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Historia 81837 — capítulo 19

Disfruten la lectura

"""*"""**""**"*"

— ¿Profesora McGonagall?— dijo James, la estricta profesora dejo de impartir la lección del día para observar al joven Potter.

— ¿Tiene alguna duda sobre la lección, señor Potter?—cuestionó la recta Minerva. James abrió la boca pero no dijo nada, en cambio observo con desesperación a su novia, quien sonreía con diversión.

— Lily…—murmuró, pero ella negó e hizo un imperceptible movimiento de cabeza hacia Minerva, James suspiró.

— Señor Potter, si no tiene planeado decir nada, siéntese y deje de interrumpir mi clase—le ordenó la profesora, el aludido negó.

— En realidad…—pero parecía realmente nervioso como para decir nada, entonces tomando aire trató de sonreír—yo quería decirle que… que laamo—pero lo último lo dijo tan rápido que nadie logro entenderle. Remus y Alice que compartían la mesa vecina soltaron una estridente carcajada, Minerva les lanzó una dura mirada.

— ¿Disculpe?—cuestionó, el azabache murmuró algo que nadie pudo entender.

—Que la amo—susurró lento pero fuerte, para después, adoptar una sonrisa petulante. La profesora por otro lado, lo observaba con las mejillas teñidas de rosa, en la clase muchos ya soltaban risitas por lo bajo.

— ¿Qué?—balbuceo la estupefacta mujer, James se acercó a ella y ante la estupefacción de sus compañeros, besó su mano. La verdad es que James Potter había perdido ya la vergüenza al notar la reacción de su profesora y ahora se divertía con su incomodidad.

—Es usted tan amante de las reglas y tan estricta, dígame ¿hoy trae su moño más apretado?—La profesora se soltó de su mano y lo observó con verdadera estupefacción, entonces su mirada nerviosa se transformó en una llena de cólera que dirigió solo a James, el pobre dio unos pasos atrás.

—Veinte puntos menos para Gryffindor, ¿Cómo se atreve a hacerme tal descaro señor Potter?—cuestionó, recobrando su común carácter estricto, James trató de sonreír.

—No es ningún descaro profesora, de verdad que la am…

—¡Por su bien mejor cállese!—vociferó la mujer, más por vergüenza a escuchar de nuevo a su alumno burlarse de ella, James se alzó de hombros.

—Es usted muy injusta—le reclamó—Me tuve que armar de todo mi valor para pararme frente a usted y aceptar mi amor hacia su persona, para que su única reacción fuera quitarme puntos…—le reclamó—quiero decir… no es demasiado raro, usted es una persona llena de talentos ocultos—Minerva lo hizo callar con una rápida mirada.

—Deje de decir tonterías—murmuró, ¿Qué más podía decirle al adolescente? La situación resultaba tan surrealista que no sabía muy bien cómo reaccionar, pero entonces observó a sus alumnos Gryffindor y Ravenclaw, y deseó con todo el corazón que Potter hubiese sido más discreto en su estupidez, muchos de sus alumnos reían por lo bajo, otros simplemente observaban la situación y unos pocos se reían sin ningún reparo, estos era, para su sorpresa, Lily Evans, Peter Pettigrew y Remus Lupin, y aún más sorpresivo, Sirius Black lucía serio y callado.

—¿Se siente bien?—cuestionó Minerva, sin saber todavía cómo reaccionar pero con esperanzas de que en realidad James Potter hubiese bebido o comido algo que justificara su conducta.

—Nunca me he sentido mejor—aseveró James, y después sonrió con descaro. —Dígame, ¿usted era popular con los muchachos cuando era joven?—cuestionó y eso fue suficiente para que sus compañeros rieran ya sin discreción, Minerva quiso darle una bofetada por su desvergüenza, pero prefirió respirar con lentitud para calmarse.

—No creo que le importe Potter, así que no pienso contestar—aclaró, y James consiente de que ya no podría salir libre de tamaño lio, decidió que al menos disfrutaría mientras pudiera.

—Pero si usted debió de haber sido una joven bruja hermosa, así que quiero creer que tenía muchos pretendientes rondándole, nadiepuede resistir un moño bien apretado y una mirada fulminante en una mujer…—Minerva ya se había ruborizado sin saber cómo reaccionar, así que hizo lo único que se le ocurrió, frunció los labios y observó a James Potter con aquella mirada que haría temblar al mismo Voldemort.

Y entonces una idea cruzó su mente y se sintió una estúpida, ¿Cómo no lo había visto venir? Ahora resultaba tan obvio, había sido víctima de una de las bromas mal pensadas de los merodeadores.

—Castigado—dijo con voz rotunda observando a James sin pestañear, al pobre le recorrió un escalofrió al notar la fría y vengativa mirada de su profesora e inevitablemente dio unos pasos hacia atrás.

—Usted no puede, yo con mis mejores in…

— ¡Cállese!—lo interrumpió Minerva, con un tono grave que no admitía replicas—Y yo que pensé que ya había madurado… ¡NO! no diga nada, ¡Lupin, Black y Pettigrew! Acérquense en este momento, todos lo demás ¡Salgan! Si no quieren también ganarse un castigo—No tuvo que decir más, los alumnos -menos los mencionados- salieron sin mirar atrás, incluso Lily, Alice y Harry salieron sin preocuparse por los pobres merodeadores.

—Profesora…

—Así que pensaron que sería muy divertido poner a su profesora en tamaño aprieto ¿verdad?—dijo Minerva, haciendo caso omiso a Remus, quien era el que había comenzado a hablar, Sirius bufó y Peter murmuró "Yo no fui" sin parar—pues espero que el castigo también les parezca divertido…

—Pero profesora, ¿Por qué me va a castigar? Yo no hice nada—se defendió Remus, Peter asintió con vehemencia, Minerva rugió.

—Es obvio que todos ustedes confabularon en esta infantil broma, pero el señor Potter fue el que la llevo a cabo—aclaró, James no dijo nada, tal vez feliz de que toda la ira de su profesora no fuera contra él, en cambio Sirius soltó una risa que se convirtió en bufido, si pudiera hablar hubiese dicho que ya habían logrado lo que con fuerza, habían tratado de hacer desde que habían pisado Hogwarts, volver a su profesora una paranoica.

—Eso no es justo profesora, nosotros no confabulamos nada conJames—de defendió Remus, el único con oportunidad de defenderse, la mujer se rió con algo de histeria.

—Por favor señor Lupin—dijo la mujer, Remus suspiró cansado y le lanzó una mirada venenosa a James, quien honestamente no planeaba decir nada—Ustedes ya tiene diecisiete años, Merlín están a punto de abandonar Hogwarts y parece que aún no han madurado, estoy muy decepcionada de usted en especial señor Potter, ¿Qué pensaba que ganaría con esto?—cuestionó ahora enfocando su vista en el azabache, él sólo pudo suspirar.

—Nada—murmuró y por un momento pensó que lo mejor sería decirle la verdad y acabar con aquel lio, pero ¿Qué importancia tenia? Seria castigado de todos modos e incluso tal vez peor, porque como buen Gryffindor osado había cumplido con un reto estúpido sin medir consecuencias. —Nada porque lo que le dije es lo que de verdad siento, la amo profesora McGonagall—la mujer lo observó sorprendida.

—Deje ya de jugar conmigo Potter—le exigió, James negó.

—No estoy jugando con usted profesora, yo la amo y estoy seguro que mis compañero también, tal vez usted lo entendió mal, pero es una de las mejores profesoras que he tenido, es justa con nosotros y nos cuida y ayuda cuando lo necesitamos, estoy seguro que inevitablemente todos terminaremos amándola, además como ya le dije, nadie puede resistirse a un moño bien apretado y una mirada fulminante—la mujer sonrió, no lo pudo evitar y es que era sorprendente que su alumno más revoltoso, aquel que le sacaba más canas verdes que ningún otro le dijera tal cosa.

—Él tiene razón profesora—lo secundo Remus, aprovechándose del momento de debilidad de su profesora. —Es inevitable no quererla cuando es una gran maestra—La mujer observó ahora a su alumno, y sonrió ahora sin restricciones antes de recargarse en el escritorio.

Los cuatro merodeadores le sonreían sinceramente, y si aquello que le habían dicho era verdad, no podía evitar sentirse realmente feliz.

—Es… es mejor que se vayan, llegaran tarde a su próxima clase—dijo la profesora deseosa de quedarse sola y poder emocionarse como debía, los cuatro la observaron, James se acercó y tomando su mano volvió a besarla. Y viendo a su profesora sonreírles por primera vez en sus siete largos años estudiando, salieron del salón de clases.

—Por poco—dijo Remus cuando estuvieron lo suficientemente lejos como para que ella no escuchara. Jamesasintió antes de reír divertido.

—Y aun no sé cómo lo logro, pero siempre término ganando—aclaró, Sirius que iba a su lado le palmeo el hombro y desesperado comenzó a hacer señas con las manos, James lo observó dudoso.

—¿Qué tienes Sirius?—cuestionó, el aludido no dijo nada.

—Igual que tú, está cumpliendo su reto así que no puede hablar por el resto del día Cornamenta—aclaró Peter, James se bufó de su amigo.

—Sí que te dio un buen castigo mi pelirroja ¿Verdad?—cuestionó pero Sirius comenzó a mover las manos tratando de decir algo y comenzó a bufar como un poseso, James se alzó de hombros. —No te entiendo camarada—él aludido suspiró y sacando su varita convoco un pizarrón que tenía una cuerdita y se lo colgó en el pecho, entonces con su varita comenzó a escribir en él. La letra le había quedado bastante malhecha pero si se entendía a la perfección lo que había escrito.

"¡Aun no puedo creer que la hayas perdonado tan fácil!" James se alzó de hombros.

—Ya te lo explique Sirius, no fue algo que yo pudiera controlar, ella me pidió perdón y el momento fue tan perfecto que no sé, al final simplemente no hubo nada que perdonar porque ya no existieron dudas—Sirius bufó y comenzó a escribir en su pizarroncito.

"Sigo sin comprender"

—Tal vez nunca lo hagas—rebatió James frunciendo el ceño, antes de sonreír perturbado—No hasta que te enamores de verdad y creo que para el gran Sirius Black esa será la gran odisea de su vida—concluyó riendo, pronto le siguieron Remus y Peter, Black en cambio fufó indignado.

"Al menos así no me convertiré en un idiota"—escribió, James se alzó de hombros.

—Soy feliz… realmente feliz al lado de mi pelirroja y si eso me convierte en un idiota entonces lo acepto—aclaró, Remus al observar lo frustrado que parecía Sirius al no poder pelear como se debía con James, se acercó a él y le palmeo el hombro.

—Tranquilo Sirius, Lily no es mala y tú lo sabes… al final ambos terminaran teniendo un hijo, creo que eso hace que su relación sea verdadera, ambos se aman, a su manera y no creo que lleguemos a descifrar nunca cual es esa manera—el aludido bufó indignado.

"Sigo sin perdonarla" Escribió al licántropo y borró la frase antes de que James la leyera.

""**"""*"""

Lily observó a Sirius con atención, al final no pudo evitar fruncir el ceño.

—No me has dicho nada en todo el día—murmuró abatida—no es que me importe la verdad, pero se me hace tan… raro ¿Qué te sucede?—le preguntó, Sirius rodó los ojos y continuo escribiendo en su pergamino.

Lily no pudo evitar cruzarse de hombros indignada y observar furiosa al sangre limpia, estaban en la biblioteca y después de que Peter, perezoso como era decidiera que era hora de tomar un aperitivo, de que Harry aburrido comenzara a armar un alboroto y James saliera con él y de que Remus lo acompañara para ver como estaba, Lily y Sirius se habían quedado inevitablemente solos en la gran biblioteca.

Él no se había dignado a dirigirle ni una sola mirada y se había concentrado en escribir su pergamino, para Lily aquello había sido una bendición pero después de media hora así, la pelirroja había comenzado a sospechar que lo que hacía Black no era hacer tarea ensimismada, sino más bien ignorarla concienzudamente.

— No soy idiota—se defendió Lily al fin entendiendo aquella mirada que Sirius le dedico—Yo sé que no puedes hablar, pero eso no ha impedido que molestes a todos menos a mí, con ese estúpido pizarrón que cargas orgulloso—Sirius la observó y Lily vio en esa mirada un claro mensaje: ¡No te metas con mi pizarrón!

Y es que Black tenía el poder de, según palabras de James:

"¡Convierte lo que toca en oro puro para las conquistas Lily, tienes que admitirlo Canuto es realmente ingenioso!"

¡Pues sí, lo admitía¡ Black podía ser un inmaduro narcisista y molesto la mayor parte del tiempo pero tenía un verdadero genio para conquistar, así que para sorpresa de sus amigos, después de la clase de transformaciones, había comenzado a escribir poemas en el pizarrón y a regalarles rosas rojas a toda aquella que se parara a leer los poemas. Y como no, había sido todo un éxito entre sus hormonales compañeras que no habían dejado de adularle y enamorarse.

Entonces Lily no pudo evitar leer fugazmente el último fragmento poema que Sirius había escrito.

Despierta, ríes y al reír tus labios

inquietos me parecen

relámpagos de grana que serpean

sobre un cielo de nieve.

—Becquer—murmuró, Black aun enfurruñado la observó sin poder reprimir su curiosidad, ella capto su mirad y le sonrió con sinceridad, Sirius no le correspondió y ella suspiró—Despierta, ríes y al reír… es un fragmento de uno de los poemas de Becquer, ¿verdad? No sabía que conocías de literatura muggle—aclaró, Sirius se alzó de hombros y ella bufó furiosa. Entonces ninguno hablo por largos cinco minutos hasta que Lily harta de sentirse tan ignorada por alguien a quien comenzaba a ver como un amigo dejo a un lado su pluma.

—Ya me arte Black, ¿Qué diablos te pasa conmigo?—cuestionó, Sirius la observó y quiso gritarle y reñirle antes de recordar que estaba cumpliendo su castigo, no hubo momento en que no lo odio más, entonces borrando aquel fragmento comenzó a escribir con furia.

"No eres tan inocente como todos piensan Evans" escribió y cuando Lily lo leyó rugió enojada.

—¿A qué te refieres Black?—cuestionó en un tono acido.

"A que a veces de verdad pienso que a ti no te importa nadie más que tú misma y terminó dándome cuenta que si yo soy un narcisista por excelencia, tú te llevas el trofeo y él título"

—¿Qué mierda…?—murmuró la pelirroja y si Sirius no estuviera tan enojado con ella, se hubiese burlado por el repentino vocabulario malsonante de Lily quien siempre era tan educada—¡Tú no tienes ningún derecho a juzgarme! ¿En qué diablos te basas para adjuntarme tal título?—cuestionó apenas conteniendo su ira, Sirius frunció el ceño igual de molesto.

"Oh no lo sé, tú dime" garabateó; Lily suspiró.

—No me hagas perder la paciencia Black y dime de una buena vez que es lo que te sucede conmigo—el aludido se alzó de hombros.

"Sucede que estoy muy enojado contigo" Lily no pudo evitar soltar una risita acida.

—eso es obvio Black—aclaró, y es que a veces de verdad se sorprendía con la mente inmadura de Sirius— Quiero saber el porqué de ese enojo—Sirius la observo ceñudo.

"ayer trataste como una mierda a Cornamenta y hoy simplemente te paseas a su lado orgullosa como si nada hubiese pasado, James está idiotizado por ti, pero yo no y con un simple "te amo" no harás que yo te perdone", Lily frunció el ceño.

—Creo que lo que paso entre James y yo solo nos incumbe a nosotros, no te metas en eso Black—aclaró, Sirius le lanzó una mirada furiosa.

"¡Me incumbe porque Cornamenta es mi mejor amigo así que me meteré tanto como quiera!".

—¿A sí, pues sabes qué? ¡No me importa! Metete en lo mío con James si quieres, pero no esperes de mí ni el menor caso hacia tu existencia—le advirtió, Sirius sonrió socarrón.

"Y tú no esperes de mí el mismo trato indulgente que he tenido contigo hasta ahora, ya estoy harto de ver como pisoteas a James, Evans" ella se levantó enojada, él hizo lo mismo y ambos se observaron retándose con la mirada.

—Dime la verdad Black ¿Qué buscas con esto?—cuestionó con los dientes apretados y Sirius olvido que no podía hablar porque la furia había segado sus sentidos.

—Una disculpa verdadera, una cambio de actitud de tú parte Evans y una disculpa—ella alzó una perfecta ceja.

—Disculpas a quién ¿a ti?—cuestionó burlona, Sirius asintió, ella rió con cinismo— Hay Black, si eso que me estas pidiendo no es ser narcisista, no sé lo entonces lo qué es—el aludido frunció el ceño—al único que le debo disculpas es a James y ya todo quedo arreglado entre nosotros—aclaró.

— ¿A sí? Olvidas que el aparte de ser tu novio también es un merodeador igual que Remus, Peter y yo, si te metes con uno de nosotros, te metes con todos. Somos nosotros los que después tenemos que armar de nuevo a James, los que le cubren y arreglan su desastre después de uno de alguno de tus desplantes. ¿Sabes cómo llego ayer después de que tú lo trataras como una mierda? ¿Te das al menos una idea del daño reprimido que tenía después de dedicarse a destruir todas nuestras pertenencias con magia?—Lily perdió el color en el acto al escuchar lo que había provocado en James el día anterior y observó al furioso de Sirius a quien le resplandecían los ojos en un brillo suicida, sólo eso basto para que Lily se dejara caer sobre su silla de nuevo, Sirius aun permaneció en posición defensiva unos cuantos segundos más hasta que también se dejó caer en su silla.

Lily sintió un enorme nudo en la garganta, claro que sabía que ayer le había hecho especial daño a James, pero no sabía hasta qué punto había llegado ese daño y ahora Sirius el más despreocupado de los merodeadores, el que parecía tomarse la vida como un juego era que le se plantaba frente a ella y dándole la cara exigía una disculpa, una disculpa por el daño que ella había ocasionado en su casi hermano. *"No olvides que yo también soy un merodeador Lily"*recordó las palabras que Remus alguna vez le había dicho y no pudo sentirlas más reales, siempre había pensado en los merodeadores como grandes amigos despreocupados e inmaduros, pero ahora se daba cuenta que en realidad era mucho más que eso, eran una unión, un cuarteto casi invencible, que se apoyaba entre ellos mismos, que se protegían contra todo.

—Lo siento—murmuró con la voz algo rasposa por el llanto contenido, Sirius la observo sorprendido, ella levanto la vista y verde y gris se conectaron,—yo… lo siento—volvió a repetir antes de suspirar—nunca… nunca fue mi intención herir a James pero me encontraba tan mal por lo de Harry que… yo sé que no lo justifica Sirius, pero es la verdad, ayer por casi todo el día fui todo menos yo—aclaró con una sonrisa sincera.

Sirius no pudo evitar corresponderle, la Lily que solo aparecía junto a James o junto a sus inseparables amigos Alice y Lunático estaba frente a él pidiéndole perdón y demostrándole que ella era perfecta para James.

—Yo…—murmuró Sirius sin saber cómo continuar, el enojo que era el que le hacía hablar se había esfumado y había terminado tan desprotegido como Lily, ella se alzó de hombros y extendió su mano hacia Sirius.

Él observó la mano, no era solo un simple saludo o una señal de que las cosas ya estaban bien, significaba mucho más, era un acuerdo entre ellos, tal vez el inicio de alguna amistad.

Así que estirando su mano la unió con la de Lily, cuando ambas manos se separaron Lily suspiró.

—Bonito poema aquel, pero aún sigo preguntándome como conoces tú de Literatura muggle—murmuró queriendo salir de aquella platica tan sentimental y sorprendente, Sirius sonrió.

—Pelirroja, todo lo que haga rabiar a mi madre yo lo conozco y poemas muggles sin duda le quitan años de vida a lo loco—aclaró divertido, Lily negó distraída.

Y el silencio, uno mucho más tranquilo, se sirenio sobre ellos hasta que Remus, a fuera e la biblioteca comenzó a hacerles señas, Lily fue la primera en verlo y poder leer sus labios.

Parecía que quería decirle que salieran, ella asintió a Remus y este se cruzó de brazos feliz de que su mensaje fuese entregado.

—¿Sirius?—este la observó, ella apuntó hacia la puerta y el sangre limpia se dio la vuelta para observar a su amigo. —Ya es hora de irnos—él asintió y ambos comenzaron a recoger sus cosas.

—¿Pelirroja?—la llamó Sirius cuando todo estuvo guardado en sus mochilas, ella lo observó.

—¿Sí?—él se removió incomodo—¿podríamos… podríamos mantener esta platica en secreto? No quisiera perder mi estatus de macho y si alguien se entera de los sentimientos que tengo hacía mis amigos adiós a mi estatus de rebelde—ella frunció el ceño divertida antes de asentir.

— Me parece bien, a mí tampoco me gustaría que alguien se enterara de que te pedí perdón, eso arruinaría mi estatus de prefecta perfecta—Sirius sonrió.

—Otra cosa pelirroja—ella asintió, demostrándole que estaba escuchando— No le digas a nadie que rompí mi voto de silencio, prometo no hablar nada en lo que queda el resto del día, no soportaría la humillación de haber perdido el reto—ella asintió rodeando los ojos.

—Perfecto, ahora si me disculpas tengo que ver a Mary—y diciendo esto comenzó a escribir un nuevo fragmento en su pizarrón, Lily rodeo los ojos.

—¿Y porque le haces un poema a ella, tenía entendido que entre ustedes solo había sexo?—Sirius asintió.

—Y así es, pero el camino hacia la ala común de Gryffindor no es corto y puedo conquistar a alguna chica—Lily negó divertida.

Y así ambos comenzaron a caminar hacía la salida de la biblioteca.

"""*""*

Hola! Volví... y con un montón de excusas del porqué de mi tardanza, como que la prepa me absorbió y que me fui de vacaciones, pero no se preocupen que siempre vuelvo y continuo con la historia. En fin, la razón principal de mi tardanza se baso en mi falta total de inspiración, ¿qué les digo? Pequeño error decidió tomarse unas vacaciones y desapareció de mi cabeza por largo tiempo hasta que ayer por fin decidió regresar.

Muy bien, les tengo dos malas noticias, si hoy traigo fatalidad.

¿La primera? ¡El fic esta llegando a su fin! A comenzado cuenta regresiva así que me tome la libertad de ordenar las ideas de mi cabeza con respecto a este fic y atar cabos sueltos como el paquete que James compro cuando fueron de compras y que pronto se volverá a tratar.

Y como hemos llegado a los 212 comentarios (aun me la puedo creer) he decidido regalarles lo que resulto de aquel ordenamiento.

Capítulo 19: Navidad en Hogwarts.

Capítulo 20: Victimas de una guerra

Capitulo 21: el inminente adiós.

Capítulo 22: un adiós es un hasta luego

Capítulo 23: Esto debe ser una pesadilla

Capítulo 24: ¿es realmente lo que quiero?

Capítulo 25: ¿Un final feliz? Encuentro con Harry

Capitulo 26: decisiones difíciles

Capítulo 27: Olvidando todo

Capítulo 28: Algo falta

Capítulo 29: Epílogo

Jeje, está bien, tal vez exagere con eso del pronto final, aun hay material para mucho más y como aun no tengo ninguno de esto capítulos (apenas comencé con el diecinueve) puede que al final se añadan algunos capítulos de relleno. Pero en general así es como quedara. ¿En síntesis? La primera noticia no es realmente mala.

Ahora sí, la segundo que quería decirles es: Muchas gracias a y ambas me avisaron de que esta historia estaba siendo plagiada y se los agradezco mucho. Aun se me hace increíble que el lapsus que he durado en actualizar, dos plagios diferentes tuvieron lugar, en la primera historia apenas alcance a leer uno o dos capítulos antes de que el escritor la borrara pero efectivamente, era plagio, y la segunda historia alertada por Jazmin (que se tomo el tiempo de denunciarlo) es (y digo es porque aun no han borrado la historia) un total plagio, solo copio y pego diciendo que en esta página había alguien sin imaginación que estaba plagiándola (refiriéndose a mí). Mmm, de verdad que aun sigo muy enojada, solo espero que este lio se arregle pronto.

En fin, gracias por avisarme… Y recuerden "Digan no al plagio" jeje, casi me sentí como la narradora de un comercial que salió mucho tiempo acá en México "Di no a las drogas"

Cuídense mucho! Nos vemos en la siguiente actualización y… comenten! No olviden que la cantidad de comentarios obtenidos es directamente proporcional a la inspiración que para escribir… Y no, no es un chantaje, jeje, para las lectoras que se van incorporando y no dejan comentarios porque creen que ya va muy avanzada la historia (sí, leí un comentario donde me decían que por eso no habían comentado) les invito a integrarse, a mi me encanta leer comentario de nuevos lectores, de verdad.

Creo que es todo… Mmm, creo que la Nota de autor ha sido bastante larga…