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Historia 79734 — capítulo 24
Cap 24 - Dos soles al amanecer
-Podemos ir a nuestra Sala Común -propuso Blaise- Pero hay que hacerlo ahora que están todos aquí y los de cursos inferiores ya deben estar durmiendo. Aprovecharemos la habitación ya que Draco no pasará la noche -Me parece una buena idea, ¿Qué dicen? -Preguntó Ginny, entusiasta -¿La Sala Común de Slytherin? -repreguntó Neville, temeroso. Esperando que le dijeran que se había equivocado -No, la de Hufflepuff -ironizó Pansy rodando los ojos -Lo toman o lo dejan. No les rogaremos si es lo que esperan. La beneficencia no es algo que nos caracterice -Ya lo creo… -murmuró Gabrielle por lo bajo, pero lo suficiente para que Pansy la escuchara y la fulminara con la mirada. Theo fue conciente de ello y trato de acaparar la atención -Bueno, todo esta dicho. Vámonos ya -Todos menos Harry, asintieron (aunque en algunos casos, como Neville, bastante dubitativo) y emprendieron marcha hacia la salida del Gran Comedor.
-No pienso entrar ahí -espetó Harry fijando sus pies al suelo y cruzándose de brazos
-Vamos, Harry, no seas caprichoso -le reprochó Ginny mientras tiraba de uno de sus brazos
-Sólo es nuestra Sala Común -se encogió de brazos Blaise, como restándole importancia
-¿Sólo? ¿Sólo? -gritó exasperado- no me meteré en el nido de serpientes
-Potter, te recuerdo que ya estas rodeado de las serpientes más peligrosas que podrías encontrar allí adentro -se burló Pansy
-No entraré allí y es mi última palabra
Ginny se acercó y se puso justo frente a él.
-Esta bien, haz lo que quieras -espetó- Si tus putos prejuicios valen más que lo mal que pueda hacerme ver a Ron o a Lavender ahora, salte con la tuya y no vengas -el resto de los presentes a penas si se animaba a respirar- Me decepcionas… -Lo miró con lágrimas contenidas en sus ojos. Sabía que la mayoría de los hombres se veían vulnerables ante el llanto de una mujer, y él no sería la excepción. Potter caería en 5… 4… 3… 2... -Esta bien -suspiró derrotado- Iré -Ginny ahogó en un grito y se arrojó sobre el cuello del azabache dando saltitos. Blaise suspiró -El héroe mágico se ha decidido. ¿Ya podemos irnos? -Harry lo miró de soslayo no con mucha simpatía -Si, mejor vayámonos antes de que se arme otra pelea que alimente más el cotilleo de los buitres -Intervino Pansy sin perder detalle de lo que pasaba entre esos dos.
(…)
Supuso que apenas habían pasado un par de horas cuando abrió los ojos nuevamente. No se sintió extraña al sentir un brazo alrededor de su cintura aprisionándola, ni que su "almohada" fuera un tanto más rígida y subiera y bajara acompasadamente como si respirara. Desde el primer momento en que fue consciente de sus cinco sentidos, supo que así estaba bien, que las cosas tenían que suceder de aquella manera. Quizá era el lub dub de un corazón pegado a su oído izquierdo lo que le emanaba esa sensación de paz y pertenencia.
Lo que si le resultó extraño fue encontrarse cubierta por una fina sábana de seda negra. Estaba segura que cuando se durmió sus cuerpos se encontraban completamente a la intemperie, seguramente Draco había tenido el detalle de hacerla aparecer, lo cual agradeció internamente.
No pudo evitar que sus ojos se desviaran hasta el rostro de su acompañante. Y se vio invadida por una ola de infinita ternura. Draco descansaba con los ojos cubiertos por mechones desprolijos de su rubio cabello y la boca entreabierta. Daba la imagen de un niño pequeño, como también podía ser la imagen propia de un ángel.
Despejó sus ojos corriéndole el cabello delicadamente, y su mano se dedicó a acariciar los contornos de aquél rostro perfecto mientras que mil imágenes y recuerdos se presentaban en su mente recordándole todo lo que habían pasado para finalmente poder acabar así. Si bien el camino fue difícil, si la recompensa era esa, estaba dispuesta a volver a recorrerlo. Porque a veces la vida pone mil piedras y pruebas, nos hace caer y cada vez cuesta más levantarse, pero inconscientemente quizá, sabemos que hay algo más grande al final esperándonos, y esa esperanza es la que nos da fuerzas para volver a levantar el mentón, sacudirnos las ropas y volver a caminar como si antes no hubiésemos tropezado. Hermione estaba segura que por fin había llegado a la meta, que a lo que la vida la había guiado todos estos años era a él hombre que ahora reposaba a su lado.
Draco podía haber sido un montón de cosas en el pasado, y las era también en el presente, pero no tenían comparación las unas con las otras. En el pasado había sido un imbécil, un caprichoso, un nene de papá, arrogante y asquerosamente presumido. En el presente, se había convertido en un hombre atormentado por sus fantasmas, había desarrollado una consciencia y demostrado tener un corazón. Se había convertido en su hombre, en el generador de sus sonrisas, el protagonista de sus sueños, su concepción del mundo de aquí en más…
Las lágrimas comenzaron a rodar lentamente por sus mejillas y ni siquiera se molestó en secarlas. Quería que esas lágrimas se encargaran de purificar sus ojos, de borrar los resquicios de las lágrimas que había derrochado en el pasado, lágrimas que nada tenían que ver con las nuevas. Entonces comprendió, que al igual que Draco, ella también había cambiado.
La humedad en su pecho no pasó desapercibida para Draco. Se removió suavemente hasta que cayó en cuenta que Hermione estaba llorando. Sobresaltado se incorporó y tomó el rostro de la castaña entre sus manos
-¿Estás bien? -Inquirió con denotada preocupación -¿Qué pasó? ¿Por qué lloras? -Hermione tardaba en contestar sorprendida por la reacción de Draco. Ante su letargo, él había empezado a tejer hipótesis en su cabeza… ¿se habría arrepentido? -Estoy bien -respondió finalmente, mirándolo a los ojos y acariciándole el rostro- más que bien -¿Entonces porqué lloras? -Preguntó cada vez más desconcertado -Por eso Draco -resolvió- porque soy feliz -Dejame entenderte… ¿lloras de felicidad? -preguntó todavía confuso, pero extrañamente algo se removía en su interior al asimilar esas palabras -Si -contestó con naturalidad y besó sus labios- Te amo -Draco dejó al descubierto una enorme sonrisa, le secó las lágrimas y beso dulcemente sus labios -Repítelo -demando -Te amo -obedeció y él la apremió con otro beso, cada vez que la escuchaba decir esas dos palabras, su cuerpo era sometido a infinitas e inexplicables sensaciones -Otra vez -Te amo -repitió riendo. Draco volvió a besarla y ella volvió a decirlo, y la besó otra vez y así estuvieron hasta que estallaron ambos a carcajadas.
Draco la abrazo fuertemente contra él, como si intentara de aquél modo traspasarle todo el amor que sentía por ella. Hermione se acurrucó nuevamente en él e inconcientemente comenzó con su dedo índice a trazar su nombre sobre su pecho.
-¿Rotulando tus pertenencias? -Rió burlón- ¿Quién diría que la Prefecta Granger era tan posesiva? -Premio Anual -corrigió orgullosa- Y debo haberlo adquirido por ósmosis de tanto juntarme contigo -Oh, soy una mala influencia -fingió sentirse dolido llevando una mano teatralmente hacia su pecho -Si, una pésima influencia -aseguró- Mírame -se señaló- me has incitado al pecado. -Deberíamos ir buscando una buena plaza en el infierno, entonces -si era un pecado profanar semejante hermosura, él estaba dispuesto a ser un pecador más grande de lo que ya era y terminar en lo más profundo de los infiernos- Porque no será la última vez, te lo aseguro… -Esta bien -aceptó como si fuera un detalle sin importancia- Pero procura que haya una biblioteca -Draco soltó una carcajada ante la idea de Hermione. Le estaba invitando abiertamente a una estadía en el mismo infierno, y ella aceptaba con el único pedido de que hubiese una biblioteca. Sin dudas era una mujer fuera de serie, y era SU mujer.
Con esa idea en la cabeza atrapó sus labios nuevamente. Ella lo esperaba gustosa y no tardó en devolverle la pasión que iba impregnada en esos finos labios y enredar sus dedos en sus cabellos platinados.
Ninguno titubeó a la hora de repetir el acto del pecado, dando rienda suelta a su amor, esta vez debajo de aquella sábana de seda negra.
(…)
Luna y Ginny tenían la mandíbula desencajada y los ojos desorbitados, suponían que la Sala Común de Slytherin debía de ser un lujo en sí misma, pero de ahí a comprobarlo con sus propios ojos era otro tema. Los tres Slytherins sonreían pagados de si mismos. Neville intentaba mantener la cabeza gacha, como si cuanto menos mirara más a salvo estuviese. Y Potter demasiado encerrado en sí mismo estaba, castigándose psicológicamente por haber accedido a meterse en el nido de las serpientes, además de que el efecto sorpresa ya había caducado en segundo año cuando se metieron allí con Ron. Para Gabrielle simplemente esa era la sala de las que había visitado que más se asemejaba a los lujos de Beauxbatons.
Blaise intentaba arrastrar a Ginny que no dejaba de mirar cada rincón de la Sala, mientras Theo empujaba sutilmente a Luna. Si bien ningún alumno estaba allí, no se arriesgarían tentando la suerte.
Pansy encabezaba el grupo guiando a los "turistas" hacia el dormitorio de los chicos. Cuando ingresaron fue el turno de los varones de sorprenderse.
-¿Sólo dos camas? -inquirió Neville. Eso si era digno de envidia. Ellos debían de amucharse de a cinco en una sola habitación, y era algo que verdaderamente lo molestaba, ya que la mayoría de sus compañeros de cuarto eran poco silenciosos. -Tres en realidad -respondió Blaise- Esa de ahí -señaló la cama más alejada a la entrada- en realidad es una cucheta -Tres, igual era motivo para que los envidiara… -Pónganse cómodos -invitó Pansy con una clara sonrisa arrogante en su rostro.
Blaise tomó de la mano a Ginny y la hizo sentarse junto a él, al lado de Pansy y Theo. Luna fue la primera en acceder a la invitación y se sentó en la otra cama arrastrando a Neville con ella. Gabrielle no tardó mucho más en unírsele, y Harry al ver que no tenía más alternativa se ubicó junto a ella.
Un silencio sepulcral reinaba en la habitación. Las miradas pasaban de unos a otros sin dirigir ninguna palabra, pidiendo auxilio con los ojos, que alguien se atreviera a romper el hielo.
-Es todo muy verde -como no podía ser de otra manera, Luna fue quien habló- me gusta -Sabía que eras inteligente, Lovegood -apremió burlón Theo, colaborando con la situación -Muchas gracias, Theodore Nott -sonrió- Tengo el mismo concepto de ti, una lástima que hayas abandonado los estudios -Tomo clases particulares -explicó -Eso debe ser interesante -admitió con ilusión -No tanto, la verdad -reconoció- Suele ser bastante aburrido. No hay nada como Hogwarts -Yo también me aburriría -admitió Neville sumándose a la conversación -Aquí es todo mas llevadego, las clases son divegtidas -¿Cómo es en Francia? -le preguntó Ginny, sorprendiendo a Harry de que le dirigiera la palabra a la francesa -Es todo mas estrigto, se egstudia no se hagsen amistades -torció el gesto en una muestra de desagrado- Me hubiega gustado venig antes aquí -Y yo que me quejo de la disciplina de Hogwarts… -bromeó Blaise -Comparado con Durmstrang claramente también salimos ganando -agregó Harry participando por primera vez en la conversación. Theo soltó una carcajada -¿Se acuerdan? Esos Trolls le pedían permiso a Karkarov hasta para ir al baño -recordó. Blaise y Pansy automáticamente se acoplaron a sus risas -Usaban sus tapados como si siguieran en Bulgaria aunque acá hiciera grados de calor -agregó Pansy- Que asco -esta vez fue Ginny la que soltó la carcajada -Nunca había pensado en eso -comentó entre risas- ¡Que imagen tan desagradable!
Probablemente el tema daba para más, podría haber desvirtuado en uno nuevo, o quizá hubiese muerto ahí. Pero nunca lo sabrían porque tres golpes secos en la puerta los hicieron sobresaltar a todos por igual.
-Escóndanse, ¡ya! -gritó por lo bajo Pansy. Todos inmediatamente se tiraron al suelo. La morena tomo a Theo, y "arreglo" algunos detalles en él -¡Abre! -le ordenó
Theo había entendido el plan desde el primer momento, por lo que no se sorprendió en lo más mínimo por la actitud de su chica. Fingió una respiración agitada y abrió la puerta. Del otro lado una linda muchacha de cabellos lacios negros y ojos verdes lo escaneó con la mirada de cabeza a pies y levantó una ceja sensualmente conforme con su descubrimiento
-Nott, tanto tiempo sin verte -comentó seductora -Astoria -saludó- Lástima que tenga que ser en estas circunstancias -¡Oh! Por mi no podrían ser mejores -sonrió -¿Qué necesitas? -le cortó -Busco a Pansy, pero supongo que aquí no está -Te equivocas -Cariño, ¿quieres volver a la cama? -Gritó Pansy desde el fondo- ¿Quién rayos te retiene? -protestó mientras se asomaba por la puerta. Astoria tuvo que intentar mantener su rostro compuesto al ver la imagen que la morena presentaba -¡Pansy! Estaba buscándote -chilló -¿Qué quieres, As? -Preguntó en tono cansino -Me dijo Daphne que Draco se peleó con Weasley por Granger, ¿es eso cierto? -¿Estas jodiéndome? -Gritó- ¿Acabas de interrumpir el que probablemente será el mejor revolcón de mi vida para preguntarme eso? -No sabía que estarías en medio de un revolcón -Estoy en la habitación de los chicos, saca cuentas Greengrass -siseó- Ahora, si me disculpas tengo cosas que atender -Y antes de cerrarle la puerta en la cara le dedicó un guiño -¿Así que el mejor revolcón de tu vida? -Le susurró Theo al oído- Eso suena prometedor
-Cállate que ahora hay público -respondió y el castaño lo tomó como un "lo dejamos para después"
Para entonces ya todos habían salido de debajo de la cama y tenían sus respectivas reacciones a lo que sus ojos veían: Theo iba sin camisa, con el pantalón sin su correspondiente cinturón, el cierre bajo y el cabello desordenado. Pansy lo acompañaba con sólo su conjunto de ropa interior de encaje, su cabello iba suelto y con la misma prolijidad que la del castaño -completamente nula- y el labial desgastado. Blaise tras salir de debajo de la cama estalló en carcajadas, Ginny no tardó en abalanzarse sobre él y cubrirle los ojos. Luna y Gabrielle al ver la cara de idiotas de Neville y Harry y que no le quitaban los ojos de encima a Pansy, procedieron de la misma manera. Él único que se quejó fue Blaise
-¡Hey, mujer!, que ver a Pansy desnuda no es ninguna novedad para mí -Con este comentario se ganó un leve golpe en el hombro y la mirada fija de Theo -Eso no te da derecho a seguir mirando, ni a alardear sobre ello, no me tientes a echarte un Obliviate -amenazó. Pansy se rió por lo bajo, y el castaño dirigió su mirada hacia ella- Y tú ponte algo, que bastante tengo con Blaise como para acarrear con también dos Gryffindors. Pansy ni siquiera chistó, tomó la camisa negra de Theo y se la colocó -¿Mejor? -Preguntó quejosa -Mucho -sonrió y le beso la frente -¿Tú no vas a ponerte nada encima? -saltó Harry una vez que Gabrielle le descubrió la vista. Theo lo miró de arriba abajo sin ningún tipo de disimulo -No -contestó sin más y se dejó caer sobre la cama. Pansy se acurrucó enseguida encima suyo.
El silencio había vuelto a tomar su lugar entre ellos. Inconcientemente las otras tres chicas siguieron los pasos de Pansy recostándose sobre sus respectivos acompañantes.
Blaise que no tenía ni un ápice de cansancio se desilusionó al ver que Luna -la única capaz de entablar una conversación entre ellos- cerraba los ojos entregándose a Morfeo. Colocó su brazo rodeando el cuerpo de Ginny incitándola a recostarse sobre su pecho y ella no mostró ninguna resistencia.
Todavía no comprendía lo que había pasado entre ella y Potter en la fiesta. No podía quejarse, porque sea lo que haya sido, el había salido beneficiado. Pero tampoco se enceguecía en su orgullo sin reconocer que la situación era por demás rara. Sobre todo cuando podía notar en la mirada del cara rajada la incomodidad de ver a su ex novia con él. Lo que tampoco iba a negar era que aquello era algo que disfrutaba intensamente.
Una traviesa idea surcó su mente haciéndolo sonreír con picardía.
-Nott -llamó a un volumen alto como para que no lo escuchara solamente el mencionado- te apuesto que cuando Draco se entere que el mismísimo Potter durmió en su cama mandará a quemar las sábanas -Harry abrió los ojos sobresaltado y se hubiese incorporado de un salto si no contara con un peso extra sobre su cuerpo -Para mi mandará a cambiar la cama, directamente -redobló Theo, entre risas -¿Es la cama de Malfoy? -Inquirió exasperado- ¡Por Merlín! ¿Por qué no me avisaron? -Porque no creímos que fueras tan idiota -chicaneó Blaise- Hay dos camas, la habitación es mía y de Draco, ¿qué esperabas? ¿Qué te cediera la mía?
Harry sentía su sangre bullir por el tono que el Slytherin utilizaba para hablarle. Tenía razón, si. No había sido muy inteligente de su parte el no caer en cuenta que aquella era la cama de Malfoy, pero tampoco era para que le hablara así. Como no estaba dispuesto a armar escándalo allí -se lo debía a Ginny, las chicas estaban descansando, y sobre todo no era tan imbécil como para atacar a una serpiente en su propio territorio- se limitó a dirigirle una furiosa mirada de soslayo.
(…)
El Sol se desplegaba con sus potentes rayos a primeras horas de la mañana, colándose en el lugar e inundándolo todo con su esplendor, el cual parecía propagarse al chocar en los dos cuerpos desnudos que yacían dormidos en el suelo.
Cualquier espectador de aquella imagen, al no ver ventanas que permitieran el ingreso del Sol, aseguraría, juraría y hasta apostaría que eran esos dos los que emanaban semejante brillo, como si se tratara de dos soles en el amanecer.
Esta vez el turno de despertarse primero fue de Draco, contra quien los molestos rayos atentaron directamente atacando sus ojos y obligándolo a abrirlos.
Se desperezó suavemente siendo consciente del cuerpo que descansaba encima suyo y procurando no despertarla. Acarició dulcemente aquellos rizos que tan loco lo traían y los corrió hacia atrás despejando el rostro de la pequeña mujer.
Hermione dormía profundamente -según denotaba su pausada respiración- con una cálida sonrisa que lo hizo estremecer. Aquél gesto significaba para él más que las palabras que pudiera dedicarle asegurándole su amor. Hermione sonreía dormida, y eso sólo podía significar que estaba descansando en paz porque era feliz… era feliz CON ÉL.
La castaña se removió aún en sueños refunfuñando algo ilegible, pero manteniendo la sonrisa y apretando el agarre de su brazo a la cintura de Draco, quien en ese momento no tuvo ninguna duda, estaba dispuesto a vivir el resto de su vida así, se acostumbraría sin problemas a esos despertares. Se dio cuenta que por primera vez sentía un síntoma de pertenencia a un lugar. Allí, entre esos brazos estaba su refugio, su hogar.
La amaba y a su manera se lo haría saber.
(…)
-¡Despiértense yaaaaa! -fue el grito estridente que despertó sobresaltadamente a todos los que hasta ese entonces dormían. Al abrir los ojos lo primero que vieron fue la sonrisa cínica y autosuficiente de Pansy. La morena era la única alistada y con apariencias de haber dormido cómodamente unas diez horas. Los bostezos, desperezos y ojos escrutándose inundaron la habitación -Saquen sus traseros Gryffindor de aquí -El mío no es un trasero Gryffindor -reprochó Luna, lejos de ofenderse por la amable manera en que fue despierta -La amabilidad ni para comenzar el día, ¿verdad? -Ironizó Harry acomodándose las gafas -Veo que la vas captando -sonrió -Aunque no sea el modo, tiene gazón -intervino Gabrielle intentando mediar- Aún deben estag todos dugmiendo, debemos aprovechag -Harry asintió dándole la razón, y Pansy chasqueó la lengua, palabras más, palabras menos, la intención era la misma… -En francés, en castellano o en chino: ¡Se van! -Espetó- ¡Va, va, va!, muevan sus traseros -exclamaba mientras agitaba los brazos estrepitosamente guiándolos "amablemente" hacia la salida de la habitación.
Cruzaron la puerta y la Sala Común los esperaba completamente vacía. De todos modos intentaron cruzarla haciendo el menor ruido posible y a suma velocidad. Menos Luna… la niña soñadora se tomaba todo su tiempo para recorrer los metros hasta la salida, caminaba dando saltitos y posaba sus enormes ojos azules en todo lo que podía.
-¿Te quieres apurar, Lovegood? -Estoy tratando de guardar toda imagen de un sitio que visité por primera vez y al que nunca más regresaré -Si te apuras te invito otro día -mintió Pansy con tal de apresurar a la Ravenclaw -Oh, eres muy amable, Pansy Parkinson -sonrió y apresuró su andar
(…)
Cuando Hermione despertó sintió el vacío por la falta del otro cuerpo brindándole calor, los brazos de Draco no la rodeaban y su cabeza reposaba directamente sobre el improvisado colchón.
El miedo se apoderó de ella. Estaba negada rotundamente a abrir los ojos, pero sabía debía hacerlo y cerciorarse de sus sospechas antes de liberar las lágrimas que ya habían comenzado a agolparse en sus ojos.
Respiró hondo y separó los párpados lentamente. Se frotó los ojos esperanzada que la visión borrosa fuera la que le jugara una mala pasada de no mostrarle al adonis de rubios cabellos a su lado.
Se incorporó sobresaltada. Sentada y cubriéndose con la sábana clavaba la vista en el lugar vacío que él debería estar ocupando. Intentó normalizar la respiración. Ella misma se auto convenció en la noche que debía de aceptar fuera lo que fuera lo que sucediera después. Genial, su cerebro entendía eso, pero ¿porqué su corazón amenazaba con romperse en cualquier momento?
-Estoy aquí -Era su voz. Si, Santo Merlín ¡era su voz! Levantó la vista y era verdad, ahí estaba: sentado en una silla a escasos metros de ella, con la guitarra en su regazo, el pelo revuelto y vistiendo sólo su bóxer. ¡Estúpida, estúpida y mil veces estúpida! ¿Cómo podía seguir desconfiando con él? Sólo había tenido que levantar la cabeza para verlo, sólo tendría que haberse volteado para ver su camisa tirada en el suelo… -Hermione, ¿estas bien? -inquirió al divisar las brillantes lágrimas que recorrían su rostro… pequeñas lágrimas que tras estas palabras se convirtieron en sollozos e intentaba cubrir con sus manos. Draco se asustó y dejando el instrumento en el suelo corrió a su lado abrazándola. Hermione puso resistencia y comenzó a golpearle el pecho -¡Idiota!, pensé que te habías ido -espetó entrecortadamente. Draco la apretó más contra él -¿Por eso lloras? -Hermione asintió contra su pecho. Tomó su rostro con ambas manos obligándola a mirarla a los ojos -¿de verdad me creíste capaz de dejarte sola? -Los ojos chocolate se dirigieron al suelo. Draco insistió en que volviera a mirarlo, secó sus lágrimas con el pulgar y pegó sus frentes- Acabamos de hacer el amor, me has dicho que me amas, ¿a qué otro lugar podría querer ir? -Hermione no hizo más que sonreír previamente a abalanzarse sobre sus labios -Perdonáme -Puede que si me das otro de esos lo reconsidere -sonrió y Hermione no perdió tiempo para insistir en la búsqueda de su perdón.
Sus bocas parecían imantadas, cada vez que el beso parecía llegar a su fin a penas se separaban a tomar un poco de aire y volvían a colisionar. Eran dos bocas unidas ahuyentando las lágrimas, y olvidando los pesares. Sus bocas se confundían, ardiendo y quemando, provocando una lluvia de brazas que quemaba el hielo. Formaban una geometría perfecta, en esos momentos jurarían que sus bocas sólo habían sido creadas para ser besadas por el otro. ¿Cómo habían aguantado tanto tiempo sin hacerlo?
Costó, pero se separaron y Hermione le dedicó una pícara sonrisa
-¿Qué estabas tocando? -Mis manos están en tu cintura -respondió con la misma picardía y una sonrisa de lado -No, tonto -reprochó- ¿Qué tocabas en la guitarra? -Una canción -Ahhh, que novedad -señaló con ironía. Draco soltó una carcajada -Muéstramela -¿No te hace pensar que si tenía un hechizo silenciador es porque no quería que escucharas? -La verdad que no -sonrió- prefiero pensar que era porque no querías despertarme -Touché -admitió llevándose una mano al pecho- Pero de todos modos, aún no está del todo lista -Puedo ayudarte a terminarla -mintió -No tendría gracia que colaboraras en tu propio regalo -¿Es para mí? -chilló- Con más razón, ya mismo me enseñas esa canción -Deberías de desear que lo haga cuando esté perfectamente terminada -No soy perfeccionista cuando se trata de ti -sonrió sensual mientras se colocaba la camisa del rubio -Pues deberás esperar -Hermione rió y se sentó a hojarcadas sobre él y sin darle tiempo a nada comenzó a besarlo con toda la pasión con la que fue capaz, mientras sus manos acariciaban el torso desnudo del muchacho. Draco tampoco perdió el tiempo y coló las suyas debajo de su camisa hasta llegar a sus pechos. Hermione jadeó ante el contacto pero se concentró en no dejarse llevar para poder llevar a cabo su estrategia, bajó hacia el cuello de Draco para imprimir algunos mordiscones pero cuando él iba a copiar la acción se separó impidiéndoselo, le dejó un beso en la punta de la nariz y se incorporó para ir a sentarse al sillón mientras terminaba de abrocharse los botones de la camisa -¿Qué… -Pues deberás esperar -sonrió cínicamente. Draco intentó reír pero estaba demasiado aturdido como para hacerlo -Lo que acabas de hacer es digno de Slytherin -espetó -Lo que digas… -Draco rodó frustrado los ojos, pero de igual manera se puso de pie, volvió hasta la silla donde Hermione (no) lo había encontrado al despertar y tomó su guitarra. Hermione rió abiertamente por haberse salido con la suya pero enseguida se acomodó en el sillón dispuesta a disfrutar su espectáculo personal.
Al momento de comenzar Draco intentó poner la mente en blanco y olvidar que Hermione se encontraba allí y que estaba a punto de abrirle su corazón.
Los punteos comenzaron a sonar y Hermione se removió en su lugar como una niña pequeña emocionada hasta que la voz de Draco la tranquilizó
I never thought that you*(Nunca pensé que tú)* Would be the one to hold my heart
(Serías aquella que sostendría mi corazón) But you came around and you knocked me
(Pero apareciste y me levantaste) Off the ground from the start
(Del piso desde el pincipio)
You put your arms around me*(Tú pones tu brazos a mi alrededor)* And I believe
(Y yo creo) That it's easier for you to let me go
(Que es más fácil para tí dejarme ir)
You put your arms around me and I'm home*(Tú pones tus brazos a mi alrededor y yo me siento en casa)*
La canción recién había comenzado y Hermione ya derramaba lágrimas. Podía sentir a la perfección los sentimientos expresados, porque eran los mismos que ella vivía. Ella había salvado a Draco de la oscuridad, pero él la había salvado de su propia auto destrucción. Porque la obsesión cuasi enfermiza que había sentido por tantos años por Ron, definitivamente no la haría desembocar en buen puerto.
The world is coming down on me and I can't*(El mundo se me viene abajo y no puedo)* Find a reason to be loved
(Encontrar una razón para ser amado) I never wanna leave you but I can't
(No quiero dejarte nunca pero no puedo) Make you bleed if I'm alone
(Hacerte sangrar si estoy solo)
I hope that you see right*(Espero que veas justo)* Through my walls
(A través de mis paredes) I hope that you catch me,
(Espero que me atrapes) 'Cause I'm already falling
(Porque ya estoy cayendo)
You put your arms around me and I'm home*(Tú pones tus brazos a mi alrededor y yo me siento en casa)*
El último año para Draco no había sido fácil. Creció rodeado de lujos y de las puertas abiertas que le brindaba su apellido. Creció convencido que sacar a relucir que era un Malfoy bastaba para lo que se propusiera. Pero ahora le tocaba chocar de narices contra las propias paredes que había construido su familia, todo lo que había creído verdadero hasta entonces se había echado por suelo. Su concepción del mundo se le había venido abajo y ella había sido la única capaz de rescatarlo de debajo de los escombros. Aún sabiendo quien era. Aún sabiendo lo malo que podría ser para ella.
Pero ahí se había quedado, intentando conocerlo, traspasando las barreras que resguardaban lo único que era completamente suyo y que nadie más podría gobernar: su corazón. Y ella como la leona que era, fue capaz de cruzar cada uno de los obstáculos que él mismo ponía y había descubierto al verdadero Draco incluso antes que él.
I tried my best to*(Hice lo que pude para)* Never let you
(Nunca dejarte) In to see the truth.
(Entrar a ver la realidad)
**And I've never openedup(Y nunca me he abierto) I've never truly loved
(Nunca he amado realmente) 'Till you
(Hasta que tú)
Put your arms around me*(Pones tu brazos a mi alrededor)* And I believe
(Y yo creo) That it's easier for you to let me go
(Que es más fácil para tí dejarme ir)
You put your arms around me and I'm home*(Tú pones tus brazos a mi alrededor y yo me siento en casa)*
Hermione sabía a que se refería con esas palabras, así como también era consciente de lo que debía estarle costando dejarlas salir. Esa era su manera de devolverle las dos palabras que ella le había dedicado. Pero todo aquello, ¿no valía incluso más que sus simples "Te Amo"?
No podía dejar de inflar su pecho de orgullo por haber sido la única capaz de llegar a él. Muchas habías pasado por su cuerpo, si. ¿Pero que se comparaba eso con haber pasado por su corazón? ¿Qué se comparaba con haber sido capaz de descubrirlo? Mismo, ¿Qué se comparaba una noche de pasiones desbordadas a tenerlo sentado frente tuyo con su corazón en la mano cantándote que eres la única que lo convirtió en capaz de amar?
Le sorprendía que Draco pensara que para ella sería fácil dejarlo ir. ¡Já! Bastaba con haber visto simplemente su reacción esa mañana por no haberlo visto a su lado al despertar. Pero en cierto modo la consolaba y enternecía saber que él también era presa de esos miedos.
You put your arms around me and I'm home*(Tú pones tus brazos a mi alrededor y yo me siento en casa)*
Y al diablo con todo. Si lo único que necesitaba para sentirse en casa eran sus brazos podía mudarse en ese mismo instante allí.
Secándose las lágrimas y tropezando con todo lo que había a su paso llegó hasta Draco y se abalanzó sobre él. Por suerte llegó a correr la guitarra a tiempo porque hubiese terminado aplastada por el cuerpo de la castaña que se terminó sentando a hojarcadas sobre él.
-Te amo -susurró sobre sus labios dándole cortitos y continuados besos -¿Eso significa que te gustó? -Hermione como pudo asintió mientras seguía devorando la boca del rubio ansiosamente- Saber que bajo mi camisa no llevas ropa interior no ayuda a controlarme -musitó con poco aire -No lo hagas -le susurra al oído para luego morder su lóbulo -Insaciable -ríe el entre dientes -Es tu culpa -responde haciéndolo sonreír con orgullo para luego volver a ocuparse de sus labios. Draco se ocupó de hacerla soltar varios suspiros con su boca antes de llevar sus manos hasta su cintura y acariciarla fogosidad -Te queda mejor que a mi -le susurra con voz ronca haciendo referencia a la camisa. Hermione sonríe coqueta- Pero sin ella te ves mucho mejor
(…)
La cabeza le daba vueltas como una calesita. Después de todo lo pasado la noche anterior, haber despertado gracias a los gritos de Pansy no había sido algo muy grato. Maldijo cuando Ginny lo obligó a bajar a desayunar y no lo dejó acostarse a dormir en su cómoda y placentera cama Gryffindor, cuando encima, al ver que Ron estaba en el Comedor, ella dio media vuelta y se fue refunfuñando por lo bajo.
-Harry… -Tímidamente Ron se había sentado a su lado y se dirigía a él pero fue ignorado rotundamente- Harry sé que estas enojado, pero… -¿Pero? -Gritó colérico- ¿Crees que estoy enojado, Ron? Pues te equivocas, estoy defraudado -Dejame explicarte… -¿Con que derecho? -Reprochó- Ayer montaste un espectáculo de la nada. Golpeaste a Malfoy. Avergonzaste y denigraste a Hermione… ¡A Hermione, Ron! ¿Ella se jugó el trasero tantas veces por ti y tú la tratas de traidora? -La amo, Harry -el comentario pareció enfurecer más al niño-que-vivió -¡Claro! Y porque la amas la humillas ¿verdad?, no me vengas con ese cuento -protestó llevándose las manos a la cabeza por la sensación de que le explotaría en cualquier momento- Si la amaras te hubieses jugado por ella en su momento. Pero no, optaste por volver con Lavender y romperle el corazón a Hermione sabiendo lo que sentía por ti -No sabía lo que sentía en realidad hasta hace poco, estaba confundido -Y eso te hace aún más egoísta -espetó- No es la primera vez que pasa, y la vez anterior me quedé a tu lado convencido de que los celos te habían enceguecido y habías hablado por demás, pero que te arrepentías… -Y estaba arrepentido, como ahora -Si te hubieses arrepentido verdaderamente, no lo hubieses repetido -bufó- Y por muy arrepentido que estuvieses ahora, no borrarás lo mal que la hiciste sentir -¿Dónde esta ahora? Ninguno pasó la noche en la Sala Común, ¿dónde estuvieron? -Inquirió recordando de golpe que había pasado toda la noche frente a la chimenea esperando sus llegadas -No es algo que te interese -expresó negando con la cabeza- Debe de bastarte con saber que no pasamos por allí porque ninguno tenía ganas de verte la cara -Esta revolcándose con Malfoy, ¿verdad? -¡Y mierda, Ron! Entiende que es la vida de Hermione, lo que haga o deje de hacer con Draco es cosa de ella -No lo niegas -Ni lo afirmo -replicó- Ni me interesa porque confió en ella y su criterio -¿Qué criterio puede haber en follarse a Malfoy? -Estalló- ¡Es el enemigo! -¿El enemigo?, que casualidad, lo mismo dijiste de Krum -señaló con ironía- Y en este momento pareces tú más enemigo de Hermione que él -¡No puedes decir eso! -Tú no paras de decir idioteces, por lo que estoy en mi derecho a exponer mi opinión -sentenció- Y lo de anoche me deja en claro que mientras Malfoy la hizo reír durante todo el baile tú la hiciste llorar en tan sólo dos minutos -No puedo hacerme a la idea de que esté con Malfoy… -Pues háztela -Exasperado ya por la situación, se paró de la mesa dispuesto a irse sin siquiera probar bocado, pero antes agregó- Y por tu bien que sea pronto y dejes de hacer sufrir a mi hermana.
(…)
-Draco, ¡Por Merlín, es tardísimo! -Gritaba la castaña corriendo de un lado al otro de la habitación -Fue tu culpa. Tú quisiste repetir -Oh, claro. Échame ahora la culpa a mi -protesto -Eso es lo que hago, cariño -bromeó y se ganó un almohadonzazo en la cara- ¡Hey! -se quejó- Deberías ser cazadora, tienes buena puntería… -¿Verdad que sí? Lástima que ya pasaron las pruebas -comentó sarcástica- También se me dan bien los conjuros, así que apresúrate si no quieres rememorar lo que se siente ser un roedor pequeñito y albino -Muy graciosa, Granger -¿Nunca dejarás de llamarme Granger? -inquirió con fingida molestia. Draco actuó estar meditándolo -Mmmm, no -resolvió- Me gusta como suena -¿Nunca dejarás de hacerlo? -Oh, claro que sí, cuando seas Malfoy -respondió con naturalidad. Hermione evidentemente no se lo tomó de la misma forma porque empezó a toser ahogada con su propia saliva- Tranquila, Gatita, todavía tenemos tiempo para ello -le susurró al oído abrazándola por la cintura -Muy gracioso, Malfoy -repitió con sarcasmo- Ahora mueve tu trasero que no llegaré a ir a mi habitación a cambiarme antes del almuerzo -No es necesario que vayas a tu habitación -Hermione iba a replicar, pero Draco le señaló unas puertas al fondo de la habitación.
Hermione se dirigió allí y tiró de las puertas encontrándose de frente con su propio placard -¿Pero como… -Draco iba a interrumpir pero Hermione le ganó de mano- La Sala de Menesteres, lo deseas, lo tienes -recitó rodando los ojos.
Los minutos siguientes se los dedicaron a escoger la ropa. Hermione se desilusionó al descubrir que Draco no tenía mucha variedad de estilo y colores, hubiera disfrutado viéndolo vestir unos jeans muggles, pero había sido ilusa al pensar que el Príncipe de Slytherin podría poseer algo así entre sus prendas. Tomó para él un pantalón negro y una camisa gris oscura.
Al contrario, Draco se había divertido de lo lindo husmeando entre las pertenencias de ella. La misma tuvo que ponerle el freno un par de veces cuando insistía en vestirla con una minifalda de cuero negra y una remera strapless color uva, entre otras ocurrencias. Finalmente llegaron a un común acuerdo con un vestido también gris pero a cuadrille, de corte recto con un fino cinto marrón bajo el busto combinado con unas medias opacas negras y unas botas de caña media de taco bajo del mismo color.
Encontraron divertido jugar a vestir uno al otro, haciendo la acción inversa que esa noche. Con paciencia Hermione prendió cada uno de los botones de la camisa de Draco y le acomodó el cuello de la misma. Para él fue más difícil contenerse y no mandar toda la ropa al demonio, sobre todo cuando tuvo que desplazar las medias sobre sus piernas o subir la cremallera de su vestido.
-¿Listo? -Listo, Princesa -asintió depositándole un suave beso en los labios.
Hermione no decía nada, pero era notablemente visible la crisis de nervios que estaba pasando en ese momento. Deseaba con todo su corazón que fuera posible quedarse dentro de esas cuatro paredes por lo que quedaba de año escolar, lo que era evidentemente imposible. Tras cruzar esa puerta debería volver a enfrentarse a todo lo que había huido la noche anterior cuando busco refugio en esa sala. Las miradas se clavarían en ella, los dedos la señalarían, los murmullos envolverían su nombre.
Poco le importaba quizá todo el cotilleo que el colegio pudiera tejer sobre ella. Tenía a Draco y eso era más que algo a lo que aferrarse. Valía la pena atravesar lo que hubiera que atravesar. Pero tampoco podía negar que le dolía el simple hecho de pensar el volver a enfrentar a Ron, o el miedo que le provocaba el tener que darle explicaciones a Harry. No se las debía por pasar factura frente a él, se lo debía porque era su amigo y merecía conocer la historia. En su momento tuvo una razón para no hacerlo, pero ahora nada le impedía hacerlo testigo de la felicidad que ahora reinaba en su vida. A pesar de saber que Harry no lo tomaría a mal -la prueba había sido superada en el baile- el revoltijo de nervios en su estómago estaba ahí de todos modos.
Draco, conciente de esto, la tomó de la mano y besó su frente para infundirle confianza antes de cruzar la puerta. Él estaba en un punto de su vida que le rebotaba todo lo que la gente pudiera pensar, decir o inventar sobre él. Los resultados de una guerra habían servido para crear esa coraza a su alrededor. Pero sabía que Hermione no era igual. Aunque aparentara ser fuerte como una leona, al mismo tiempo, tenía la sensibilidad de todo felino.
Caminaron por los pasillos del colegio tomados de la mano y mirándose continuamente a los ojos, ignorando completamente si se cruzaban a alguien en el camino o no.
Cuando doblaron y enfrentaron la entrada al Gran Comedor se soltaron inconcientemente de las manos. Ninguno notó su acto y continuaron con su ingreso al lugar al lado del otro. El alumnado se sumió en un escalofriante silencio tras su llegada. Llegó el momento de que cada uno tomara el rumbo hasta su mesa y se dirigieron una mirada cómplice. Ya los murmullos que empezaron por lo bajo comenzaron a incrementar su volumen. Hermione volteó para seguir su camino, pero no llegó a hacer dos pasos cuando Draco la atrajo por el brazo hasta hacerla chocar contra su cuerpo y allí mismo estrelló sus bocas en un intenso beso frente a todos los ojos curiosos, para que a nadie le quedara duda que Hermione Granger le pertenecía.
You put your arms around me and I'm home*(Tú pones tus brazos a mi alrededor y yo me siento en casa)*
**N/A:**Volví!!!. Perdón por el atraso!, a esta altura ya deben saber que tuve una semana complicada y por eso no pude terminar el capítulo en tiempo y forma. pero bueno, finalmente aquí está!
En grandes rasgos es un capítulo de transición, pero espero que les haya gustado de todos modos. Aunque tiene algunas situaciones interesantes y que tendrá repercusiones en el futuro =P
Para las que se quejaron en FB que fui cruel con los adelantos, sepan que en un principio iba a dejar cuando Hermione se despertaba y no encontraba a Draco a su lado. Pero lo pensé mejor, valoré mi vida y fui por una vez en la vida un poco más buena jajaja.
Volvió Draco y su guitarra, aww ♥. La canción se llama Arms y es de Christina Perri. En mi cabeza sonaba un tanto más acústica, varios tonos más abajo yen versión masculina, claramente. Me pareció que de esa manera iba muy al estilo de Tom Felton y por consecuente a nuestro Draco Malfoy.
*La ropa que usa Hermione en este capítulo me la base en una imagen real, a la que subiré al grupo así pueden verla. A los que todavía no se unieron y quieren hacerlo: http://www.facebook.com/groups/219206194800858*No puedo dejar de agradecerles los comentarios del capítulo anterior. Demasiada emoción. Sepan que me hicieron llorar mares con sus lindas palabras. Como les había dicho era la primera vez que escribía un Lemmon, y deben imaginarte la presión y lo difícil que es. por lo que saber que gustó y sobre todo que logré trasmitir las emociones que deseaba y marcar las diferencias que quería marcar entre tener relaciones y hacer el amor por primera vez, fue más que gratificante para mi. Generalmente siempre me dejan mensajes agradeciéndome, pero sepan que acá la única que lo tiene que hacer soy yo, porque me hacen inmensamente feliz al contar con sus lecturas y con cada mensaje hermoso que recibo siempre de su parte!