Los chicos de enfrente — capítulo 11
Aquí podeís encontrar otra canción "esclavo de tus besos, de Bisbal". encontraréis resaltados en negrita los trozos que he decidido cambiar de la canción ya que hay cosas que no coincidían con lo que quería que Blaise dijera.
http://www.youtube.com/watch?v=wHf-Q7I08m0
bueno bueno… creo que esta vez voy a dedicar este capítulo a muy poquitas personas.
Lo dedico a:
Nadie!
Nadie acertó! Jeje
Lo siento chicas, si los echaran a ambos es seguro que se separarían definitivamente, pensadlo bien, no son tan íntimos como para irse a vivir juntos, por el momento sería imposible.
Aun así, muchas gracias a:
carla_melina
vanessauchihauzumaki
salesia (enserio me encantan tus comentarios)
Alexandra_95
lucy volturi 1998
luna_azul
Camila Cullen
HermioneK
analu
Heather Drew
ANGEL_CARIE
Black7211
lunalovegood14 (bienvenida!! )
Black7211
A leer!!
Blaise miraba el enorme televisor sin verlo, estaba serio, absorto en sus pensamientos. Sus amigos estaban algo preocupados por él.
-Blaise - se atrevió a decir Theo al fin - es normal, llegará un día en que todos empecemos a sentir algo por una chica en concreto…
El moreno volvió a recrear en su mente la cara hinchada y los ojos rojos de Weasley.
-no digas tonterías - dijo hablando por fin, y lo hizo bruscamente - yo nunca sentiré nada por nadie, y menos por ella. - dijo apretando los puños, pero sin mirar a sus amigos.
-Blaise… - empezó Draco, pero el moreno no le dejó.
-¡no! No voy a escuchar más tonterías, y os demostraré que no es cierto, mañana por la noche voy a salir, y os agradecería que la casa estuviera vacía cuando regresara. - dicho esto, se marchó a su habitación a dormir.
Los otros dos se miraron.
-no somos nadie para darle consejos en esta área, a mí nunca me ha pasado - dijo Draco, Theo simplemente calló.
Al día siguiente fueron al trabajo en silencio, coincidiendo como siempre en el ascensor, y quedándose como siempre rezagados tras las chicas. Cuando Draco se separó de los otros dos, el ambiente se hizo más incómodo. Ninguno de los dos dijo nada ni cuando se separaron una vez ya en el ministerio.
Regresaron de igual modo y a las seis de la tarde bajaron a la casa del presidente, donde se celebraría la primera y última junta a la que serían invitados, pues no eran propietarios y era la señora Spencer la que les representaba, al igual que a sus vecinas y a algún que otro piso.
Cuando llegaron los tres, las chicas ya estaban allí con cara de pocos amigos, se sentaron al final para no llamar la atención en la abarrotada sala.
Cuando hubieron llegado todos, Robert, el portero, puso orden y dio comienzo a la junta.
-primer y único punto del día - dijo Brans, el presidente - ¿pertenece a algún vecino de la comunidad esta prenda íntima? - dijo levantando un sujetador color azul cielo de encaje.
-es mío señoría - dijo enseguida Luna, levantándose para recuperar su prenda mientras sus dos amigas querían darse de cabezazos contra la pared, pues habría sido tan simple como quedarse cayadas, ahora tendrían problemas.
-esto no es un juicio joven - dijo el hombre serio - no tiene que llamarme señoría. Lo que pasó el pasado viernes de madrugada es una vergüenza.
-¡guarras! - gritó al señora Spencer.
-¡no se atreva a insultarnos! - gritó Ginny levantándose y colocándose frente a todos junto a Luna. Enseguida Hermione se unió a ellas.
Los chicos no sabían dónde meterse, pues pronto saldrían sus nombres.
-os insultó porque sois unas guarras, unas sucias y unas borrachas que a saber que estabais haciendo esa noche y cuantos hombres tendríais en casa para que vuestra ropa interior acabara repartida por el portal - las chicas no contestaron, ninguna dijo nada sobre los chicos que habían tenido la culpa y ni siquiera les miraron. - ya podéis recoger vuestras cosas, os quiero fuera de mi casa dentro de cuatro días, cuando acabe el mes - gritó la mujer histérica.
-hombre por favor, esto no se puede tolerar en esta comunidad - añadió el presidente.
Theo fue a levantarse para dar la cara ante las chicas, a las que todos los vecinos insultaban y acribillaban, pero Draco le sujeto para que no lo hiciera.
-No se preocupen, pronto recogeremos nuestras cosas y no tendrán que volver a vernos - dijo Hermione de forma orgullosa.
-hombre, yo creo que a las chicas habría que darles una oportunidad - dijo Robert el portero - que no son mala gente.
Los vecinos contestaron al chico que él no tenía derecho a opinar, que no era propietario.
Luna, al borde de las lágrimas por los insultos, miró a Theo, que rápidamente bajó la mirada. Las tres salieron de esa casa sin despedirse de nadie, después fueron saliendo el resto de vecinos, que parecían indignados por lo ocurrido con las chicas.
Una vez en su casa:
-lo que ha pasado ahí fuera no es justo, y lo sabéis - dijo Theo señalando la puerta de entrada - las han echado por nuestra culpa.
-creo que es lo mejor Theo - dijo Draco serio, cuando unos días antes se habría reído a pierna suelta de ellas - esas chicas no nos están haciendo bien…
-eres un egoísta Draco Malfoy - dijo el moreno - ¡si no las aguantas te vas tú! Ellas no tienen por qué dejar su casa por nuestra culpa, sabes que no tienen dinero y estos pisos son de los más baratos de la ciudad, a ti te sobra el dinero, puedes comprarte un dúplex en cualquier sitio, pero a ellas déjalas en paz.
Draco se quedó blanco, más pálido de lo que ya era de por sí. Nott nunca le había hablado así a nadie, y menos a él.
-yo también estoy de acuerdo en que se larguen, ahora si me disculpáis voy a la ducha - dijo levantándose Blaise - recordad lo de esta noche.
Theo dio una patada a la mesita que tenía cerca. Todo estaba saliendo mal.
-vale theo, tengo una idea para que no tengan que irse esas chicas, pero creo que no te va a gustar… - dijo Draco rindiéndose - más te vale conquistar a la lunática después de esto. Lo que hay que hacer por un amigo…
Theo se guardó el comentario sobre la rubia.
-¿de qué se trata?
-será arriesgado, tendremos que usar magia… esta noche le dejaremos la casa a Blaise, estaremos ocupados…
-sobre lo de Blaise… no es buena idea, no sabe lo que está haciendo, creo que Weasley le gusta de verdad…
-habrá que dejar que se de él solo contra la pared… - dijo el rubio - ahora…
Pasaron el resto de la tarde trazando un plan y perfeccionando los pasos a seguir, a la hora de la cena el moreno salió por la puerta.
Blaise se dirigió a un club que frecuentaban magos, desde luego no iba a caer tan bajo de llevarse a una muggle a la cama, eso no era digno de él. Se acercó a la barra y pidió un whisky de fuego, y luego otro mientras rechazaba a una mujer tras otra hasta que una pelirroja se le acercó, decidió que sería ella. No se parecía nada a Ginny, incluso su pelo era más anaranjado que el rojo de su vecina, pero pensó que así se le pasaría el mono por esa chica y podría seguir con su vida.
A las dos y media de la madrugada subían a trompicones hasta el piso del moreno y se encerraban allí. Blaise la guió hasta su habitación, de un empujón la tumbó en la cama mientras ella sonreía como una gata en celo, fue tan fácil quitarle la ropa que incluso le pareció aburrido. Se tiró encima de ella quitándose sus propios pantalones y segundos después ya estaba dentro de esa desconocida.
Le miraba la cara y recordaba la cara y los ojos de Ginny rojos de la otra tarde, oía sus gemidos y recordaba los hipidos de cuando Ginny lloraba en su habitación, y la veía tendida en la cama, en la cama en la que Ginny se había quedado dormida abrazada al cojín que ahora descansaba tirado en el suelo.
Se quedó parado, haciendo que la chica, de la cual no sabía ni su nombre abriera los ojos y preguntara que pasaba.
El chico se levantó y se sentó en la cama, escondiendo la cara en sus manos.
-¿Qué haces? - preguntó la chica - ¿vas a dejarme así? He estado aguantando que me llamaras por un nombre que ni siquiera era el mío mientras lo hacíamos, ¿y encima ahora lo dejas?
Blaise no se había dado cuenta de haberla nombrado.
No me preguntes por qué
a veces la nombro por casualidad
y es que aún la recuerdo
y es que aún llevo dentro su forma de amar.
Una razón para ti
me pides motivos y una explicación
para no desterrarla
ahora y para siempre de mi corazón.
Yo soy así, y no seguiré
vagando errante por tu piel
yo no podré
dar todo de mi
mientras que olvide a esa mujer.
Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
hemos llegado a un punto de inflexión
en el que ésta obsesión
está apartándome de ti.
Y sigo esclavo de su beso
y sigo preso de mis miedos
y sigo sin saber por qué razón
esta ella en mi interior
en nuestro punto de inflexión.
Y sigo esclavo de su beso.
No hay quien controle el placer de he****cho lo quiero como a nada máspero ahora es ella la que me derrumba mi seguridad. Yo soy así, y no seguiré vagando errante por tu piel yo no podré dar todo de mi mientras que olvide a esa mujer. Y sigo esclavo de su beso y sigo preso de mis miedos hemos llegado a un punto de inflexión en el que ésta obsesión está apartándome de ti. Y sigo esclavo de su beso y sigo preso de mis miedos y sigo sin saber por qué razón sigue ella en mi interior en nuestro punto de inflexión. Y sigo esclavo de su beso . Yo no podré dar todo de mí mientras no olvide a esa mujer.
**-lárgate - dijo el chico. -¿Cómo? -que te largues de aquí ¡joder! - dijo levantándose y gritando a la chica mientras se tapaba con sus pantalones que había recuperado del suelo, la chica recogió su ropa rápidamente y salió de allí. -¡que te den! - dijo antes de marcharse. El moreno se puso su pijama y se metió en su cama, sacando de su cajón el tanga negro que le había robada a la chica que ocupaba sus pensamientos. Ya no veía esa prenda como un fetiche, si no como algo de la chica que iba a perder. Se durmió pensando que podía hacer para que no las echaran. Mientras, sus dos amigos se encontraban delante de la puerta del primero A, la casa del presidente. -no puedo creer que vaya a hacer esto - dijo Theo. -yo tampoco lo creo, una cosa es ropa interior sexy, y otra cosa es esto… - se quejó Draco, y le vino a la cabeza las braguitas de ositos de Hermione, lo que le hizo decidirse por fin. Si se iban, no podía hacerle chantaje con esas braguitas - muy bien, tú en la A y yo en la B, aquí en diez minutos. Si nos descubren, un sencillo obliviate y a casa. -intentemos no recurrir a ello, está penado por la ley mágica hacerle eso a un muggle. - dijo Theo. - allá vamos. ¡Alohomora! - susurró el chico apuntando con su varita al picaporte mientras su compañero hacía lo mismo en la casa de enfrente. Habría sido así de fácil con las chicas, si estas no tuvieran protección mágica en su casa, eso ya lo habían notado. Diez minutos después Theo salía con un enorme sujetador marrón horrible y Draco con una faja. -esto le baja la lívido a cualquiera - dijo el rubio con cara de asco. Cuando hubieron recorrido todas las casas sin más percance que algún perro que habían tenido que silenciar, los chicos habían conseguido su objetivo sin tener que saltarse la ley. Como la primera vez que hicieron eso, (aunque aquella vez disfrutaron mucho más) colgaron cada prenda en su correspondiente picaporte y se marcharon a dormir. Solo lo hicieron unas cuantas horas porque a las seis de la mañana, ya estaban aporreando la puerta del presidente. El hombre les abrió adormilado. -¿Qué está ocurriendo? - dijo desubicado. -mire señor presidente, si esto es una broma no tiene ninguna gracia - dijo Draco enfadado. -¿de qué habláis? -creo - siguió Draco - que esas chicas han vuelto a hacer de las suyas antes de irse - y señaló el sujetador marrón colgado de su puerta. -¿pero qué…? ¡Esto es de mi mujer! - dijo el hombre cogiéndolo de la puerta. -¿a si? Así que su mujer también se divierte haciendo estas cosas, ¡que escándalo! - dijo theo mientras Draco llamaba a la puerta de enfrente, la de su propia casera. El rubio subió a tocar los timbres de arriba y minutos después prácticamente todo el edificio, incluso las tres chicas, estaba en pijama en la puerta de la casa del presidente. -¡orden! ¡Orden! - gritaba el hombre. -¿Qué está ocurriendo? - preguntó un vecino con la ropa interior de su mujer en la mano. -lo que ocurre - dijo Draco - es que la mujer del presidente ha querido jugar al mismo juego que estas chicas - dijo señalando a las tres muchachas acusadas el día anterior, las cuales no tenían ni idea de lo que estaba pasando. Theo les guiñó un ojo. -pero este sujetador es mío - dijo una vecina y enseguida cada uno empezó a reconocer como suya cada prenda. -vaya, entonces señora Spencer, creo que va a perder mucho dinero si tira a todos sus inquilinos ¿no? - continuó Draco, que lo estaba pasando en grande -¿y porque iba a hacer eso? - preguntó la anciana mujer. -es lo justo - dijo esta vez Hermione - si a nosotras nos hecha por encontrar nuestra ropa interior en el rellano, ahora ha pasado lo mismo con el resto. Si nos hecha a nosotras, los hecha a todos. Entonces todo el mundo comenzó a hablar de nuevo a la vez. Los inquilinos de la señora Spencer se quejaban para que no los tirara y el resto de vecinos se criticaban y acusaban unos a otros. -¡¡silencio!! - gritó el presidente - creo que lo mejor es que lo ocurrido estos días no vuelva a pasar y todos lo olvidemos. ¿No cree señora Spencer? - se dirigió a la mujer porque era la única que tenia pisos en alquiler en el edificio. -está bien - aceptó la mujer - pero os tendré vigiladas - dijo dirigiéndose a las chicas, que comenzaron a gritar dando saltos de alegría. -muy bien, ahora todo el mundo a dormir, a trabajar o a lo que sea que hagan. - dijo el señor Brans. Una vez llegaron al décimo piso… -gracias, gracias, gracias - Luna se abalanzó a ellos y les abrazó. Draco se deshizo de la rubia como pudo, dejándola abrazada a su amigo, que parecían no importarle los arranques afectivos de la chica. -sí, gracias - dijo Ginny. -no sé porque tendríamos que agradecerles, ellos nos metieron en esto desde un principio, es lo mínimo que podían hacer. - dijo Hermione cruzándose de brazos. -mira Granger, lo mínimo que podíamos hacer era nada, deberías ser un poco más agradecida. - dijo Draco acercándose peligrosamente a la chica, pero Luna salvó la situación. -estáis invitados a comer a casa el sábado. - dijo -¿Qué? - preguntaron las otras dos -no faltéis, el sábado a las 14:00 - dijo la rubia mirando a Theo, que ya la había soltado -claro - dijo este. -¿Qué? - fue el turno de Draco para gritar. -muy bien - dijo Luna - y ahora cada mochuelo a su olivo, o llegaremos tarde. Cuando los chicos entraban, Blaise estaba vestido y preparado para salir de casa. -¿a dónde vas tan pronto? - preguntó Theo. -voy a impedir que las echen de su piso - dijo el chico refiriéndose a las chicas. -no lo hagas… - dijo draco. -no Draco, no intentes detenerme, es nuestra culpa y lo solucionaré. -no Blaise - dijo esta vez Theo cogiéndole del brazo, pero el joven de deshizo de él. -por una vez voy a hacer lo correcto y no vais a impedírmelo
- gritó. -blaise! - gritaron a la vez sus dos amigos. - ya está solucionado - dijo Theo - lo hicimos nosotros mientras tu estaba por ahí con una cualquiera. - dijo algo molesto con su amigo. -¿por cierto, ya se ha ido? - preguntó Draco -¿Quién? -pues tu ligue de anoche -ah… si, se fue pronto. Prometo que en el siguiente capi habrá algo de Dramione, y dentro de dos capítulos, mucho, mucho más. Eso sí, no estoy mucho en casa, así que no se cuando actualizaré, voy a estar dos días más en casa, si recibo tantos reviews como de costumbre, actualizaré antes de irme. Besos!!**