varita- al momento un niño de primero o de segundo le dio la varita.

-Te la devolveré- le dijo Hermione.

El niño le asintió con la cabeza.

Hermione escuchó como las campanas empezaban a sonar, eso significaba que iban a ser las seis de la mañana, comenzaba a amanecer. Pansy le cogió la mano, ambas estaban muy preocupadas por los chicos. Hermione vio como a sus espaldas comenzaban a salir los primeros rayos del sol.

X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-X