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Los chicos de enfrente — capítulo 37

Hola! Hoy vengo algo más relajada y con más tiempo. Como visteis los padres de Hermione aceptaron a Draco, a su padre le costó un poco más pero lo habría hecho con cualquier otro. He decidido que no estarían al tanto de lo cruel que fue Draco con su hija en el colegio, aunque indirectamente Hermione ya les había contado eso sobre él, pero no le guardan rencor por nada, por eso ha sido más fácil.

Y bienvenidos a los nuevos lectores, me alegro de que hayáis llegado hasta aquí y os haya gustado.

Por cierto, muchas veces no tengo muy claro lo que me contestáis en las preguntas, hacéis una mezcla de todas, de lo que pasará primero y lo que irá pasando, así que yo suelo coger la primera que ponéis o la que creo que elegís, pero si aparecéis donde no debéis, lo siento jeje.

Bueno, en cuento a Ginny ¿Qué hará hoy? Pues eso lo saben las que acertaron:

Y muchas gracias también a:

Por fin Ginny había convencido a sus amigos de salir ese sábado por la noche. Habían ido a tomar algo a un Pub donde había buena música y buen ambiente.

La pelirroja pretendía conocer a alguien con quien pasar un buen rato y dejar de sentirse sola y fuera de lugar, pero parecía como si Draco y Theo se hubieran propuesto arruinar cada una de sus oportunidades.

Ella bailaba y no faltaban hombres a su alrededor, pero cada vez que entablaba conversación con alguno y parecía que la cosa funcionaba aparecía Draco pasándole el brazo por los hombros preguntándole al oído como lo estaba pasando (lo que desde fuera se veía muy distinto) o Theo se ponía a bailar entre ella y su ligue. El resultado siempre era que el tipo con el que estaba se esfumaba rápidamente.

Hermione y Luna parecían no enterarse de nada, o hacían como que no se daban cuenta de que sus novios le saboteaban todos sus ligues.

Ellas se encontraban en la barra charlando, al igual que los chicos, aunque Ginny podía notar sus miradas vigilantes sobre ella. Además, lo mismo habría sido salir sola ya que ninguna bailaba con ella, y también más rentable, pues al menos habría conseguido ligar. Harta ya de notar la mirada de Draco y Theo, se dirigió hacia los cuatro furiosa.

-sabéis lo que os digo - gritó por la ira que sentía y por hacerse oír sobre la música - que me voy a casa, pero a mi casa, a la madriguera, así que no me esperéis esta noche - y salió del local.

Luna y Hermione la siguieron desconcertadas y Theo y Draco las siguieron a ellas sintiéndose algo culpables. No consiguieron alcanzarla antes de que se desapareciera en un oscuro callejón.

-¿se puede saber que mosca le ha picado? - preguntó Hermione sin entender.

-¿fue porque no bailamos con ella? Pensé que quería intimidad con esos chicos - dijo Luna sin comprender que le había pasado a su amiga.

-bueno quizá fue culpa nuestra… - dejó caer Theo a la vez que recibía una patada en la espinilla por parte de Draco.

-Draco, cariño… - dijo peligrosamente Hermione. Luna los miró a ambos suspicaz - ¿Qué está pasando? - el rubio se cruzó de brazos y miró hacia otra dirección, negándose a contestar - por dios Draco, pareces un niño - le riñó la castaña.

Theo se rindió a la insistente mirada de su novia. Era tortuoso que te mirara de esa forma como intentando leer tu mente. Llegaba a dolerte el cerebro, así que decidió hablar.

-puede que SIN QUERER hayamos ahuyentado a unos cuantos chicos…

-¿sin querer? - interrogó Luna.

-no fue sin querer - dijo Draco cabreado - me alegro de haber ahuyentado a todos esos tíos y lo seguiré haciendo cada vez que tenga oportunidad - declaró - no es justo que hace unas semanas no quisiera estar con Blaise y ahora quiera estar con cualquiera que se le cruce por delante - el rubio comenzó a caminar, pero regresó sobre sus pasos para añadir - si no está con él, no estará con ninguno.

-Draco eso no es justo - gritó al igual Hermione - no eres nadie para decidir sobre la vida de Ginny.

Draco iba a contestarle, pero vio la cara roja de furia de Hermione por sus palabras y decidió callar. No quería discutir con ella, no tenía nada que ver.

-vámonos a casa - le dijo.

-¡ya te dije una vez que a mí no me ordenas! Vete tú si quieres.

-no voy a dejar que te aparezcas sola estando alterada.

-estoy harta de que penséis que no soy capaz de aparecerme sola. ¡No soy una niña Draco! - Hermione caminó los pocos pasos que sobraban hasta el callejón en el que había desaparecido Ginny - mira como me aparezco - y desapareció.

-¡mierda! - dijo Draco antes de correr al callejón para aparecerse tras ella.

Theo y Luna se quedaron solos. Ellos eran mucho más pacíficos.

-no me gusta lo que le habéis hecho a Ginny. Sé que vosotros pensáis que Blaise es vuestro amigo y se lo debéis, pero Ginny es mi amiga y quiero verla feliz.

-tienes razón Luna. Lo siento…

-lo sé…

Mientras, Ginny se apareció en su casa. Estaba harta de sentirse tan sola, por lo menos en su casa y con su familia nunca lo estaba. Entró por la puerta de la cocina. Su madre estaba en el salón haciendo ganchillo.

-Ginny hija - se sorprendió la mujer alverla - cariño que haces aquí ¿ha ocurrido algo?

-claro que no mamá.Este fin de semana las chicas no estaban y me sentía sola - mintió la pelirroja

-me parece perfecto que hayas venido cariño. Esto de que tus hijos se independicen es muy aburrido. Echo de menos que esta casa esté abarrotada - dijo la mujer invitando a su hija a sentarse para hacerle compañía

  • solo me quedan aquí Ron y Harry para alegrarme un poco…

Vaya… no se había acordado del pequeño problema de que Harry había invadido su propia casa ¿es que no pensaban marcharse nunca? La señora weasley siguió hablando de todos sus hijos un rato más hasta que miró su reloj.

-vaya, que tarde es. Mejor vayamos a la cama. Papá llegará tarde de nuevo - dijo mientras ambas subían las escaleras.

Ginny dio un beso a su madre antes de meterse en su cuarto. Tenía que reconocer que a veces la necesitaba. Su sola presencia la hacía sentirse acompañada. Mientras se metía en la cama recordó como cuando era pequeña y la casa se quedaba solitaria durante el curso, porque todos sus hermanos estaban en Hogwarts, ella muchas veces sentía miedo al escuchar tanto silencio, pues no estaba acostumbrada, y se relajaba con solo ver una luz que su madre había encendido, o la escuchaba mover los cacharros en la cocina. Sabía que ella estaba ahí y que no tenía por qué tener miedo, pues su madre la protegería con su vida, si hacía falta. Y así lo había demostrado ya…

Se durmió y soñó. Soñó que estaba en el mismo pub. Que Theo y Draco ahuyentaban a todos los chicos que se le acercaban hasta que se le acercaba un chico moreno. Era Blaise que le sonreía, como si hubiera olvidado todo lo que le hizo, acompañándola de nuevo cuando se sentía sola. Le dijo algo que la hizo reír y sonrió en sueños. Después de bailar un rato con ella, se despidió "me despido, hasta siempre" le dijo. Ginny se despertó entonces, recordando la última carta recibida. Se había despedido con esas mismas palabras.

Sintió miedo. ¿Qué quería decir ese sueño? ¿Qué también Blaise se despedía de su subconsciente? Jamás admitiría que solo en las noches dejaba de sentirse sola, cuando él la visitaba y hablaban y reían durante horas. Ella lo asociaba a su culpabilidad por haber hecho que se marchara, pero le preocupó el que quizás, al volver a acostarse ese día, él ya no regresara.

Bajó a desayunar y encontró a Harry y Ron sentados en la mesa de la cocina mientras su madre cocinaba.

-buenos días cariño - dijo su madre.

-hola Ginny - dijo su hermano. Harry no dijo nada - ¿Qué haces aquí?

-de visita - dijo sin más, sentándose en la otra punta de la mesa.

Después de desayunar la pelirroja salió de la casa a disfrutar de su jardín. Le encantaba andar descalza y recostarse sobre la hierba. En ello estaba, disfrutando del sol con sus ojos cerrados, cuando notó una presencia a su lado. Se incorporó abriendo los ojos y encontró a Harry sentado junto a ella. Intentó levantarse para irse, pero él la retuvo cogiendo su mano.

-espera Ginny, no voy a intentar nada, lo prometo - la chica miró sus ojos verdes, esos en los que le encantaba perderse hace tanto tiempo. Decidió sentarse de nuevo - solo vengo a disculparme por lo que te hice. Me merecí aquel puñetazo - Ginny recordó ese día. Blaise la había protegido y se habían besado por primera vez ¿Por qué siempre regresaba él a su mente? Siempre él, él, él, iba a volverse loca - lo siento, de veras…

-está bien… - dijo Ginny.

-¿qué te ocurre? ¿Estás mal con las chicas? - Ginny le miró. ¿tan transparente era?

-bueno, ellas tienen sus novios… y es normal que quieran pasar tiempo con ellos, pero yo…

-tú te sientes sola… - ella asintió ante la afirmación de Harry - ¿de verdad Hermione está saliendo con Malfoy?

Ella volvió a asentir.

-así es, y Luna sale con Nott.

-no puedo creerlo… - dijo Harry negando.

-son buenos chicos… - les defendió ella - bueno, aunque tienen sus cosas - dijo recordando la noche anterior.

Para sorpresa de Ginny pasaron un rato entretenido, charlando y riendo, hasta que Ron se les unió. Pero tenía que admitir que pasó un domingo divertido con ambos. Le recordó mucho a las tardes de invierno pérdidas en la sala común de Griffindor, mucho tiempo atrás.

¿Acaso podría recuperar la amistad perdida con Harry?

El Lunes acudió a trabajar directamente desde la madriguera, sin pasar por casa. Almorzó con Hermione, como siempre, y esta le pidió disculpas por lo ocurrido, le dijo que había hablado con Draco y que no volvería a ocurrir. Ginny la disculpó, diciéndole que no había sido culpa suya, y que últimamente estaba un poco irascible, pero es que se sentía sola.

-no es nuestra intención dejarte de lado Ginny, intentamos incluirte en todo…

-lo sé Hermione, no te preocupes más.

La castaña sonrió.

-hoy volveré antes a casa, las cosas han ido rápido en la mañana, así que no me esperes ¿ok? - le dijo Hermione

-claro, nos vemos en casa.

Las chicas se separaron en el ascensor.

La tarde se hizo algo pesada para Ginny al ser lunes, pero encontró una sorpresa al salir. Alguien la esperaba en la salida del ministerio. Era Harry, que la miraba con una gran sonrisa. Se sintió de nuevo con quince años, cuando estaba totalmente enamorada de Harry.

-pasaba por aquí, tenía que venir al ministerio, y decidí esperar e invitarte a tomar algo - le dijo - solo como amigos - le prometió - para retomar el tiempo perdido.

-claro Harry, me encantará.

Al aceptar esa cita sintió un pinchazo en su interior, como sintiéndose culpable. No era muy lógico lo que hacía, pues Harry era el que había causado todo su sufrimiento y por el que había rechazado a tantos hombres, entre ellos a Blaise "vale Ginny, ya basta de siempre nombrar a Blaise" se dijo a sí misma. Puede que pensara que si Harry le había provocado el dolor, él podría quitárselo… siempre fue Harry ¿no?

De todas formas, fueron a tomar un café…

Iba a ponerse a ligar, pero nadie dijo que lo lograría jeje. Y lo de Harry, seguro que no lo esperabais, ¿a que no? Jeje

Sé que a algunas os gusta mucho Theo y Luna, pronto tendréis más de ellos.

Y en cuanto a que pasará en el siguiente capítulo ¿Cómo se dará cuenta Ginny de sus verdaderos sentimientos por Blaise? ¿al regresar él porque no aguanta más sin verla? ¿Cuándo Harry intenta besarla? ¿o cuando Draco le grita su error y el poco tiempo que le queda para ir a por Blaise antes de que la olvide?

Bueno ya me contáis.

Muchos besos!