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Los chicos de enfrente — capítulo 15

Hola!!

Ya estoy aquí de nuevo con un nuevo capítulo, y este más largo que el anterior, que era muy cortito. Aun así recibí tantos reviews como siempre y os agradezco mucho que sigáis mi historia con tantas ganas.

Y ahora las dedicaciones… a:

carla_melina

ANGEL_CARIE

Fly_Luna

Nina Battaglini

luna_azul

vanessauchihauzumaki

airuna

y agradecerles mucha su comentario a:

astorya malfoy

salesia (te doy las dobles gracias por aquí)

Hermii_Malfoy(hay que dejar una respuesta clara jeje)

Era algo más difícil la pregunta lo sé, pero ya deberíamos conocer a Ginny, es demasiado orgullosa para dejarle pagar. Así se lo ha pagado, pero no lo parece jeje.

Os dejo leyendo.

-mierda, mierda ¿Qué he hecho? - Draco entró en casa dando un portazo y despertando a Theo que se había quedado dormido en el sofá viendo la tele.

-¿Qué ocurre? - dijo sobresaltado.

-mierda, como se entere mi padre va a matarme, y seguro que se entera, seguramente habrá enviado a alguien a vigilarme y ahora mismo ya lo sabe todo…

-Draco¿de qué estás hablando?¡¿Estás bien?! - preguntó Theo levantándose y cogiendo a su amigo por los hombros.

-y esta vez no solo me lanzará varios cruciatus, esta vez me lanzará un avada kadavra, voy a morir…

-¡Draco! - Theo abofeteó al rubio, sumamente preocupado, y cuando este enfocó la vista en él, continuó hablando - tu padre no puede hacerte nada, está encerrado, en Azkaban ¿recuerdas ahora?

Draco se relajó y suspiró aliviado, sonriendo.

-ahora ¿puedo saber que has hecho?

-he hecho… algo extraño - dijo simplemente el rubio sonriendo y metiéndose en su habitación.

Theo decidió apagar la tele y acostarse, él también lo hizo sonriendo.

A la mañana siguiente una castaña se daba cabezazos contra la pared de su habitación, maldiciéndose a sí misma y a cierto rubio que se encontraba unas cuantas paredes más allá.

-me amenaza con que nos echen del piso - cabezazo - ¡me besa! - cabezazo - y para colmo me trata como una niña pequeña - la castaña dejó de autolesionarse y se dio la vuelta apoyando la espalda en la misma pared maltratada - y lo peor de todo es que no puedo dejar de pensar en ese beso - dijo tocando sus labios y cerrando los ojos, dejándose caer por la pared hasta el suelo. Se odiaba a ella, le odiaba a él y odiaba a su cuerpo que la traicionaba estremeciéndose cada vez que recordaba lo ocurrido. - es muy triste que el mejor beso de mi vida me lo haya dado Draco Malfoy y solo para reírse de mi…

No quería salir de su habitación, pero un rugido de su estomago reclamaba por desayuno, ya que la noche anterior no había cenado mucho por la dichosa foto.

Cuando llegó al salón vio a Luna y Theo desayunando tranquilamente en el balcón, disfrutando del sol matutino. Les observó sin ser vista, desde donde ella estaba solo podía ver la cara de Nott, pues Luna la pillaba de espaldas, pero le sorprendió la mirada del chico. Miraba fijamente a su amiga y sonreía embobado escuchando atentamente lo que fuera que le estaba contando la rubia. Tenía cara de… enamorado. Sonrió más relajada al ver esto, pues aunque sabía que Theo era muy tranquilo le había preocupado que pudiera dañar a la inocente Luna. Al fin y al cabo era un Ex slytherin hijo de un mortífago.

Decidió salir de su escondite.

-buenos días chicos ¿molesto?

-Granger… claro que no - dijo Theo un poco sobresaltado.

-siéntate a acompañarnos Hermione - le dijo Luna, a lo que la castaña acepto viendo las apetecibles tostadas que descansaban en un plato.

Después de pasar un rato hablando con Theo, Hermione descubrió que era un chico introvertido, pero simpático y buena persona al fin y al cabo. Luna siempre había tenido buen ojo para ver el interior de las personas, era como un don, y por la forma en que la miraba a ella, ya parecía haber descubierto que algo le pasaba, pero otra de las virtudes de la rubia es que era reservada.

-¿Theo? - dijo alguien desde el balcón contiguo - ¿Qué haces ahí?

-buenos días Blaise Zabini - dijo Luna.

-estoy desayunando con mis amigas - dijo divertido Theo, que lo estaba pasando realmente bien con las chicas.

-ah… - dijo el moreno rascándose la cabeza y mirando el plato de tostadas - mmm… ¿me dais una?

-¿Por qué no mejor pasas y te sientas a desayunar con nosotros? - para asombro de todos, la que había dicho estas palabras había sido Hermione, y lo había hecho riendo.

-¿en serio? - al fin y al cabo Blaise tampoco estaba acostumbrado a que lo trataran con amabilidad.

-claro - le animó Luna - te abriré ahora mismo - dijo levantándose y entrando al salón.

Y así es como charlando y riendo acabó quedando solo una tostada en el plato.

-¿alguien va a comerse esa última? - preguntó Blaise con gula.

Todos negaron, pero una mano blanca y pecosa le arrebato la deseada tostada en el último momento. Blaise casi se cae de la silla cuando vio a Ginny, que acababa de levantarse y solo llevaba una camiseta de tirantes muy ajustada y unas braguitas. El moreno recorrió las largas piernas de la pelirroja hasta sus pies descalzos y se abalanzó sobre Theo para taparle los ojos.

-¿pero qué crees que haces? ¿Quieres ir a ponerte algo? - le regaño el chico, que se vería colorado si no fuera por su piel morena.

-Blaise ¿quieres soltarme? - se quejaba Theo con las manos de su amigo en los ojos.

-¿Qué tiene de malo lo que llevo? - preguntó realmente inocente la pelirroja.

-pues… - Blaise también apartó la vista - que llevas las largas puestas…

-¿Qué llevo qué? ¿Qué dice? - preguntó mirando a sus amigas.

-creo que se refiere a… - Hermione señaló sus propios pechos y fue cuando ginny miró los suyos, tapándose al instante avergonzada.

Ginny fue corriendo a su habitación y regresó poco después con un vestido veraniego, y con sujetador….

-¿Por qué no comemos en el centro comercial hoy? - propuso Hermione mirando a sus amigas - he oído que hoy domingo abren por rebajas

-rebajas… me encanta como suena - dijo Ginny con los ojos cerrados y disfrutando del sol.

-¿podemos ir? - preguntó Theo mirando a Luna - necesito comprar más ropa muggle.

-claro que si Theo - dijo Luna más efusivamente de lo que debería, haciendo que los demás rieran

-¿estáis seguros que queréis venir? No sabéis como es un centro comercial en rebajas… - les advirtió Hermione.

-es horrible, todo lleno de muggles que se empujan unos a otros, un calor insoportable, mujeres que te quitan la ropa de las manos, carteristas y mucho mucho agobio.

-no te preocupes princesa, yo te protegeré - dijo Blaise riendo - voy a vestirme y a avisar a Draco.

-no es necesario que él venga - dijo Hermione rápidamente - quiero decir… - intentó arreglar cuando todos la miraron - si está durmiendo no hay por qué despertarle, seguro que se aburrirá.

-le avisaré igualmente - dijo Blaise antes de desaparecer.

-genial, voy a vestirme - dijo Hermione dirigiéndose a su cuarto de mala gana.

-Theo ¿quieres que te ayude a elegir tu ropa? - le preguntó la rubia cogiéndole de ambas manos al chico.

-claro que si… Luna.

-oh… que tierno, se llaman por sus nombre de pila, me está subiendo el azúcar… - dijo Ginny sonriendo - de todas formas, creo que yo supervisaré esa ropa. - sentenció.

Media hora después caminaban dando un paseo hacia el centro comercial. Draco también les había acompañado al final. Caminaba al lado de Blaise luchando consigo mismo decidiendo si mirar o no a la castaña, pues si ella le pillaba mirándola, podría hacerse ideas equivocadas, aunque después de la noche anterior una mirada no empeoraría mucho más las cosas.

Disimuladamente posó su vista sobre ella, que se había hecho una coleta alta, despejando toda su cara, y llevaba unos tirantes, una minifalda y sandalias y bolso color negro. Estaba hablando con Ginny y no le había visto mirarla, así que pudo regresar la vista en frente de nuevo más tranquilo.

Al parecer Hermione había decidido ignorar lo ocurrido. Había sido un juego para el rubio, muy bien, pues estaba harta de ser un juguete de usar y tirar, si Draco Malfoy no quería su amistad no la tendría, no necesitaban hablar, no necesitaban mirarse y desde luego no necesitaban nada la una del otro. Sus dos amigos habían cambiado realmente. Él seguía siendo el mismo imbécil de siempre.

-porque no vas a hablar un rato con zabini, no deja de mirarte - le propuso hermione a Ginny.

-después de lo que ha pasado esta mañana, ni loca.

-no pasa nada Ginny, solo que no estamos acostumbradas a que hayan chicos a nuestro alrededor.

-hermione, yo estoy más que acostumbrada a que hayan chicos a mi alrededor, vivía con siete ¿recuerdas? - la pelirroja miró por encima de su hombro y efectivamente, el moreno estaba mirándola, y ni siquiera se molesto en dejar de hacerlo cuando ella le pilló. Regresó la vista enfrente y sonrió por tener ese poder sobre él. - de todas formas, no querrás que te deje sola, ya que Luna solo tiene ojos para "Theo", porque sí, se llaman por su nombre de pila…

-bueno, el es un buen chico, y Luna está feliz.

-y si es un buen chico ¿Por qué estaba en Slytherin? - preguntó Ginny desconfiada.

-eso mismo me preguntaba yo, y me lo contó esta mañana. Al parecer el sombrero quería llevarlo a ravenclaw, pero pidió que le pusieran en Slytherin, ya que si no su padre le mataría - le contó Hermione.

-vaya, ¿crees que si hubiera ido a ravenclaw, él y Luna se habrían encontrado antes? - preguntó la pequeña de los Weasley.

-no lo sé, puede que sí… - Hermione recordó lo que había dicho su amiga hace un rato - entonces… ¿crees que zabini y Malfoy no son buenos chicos? Ellos eran Slytherins de verdad…

-por supuesto que no son buenos chicos, por eso me asusta lo que empiezo a ver en Zabini, sé que me haría daño, y no puedo volver a pasar por lo mismo… no quiero arriesgarme.

-lo sé… pero sabes, si vivimos con el eterno miedo a que nos hagan daño de nuevo, estaremos siempre solas.

Llegaron al centro comercial, y como esperaban, estaba abarrotado de gente.

-vale ¿Dónde queréis comer? Pizzería, hamburguesería… - preguntó la castaña.

-pero… ¿ya vamos a comer? Acabo de desayunar… - dijo Blaise.

-no, pero con la gente que hay estoy segura que acabaremos separándonos, así que lo mejor será que quedemos a la hora de comer en algún lugar. - le explicó Hermione.

-yo voto por hamburguesería, estoy harto de comer pizzas pre congeladas - dijo Draco, y sus dos amigos lo apoyaron.

-muy bien, en esa hamburguesería - dijo Ginny señalándola - a las dos de la tarde ¿ok? Hermione, vamos a ver si esta rebajada esa camiseta…

  • la pelirroja cogió la mano de su amiga y se alejó entre el gentío. Pronto Blaise cogió a su rubio amigo por el cuello de la camisa y las siguió.

-oye suéltame, creí que no querías saber nada de la Weasley

  • dijo Draco arreglándose el cuello de su camisa.

-bueno… ¿Qué problema hay? - dijo el otro intentando no perder de vista a las chicas - quiero decir, aunque a mi madre no le haría gracia, ella siempre pidió que fuera una sangre limpia, y los Weasley lo son.

-entonces ¿vas enserio?

-¿enserio? Bueno, no es para tanto… - dijo el moreno algo avergonzado ante su amigo.

-vamos Blaise, me estás hablando del consentimiento de tus padres, no se piensa en esas cosas con un simple ligue.

-bueno, puedo que no sea un simple ligue… ni siquiera es un ligue todavía, a decir verdad esto es una mierda ¿Dónde está? - la localizó dentro de una tienda mirando unas camisetas.

-¿y si no fuera sangre pura? - el rubio lo dijo sin pensar - quiero decir ¿lo dejarías de intentar?

-no creo que pudiera hacer eso, es difícil de explicar ¿sabes? - el moreno miraba sonreír a la pelirroja mientras cogía ropa y se miraba en espejos - si ella no fuera sangre limpia, la raptaría, me la llevaría lejos donde nadie pudiera opinar. Además, creo que soy mayorcito para elegir a quien yo quiera, no me importa lo que pueda pensar mi familia, estoy harto de ellos. ¿Quién es ese que habla con ella? - ginny había preguntado a un dependiente donde estaban los probadores, pero el moreno ya había salido hacia allí, dejando solo al rubio. Solo con sus pensamientos.

Miró a su alrededor, ya no veía ni a Blaise ni a ninguna de las otras dos. Decidió caminar solo.

Blaise esperaba fuera del probador a que saliera Ginny, no tuvo que esperar mucho, pronto salió, dejando a la dependienta una montaña de ropa y quedándose solo con dos camisetas.

-¿Qué haces aquí? ¿y Hermione?

-no lo sé, me perdí y te vi entrar a este sitio, así que decidí esperarte en lugar de vagar solo por ahí. - mintió.

-genial - suspiró Ginny - bueno pues entonces, ayúdame a elegir una de estas dos camisetas, no se cual quedarme, las dos me encantan…

-¿y porque no te quedas las dos?

-porque no puedo permitirme dos caprichos, solo uno. - dijo Ginny pensando en que todavía no había recibido la paga de ese mes y que lo que tenía solo le llegaba para una de las dos, pues todavía tenía que pagar la comida.

-bueno, pues yo te las pagaré - le propuso Blaise.

-¿Qué? Por supuesto que no. Soy una chica independiente, tengo mi propio trabajo y se cuales son mis límites, no necesito ir mendigando porque alguien me pague la ropa ¿Qué te has creído?

-está bien, está bien, vale.

-si quieres - añadió la pelirroja arrojándole una de las camisetas - cómprala para ti, y si al llegar a casa no te queda bien, entonces puedes regalársela a alguien, a algún vecino por ejemplo.

Blaise sonrióy siguió a la chica hasta la cola para pagar, a esa inteligente y manipuladora chica que le hacía sentirse tan extraño ¿Quién sabe porque el amor nos hace sentirnos así de felices y atolondrados?

Draco llevaba un rato paseando solo, absorto en sus pensamientos, hasta que divisó a la chica que estaba ocupando todos ellos. Estaba sentada en una tienda probándose unos zapatos. Se quedó observándola, tenía buen gusto, eran unos zapatos muy bonitos de tacón, seguramente se los probaría por simple curiosidad, ya que por muy rebajados que estuvieran esos zapatos no estarían a su alcance.

Un hombre se sentó al lado de la chica tapándole la vista, así que el rubio se movió un poco para seguir viéndola, pero lo que vio no le gustó nada, el hombre comenzaba a meter la mano disimuladamente en el bolso de Hermione, que descansaba junto a esta. Sacó una cartera y se levantó deprisa, pero el rubio lo fue más.

Hermione miraba encantada los zapatos que se estaba probando cuando escucho un golpe y vio a Draco Malfoy acorralar a un hombre al que cogía del cuello contra el escaparate de la tienda, luego la señaló a ella. Hermione se quitó rápidamente los zapatos y se puso sus sandalias.

-creo que tienes algo que le pertenece a esa señorita - dijo el rubio al hombre que empezaba a ponerse morado por la falta de oxigeno, señalando a la castaña - ¿no es así?

El hombre asintió trabajosamente, ya que era incapaz de respirar, mucho menos de hablar, le entregó la cartera y cuando el rubio la tuvo en sus manos le soltó.

-Malfoy que estás haciendo - gritó Hermione llegando al lugar.

-ahora lárgate de aquí y reza porque no te vuelva a ver.

El hombre salió corriendo. Hermione miró a su alrededor, todo el mundo les miraba, así que cogió al chico del brazo y lo arrastró fuera de la tienda.

-¿puedo saber a que ha venido eso? - preguntó hermione mientras caminaban lejos de allí.

-no puedes ser tan despistada Granger, tienes que tener cuidado de tus cosas - dijo el rubio enseñándole su monedero.

Hermione abrió su bolso y registro dentro.

-¿ese hombre me ha robado?

-exacto ¿Qué tal otro juego para recuperarlo? - Vio como a Hermione le cambiaba la cara, se ponía furiosa y, en lugar de gritarle, se dio la vuelta y se alejó de allí - eh! Espera, vale, vale, solo era una broma - dijo el rubio alcanzándola - toma. - Ella lo cogió, lo metió a su bolso y se abrazó a este - ¿no vas a darme ni siquiera las gracias? - preguntó caminando a su ritmo.

-gracias - dijo enfadada, pero se paró un momento - ¿y tú no te vas a disculpar? - después continuó caminando.

El rubio paraba y caminaba según lo hacía ella.

-¿Por qué tendría que disculparme? - preguntó él.

-por lo de anoche.

-no creo que deba disculparme por besar a una chica bonita…

  • dijo el rubio sin más, haciendo parar de nuevo a Hermione, que se le quedó mirando, para luego continuar andando.

Hermione se paró dos veces más, enfrentando al rubio, parecía que quería gritarle, pero en lugar de eso, volvía a caminar, hasta que llegaron a la hamburguesería. Esperaron un rato de pie hasta que una de las mesas se quedó libre y se sentaron, en silencio, hasta que empezaron a llegar los demás y pudieron comer.

Los chicos insistieron en pagar, alegando que eran caballeros, por lo que Ginny insistió en gastarse el dinero que se había ahorrado en una preciosa falda que había visto y no se había podido comprar. Todos la acompañaron a comprarla y después regresaron a casa, a esperar una nueva semana de trabajo.

A la mañana siguiente, temprano…

Blaise salió pronto de casa esa mañana, antes de ir a trabajar.

-¿A dónde vas? - le preguntó Theo.

-enseguida vuelvo.

Salió al rellano, lo cruzó y llamó a la puerta de enfrente. Le abrió la puerta Hermione, todavía en pijama, aunque no era un pijama tan llamativo como el de su pelirroja.

-buenos días - le dijo de buen humor - ¿está Weasley?

Hermione asintió y llamó a su amiga, que apareció ya vestida pero con el pelo mojado.

-hola Zabini - dijo ella de buen humor.

-verás, me probé esto ahora mismo, quería ponérmelo para ir a trabajar ¿sabes? Pero resulta que no cogí mi talla y ahora no me sirve - la sonrisa de Ginny se iba ensanchando conforme el chico hablaba - así que he pensado que posiblemente era tu talla.

-mm… puede ser, lo comprobare de todas formas - se acercó a él y le dio un beso en la mejilla como agradecimiento - gracias vecino - dijo antes de cerrar la puerta.

Blaise regresó a su casa más feliz que una perdiz.

Y un poquito más de dramione para el siguiente capítulo

Muchos besos y hasta el siguiente capi.