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Mi príncipe rubio de ojos claros — capítulo 2
La tristeza es un sentimiento cruel, duele dentro de ti, quieres pararlo pero siplemente no se va. Ju sto así se sentía Hermione, aún estaba tirada en el suelo llorando y maldciendo en inaudibles susurros.
-Señorita Granger parese porfavor -Pidio Kingsley mirandola con compasión.
Hermione se paro intentando no caer y volver a llorar.
-Se que esta perdida puede ser dolorosa para usted, sin embargo le pido que se calme -La vos de Kingsley sonaba serena, como si en realidad estubiera tratando de enseñarle algo -Hay varios mortifagos sueltos, parece que buscan resucitar nuevamente a su señor.
-Llamelo por su nombre en mi precensia porfavor -Pidio Hermione aún entre lagrimas.
-Voldemort, tratan de resucitarlo y al parecer encontraron la manera -Hermione comenzo a llorar aún mas fuerte, sus lagrimas caían en el piso como enormes bultos de acero -Mira, necesitamos que te escondas por un tiempo porque al parecer eres la principal victima, ahora ven conmigo.
Hermione lo sigui hasta llegar a un sipatico coche azul electrico que le recordo inmensamente a Ron, a sus ojos, nuevamente comenzo a llorar, no se habían hablado desde que se dieron aquel beso antes de la batalla. En el camino trataba de que nadie la viera, sentía que así delataba sus sentimientos. Pasada una media hora llegaron al ministerio, varias personas se encontraban ahí, entre ellas reconocio un chico pelinegro de ojos color esmeralda.
-¡Harry! -Grito desde lejos intentando llamar su atención y en ese momento sus lagrimas se esfumaron.
-¡Herms! -De inmediato corrió a abrazarla, -Siento lo de tus padres.
-¿Tú, tú como lo sabes? -Pregunto Hermione
-Ron y yo estabamos bajo la capa invisible -Hermione sintio como un vacio se apoderaba de ella: Desepción.