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Historia 81837 — capítulo 9
Capítulo dedicado a las siete personas que se tomaron el tiempo de comentar en el capítulo anterior:
Disfruten la lectura!!!
--son unos inmaduros—espeto Lily después de que observara con recelo las estúpidas caras "tristes" de los merodeadores al ver pasar a la enfermera. Que después de sonreírles y obtener de ellos la mirada más furibunda posible solo sollozo y continúo su camino suspirando. James soltó una carcajada y Remus solo sonrió.
--vamos pelirroja, que es divertido—aclaro Sirius mientras le abrazaba por el hombro. Ella se separó de el con una mueca y acercándose a James le quito a Harry.
--ustedes son de verdad un mal ejemplo para mi Harry además… ¡pobre Amapola! Ella es tan buena que no es justo que a sus costillas se rían de ella—termino observando duramente a los adolescentes, James se encogió de hombros.
--lo que no te mata te hace más fuerte—dijo después de unos minutos y sus amigos no pudieron estar más de acuerdo, la pelirroja solo bufo.
--¿de qué diablos estás hablando?
--de que la enfermera no morirá, en cambio aprenderá a no llamarme egocéntrico ¿Qué no lo ves?—cuestiono con voz algo exasperada y ella solo bufo. Entrando de esa manera al gran comedor que ya se encontraba bastante lleno de estudiantes.
Pronto todos se encontraron sentados y comenzaron a servirse de la exquisita comida preparada por los elfos, Lily que observaba con el recelo marcado la manera tan animal con la que comían James, Sirius y Peter les fulmino con la mirada.
--¡Parecen mendigos! Dejen de comer de esa manera tan poco sana—les exigió irritada, los tres merodeadores solo se observaron y encogiéndose de hombros soltaron una estridente carcajada.
--¡pelirroja! Que somos hombres no conejitos de la pradera, estamos en pleno desarrollo y la alimentación es muy importante—contesto James y Lily frunció el ceño.
--además—continuo Sirius—si nuestra alimentación no es la correcta terminaremos hechos unos renacuajos que no servirán para nada ¿Cómo entonces Cornamenta podrá satisfacer tus exigencias en la cama si no tendrá las fuerzas necesarias?—y Remus que en ese momento tomaba jugo de uva se atraganto y termino escupiéndole un poco a Lily—ella rugió limpiándose con brusquedad el cachete.
--¡cállate!—medio grito apuntando a Sirius, el aludido solo sonrió socarrón.
--¿por qué? Ustedes serán una pareja joven y llena de deseo sexual, no es un secreto de estado—Lily bufo y James asintió totalmente de acuerdo.
--no te preocupes Lily—asevero el azabache seguro—yo sabré satisfacer todas tus necesidades—y lo dijo tan serio que ahora fue Sirius el que se atraganto y Remus el que rodo los ojos. La pelirroja se levantó harta y tomo al pequeño Harry entre sus brazos.
--¡me voy! Ustedes son unos idiotas hormonales y yo no pienso ser su blanco de burlas… iré a ver a mis amigas y no se atrevan a irme a buscar porque lo único que obtendrán de mi será una buena visita a la enfermería—termino alejándose y con el niño en brazos, los cuatro merodeadores la observaron encontrarse con Mary un año menor que ellos y salir platicando ambas alegremente del gran comedor. Sirius se alzó de hombros y junto con Remus y Peter volvieron a atacar su comida, en cambio James se quedó un momento pensativo.
--¿le he dicho algo malo?
Los merodeadores normalmente se quedaban en el comedor lo suficiente como para reposar la comida y cuando faltaba apenas unos minutos para que las clases comenzaran se levantaban, antes ni muchos menos. Así que cuando solo quedaban unos cuantos rezagados en el gran comedor ellos seguían sentados cómodamente.
--creo que será mejor irnos—aclaro Remus y sus amigos le observaron aburridos pero al final asintieron y comenzaron a levantarse. Cuando justo en ese momento entro Poppy bastante alterada observando a todos lados como buscando a alguien. Al observar a los merodeadores corrió hacia ellos, que al verla acercarse compusieron su mirada más triste y bajaron la mirada al suelo, incluso a Sirius se le aguadaron los ojos.
--los he estado buscando—dijo cuándo quedo frente a los adolescentes—ustedes tendrán que acompañarme…--el cuarteto se observó entre si ya con su característico aire melancólico.
--no me he acercado a la torre de astronomía señora, solo era una idea así que no se preocupe—dijo Remus y la mujer los observo preocupada.
--y yo le reo—pero su voz tembló ligeramente—es solo que no he podido dormir, les hice un gran mal y e herido su frágil e inocente alma así que llevo bastante tiempo pensando en una forma de arreglar mi grabe error y por fin lo he encontrado, ahora ¿Por qué no me acompañan?—los cuatro amigos se observaron y la observaron recelosos, ella suspiro—les daré una justificación para las clases a las que falten—y los cuatro adolescentes asintieron en seguida.
Poppy no había hablado absolutamente nada en todo el camino y pronto los merodeadores se dieron cuenta que no iban hacia la enfermería cuando ella tomo otro camino y los condujo hacia un pasillo del piso número tres, pero no es como si les preocupara la forma en la que Poppy "les iba a componer" los merodeadores seguían con su teatro. Pronto la mujer se detuvo delante de una puerta de madera; un salón en desuso desde muchas décadas atrás y, dándose la vuelta observo a los cuatro adolescentes.
--ahora—hablo con coz potente y segura--les hice un gran daño y aunque ustedes parecen no querer aceptar mis disculpas la verdad es que lo siento mucho,nunca quise causarles un daño tan profundo a su pobre autoestima, y como parece que nada de lo que haga les socorre, he buscado ayuda profesional—ahora si los cuatro adolescentes se observaron con miedo—Maggy Averol trabaja como educadora en niños de cinco a diez años y ha estado en San Mungo impartiendo ayuda a aquella gente deprimida, es fundadora y dirige muchos grupos de apoyo. Es una mujer realmente vivaz y me ha dicho que ustedes no representaran problemas para ellas así que pasen al aula por favor—los cuatro adolescentes se observaron con recelo.
--¿nos está mandando con un loquero señora?—termino preguntando James y Poppy pareció horrorizada.
--¡Oh Merlín no! Maggy es una persona tan feliz, tan extrovertida que lo que hará será enseñarles que la felicidad está a la vuelta de la esquina—los merodeadores se observaron y Remus se encogió de hombros.
--¿y si nos negamos?—pregunto el licántropo siendo el portavoz de sus amigos, a su lado James asintió.
--¡eso es! No pensamos sanar, el daño que nos ha hecho es permanente—dijo Peter. La mujer por unos minutos los miro penetrantemente, hasta que sus ojos se aguadaron y termino llorando a lágrima viva. Los cuatro merodeadores se observaron sin saber qué hacer y sintiéndose terriblemente culpables, Poppy saco un pañuelo de lino blanco y con cuidado limpio sus mejillas mojadas.
--¡por favor! No me siento bien, no he podido dormir sabiendo el daño que les he hecho. Háganlo por mí, entren con Maggy y sean buenos niños—y los observo con ojos de borreguito, por supuesto los merodeadores no supieron decirle que no y sonriendo falsamente asintieron,para que al final Sirius encogiéndose de hombros abriera la puerta y entrara seguido por sus amigos. La enfermera se quedó observando la puerta cerrada por unos cuantos minutos más y al final sonrió feliz de que pronto esos cuatro muchachos serían los de antes y cantando una loca melodía se alejó caminando.
Lo primero que pensaron los merodeadores al entrar al aula fue que se encontraban en un mundo rosa y extraterrestre, parecía el país de los conejitos saltones y Sirius estuvo seguro de que terminaría vomitándose cuando observo las caras de payasos felices que se encontraban pegadas en toda la pared y que parecían observarte con los ojos brillosos y la sonrisa siniestra. ¡Diablos! Que todo el lugar parecía irreal y azucarado con la suave alfombra de esponja ROSA que cubría todo el piso, la pared ROSA y el techo, porque no de un ROSA aún más chillón lleno de estrellas y nubes de colores.
Pero tal vez lo más surreal de todo el extraño mundo era a la extraña criatura que lo habitaba y que parada frente a ellos mantenía los brazos abiertos esperando que corrieran a abrazarla. ¿Qué extraña raza seria? Una muy fea claro está, que combinaba perfectamente con la decoración de lugar; vestida totalmente de rosa, portaba un vestido lleno de flores que parecía más bien la cortina del cuarto de Peter, su cabello era canoso y la sonrisa que portaba parecía tan anti real que las arruguitas de los pliegues de la boca incluso se veían como de goma. ¿Quién le habría aconsejado en sonrisas? Sus labios se encontraban pintados de un fuerte rojo y sus ojos de color "caca" según palabras dichas por Peter mucho después parecían tan brillosos que se asemejaban a redondas canicas sin fondo.
--mis queridos niños—hablo la extraña criatura mostrando sus enormes dientes blancos manchados por el rojo de sus labios, su voz era chillona y jocosa, que en vez de sonar dulce más bien sonó exageradamente melosa y azucarada. Y caminando hacia ellos los abrazo tan fuerte y exagerado que daba la impresión de ser un enorme pulpo lleno de tentáculos pegajosos y asquerosos
—mi nombre es Maggy Averol como ya les han comunicado, pero en este sitio de felicidad me llamaran "Rayito de sol" y yo les hare amar la vida de nuevo—dijo después de unos segundos y los cuatro merodeadores se observaron arrepentidos ¿Por qué no le hicieron caso a Lily cuando les dijo que dejaran a la enfermera en paz?—ahora, no agarraremos todos de las manos y caminaremos por el camino de la felicidad—aclaro haciendo aparece un pequeño camino verde fosforescente que obligo a los adolescentes a cerrar los ojos.
--disculpe… eh rayito de sol, yo no me agarrare de la mano de ellos, soy macho no Heidi la niñita de las montañas—dijo Sirius alejándose de Remus, la mujer chasqueo la lengua y se acercó a una velocidad sobrehumana a Sirius observándolo sin parpadear y el pobre solo pudo reprimir un escalofrió.
--claro que lo harás pequeño, porque si no me temo que tendré que castigarte—y Sirius no puso ninguna objeción cuando la mujer tomándole de la mano launió con la de un traumado Remus, después hizo lo mismo con Peter y por ultimo con James, ella se puso adelante y tomo la mano de Sirius.---ahora mis niños, ustedes están lastimaditos y tristecitos, pero al pasar por el caminantito, trataran de dejar sus tristezas a un lado y cantaran junto conmigo "soy feliz como una lombriz" ¿entendido?--Y sin esperar contestación la mujer comenzó a andar por el camino dando brinquitos y cantando a todo pulmón "soy feliz como una lombriz" obligando a los merodeadores a hacer lo mismo. Al final dieron dos vueltas a toda el aula y terminaron justo en medio de la misma. La mujer se separó y les indico a todos que se sentaran formando un círculo, así lo hicieron los merodeadores que simplemente se encontraba trastornados como para hacer nada.
--ahora, cada uno de ustedes dulces bebes, se levantara y se pondrá en medio, nos dirá su nombre y cuál es su peor miedo… empieza—le urgió a Sirius y el muchacho se levantó observando a sus amigos por un momento.
--ehh… mi nombre es Sirius Black y mi peor miedo es que me persiga una pieza de pollo gigante—termino viendo la mirada de comprensión de rayito de sol que solo asintió y diciéndole "te comprendo" se levantó tomándole por los hombros y comenzando a hacer extraños ruidos como "Uha" y "Prrff" zarandeándolo y revolviéndole su cabello, cuando termino lo sentó de nuevo y sacando un pergamino y una vuela pluma comenzó a apuntar. El siguiente fue Remus.
--mi nombre es Remus Lumpin y mi peor miedo es… sacar nivel trol en alguna de mis materias—la mujer se levantó he hizo lo mismo que con Sirius.
--mi nombre es Peter (algo) y mi mayor miedo es que una hormiga se enamore de mí—y la mujer siguió con el procedimiento, por último fue James.
--mi nombre es James Potter y mi mayor miedo es que la pelirroja se pinte el cabello—la mujer se levantó de nuevo y después de hacerle el extraño ritual lo envió a sentarse.
---sus miedos son superficiales—dijo—solo están en su mente, ahora quiero que todos se imaginen a su temor frente a ustedes y con esta cajita—dijo pasándoles una cajita de madera que apareció con su varita—los encerraremos para que jamás salgan—y así lo hicieron los adolescentes—ahora respiramos y exhalamos, sintiendo el aire vaciar nuestra alma… ahora tómense de las manos mis niños—y así lo hicieron los adolescentes—y cantaremos "La dulce abejita" ¡venga!
"dulce, dulce abejita, ¿Cómo estas hoy? Dulce, dulce abejita sonríes y bailas tango en las flores ¿puedo acompañarte? Dulce, dulce abejita que vuelas cual halcón de los bosques ¿puedo acompañarte?..."
Al final… bueno al final rayito de sol término con una entonación tan fuerte y desafinada (como todo lo que cantaba) que los adolescentes por un minuto solo escucharon un incesante pitido en sus oídos.
Rayito de sol estaba loco, era así de simple, pensó Sirius mientras bailaba una danza árabe con la loca… y el que juraba que su madre estaba desatornillada, esta mujer simplemente necesitaba ayuda urgente.
--¡vamos mi bebe! Izquierda, derecha ¡mueve la cadera! Cual princesa del desierto… ¡eso!—decía sin ton ni son y Sirius casi deseo que las mujeres no existieran para no observar este penoso suceso… ¿a qué punto había llegado? Le quedarían secuelas y jamás podría volver a disfrutar a una mujer bailando esos tipos de bailes sin que las ganas de vomitar se apoderaran de él.
Rayito de sol era el ejemplo claro de una anciana menopaúsica que para sentirse joven finge ser una adolescente, en este caso niña de cinco años, pensó Remus cuando la mujer comenzó a saltar por todo el cuarto y a jugar con unas espadas de juguete.
--¡defiente pirata! ¡La pandilla abejita ha llegado y te ganara!... ¡Sí! La mujer había decidido que para que la unidad se creara entre ellos debían de tener un nombre… "pandilla abejita"
Rayito de sol era la madre de todas las horribles pesadillas, el monstruo del ático y la madre de ESO el payaso (película muggle que en las vacaciones habían visto) pensó Peter cuando la mujer los hizo girar por el piso gritando como loca.
Rayito de sol sin duda alguna necesitaba un buen loquero ¿de qué manicomio se habría escapado? Pensó James cuando la mujer comenzó a contar chistes y a reírse como histérica ¿Qué tenía de gracioso una sonrisa que guiñaba el ojo? No entendía el humor de la señora.
Y mientras la mujer les pintaba toda parte visible del cuerpo y cambiaba sus ropas por unas más coloridas los cuatro merodeadores llegaron a una misma conclusión "jamás volverían a fingir ser unos amargados sin ganas de vivir la vida solo por molestar a la enfermera, no valía la pena lo que estaban sufriendo"
Sin duda alguna tenía que escapar antes de que les quedara de verdad un trauma irreversible.
--ahora mis niños—dijo rayio de sol observando orgullosa el cambio de imagen de sus nobles discípulos— ¿ven que la vida no es tan mala? Nos hemos divertido y hemos convivido… ahora nos une un vínculo especial ¿no es así pandilla abejita? Y por la parte de atrás de sus camisas de colores chillones apareció el logo "pandilla abejita"—somos mejores amigos y ya que yo soy rayito de sol ustedes también deberán tener un nombre…--pensó observándoles y los merodeadores no se atrevieron a decir que sobrenombres ya poseían ellos y que no necesitaban nada de ella, por miedo a que la mujer hiciera algo horrible como cambiar "colagusano" por "feliz lombriz"
--¡tú!—grito apuntando a Remus—te llamaras algodón de azúcar—Remus hizo una mueca pero no comento nada—y tu—ahora fue el turno de James—te llamaras camino a la pradera… ahora tu pequeñín—le dijo a Peter—serás dulce almohadita y por ultimo tú te llamaras carita sonriente—termino con Sirius y sonrió encantadoramente—ustedes eran unos niños que sufrían por culpa de unos cuantos comentarios, su alma quedo frágil y sentían que ya no había forma de salir adelante ¿Qué me dicen ahora? Han vuelo a jugar como niños pequeños, han cantado y han bailado. ¿No creen que la vida esta llena de aventuras? ¡Vivan todas sus experiencias! Y aún más importante… ¡enfrenten sus miedos!—grito como psicópata y levantando las cajitas del piso las abrió. Los adolescentes no podían creer lo que veían.
¡Sus estúpidos miedos inventados se habían hecho realidad! Pronto un enorme parta de pollo con ojos y dientes furiosos comenzó a perseguir a Sirius, seguido de cerca por una enorme hoja donde se leía en letras grandes y rojas "Trol" persiguió a Remus burlándose de él, para Peter apareció una enorme hormiga que le comenzó a perseguir lanzándole besitos y a James le apareció un enorme peluca Roja que cada segundo cambiaba de color. ¡Esto era simplemente horrible! Pensaron los adolescentes y después de corres por sus vidas unos cuantos minutos se encontraron acorralados en una esquina, los cuatro se observaron y pareció que se comunicaron algo importante ya que sus ojos les brillaron y asintiendo sacaron sus varitas conjurando un "confundus" hacia sus estúpidos miedoscorrieron hacia la salida.
La libertad y el mundo real se sentían tan bien, pero a la vez tan extraños que por un momento los adolescentes se sintieron extraños pero que al escuchar la voz de rayito de sol gritarles simplemente corrieron como locos tratando de salvar sus vidas.
Lily Evans había tenido una tarde tranquila y relajante, había ido a clases y también pasado tiempo con Alice y con sus otras amigas… ¡en fin! Que descansar de los merodeadores (que sabe merlín que les había puesto a hacer Poppy) por lo menos unas cuantas horas se sentía tan bien que en ese momento se encontraba sentada en un árbol cerca del lago con Harry en su regazo que sabe dios que le platicaba. Era un niño tan… tan feliz, tan encantador que sin la influencia de los merodeadores a su alrededor parecía portarse extremadamente tranquilo. No había mucho tiempo a solas con el pequeño así que era tranquilizador estar con la sentada en la armonía de un día hermoso.
Aunque… ¿Cómo negarlo? Los idiotas al menos la hacían reír y (aunque jamás lo aceptaría frente a ellos) los extrañaba, el día comenzaba a ser monótono…
--¿Dónde te crees tú que estarán los sosos?—le cuestiono Lily a su hijo y el pequeño solo la observo…
--¡ahh!—se escuchó un fuerte grito y Lily observo que a lo lejos se acercaban los sosos corriendo como locos ¿ahora en que lio se habían metido?
Los merodeadores pronto la observaron y corrieron hacia ella.
--¡Lily!—grito James cuando se encontraron frente a la muchacha que los observaba con los ojos abiertos—tienes que ayud…--pero se vio cortado por las fuertes carcajadas de la pelirroja que dejando a un lado a Harry, se acostó en el pasto agarrándose el estómago ¡eso simplemente era genial!
Los merodeadores se observaron por unos minutos hasta que se dieron cuenta que aun traían la ridícula pintura y el traje de rayito de sol, la pelirroja aun rio por varios minutos y cuando se pudo calmar lo suficiente se levantó con ambas manos en la cintura.
--¿fueron a algún circo y decidieron pasarse por payasos?—pregunto soltando de nuevo una estridente carcajada.
--¡deja ya de reírte pelirroja!—le grito Sirius y ella trató de controlarse—rayito de sol nos persigue ¡está loca!—ella levanto ambas cejas mientras observaba que James cargaba a Harry.
--¿Quién diablos es rayito de sol? ¿La jefa de los payasos del circo?—Remus rodo los ojos.
--más bien la loca de los locos—dijo Peter en un chillido.
--lo que pasa es que Poppy preocupada por nosotros y nuestro estado tan frágil decidió contratar a alguien que nos sacara de la depresión y esa fue rayito de sol, pero la mujer esta chalada como una cabra Lily, ella nos ha hecho todo esto… hemos pasado el día entero cantando y saltando—termino Remus y la pelirroja rio divertida.
--odio decir "se los dije" pero se los dije—aclaro con aire de suficiencia y después de estas por unos segundos callada los apunto--¡se escaparon!—asevero y los cuatro adolescentes asintieron. Para después observar nerviosos sus espaldas.
--tienes que escondernos Lily—aclaro James con ojos de borreguito y la pelirroja sonrió.
--los escondo si me dejan tomarles una foto… ¡no pienso chantajearlos! Solo que se ven tan divertidos que al menos creo que este momento tiene que quedar en la inmortalidad, Harry también saldrá con ustedes…--y como los adolescentes estaban tan desesperados se dejaron hacer, al final cuando la pelirroja tuvo bastantes fotos de la cámara de Remus las observo soltando una risita y se las guardo en su túnica.
--ahora pelirroja ¡escóndenos!—grito Sirius y, la muchacha tomo a Harry de los brazos de James—claro, ahora…
--¡carita sonriente!—se escuchó un grito chillón y los merodeadores reprimieron un grito—¡caminito de la pradera! No se escondan mis niños ¡aun no terminamos!—y Lily casi se cae de espaldas al observar a la fea mujer corriendo hacia ellos con las manos alzadas.
--oh Harry—dijo en un susurro antes de taparle los ojos y ver como los merodeadores se observaban y con la misma mueca de terror en sus caras corrían gritando. La mujer paso a un lado de Lily pero pareció no darse cuenta de su presencia.
--¡dulce almohadita!.. ¡Regresen pandilla abejita!—y Lily solo sonrió divertida… sin duda alguna los merodeadores sabían cómo hacer que un día monótono se convirtiera en uno divertido.
Y soltando una carcajada observo a él cuarteto de adolescentes correr al bosque prohibido seguidos por "rayito de sol". Gritando estúpidos nombres
---¡algodón de azúcar!—la escucho gritar antes de perderse en el bosque prohibido.
Hola!! Por fin termine mi semana de exámenes así que la única forma de relajarme fue escribir. ¡Así que esto fue lo que salió! ¿Qué les pareció? En lo personal me divertí mucho escribiendo este capítulo que aunque no lo crean ya lo había programado con muchísima antelación… no quería dejar el asunto de la enfermera si resolver…
Que tengan un hermosísimo fin de semana, y recuerden ¡comenten!
Por cierto… ¡gracias a los 106 favoritos!