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Historia 7942 — capítulo 2

CAPÍTULO 2.- PLÁTICAS BAJO LA LLUVIA.

Las cristalinas gotas de lluvia bajaban lentamente por su suave y tersa piel morena, pegando lentamente sus ropas a su cuerpo, haciendo que el caminar cada vez fuera más pesado.

Desde hace ya dos meses que el caminar bajo el producto del verano era común para el chico, no sabía exactamente por que lo hacía, solamente que eso llenaba el vació que en ese momento sentía.

Iba con la cabeza gacha, sin dejar que sus ojos verde esmeralda se notaran bajo el flequillo de color negro azabache. Lentamente los más débiles cabellos que no formaban parte de la rígida melena se iban pegando a su rostro mientras las frías gotas de agua bajaban por su frente.

El suave pasto debajo de sus pies comenzaba a hacer agua, haciendo un fuerte ruido cada vez que el daba un paso. El agua era tan tranquila, tan silenciosa, tan relajante, cada gota tenía su historia, tal vez larga, tal vez corta, eso no importaba.

Verlas morir en la fría tierra, desmoronarse en miles de pequeñas partículas, para después volver a continuar su historia, lentamente y a través del tiempo, guardando la esperanza de que de nuevo, un día brillara y volverían a estar arriba, mirando a los mortales.

El joven moreno llegó a lo que parecía ser un lago, un tranquilo lago que recibía a las nuevas gotas de agua que lo enriquecerían. Todo el lugar estaba rodeado de árboles, viejos árboles, de cientos y cientos de años de edad, crujían lentamente con la brisa de la tormenta, moviendo su follaje de un lado al otro, creando una mancha rasposa y verde sobre el cielo gris.

El muchacho se sentó en un tronco del lugar, todavía con la mirada gacha. Sin notar la presencia de unos ojos azules que lo miraban no muy lejos, con un extraño brillo, un brillo cálido de comprensión que pocas veces es visto o sentido. Se acercó con pasos decididos, haciendo ese ligero chapoteo con el agua que se había arremolinado sobre el largo pasto.

  • ¿otra vez aquí, Harry?- preguntó con una voz rugosa, lenta y rugosa.

  • Si, este lugar es muy bonito.- exclamó el chico de ojos verdes que seguía con la mirada baja, colocó los codos sobre las rodillas e inclinó más la cabeza.

  • ¿Qué te sucede, Harry? Tal vez son invenciones mías, pero me he dado cuenta de que te has distanciado de nosotros.- siguió el muchacho, mientras levantaba la cabeza hacia el gris y nublado cielo estrellado que comenzaba a hacerse azul marino. El chico del cabello azabache no contestó.- ¿por qué, Harry?-

Harry siguió sin contestar, solamente levantó la mirada lentamente, el agua empapó con más rapidez su rostro moreno, sus lentes redondos y su muy extraña cicatriz en forma de rayo, la cicatriz que el mago oscuro más poderoso de todos los tiempos le había hecho en la frente.

  • Si, es cierto, me he distanciado de ustedes, pero mis razones son muy fuertes, no las entenderías.- exclamó Harry, con un tono que parecía que a cada palabra le lastimaba la garganta.-

Ron se sentó en el mismo tronco, se acercó a Harry y sus hombros chocaron durante algunos momentos.

  • ¿Por qué no lo intentas? Tal vez si lo entendería.- preguntó Ron a un lado de Harry.

¿¿¿Debería de contarle??? Ron era una persona que rápidamente explotaba, todavía recordaba como le había recriminado directamente a Hermione en el cuarto curso y la enorme facilidad que ahora tenía para comenzar una pelea en cualquier momento y en cualquier hora. ¿Sería Ron prejuicioso? Lo odiaría por ser lo que es y más por querer a quien quiere.

  • Dime, Ron, alguna.....alguna vez has sentido dentro de ti, un sentimiento que no te deja respirar, que sientes que te oprime el pecho hasta que cada latido se oye en tus oídos como si el corazón lo tuvieras a un lado y que nada más que ese fuerte latido es lo que se oye, que.....-

  • Harry...- Lo interrumpió Ron, le puso una mano en frente y le hizo una seña para que se detuviera.- Me estas intentando decir que te has enamorado???-

Harry asintió pesadamente, con las orejas ligeramente moradas, el cabello azabache mojó ligeramente las pecas de Ron.

  • Bueno, dime, ¿quien es la afortunada?- Preguntó Ron con una ligera sonrisa en la cara.-

  • Bueno, Ron.....ese es el problema.....he.....yo.....¿como decirlo?...-

-¿Qué tal con palabras?- le recomendó Ron en un tono muy sarcástico. Pero Harry no había estado haciendo caso, había ocupado esos pocos segundos para reunirse de valor y decir lo que el era.-

  • ¡Te lo voy a decir de una vez, por que si no, luego se me va el valor y.....!- hubo unos dos segundos de pausa, mientras el chico de ojos verdes recuperaba el aire.- soy guey.-

  • ¿Qué? Disculpa, no te escuche.-

  • Ron, yo.....yo soy guey.- Harry bajó rápidamente la mirada, listo para recibir el enorme rechazo moral de Ron. Pero nunca llegó, el pelirrojo siguió ahí, sentado, justo a un lado de el, solamente había bajado la mirada lentamente, pero luego la subió de un golpe.-

  • Bueno, ¿Quién es el afortunado?- preguntó Ron, de nuevo con la ligera sonrisa.-

  • ¿¡QUÉ!? ¿No estas enojado? ¿Fastidiado, asqueado?- Harry se había levantado de un golpe del tronco, dejando a Ron sorprendido.-

  • No, ¿debería? ¿Quieres que sienta asco por ti?-

  • No, no quise decir eso, es que me sorprende que no te hayas enojado o algo por el estilo.-

  • Harry, has sido mi amigo durante seis años y va contando, te quiero como un hermano y te acepto tal cual eres, te gusten los chavos o las nenas (expresiones mexicanas ^_^), tus preferencias sexuales no implican que de repente dejemos de ser amigos o sienta algo por ti como asco cuando lo único que siento es un enorme cariño de amigos. Además……..ya tenia mis sospechas…bueno, que puedo decir???? Esas cosas no se pueden esconder del todo…

Se oyó un estruendoso relámpago en el oscuro cielo, los dos voltearon al mismo tiempo hacía arriba, sus caras se iluminaron durante una fracción de segundo, para luego volver estar a oscuras. Oyendo el raro crujido de los árboles y el chapoteo de la lluvia al caer al suelo. Como la de la llave del fregadero cuando está descompuesta y por la noche va haciendo agua en el lava platos, lentamente, gota a gota. No sabían cuanto tiempo llevaban ahí, podían ser horas o minutos, lo único que sabían era que ya no necesitaban bañarse, la naturaleza ya les había hecho el favor.

  • ¿me dirás quien es el afortunado?- siguió insistiendo el pelirrojo.

  • No puedo.....es que simplemente no puedo.- se tomó las manos con nerviosismo, sintiéndose desdichado.

  • Bueno, Harry, no te obligaré a nada, me lo dirás cuando quieras, no antes.- El pelirrojo se levantó del tronco, puso las muñecas en los bolsillos de los shorts de mezclilla tipo brinca charcos que ese día se había puesto, era de color gris pero en ese momento era de color negro a causa de la lluvia, su camisa, antes verde ahora era también negra. Adoptó un porte fodongo e hizo la espalda ligeramente hacia delante. Sacó una de las manos de los bolsillos y se la llevó al cabello rojo fuego, alisándolo un poco y dejándolo ver hacia donde estaba Harry.

  • ¿Sabes, Harry? Yo a veces pensaba que a ti te gustaba Chang.- exclamó Ron con un gesto divertido. Recordar la cara roja de Harry cuando le había dado el primer beso a Cho era algo muy gracioso.

Harry, que seguía en el tronco, con las manos sobre las rodillas, negó lentamente con la cabeza, haciendo que su melena se pusiera todavía un poco más rígida.

  • No me gusta desde a finales del quinto curso, descubrí que solamente era una resbalosa.- Miro inexpresivamente a la inquieta superficie del lago…- como te lo explico???? Es como un secreto, que guardas dentro de tu alma, y un día lo descubres, pero también descubres que siempre estuvo dentro de ti solo que no tenías el valor de escucharlo.

Se quedaron de nuevo en silencio, no sabían que decir, eran demasiadas noticias para un mismo día. La lluvia empezó a disminuir, prácticamente hasta que lo único que se oía era el agua que todavía bajaba por las hojas de los árboles, pero que habían caído mucho antes, el cielo empezó a despejarse y el sol iluminó por completo el pequeño lago y el Gran bosque, Harry se tapó rápidamente con la manga de la camisa cuando el sol le dio de lleno en los ojos, Ron, por otra parte, había dejado que el sol lo inundara por completo, dejándolo flasheado durante algunos momentos, sus ojos azules resplandecían con el brillo dorado de los rayos del sol, su cabello rojo hacía incluso más contraste que antes junto a su piel, blanca como la leche.

  • ¿Sabes? El sol es como el amor, es hermoso, pero ha veces lastima y siempre amaneces con el desde que lo descubres.-

Harry soltó una ligera risita, Ron podía ser muy poético y atento de vez en cuando, aunque después el mismo negara que hubiera dicho eso.

  • Y dígame, señor Amo-al-sol Weasley, ¿Cómo es que conoce tan bien este sentimiento?- preguntó Harry con sorna, levantó el mojado flequillo y alzó la vista para ver a Ron a los ojos.

  • Pues por que yo lo practico día a día.-

  • y ¿Quién es la afortunada?-

Harry notó como las orejas de Ron se volvían rojas junto con sus mejillas.-

  • Es alguien que tu conoces.- respondió el pelirrojo con voz rasposa.- Siempre la vemos.-

  • ¿Parvati, Lavender, Hanna, Padma, Fleur Alicia, Angelina, Katie?- dijo Harry mientras que con los dedos se limitaba a contar a las que según el eran posibles candidatas.-

Ron negó con la cabeza, su cabello rojo se movió graciosamente junto con sus pecas.

  • ¿Pansy?- exclamó Harry con voz indignada, le aceptaba cualquier chica, pero ¿Pansy?-

  • No, tampoco ella.-

  • Vamos, Ron, ya dime, ¿Quién es?-

  • Her......Her….mione.- exclamó Ron y momentos después salió de la vista de Harry a toda prisa con las manos todavía en los bolsillos de los shorts de mezclilla. Se notaba que sus orejas se habían puesto moradas después de haber dicho eso.

Harry de nuevo oculto la cabeza, Ron enamorado de Hermione, eso era algo que se había esperado desde segundo curso, pero se canso de esperar en el quinto… después de todo Ron tenía razón… hay cosas que se notan.

Tenía el trasero ligeramente entumido y adolorido por todo el rato que llevaba sentado. Se estiro y oyó alrededor de dos o tres huesos tronando.

Su mente tuvo una loca idea, una idea rara. Dentro de su bolsillo llevaba la navaja que su padrino le había regalado en el cuarto curso, la sacó e inmediatamente una de las cuchillas de filo fino salió de su estuche ¿debería? No tal vez no, era posible que descubrieran lo que había hecho, Pero......era muy emocionante y le resultaba hasta divertido.

Se acerco lentamente a un árbol, miró para todos lados, asegurándose que Ron no hubiera decidido volver de improviso. Tomó con todo su ser la navaja y la encajó en la corteza del árbol, hizo un cuadrado y dejo un espacio blanco, muy suave y lizo. Se puso a escribir, con la lengua entre los labios, con mucha concentración. Al terminar, suspiró fuertemente y le hecho una mirada de orgullo. No había quedado nada mal.

Volvió a acomodar la cuchilla en lugar que le correspondía y la introdujo en sus pantalones. Se acomodó las gafas y se paso una mano por la frente.

¿Por qué lo había escrito? Ni el lo sabía, pero para quien lo leyera resultaría raro o hasta gracioso.

El rocío que quedaba todavía en las hojas de los árboles formaba algunas gotas, los pájaros cantaban lentamente y el susurro del viento era tranquilo.

Harry encontró a Ron jugando Quidditch en el jardín con sus hermanos Fred y George, los saludo con la mano y se acerco a ellos, comenzó a jugar con una de las viejas y destartaladas escobas que alguna vez usó Charlie. Se elevaba a trompicones y se ladeaba ligeramente a la izquierda.

Mientras Ron atrapaba las Quaffles que Fred y George le lanzaban, el iba en la caza de la Snitch, no fue muy difícil atraparla pues la Snitch tenía un ala rota y parecía no volar muy bien.

Pero nosotros vayámonos un poco más para aya, donde el sentimiento de una plática con un amigo aun se respira, donde la lluvia calló todavía con más potencia que en otros lados, acerquémonos lentamente a un árbol, donde la corteza fue cortada y unas letras se dibujaron por un muchacho de ojos verdes.

Draco Malfoy

&

Harry Potter

S. A. L. C. A.

Una persona se acerca lentamente, con las manos en sus shorts de mezclilla brinca charcos, miró el extraño escrito y soltó una risita que se convirtió rápidamente en una sonora carcajada, se mordió el puño, antes de que todos en la madriguera lo escucharan, tardó en tranquilizarse alrededor de 20 minutos.

  • Valla, con que esto era lo que se tenía escondido......- se acercó todavía más al árbol, paso los dedos por las letras y luego volvió a meter la mano en el pantalón- y parece que quiere ser la pareja “seria” del sangre limpia.-

Estaba a punto de irse cuando una melena de cabello castaño llamó su atención, un poco más adelante se encontraba su mejor amiga y calladamente la persona que le gustaba.

La chica, que se había sentado cerca del lago, miraba con amor una foto, que rápidamente el chico reconoció como la de Víctor Krum, ella acercaba la foto y la oprimía contra su pecho, con ese aire de quinceañera enamorada. Estaba escribiendo una carta, la pequeña lechuza llamada Pwidgeon llevó la carta lo más rápido que pudo, zumbando como Snitch.

El joven la miraba melancólico entre dos árboles, le costaba saber que desde hace dos semanas su sueño secreto tenía novio y al parecer era muy feliz. Tal vez lo mejor sería olvidarla.

  • ¡RON!- exclamó una voz muy cerca de el.

  • ¿Qué sucede?- respondió elevando el tono de su voz.

Una persona se acercó al pelirrojo desde las sombras, este dio un ligero respingo de asombro. Era Fred o George (¿Quién sabe?). Éste se le acerco con expresión sombría.

  • ¿Sabes.....Hermanito? te agradecería intensamente si no dejaras tu diario en cualquier lugar, quien sabe.....puede ser que un día decidamos abrirlo y dejar que cierta “personita” descubra todo.- le echo varias miradas significativas a la chica del cabello castaño. Ron palideció bajo sus pecas.

  • No te atreverías...- se oía un tono de miedo en su voz.

  • Pruébame......- se infló el pecho y sacó el aire ruidosamente, de entre sus ropas salió un libro rojo, mucho muy viejo (había pertenecido a Bill), se infló de nuevo el pecho, listo para gritar.-

  • Cállate, cállate, estaré frito si le dices algo.-

  • Muy bien, me callo, pero no dejes tus cosas donde sea.-

Dicho esto, le entregó el libro de un golpe y se fue. El segundo pelirrojo respiro con alivio.

  • Bueno, al menos no vio lo que estaba escrito en el árbol.-

El también se fue momentos después.

Los sentimientos humanos son como las arenas movedizas, mientras más intentas escapar más te hundes.

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Segundo capi......ojalá les haya gustado.

Jenchan: Tienes razón chica, ya no me preocuparé si no me dejan reviews, yo voy a seguir escribiendo como si nada, pero si los dejan, los contestaré con gusto y si no, pues ni modo. Sabes…..yo siempre pensé que los Yaoi era de las lesbi y los slash de los gueys, creo que no era así, jejeje. ^_^’ojala que este capítulo te haya gustado, bye.

Próximo capítulo, mi pareja favorita, Ron y Hermione (no los iba a dejar fuera de la historia), aunque Krum y Hermione seguirán de novios todavía buen rato.

Jessica Weasley