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Historia 81837 — capítulo 8
¿A que es una copia exacta de James, señora Potter?
Jeje, perdón por la tardanza pero para que vean que no tengo intenciones de abandonar el fic; aquí está un nuevo y divertido capitulo.
¡Disfruten la lectura! Y nos vemos abajo en la NA.
PD. Gracias a todos sus comentarios, ustedes me impulsan a continuar con la historia.
Los días pasaban con relativa velocidad desde que Harry había llegado y cuando menos se dieron cuenta, de nuevo era fin de semana y a los NO padres les esperaba una visita a la casa de los padres de James. Al que solo irían la NO familia Potter; James, Lily y Harry dejando a un lado a Remus, Sirius y Peter, que no pudieron siquiera tratar de negar la idea porque la mirada que Lily les lanzaba daba miedo.
— ¿Estas lista pelirroja? — dijo James extasiando acercándose a la mujer, que algo nerviosa se encontraba sentada en un cómodo sillón de la sala común y que suspirando y se acomodó un poco el flequillo.
— Claro que si—contestó con toda la seguridad que fue capaz, y de nuevo suspirando cargo al pequeño Harry que se encontraba jugando entretenido con unos cubos en el piso y que ajeno a que conocería por primera vez y en persona a sus abuelos, balbuceaba ruidos divertidos. James sonrió y juntos caminaron hacia la salida de la sala común de Gryffindor, congratulando con una sonrisa a la dama gorda, antes de caminar por el pasillo hacia la oficina del director.
— ¿Dónde están las fastidias y Remus?—cuestionó Lily, curiosa por no ver a los merodeadores juntos y caminando a su lado para despedirse de ellos, James sonrió divertido, más por la manera en que la pelirroja llamo a Sirius y Peter.
— No lo sé… pero casi te puedo asegurar que Lunático esta en la biblioteca, Sirius en algún armario acompañado de alguna mujer y Peter en la cocina comiendo (vaya, lo que mejor le sale) acompañado de los elfos domésticos—Lily rodó los ojos.
— Aun no sé porque jamás los descubren entrando de contrabando a la cocina—James a su lado sonrió petulante.
— Mi querida Lily, nosotros somos unos expertos en lo que hacemos, y molesta aparte, somos perfectos—dijo complacido el azabache a la hermosa pelirroja que lo traía como loco.
— Para ser los mejores y blablablá son monótonos todos ustedes—James sonrió encantado y por unos cuantos minutos lo único que se escuchó fueron los divertidos balbuceos de Harry. Pronto llegaron a la gárgola que custodiaba la oficina del director y diciendo la contraseña entraron, subiendo lentamente las escaleras y tocaron la vieja puerta de madera cuando se encontraron al final de las mismas.
— Adelante—les dijo la vieja pero amable voz del director desde el otro lado, James abrió la puerta y dejando entrar a Lily y al bebé primero, observó al director parado cerca de la chimenea.
— ¿Cómo han estado jóvenes?—les pregunto cuando ambos se encontraron frente a él pero observó con atención al pequeño.
— Muy bien director, gracias por preguntar—le dijo amablemente Lily y el anciano sonrió bonachón pasándole los polvos Flu a James.
— Sus padres les esperan en su casa señor Potter, cuídense y procuren regresar aquí a más tardar a las 7 de la noche—el muchacho asintió y el director observó con atención a Lily.
— He hablado con sus padres—la muchacha perdió un poco el color pero la sonrisa tranquilizadora de Dumbledore la apaciguo—fui personalmente a su casa (muy acogedora por cierto) y trate de explicarles todo este embrollo de la mejor manera, pero su padre no pareció muy seguro al final, y demando verla cuanto antes… estarán viajando la siguiente semana si les parece—la pelirroja sonrío y asintió abriendo la boca para decir algo, pero viéndose de pronto cortada, cuando la puerta del despacho se abrió y por ella entraron los adolescentes Sirius y Remus deschavetados y seguros.
— ¿Qué hacen aquí?—cuestionó irritada Lily.
— Lo siento por la tardanza—dijo Sirius, pasando por alto la pregunta de la pelirroja—pero nos entretuvimos un poco en la despedidas ¿ya nos vamos?—termino y acercándose a James agarró un poco de polvos Flu para después entrar a la chimenea y gritar "!mansión Potter!" Lo último que se apreció de él, fue su sonrisa petulante antes de ser comido por las llamas, Remus observó la chimenea y tomando también un poco de polvos, sonrió a James.
— Gracias por invitarnos Corn—y desapareció entre las llamas
— ¿Les invitaste James?—cuestionó una muy enojada Lily y el aludido pareció realmente apenado.
— Lo siento, pero Sirius parecía emocionado por visitar a mis padres y no pude decirle que no, entonces tampoco pude dejar a un lado a lunático y también lo invite, colagusano no quiso venir—Lily sólo bufó exasperada y tomando algo de polvos flu se metió a la chimenea
— Más te vale ir por la pañalera, creo que se nos olvidó en la sala común—dijo con los dientes apretados, y abrazando con fuerza al bebe que se escondió entre sus cabellos dijo algo entre dientes y desapareció entre las verdes llamas.
""""**"""*"""*""
La pelirroja salió, aun enfadada de la chimenea, para detenerse al instante, al observar a los padres de James saludar con gusto a los adolescentes Sirius y Remus. La señora Potter "Dorea" era menuda y delgada pero imponente, de cabello negro peinado con un moño flojo y de penetrantes y seguros ojos negros como el carbón pero brillantes y amables; y el señor Potter era más bien una persona alta, de cabello cobrizo, postura bonachona y mirada marrón como la de su primogénito y único hijo; que al escuchar el ruido de la chimenea voltearon y observaron con entusiasmo a la pelirroja antes de acercarse hacia ella. Lily tenía miedo, la situación en la que estaba conociendo a sus futuros suegros no era normal y ella no podía dejar de sentirse algo intimada por las reacciones de ellos hacia Harry y hacia su persona, en especial de Harry… sus paranoias pronto se vieron cortadas cuando los señores Potter le sonrieron.
— Hola querida—dijo Dorea ofreciéndole su mano, ella la tomo para después saludar a Charlus de la misma manera—tú debes ser Lily ¿verdad?—la muchacha sonrió algo cohibida.
— Así es—contestó, observando que los padres de James miraban con curiosidad a Harry que se encontraba aun escondido entre su pecho. Ella lentamente se separó del bebé.
— ¿Harry?—dijo Lily, decidida a presentarle a su pequeño hijo a sus abuelos, el bebé la observo con sus enormes ojos verdes —ellos son los padres de James… tus abuelos—Para muchos tal vez, eera difícil que Harry entendiera lo que su madre le había dicho, pero el pequeño observo curioso a las dos personas que frente a él sonreían, entonces sonrió, como si supiese que las dos personas no le harían nada. Simplemente no hubo palabras para describir lo que sucedió después, Dorea rio encantadoramente y levantando su mano saludo al pequeño.
— Hola Harry—él bebe, que había visto a la mujer en algunas fotografías que su padre le había enseñado pareció reconocerla. Y dejo que le alzara, la mujer simplemente parecía no caber dentro de sí de la felicidad que poseía. Y Lily por otro lado no pudo evitar suspirar, los padres de James se lo habían tomado bastante bien y habían aceptado a Harry al instante como parte de la familia aun al saber que técnicamente el niño aun no era su nieto ya que aún no había nacido, suponía que su buena disposición hacia la extraña situación era el simple hecho de que ambos desde que tenían uso de razón estaban rodeados de magia y sabían las implicaciones y las posibilidades que esta era capaz de tener, y no pudo evitar que un escalofrió le recorriera por la espina dorsal cuando pensó en sus padres, que no serían para nada tan fáciles de comvencer, corrección SU padre no iba ser nada fácil de convencer.
— ¿Cómo estas pequeño?—preguntó el señor Potter sacando a Lily de sus pensamientos y el niño comenzó a balbucear encantado de que los señores le hicieran caso.
— ¿A que es una copia exacta de James, señora Potter?—preguntó Remus y la mujer sonrió.
— Por supuesto, no cabe duda que es un bebé encantador y más aun con esos hermosos ojos verdes que tiene—y observó a Lily que se sonrojo un poco.
— Oh vamos querida, no te apenes, la magia es así de especial y me encantaría que en alguna futuro mi hijo se casara contigo… no te conozco del todo, pero pareces una muchacha encantadora—y Sirius se carcajeó divertido y observó burlón a la pelirroja, que le devolvió la mirada enojada.
— Oh claro, Evans es encantadora… SÍ le quitamos el mal genio, su obsesión por el orden, las reglas y las calificaciones…— Charlus rio, poniéndole una mano a la muchacha que ya fulminaba con la vista a Sirius.
— Pues eso es justamente lo que le falta a nuestro James, alguien que le ponga un alto a toda su locura no le vendría nada mal, ahora ¿te gustaría un poco de tarta de melaza Señorita Evans?—la muchacha asintió y, justo en ese momento James salió por la chimenea sonriendo al ver a su familia, su madre sólo le lanzo una pequeña mirada y siguió haciéndole mimos al bebe encantada, su padre le sonrió pero dirigió a Lily hacia la cocina donde sus amigos ya había corrido encantados de comer tarta, pronto James se quedó solo en la sala y enojado bufó, aventando a un lado la estúpida pañalera que lo hacía lucir afeminado y según palabras textuales de Sirius:"un mandilón de esos que son controlados por sus esposas" entonces caminó enojado hacia la cocina donde ya todos comían y platicaban amenamente sin prestarle atención, él se aclaró la garganta.
— Bueno, gracias por el recibimiento mamá y papá, yo también los extrañe ¿Qué cómo me ha ido? A, pues muy bien gracias por preguntar y preocuparse por su hijo...—dijo entre dientes, Dorea le observó y se rio.
— Nos da gusto que estés aquí hijo ¿quieres tarta de melaza? Toma un poco—y el adolescente aun enojado se sirvió un enorme pedazo y se sentó al lado de la pelirroja que platicaba amenamente con su padre.
— ¿Entonces sus padres son profesores?—la muchacha asintió.
— Sí, mi papá da clases en la universidad y mi mamá en una pequeña primaria cerca de casa—el hombre sonrió encantado y después de unos minutos el silencio lleno el comedor.
— Ahora James—le dijo Dorea— ¿Cómo es que paso esto?—y el muchacho suspiró.
— Esta vez soy inocente mamá; pero para serte sincero no tengo la menor idea de cómo jodidos pudo… —pero de se vio cortado, cuando su madre saco con agilidad su varita— ¡no mamá!—muy tarde, ahora James comía una enorme barra de jabón.
— ¡En mi cocina nada de palabrotas! ¿Qué no vez que hay un niño presente?—rugió irritada, sin hacer caso a las suplicas del muchacho. Lily observó maliciosa a Sirius, que al captar su mirada trago en seco.
—De hecho señora Potter no creo que James sea el único que se merece castigo por hablar así frente a Harry, Black le enseño hace poco una mala palabra a Harry que aun de vez en cuando emite—acusó en tono casual, la mujer fulmino con la mirada a Sirius, que se encogió en su lugar.
— ¿Tienes alguna escusa?—y aunque Sirius trató de defenderse solo balbuceó por unos minutos, hasta que suspiró y le lanzó una mirada nerviosa a Harry.
— Yo soy un gran ejemplo para el pequeñajo, no diría nada malo frente a él—y se hizo el herido—¿Cómo puede creer eso? yo soy letrado señora Dorea y como tal solo le enseño a el niño chi, er… a Harry palabras sofisticadas como mmm… ¡colosal! ¿No es así Harry? ¿No te enseño a ser un niño culto? Dime ¿Qué es lo que te he tratado de enseñar desde hace una semana?—le preguntó con la esperanza de que el pequeño balbuceara, pero Harry solo se dedicó a observarlo y sonriendo grito "¡Joder!". Eso fue todo para que Sirius aterrado tratara de escapar antes de sentir la enorme barra de jabón en su boca. Dorea Potter sonreía con superioridad.
— ¡No me la puedo creer! En vez de ser ejemplos para Harry más bien parecen su mala conciencia…-y observó enojada a Remus que pego un pequeño salto—tú que eres el más sensato de los tres debes de tratar de pararlos en sus locuras… pero bueno. sé que es casi algo imposible así que mejor dime que fue lo que paso exactamente.
— No lo sé, por un momento estábamos riendo bajo la sombra de un árbol y al siguiente un bebé aparece, después de que una luz blanca nos segara, no hay mucho que decir, excepto que es el hijo de Lily y James—y la muchacha se puso algo roja—que se llama Harry James Potter y que de alguna manera viajo del futuro—la mujer resopló.
— ¿Y cómo lo regresaran?—Lily suspiró.
— Se supone que el profesor Dumbledore está investigando; no tenemos una idea muy clara sobre eso señora Potter—y por un momento Dorea la observó con profundidad, hasta que dejo de prestarle atención, cuando el bebé, que comía tarta de melaza sentado en su regazo tiro la leche al piso y, para sorpresa de todos ella comenzó a reír, James abrió los ojos asombrado.
— Oh mi niño debes tener más cuidado, ten—dijo sacando una paleta de su túnica que el bebé chupo encantado.
— ¿Quién eres y que has hecho con mi madre?—se las arregló para cuestionar James, que algo verde, luchaba contra las ganas de vomitar y eructaba burbujas sin cesar. Ella solo se limitó a sonreírle—a mí nunca me dabas dulces por tirar las cosas…
— Oh James, tu eres mi hijo, él es mi nieto y quiero malcriarlo ¿te molesta?—el adolescente bufó indignado y hasta un poco celoso.
— No es justo mamá—dijo por fin, escuchando enojado las risas de sus amigos, su madre le sonrió encantadora y después dirigió su mirada a Lily que en ese momento tomaba de su vaso de leche.
— ¿y qué tal se tomaron esto de ser padres querida?—Lily se atragantó sin poder evitarlo y apenada se aclaró la garganta.
— ¡Eso no se pregunta querida Dorea!—dijo Sirius encantado. soltando una estridente repetida, llena de burbujas que divirtieron a Harry—Lily y James más bien parecían perro y gato antes del pequeño Harry y aunque ahorita tienen pequeños roces (sí, me he dado cuenta pelirroja) en realidad no parece que vayan a volverse novios pronto—y volteando a todos lados se acercó a la mujer— ¿le digo un secreto?—Dorea asintió sonriente, como le divertían las inmadureces de Black—yo creo que Harry es producto de una buena noche de copas—y soltó una carcajada perruna seguido de cerca por los Potter y Remus.
— ¡No digas eso canuto!—le grito James—Lily y yo somos el uno para el otro ¿no ves que somos la pareja perfecta?-terminó con ojos soñadores y Dorea dejando a Harry en el piso se acercó a James y le acaricio la mejilla.
— Awww mi niño, no puedo creer que ya te hayas enamorado—Y James se separó en el acto de su madre, no sin cierta brusquedad, pero con las mejillas teñidas de un suave rosa.
— Mamá… por favor—pero la mujer pareció ignorarlo y alargando la mano tomó la de Lily.
— James puede ser muy inmaduro pero es un gran chico, aún recuerdo que a la edad de Harry solía quitarse el pañal y andar desnudo por toda la casa…dejo de mojar la cama a…
— ¡Mamá!—gritó James sonrojado, observando enojado la sonrisa de Lily.
— ¿Qué pasa cariño? Lily será tu esposa y eso tenlo por seguro, no quiero nada de relaciones en pecado en mi familia, ustedes tendrán que casarse—y soltando la mano de Lily observó desafiante a James—eso va para todos… Remus y Sirius si alguno de ustedes decide vivir en pecado, olvídense de mí —los muchachos asintieron más por miedo que por otra cosa y Charlus parándose divertido tomó al pequeño Harry.
— Lo llevare al jardín Dorea—y la mujer asintió.
— Ahora James, por lo que me han contado tú y Lily no son nada (más que amigos) pero estoy segura que pronto se harán novios así que aunque Harry es hermoso les advierto que no tolerare que este año sea concebido, respétense y esperen por lo menos hasta terminar Hogwarts—James negó sin atreverse a reclamar observando temeroso la mirada de fuego de su madre que por unos minutos lo escrutó y segura de que no existía peligro enfocó su vista a Remus que dio un pequeño salto.
— ¿Cómo te ha ido querido? Con respecto a Harry y todo eso—el muchacho suspiró.
— Bastante bien, gracias por preguntar Dorea, Harry es un bebé muy tranquilo, es eso no se parece a James.
— ¿Y a ti Sirius?—el muchacho sonrió.
— Soy su padrino Dorea y el mejor de todos ¿no crees?—la mujer murmuro algo que sonó como "me lo suponía" — Harry es todo un carajo (¡perdón Dorea!) er… es un niño adorable que hace que nos sucedan cosas bastante divertidas—dijo lo más rápido que pudo separándose de la mujer y de su varita, quien no pudo evitar sonreír.
— ¿Y tú querida?—le dijo a Lily y ella suspiró.
— No me lo esperaba señora y me sorprendió bastante, no le mentiré, antes de todo esto no me imaginaba ni en mis peores pesadillas terminar con James, pero por alguna extraña razón sé que Harry también es mi hijo y le quiero aunque aún no haya nacido, es hermoso…
— Me alegra que pienses de esa manera Lily—dijo Dorea sonriéndole a la muchacha.Y la mañana y parte de la tarde continuo de esa manera, con Dorea regañando a Sirius, Remus y James y riendo y charlando con Lily (habían congeniado al instante) ganándose un comentario de Sirius unos segundos después de observar a las mujeres reír "no cabe duda Corn, te gusta relacionarte con mujeres er… especiales" y James no pudo evitar sentir miedo. Incluso en la tarde jugaron un poco a Quidich, para cuando el sol comenzó a ocultar toda la familia se había sentado en la sala y con galletas y algo de te platicaban amenamente, hasta que a Dorea se le había ocurrido convocar el viejo álbum de james y todos apretados en un pequeño sillón habían comenzado a observarlo para molestia del azabache.
""*"""**"""*""*
— Y aquí esta James vestido de conejito ¿no es hermoso?—dijo una emocionada Dorea, (sentada en un sillón al lado de Lily y Harry, de los merodeadores y de su esposo con el gran y viejo álbum en su regazo) y apuntando feliz la foto de un niño de alrededor de cuatro años que movía la esponjosa colita de su traje de conejo. Todos soltaron una carcajada y James abochornado trato de quitarle el álbum a su madre, pero la mujer dándole un manotazo le lanzo una mirada severa para después suavizarla.
— Vamos Jamsie, si eras un bebé muy mono—y con esto le dio vuelta a la página siguiente, donde un bebé totalmente desnudo corría como loco por la casa, Lily se ruborizo un poco pero también se rio divertida.
— ¡Mamá!—vociferó James; una cosa era que sus amigo vieran las fotos, otra muy diferente era que las viera Lily, simplemente le daba bochorno.
— Oh mi niño, ¿no te ves divino?—dijo la mujer ignorándole—pero sin duda alguna la foto más hermosa de todas es esta—dijo dándole vuelta a la hoja y enseñando una foto donde James de tres años vestía una pijama mameluco de ositos y sonriendo sostenía una mantita azul y un enorme osito—Sirius cayó al suelo de risa seguido por Remus.
Lily simplemente sonreía encantada y bajando a Harry al piso conjuró la pañalera para después mover su varita hacia Harry. Ahora el pequeño lucía un pijama casi igual que la su padre en la foto excepto que esta tenia venaditos y sostenía con cariño a "nuto" su perro mascota peluche. Dorea y Charlus observaron primero a la foto de su hijo y después a Harry y ambos sonrieron encantados. Hasta que una salvaje lagrima corrió por la mejilla de la mujer.
— Es hermoso James—dijo Charlus, mientras su madre asentía. James se acercó a su madre y Lily se separó un poco dejando a la estirpe tener su pequeño momento familiar; y acompañada por Sirius y Remus se sentaron lo más alejados que pudieron
— ¿Por qué lloras mamá?—la mujer se limpió las lágrimas que ahora corrían libres por sus mejillas un poco pálidas con un suave pañuelo de seda que conjuro con su varita, para después negar y darle una sonrisa temblorosa a su hijo.
— Estamos en guerra James, tú sabes en el peligro que nos encontramos nosotros los Potter, porque abiertamente estamos en contra de Voldemort.
— Y yo esto…
— No me interrumpas por favor—dijo su madre tomándole de la mano—incluso mañana puede que tu padre y yo ya no estemos aquí para ti, pero no sabes la tranquilidad que me da, el saber que tu futuro será relativamente feliz, que tu estarás vivo—Charlus que estaba a un lado de su esposa tomó por el hombro a James y le abrazo.
— Eres un gran muchacho y serás un gran padre, estamos orgullosos y sumamente agradecidos de haber conocido a Harry cuando puede que él ni nos conozca del futuro de donde venga—y Dorea separándose de su hijo alzo al pequeño Harry, que con gesto confuso observaba a la hermosa mujer llorando.
— Y tú serás un gran Potter, apuesto y rodeado de amor por tus padres—el niño que no entendió mucho de lo que Dorea le dijo le sonrió y se dejó abrazar por la mujer, pronto ella se separó del niño y llamó a los tres adolescentes para después abrazarlos seguidos de cerca por Charlus y por un rezagado James que ahora cargaba a Harry y trataba de no dejar salir sus lágrimas.
A veces la vida nos daba una oportunidad para vivir, para sentir o para convivir con alguien del cual no teníamos idea. Y Charlus y Dorea no podían estar más gradecidos de que ellos hubiesen sido los bendecidos para este milagro, porque observando a los adolescentes sonreírse y apoyarse entre ellos se dieron cuenta que Harry no podía ser más que un milagro, que les daría luz y esperanza a todos ellos para luchar contra la oscuridad que, -y de eso estaban seguros- sería más penetrante y asfixiante que la de este momento.
Hola!! Volví, de verdad perdón por la tardanza pero es que mi cabeza se llenó de un millón de ideas que no me dejaron concentrarme en esta. Muchas de ellas las escribí y otras tantas aún están en mi ordenador esperando finalizar.
¿Qué les ha parecido? Perdón de verdad por la tardanza, pero simplemente mi mente no me dejaba dar un respiro y prometo actualizar para el siguiente sábado ¿Qué porque tan tarde? Bueno, lo que pasa es que estoy en mi semana de exámenes y la siguiente sin duda es la más pesada, así que no podre darme un respiro.
Por cierto comenzare a editar los capítulos, no les hare muchos cambios (ortografía y un poco en la estructura) así que no es necesario que los lean, por ahora el primero y el segundo ya está listos y editados.
¡Cuídense y comenten! ¡Ah! Y visiten mis one/shots "un vociferador para Harry" y "la charla" son divertidas y les harán pasar un buen rato de risas, ambas trabajan en universos alternos donde mis merodeadores están vivos y locos, y claro como padres responsables que son James y Lily regañaran a Harry por todas sus fechorías como volar en auto hasta Hogwarts. Los links son:
y http://potterfics.com/historias/87067
(Altamente recomendables si lo que quieren es reírse sanamente)