Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! · de

¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! — capítulo 30

Hermione y Draco caminaban por los pasillos de Hogwarts con sus manos entrelazadas. Más de uno los miraba y cotilleaban sobre su relación, pero ellos le restaban importancia ya que eran felices estando juntos.

Mientras recorrían el castillo visualizaban todo lo que se encontraba a su alrededor. Definitivamente iban a extrañar este lugar, después de todo era su segundo hogar.

Se podían sentir los nervios y la ansiedad por la graduación que se llevaría a cabo esta tarde. Las chicas hablaban sobre sus atuendos, el maquillaje y su pareja, mientras que los muchachos estaban sentados imaginándose lo aburrida que sería la ceremonia. ¡Típico de los hombres! Pensó la castaña, aunque ella tampoco le daba mucha importancia al asunto.

Entonces en ese momento, ambos se pusieron a pensar en todas las cosas que extrañarían. Como ser los deliciosos banquetes que se servían en el gran comedor, las bromas locas de Peeves que volvían loco a Flich, las caras de sus amigos presentes todos los días, la desesperación al sentir que no aprobarías los exámenes finales, a los profesores porque si bien algunos eran malvados igualmente se habían hecho querer, entre muchas cosas.

Los recuerdos se vieron interrumpidos por dos figuras que llamaban a Hermione. Harry y… ¿Ginny? La castaña miró extrañada a Draco. Éste decidió que tenía que dejar sola a su novia para que pudiera charlar tranquilamente con sus amigos. Asique le dio un dulce beso en la mejilla y luego se marcho hacia la torre de Slytherin.

-¡Hermione! - le gritó Harry acercándose más a ella y llevando a Ginny tras de sí - ella… ella quiere hablar contigo - le comunicó mirando seriamente a las dos chicas. La castaña asintió y el pelinegro, al igual que Draco, se marchó dejando sola a las dos chicas.

-Hermione yo… yo quiero disculparme - titubeó la pelirroja, mirando fijamente sus manos para evitar la mirada de la castaña - Se… sé que no me porté bien contigo y que no supe respetar tus sentimientos pero… pero me gustaría intentarlo de nuevo… tu… ¿tú podrías perdonarme? - preguntó levantando al fin la cabeza y encontrándose con los ojos de Hermione. Esta se lo pensó por unos cortos minutos.

-Pues… supongo que todo el mundo merece una segunda oportunidad - dedujo mientras una sonrisa se extendía por su rostro - Asique si… considera tus disculpas aceptadas - le dijo. Ginny brincó de felicidad y abrazó fuertemente a su amiga. La castaña se sentía feliz, después de todo la pelirroja era muy importante para ella - Y… ¿y tú hermano? - inquirió con un poco de preocupación, pero se arrepintió al ver la expresión en el rostro de Ginny.

-No lo sé… ayer encontramos una nota en su cama informándonos que se marchaba a otro país pero no nos dijo adonde - contestó soltando un par de sollozos. La castaña se acercó y la abrazó. Sabía que en parte esto era su culpa - ¡mira la hora, se nos hace tarde para la graduación! - exclamó Ginny, tomando a Hermione de la mano y arrastrándola a la torre Gryffindor.

Una vez allí, Hermione se dio un baño relajante de burbujas y al salir comenzó a vestirse. Llevaba un vestido hasta las rodillas color bordó opacado que estaba decorado con flores beige encima, y en las mangas con forma de tiras tenía colocado un moño, mientras que en la cintura llevaba una faja color beige y brillante. El cabello se lo alisó y lo tiró hacia un costado. De verdad que se veía hermosa, como toda una leona.

Se maquilló con rímel y delineador negro en los ojos, mientras que n la cara se puso base color natural y un poco de rubor color rosa claro. El maquillaje no le atraía demasiado a la castaña.

Unos minutos después, ella y Ginny caminaban hacia uno de los patios traseros del castillo. Habían elegido el más floreado, verde y vivo para celebrar la graduación. Entonces, Hermione se detuvo en seco y la pelirroja la miró preocupada.

-Debo ir a un lugar antes. Te alcanzo después - le dijo caminando en dirección contraria a la de hace un momento. Ginny solo asintió y luego se marchó a buscar a Harry.

Era imposible no despedirse de aquel lugar. Ese que había sido su refugio por siete años, ese que le brindó muchísima información y a la vez entretenimiento, ese con el que enriqueció su cerebro, ese que era su sitio favorito en todo el castillo: La biblioteca.

Acarició las solapas de los libros acomodados en los polvosos estantes, memorizando cada título y recordando las horas que se pasó leyéndolos. De verdad que extrañaría mucho este lugar ¿ahora en donde encontraría entretenimiento? Porque, pese a estar segura de que había leído todos los libros (menos los de la sección prohibida) lo mismo los extrañaría, y echaría de menos leerlos una y otra vez en los momentos de soledad, tristeza o simplemente aburrimiento.

Cuando estuvo convencida de que había recorrido todo el inmenso lugar, por fin se marchó hacia el patio lateral del castillo.

Al llegar contempló todo el lugar. El césped estaba recién regado por lo que lucía muy verde, también habían colocado flores color rosa, blanco y amarillo que desprendían un dulce aroma. En dos filas (una a la izquierda y otra a la derecha) se encontraban muchas sillas decoradas con mantas blancas y en el medio una alfombra roja que era sostenida por unos setos con más flores. Adelante, había un escenario pequeño cubierto también de blanco y allí se encontraba un pupitre con un micrófono encima.

-¡Hermione! - le gritaron. Divisó a Draco caminando hacia ella. Lucía un esmoquin elegante de color negro con una camisa blanca abajo y un moño azul en el cuello. Su cabello rubio platinado estaba despeinado. Realmente él era el mago más hermoso del planeta, Hermione se había sacado la lotería. - ¡Estas hermosa mi amor! - la aduló mientras se daban un dulce y cálido beso.

-¡Tú no te quedas atrás! - le contestó la castaña. El rubio sonrió y volvió a besarla. Después oyeron la voz de McGonagall en el micrófono llamando a tomar asiento a todos los graduados y familiares. Y ellos así lo hicieron.

-Ahora… debo pedirle al joven Draco Malfoy que se acerque a este pupitre a dar el discurso para todos los graduados

  • el rubio camino sonriente y se paró en frente de todos tomando sus papeles y listo para decir sus palabras.

-Un nuevo año ha terminado - comenzó mirando fijamente al publico - para algunos es solo un año más, pero para mí y todos mis compañeros presentes aquí al frente - hizo una seña hacia los otros estudiantes ubicados en las dos primeras filas - es el final de nuestros años de estudiantes en Hogwarts y el comienzo de una vida de adultos. Si me preguntan qué es lo que más voy a extrañar no sabría que decirles en concreto, pero estoy seguro de que la respuesta correcta sería "todo". Porque Hogwarts es un segundo hogar, uno en el que aprendemos a lo largo de los años a convertirnos en magos en el que también hacemos amistades duraderas y en algunos casos… algo mas - miró a Hermione con una gran sonrisa, ella se ruborizó pero a la vez también sonrió - Asique cuando a lo largo de mi vida me pregunten "¿Qué es lo que más extrañas?"o "¿Cuáles fueron los momentos más felices de tu vida" sin dudas contestaré "Hogwarts" porque en este lugar construí gran parte de mi vida. Gracias a todos - concluyó. Segundos después la tribuna estalló en aplausos. Y finalmente, los estudiantes lanzaron sus gorros (con los colores de sus casas) al cielo. Ya se habían graduado.

Una hora después, la música resonaba en el patio del castillo. La mayoría de los estudiantes bailaban, otros bebían ponche y algunos charlaban con sus familiares o con sus parejas.

-Entonces… ¿te gusto mi discurso? - le preguntó Draco a Hermione mientras que bailaban en el centro de la pista. Ella sonrió.

-Me encantó.

-La verdad es que omití todas las partes locas de mi vida aquí - admitió entre algunas risitas - ¡tantas locuras!

-¿tus locuras? - inquirió irónicamente la castaña - ¡Yo bese a la abuela de mi novio! - exclamó un poco apenada. Draco estalló en risas.

-¿Qué tal besa?

-¡No mejor que tú! - le dijo en su oído. Entonces el rubio la tomó por la cintura y la besó dulcemente por unos minutos. ¡Este chico sí que besa bien! Pensaba Hermione.

-Hablando del rey de roma… - susurró Draco. La castaña volteó y vio a la loca Esther caminando hacia ellos junto con Narcisa. Cissy ya estaba al tanto del embarazo, ya que "el rey de roma" le había contado todo ayer.

-¡Mis graduados! - gritó Esther, abrazando a su nieto y a la novia. Ellos sonrieron, pero en realidad les faltaba el aire detan fuerte que los apretaba. Al soltarlos Narcisa abrazó fuertemente a su hijo.

-Yo los apoyaré en todo - les dijo mirándolos a ambos - Solo que… ¿Por qué me hacen abuela siendo yo tan joven? - los cuatro se rieron. Ya eran una familia feliz. Después, Cissy y Esther se marcharon por algo de ponche.

-Ah, me olvidaba de decirte algo - le comentó Draco a su novia - He decidido tener un futuro distinto al de mi padre.

-¿¡enserio!? - exclamó ella sorprendida y feliz.

-Si… gracias a una castaña sabelotodo que me llamó "cobarde" - Hermione agachó la cabeza apenada, pero el rubio la tomo de la barbilla obligándola a mirarlo directo a sus ojos grises - pero eso me ayudó a recapacitar. - Hermione no aguantó más y lo abrazó fuertemente.

-Ahora solo falta una cosa… - Draco la miró con curiosidad - ¿Qué nombre le pondremos al niño?

-¿Cómo sabes que será niño? - preguntó Draco con una mirada picara, que seguramente derretiría a cualquier mujer.

-Lo presiento - se limitó a contestar ella - será tan hermoso como su papa.

-En ese caso… creo que se que nombre ponerle - su novia lo miró esperando una respuesta. Pero el fijó su mirada gris en la mesa de aperitivos, donde su abuela sonreía y charlaba animadamente con su madre y Minerva McGonagall - Scorpius…

-¡me encanta! - exclamó Hermione. Después de esto se acercó a Draco y le dio un tierno pero apasionado beso.

Su vida ahora era perfecta. Claro, había algunos cabos sueltos como Ronald Weasley, pero dentro de todo ella estaba feliz. Se reconcilió con su mejor amiga, tenía a su hermano del alma que la apoyaba en todas las circunstancias, una suegra y una abuela política que eran como su familia, un bebé que en ocho meses nacería y la haría la mujer más feliz del mundo y sobre todas las cosas, estaba con el hombre que mas amaba en el mundo: Draco Malfoy. Ese que fue su enemigo por seis años seguidos, ese al que odió por mil actos pero con tan solo uno se ganó su corazón. Ese con el que tuvo su primera vez, ese que fue el causante de sus lagrimas y largas noches de insomnio, pero también ese que la hacía la mujer más feliz del mundo, ese que le arrancaba un millón de suspiros, ese que la amaba como nadie lo hizo, ese que siempre le alegraba el día, y ese que siempre estaría a su lado sin importar lo que pasara, porque e definitiva, este amor era para siempre.

THE END.

Bueno, este fic llego a su fin. MUCHISIMAS GRACIAS A LOS 250 USUARIOS QUE AGREGARON ESTA HISTORIA A SUS FAVORITOS. Y TAMBIEN A LOS QUE DEDICARON TIEMPO EN LEERLA Y COMENTAR. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, PERDON SI COMETÍ ALGUN ERROR, PERO NO SOY BUENA ESCRIBIENDO. EN FIN, ESTE FIC FUE EL MAS LARGO QUE ESCRIBI Y ME DUELE DESPEDIRLO, PORQUE DE TODOS FUE AL QUE MAS TIEMPO LE DEDIQUE.MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS DE NUEVO. Y NOS SEGUIREMOS LEYENDO SI PASAN POR MI OTRO FIC "THE WAY I LOVED YOU". BESOS, AGOS.