Los chicos de enfrente — capítulo 34
¡hola! Hoy traigo un capítulo algo más triste, pero bueno, tiene que haber de todo ¿no?
Ya sé que parece que solo falta una pareja por juntarse y que por ello muchas pensáis que la historia está a punto de terminarse, pero no os preocupéis que aun tengo alguna sorpresita guardada jejej. Me he cansado de las historias que acaban juntos y te quedas con las ganas de saber que pasará después, por lo que quiero intentar contarlo tooodo.
En el capítulo de hoy hay una canción. Esta canción es obligatorio escucharla. Si, si, obligatoria jeje. Es demasiado bonita para no hacerlo. No sé si la conoceréis, se titula "historia de un sueño" de Amaya Montero (la oreja de van gogh)
http: // www. youtube. com/ watch?v =FJooC -VpLTg (juntar los espacios)
bueno, y ahora los que acertaron:
y gracias a:
(aun queda un poquito como dije arriba)
ya se que algunas preguntas son un poco chorra, pero es difícil preguntar algo sobre el siguiente capítulo sin desvelar demasiado de este jeje.
Bueno y la dejo de enrollarme. A leer!
Cuando Luna se levantó esa mañana, Ginny tomaba un café en el balcón. Miraba al horizonte con la taza en la mano y no se dio cuenta de la llegada de Luna. La rubia se sentó y la observó unos segundos antes de sacarla de sus pensamientos.
-te has levantado muy temprano hoy. - la pelirroja la miró sobresaltada. Luna se había sentado en la mesa con una tostada de mantequilla en la mano.
-si intentó acostumbrarme para cuando regresemos al trabajo. Ya queda poco - sonrió Ginny bebiendo de nuevo de su café, que ya estaba frio.
-igual de poco queda para que Blaise nos deje - Luna sabía que posiblemente molestaría a su amiga con el tema, pero también sabía que su amiga no había dormido por ello y que también por ello estaba pensativa. - ¿no te da pena?
Ginny bebió otro sorbo antes de contestar, poniendo sus ideas en orden. Quería dejar muy claro lo que sentía.
-por una parte estoy apenada de que Blaise se vaya tan lejos, pero por otra, me siento aliviada. - dijo sin mirar a la rubia a la cara, sino mirando los tejados de las casas de la ciudad.
-te entiendo - dijo Luna - pero no te comprendo.
Ginny sonrió y miró a su amiga.
-entender y comprender es lo mismo, Luna
-entiendo que tu corazón quiera que él se quede aquí contigo, pero que tu cabeza te diga que lo mejor es que él se aleje para que no altere la vida que has decidido llevar - se explicó Luna - pero no comprendo que haya ganado la razón al corazón.
Ginny se la quedó mirando ¿Por qué siempre la podía leer tan fácilmente? Definitivamente Luna tenía un don especial.
Hermione llegó en ese momento revolviéndose el pelo.
-buenos días - dijo dejándose caer en una silla.
-buenos días Hermione - dijo Luna olvidando el tema anterior.
-¿tenéis planes para hoy? Draco dijo que quería pasar el día con Blaise
-lo mismo Theo - dijo Luna - es normal, tienen una semana para disfrutar de su amigo
-podemos hacer algo nosotras - propuso Ginny - hace tiempo que no hacemos nada sin los chicos - también hacía tiempo que se sentía algo excluida al ser la única sin novio
-¿Por qué no vamos de compras a gastarnos la paga de verano?
- propuso Luna.
-voy un poco justa de dinero ¿no preferiríais ir al parque o al lago? - propuso Ginny.
-vayamos al lago a hacer una barbacoa - dijo Hermione con energía
-¡sí! Y a tomar el sol - añadió Luna
Mientras, los chicos hacían sus propios planes.
-no es necesario que vengáis chicos, en serio, solo voy a recoger todo lo que quiero llevarme. - decía Blaise.
-si no podemos convencerte para que te quedes, al menos pasaremos todo el tiempo que podamos contigo. - dijo Theo.
Draco seguía la conversación de ambos de cerca, pero permanecía en silencio y con el ceño fruncido. Estaba enfadado. No podía creer que una chica fuera a separarlos definitivamente. Incluso habían llegado a discutir por la misma chica y siempre había ganado la amistad de años ¿Por qué ahora la chica sí conseguía separarlos? Estaba enfadado con su amigo, pero al mismo tiempo no quería permitirse el arruinar los pocos días que les quedaban juntos.
-está bien os presentaré a mi nuevo "padre" - rió Blaise sin ganas.
-tu madre ha vuelto a casarse ¿Cuándo fuiste de boda? - preguntó Theo.
-no fui de todas formas, no tardará en haber otra, ya iré a la siguiente.
-espero que este muera pronto, así tendrás que volver - dijo Draco de mala gana.
Blaise le sonrió culpable.
-bueno pues vamos a casa ¿me seguís? - cuando los otros asintieron, el moreno desapareció.
-Draco - le llamó Theo antes de que el rubio pudiera aparecerse - ¿podrías dejar de estar tan borde con él?
-lo intento Theo - dijo el chico frustrado dando una patada a la silla donde había estado sentado - pero no puedo evitar estar molesto con él. Yo nunca le haría algo así.
-entonces, vete con él.
-¿Qué? - dijo Draco calmándose un segundo
-acompáñale - le dijo Theo - si no quieres que te deje, ve con él. - le ofreció sin más.
-pero Hermione
-¿lo ves? - dijo el otro calmadamente - tu también le dejas a él por una chica. Si Hermione no estuviera le acompañarías ¿cierto? - El rubio asintió mirando al suelo - entonces tu también lo abandonas, no le culpes
- y Theo se desapareció.
Genial, no necesitaba saber que se estaba comportando como un mal amigo. Al menos las palabras de Theo le hicieron relajarse con Blaise el resto del día.
Los días fueron pasando y nada conseguía hacer cambiar los planes del moreno. Luna y Hermione apenas veían a sus novios porque estos siempre tenían cosas que hacer con su amigo.
Hermione había viajado con Draco hasta su casa el día de antes de la ejecución de su padre. No quería ir solo a ver a Narcisa, no sabía cómo encontraría a una persona que sabía que le quedaban 24 horas de vida.
-me da tanta pena dejaros - decía la rubia desde la cama cogiendo la mano de su hijo - me habría gustado estar a tu lado, por ejemplo en tu boda, llevarte al altar - decía la mujer con lagrimas en los ojos a Draco - y sobre todo conocer a mis nietos - alargó la mano hacia Hermione para que también se la tomara, y la castaña se la apretó cariñosamente sin poder evitar que sus ojos también brillaran - espero que tengas una niña Hermione, siempre quise tener una niña
-estoy segura de que tiene un bonito nombre para esa niña - dijo Hermione dejando que una lagrima escapara de sus ojos al pestañear.
La mujer asintió limpiando sus propias lágrimas.
-Alice siempre me gustó Alice.
-Alice - dijo Hermione asintiendo - es precioso - añadió con la voz quebrada. - me encantaría usarlo si tengo una niña, si me dieras permiso, Narcisa.
Como toda respuesta la mujer tiró del brazo de la novia de su hijo para abrazarla. Jamás pensó estar abrazando a alguien que hace tan solo unos años quería aniquilar, al igual que a los que eran igual que ella.
-Draco tienes un tesoro. No lo pierdas.
-no tengo intención de hacerlo madre - dijo el rubio con los ojos más brillantes que de normal.
-en cierta manera estoy contenta, por fin voy a regresar con mi Lucius, con el que conocí cuando era joven. Al que de verdad le di mi alma.
Hermione sonrió tristemente, pero Draco hizo algo que nadie esperaba. Se abrazó llorando a su madre.
-mamá no quiero que te vayas ¿Qué voy a hacer sin ti? No puedo ¿Por qué todos me dejan? - Draco lloraba en el pecho de su madre como un niño pequeño - se que fui un cabrón en el pasado, que me comporté mal, ¿pero porque me siguen castigando por ello?
-Draco cariño - su madre le acariciaba el cabello dulcemente
- este no es tu castigo. Es el castigo de tu padre y mío, el castigo por ser unos cobardes tú no has hecho nada malo, tu eres bueno
Draco se puso en pie de nuevo secándose las lágrimas con la manga y recuperando la compostura.
-Draco - susurró Hermione acariciándole el hombro - creo que es mejor que os deje solos.
El rubio asintió
-te llevaré a casa.
-en serio, ya puedo trasladarme sola - dijo Hermione.
-no importa, así les diré a los chicos que pasaré aquí la noche. Me quedaré contigo todo el tiempo mamá - dijo dirigiéndose a ella.
Abrió los brazos y Hermione se abrazó a su cuerpo, que se notaba tenso. Quizá fuera más buena idea que fuera ella la que le transportara a él, pero no dijo nada.
Se aparecieron en casa de Draco. No había nadie en el salón.
-Draco sobre lo que has dicho antes, yo nunca te voy a dejar solo, y créeme, nadie te está castigando por nada.
El rubio se sentó en el sillón y Hermione lo siguió, sentándose cerca.
-Blaise mi madre - el chico tragó saliva - mi padre
-no te gustaría ir a ver a tu padre antes de que
-no - negó Draco - aunque no sea demasiada buena imagen prefiero recordarlo duro y autoritario, que sufriendo por los rincones de una celda.
Hermione cogió la cara de Draco y la acercó a ella, le dio un suave beso y después apoyó la cabeza del chico en su pecho. El rubio cerró los ojos al escuchar los latidos del corazón de ella. El suave y acompasado sonido conseguían relajarlo.
-ve con tu madre y avísame para lo que sea, estaré en el momento. - le dijo acariciando su pelo. Le gustaba que ya no lo llevase engominado, pues le gustaba el tacto suave al correr por entre sus dedos.
-espera, deja que me quede un poco más así. No quiero volver a derrumbarme.
-sabes llorar no es malo.
El rubio no contestó y disfrutó unos minutos más de las caricias de su castaña.
El ruido de la puerta los sobresaltó a ambos. Blaise entró en casa con unas cuantas maletas y Theo le seguía con una gran caja.
-vaya - dijo Blaise sintiendo haberlos interrumpido - pensaba que estabas en la mansión.
-y ya regreso, ya he dejado bastante tiempo a mi madre sola, y me queda apenas un día con ella. Pienso aprovecharlo - dijo el levantándose y Hermione le sonrió dándole fuerzas.
-te llegó una carta mientras no estabas, está en la mesa - le informó Theo.
Draco se acercó y la abrió.
"el departamento de seguridad mágica del ministerio le informa que:
Debido a un error con la sentencia del señor Lucius Malfoy, la ejecución se realizara el día 27 de Agostó a las 20:00, un día antes de lo estipulado anteriormente.
Disculpe las molestias.
Atentamente, la oficina de seguridad mágica"
-pero que - Draco no podía creer lo que estaba leyendo. 27 de Agosto era el día de hoy, y las 20:00 horas - Hermione, ¿qué hora es? - preguntó arrugando el papel con manos temblorosas.
La castaña miró su reloj de pulsera muggle.
-Son casi las ocho y diez ¿Qué ocurre?
-no - los presentes pudieron ver el terror en los ojos del rubio mientras este daba unos pasos atrás y soltaba el papel, dejándolo caer al suelo, antes de desaparecerse sin decir nada.
Theo lo recogió mientras Hermione caminaba hasta ellos.
-será mejor que vayas con él - dijo el chico enseñándole el papel a Hermione.
-por Merlín - susurró Hermione tapándose la boca y desapareciéndose tras Draco.
Blaise le arrebató el papel de las manos a Theo. Lo leyó y sin decir nada más se desapareció también.
Cuando Hermione llegó a las puertas de la mansión, corrió hasta la puerta principal y llamó desesperadamente. Un elfo al que no conocía le abrió la puerta y la muchacha no le dejó ni preguntarle quien era, lo apartó y corrió escaleras arriba hacia la habitación de la Narcisa. El pequeño elfo no pudo ni cerrar la puerta, pues un moreno la empujó en el proceso, haciendo caer a la criatura, pero no le importó y corrió también escaleras arriba.
Cuando Blaise llegó a la puerta de la habitación de la madre de Draco, encontró a Hermione allí parada. Se acercó y observó a Draco, abrazado al cuerpo sin vida de su madre. Hermione le miró antes de dirigirse hacia el rubio y acariciarle la espalda, mientras las lágrimas comenzaban a caer también por su cara.
Cuando Draco notó el contacto la miró sobresaltado, con lágrimas en los ojos, pero al ver que era ella solo se echó a sus brazos.
-no estuve a su lado, por unos minutos no estuve con ella.
-no lo sabíamos Draco - susurró Hermione con voz quebrada.
Unos brazos fuertes y morenos envolvieron a ambos, y Draco agradeció ver también a su mejor amigo junto a él.
-Gracias - acertó a decir.
Poco a poco se fue calmando, todos lo hicieron. Draco se negó a volver a mirar el cadáver de su madre. Quería recordarla viva, y no con la tez tan blanca y los ojos perdidos mirando al infinito.
-ve a lavarte la cara Draco, yo me encargo de avisar al ministerio - le dijo Blaise dándole unas palmaditas en la espalda. Estaba afectado por ver a su amigo así, y por la mujer, a la cual había conocido desde que era un niño y por la que sentía un gran respeto. - no te preocupes por nada, Theo y yo nos encargaremos de todo a partir de ahora, ve a descansar.
-no reparéis en gastos para el entierro, le habría gustado que fuera por todo lo alto. Avisar a todo el mundo - pidió mientras Hermione le guiaba hacia su habitación.
Hermione se quedó con él toda la noche. Acostados en la cama, él no hablaba, y ella entendía que necesitaba pensar y relajarse, no quería importunarle, así que no dijo nada tampoco. Solo le abrazó cuando él lo necesitaba y le besó cuando él se lo pidió.
Pudieron escuchar desde el cuarto de Draco las voces de varios hombres, seguramente del ministerio.
No durmieron en toda la noche, y solo en un instante Draco se recriminó haber tenido esos minutos de tranquilidad con Hermione. Minutos en los que su madre murió y no pudo despedirse de ella ni estar a su lado.
Hermione se echó las culpas por haber dejado que la acompañara y fue en ese momento que Draco decidió que no había sido culpa de nadie, que no podían saberlo, pero Hermione sabía que en el fondo solo quería que ella no se sintiera mal ni se culpara, para así poder seguir culpándose a sí mismo.
Al día siguiente por la tarde, todo estaba listo para el entierro, que se celebraba en la parte de atrás de la mansión, donde la familia tenía un mausoleo. Frente a la centena de invitados descansaban dos ataúdes, el de Narcisa y el de Lucius.
Draco no saludó a ningún invitado, y por muchos pésames que le dieran solo les miraba y caminaba hacia otro lado, siempre arrastrando a Hermione de su mano.
La castaña pudo ver muchas caras conocidas, compañeros del colegio, sobre todo de Slytherin, pero también de algunas otras casas. La mayoría se quedaban con la boca abierta cuando les veían pasar juntos y con las manos entrelazadas.
Draco solo agradeció los pésames de Theo y de las chicas, y aceptó el sincero abrazo de Luna. Por lo demás, deseaba que el entierro acabara cuanto antes, quería estar solo, y si hacía ese paripé era porque sabía que a su madre le gustaba todo eso y así lo habría querido.
Al caer la noche los invitados comenzaron a despedirse. La mayoría se despidieron con los amigos de Draco, pues el rubio no quería saber nada de nadie y no se cortaba al demostrarlo.
Pronto solo quedaron los seis de siempre.
-gracias por venir chicos - dijo Draco cansado - y por todo.
-no hay problema - dijo Theo.
-tu habrías hecho lo mismo - añadió Blaise.
Las chicas no dijeron nada y solo se despidieron con la mano siguiendo a los otros dos hacia la entrada principal.
-¡Blaise! - le llamó el rubio cuando este ya estaba en la puerta - mañana estaré a tiempo para despedirte. - el moreno solo asintió con una sonrisa triste.
Una vez se quedaron solos
-Hermione
-dime cariño - dijo acariciando su cara.
-tengo sueño. - dijo sin más.
-¿quieres dormir aquí o prefieres regresar a casa? - le preguntó ella.
-quiero quedarme aquí, pero quiero que te quedes conmigo - pidió.
-claro, estaré contigo todo lo que necesites.
Llegaron a la habitación del chico, y sin molestarse en quitarse la ropa se metieron en la cama. La castaña abrazó a su novio hasta que este se quedó dormido, y solo entonces se permitió ella cerrar los ojos.
Una suave melodía despertó a Draco, que se sentó en la cama sobresaltado, miró a su lado y encontró a Hermione, durmiendo de costado, entonces vio a alguien más en la habitación, alguien que brillaba celestialmente
(poner canción)
Perdona que entre sin llamar,
no es esta la hora y menos el lugar.
Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal.
Mañana ni te acordarás,
" tan sólo fue un sueño" te repetirás.
Y en forma de respuesta pasará una estrella fugaz.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapo al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía,
mejor será así.
Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás.
¿te acuerdas cuando entonces te cantaba antes de ir a acostar?
Tan sólo me dejan venir
dentro de tus sueños para verte a ti.
y es que aquella triste noche no te di ni un adiós al partir.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapo al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía,
ahora te toca a ti,
sólo a ti,
seguir nuestro viaje.
se está haciendo tarde,
tendré que marcharme.
en unos segundos vas a despertar...
Fue entonces cuando Draco realmente abrió los ojos y se sentó sobresaltado, despertando a Hermione.
-¿Qué ocurre? - preguntó Hermione también sobresaltada - ¿una pesadilla?
Hermione observaba al chico buscar algo por la habitación, pero ella no vio nada. El chico suspiró y sonrió.
-no un bonito sueño.
Y hasta aquí.
Enserio, me encanta esta canción, siempre me hace llorar. Pero ha hecho que Draco se sienta mejor y menos culpable por no haberse despedido de su madre.
Bueno, y en el siguiente capítulo será en momento decisivo de la partido de Blaise ¿se irá? ¿no se irá? ¿lo retendrá Ginny?
Hagan sus apuestas.
Besos!