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Draco y Hermione; la razón y el corazón — capítulo 8

Bueno, aquí les dejo de nuevo otro capítulo que espero que les parezco interesante. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Hermione daba vueltas en su cama. Estaba demasiado intranquila pensando en el supuesto engaño de Harry hacia su novia. ¿Cómo podía estar engañándola? ¿Cómo podía ser eso cierto? Es que no podía creérselo, simplemente, no podía. Sin embargo Ginny los había visto con mucha confianza y en un plan algo cariñoso en la biblioteca. No podía aceptar el engaño así como así, pues tampoco los había visto abrazados ni besándose, pero las evidencias eran claras, y eso era motivo suficiente para que las tres Griffindors desconfiaran. No podían quedarse de brazos cruzados, debían averiguar la verdad.

Envuelta en esos pensamientos, Hermione seguía dando vueltas y girándose en la cama. Aunque estuviera pensando en ese asunto, en realidad estaba dormida, y no se había dado cuenta de que un rubio a su lado se estaba despertando y estaba bastante molesto por sus constantes sacudidas.

Finalmente el rubio se sentó en la cama desesperado.

-Oye, ¡quieres parar! ¡No hay quien duerma contigo al lado! - dijo en tono bastante molesto - Ya me basta con tener que compartir cuarto y cama contigo, como para tener que aguantar ahora tus pesadillas.

Hermione abrió los ojos. Le costó un poco comprender de qué le hablaba el rubio, después de todo, hasta hacía un momento ella había estado inmersa en sus pensamientos.

-Lo siento, perdón - se disculpó algo adormecida.

En cualquier otro momento no se hubiera disculpado jamás ante Malfoy, ese niñato mimado y creído, pero en ese momento estaba demasiado preocupada como para prestarle atención a eso.

Draco también se dio cuenta de ese detalle.

-¿Cómo has dicho?

-¿Eh? - ella seguía medio dormida - ¿qué he dicho qué?

-Acabas de pedirme perdón - dijo en tono de sorpresa - Es decir, no es que me moleste, tu deber era disculparte conmigo, ya que eres tú la que no me deja dormir, pero… me ha sorprendido.

Hermione sonrió en la oscuridad.

-No te acostumbres - y volvió a dormirse, dejando a un rubio desconcertado y ahora sin sueño.

El platinado se levantó de la cama y salió del cuarto de mala gana.

-¡Ya ves, y ahora no puedo volver a dormirme, listilla sangre sucia! - y se marchó.

Al día siguiente, las cosas seguían igual respecto a Harry y Ginny. Esta vez, los dos Gryffindors sí se habían dignado a aparecer en el desayuno, pero se notaban distantes, en especial Harry, y eso era lo peor que Ginny podía notar en ese momento. Se notaba que la pobre había estado llorando mucho rato, tenía ojeras, y respecto a su ropa, vestía un poco más desaliñada de lo normal.

-Hey, Ginny, ¿qué le pasa a tu pelo? ¿Acaso se te ha roto el peine que te regaló mamá? - le preguntó Ron con una de sus típicas frases que no las dice con mala intención, pero parecen más bien un insulto.

-No, pero como digas algo más de mi pelo te tragarás el peine.

-Mmm… vale - Ron se sentía ahora algo avergonzado. ¿Pero qué narices le pasaba a su hermana?

-Mmm…Harry - la voz de la pelirroja se oyó tímidamente, casi como un susurro, como si tuviera miedo de oír lo que no quería oír - Esta tarde… ¿estudiamos juntos? Es que tengo examen de Transformaciones y no se me da muy…

-Lo siento, Ginny, pero esta tarde no puedo, tengo que hacer unas cosas - el ojiverde no parecía avergonzado de rechazar a su pelirroja.

-Sí, pero es que de verdad que necesito ayuda - Hermione y Luna notaban que estaba a punto de llorar otra vez. Si no hacían algo todos la iban a ver así.

-Esta bien - dijo al fin el pelinegro

  • ¿te parece a las siete? Y así podré terminar mis recados.

La pelirroja sonrió.

-Perfecto - lo abrazó del cuello y le dijo: - sabes que te quiero, ¿verdad?

-Y yo a ti, más que a nada.

Ginny parecía complacida en ese momento, y el resto de los presentes también, pero Hermione no estaba tan convencida de las palabras de Harry, y quería llegar al fondo de este asunto, costara lo que costase.

-¡Luna! - llamó la castaña desde detrás de una columna.

-Eh, ¿quién anda ahí? - la rubia miró hacia la columna - ¿Eres Dungleen?

-No, soy yo, Hermione. Por cierto, ¿quién es Dungleen?

La Gryffndor sonrió.

-Es una especie de criatura del bosque, con orejas largas como duendes y muy peludo. Es decir, como una especie de conejo, pero que habla. Hay uno por el castillo, le he puesto nombre.

-Oh, me gustaría verlo.

-Claro, ¿lo buscamos? - Luna empezó a saltar en dirección hacia un pasillo siniestro.

-No, no, ahora no - se apresuró a disentir la castaña - la verdad es que venía a proponerte algo…

Era por la tarde. Luna y Hermi estaban en la biblioteca del castillo, muy atareadas en colocar montañas de libros sobre varias mesas con el fin de que nadie pudiera ver que había alguien tras los libros.

-¿Estás segura? Yo creo que exageras un poco.

La castaña se recostó en la pared de la sala.

-Claro que no. Es la única manera. Piensa que es por Ginny.

-Lo sé, pero estamos hablando de Harry. Yo confío en él. La mejor manera de saber si la engaña o no es preguntárselo directamente.

-Mmm…puede que tengas razón - la castaña ya empezaba a dudar de su táctica cuando vio a alguien entrar en la biblioteca

  • ¡Vamos, tras os libros!

Las dos amigas se escondieron tras el montón de libros que habían colocado para poder espiar sin ser vistas.

Harry acababa de entrar en la sala y se había sentado en una de las mesas, pero no llevaba libros, ni cuadernos ni nada para escribir. ¿Qué sería ese asunto tan urgente que le impedía ayudar antes a Ginny para su examen?


Llevaban ya media hora tras los libros, el pelinegro casi ni se había movido; se había paseado por la estancia, había observado algún libro, pero finalmente se había vuelto a sentar sin nada que hacer.

-Espera a alguien - dijo Hermione en un susurro.

-Sí, pero ¿a quién?

Antes de que Hermione pudiera contestar, alguien más entró en la biblioteca; una chica alta y rubia, con los ojos verde hierba y unas cuantas pecas muy bien situadas adornando su rostro.

Annie Lavrad fue directa a la mesa donde se encontraba Harry y se sentó delante de él.

-Lo ves, Luna, te dije que era sospechoso.

-Bueno - la rubia seguía convencida de la inocencia de su amigo - sólo se ha sentado.

Annie se sacó un papel del bolsillo y comenzó a leer, pero las dos amigas sólo alcanzaron a oír un trocito:

… eres la luz de mi vida, de mi corazón. Sólo al mirar tus ojos verdes llego a comprender qué es el amor…

-No hace falta que me la leas, puedo hacerlo yo mismo - dijo Harry tomando la nota y leyendo en voz baja.

Entretanto…

-¿Lo has oído? - Hermione estaba escandalizada.

-Es verdad - reconoció Luna muy deprimida - me temo que tenías razón, pero… es que… no puedo creerlo.

En ese momento, Harry terminó de leer y le dijo algo a la rubia, pero nuestras amigas apenas oían nada, pues hablaban bastante bajo.

-…no, no, mejor no decírselo a nadie, porque entonces todo esto saldrá mal - la rubia se frotaba las manos con impaciencia.

-¿Ni siquiera a Ron? Es mi mejor amigo.

-Si se lo cuentas se irá de la lengua. No, no, prefiero que los pille por sorpresa.

-Está bien, supongo que tienes razón - le sonrió - entonces… - le habló a Annie al oído. Ella sonrió.

-Perfecto - dijo guardándose de nuevo la nota en el bolsillo.

Y se despidieron. Para no levantar sospechas, Annie salió primero y unos minutos después se marchó Harry.


Hermione estaba con la boca abierta de par en par, y Luna tristemente seria. Toda esa dulzura y buen humor que siempre irradiaba habían desaparecido. Luna sentía que su mejor amigo le había fallado, que no era como ella pensaba y se sentía deprimida; por otra parte, la castaña también se sentía defraudada. Había estado a punto de contarle lo de la carta de A.L.S, pero después de esto, no podía confiar en él. ¡Nunca más!


Por favor, si me dieran la opinión de este capi os estaría muy agradecida. 

Espero de corazón que os haya gustado, y ya tengo hecho el próximo, si me dejáis comentarios os pongo el siguiente en unas horas, ¿vale? ;)

Por favor, comentad (acepto críticas) y también me gustaría que me pusierais qué pensáis del secreto de Harry y Annie (vuestras sospechas, etc...)

Gracias, besos XXX

Hasta dentro de unas horas... :)