Los chicos de enfrente — capítulo 14
Ya estoy de regreso!!!
Tengo que decir que echo de menos el internet cuando no lo tengo, y eso no debe de ser bueno, pero eso también se debe a que al no poder actualizar, no podía recibir más de esos maravillosos reviews que me escribís y que tanto me animan.
Se que tengo algunas historias sin terminar, pero no tengo mucho tiempo para escribir y al estar de vacaciones mi imaginación también lo está. Actualizo esta historia porque ya la tengo escrita.
Bueno, sin mas rollos, la dedicatoria de este capítulo es para:
RAHC_cullen_lestrange
Nina Battaglini
Mechitas22
carla_melina
jane granger 2
astorya malfoy
Hermii_Malfoy
estoy en wonderland
desi_crepusculo_love
vanessauchihauzumaki
analu
unasonrisaqueregalar
IRGG
salesia
ANGEL_CARIE
Y agradecer su comentario a:
Black7211 muchas gracias!!
Y ahora os dejo ya con este capítulo totalmente Dramione! A leer!!
Draco había entregado antes de salir un sobre a Hermione, y esta se encontraba en su habitación cuando al abrirlo, tuvo que ahogar un grito al ver una fotografía de sus braguitas de ositos atadas a la pata de una mesa. No podía creerlo. Dio la vuelta al pergamino y encontró una pulcra caligrafía: "si quieres recuperar tus sexis braguitas, reúnete conmigo a la medianoche en el portal, si no lo haces, más gente tendrá que saber de su existencia"
-ese Draco… no va a salirse con la suya. Y yo que creí que había cambiado. - se recriminó a sí misma el habérselo pasado bien con él esa tarde.
Salió de su habitación al salón y recuperó la rosa que el rubio le había regalado, la cogió por el tallo y de un tirón arrancó todos los pétalos. Acercándose al balcón abierto, los lanzó al vacío, creando una bonita lluvia de pétalos rojos.
-Primero me roba, acaba consiguiendo que nos echen, nos salva, me dice que no era su intención insultarme en el colegio, me regala una rosa a modo de disculpa, y ahora me amenaza ¿Quién lo entiende? - murmuró a la nada en el balcón.
Procuró no contar nada a sus amigas durante la cena, no porque se avergonzara de la existencia de esas braguitas, pues ellas ya las habían visto en innumerables coladas, pero si les decía algo, seguramente lo único que conseguiría sería que estuvieran pendientes de la quedada con Draco a la media noche e hicieran la situación más vergonzosa.
La castaña se metió pronto en su habitación, diciendo que se iba a dormir, pero no se desvistió y solo se tumbó en la cama imaginando mil y una formas de asesinar al rubio mientras esperaba la llegada de la media noche.
Cuando llegó la hora salió sigilosamente de casa intentando no despertar a sus compañeras.
Vio al rubio a los pies del portal.
-voy a acabar contigo Draco Malfoy - dijo abalanzándose sobre él, pero el rubio la esquivó.
-eh, tranquila leona…
-devuélvemelas - exigió ella. - eres un ser odioso y un… ¡asqueroso!
El rubio solo sonrió juguetonamente enseñando la tela de la ropa intima saliendo por el bolsillo trasero de su pantalón.
-Si quieres recuperar tus braguitas tendrás que ganarme a un juego.
-¿Qué clase de juego? - preguntó Hermione desconfiada
-"el juego de los palitos" - respondió él.
-¿Qué es eso?
-ahhh, como se esperaba de Granger… - dijo el rubio negando con la cabeza y sacando una caja de galletas en forma de palitos recubiertos de chocolate (aquí se llaman "mikado") - te lo explicaré: cada uno comienza comiendo por uno de los lados del palito, el lado que no deja de comer, gana.
-un momento, pero si ninguno se detiene… - Hermione trago saliva - ¿¡eres idiota o que te pasa!? ¿¡Cómo puedes pensar en esa clase de juegos pervertidos?!
-desafortunadamente yo no hice el juego… las reglas son así, y punto- dijo Draco inocentemente imitándola, igual que ella hizo cuando jugaban al parchís. - solo te devolveré las braguitas si me ganas a este juego.
-no voy a jugar, es un juego estúpido - dijo ella cruzándose de brazos.
-¿en serio? - el chico se acercó a ella peligrosamente con un extremo del palito en la boca - entonces, gano yo por retirada, todos tendrán que ver tus braguitas… me pregunto si esta vez os echarán definitivamente… - añadió.
Hermione se puso roja de imaginarlo (y por la cercanía del chico, todo hay que admitirlo), pero sobre todo por el coraje que le daba no poder hacer nada.
-eso no es justo - se quejó la castaña.
-no me importa - sonrió el otro.
-tu… me devolverás mis braguitas ¿seguro? - dijo ella apretando los puños y roja hasta las orejas por lo que iba a hacer
-te las devolveré y no hablaré nunca sobre ellas con nadie - afirmó Draco.
-no quiero trampas, mientras llegue al final y resista, gano ¿no? - se aseguró antes.
-así es - asintió el chico con una gran sonrisa de quien ya había ganado.
Hermione cogió la galleta por el extremo contrario por el que lo sujetaba Draco con su boca. Se sentía acalorada, y la intensa mirada del rubio sobre ella no ayudaba en nada. El chico dio el primer bocado y avanzó un pequeño trozo sin dejar de mirarla, hermione apretó los ojos y dio su bocado tragando con dificultad. Notaba el calor en su cara, el rubio ya había adelantado otro trecho y su pelo le rozaba la cara haciéndole cosquillas en la nariz y recordó la rosa con la que había hecho lo mismo y cuyos pétalos ahora descansaban alrededor de ellos. Dio otro bocado y tuvo que agarrarse a la camisa de él con las dos manos, al instante él la sujetó por los hombros haciéndola estremecer y cuando se quisieron dar cuenta ambos habían soltado el dulce y sus labios se habían encontrado.
A Hermione la inundó un sentimiento placentero, hacia muchísimo tiempo que no sentía unos labios sobre los suyos y desde luego nunca unas manos se habían entrelazado así entre su pelo y su cintura. Pero… ¿Cuando Draco había puesto ahí su mano y había comenzado a mover sus labios? Y sobre todo ¿desde cuándo ella le seguía con los suyos? En lugar de contestarse esas preguntas, cerró los ojos, igual a como los tenía el chico.
Cuando se separaron el rubio acaricio su mejilla hasta llegar a sus labios, cogiendo de aquí un poco de chocolate y llevándoselo a la boca.
-¿siempre tienes que ser la mejor en todo? - sacó las braguitas de su bolsillo y se las ofreció - no le contaré esto a nadie - añadió revolviéndole el pelo como si fuera una chiquilla.
Se marchó levantando la mano ya de espaldas a modo de despedida.
-vaya - consiguió articular la chica tocándose la cabeza en el lugar donde él le había revuelto el pelo.
Draco no le había esperado para subir en el ascensor, aunque así lo prefería, eso habría sido demasiado incómodo. Llamó al ascensor y espero, todavía en las nubes y con su cuerpo estremeciéndose cada vez que recordaba lo ocurrido. Ese beso había sido demasiado bueno, mucho mejor del resto, aunque solo hubiera besado a Ron y a Víctor, no había comparación. Llegó a su cama y se tumbó, encogiéndose de lado con la ropa puesta y la cama sin deshacer ¿Qué había sido Draco el que le había provocado ese sentimiento tan placentero? Si… pero ya pensaría en eso mañana, ahora tenía bastante con revivir en su mente la escena una y otra vez.
Y esta vez si, mereceis un anticipo de lo que pasará en el capítulo siguiente, ahí va:
¿puedo saber que has hecho?
-Blaise ¿quieres soltarme? - se quejaba Theo con las manos de su amigo en los ojos.
-rebajas… me encanta como suena - dijo Ginny
-no es necesario que él venga - dijo Hermione rápidamente
si vivimos con el eterno miedo a que nos hagan daño de nuevo, estaremos siempre solas.
¿Qué tal otro jueguito para recuperarlo?
Y eso es todo.
Besos.