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La chica del Alpha — capítulo 2

Summary : ¿Ser la imprimación de un Alpha es fácil? ¡Claro que no! Pero de vez en cuando es divertido… Si no, pregúntaselo a Hermione Granger que descubrió que un descarado y guapo moreno Alpha es complejo… Además, ¡¿Quién quiere que una manada de metamorfogos la trate como si fuera su madre?

Hermione no.

Dedicación****Especial: este fic esta totalmente escrito para mi adorada Alexa Blaze que me ha ayudado un montón con mis historias. Gracias merme xD

Agradecimiento:

elinotteangeloblack

fabi_malfoy_potter

Aclaraciones : Emily NO existe. La guerra ya terminó. Los Cullen y Bella se han marchado. Como siempre, quizás haya un poco de OoC y uno que otro personaje OC.

Primer Capitulo: Conociendo a la manada.

Hermione como siempre despertó temprano, bajó por las escaleras y preparó un humeante café, tomando el libro que había en el escritorio y sentándose frente al gran ventanal de su nueva casa.

Joder, su abuela si que tenía un buen gusto.

Dio un largo suspiro, esperaba que hoy el metamorfogo estúpido no se apareciera por su casa. Bebió café y se sumergió en el libro que le dio Minerva McGongall cuando le anuncio su repentino viaje.

Esto es vida, pensó feliz.

Dio un chillido de alarma cuando la puerta principal se abrió con brusquedad y Leah Clearwater se fue directo a la cocina y se escuchó un estruendo seguido por una fuerte maldición.

— ¡¿Estás bien?!

—Si, no me toques. -masculló la morena mientras introducía su dedo índice a su boca, segundos después estaba sanado del feo corte que había sufrido.

Hermione retrocedió ante la cortante respuesta de Leah. Mordió su labio con fuerza antes de tomar una bolsa y sacar los alimentos que la morena traía. Escuchó como Leah gruñía enojada.

—Mira, Leah, haremos algo, ¿vale?

Leah levantó una ceja y la miró desafiante pero jamás espero que Hermione la abrazara con suavidad.

—No tienes por que odiarme, Leah, no me trates así por que lo único que lograras es hacerte daño a ti misma.

—Eres extraña.

—Si, mis amigos solían decirlo… -Hermione se quedo callada antes de girarse rápidamente y hacer cualquier cosa:- ¿Qué tal te trata la manada?

—Mmmm… bien supongo.

— ¿Supones? -dijo la castaña ceñuda mientras sacaba un afilado cuchillo de un cajón, Leah tembló realmente ella daba miedo.

—Es decir… no soy muy dulce. Y ellos me tratan bien para la forma en que yo lo hago.

Hermione frunció aun más su ceño antes de asentir ayudando a Leah a acomodar las cosas.

—Ey, para ser una chica eres buena hablando conmigo. -dijo Leah después de terminar de organizar las cosas de la estantería.

—Si, normalmente no me llevo nada de bien con mujeres. La única chica que fue mi amiga era mi ex cuñada… -dijo Hermione para después colocar cara de espanto:- ¡Dios, eso sonó patético!

—A decir verdad, si, lo fue. -murmuró Leah haciéndola reír avergonzada ante la situación:- Pero no te preocupes, Hermione, yo tampoco tengo amigas.

Hermione sonrió con sus mejillas rojas, Leah la miró e hizo lo que hace mucho tiempo no podía… ella le devolvió una radiante sonrisa.

— ¿Tienes algo que hacer esta tarde?

—Nop.

— ¡Que bueno, porque van a dar una película que es muuuy buena! ¡Quédate conmigo!

Leah no pudo más que compartir la repentina euforia de Hermione… Después de todo, la chica no era tan mala como había creído.

[*]

Seth se cruzó de brazos y bufó enojado. Su madre se echó a reír, divertida, justo antes de que tocaran la puerta con suavidad seguida por carcajadas explosivas de los chicos. Sue puso los ojos en blanco pensando que ni en los días libres los chicos la dejaban en paz, sonrió dulcemente a Jacob quien buscaba con la mirada a su hija.

Que bueno que sea su amigo…

— ¿Dónde esta Leah?

—En casa de Hermione. ¡Es injusto! ¡Yo quería ir! -dijo Embry con el ceño fruncido.

— ¿Bromeas, verdad? -preguntó Jacob asombrado.

—No, ella llamó para avisar que Leah se quedaría a dormir. -dijo Seth cabizbajo.

— ¡Son amigas! ¿Ven? Es nuestra ruina. -exclamó Paul con cara de espanto.

—Oye, ella es divertida. -defendió Embry.

—Si, pero peligrosa. ¡Además se unió con Leah para hacer planes malvados!

—Paul, no seas exagerado. -dijo Jacob mientras mordía una manzana.

—Vale. ¡Pero debería cocinar para todos!

—Ey, si. ¡¿Qué tal si vamos allá y reclamamos ser parte de la manada, por lo tanto debería alimentarnos?! -dijo Seth sonriendo genuinamente.

— ¡Joder, Seth, cuando piensas eres genial!

Seth quiso responder, pero antes de poder reaccionar fue movido por sus amigos hacia la puerta.

Sue suspiró feliz, por fin tendría uno de sus días libres sin tanto alboroto. Como adoraba a la nieta de Jeannine.

[*]

Jacob frunció el ceño al ver la puerta principal entreabierta, Embry se sobresalto al escuchar estridente risas, Seth dio un chillido alarmado y Paul asintió orgulloso por haber previsto el fatídico hecho. la amistad entre ambas chicas los llevaría a la ruina.

— ¿Ven? Tenía razón, ellas se aliaron para hacer planes malvados. -dijo Paul con espanto-

— ¿Eso que huelo es alcohol? -preguntó Embry con los ojos abiertos de par en par.

— ¿Están ebrias? -preguntó Jake asombrado.

— ¡¿Leah esta ebria?! -Chilló Seth con cara de horror.

—Joder no se que da más miedo si Leah riéndose o Hermione ebria. -comentó Paul a la ligera logrando que sus amigos asintieran a favor de él:- ¿no creen que ya es hora de llamar a Sam?

—Si, deberíamos…

— ¡Miraaaaaa, Leaaaah! Esssss la manada. Hip.

— ¿También hip los emborracharas?

—Claro. Papá dijo que uno no conoce a la gente hasta verlos ebrios. -dijo sabiamente Hermione sin hipar ni mostrar signos de estar borracha, o así fue hasta que se echo a reír y dio un sorbo directamente de una de las botellas que estaban a medio beber:-¡Ssssalud por esssso!

Leah rompió a reír de una forma explosiva y cayó al suelo, haciendo reír a Hermione quien se aferro a la puerta para no perder el equilibrio. Los chicos se miraron preocupados y Jacob sacó disimuladamente su celular para llamar a Sam.

— ¡Vengan aquí antes de que los golpee! -gritó la castaña. Todos se estremecieron.

Vale, Hermione daba más miedo que Leah. Pensaron los chicos corriendo al sillón y bebiendo lo que la castaña les pasaba.

Tu chica esta borracha y Leah esta riendo. Es una crisis si no vienes luego, probablemente terminemos ebrios. ¡S.O.S!

[*]

Sam se detuvo con brusquedad y sacó el celular de su bolsillo. Escaneando rápidamente el mensaje, no pudo evitar sentir asombro al ver lo que decía.

Y después, sus labios se estremecieron en un fallido intento de detener la risa explosiva que quería escapar.

¿Hermione ebria y Leah riéndose? Eso seria digno de recordar. Entró rápidamente en fase y corrió a la casa de la chica. Esperaba no llegar demasiado tarde y perderse el show que su chica estaba montando.

[*]

Hermione puso play a la música, mientras Leah levantaba los brazos y comenzaba a dar vueltas y vueltas, el resto de personas (o sea, los chicos de la manada) estaban mirándolas con los ojos muy abiertos y bebían disimuladamente.

*¡Ajá!*Ya sabia cual era el punto débil de casi todos, partamos por Jacob Black, y estaba justo bailando a su derecha, ¿o era izquierda? Bueno, ya, era Leah.

Y el de Seth, era que sentía una extraña obsesión por llamar la atención, un complejo que ya superaría. Ella prometía ayudarlo.

Embry era el más tímido de grupo, pero estaba divertido y su sonrisa era linda, y eso lo tenía claro por que Hermione veía alrededor de seis sonrisas.

Y Paul… bueno, era un paranoico, y ella sabia tratar con paranoicos no por nada vivió largos años acompañando a Harry.

Y cuando la puerta se abrió, descubrió el punto débil de a persona que más quería saber. Sam Uley. Y con las clases que le dieron Parvati, Lavander y Ginny en su último año en Hogwarts supo exactamente lo que debía hacer.

— ¡Sssam! ¡Rápido, respiración boca a boca!

Momento… ¿eso no era para cuando fingía un ahogo? Se encogió de hombros y le sonrió bobamente. Cuando él se acerco, cuando la cargo hacia su habitación, Hermione solo cerró los ojos y se quedó dormida producto de la mejor y más efectiva borrachera de mundo.

[*]

— ¿Podrían hablar más bajo? Mi cabeza esta que revienta.

—Claro, con todo lo que tomaste. -espetó Seth con su ceño fruncido.

—Seth, no te metas. -ordenó Jacob cruzándose de brazos.

— ¿Dónde esta Hermione? -preguntó en un susurro Leah mientras sobaba sus sienes.

—Ella no ha bajado.-dijo Embry.

Sam frunció el ceño al escuchar esa respuesta y subió las escaleras de dos en dos, escucho como la manada rápidamente se iban de la casa. Y los entendía, ayer por poco tuvo un colapso nervioso por la forma de actuar de Hermione.

Y ahora la maldita castaña decidía quedarse en su cama.

— ¡Hora de levantarse, princesa, hay sol y vamos a aprovecharlo!

—Ni lo sueñes. Me quedare durmiendo aquí, así que vete -dijo Hermione acurrucándose en la cama y tapándose por completo. Sam gruñó y se giró hacia ella, la sostuvo por los brazos y la miró fijamente a sus castaños y profundos ojos.

—No vengas a darme órdenes, Hermione.

— ¿Por qué el grande y oh buen Alpha no soporta que le digan que no?

—Exacto.

—Tendrás entonces que acostumbrarte, Sam, por que no voy a simplemente abrir mi corazón para ti por que haz imprimado.

Sam sonrió antes de dejar su rostro a escasos centímetros de la chica quien de inmediato se sonrojo. Inspiró su adictivo olor y sin poder evitarlo su lengua se deslizo por su pálida y exquisita piel. Adorando la forma en que temblaba en sus brazos y esa mezcla de inocencia, asombro y furia.

—No tardare mucho en enamorarte, Hermione -susurró antes de unir sus labios con los de ella.

[*]

—Lo he decidido, adoro que Hermione sea nuestra Alpha. -dijo Leah apoyada en un árbol y viendo la ventana de la habitación de la castaña.

— ¿Por qué será, eh? -dijo Paul de forma irónica, el resto asintió vigorosamente. Leah de inmediato les envió una sucia mirada antes de encogerse de hombros.

—Es simpática.

—Aterradora. -corrigió Paul temblando asustado.

El resto de chicos asintieron rápidamente y miraron a Leah quien sonrió suavemente.

—Creo que será fantástico tener otra chica en la manada. -explicó con voz dura:- Y mejor aun con su carácter, espero que sepa manejarlos y dejarles claro quien manda.

—Sam manda. -dijo Jacob encogiéndose de hombros

—Ahora manda Hermione.

— ¡Claro que no, Leah! Nuestro Alpha es Sam no Hermione. -dijo Seth enojado.

—Por ahora… te apuesto que en menos de un mes, ella los tendrá en la palma de su mano y los manejara como quiera. -anunció Leah sonriente. Se estiró y ajusto su pantalón:- Por cierto, Hermione dijo que uno de ustedes nos llevara de COMPRAS… ¿Quién se ofrece?

— ¡¡JACOB ES EL BETA!! -gritaron todos exceptuando al recién nombrado quien puso cara de pánico.

— ¡Oh, no! ¡Y-Yo… tengo que ayudar en casa!

Leah se rió entre dientes escuchando como los chicos comenzaban a discutir por quien las acompañaría.

[*]

— ¡Sam Uley, vuelves a besarme y me largo y no vuelvo más! ¡Y ahí quedas solo, maldito pervertido! ¡Ahora sal de mi casa!

— Claro que no.

— ¡Sal o te saco yo!

— Inténtalo.

Jodido imbecil. Hermione se levanto de un salto sacando de su velador un frasquito con poción anti resaca y la bebió de un sorbo antes de limpiar su boca y agarrar a Sam por la polera, intentando moverlo. Pero era como un maldito muro. La castaña frunció su ceño y se le ocurrió una muy divertida forma de moverlo.

Se quito la polera, quedando frente a él solo con su sostén y se fue hacia la puerta moviendo con exceso sus caderas.

Tal como espero, él corrió tras ella.

Hombres y fáciles maneras de manejarlos. Debería hacer un libro con ese nombre.

Riéndose entre dientes por sus pensamientos la castaña salio de la casa y se colocó de nuevo su polera ante la perpleja mirada de los chicos y Leah.

— ¡¿Qué es lo que tanto miran?! ¡Seguro nunca había visto a una mujer sin polera, grupo de tarados! ¡Sam Uley, aléjate de mi casa!

—Voy, tontita, pero no es por que me eches es por que tengo que ir a cuidar el pueblo…

Hermione puso sus ojos en blanco, viendo como Sam se alejaba caminando tranquilamente, podía escuchar las malas palabras que salían de su boca y miró a Jacob con rapidez intentando mantener su furia y no la risa que intentaba escapar de sus labios.

— ¿Y tu? ¡Mañana a primera hora aquí! Vamos a ir al centro comercial y sin quejas niñito. -dijo enfurecida. Jacob asintió antes de irse despavorido seguido por sus amigos. Leah sonrió y Hermione sin poder evitarlo soltó una carcajada.

—Si que será divertido, Leah.

—Claro que lo será, Hermione. Haremos que la manada se rinda bajo nuestros pies.

— ¡Ey, no te pases! ¡Es bajo mis pies! ¡Míos! -dijo Hermione con falso enojo, ambas chicas rieron antes de chocar sus palmas. Leah se fue corriendo antes de entrar en fase y reírse ante los asustados pensamientos de sus compañeros de manada.

Definitivamente no seria nada aburrido tener a Hermione como Alpha.