Los chicos de enfrente — capítulo 10
Aquí os traigo un nuevo capítulo, pero antes, dedicárselo a:
vero malfoy potter
salesia
Hermii_Malfoy
mariablabla
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Heather Drew
analu
PotterFan
luna_azul
jennygrangerdemalfoy
vanessauchihauzumaki
Todas acertasteis, al final tendréis un adelanto del próximo capi.
Mil besitos y a leer!
-tenemos que dejar de verlas - sentenció Blaise Zabinni - yo no soy así - añadió mirándose la mano con la que había sujetado la pequeña de la chica. El moreno daba vueltas por el salón como una serpiente enjaulada.
-vale, tranquilízate - le decía Theo.
-él tiene razón - dijo Draco, que ya había limpiado su sangre - yo tampoco me comporto como soy con ellas.
-te equivocas Draco, no aparentas con ellas, te comportas como eres en realidad, y no sé por qué. Nunca te has comportado así con nadie. Es como si estuvieras nosotros.
-por eso mismo Theo. Algo no está bien - puso la mano sobre su pecho donde la castaña había dormido y sobre donde tenía las marcas de uñas.- algo no está bien - repitió.
-lo que no está bien es que os sentís cómodos con ellas. Incluso os divertís - Theo los miraba y ellos solo esquivaban sus ojos - está bien, vosotros haced lo que queráis, yo voy a seguir con… lo que sea esto.
-bueno - dijo Blaise después de un incómodo silencio - será mejor que almorcemos, o comamos… ¿Qué hora es?
-hora de ir de compras - dijo Draco.
-estoy de acuerdo - añadió Theo.
-¿y qué vais a comprar? Si se puede saber…
-pues ya que no podemos ir a su casa - dijo el rubio señalando la puerta - vamos a comprar uno de esos aparatos.
-sí, no me pienso perder el final de "amar de nuevo"
-Oh por Merlín - negaba Blaise - ¿veis lo que digo? Os han convertido en unas marujonas. Yo me quedo aquí.
-Vale - dijeron los otros dos - haznos algo de comer - añadieron antes de salir.
-si ya… - susurró al aire.
Estaba enfadado. Estaba claro que le gustaba Weasley, cuando la vio supo que tendría que hacer algo por conseguirla, que eso sería todo un reto para él. Ella era lista, divertida y sabía hacerle sufrir de la mejor manera y entrar en calor. Era perfecta para ser una más. Solo eso. Una de las tantas, tantísimas que habían pasado por sus sabanas. ¿Por qué esa loca le tenía que haber contado todo aquello?
Se dirigió al balcón a que le diera el aire, pero se paró en seco al verla a ella apoyada en la barandilla, con los ojos cerrados. Ahora ya no quería que esa chica pasara por sus sábanas. Era así de fácil. No sería una más, no pasa nada, habrían otras. Se sentó en el suelo, sin llegar a salir del balcón, pero desde un lugar en que la veía. No sería una más, pero entonces ¿Por qué seguía sintiendo esa necesidad de conseguirla?
Se escondió un poco cuando Granger salió también y se puso junto a ella, de la misma forma, mirando el cielo.
-sabes quién era quien llamó por teléfono ¿verdad?
-lo supe en cuanto te vi la cara ¿vendrán?
-no pude negarme Ginny, sé que no quieres ver a Harry pero después de tanto tiempo no podía decirles que no, se supone que somos… amigos.
-lo sé. Sé que tú tampoco quieres ver a mi hermano, pero Harry es tu amigo.
-¿estaría mal huir y dejar a Luna sola? - preguntó Hermione apoyando su frente en la mano y mirando ahora hacia abajo, hacia la calle.
-ojala no fuéramos griffindors - sonrió Ginny, aunque Blaise sabía que esa sonrisa no era de verdad - así seríamos cobardes y lo haríamos.
-solo será un rato - dijo la castaña acariciándole la espalda, antes de entrar.
Blaise dejó de esconderse tras la cortina. Vio como la pelirroja pasaba su pequeña mano, justo la que él había sujetado durante toda la noche, por debajo de su ojo izquierdo ¿estaba llorando? era cierto todo lo que Lovegood le había contado, entonces. Le pareció ver como otra lágrima salía de sus ojos para caer al vacío.
-otra vez no Ginny, no por él - se dijo a sí misma.
Blaise estuvo a punto de salir, pero como no supo para que iba a hacerlo, se quedo donde estaba. Y siguió mirando como la pequeña pelirroja luchaba por no derrumbarse.
Se sobresaltó, todavía en el suelo sentado, cuando sus amigos regresaron cargando una gran caja.
-¿Qué demonios es eso tan grande? - dijo el moreno levantándose.
-es un televisor LCD de 60 pulgadas con DVD, sounround, y no sé cuantas cosas más.
-¿Qué es un DVD?
-no se - le contestó esta vez Draco, - pero sonaba bien.
Tardaron una hora y media en montar la tele, y eso que solo había que poner cuatro cables, pero buscar los canales después fue mucho más difícil, y no tenían un hechizo para ello.
Comieron viendo el aparato. Ver esa televisión era algo espectacular, ocupaba casi la mitad del salón. Pronto encontraron el canal donde echaban la famosa telenovela.
-¿sabéis? - comentó Blaise - esta tarde se reunirá de nuevo el trío dorado de hogwarts.
-no me digas - se interesó Draco con el ceño fruncido y perdiendo el apetito de repente, pero no añadió nada más.
Un rato más tarde pudieron escuchar la puerta de enfrente abrirse y saludos llenando el rellano, pero disimularon bien las ganas de lanzarse a la mirilla
Draco salió al balcón a tomar el aire, perdiendo ya todo el interés por el culebrón. No era divertido si no estaban ellas especulando sobre que iba a pasar ahora y quien era el que había hecho esto o lo otro. Estuvo atento, intentando escuchar que pasaba al otro lado de su balcón. Voces, alguna risa y el tintineo de tacitas de café mientras se menean con una cucharita.
-voy a por otra silla - escuchó decir a alguien y de pronto Ginny apareció en el balcón. Se apoyó en la pared de al lado del cristal, donde no se le podía ver desde el interior, y suspiró, llevándose la mano a la frente.
-¿te encuentras bien? - preguntó Draco desde el otro lado, haciendo saltar a la pelirroja.
-Malfoy, que susto - dijo llevándose la mano al pecho - sí, estoy bien, solo venia a por una silla - dijo cogiéndola.
El chico asintió sin creérselo.
-Ginny - llamó alguien acercándose. La pelirroja se giró al otro lado con la silla en la mano y encontró a Harry, se giró de nuevo y comprobó que el rubio ya no estaba. - puedo hablar contigo un momento.
-claro - dijo ella sonriendo falsamente - vamos dentro.
-preferiría que fuera a solas - añadió el moreno de la cicatriz.
La pequeña de los Weasley volvió a mirar al balcón de al lado.
-entonces, mejor vamos fuera, al rellano.
Pasaron por el salón y Harry dijo a los demás que enseguida regresaban. Hermione hizo amago de levantarse cuando vio que se llevaba a su amiga, pero Ron la detuvo.
En la puerta de enfrente un ojo castaño observaba. Cuando Draco había entrado contando lo que estaba pasando al otro lado, no lo pudo resistir.
-está bien Ginny, ya has hecho bastante. Ya todos se han dado cuenta de lo fuerte y orgullosa que eres y de lo cabrón que soy yo, ahora ¿puedes dejar ya este paripé? - dijo directamente el moreno.
-¿Qué? ¿Estás diciendo que estoy haciendo teatro con todo esto?
-exacto, ya me has dado mi merecido, ya he escarmentado y todo lo que tú quieras, ahora ya podemos salir de nuevo.
-Harry, creo que te equivocas, no voy a volver contigo.
-¡Ginny! - gritó atrapando a la pelirroja con un brazo contra el ascensor - ya ha pasado mucho tiempo, he aguantado años por tu niñería de hacerte la dolida y querer castigarme. Creo que ya es bastante.
-creo que lo dejé muy claro la última vez que hablamos sobre esto… - dijo Ginny mirando al suelo y con una débil voz. Blaise se dio cuenta de que estaba viniéndose abajo.
-Ginny - dijo Harry - voy a hacer esto por nuestro bien, voy a besarte.
-no… - decía la pelirroja muy bajito y negando con la cabeza.
-es lo que quieres, solo que eres demasiado orgullosa para admitirlo - dijo levantándole la cara con un dedo. El pelo pegado a sus ojos solo indicaba una cosa, estaba llorando.
Cuando Blaise vio que a pesar de ello ese imbécil acercaba sus labios a los de ella, abrió la puerta y lo derrumbó de un puñetazo, apartándolo de ella. Harry cayó al suelo, arrastrando a la pelirroja, que ya dejaba a sus lágrimas salir libremente. El moreno de Slytherin la levantó del suelo con delicadeza, la metió en su propia casa y cerró la puerta, siguió caminando hasta su habitación con ella y se encerraron allí.
Sus dos compañeros, que se habían levantado al verle abrir la puerta, lo habían visto todo.
También los tres de la casa de enfrente habían oído el golpe de Harry contra el suelo.
Hermione abrió la puerta. Se encontró a Harry tirado y no había rastro de Ginny. Si su amiga había hecho eso, estaba orgullosa, aunque se había pasado, el moreno tenía toda la pinta de tener la nariz rota.
-¿Qué ha pasado? - preguntó Luna ayudando a Harry a levantarse, con ayuda de Ron.
-no lo sé - dijo - alguien salió de la puerta de enfrente y se llevó a Ginny.
Hermione y Luna se miraron, y la última sonrió.
En cambio Harry aporreó la puerta por donde se habían llevado a su "novia".
Draco abrió la puerta.
-¿Dónde está mi hermana? - preguntó Ron con brusquedad.
¡Malfoy! - dijo Harry - ¿eres tú?
-por favor, - dijo tranquilamente - las preguntas de una en una. sí, soy Malfoy, y no es ningún placer volver a verte Potter, y segundo, tu hermana esta mejor aquí que en las manos de este héroe de pacotilla.
Ron miró a Harry.
-si no la dejáis salir, entraré a por ella. - amenazó Harry.
-eso no pasará - dijo Theo saliendo tras Draco con la varita en la mano y apuntando a los visitantes.
-hola Nott- dijo una Luna sonriente desde detrás.
-hola Lovegood - dijo el otro también sonriendo.
Ron y Harry miraron a las chicas.
-¿sabíais que estos estaban aquí viviendo? - preguntó Ron
-Granger, Granger, ¿no le has contado a tu noviecito que somos vecinos? - preguntó Draco ácidamente - eso está muy mal… - dijo negando con la cabeza.
Hermione se enfadó de repente, de que el rubio de nuevo le hablará con desprecio y de que hubiera insinuado que Ron era su novio.
-dejadlo chicos, a Ginny no le va a pasar nada, puede salir de ahí cuando quiera. - la castaña los cogió del brazo y los guió de nuevo a casa. No cerró sin antes enviarle una mirada rencorosa a Draco.
-enhorabuena Draco - le dijo Theo volviendo al interior mientras el rubio cerraba la puerta - ya eres tan imbécil como antes.
-¡cállate! - le dijo el otro enfadado - ¿y qué pasa con esos dos? - preguntó señalando la habitación del moreno
-mejor vamos a dejarlos - dijo Theo.
En la habitación, una pelirroja se odiaba por llorar delante del chico que la había metido allí, pero por mucho que se pasaba las mangas por la cara, esta seguía estando mojada.
-¿estás mejor? - preguntó Blaise desde la distancia, con miedo a acercarse.
La pelirroja volvió a pasar su manga, y de nuevo no logró ningún resultado, sus lágrimas seguían saliendo e hipaba como una tonta. No porque fuera débil, pero Harry le había devuelto en un momento todo el dolor escondido por años.
-deja de llorar - dijo el otro molesto, tendiéndole un pañuelo que llevaba en su bolsillo. Ginny levantó la mirada hacia el chico y, por primera vez en la vida Blaise quiso abrazar a una chica, solo para consolarla. En lugar de eso añadió - por favor…
La pelirroja cogió el pañuelo, y más tranquila, pero todavía hipando por el berrinche, se limpió la cara. Ya no lloraba.
-gracias… - susurró.
-solo es un pañuelo - dijo el chico relajándose, ahora que había dejado de llorar, y sentándose también en su propia cama, pero algo alejado de ella.
-me refería a lo de antes, a lo de ahí fuera. - le corrigió Ginny arreglándose el pelo, se sentía cohibida en ese momento, cosa que no le había pasado nunca.
-ah eso… es que escuche ruidos y… - pero algo húmedo en su mejilla le hizo dejar de balbucear excusas. La chica le había dado un beso.
El la miró. Tenía la cara hinchada y mojada y los ojos rojos de llorar, pero no le pareció nada horrible. Entonces hizo lo más estúpido de su vida hasta el momento. La besó en los labios.
El beso duró apenas unos segundos. Solo había apretado sus labios contra los de ella y los había besado delicadamente. Cuando se separó, se sintió demasiado violento y se levantó de allí, quedándose de espaldas a ella y llevándose las manos a la cabeza.
-podrías avisarme cuando se vayan de mi casa - pidió Ginny para salir de ese paso tan incómodo - por favor.
Blaise respiró hondo y se dio la vuelta para mirarla.
-si quieres - dijo sonriendo, de nuevo como siempre - puedo echarles.
Ginny también sonrió ante el comentario.
-solo avísame, gracias.
-está bien - dijo, y salió dejándola sola en su propia habitación.
Ginny cogió el cojín que reposaba sobre la almohada y, abrazándose a él se tumbó en la cama, disfrutando del aroma que desprendía cada rincón de esas sabanas.
Cuando el chico regresó, asegurándose de que las dos molestas visitas se habían largado, encontró a la chica profundamente dormida, cansada, seguramente de llorar. La habría dejado allí gustoso, pero prefirió hacer otra cosa.
Llamó a la puerta de sus vecinas, que abrieron enseguida, seguramente preocupadas por su amiga.
-¿podéis recoger a Weasley? Se ha quedado dormida…
-gracias - dijo Luna sonriente y entro a por Ginny, saludando de nuevo a Theo.
-Zabinni - le paró Hermione cuando el chico ya regresaba a su casa - gracias por cuidar de ella, de verdad.
El chico volvió a sentirse incomodo, no estaba acostumbrado a todo aquello.
-no es nada, pero adviértele a Potter que no vuelva a forzarla o le hare algo más que romperle la nariz - amenazó, asustando incluso a la chica.
-vale… - dijo ella viendo ya salir a sus dos amigas.
-adiós - susurró Ginny dócilmente - y gracias - dijo sonriendo.
-adiós - dijo el otro, él estaba serio.
Ya ha habido un pequeño acercamiento entre Blaise y Ginny ¿Qué pasará? Jeje
Y el adelanto…
-¡no se atreva a insultarnos! - gritó Ginny levantándose y colocándose frente a todos junto a Luna. Enseguida Hermione se unió a ellas.
-eres un egoísta Draco Malfoy
-será arriesgado, tendremos que usar magia… esta noche le dejaremos la casa a Blaise, estaremos ocupados…
-lárgate - dijo el chico.
-¿Cómo?
-que te largues de aquí ¡joder!
-mire señor presidente, si esto es una broma no tiene ninguna gracia - dijo Draco enfadado.
-muy bien - dijo Luna - y ahora cada mochuelo a su olivo, o llegaremos tarde.
Nos leemos.