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Los chicos de enfrente — capítulo 31

Hola! Ya estoy aquí. Tarde pero a tiempo. Llegué a pensar que hoy no actualizaba porque estuve haciendo un trabajo toda la tarde hasta ahora, pero bueno, al final conseguí terminarlo y venir a actualizar.

Bueno voy a ir rapidito porque ya se me están muriendo los ojos después de tantas horas delante del ordenador.

Los que acertasteis que pasaría sois:

(como bien dices, en el fondo le aprecia)

y gracias también a:

(así es, ya puse la explicación de donde salió, ya que la primera vez lo olvidé)

(ya puse la explicación en el capi anterior y el xq no lo puse antes. La verdad es que esa serie es un vicio, nunca me canso de verla jeje)

(ya te contesté en el review, besos)

en este capítulo sabremos algo más sobre el pasado de los chicos, espero que no os resulte demasiado corto, ya que este es un capi como de paso a lo que vendrá, no sé si me explico.

-en momentos como este - dijo Hermione entrando en su casa, seguida de los demás. Se había hecho un hábito en ellos reunirse en casa de las chicas - es cuando siento que he hablado de más.

Draco le pasó una mano por los hombros para confortarla. La práctica de futbol había sido un total desastre.

-ni se te ocurra sentarte ahí - le advirtió Ginny a Theo cuando este se iba a sentar en el sofá, pues todos iban cubiertos de arena y barro hasta la cabeza.

Luna se dejó caer en el suelo, todavía con el balón en sus manos. La pelirroja se sentó a su lado y dejo caer su cabeza en el hombro de la rubia, la cual le acarició el pelo distraídamente.

-creo que iré a ducharme - dijo Blaise, ya había pasado suficiente tiempo con Weasley, su plan era que le echara de menos. - Luego os veo - dijo abriendo la puerta y saliendo. Le dolía más a él esa situación que a nadie, pero si quería conseguir algo…

Hermione se dejó caer al suelo frente a sus amigas y tiró de la manga de Draco para que hiciera lo mismo. El rubio lo hizo, ya se había acostumbrado a la manía de las chicas de sentarse en cualquier lugar, y normalmente el sitio preferido era el suelo ¿se puede saber para que existían los asientos?

Pronto Theo se unió a ellos.

-Draco… - susurró Hermione cerca de su oído - quizá ahora sea el momento…

Draco comprendió a que se refería su chica, al problema con su madre. Miró a Ginny, que los miraba cuchichear con el ceño fruncido, y tragó saliva. Tenía que intentarlo de esa forma. No ganaría nada sobornando a alguien del ministerio siendo quien era.

-chicos… - comenzó Draco mirando al suelo - me gustaría pediros ayuda. Bueno, en realidad necesito la ayuda de Ginny…

-¿y porque iba a ayudarte? - preguntó Ginny de malas maneras levantando la cabeza del hombro de su amiga.

-Ginny por favor, al menos escúchale. - le pidió Hermione.

La pelirroja se cruzó de brazos con el ceño fruncido, haciendo ver que escuchaba al rubio, pero solo por petición de su amiga.

-necesito que hagas que cambien la condena de mi padre - Ginny abrió la boca, escandalizada por lo que le estaba pidiendo - que la condena sea la muerte en lugar del beso del dementor. - terminó rogando con la mirada. Hermione cogió su mano para darle ánimos y notó esta sudada por los nervios.

-¿Cómo te atreves a pedirme algo así? Podría perder mi trabajo… - dijo Ginny indignada.

-no lo entiendo - intervino Luna - vuestros padres os obligaron a uniros a los mortífagos, os maltrataron desde que erais unos niños

  • la rubia miraba tanto a su novio como a Draco - ¿Por qué todavía queréis ayudarlos?

-yo no quiero ayudarle - dijo Theo sombrío.

-al fin y al cabo son sus padres, les dieron la vida - dijo Hermione.

-yo tampoco quiero ayudar a mi padre - dijo Draco, y todos menos Hermione le miraron interrogantes - el siempre fue cruel conmigo, y aunque en algún momento me quiso e hizo las cosas por mi bien, y aunque en algún momento llegué a idolatrarle, él se merece todo lo que le está pasando. Yo quiero ayudar a mi madre…

-¿Qué tiene que ver tu madre con la condena de tu padre? - preguntó Ginny

Draco se dispuso a contar la historia a sus amigos, y cuando terminó, los ojos de Ginny se habían ablandado un poco, y Luna tenía los suyos rojos. Theo solo miraba al suelo triste, pues su padre no fue bueno en ningún momento de su vida. Según había oído por los rumores de la gente, él era fruto de una violación, y cuando su madre le dio a Luz, muriendo en el momento, su padre solo se quedó con él porque creía que podría hacerlo a su imagen y semejanza, solo que no ocurrió lo que él esperaba y por ello Theo siempre fue maltratado y obligado a hacer muchas cosas en contra de su voluntad.

-os dais cuenta de todo el mal que ha hecho Voldemort - dijo Luna - imaginad que si él nunca hubiera existido Draco habría sido un chico normal y corriente, quizá incluso hubiera ido a Hufflepuff en Hogwarts.

-eso nunca Luna - sentenció Draco.

-Creo que Draco habría acabado igualmente en Slytherin - dijo Hermione apoyando su cabeza en el hombro de su novio y acariciando su pecho dulcemente.

-la cuestión es que si no me ayudas, Ginny, mi madre sufrirá las consecuencias, y ella no lo merece, todo lo hago por ella.

Draco pensó de nuevo en su madre. Nunca le había tratado con el amor que una madre tendría que tratar a su hijo, el rubio pensaba que se debatía entre su amor y en que por culpa de su hijo, su marido se había tenido que unir a Voldemort y había cambiado tanto. Aún así fue una buena madre y sabía que le quería.

-no se… - dijo Ginny - va a ser muy complicado cambiar la condena a estas alturas, pero creo que podré intentarlo, y solo lo hago por Hermione, que conste ¿Cuándo le darán el beso?

-no lo tengo claro, en unos días más posiblemente, puede que una semana…

-¿una semana? Esto será más difícil de lo que pensaba, espero que sepas que voy a jugarme mi trabajo… - le advirtió Ginny - sería mucho más fácil colarme en los archivos y cambiar la condena estando trabajando, pero estando de vacaciones… podrían sospechar, será difícil quedarme sola con los papeles - el cerebro de la pelirroja funcionaba a toda máquina, pero el de Hermione era más rápido.

-ya lo tengo - todos miraron a la castaña - podrás entrar en el ministerio sin problema, lo difícil será que te dejen a solas con los archivos, pues muy bien. Irás a visitar a tus compañeros, charlaras un rato con ellos y te disculparas para ir al baño, una vez allí te pondrás la capa de invisibilidad de Harry y podrás vagar por allí a tus anchas.

-todo eso está muy bien, Hermione, pero… ¿Cómo crees que Harry va a dejarme su capa después de todo lo que ha pasado?

-bueno… yo te acompañaré a la madriguera y entre las dos inventaremos algo, y si es necesario se… la tomaremos prestada.

-o sea que se la robareis - concluyó Luna.

-no Luna, la tomaremos prestada - reiteró Ginny repitiendo las palabras de su amiga. - está bien, iremos mañana a la madriguera. Mi madre estará encantada de verte - dijo Ginny sonriendo a su amiga - aunque seguro que intenta convencerte de que vuelvas con Ron.

-bueno… no creo que me convenza - dijo mirando a Draco, que también la miró fijamente a los ojos, acariciando su mejilla para agradecerle todo lo que estaba haciendo por él.

-hay algo que no entiendo - dijo Luna, ya sabía la respuesta a lo que iba a preguntar, por lo menos lo imaginaba, pero quería que Ginny lo escuchara - está claro que vosotros nunca quisisteis seguir a Voldemort - siempre que se decía ese nombre los chicos podían notar arder donde hace años había estado la marca - vuestros padres os obligaron pero… no creo que la madre de Balise tuviera el poder suficiente sobre él para obligarle, y su padre no vive, entonces… ¿el realmente quería ser un mortífago? ¿creía en la causa de Voldemort?

Ginny se puso tensa de repente. Nunca había pensado en eso ¿quizá es que Blaise fue un verdadero seguidor del Lord tenebroso? Si así era… se alegraba de no haber caído en sus redes, aunque no podía imaginar que él fuera un verdadero mortífago, no parecía tener un corazón oscuro…

-por supuesto que no - le contestó Theo - él siempre intentó convencernos de que no lo hiciéramos, que desafiaremos a nuestros padres o que huyéramos lejos. Pero eso era imposible, poco podíamos hacer contra nuestros padres, el mío llegó a encerrarme en las mazmorras hasta la noche de la iniciación.

-y en ese entonces todavía éramos menores, nos habrían localizado enseguida. Blaise decidió por si mismo unirse a Voldemort, pero lo hizo para protegernos, incluso de nosotros mismos. El siempre mantuvo su cabeza fría, nos repetía continuamente porque estábamos allí para que no sucumbiéramos realmente a Voldemort y nos volviéramos sus verdaderos seguidores.

-le debemos mucho. Habría sido mucho más fácil dejarse llevar por la maldad - dijo Theo mirando al suelo - pero él lo impidió día tras día. Es la mejor persona que he conocido nunca.

-no sabía nada de eso - susurró Hermione sintiéndose mal.

En ese momento Ginny se levantó del suelo.

-iré a ducharme - y se marchó

La pelirroja se metió en el baño y cerró la puerta, quedándose apoyada en esta y pensando en lo que acababa de escuchar. Verdaderamente Blaise Zabinni era un gran chico. Puede que no fuera un héroe, como lo era Harry Potter, pero para ella era mucho más heroico unirse a Voldemort para proteger a sus amigos. Eran cosas distintas. Harry había sacrificado todo para proteger al mundo mágico, Blaise solo había querido proteger lo suyo, a Draco y a Theo, había mirado por sus intereses, pero viendo todo lo que había ocurrido, y por muy egoísta que fuera, Ginny habría preferido que Harry se hubiera quedado con ella y la hubiera protegido solo a ella.

-Blaise lo habría hecho… se habría quedado conmigo, habría mirado por su propio interés, por mí.

Tenía muy claro que eran pensamientos egoístas, que Harry había salvado el mundo y que si no fuera por él ahora mismo la vida de todos sería un infierno, pero por esa victoria ella se había quedado sola y destrozada.

Se metió en la ducha prefiriendo no pensar más en el moreno. Eso sí, ella también iba a conseguir hacer algo bueno por alguien y conseguiría ayudar a Draco. Al fin y al cabo, parecía cierto que quería a su amiga, parecía cierto todo lo que había escuchado, que esos chicos fueron obligados a todo…

Puede que a partir de ahora confiara más en ellos…

Después de cada uno irse a su casa a ducharse y arreglarse, Draco y Hermione fueron a casa del primero a ver a Narcisa. Draco se sentía mal divirtiéndose mientras su madre estaba enferma. Se aparecieron en la habitación de Draco. Solo los miembros de la familia podían aparecerse dentro de la casa.

-esta habitación me trae muy buenos recuerdos - dijo el rubio sonriendo de lado al ver como su compañera se ponía colorada.

-será mejor que te calles si quieres que vuelva a entrar aquí - le advirtió la castaña entre avergonzada y divertida.

Recorrieron dos largos pasillos hasta los aposentos de la mujer y Draco llamó a la puerta.

-madre - dijo Draco asomando la cabeza - podemos pasar.

-adelante, por fin alguien con quien hablar ¿Cómo estas Hermione? - Esta vez Hermione se había arreglado un poco más para ir a ver a la mujer - veo que te ha ido bien la poción

  • dijo mirándole el pelo.

-es genial señora, gracias.

-¿Cómo estas hoy mamá?

-siento que permanezco muy poco despierta, por lo que pierdo la noción del tiempo. Por las noches no puedo dormir, por el día no tengo nada que hacer…

-Hermione y Ginevra Weasley van a intentar solucionar lo de papá. Ginny trabaja en el Wizengamot y nos ayudará, a pesar de poder perder su trabajo.

-Parece que estábamos equivocados con los Weasley. Bueno, estábamos equivocados con demasiadas cosas, solo es una más. Si por alguna de aquellas perdiera su trabajo, quiero que tú la contrates Draco.

-no se preocupe señora, Ginny es muy astuta, no se dejara pillar fácilmente. - dijo Hermione.

-de todas formas siento que tengáis que desafiar a la justicia.

-no se preocupe, la justicia es una mierda.

-oh Hermione - gritó la mujer escandalizada de que esas palaras pudieran salir de la boca de una señorita. Hermione se tapó la boca mientras Draco reía con fuerza, alcanzando la silla más cercana para reír a gusto. El rubio decidió cambiar de tema.

-sabes, jugaremos un partido de futbol madre, un deporte muggle.

-sí, aunque somos un poco desastres.

-¿acaso tu también jugarás Hermione? - dijo la mujer temiéndose la respuesta.

-por supuesto, lo mismo que mis compañeras.

-pero… te puedes ensuciar… - dijo la mujer como si eso fuera un argumento convincente.

-bueno… pues me ducharé después… - dijo Hermione como si fuera lo más obvio. A veces se sentía como si tuviera conversaciones de besugo con esa mujer.

Draco solo seguía riendo.

-madre, Hermione es así. Le encanta ensuciarse y jugar como si tuviera cuatro años.

-pero es que no los tiene - dijo la mujer todavía sin comprender.

-pero es divertido comportarse como si nada importase, sin estar pendiente del qué dirán.

-Draco, espero que estés comportándote como un caballero…

-madre… tengo que confesarte algo - dijo el rubio divertido

  • me he sentado en el suelo…

-¿Qué?! - dijo la mujer escandalizada y ambos jóvenes comenzaron a reír. Pronto la mujer acabó riendo con ellos, a estas alturas ¿Qué importaba ya? - Draco… has cambiado mucho, pero te veo feliz.

El rubio tiró de la mano de Hermione para que se sentara sobre él y poder abrazarla por la espalda.

-Hermione me ha cambiado, y he descubierto que comportarse como un caballero es muy aburrido.

-pero espero…

-madre tranquila, se cómo debo comportarme en cada lugar. No voy a comenzar a hacer mis reuniones en una manta sobre el suelo.

Hermione rió y pronto todos lo hicieron.

-Hermione, eres una chica muy peculiar, pero me alegro de haberte conocido. Si no fuera porque no tengo tiempo, ahora mismo estaría intentando separaros sin ver lo feliz que es mi hijo contigo.

-gracias señora… - "supongo" dijo para sí misma.

Pronto apareció Memé con la cena de la mujer.

-te dejamos cenar tranquila, nosotros también tenemos que regresar - le dijo su hijo

-suerte mañana - les dijo Narcisa, pues le habían estado contando su plan - no os arriesguéis demasiado - dijo mirando a Hermione - si no es posible…

-lo será señora, lo será - dijo Hermione antes de desaparecer entre los brazos de Draco.

Para sorpresa de Hermione, no se habían aparecido en casa. Al parecer seguían en el jardín de los Malfoy, pues Hermione podía ver la mansión unos metros atrás. Pudo observar que era un bonito espacio, rodeado de árboles y, frente al banco donde Draco se dirigía, un bonito estanque rodeado de juncos.

-que sitio tan maravilloso ¿Qué hacemos aquí?

-me preocupa algo Hermione, y quiero hablarlo contigo antes de volver a meter la pata. - dijo desde el banquito de piedra.

Hermione fue a sentarse junto a él.

-¿Qué ocurre?

-vuelvo a sentir lo que sentí ese día. Siento que quiero romperle la cara a la comadreja, quiero retenerte para que no vayas donde esta él…

-estás celoso de nuevo - sonrió Hermione. Se acercó más a él y le acarició el cabello rubio. - eres adorable. Te quiero.

-sé que me quieres, y yo te quiero. Pero es posible que un día te des cuenta de que él es el héroe y yo el villano - dijo Draco cogiendo sus manos - y cuanto más tiempo pases con él, antes podrías darte cuenta.

-Draco, para mí, tú eres el héroe que salvó mi corazón y él, el villano que lo rompió. - llevó su mano hasta su nuca y le besó en los labios. Draco le rodeó la cintura para acercarla más a él. - no tienes de que preocuparte, yo jamás volvería con él teniendo a mi lado a alguien como tú.

-¿querrías tener su amistad?

-por supuesto que me encantaría ser su amiga, pero eso ahora es imposible. Fui inseparable de esos dos, y ahora me pone triste estar así con ellos. - dijo Hermione sinceramente.

Draco volvió a besar a Hermione.

-no me gustaría que fueran tus amigos, pero creo que te entiendo - verdaderamente el rubio hacía un gran esfuerzo por comprender como pensaban los demás. Quería entenderla a ella para no montar escándalos por cualquier cosa.

-me alegro que hayas hablado de esto conmigo.

El chico la abrazó cariñosamente y esta vez se aparecieron en casa de Hermione.

-sí que venís acarameladitos… - dijo Ginny que estaba en la cocina preparando la cena. Luna estaba preparando la mesa.

-Hermione - dijo Draco - os lo digo a las dos - añadió mirando también a Ginny - si mañana tuvierais cualquier problema, ya sea en la madriguera o en el ministerio, no dudéis en avisadnos, acudiremos en el momento.

-claro - Ginny le sonrió por primera vez en mucho tiempo. Era raro volver a tener amigos sobreprotectores. Y la verdad, se fiaba más de la protección de estos.

-gracias Draco - le dijo Hermione besando a su novio en la mejilla. Draco nunca habría creído que le gustaran por igual los besos que la chica le daba en los labios como los que le daba en la mejilla.

-bien, pues hasta mañana - el rubio le envió también una sonrisa a Luna, que se la devolvió, antes de salir.

Cenaron y charlaron como hacía tiempo que no lo hacían, como antes de que Theo y Draco aparecieran en las vidas de Luna y Hermione. Parecía que al fin Ginny había comprendido que a sus amigas no les pasaría nada. Ya podía bajar la guardia.

Así que Ginny y Hermione viajan a la madriguera. Hermione se encontrará con Ron y conversarán, ¿Cómo acabará esa conversación? Puede que se reconcilien y vuelvan a ser novios? (já) o Ron se enfadará tanto que terminará también su relación de amistad. O quizá le diga que él segurá esperándola eternamente. Uuuy lo veremos en el próximo capítulo.

Muchos besitos a tods, y quiero muuuchos reviews, son mi vitamina!

Hasta la próxima!