← Historia 79734 · de
Historia 79734 — capítulo 8
Hermione quería aletargar lo máximo posible la guerra de almohadas que había desatado con su amiga porque sabía que ni bien le diera respiro la pelirroja comenzaría con su ritual de interrogación. Ginny pareció notarlo porque de un momento al otro atrapó las dos almohadas y se tiró -literalmente- sobre la castaña aprisionándola con su propio cuerpo
-Si quiere libertad, deberá declarar, señorita -la amenazó juguetonamente, intentó denotar seriedad pero al terminar su frase estalló en carcajadas
-Me asfixias, Ginny -se quejó entre rías- si muero no podré contarte nada -y como si fueran palabras mágicas, inmediatamente Ginny salió de encima suyo, se sentó al borde de la cama y la miró con cara de niña buena haciéndole ojitos
-¿Satisfecha? -Hermione asintió conteniendo la risa- ¡Genial!, ahora habla, soy toda oídos…
-No sé que quieres saber -No era tonta, sabia a que se refería, pero se sentía incomoda bajo sus propios sentimientos y de empezar a hablar de ellos así sin más
-¿Qué crees tú? -Se quejó- Has estado dos horas o más encerrada en tu cuarto con el mismísimo Draco Malfoy, ¿y no puedes percibir que es lo que me gustaría saber?
-Ya sé Ginny, pero no es tan fácil largar el monólogo y ya -esta vez la que se quejó fue la castaña- Al menos puedes ayudar haciendo preguntas concretas
-Vale -se tranquilizó la menor- Ehmm, ¿Te beso? -No podrían decir que la menor de los Weasley no iba directo al grano…
-No, tu interrumpiste -fue más que notorio el reproche en su voz, lo que hizo sonrojar a Ginny
-¡Perdón! -suplicó abrazándola- yo… yo no podía saberlo, soy bruja pero no adivina, y, y…
-Ya, Ginny, que nadie te ha echado la culpa, sé que serías la última persona que nos interrumpiría -esta sonrió orgullosa ante el comentario- ¿Alguna pregunta más?
-Oh, por supuesto -se acomodó en colchón y carraspeó teatralmente- ¿Qué los llevó a casi besarse? -Hermione tuvo que pensárselo, la verdad era que después de ese momento se le dificultaba recordar hasta su propio nombre
-Alcánzame mi túnica -Ginny arqueo una ceja extrañada pero de igual manera accedió a su pedido. Tuvo que apenas estirarse para alcanzarla, y se la pasó a la castaña. Esta tomó la verita de su mesa de noche
-*Finite Incantatem -*murmuró apuntando con su varita a la insignia que inmediatamente volvió a sus colores Slytherins. Ginny abrió la boca a lo que parecía el máximo de su capacidad, al igual que sus ojos. -Las intercambiamos. Dijo que cuando nos crucemos por los pasillos y tengamos que insultarnos para disimular, al verlas recordemos que es parte del plan -explicó y por una extraña razón los ojos azules de su amiga se vieron amenazado por unas lágrimas cristalinas -¿Ginny? ¿Qué pasa?
-¡Es que es tan romántico! -exclamó casi a punto de sollozar. Hermione estaba estática en el lugar sin poder -o querer- creerse lo que veía. "Debe estar bromeando" pensó, pero lo descartó al verse rodeada por sus brazos y notar las lágrimas sobre su hombro -Bueno, sígueme contando -pidió mientras re recomponía y secaba los ojos con la manga de su túnica -¿hablaron?
-Si, Ginny, no nos pasamos dos horas mirándonos la cara -ironizó
-Con lo bueno que esta Malfoy no vería nada de malo en ello -bromeó recibiendo una mirada asesina de su amiga.
-Hablamos mucho de hecho -respondió altiva- me contó mucho sobre él, y creo que debo darte la razón -Ginny volvió a mostrar su desconcierto- Tú me habías dicho que quizá descubriera otra cara de Malfoy ¿recuerdas? -la muchacha asintió- bueno, a eso me refiero. Malfoy no es lo que demuestra, esa es sólo una máscara… en realidad un escudo -se corrigió sobresaltándose al encontrar esa palabra que lo definía tan perfectamente- para que lo de afuera no lo afecte y por consecuente no lo dañe. No somos tan distintos a lo que creía -y al decir esto se encogió de hombros, rindiéndose completamente a lo que su amiga le fuera a decir. Ginny le devolvió una amplia sonrisa
-Me alegra tener la razón, pero no sólo por el placer de decir "Te lo dije, Hermione Granger", sino porque de verdad me alegra que las cosas sean así. Sé que recién te dije que no era adivina, pero parece que las clases de Adivinación van surgiendo efecto -bromeó y ambas rieron ante esto. Hermione veía más que inverosímil que esa materia llegara a servir para algo- ¡Enserio! Es más, tengo una profecía para darte
-¿Una profecía? -Rió- ¿No crees que ya hemos tenido bastante de profecías?
-Si, pero esta es una linda -sonrió- Como que me llamo Ginevra Molly Weasley puedo firmarte ya mismo con mi propia sangre que para el baile ya estarán perdidamente enamorados ambos -Hermione abrió los ojos de una forma que a Ginny le sorprendió que fuera capaz- ¿Qué digo? ¡Antes del Baile!, si, definitivamente antes
-No sé si las clases de Adivinación te han servido para algo, pero pasar horas con la Profesora Trelawney te ha contagiado la locura
-Si mal no recuerdo cuando te dije lo de Malfoy también me trataste de loca. Ya veras Herms, el tiempo ha de darme la razón -sentenció poniéndose de pie -Iba a retirarse cabeza en alto de la habitación, pero recordó algo y la curiosidad pudo más -Por cierto, ¿qué fue lo que dijiste antes que se fuera? Algo sobre su lechuza
-Ah!, en realidad no era sobre su lechuza, sino que tiene más que ver con el significado del nombre de la lechuza -explicó desconcertando a Ginny que volvió a sentarse a la orilla de su cama- Como era de esperarse, yo tenía razón y el nombre lo eligió conociendo su significado -continuó no sin demostrar su orgullo ante esto- Pero lo más sorprendente de todo, es que al preguntarle por ello terminé descubriendo que el propio Malfoy es músico -la pelirroja no pudo disimular su cara de sorpresa- y prometió demostrármelo cuando pudiera salir de aquí
-Si, definitivamente, ¡será antes del baile! -divertida posó un beso en la frente de su amiga y entre risas bajo a la Sala Común
Al bajar la pelirroja se encontró con las miradas de su novio y su hermano que parecían haber estado allí precisamente esperando que ella saliera
-¿Cómo está? -inquirió Harry rompiendo el hielo
-Mejor que nosotros -contesto ella reflejando una amplia sonrisa al recordar la charla que había mantenido con su amiga minutos atrás
-¿Crees que mañana podrá salir? -esta vez fue Ron el interrogador
-Madame Pomfrey dice que al menos tendrá para un día más, para evitar recaídas -explicó. Los dos muchachos se miraron entre ellos con cierta decepción, lo que llamó la atención de Ginny- ¿Y a qué se debe tanta preocupación de repente?
-Es nuestra amiga, queremos saber -se defendió el colorado
-Si, y ayer también lo era y no estaban tan impacientes -reprochó y dirigió una mirada seria hacia su novio, pues sabía que iba a ser el primero en largar prenda y no se equivocó
-Ehhh -titubeo- pasa que estamos preocupados
-Si, lo noto -dijo irónicamente mientras se cruzaba de brazos- Lo que quiero saber es que los preocupa -puso especial énfasis en la palabra "que"
-Es que nos preocupa con quien es que va a ir al baile -reconoció casi en susurros, avergonzado- y queríamos hablar con ella
-Ah -fue lo único capaz de contestar y se tensó de inmediato. Maldijo que por primera vez en sus diecisiete años su hermano haya sido perceptivo
-Ginevra Weasley -sentenció- tú sabes algo y lo vas a decir ahora mismo
-Si, lo sé -reconoció altanera- pero no sé que les hace creer que soltaré palabra al respecto, el caso es que están muy equivocados, porque no hablaré -casi gritaba del enfado, Harry la miraba atónito bajo la sorpresa de su reacción y Ron estaba rojo de furia tras la negativa de su hermana
-Somos sus amigos, merecemos saberlo -se quejó intentando contener su furia
-Pues eso lo considerará Hermione, si no se los ha dicho por algo será
-¿Qué oculta? Antes de caer enferma hubo días que desaparecía del castillo y generalmente a la misma hora. Y la última directamente ni siquiera apareció a cenar -Ron cada vez podía disimular menos su enfado y debía masticar las palabras antes de soltarlas para no hacerlo con violencia
-¿No entiendes el idioma, Ronald? No voy a contarles nada -moduló lentamente cada una de las palabras como si así fuera más fácil que le entraran en la cabeza
-Voy a averiguar quién ese maldito cabrón y tendremos una seria charla con él -Ginny puso los ojos en blanco indignada y se mordió los labios mientras sacudía la cabeza para contenerse de lanzar una serie de insultos a su hermano allí mismo. Pero en ese instante escucharon el estruendo de una parva de libros dar contra el suelo causado por un avergonzado Seamus Finnigan que miraba a todas direcciones pareciendo buscar un lugar donde esconderse. Los tres se quedaron mirándolo, y Ginny tratando de aguantar la risa aprovechó la distracción de los otros para escabullirse nuevamente hacia su dormitorio.
Pasaron dos días, que para Hermione Granger no distaron mucho entre sí. Pero estaba más que segura que ese sería distinto, porque por fin saldría de esas cuatro paredes que parecía la volverían loca si pasaba otra hora más allí. Como era de esperar fue la primera en despertarse, corrió los doseles de la cama y se sentó en ella contemplando como sus compañeras aún seguían rendidas ante Morfeo. Se puso de pie y se dirigió a darse un relajante baño para empezar el día con todas las energías posibles. Mientras llenaba la bañera se paro a detallar el reflejo que le devolvía el espejo, sonrió al notar como ya no llevaba ojeras y como de cierta manera percibía un brillo en sus ojos que repercutía en todo su rostro. Se quitó la ropa y rápidamente se sumergió en el agua tibia. Al hacerlo recibió una rara descarga reconfortante y la sensación se prolongó hasta que decidió salir de allí porque se le haría tarde. A su pesar cogió una toalla, se envolvió en ella y salió de allí. Ginny ya estaba despierta y la esperaba sentada en la cama con algo parecido a una sonrisa, pero dado a su estado somnoliento era bastante difícil de percibir, Hermione rió ante esta visión y con la cabeza le señaló que la imitara y se diera un baño para mejorar su aspecto, esta acató sin antes plantarle un beso en la mejilla cuando paso por su lado. Mientras tanto la castaña se dedicó a revolver su placard y buscar ropa, para después vestirse. Escuchó que su amiga cerraba el paso de la ducha, por lo que se apresuró a hacer algo con su pelo para estar lista cuanto esta saliera para bajar a desayunar. Ginny era mucho más práctica a la hora de vestirse y peinarse, por lo que en minutos las amigas estaban listas, y bajaban a su Sala Común.
Harry ya se encontraba allí y corrió de inmediato a abrazar a su amiga que le devolvió el afectuoso saludo y luego le regaló una sonrisa, y recién después se dirigió a su novia que le dirigía una mirada de reproche, bromeando. Todavía faltaba un rato para ir por el desayuno, así que se quedaron charlando animadamente en los sillones. En ningún momento se tocó el tema de la pareja de baile de su amiga, Harry mencionó que habían estado preocupados por ella, pero no dio el verdadero motivo, lo cual Ginny agradeció interiormente.
De repente Hermione sintió palidecer cuando notó la mirada de su amigo clavada en su pecho… "la insignia" pensó inmediatamente, y temió haber olvidado volver a encantarla o que hubiera fallado
-¡Herms, tu… tu insignia! -murmuró el muchacho y ella sintió que comenzaba a marearse, no quería mirar su pecho y confirmar su teoría. Cerró los ojos y respiró profundamente mientras pensaba alguna excusa rápida
-¿Qué… qué tiene? -tartamudeo, y se odió por ello, pero no podía disimular sus nervios. De repente la risa del azabache la sacó del trance y abrió los ojos completamente confusa
-¿Todavía estabas dormida cuándo te la pusiste?, la abrochaste del otro lado, ¡despistada! -Y recién entonces Hermione pudo respirar, le costó horrores forzar una risa cuando comprobó que se la había prendido del lado contrario. Dirigió la mirada fugazmente a Ginny advirtió como esta también se había quedado de una pieza y recién ahora los colores volvían a la normalidad en su rostro. Antes de volver a hablar se ocupó de volver a ponerla del lado correcto.
Habían pasado algunos minutos para cuando recién Ron salió de su habitación, dirigió una mirada a todos los presentes, y al divisar a cierta castaña su semblante endureció por completo.
-¿Lavender? -fue lo primero que dijo, su tono era agresivo, lo que descolocó por completo a Hermione
-¡Buen día, Ron! -lo saludó ella animadamente, pensando que quizá por estar dormido no la había distinguido, pero Ron se quedó mirándolos esperando una respuesta a su pregunta, sin siquiera inmutarse ante el saludo
-Cuando bajamos todavía estaba durmiendo -intervino Ginny para romper esa tensión. Ron asintió y se volteó volviendo a su habitación
-¿Y a este que le pasa? -inquirió Hermione sin poder salir de su asombro. Las cosas con Ron no habían quedado bien, pero tampoco para que no le hablase, y en todo caso ella era la que debía de estar ofendida.
-¡Es Ron! -contestó Harry como si esto fuera respuesta suficiente, y Hermione asintió, quizá en otra oportunidad hubiera insistido para que le contaran que pasaba, porque la respuesta de Harry mucho distaba de ser en realidad una respuesta, pero ese día no se lo iba a arruinar, ni Ron ni nadie, volvía a vivir después de un letargo en su habitación.
-No sé si ustedes lo van a esperar, pero yo tengo hambre así que ya bajo a desayunar -comentó dirigiéndoles la mejor sonrisa a sus amigos, como demostrándoles que nada la afectaba.
-Si tanto busca a Lavender, que vaya con ella -comentó Harry entre risas, y se paró con los brazos como tetera para que las muchachas lo tomaran una por cada brazo.
Llegaron al Gran Salón envueltos en risas y buen humor. Varios compañeros se acercaron a Hermione para preguntarle como estaba, y ella les respondía a todos con una gran sonrisa en el rostro. Sonrisa que no desapareció, sino que se acrecentó, al ver cierto rubio en la mesa de las serpientes que no le sacaba los ojos de encima. Draco se sintió un imbécil al corresponderle el gesto, pero que va… ¡estaba tan hermosa! Si, sin dudas no haberla visto y poderla molestar por un par de días le había afectado mentalmente.
-Hermy, ¿dónde estas? -preguntó divertido Harry pasándole la mano por delante de la cara al notar el estado autista de su compañera.
-Aquí mismo, Harry -ella también rió y luego le depositó un ligero beso en la mejilla. Tanto tiempo se había quedado tonta mirando al hurón que no había notado la ausencia de Ginny que recién ahora se sentaba a su lado y disimuladamente le colocaba una nota en el bolsillo de la túnica mientras le guiñaba el ojo. La castaña no pudo contra su impaciencia y con disimulo y aprovechando la distracción de Harry que hablaba con Neville y Seamus de Quidditch, estiró la nota que estaba hecha un bollo:
"Misma hora, mismo lugar"
-¿No se habrá esforzado mucho? -ironizó Ginny que se había estirado para poder leer la nota sobre su hombro. Hermione le dirigió una mirada que claramente inquiría saber como había llegado hasta ella -Blaise -contestó haciendo mímica para que nadie la escuchara.
Ron se acercaba a la mesa abrazado -por no decir pegado- a Lavender, sentándose al lado de Harry
-Se me hace tarde para la clase de Artimancia, chicos los veo luego -mencionó Hermione mientras se ponía de pie y salía del Gran Salón. No iba a tentar que su buen humor dependiera del pelirrojo.
-¿Puedes siquiera disimular? ¿Tanto te cuesta? -rió estridentemente Blaise Zabini mientras se dirigía a su amigo
-Calla, Blaise
-Pero ¿te has visto? ¡Le sonríes, idiota! -se burló- Si yo ya hasta creía que el principe de Slytherin no tenía sonrisa
-Calla, Blaise -repitió por inercia sin prestar importancia a lo que su amigo le decía
-No, si yo digo
-Que te calles, ¡joder! -lo interrumpió, pero fue en vano porque el moreno siguió con su monólogo
-¿Cuánto? Yo digo que una semana dos, a más tardar dos… ¿apuestas?
-¿A que mierda te refieres? -ahora empezó a prestarle más atención a lo que decía.
-A cuanto tardarás en enamorarte de Granger… o a reconocerlo ¿a qué otra cosa? -Ironizó- ¿tú que dices?
-Que lo que dices es pura mierda -espetó con furia- Yo no me enamoraré de Granger, ¿Qué mierdas dices?
-Un día contaré cuantas veces eres capaz de decir la palabra mierda en un día -bromeó- Y ahora que lo dices tienes razón, tú no te enamorarás de Granger -Draco sonrió complacido-… porque ya lo estás, ¡idiota! -la última frase la dijo mientras se ponía de pie, cuestión que al terminar pudo salir corriendo tranquilamente antes de recibir algún golpe por parte del rubio que tuvo que contentarse con soltar bufidos de furia y apretar los puños.
Hermione concurrió a todas las clases de ese día con la misma sonrisa y las mismas ganas. Si antes era sorprendente la rapidez con que era capaz de levantar la mano tras la pregunta de algún profesor, ese día había batido su propio récord. Llegó a captar la atención de los profesores aún antes de que terminaran de formular las preguntas. Ginny y Harry se divertían de ello en las clases que compartían, y en alguna ocasión pudo escuchar un "es insufrible" salir de boca de Ron coreado de las histriónicas risitas de Brown, pero sencillamente le hizo el vacío.
Estaba tan entusiasmada con su vuelta al colegio que las horas pasaron más que veloces y salió de la clase de Runas con apenas media hora de por medio para el encuentro con Malfoy. Subió corriendo a su Sala Común para cambiarse la ropa, tomó una pollera tableada gris, se cambió la camisa blanca por otra igual y se colocó un pulóver de hilo también gris, se cambió a gran velocidad y se paró frente al espejo contemplando furiosa su cabello que parecía estar peor que nunca, tomó una coleta y se lo amarró en una especie de rodete, dejando dos finos mechones libres enmarcándole el rostro… era lo único que podía hacer para disimularlo. Conforme dentro de todo con su imagen se emprendía a salir, había pensado en dejar su túnica ya que no hacía tanto frío, pero cuando dirigió su vista a ella la insignia de Premio Anual pareció brillar llamando su atención, como pidiéndole que no la dejara olvidada allí… o al menos todo eso armó ella en su cabeza antes de decidirse, tomarla y salir tras el retrato de la dama Gorda.
Salió tan apurada que no notó una cabeza colorada espiándola desde el cuarto de los chicos, y que al notar su apuro decidió seguirla. Tan ensimismada iba que no notó los pasos tras ella, aún cuando la torpeza de Ron le había costado los quejidos de varios alumnos a los que iba chocando con tal de no perder de vista aquella melena castaña, y mucho menos notó los ojos que la observaban tras la columna mientras ella se paraba frente a la pared de aquel séptimo piso.
No sabía porque pero estallaba de nervios, la panza se le había vuelto un nudo y no dejaba de caminar frente a la pared. Hubiera tenido sentido si mientras caminaba pedía la sala, pero no… ella sólo caminaba. Decidida se plantó de una vez frente a esta como intentando intimidar y atemorizar a la pared y sacudió los brazos para distenderse. Cerró los ojos y cuando iba a hacer el pedido recordó que nunca le había preguntado a Malfoy como se accedía a aquella sala. ¡Genial! Ahora se quedaría afuera y tendría que soportar los insultos de Malfoy por el plantón cuando ella no había tenido la culpa, sino que en realidad la culpa era de él por no haberla esperado afuera y tampoco haberle dicho como entrar. Si, definitivamente la culpa era de él, porque si él le hubiera dicho como entrar ella no estaría como una idiota parada frente a la pared pensando como diablos hacer para entrar en la sala donde se encontraba con Malfoy. Y así pasó tiempo sin darse cuenta que una puerta se había materializado frente a ella mientras seguía protestando, hasta que suspiró rendida y al abrir los ojos la notó. Había pensado tanto en el cabrón de Malfoy que la Sala se hartó y la dejó pasar, pensó… la cuestión es que fuera como fuera el caso, la puerta estaba plantada ahí, en esa pared, de la misma forma que una nueva y enorme sonrisa se había plantado en el rostro de Hermione.
Ron estaba más que confundido por la actitud de su amiga, la veía moverse de un lado al otro, murmurar por lo bajo confusa, enojada, resignada, ¿triste?... Él captó el mismísimo momento en que la puerta se hizo visible, y hasta le había causado gracia ver que Hermione seguía refunfuñando sin haberla visto. Pero en el momento en que la muchacha la distinguió algo le hizo dejar de reír, ya no le gustó la idea de que abriera esa puerta, ya el fuego de la furia volvía a encenderse en su interior. Sabía que detrás de esa puerta seguramente se encontrara la misteriosa pareja de baile de la chica, y le bastó para confirmarlo escuchar la sonora risa de la castaña al abrir la puerta, y como aún parada allí le sonreía a más no poder a quien mierda fuera el que se encontrara allí dentro. La puerta se cerró al mismo tiempo que Ron le pegaba un puñetazo a la columna que lo escondía. Corrió hacia aquél muro y pasó veintena de veces por delante pensando en Hermione, en el baile y en cuanta cosa se le cruzara por la cabeza y pensara que podía servir para que apareciera la maldita puerta, pero no tuvo éxito. Volvió a proporcionarle un puñetazo a la pared y se dejo caer de espaldas apoyado en la misma. Pero eso no iba a quedar así, no podía quedar así. Mientras se dirigía a grandes zancadas hacia cualquier otro lado no despejó de su mente el pensamiento de que tendría una larga charla con su compañera.
La visión que había tenido Ron había sido correcta, la carcajada estridente no fue su alucinación. Hermione se decidió y por fin giró el pomo de la puerta, abriéndola casi de par en par, por lo que no fue necesario esforzarse en buscar al rubio, que además estaba justo en el centro esperándola con una guitarra al lado. Al percibir el ruido de la puerta el muchacho se volteo hacia ella y desde la considerable distancia que los separaba le tendió la mano
-¿Bailas, Granger? -la invitó con una voz exageradamente seductora, teatralizando un poco, y eso fue lo que provocó la risa de la muchacha a la vez que se sonrojaba por completo. Al ver que el Slytherin seguía en la misma postura, esperándola con la mano tendida y con la ceja arqueada provocativo, intentó volver a su compostura y mutó la risa en una amplia sonrisa que casi ni le cabía en el rostro, se adentro dos pasos y cerro la puerta tas de sí, sin siquiera mirar atrás. Caminó unos pasos más y tomó la suave mano que se le tendía, mientras su dueño le dedicaba una cordial reverencia, y ella imitó la acción volviendo a reír.
Al tomar de su mano, Draco tiro de ella aproximándola a él y la muchacha de inmediato colocó su mano libre sobre su hombro y clavó sus ojos en los de él. El ojigris tomo su varita y haciendo un movimiento al aire un vals suplantó el silencio de la habitación
-¡Hey! -Le gritó ella en una mezcla de enfado y sorpresa- No puedes hacer magia, Malfoy
-Aquí sí -respondió él con toda su naturalidad
-¿Cómo? ¿Por qué?
-La misma respuesta de siempre, Granger -se burló- Es la Sala de Menesteres… algo así como "Lo deseas, lo tienes" -sonrió orgulloso, Hermione asintió también sonriente
-Así fue como curaste mi mano -no fue una pregunta, sino una afirmación
-Exactamente. Y respecto a eso… intenta que hoy no te pase nada -pidió entre risas. Hermione echó un vistazo al lugar
-No veo nada con lo que pueda golpearme, y tampoco creo que aquí dentro llueva, así que no veo peligro, a menos que tu atentes contra mi vida… -bromeó. Como respuesta Draco se limitó a tomarla por la cintura y pegarla más a él mientras comenzaba a moverse al compás de la música. Cuando quisieron darse cuenta los dos bailaban más que acoplados, cualquiera que los viera de afuera juraría que esos dos hacía tiempo bailaban juntos, además de que era innegable que entre ellos había química. La misma química que los hacía estallar en antaño, decirse de todo, y odiarse es la misma que ahora los ataba en ese lazo invisible, que producía algo así como una imantación entre sus miradas. La melodía que sonaba finalizó, pero no llegaron a inmutarse porque tras ella surgió una nueva. Cada vez se atrevían a más, pasaron de simplemente marcar los tres tiempos, a pegar alguna vuelta y ahora Draco hasta se atrevía a levantarla y hacerla girar. De a poco sus cuerpos habían tomado el control sobre ellos mismos, no pensaban que hacer, sólo lo hacían, era la música la que los guiaba y estimulaba, como si su cerebro se mantuviera en estado Off. La música empezó a ser más lenta y Hermione reposó su cabeza en el pecho de Draco, y este hundió la suya en el hueco de su cuello, llenó sus pulmones de aquel aroma a vainilla que tanto le gustaba, pero sin embargo notó que le faltaba algo… lentamente levantó su mano y le quitó la coleta que sostenía el cabello de la castaña, dejándolo caer y haciendo más intenso aquel aroma.
-Me gusta más cuando te lo dejas suelto -le susurró al oído provocándole además de un escalofrío de pies a cabeza, que su rostro se sonrojara completamente, agradeció estar hundida en su pecho porque así no podría verla. Cuando la canción acabó Draco posó un beso en la coronilla de la Gryffindor, como si de una niña pequeña se tratara, y le dio una última vuelta antes como cierre. El rubio notó como las mejillas de Hermione mantenían cierto rubor y sonrió, más no hizo ningún comentario al respecto para no incomodarla más. Hermione lo tomó de la mano y lo arrastró a sentarse a uno de los sillones mirándolo como si esperara algo.
-¿Qué? -preguntó el rubio ante aquella mirada. Hermione le señaló con la cabeza la guitarra que reposaba contra la pared y sonrió- ¿Te quedaste muda? -bromeó y ella asintió con la cabeza mientras reía. Draco convocó la guitarra con un Accio y la quito delicadamente de su funda
-Tampoco abuses -reprochó Hermione- podías pararte para alcanzarla
-Claro, para retarme si hablas, ¿no? -se quejó- y no abuso, quiero verte a ti sin poder usar tu varita -Hermione se sintió un poco mal, pues debía ser bastante duro para él… pero el sonido de la guitarra la sacó de su ensimismamiento y volvió a dedicar su atención al rubio que se ocupaba de afinar el instrumento
-Puedes hacerlo con magia -sugirió ella
-Lo sé, pero me gusta hacerlo -terminó su tarea y se quedó mirando a la muchacha
-¿Qué? -inquirió nerviosa
-Nada
-Entonces toca -lo prepoteo. Draco le dedicó una mirada soberbia antes de empezar.
Hermione se quedó embelezada viendo las manos del muchacho acariciar las cuerdas de aquella guitarra, lo hacía con tanta naturalidad que daba la sensación de haber nacido haciendo eso, los arpegios salían como por arte de magia mientras los dedos se movían con una velocidad y gracia sorprendente. Y para redondear la estupefacción de la muchacha, el chico empezó a cantar:
And I wish I knew everything there is to know about you.(Y deseo saber todo lo que haya que saber sobre ti)
And I want you to see just exactly what you mean to me.(Y quiero que veas exactamente lo que significas para mí)
And you - you think you know me.(Y tú, tú crees conocerme)
I guarantee there's a lot more to see.(Pero te garantizo que hay mucho más por ver)
And you**- you don't believe it's true***(Y tú, tú no me crees que es verdad)*
That if I'm dreaming, I'm dreaming of you*(Que si estoy soñando, estoy soñando contigo)*
Hermione sintió como unas cosquillas en su interior al escuchar la letra de la canción, estaba segura que no la había escogido por casualidad, porque lo que decía era el reflejo exacto de su "relación", estaba segura también que esa canción la había escrito él, y se odió por ilusionarse en creer que la había escrito por ellos. Intentó dispersar cualquier pensamiento de su cabeza y volver a prestar atención a la canción.
And I wish that I could hold your hand,(Y deseo poder tomar tu mano)
Feet beneath the sand.(Caminando por la arena)
And I wish that I could drive you in my broom*(Y deseo porder llevarte en mi escoba)*
To kiss you under stars*(Para besarte bajo las estrellas)*
¿De verdad desearía eso?, ¿sería una propuesta oculta? ¿Qué debía hacer? Volvió a odiarse por no poderse mantener al margen de sus pensamientos, ¿no podía disfrutar y ya? Si Draco quisiera besarla la hubiera besado, ya había tenido oportunidad de hacerlo en su propia escoba, y él no era precisamente tímido como para no animarse. No, definitivamente estaba creándose expectativas que no debía, la canción era una canción cualquiera, que seguramente se le cruzó por la cabeza cuando tomó la guitarra. Si, seguro era esí
And I want you to be, everything that you deserve to be.(Y quiero que seas, todo lo que te mereces ser)
And if I close my eyes, then I can see you perfectly.(Y si cierro mis ojos, puedo verte perfectamente)
And I - I don't know where to go.(Y yo, yo no sé a donde ir)
I wrote a song just to let you know*(Escribi esta cancion sólo para hacerte saber)*
That we - we could be together.(Que nosotros, nosotros podemos estar juntos)
I'll hold you forever.****(Voy a sostenerte por siempre)
Por más que lo deseaba, Hermione no podía no pensar en lo que el rubio decía en su canción. De igual manera otros pensamientos surcaban su mente mientras lo miraba embelezada. La voz del rubio era como un mantra para los oídos de la muchacha, sonaba ronca y dulce a la vez, tenía un fraseo especial y podía asegurar que sonreía a medida que dejaba salir las palabras de su boca. Por un momento quiso sentir esa voz más cerca, que le susurrara esa misma canción al oído mientras la acariciaba con la misma dedicación y paciencia con que ahora lo hacía para con su guitarra… ¡Basta, Hermione!
**And I wish that I could hold your hand(Y deseo poder tomar tu mano)
Feet beneath the sand.(Caminando por la arena)
And I wish that I could feel your touch,(Y deseo poder sentir tu tacto)
Draco aminoró la velocidad de la melodía, y lentamente dirigió la mirada hacia Hermione, quien se ruborizó de inmediato al notar la mirada del rubio sobre ella. Rubor que aumento cuando el Slytherin sin quitarle los ojos de encima, entonó la última frase de su canción…
I think about you so much.(Pienso tanto en tí...)
Hermione tuvo que tragar grueso antes de poder hablar. Sentía que le temblaban todas las extremidades del cuerpo, y la mirada inquisidora de Draco esperando que le dijera algo la ponía más nerviosa aún. ¿Qué decirle? ¿Qué tocaba tan bien la guitarra que le hubiese gustado ocupar el lugar del instrumento? ¿Qué su voz le trasmitía paz y le gustaría tenerla en la cabeza a toda hora para vivir feliz? ¿Qué la letra de su canción era perfecta para ellos? ¿Qué en todo momento pensó que la había escrito por ella?
-¿La escribiste tú? -preguntó finalmente sin saber haberse decidido en que decir. Draco asintió tímidamente
-¿Te gustó?
-Mucho -sonrió y no pudo evitar sonrojarse. Parecía una batalla por ver quien de los dos estaba más avergonzado- Tocas increíblemente, ¡enserio! y como si fuera poco también cantas, Malfoy… fue todo un descubrimiento -El aludido no pudo evitar esbozar una enorme sonrisa- y… y la letra de la canción… es maravillosa. Me has sorprendido gratamente, no te creía capaz -bromeo intentando quitar un poco de tensión al asunto
-Te dije que te sorprendería -le guiño el ojo- Y de verdad me alegro que te haya gustado, y sobre todo que le hayas prestado atención a lo que decía la canción -Y a Hermione le bastó esa frase más esa sonrisa para terminar de unir las piezas y quedarse idiota al reconocer el resultado. ¿A qué se refería? ¿Era verdad entonces que la había escrito por ella? Al menos era seguro que había escogido esa canción a propósito y que la letra se la estaba dedicando ¿o no? No lo pensó mucho más y actuó. Tomó delicadamente su guitarra y la apoyó en el suelo para dejar al muchacho libre, que la miraba con bastante desconcierto hasta que esta se abalanzó encima suyo fundiéndolo en un abrazo. Draco se sentía tosco al no saber como reaccionar, dejar los brazos caídos a sus lados no era una opción por lo que optó colocarlas enredando la cintura de la leona, pero su torpeza se fue disipando y al soltarse y entregarse al abrazo su cuerpo fue actuando por sí mismo y ya se encontraba aferrado al pequeño cuerpo de la muchacha completamente refugiado en su cuello embriagado completamente de su aroma. No hacían otra cosa más que ello, abrazarse. Incluso Hermione estaba arrodillada entre las piernas de Draco por mayor comodidad, y en ningún momento se habían soltado y tampoco estaba en sus planes hacerlo. Mantenían el silencio y lejos estaba de ser incomodo. Draco acariciaba los interminables rulos de Hermione mientras ella se removía tiernamente en el hueco entre su cabeza y su hombro.
-Serás mi perdición, Granger -murmuro en medio de un profundo suspiro. Hermione se separó para mirarlo a la cara y le sonrió con los ojos brillándole más que de costumbre
-Y tú la mía, Malfoy -respondió antes de depositarle un fuerte beso en la frente para luego incorporarse y salir de la sala. Al notar los tibios labios de Hermione, Draco no pudo hacer más que cerrar los ojos y sonreír.
Cerró la puerta tras su salida y no se preocupo por contenerse de pegar unos saltitos de felicidad. Se llevo las manos a la cabeza y se apoyó en la pared, las piernas le temblaban y no podía terminar de procesar lo que acababa de pasar. Y así se quedó hasta que cayó en cuenta que era la hora de la cena y salió corriendo escaleras abajo. Llegó al Gran Salón más que agitada y divisó a sus amigos que le hacían señas mostrándole su ubicación y hacia allí se dirigió. Ginny se hizo a un lado, dejándole un espacio entre ella y su hermano. Hermione no tenía muchas ganas de sentarse al lado de Ron, pero no le quedaba otra, aunque por suerte Lavender estaba charlando con Parvati unos lugares más allá. Sin darse cuenta había empezado a cantar por lo bajo la canción que minutos atrás le había dedicado Malfoy mientras jugueteaba con su comida
-Qué linda canción, Herms… ¿es muggle? -preguntó la pelirroja, perspicaz
-Ehmm, si, si… es muggle, la recordé recién y se me quedó en la cabeza -contestó ella, no sin dirigirle una mirada feroz
-Por cierto, ¿Dónde te habías metido Herms? -inquirió Harry sonriente. Era una pregunta curiosa, no de reproche -Fuimos a buscarte a biblioteca para venir juntos y no te encontramos -Ginny le dedicó una mirada de disculpas. Seguramente no había podido frenar a su novio en su búsqueda
-Eso Hermione, ¿Por qué no nos cuentas dónde estabas? -Para sorpresa de todos, esta vez el que preguntó fue Ron, que al parecer había decidido dirigirle la palabra. Aunque su pregunta no sonó tan inocente como la del azabache
-Estaba en el baño de perfectos -respondió segura. No sabía como se le había ocurrido una respuesta ingeniosa tan rápido, y menos aún cuando su atención la robo cierto rubio que acababa de hacer su entrada al comedor.
-¿Y cómo es que traes el cabello seco? -insistió Ron
-Ron, se lo debe haber secado por magia, ¿qué tanto? -intentó defenderla Ginny, pero Hermione percibió que no era una excusa segura
-No, es que estaba ocupado, y bueno, esperé un rato y no se desocupó y se hizo la hora de cenar y vine para aquí -a pesar que intentaba denotar seguridad, las palabras salían con torpeza de su boca, pero ya no podía arreglarlo de otra manera. Pareció que la respuesta dejo conforme a todos porque todos volvieron a prestar atención a sus platos. Paradójicamente, al único que la comida no le llamaba la atención era a Ron, que apretaba el tenedor en su mano con toda su fuerza, como así también su mandíbula mientras respiraba agitadamente. La calma antes del huracán…
-¿Dónde estabas, Draco? Te estuve buscando para hacer el trabajo de Pociones -le reprochó Pansy apenas había apoyado el trasero en su asiento
-¿Puedes al menos dejarme terminar de llegar? -Se quejó- lo haremos después de la cena, no sé porque tanto apuro
-No es apuro, fue sólo curiosidad -se defendió
-Sabes que hacer con tu curiosidad -sentenció- Adiós Pansy
-¡Oye!, ¿ya conseguiste por quién cambiarás a la sangre sucia para ir a la fiesta? -Draco sintió algo hervir en su interior al escuchar como se dirigía a Hermione, pero se contuvo porque sabía que levantaría sospechas -Porque Astoria Greengrass esta disponible, y me manifestó sus ganas de que la invitaras
-Pues dile que no se haga ilusiones, no iré con esa niñata. Y si bien todavía no decidí con quien ir, eso no es problema, hay una fila de mujeres disponibles para Draco Malfoy -explicó con sorna
-Oh, si… claro que si -ironizó Pansy mientras se iba a sentar alejada de ellos
-Si todavía no has buscado, es porque ya decidiste con quién ir, ¿verdad? -lo provocó Blaise y Draco lo miró de reojo sonriendo de lado -¡Joder!, ya aceptaste que irás con Granger
-Baja la voz, Blaise, ¿o quieres que lo escuche Rita Skeeter y lo publique en El Profeta? -se quejó furioso, pero controlándose por hablar bajo
-No estaría mal -bromeo- pero sólo me importa ser yo quien escuche lo que tienes tú para contar -le dijo, pero antes de que el rubio respondiera unos gritos provenientes de la mesa de los leones lo paró sobre la marcha
Hermione era la única que percibía el estado de ebullición de Ron, pero no se atrevía a abrir la boca, porque sabía que cualquier cosa que dijera sería el empujón para que explotara. Y aunque no hizo falta tal empujón, tampoco la tomó de sorpresa cuando de un momento a otro el pelirrojo golpeaba ambos puños contra la mesa y le dirigía una mirada furiosa, a la cual respondió con una igual de perturbadora.
-¿Puedes dejar de mentir aunque sea? -gritó el muchacho dejándola atónita, pero no lo demostró, sacó sus uñas de leona y le respondió con la misma fiereza
-¿De qué demonios hablas, Ronald?
-No te hagas la idiota, Hermione, no te queda… -la castaña tuvo que controlar sus ganas de estampillar su mano contra la cara de su amigo. Para este entonces ya medio comedor tenía los ojos en ellos- Sé que no estabas en el baño de perfectos, ¿por qué nos mientes? ¿Qué es lo que oculta la Perfecta perfecta? -Cada palabra iba aumentando la ira de la leona -Te seguí, Hermione, te vi entrar en la Sala de Menesteres -Hermione sintió palidecer, pero no iba a demostrar su flaqueo, mucho menos cuando el mismo Ron le había dado de dónde agarrarse
-¿Qué me seguiste? -Chilló con furia- ¿Y tú que derecho crees que tienes para seguirme, eh? Y ni se te ocurra decir que lo haces para protegerme, porque en estos momentos no corremos ningún peligro y soy lo bastante grande para hacer de mi vida un Troll. Ahora deja de comportarte como el idiota que eres, y déjame en paz -gritó, parándose de su sitio y encaminándose a la salida del lugar, pero ron se lo impidió tomándola del brazo
-¿Dónde crees que vas? Yo no he terminado -Hermione volvió a incinerarlo con la mirada- ¿Estabas con él, verdad?
-¿Quién él? -¿Habría visto también a Malfoy?
-El que maldita sea que va a bailar contigo -escupió con todo el asco que le fue posible demostrar
-¿De eso va todo? -Inquirió con desilusión- ¿Todo se trata de con quién iré a ese maldito baile, Ron? Explícate que te cambia saber con quien iré, porque debes saber que te guste o no ya esta decidido, y me importa muy poco lo que tú pienses al respecto
-Así es como me tienes en cuenta, ¿verdad? -se quejó
-Si -respondió segura y firme- De la misma manera que me tuviste en cuenta tú para elegir pareja
-¿Es una venganza?, estas celosa de Lavender e intentas vengarte, ¿verdad?
-No todo el mundo gira a tu alrededor, Weasley. Date cuenta antes que te duela el golpe al caer al piso… Porque no, no necesito tener que vengarme para hacer mi vida -las lágrimas ya asomaban por sus pupilas, pero haría toda la fuerza posible para que no salieran, no en ese momento, no le daría el maldito gusto de verla llorar
-No, todo el mundo no gira a mi alrededor, pero no puedes negar que estas enamorada de mi, Hermione, y actúas así por despecho -Iba a seguir despotricando pero Hermione no pudo contenerse más y estrello la palma de su mano de lleno contra el rostro de Ron
-Eres más imbécil de lo que creía -murmuró entre dientes- Lamento desilusionarte y bajarte del pedestal, pero Hermione Granger ya no tiene el mínimo interés en ti. Me di cuenta lo bajo que era caer por alguien como tú, cuando hay hombres que verdaderamente me valoran y saben darme lo que necesito
-La imbécil eres tú que no te das cuenta que se acercan a ti porque eres una heroína de guerra
-No confundas los papeles, Ron. Que las chicas se acerquen a ti por ello no quiere decir que a Harry y a mi nos pase lo mismo, creo que ambos somos bastante inteligentes para elegir quien tener al lado
-No metas a Harry en esto -El azabache estaba de la mano de su novia estaqueados en el lugar como espectadores de primera de semejante espectáculo, al igual que todo el colegio… si, los profesores también estaban pendientes de la discusión
-No meto a Harry en esto, pero tú no compares a todos los chicos contigo. Que tú no hayas sabido verme como mujer y no como la estúpida que te hacía las tareas y te salvaba el pellejo no quiere decir que todos lo hagan -las lágrimas ya salían sin disimulo de los ojos de Hermione, y no alcanzaba a pasar la manga de su túnica para secarlas cuando unas nuevas surcaban su rostro- Creí que después del baile con Víctor cambiarías la forma de verme, pero no, para ti siempre seré la insufrible sabelotodo ¿verdad?
-Después de verte bailar con Víctor me prometí que el próximo baile irías tomada de mi brazo, nunca te vi como la sabelotodo insufrible
-¡Oh!, no mientas Ronald… recuerdo a la perfección tus palabras en primero, por las cuales después casi termino aplastada por un Troll -espetó indignada
-¡Eso fue en Primero, Hermione!
-Si, puede ser… pero desde entonces las cosas no han cambiado mucho, porque hoy volviste a dirigirte a mi de esa manera. A decir verdad, en realidad eres TÚ el que no ha cambiado
-Si no saber demostrarte lo que te quiero y me importas es mi culpa, pues si, soy culpable
-Si, eres el único culpable. Pero no por quererme, sino por ser el maldito cobarde que eres. Si te prometiste ir conmigo en el próximo baile, ¿Por qué no cumpliste? ¿Por qué? -el tono de su voz cada vez iba amentando, mientras que Ron parecía cada vez más quedado. Al no recibir respuesta alguna se enfureció aún más- ¿Sabes qué, Ronald? ¡Piérdete! -Volvió a tomar impulso para retirarse pero nuevamente el brazo del pelirrojo se lo impidió
-Todavía estamos a tiempo -murmuró- si te lo propongo ahora, ¿vendrías conmigo?
-Cuando pienso que no puedes ser más idiota me sorprendes -ironizó- ¿Qué te hace pensar que después de todo lo que tuve que soportar de ti hoy me quedarán ganas de ir contigo al baile? Agradece si se me antoja volver a hablarte después de esto
-¿Y si no hubiéramos discutido? ¿Hubieses aceptado? -estaba tan intimidado por todo lo que Hermione le reprochaba que hablaba con apenas un hilo de voz
-No Ronald, NO… es tarde, como siempre que haces algo: TARDE -gritó- tú siempre estas esperando hasta último momento, siempre seré tu vía de escape. Pero se acabó aquí, yo ya tengo mi pareja y no me arrepiento de mi elección
-¿Quién es? -Preguntó- ¿Con quién irás? -insistió, volviendo a enfurecer a la castaña
-Te superas, Weasley -siseo indignada- Y si tanto te importa abre los ojos, porque lo tienes delante tuyo, frente a tus narices -Ron echó una ligera mirada al lugar, y además de notar que todos estaban expectantes a su discusión, divisó frente suyo un par de ojos que los miraban aterrorizados. Pero antes que pudiera corroborarlo, la leona lo estaba tomando por el cuello de la túnica amenazante
-Y como me entere que vuelves a seguirme, espiarme, o cualquier cosa semejante, porque conocerás el lado oscuro de Hermione Granger -dicho esto lo soltó haciéndole perder el equilibrio, y salió con todo su orgullo Gryffindor del comedor, ignorando completamente los cuchicheos y miradas que la seguían.
*N/A: Creo que me quedó un poco largo el capítulo ¿no? jaja. Espero no haberlos aburrido y que lo hayan disfrutado!*No se pueden quejar... les estoy dando muchisimo Dramione, ¿o no?
*Quería acortarlo un poco pero a mi parecer era necesario que pasara todo lo que pasó!, sobre todo la discusión del final entre Ron y Herms!... no es que quiera que odien a Ron y lo tomen por cabrón, al contrario! quería que notaran que Ron no se comporta así por el mero placer de hacer enfadar a Hermione. El único problema con él es que en vez de hacerse cargo de sus equivocaciones, termina echándole las culpas a ella =/.*Es un capítulo lleno de pequeñas cosas entre lineas, pistas que llevaran a otras cosas más adelante, así que presten atención a todos los pequeños detalles!En este capítulo hubo poco Draco/Blaise, lo sé y me lamento por ello porque disfruto muchísimo escribir sobre ellos, sobre todo porque Blaise es muy divertido (o al menos así lo percibo yo) y me encanta la forma en que lo chicanea al rubio :PSigo dándome gustos, y en este caso fue meter la canción de Tom Felton " Under Stars ", que me encaaaanta!, y sin dudas iba perfecta para ellos. Podrán notar que hice una pequeña modificación, porque la la versión original no dice "escoba" sino que "auto", pero no iba a quedar bien en Draco incluir un objeto muggle en su canción! jajaja
Pido mil disculpas por la demora en actualizar, pero el estreno de HP 7-2, me ha tenido la cabeza en cualquier lado. ¿Ustedes ya la vieron? ¿qué les pareció? Yo ya 2 veces, estoy fascinada!
Sólo me queda agradecerles llegar hasta aquí, leer, comentar (los que lo hacen) y los que van sumando la historia a sus favoritos!