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Historia 81837 — capítulo 11
Capi dedicado a las nueve personas que comentaron "visitando a los señores Evans"
brendisismarikmi14Aurora Boreal
cristal azulvanessauchihauzumakiMrsProngs
kt-moonmariiannaDanielle123
Disfruten la lectura!!!
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Y las horas, días y semanas pasaron. Pronto agosto dio paso a septiembre…
--¡arriba Harry!—vocifero james que sentado en uno de los sillones de la sala común de gryffindor hacia volar a Harry con su varita, el niño no hacia otra cosa más que reír divertido. James había estado muy feliz últimamente y nadie conocía la razón, claro nadie más que Lily Evans, que sentada cerca de padre e hijo fingía leer un enorme volumen cuando en realidad lo único que hacía era observar a sus dos hombres… un momento ¿desde cuándo se habían convertido en sus dos hombres? Harry siempre lo había sido, era su niño "su hombrecito" porque desde el momento en que él la había observado con sus hermosos y tristes ojos verdes y le había dicho "mama" todo su mundo había cambiado, porque le amaba y daría cualquier cosa por su hermoso niño…
En cambio James ¿Qué con él? Era así de sencillo, no sabía en qué momento, tal vez había sido desde el momento que lo vio proteger al niño con ese anhelo, tal vez había sido el momento en que le había dicho que cambiaría por ella, tal vez incluso había sido apenas un segundo atrás o incluso desde que había visto sus traviesa sonrisa aparecer después de que durante la primera cena en el gran Hogwarts decidiera comenzar una guerra de comida. ¡Rayos! Que ambos -James y Harry- ahora era tan indispensables como el mismo aire… y tocándose levemente los labios no pudo evitar sonrojarse ¿Cómo no hacerlo después de la escena que había vivido en la casa de sus padres? Y no, no habían sido descubiertos ni ella había terminado plantándole una señora cachetada como lo hubiese hecho si él se atreviese a besarla apenas un año atrás… es más, le había correspondido saboreando sus labio y disfrutando se su cálido aliento… ¡diablos! Que incluso hasta parecía por fin una adolescente enamorada ¿Cuántas veces no había terminado suspirando desde aquella tarde? Porque su beso había sido interrumpido por su madre que después de ver que no aparecieran había ido a buscarles ¿y que había sucedido después de eso? ¡Nada! El por primera vez parecía igual de confuso en cómo y dónde dar el segundo paso y ella que de por si no era una experta en esto de las relaciones se encontraba igual de perdida. Y ahora solo existía entre los dos una cierta complicidad, miradas suspicaces, roces accidentales… sonrisas de enamorados y claro ¿Por qué no? Peleas al montón…
Y entonces saliendo de sus sentimientos y pensamientos levanto la vista de su libro y ahí estaba el, James sentado en el mismo sillón con Harry en sus brazos sonriéndole de esa manera tan fácil pero tan sinceramente humana que ella no pudo evitar corresponderle, mientras observaba como el pequeño Harry pedía a gritos volver a "volar" y James riéndose y besándole el cachete de buen agrado y rompiendo su contacto visual lo levanto en el aire. No tenía dudas, el sería un gran padre y hombre.
....
--¡no lo hare cornamenta!—rebatió Sirius cruzándose de brazos testarudamente. James le lanzo una mirada desesperada.
--¡por favor canuto! ¿No dijiste que estarías conmigo en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad?—y Sirius soltó un bufido observando con exasperación a Remus como pidiéndole ayuda que sentado cómodamente en el piso dibujando con Harry no pareció prestarle atención.
--¡ni que estuviéramos casados! Porque de ser así ¡pido el divorcio ahora mismo! Lo siento amigo pero yo soy un alma libre—Remus lo observo con una enorme sonrisa.
--¡no bromees canuto! Esto es serio…
--¡yo soy un irresponsable! ¿De verdad confiarías al fruto de una noche de copas con la pelirroja alias niño chino a mí? Dile a Remus, el estaría encantado de hacerse cargo del niño chino—james rodo los ojos
--su nombre es Harry. Lily y yo no nos desvelamos en andar buscando un nombre…--y Sirius solto una carcajada.
--¡seguro que se desvelaron! Pero no precisamente buscando un nombre…—y movió las cejas sugestivamente, Remus negó con la cabeza—además, Harry no me gusta para nadita… y como no quieren llamarle Sirius lo llamare niño chino—James rodo los ojos.
--eres mi única opción—dijo suspirando—se acerca la luna llena y lunático está muy fatigado—y observó preocupado a su amigo que en cambio le sonrió perezosamente—y Harry parece tener más energía que nadie últimamente… Peter no es precisamente un gran niñero ¡vamos! Que juntos (Colagusano y Harry) parecen dos niños pequeños… tu eres mi última opción—y trato de poner ojitos de corderito degollado, Sirius suspiro.
--entonces… me estas pidiendo que sea el niñero del niño chino solo en la noche de mañana, mientras tú tienes una cita romántica con Evans en los jardines de Hogwarts, eso no me parece justo ¿y yo que? También quiero tener una sesión de besos con alguna mujer hermosa ¿sabes? Mi lista del sexo se ha quedado en un punto muy interesante… ¿creen que el escritorio de…?—pero se vio cortado por el almohadón que impacto limpiamente en su cara, cortesía de Remus.
--no hay necesidad de que seas tan explícito canuto—y el aludido sonrió.
--como sea—se apresuró a hablar James antes de que Sirius comenzara a molestar a Lupin—lo único que te pido es una noche canuto… lunático se ha comprometido a vigilarte de vez en cuando… por favor, solo necesito de una noche para que Lily al fin me de él si, solo eso…--y Sirius no soporto los ojitos de bambi que James le hacía y suspirando asintió.
--lo hare pero—he hizo una pausa aumentándole potencia al "pero"—necesito algún aliciente por mi trabajo… ¡vamos! Tú nadas en dinero y no te afectara hacerme una pequeña donación…
--cuanto—dijo James cortando las tonterías de su amigo, Sirius sonrió.
--once galeones—James abrió los ojos anonado.
--¡estás loco canuto!—y Sirius sonriendo lentamente se sentó en la cama más próxima cruzando los brazos.
--ese es el trato, tómalo o déjalo…
--no estoy segura de esto James—murmuro Lily con voz ligeramente temblorosa, a su lado James rodo los ojos.rn
--vamos Lily, me habías prometido ya que iríamos hoy a nuestra cita—pero la muchacha suspiro observando con atención a Sirius y Harry que sentados en un sillón de la sala común se peleaban con el mismo anhelo por un pedazo de chocolate.
--¡que me lo des niño chino!—grito Sirius y él bebe negó.
--¡eds mio pedito! ¡Joderrrr!— grito el pequeño que solo decía esa palabra cuando peleaba con aludido y después trato de morder al adolescente.
--míralos—hablo Lily después de fruncir el ceño al escuchar a su hijo—el adulto parece Harry y eso ya es decir mucho…--trato de rebatir la pelirroja, pero James a su lado rio.
--¡vamos! Canutopuede ser un completo inmaduro e infantil pero sabrá cuidar a Harry porque sabe que si algo le sucede será bueno que vaya cavándose su tumba que es a donde lo mandarías… además,lunático me ha prometido cuidarlos… revisar de vez en cuando que no se hayan matado…
--de todos modos—interrumpió Lily--¿Por qué no lo puede cuidar Remus?
--¡auch!—grito Sirius sobados el brazo en donde se podían observar las marcas de unos dientecitos--¡eso ha sido trampa!—vocifero cuando el pequeño se metió a la boca el pequeño trozo de chocolate que había sobrevivido. Lily conto hasta diez y espero atenta la respuesta de James, que por otro lado lucía un tanto nervioso.
--el… er ¡no se siente bien! Si eso…--pero Lily no pudo evitar que una sonrisa cómplice se apoderara de su rostro. Ella ya lo sabía, sabia lo de Remus; lo que era y en lo que se convertía las noches de luna llena ¿Cómo no hacerlo? Ella siempre había sido curiosa y observadora y cuando en tercero les habían encargado una redacción sobre los hombre lobo simplemente había terminado uniendo puntos, juntando los piezas del rompecabezas… ¡y zas! Había descubierto que su compañero era un licántropo… eso era lo único de lo que podía de verdad admirar al grupo de los merodeadores, la manera en que celosamente protegían a su amigo, en que lo defendían… en lo que se arriesgaban por él… siempre unidos. En sus tiempos oscuros (como le llamaba James al tiempo en que ambos colisionaban cada vez que se veían) ella había también guardado el secreto y de alguna forma distorsionada formar parte de esa extraña conexión entre los merodeadores sin que ellos siquiera se dieran cuenta… ¿Quién sino había mandado a todos los pequeños a dormir temprano las noches de luna llena para que Remus y sus amigos salieran seguros de su cuarto todas las noches de luna llena desde que se había convertido en prefecta?
--bueno, debería ir con Madame Poppy—aclaro Lily haciendo que James pegara un brinco, perdido también en sus pensamientos.
--eh… no creo que quiera hacer eso… solo es un pequeño resfriado lo que tiene—Y nervioso le había sonreído, Lily también le correspondió. Y después de suspirara se acercó con lentitud hacia su pequeño hijo que ahora reía burlón de Black.
--Harry—dijo y el pequeño la observo con sus hermosos ojos verdes—mamá y papá saldrán y tú te quedaras con Sirius ¿te parece bien?—le cuestiono como si en vez de un niño hablara con un adulto, pero el pequeño Harry asintió y levanto sus bracitos a su madre, cuando ella le cargo Harry la beso embarrándole algo de chocolate en la mejilla.
--cuídate… y cuida a Sirius… no dejes que se duerma tarde ni que coma más chocolates—y besándole la mejilla lo dejo de nuevo en el sillón.
--eso no es justo pelirroja—rebatió Sirius—yo cuidare a él pequeñín, no el a mi… además ¿no te despedirás de mi también? Yo quiero un besito—y abrió sus brazos parando la trompita y acercándose lentamente a la chica que, con fastidiada preparaba una buena cachetada, pero James que ahora se despedía de Harry dejo al niño de nuevo en el sillón y corrió interponiéndose entre su amigo y su chicarecibiendo así el abrazo de su amigo.
--lo siento canuto, pero yo soy hombre de una sola chica, lo nuestro no puede ser—dijo divertido cuando su amigo se separó en el acto de él.
--que ego que tienes amigo pero en realidad yo no estoy interesado en ti, lo siento pero tu cabello es demasiado imperfecto para mi perfectes… yo quiero a la hermosa pelirroja detrástuyo… vamos pelirroja, escapémonos y vivamos nuestro amor libremente, te aseguro que los hijos que tengamos serán mucho más brillantes y perfectos que el niño chino… incluso tendrán el mejor nombre del mundo. Sirius para los chicos y Sirusiana paralas niñas—Lily que ya era mucho más paciente en cuanto a las idioteces de Sirius soltó una carcajada y jalo del hombro a James antes de que empezaran con una de sus estúpidas peleas sin sentido.
--vamos James—y el muchacho al observarla con esa sonrisa radiante pareció olvidarse de su amigo y asintió feliz. Pero antes de dar media vuelta y salir por la trampilla Lily se acercó lentamente a Sirius.
--te lo advierto, si algo… cualquier cosa le sucede a mi niño a tu cuidado… será mejor que vayas buscando un buen lugar donde esconderte porque te las veras conmigo—y el aludido asintió mas por temor a la mirada de la pelirroja que por lo que decía. La muchacha le sonrió radiante.
--cuídate Sirius—dijo con voz melosa aunque Sirius pudo captar cierta amenaza en ella antes de salir por el retrato de la dama gorda.
Ahora el mujeriego empedernido, el loco y para nada maduro Sirius Black se encontraba sentado en el piso de su cuarto con Harry (Remus había ido a donde Poppy y Peter lo había acompañado) que entretenido dibujaba.
--¡mida!—grito el niño de repente y Sirius observo con atención el dibujo que el niño le mostraba. Sus trazos eran bruscos y la mayoría de las cosas que se encontraban dibujadas en el pergamino no las logro descifrar.
--Qué bonito Harry—murmuro—¿Qué es?—cuestionó y el niño se rió apuntando a lo que parecía ser una persona.
--papá—dijo el pequeño y Sirius observo con atención a la figura con rebelde cabello pintado de un azul eléctrico y que parecía volar en el cielo—mamá—continuo él pequeño apuntando ahora a una muñequita con llameante cabello rojo y ojos verdes—Haddy Jenz—dijo ahora apuntando a un pequeño manchón que junto a Lily parecían tomados de la mano, se había dibujado de la manera más real posible porque (aparte de tener la piel amarilla) tenía el mismo cabello azul que su padre y los mismos ojos azules que su mamá—natiko—continuo ahora con un manchón en el que no se distinguía más que una enorme sonrisa amarilla y que sostenía lo que parecía ser un libro—tu, pedito—y Sirius presto total atención al dibujo de el mismo, otro manchón que a diferencia de los otros tres parecía que se estaba riendo—pete—dijo ahora apuntando a un manchón/pelota que sentado bajo un árbol se encontraba totalmente separado del resto. Sirius había terminado sonriendo y sacando su varita toco con la punta al pergamino. Con una risa de Harry observo como todas las figuras, manchones y jeroglíficos comenzaron a moverse. Así pues… el que era James se acercó volando hacia la pelirroja y pareció que se besaron y el manchón de Remus pareció darle vuelta a la página de su libro
--tuyo—dijo el niño después de unos minutos de silencio dándole el pergamino a Sirius, el observo el dibujo con una estúpida sonrisa.
--¿de verdad me lo das?—y el niñito asintió volviéndose a agachar y dibujar (de nuevo) en otro pergamino.
Y pasaron cerca de treinta minutos cuando Sirius observando su reloj de pulsera salto y parándose tomo a Harry entre sus brazos.
--es hora de ir a conquistar cervatillo—asevero y caminando hacia su baúl (aun con él bebe en brazos) saco la ropa que había comprado aquella vez en la tienda muggle a la que habían ido.
--tengo una cita con una hermosa morena de Hufflepuffasí que tú me acompañaras, será divertido—le dijo a Harry después de ponerle unos botines negros—Pero será nuestro pequeño secreto—continuo—te daré todos muis tips de conquista—Harry solo observaba con sus enormes ojos verdes como Sirius se ponía su chupa de cuero.
Ahora padrino y ahijado caminaban por un pasillo solitario de Hogwarts, ambos con chupas de cuero y botas negras.
--ahora Harry ¿recuerdas como guiñar un ojo?—y el pequeño cerro los dos ojos, Sirius sonrió.
--al menos lo intentas… mira, mientras yo disfruto de unos minutos con er… ¿Cómo es que se llama?... ¡Clare! Tu tendrás vía libre para conquistar a cualquier mujer… sé que aquí no hay bebes de tu edad pero aún mejor que eso hay mujeres más maduras…--y soltó una carcajada perruna.
Y continuaron caminando por los pasillos hasta salir en uno donde el poco sol de la tarde entraba en todo su esplendor dándole una clara luminosidad y al instante se detuvieron y cómodamente Sirius dejo al pequeño en el piso y se recargo adoptando una de sus características posturas "soy lo mejor del mundo".
--aquí la esperaremos—aclaro y después de unos minutos apareció por el corredor una hermosa Hufflepuffque al ver a Sirius le sonrió y agito su mano en forma de saludo, el aludido le correspondió y cuando la muchacha llego a su lado observo con atención a Harry.
--¡pero que monada!—dijo para después cargarlo--¿tu serás mi cita esta noche pequeñín?—y el niño pareció pensárselo.
--sip—dijo y como su padrino le había dicho trato de guiñar un ojo, la muchacha pareció derretirse.
--el no será tu cita—aclaro Sirius enojado por haber sido ignorado—el seguirá su camino, de hecho esperaba que trajeras a una amiga tuya que se hiciera cargo de cervatillo. La Hufflepuffpareció horrorizada por tal aclaración.
--pero si es hermoso, parece todo un rebelde ¡yo quiero que Harry sea mi cita!—y él bebe pareció feliz de la vida mientras a su lado Sirius resoplaba.
--¡no se puede!—grito cuando la muchacha comenzó a besar sonoramente la mejilla del bebe--¡yo también quiero beso!—y ella lo observo. Y dejando a Harry de nuevo en el piso se acercó moviendo las caderas lentamente a Black.
--¿tu también quieres un beso?—cuestiono en untono bajo y Sirius asintió entusiasmado. Entonces la muchacha se acercó lentamente a él y a un milímetro de juntar sus labios Harry se rio.
--¡sesi!—grito y la muchacha se separó en el acto de Black.
--aww… ¡que hermoso!—y volvió a cargar al niño.
--sesi y adiente—repitió Harry diciendo las frases que su padrino le había enseñado, la muchacha sonrió.
--¡preciosura! Eres tan tierno…--y comenzó a hacerle mimos. Pronto Sirius cuando vio que la muchacha no le prestaba ya nada de atención suspirando se sentó en el piso.
--touché Harry—dijo en un suspiro.
Sirius era hombre de múltiples planes,es por eso que cuando salía de casería por Hogwarts preparaba distintas citas asegurándose de que si la primera no salía bien podría al menos intentarlo con la segunda.
Ahora padrino y ahijado caminaban hacia la cocina. Harry iba feliz balbuceando… ¡cómo no! Si le había robado a su cita.
Cuando entraron por el retrato del frutero una Ravenclawhermosa ya se encontraba sentada en una de las mesas y casi todos los elfos que se encontraban ahí corrieron hacia ellos ofreciéndoles en bandejas todo tipo de comidas. Sirius rechazándolas y sonriéndoles camino hacia la muchacha.
--hola…--y pareció meditarlo durante unos segundos—Cathy—dijo al final y ella le sonrió. Sirius tuvo cuidado de sentar a Harry detrás de él que en cuanto vio un enorme pedazo de pastel de melaza comenzó a comerlo.
--has llegado tarde—aclaro ella y Sirius a su lado rio.
--en realidad he llegado elegantemente tardey existe una gran diferencia…--ella negó.
--gracias por invitarme de todos modos, aunque con lo que te he estado esperando ya he comido lo suficiente… lo siento—y Sirius en cambio pareció realmente feliz.
--pues… podríamos hacer otras cosas si te parece—y lenta y sensualmente se acercó a ella hasta juntar sus labios. Era maravillosos, la chica sabia besar y el sabia corresponder, ¿hace cuánto no tenía una buena sesión de besos como Merlín manda? Y entonces poco a poco comenzó a recorrer con destreza la espalda de la chica hasta acomodar sus manos en la parte baja de la misma…. ¡diablos! Se estaba excitando… ¿Catherine estaría dispuesta a acompañarlo a alguna aula vacía?... ¡sí! Se había olvidado del pequeño Harry que comía anhelante el pedazo de pastel (o lo que quedaba de él) y que soltando una carcajada había observado a su "pedito" curioso.
-- ¡adiente y mosa!—vocifero el pequeño Harry ahora y la muchacha abrió los ojos y saliendo de su ensoñación observo al niño separándose al instante de Sirius y sonriéndole al pequeño.
--¡pero que ricurra que tenemos aquí!—grito y casi aventando a Sirius se acercó al bebe para después a cargarlo y a hacerle pucheritos, el niño sonreía feliz y Sirius por su parte ya quería matar a Harry.
--¡sesi!—le grito y sonrió a la muchacha para después besarla cerca de la boca (como había visto a su padrino) y aunque lleno a la aludida de saliva y pedazos de tarta de melaza en realidad pareció que jamás había recibido beso mejor.
--¿Cómo es que no había visto a este pequeño motociclista?—(si, la chica era nacida muggle)—si eres todo un coquetón… ¿me invitarías de ese riquísimo pastel?—y el pequeño sonrió.
--sedia un hono pada ti—dijo asintiendo y la muchacha en realidad pareció totalmente de acuerdo.
--touché Harry—repitió de nuevo Sirius observando enojado a su "cita" dejarlo (literalmente) por un pequeño niño.
Ahora padrino y niño caminaban con decisión hacia uno de los baños en desuso en el séptimo piso. El adolescente iba refunfuñando enojado mirando de vez en cuando observaba a Harry soltando al mismo tiempo sendos bufidos.
--te has adueñado de mis citas pero no lo harás con esta cervatillo, es la última de la noche y por lo tanto mi última oportunidad para divertirme un buen rato—aclaro seguro—te prohíbo hacer cualquier ruido, te mantendrás calladito… calladito y me dejaras divertirme ¿entendido? Tú ya tuviste tu diversión con MIS citas, ahora es mi turno…--decía una y otra vez. Su última cita de la noche era una gryffindor de sexto curso que, a pesar de no ser nada (es decir, no compartir una relación) se divertían de lo lindo cada vez que quedaban para alguna cita. Y es que así era Sirius Black, él no tenía compromisos… era como… ¡como las palomas! Libre y feliz. Y aunque la gryffindor en cuestión había sidouna de las mujeres más difíciles que le había tocado moldear, al final lo había logrado. Él no quería nada más que una buena noche y ella hacia lo mismo, así de sencillo.
Cuando Sirius llego al baño, Sam (como se llamaba la gryffindor) aun no llegaba así que él tuvo todo el tiempo del mundo para encerrar a Harry en uno de los baños… eso si, como padrino responsable que era se había encargado de ponerle un escudo invisible a la taza del baño para que el niño no se ahogara en ella.
--aquí quédate niño chino, solo serán unos minutos y después podremos irnos a molestar a lunático…--y apareciendo una pelota se la dio al pequeño antes de cerrar la puerta del baño y poner un hechizo para que Harry no pudiera salir ni ver por el oyó de abajo (vamos que no quería tampoco traumar a su Harry que como era de inquieto no tardaría en asomarse y observar-por accidente- escenas indebidas).
Sam entro al baño con esa sonrisa facilita (tal como llamaban Lunático, colagusano y cornamenta a las sonrisas que le mostraban sus conquistas) moviendo su largo cabello negro hacia un lado y contoneando las caderas divertida.
--estas muy guapo Sirius—dijo después de observarlo y el sonrió bonachón.
--gracias, ya lo sabía—y ella rodo los ojos.
--lo normal sería corresponder con otro alago—y Sirius sonriendo (y sin detenerse a platicar mas con la chica) se acercó a su cuerpo y comenzó a besar sus carnosos labios.
...
"La vida lo odiaba ¡lo quería joder! Y era la verdad, el karma le estaba regresando todas las trastadas y todos los corazones rotos que había dejado en el camino… la vida lo quería volver en un reprimido sexual" pensó al observar a sucita hacerle cariñitos a Harry.
¿Qué cómo había terminado así de nuevo? Pues sencillo, tal parece que la pelotita de Harry había volado por arriba de la puerta y que el pequeño (tratando de recuperar la pelota) había tratado de abrir la puerta… ¡y adivinen que! Lo había logrado el muy canijo… las puestas estaban tan viejas y desgastadas que estaba seguro que hasta un pequeño soplo de viento las hubiese derrumbado ¿Cómo no reforzó la puerta con magia? Pues porque era un estúpido, así de sencillo, había menospreciado el potencial del niño (de nuevo) y le había enseñado todos sus trucos… ahora no podía ver más claro y real el refrán de "cría cuervos y te sacaran los ojos" porque el había creado a un hermoso pero inteligente cuervito que había sabido sacarle no uno, ni dos… si no tres ojos (y eso que solo tenía dos) El niño había sabido mover muy bien sus cartas a lo largo de la noche, eso no podía negarlo ni aunque quisiera.
Harry había salido (y aunque no lo aceptara daba gracias a dios que aún se estaban besando y no estaban haciendo ya otra cosa) y había empezado a reírse llamando así la atención de la muchacha para después soltar una de las tantas frases que Sirius le había enseñado "¡edes una Diosa!" había dicho y Sam se había olvidado de que aquí su cita era Sirius.
¡Maldito karma!
El alumno había superado al maestro, se dijo observando a Harry ser llenado de besos por la gryffindor.
--touché niño chino, has ganado la guerra—dijo a nadie en especial haciendo una vez más rebotar la pelotita, la única que parecía darse cuenta que aún existía.
--¿Por qué esa cara canuto?—había preguntado Remus cuando observo entrar a Sirius y a Harry al cuarto. El muchacho solo refunfuño y dejo al pequeño en el piso, Remus observo curioso a Peter que sentado en una mesita (haciendo su tarea) solo se encogió de hombros.rn
--encárgate tú ya de él, me importa una mierda nada ¡ya me arte!—y Remus lo observo con atención, lo que sea que haya pasado esta noche con Harry había herido el orgullo de su amigo el fanfarrón.
--te estuve buscando—hablo el licántropo, pasando por alto el comentario de Sirius—se supone que no debías salir de la sala común… espero que no hayas llevado a Harry a alguna de tus tonterías, el niño aún es demasiado chico para andar contigo…—le regaño y Sirius suspirando frustrado se recostó en su cama frotándose las cienes mientras el pequeño en cambio jugaba con uno de los juegos interactivos que Remus le había comprado.
--más bien he sido yo el colado, Harry se las arreglo muy bien para demostrarme en toda la noche que el que sobraba, el inmaduro era yo—Remus alzo ambas cejas.
--no te entiendo canuto—dijo Peter y Sirius lo observo unos minutos.
--es todo culpa del maldito karma, yo lo se… y también es culpa de ese instinto de mierda que tiene las mujeres con las cosas tiernas y cariñosas…—Remus pareció exasperado pero Sirius sin siquiera notarlo continuó con su discurso en donde no decía más que estupideces—[…] y yo como he terminado como el único jodido de la noche…--la verdad es que sus amigos ya no le prestaban atención, entonces parándose de repente se acercó a Harry y se agacho hasta quedar a la altura de sus ojos (lo que era ya de por sí es difícil).
--has ganado la guerra…--dijo—pero jamás podrás destruirme, yo continuare de pie, puede que mi dignidad haya sido terriblemente aplastada pero no estoy dispuesto a levantar la banderita blanca—aclaro ante la estupefacción de sus dos amigos y la sonrisa burlona del pequeño.
Bueno… he terminado un nuevo capítulo… criticas, sugerencias… ¡comenten y cuéntenme su opinión!
Tal parece que nuestro don juan de Sirius ha tenido un buen escarmiento de Harry. Ya veremos en el siguiente capítulo que tal ha ido la cita de los señores futuros Potter. Disfrutes estos capítulos porque pronto (no sé cuándo) se vendrá un poquitín de dramilla…
Gracias a los 128 favoritos!!!
Pd. MrsProngs: hola! He seguido la pista de los comentarios que me has estado dejando… contestando a una de tus preguntas… ¡si, los comentarios se pueden contestar! Y ya te he contestado cada uno de ellos por si quieres checar las respuestas… entra de nuevo a los comentarios.
Eso va para todos ¡contesto todos sus comentarios! Así que pueden checar mis respuestas si quieren…
Cuídense mucho!!! Y nos vemos en la próxima actualización.