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Los chicos de enfrente — capítulo 32

Guaau, cuantos reviews, y eso que últimamente estaba bajando la cosa ¡me alegro mucho!

Por cierto ¿os parece que estoy haciendo a Draco demasiado meloso? No se ahora que ha reconocido sus sentimientos, podría empezar a gustarle eso de ser cariñoso, pero tampoco quiero que no sea él ¿Qué pensáis? Y sobre la historia ¿se está haciendo demasiado larga? Todavía faltan unos cuantos capis, pero no quiero que os aburráis

Y bueno, no muchas habéis acertado en vuestras suposiciones sobre el capítulo de hoy:

(es cierto, la primera no me la creí ni yo jejej, por cierto ¿¿tu tb te has metido en mi ordenador y has leído mi historia?? Jeje)

Y muchas gracias tb a:

(y algo hay de Blaise y Ginny en este cap, jeje)

Si alguna vez me equivoco con alguien lo siento, son tantos nombres jeje. Bueno y a leer!!

Ginny y Hermione estaban en la mitad del salón, cogidas de la mano. Ya se habían despedido de Luna que las miraba a unos pasos.

-¿seguro que no quieres venir Luna? - le volvió a ofrecer Ginny - mamá también se alegrará de verte.

-no, ya tendréis bastantes problemas, además me gustaría hablar con Theo sobre algo hoy.

-muy bien, pues nos veremos en unas horas. - le dijo Hermione

Las chicas apretaron sus manos y se desaparecieron juntas de allí, apareciendo en el jardín de los Weasley.

-no sé si estoy lista para ver de nuevo a los chicos - confesó Hermione.

-cariño, será mejor que les digas que no estás embarazada.

-pero que sí estoy con Malfoy ¿Qué van a pensar tus padres? Que haya cambiado a su hijo por un Malfoy

-no te debe importar lo que piensen mis padres, pero ellos te quieren por lo que eres, no por ser la novia de mi hermano.

Hermione asintió y ambas se dirigieron a la puerta de la cocina, donde seguramente estaría la señora Weasley haciendo el desayuno.

-¡mamá! ¡Estoy en casa! - dijo la pelirroja entrando en la cocina seguida de Hermione.

-¡Ginny! ¡Hermione! - dijo la mujer sonriendo más al ver quien acompañaba a su hija - ¡qué alegría! Hacía mucho que no te veía por aquí querida - dijo abrazando a ambas pero refiriéndose a Hermione.

-perdóneme señora Weasley - dijo la castaña abrazándola como a una madre - no me sentía con ánimos.

-lo entiendo querida - dijo la mujer señalándoles la mesa para que se sentarán - desde que pasó lo de Ron ¿quizá el que estés aquí quiere decir que es posible que perdones al tonto de mi hijo? - preguntó la mujer soñadora. Le encantaba Hermione para su hijo.

-lo siento mucho señora Weasley, en estos momentos ya salgo con alguien.

-¿es eso cierto? - dijo mirando a su hija - pero - la mujer suspiró, resignada a que al fin y al cabo Hermione ya no sería su nuera - bueno ¿y quién es el afortunado?

Hermione miró a su amiga, la cual asintió.

-es Draco Malfoy - soltó.

-¿Draco Malfoy? - preguntó la mujer sin creer lo que escuchaba.

-entonces - dijo alguien desde la puerta de la cocina - ¿es cierto?

Todos miraron hacia la puerta de la cocina y encontraron a Ron, todavía con el pijama puesto y el pelo revuelto. Acababa de levantarse.

-lo siento Ron - "¿Por qué lo sentía? En realidad no lo hacía"

-siempre estuviste con él ¿no es cierto? Dejaste que me ilusionara

-no es así Ron - dijo Hermione levantándose de su silla - cuando Draco te dijo todo aquello, lo de que buscábamos casa y que yo que yo estaba embarazada - se atrevió a decir y Molly abrió más la boca - todo aquello era mentira. Nosotros no estábamos saliendo, pero en esos momentos ya había algo entre nosotros.

-creo que no te has dado cuenta de quién es ese chico - dijo Ron caminando hasta ella - Hermione - habló más bajito - soy yo, soy Ron. Siempre hemos sido tú y yo Ron y Hermione.

-ya no hay más tu y yo, Ron. Ahora somos Draco y Hermione - lo dijo seria y fríamente. No le importaba que le dolieran sus palabras, ella también había sufrido en esa relación.

-muy bien, pues con esto también se acaba nuestra amistad - dijo el pelirrojo apretando los puños.

-¡Ron! - dijo su madre.

-muy bien - aceptó Hermione - si eso te va a ayudar, estoy dispuesta a sacrificar nuestra amistad, por mucho que me duela Weasley - ya no podía llamarle por su nombre, no era su amigo.

Ron se dio la vuelta.

-no vuelvas a mi cuando él te haga daño.

El chico salió de allí y Hermione no se molestó en contestarle. Suspiro y regresó a su lugar, junto a Ginny y frente a la señora Weasley.

-Hermione querida crees que vale la pena sacrificar una amistad de años un posible amor, por Draco Malfoy. Ese chico no es bueno

-yo no he acabado con esta amistad señora - Hermione intentaba hablar amablemente, pero se estaba empezando a enfadar - y creo que sí que vale la pena. Él es bueno

-mamá - intervino Ginny, pues veía que su madre no lo comprendía - Draco solo es un chico que ha tenido una mala vida, su padre le obligó a hacer muchas cosas en contra de su voluntad, pero ahora él ha cambiado. Él es bueno, y te aseguro que quiere a Hermione, la quiere de verdad y no es un capricho como el de mi hermano.

-para tu hermano Hermione no es un capricho

-¡mamá! - dijo Ginny también perdiendo los nervios - las dos sabemos que en cuanto una mujer más guapa que ella contonee sus caderas delante de Ron, este correrá hacia ella. Es así, no tiene remedio

-estoy segura de que Ron es capaz de amar - Molly ante todo quería creer en su hijo.

-y lo hará, señora - dijo Hermione - solo que yo no soy la persona por la que lo dejará todo, aunque él ahora así lo crea.

La mujer suspiró.

-espero que seas feliz Hermione. - la castaña asintió sonriendo.

Se hizo un silencio mientras Molly se levantaba y ponía unas tostadas y zumo para que las chicas desayunaran. Mientras la mujer estaba de espaldas, Ginny movió la boca pronunciando exageradamente el nombre de Harry, pues ella no pensaba preguntar por él.

-señora Weasley ¿no está Harry? - preguntó Hermione.

-salió pronto esta mañana, tenía una misión con los aurores, querida. Volverá en la tarde.

-pero sus cosas están aquí - Hemione recibió una patada de Ginny por bajo de la mesa. Había sido muy directa - es decir, está pasando aquí el verano.

-sí, está aquí acompañando a Ron.

Hermione y Ginny cogieron una tostada cada una y se levantaron.

-vamos a mi habitación un momento Hermione, te prestaré el pintalabios que me pediste. Ahora bajamos mamá.- las dos subieron las escaleras intentando no hacer demasiado ruido.

-está bien, esto puede ser más fácil de lo que pensábamos, tu padre y Harry no están ¿tus Hermanos?

-solo Ron. Lo haremos así. Yo me quedaré en el pasillo y tú entras a por la capa. Si a mi hermano se le ocurre salir de su habitación, yo haré como que voy a consolarle, y si sube mi madre la distraeré.

-esto que vamos a hacer no está bien

-te recuerdo que lo haces por tu novio - Hermione recordó su causa y se irguió, respirando hondo antes de abrir la puerta de la habitación de Harry, que antes era la de Charly. - suerte - susurró Ginny antes de que la castaña cerrara.

Hermione observó la habitación, estaba bastante desordenada y la cama estaba sin hacer. Su ropa estaba tirada por las sillas y el suelo. Harry nunca había sido demasiado ordenado. La chica fue a su armario, después de comprobar que ninguna de las ropas tiradas por el cuarto era la capa, pero en el armario tampoco estaba. Miró bajo su cama, entre las sabanas, hasta que debajo de su escritorio encontró el baúl que el moreno utilizaba en Hogwarts. Lo abrió y tras hurgar un poco intentando no desordenarlo demasiado la encontró.

Salió corriendo y Ginny todavía seguía fuera, no había tenido que distraer a nadie.

-¿la tienes? - la castaña asintió - métela aquí - dijo abriendo su bolso, agrandando mediante magia el interior.

-Larguémonos de aquí antes de que Harry vuelva y la eche de menos - las dos bajaron a trompicones las escaleras y llegaron de nuevo a la cocina.

-mamá, tenemos que irnos.

-¿tan pronto? Acabáis de llegar

-Luna mandó una lechuza. Se ha salido el agua de la lavadora y tenemos todo el piso encharcado. - inventó Ginny.

-oh vaya, ¿necesitáis ayuda?

-no te preocupes mami, somos brujas ¿recuerdas?

-claro cariño, volved pronto ¿sí? Tu también Hermione, querida.

-gracias, señora Weasley.

Ambas se aparecieron de nuevo en su apartamento.

Mientras sus amigas habían ido en busca de la capa invisible, Luna había ido a buscar a su novio a casa de los chicos. Había algo que la preocupaba y quería hablar con él.

-hola Blaise - saludo Luna cuando este le abrió la puerta - puedo hablar con Theo.

-claro linda, pasa. - Luna le sonrió mientras entraba. - Theo todavía está en su cuarto.

-muy bien, esperare aquí si no te importa.

-¿Por qué no mejor vas a su cuarto? No creo que le importe

  • Blaise le guiñó un ojo.

Luna volvió a sonreír inocentemente y se dirigió al cuarto de Theo. Llamó a la puerta y Theo le dio permiso para entrar desde el interior.

-¡Luna! - sonrió Theo, que estaba revolviendo en su armario

  • pensé que era uno de los chicos, ya me extrañaba a mí que llamaran a la puerta - dijo sonriendo.

-buenos días Theo - Luna se dirigió a la cama del chico, todavía sin hacer, y se tumbó sobre ella. - ¿por qué no vienes aquí? - dijo señalando su lado

Theo se tumbó a su lado y Luna aprovecho para rodear su cintura y apoyar su cabeza en el pecho del moreno. El chico la rodeo con sus brazos.

-¿Qué pasa Luna? - el muchacho conocía bien a Luna, sabía que había estado dando vueltas a algo y quería hablarle de ello. Ya podía ser algo importante o algo tan tonto como si un torposoplo vivía los mismos años que una persona o más

-a tu padre también le darán el beso del dementor ¿no es cierto?

Theo suspiró. No esperaba ni quería que ese fuera el tema de la conversación, pero no podía negarle a ella una contestación, sabía que no lo hacía con maldad.

-así es.

-¿cuándo será?

-en tres días más.

Luna se quedó en silencio, comenzó a acariciar distraídamente el estómago del chico.

-debiste contármelo, habría intentado que te sintieras mejor en lugar de fingir que todo va bien.

-es que todo va bien, cariño. No me importa lo que le pueda pasar a mi padre. El nunca me quiso. - dijo Theo.

-te dio la vida

-¡violó a mi madre! - lo dijo más fuerte de lo que jamás habría querido hablarle a ella. - nunca fue una buena persona ¿Qué clase de hombre toma a una mujer por la fuerza? Es asqueroso, lo único que quiero es que se pudra para siempre en Azkaban, ya sea con o sin alma, ya que nunca la tuvo.

-¿no te gustaría ir a verle? ¿Saber si en el lecho de su muerte se arrepiente de algo? ¿Si alguna vez te quiso?

-ya me dijo todo el día del juicio, cuando declaré lo que me obligó a hacer. Él dijo: de lo único de lo que me arrepiento es de no haberte matado el día en que naciste. No quiero volver a verte nunca.

-Theo quiero presentarte a mi padre - le miró y sonrió - el puede ser el padre de los dos, y también te presentaré a mama, ella velará por ambos en el cielo, se que tu madre ya lo hace por ti, pero así lo harán juntas...

-eres muy generosa Luna. Estoy deseando conocerles - el chico besó su frente y agradeció que no siguiera con el tema. Se quedaron callados largo rato. Tirados en la cama y abrazados. Luna le daba todo el amor que su padre le había negado toda su vida.

-Theo - dijo Luna al cabo de un rato - tú serás un buen padre

El chico volvió a besar su frente a modo de respuesta.

Ginny y Hermione se aparecieron en su casa. La pelirroja sacó la capa de su bolso y se la puso sonriendo.

-lo hemos conseguido, esto es genial - dijo la cabeza de Ginny flotando por el salón.

-¿quieres que te acompañe al ministerio?

Ginny se quitó la capa y la volvió a guardar en el bolso.

-no es necesario, ve con Draco y dile que todo estará arreglado hoy. Volveré pronto.

Hermione se acercó a su amiga y la abrazó.

-gracias por todo lo que estás haciendo Ginny, te estás arriesgando por mi y por Draco.

-lo hago por que sois mis amigos. Los dos - hermione sonrió ante las palabras de su amiga y la besó en la mejilla antes de que esta desapareciera hacia el ministerio.

La castaña corrió a casa de los chicos para avisar a Draco de que ya tenían la capa y que Ginny ya había partido al ministerio. Llamó a la puerta y de nuevo Blaise le abrió.

-hola ¿Cómo ha ido? - preguntó el chico echándose a un lado para que la muchacha pasara al interior.

-fue fácil conseguir la capa. Ahora Ginny está en el ministerio - Blaise la miró preocupado - ¿Dónde está Draco?

-fue a ver a su madre, dijo que le mandaras una lechuza cuando volvieras - el moreno le señalo un pergamino y un bolígrafo junto a un silbato.

"ya estoy de vuelta, tenemos la capa. Ginny está en el ministerio"

Dobló el pergamino e hizo sonar el silbato. Unos minutos después apareció la bonita águila del rubio. Dejó que le pusiera la nota y salió al vuelo.

Diez minutos después Draco se aparecía en su casa. Blaise intentaba convencer a Hermione de que sería mejor si él seguía a Ginny para asegurarse de que todo iba bien.

-¡Hermione! - la llamó Draco dirigiéndose a ella y abrazándola

  • ¿todo ha ido bien? ¿habéis tenido algún problema con Potter?

-no te preocupes - dijo ella desde su pecho, donde apoyaba la cabeza - Harry no estaba y todo fue más fácil de lo que pensamos.

-estáis aquí - dijo Theo saliendo de su habitación con Luna

  • ¿todo bien?

-Ginny está en el ministerio - asintió Hermione.

Todos esperaron juntos y en silencio. Pasaban las horas y Ginny no regresaba. Todos estaban inquietos y se paseaban por la casa nerviosos, pero el que peor estaba era Blaise.

El moreno sentía algo en su estomago que no era capaz de identificar. Como si un puño le apretara todo el rato y por ello se sintiera nervioso cada segundo que pasaba sin que ella regresara ¿y si la habían pillado? ¿y si la hacían cómplice de los mortífagos por querer cambiar la condena de uno? Perdería su trabajo, pero también podría ir a Azkaban. Si eso ocurría era capaz de jurar que se convertiría en el nuevo Lord tenebroso con tal de sacarla de allí.

Se encontraba en el balcón, apretando la barandilla con fuerza y rogando a las estrellas que la devolvieran sana y salva cuando escuchó gritar el nombre de su pelirroja en el interior. Regresó corriendo para comprobar que seguía sana y salva, al menos su cabeza, que flotaba en el aire.

Hermione la abrazaba y Luna se dirigía hacia ella para hacer lo mismo.

-¿estás bien? ¿No te han pillado? - preguntaba la castaña preocupada.

La pelirroja se soltó de sus amigas y se dirigió a Draco.

-tu padre está condenado a recibir la maldición mortal.

Para sorpresa de todos, el rubio caminó los pasos que restaban hasta la chica y la abrazó con fuerza.

-gracias por todo Ginny, eres una verdadera amiga.

Ginny le devolvió el abrazo al rubio sonriendo. Por la espalda de este la pelirroja observó a Blaise, que estaba quieto en la puerta del balcón. Este asintió sonriendo y ella le sonrió de vuelta, lo que hizo que el puño que apretaba sobre el estómago del muchacho le soltara y sus nervios pudieran por fin desaparecer.

Ginny siguió mirándole hasta que fue él el que apartó la vista. Estaba bien recibir un abrazo de sus amigos, pero después de los nervios y el miedo que había pasado en el ministerio, los únicos brazos que le gustaría que la abrazaran eran los de su refugio, y esos eran los de Blaise. Eran unos brazos distintos, un apretón diferente, cariñoso y cálido, y un pecho perfecto donde apoyar su cabeza, justo debajo de su cuello.

Draco la soltó al fin y comenzó el interrogatorio.

-¿Por qué has tardado tanto? Nos hemos preocupado mucho después de tantas horas. - le dijo Hermione.

-seguro que no has comido nada - dijo Luna dirigiéndose a la cocina de los chicos como si estuviera en su casa, pero ninguno dijo nada, no les importaba lo más mínimo compartir. Ahora ya no.

-fue fácil entrar y colocarme la capa, incluso entrar en los archivos, pero Torrans pasó horas y horas allí, revisando algunas condenas. En esta época se está ejecutando a la mayoría de los mortífagos, pronto ya no quedarán más entre nosotros. - Ginny se sentó en el sofá, estaba cansada - estuve cerca de tres horas en la puerta esquivando personas y rezando por que ninguna parte de la capa se resbalara. Cuando por fin salió de allí no tuve problemas para cambiar la condena. No creo que nadie sospeche, le quité unos cuantos delitos.

-no sabes cuánto te agradezco todo esto Ginny. Me gustaría que vinieras a darle la noticia a mi madre con Hermione y conmigo.

-no es necesario

-verás cuantos trajes, vestidos, joyas y maquillaje tiene la madre de Draco, te encantará - Hermione sabía donde tocar a su pelirroja amiga.

-bueno creo que podré pasar un rato.

-los demás también podéis venir chicos. Es más, podemos cenar en mi casa hoy - ofreció Draco.

-claro amigo - dijo Blaise todavía apoyado en la puerta del balcón.

-vamos a cambiarnos pues - dijo Theo levantándose - ponte guapa - le susurró a su novia, la cual asintió.

Casi una hora después todos se veían de nuevo en casa de los chicos.

-vamos - dijo Draco abriendo sus brazos hacia Hermione. Esta se acurrucó en ellos y se desaparecieron.

Theo se llevó a Luna con él, pues ella no sabía dónde estaba la casa de Draco. En la estancia solo quedaban Blaise y Ginny.

-¿te llevo? - le preguntó el moreno a la chica, pues esta tampoco sabría llegar. Solo el hecho de volver a tocarla después de tanto tiempo hacía que miles de mariposas revolotearan en su estómago.

-si, por favor - dijo la muchacha también nerviosa, y le tendió la mano.

El chico tomó su mano, y el simple contacto le puso los vellos de punta, quiso aprovechar el momento teniendo una tan buena excusa, ese jueguecito la hacía echarla mucho de menos. Tiró de su mano hasta abrazarla sobre su pecho, mientras Ginny apoyaba sus manos en él mirándolo a los ojos.

-no me arriesgare a que te pase nada por no llevarte bien sujeta. Y se desapareció con Ginny.

Cuando aterrizaron en el jardín de los Malfoy, todavía se miraban a los ojos. Fue Blaise el que la soltó y se dio la vuelta para seguir a los demás hacia la mansión. Ginny sintió frio cuando los brazos de Blaise dejaron de abrazarla.

Nunca nadie, ni su propio hijo, había visto a Narcisa tan agradecida con alguien. La mujer se deshizo en atenciones con Ginny, y al final de la noche el tema de conversación solo giraba en torno a la estética, uno de los temas preferidos de la pelirroja y el preferido de la señora Malfoy.

Cuando se despidieron y ya en su casa, Ginny reconoció que jamás habría pensado que se pudiera llevar bien con la mujer de Lucius Malfoy.

-te debo una - le dijo Draco antes de despedirse para ir a dormir.

Bueno, y hasta aquí por hoy.

En el próximo capítulo por fin tendrá lugar el partido de futbol. ¿Ganarán? ¿Perderán? ¿Empatarán? Que pasará

Muchos besitos, y a ver si puedo subir el viernes.

Adeuu!